Postales del futuro

Pues ya estoy en casa tras pasar unos diez días entre Madrid y Bilbao. Arrancó mi periplo en Madrid, ciudad que no había pisado en seis meses. Se me hizo extraño sentirme un visitante en una ciudad que fue mi hogar durante siete años. Los comercios siguen llenos pero los pedigüeños profesionales han sido sustituidos por gente común. Quizás fue el contraste de que varios días antes del viaje me encontraba en la playa, pero me sentí en una ciudad inhóspita.

Jorge Jiménez aprovechó mi paso por Madrid para que con carta blanca hablara a sus alumnos de la asignatura “Cultura digital/empresas culturales” en la Universidad Europea de Madrid. Ya que Jorge les había hecho leer La Tercera Ola de Alvin Toffler me referí a la posterior trilogía La Era de la Información de Manuel Castells y el secreto que ambos ocultan. Dos obras, una de prospectiva y otra de análisis sociológico, que hablan de nuestro presente y son herederas intelectuales de la perspectiva materialista de Karl Marx. Tras años de universidad oyendo hablar de lo mismo hasta detestarlo, me vi a mí mismo hablando de la infraestructura material y la superestructura ideológica-política para reflexionar sobre la contradicción entre el nuevo mundo de la sociedad red y el viejo mundo de la era industrial. El hilo de la exposición me llevó a hablar del periodismo, la desintermediación, la búsqueda de nuevos nichos de mercados, la larga cola y la financiación con aportaciones individuales. Considerando que Jorge les había hecho leer La ética del hacker y el espíritu de la era de la información de Pekka Himanen les animé a que buscaran aquel campo de la información que les genera pasión para que se convirtieran en periodistas especializados en un tema del que sean expertos. Lo mejor, evidentemente dado el bagaje de lecturas, fueron las preguntas posteriores.

Acudí días después Bilbao invitado por el Grupo Cooperativo de Las Indias, que en su nueva etapa como parte del grupo NER ha alumbrado Fondaki. Se trata de una empresa dedicada al análisis de inteligencia pública con cuyos miembros pasé un par de jornadas. En el actual contexto económico, las empresas del grupo NER están volcadas con los mercados global y la perspectiva que aporte Fondaki se volverá sin duda imprescindible pronto. Tuvo ocasión también de ver la vida nocturna de Bilbao entre semanas y hasta de poder dar un paseo largo por mi cuenta una mañana sin mirar el plano que llevaba en el bolsillo. Bilbao es un lugar lleno de posibilidades.

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El futuro de las relaciones internacionales en la Universidad Europea de Madrid

Para quien siga este blog desde hace mucho tiempo me habrá visto quejarme varias veces sobre la ausencia en España de expertos en asuntos internacionales y expertos en áreas regionales. Aquí una y aquí otra, por ejemplo.

Relaciones Internacionales era un perfil de especialización en Ciencia Política, con lo que su visión estatocéntrica ha llenado el campo de la seguridad y defensa de expertos en temas tan aburridos como el Eje Euroatlántico o la Política Europea de Seguridad y Defensa, además de quedar intelectualmente cegados para los fenómenos protagonizados por actores no estatales transnacionales. Quedó en España un enorme espacio abierto en el que aterrizaron especialistas procedentes de Filología, Historia Contemporánea o Ciencias de la Comunicación, montando los estropicios que aquí he disecccionado una y otra vez.

Pues se acabó el quejarse. El lunes 14 acudí al campus de la Universidad Europea de Madrid en Villaviciosa de Odón para dar una charla a los alumnos de la asignatura de Diferencias Culturales e Interculturalidad del Grado de Relaciones Internacionales. Y es que por fin existe Relaciones Internacionales como una carrera universitaria donde los alumnos, entre otras muchas cosas, oyen hablar de Diplomacia Pública, grupos de presión, procesos de integración regional y crimen organizado. ¡Hasta les hablan de la perspectiva etic y emic o de las comunidades imaginadas y reales!

La prueba de que estamos ante una nueva generación que promete fue la receptividad a las ideas de la charla, en la que hice una introducción al modelo de Guerras Posmodernas y adelanté ideas sobre redes distribuidas en conflictos. Los estudiantes hicieron luego preguntas bastantes interesantes. En muchos casos no pude dar respuestas cerradas y precisas porque la cuestión planteada era bastante compleja. Sé que no haría justicia si mencionara unas cuantas preguntas aquí y diera la impresión de que el resto no merecieron ser recordadas. Pero basta saber que terminé hablando al contestar preguntas de las diferentes lógicas posmoderna (África, Iberoamérica) y moderna (Asia Pacífico), de si tienen sentido los ejércitos convencionales en la era de las guerras posmodernas, de la carrera tecnológica en Internet entre Estados y actores no estatales, de fuentes de información, etc. Algunas preguntas tocaron temas de los que tengo pensado escribir artículos académicos y otras me dieron ideas para escribir en un futuro una entrada en este blog. Espero que ellos disfrutaran tanto como lo hice yo.

La invitación a dar la charla partió del profesor Jorge Jiménez, que es una personal malvada y sin corazón, me llevó de visita por el campus para que viera la instalaciones de la Universidad Europea de Madrid. Precisamente a mí, alguien que estudió en una facultad albergada en un lóbrego edificio de estilo brutalista. Acompañándole en aquellas instalaciones con medios de ensueño me entró la congoja existencial de pensar qué otra vida pudo ser posible si hubiera dispuesto tras la secundaria de los recursos, conocimientos y horizontes que los alumnos a los que hablé se les ofrece. La vida no dispone de opción Ctrl+Z. Y me he quedado pensando qué les diría a todos ellos con esas ganas mías de siempre de que al menos alguien aproveche las lecciones sacadas de todos mis errores. ¡Corred, insensatos!