¿El fin del acuerdo Sykes–Picot?

Estoy leyendo estos días A Line in the Sand: Britain, France and the Struggle That Shaped the Middle East de James Barr, autor de Setting the Desert on Fire: T.E. Lawrence and Britain’s Secret War in Arabia, 1916-18. El libro arranca con el acuerdo Sykes-Picot y la posterior pugna de Francia y Reino Unido por imponer sus intereses en Oriente Próximo no sólo durante la Primera Guerra Mundial sino en las décadas posteriores.

Íñigo Sáenz de Ugarte citaba no hace mucho un artículo de Patrick Cockburn en la Londo Review of Books titulado Is it the end of Sykes-Picot? . Si hacemos caso a Robert D. Kaplan, será difícil que las fronteras de Siria sobrevivan a la guerra civil y por lo tanto será efectivamente el fin de las fronteras trazadas por el acuerdo Sykes-Picot, el destino de Oriente Próximo trazado por caballeros europeos con una regla sobre un mapa. Jon Stewart y un über British John Oliver han hecho una parodia al respecto.

Robert D. Kaplan sobre Siria

Abu Saif al-Andalusi, autor del blog El Baluarte de la Hispanidad, me hacía saber hace poco que había releído el espacio que dedica Robert D. Kaplan a Siria en Rumbo a  Tartaria. Pueden leer aquí las líneas que llamaron la atención a Abu Saif al-Andalusi.

Por su parte, Demócrito de Abdera me avisó de la entrevista que a Robert D. Kaplan le han hecho en el ABC con motivo de la edición en España de La venganza de la geografía. Se muestra muy pesimista sobre el futuro de Siria:

Siria no es un país, es una expresión geográfica. Describe vagamente el área entre las montañas de Turquía y los desiertos de Arabia Saudí. Incluye los países de Siria, Líbano, Israel y Jordania. Siria tiene diferentes grupos étnicos localizados regionalmente: drusos en el sur, kurdos en el noreste, suníes en el centro, chiíes-alauíes en el noroeste. Esos grupos no son leales a Siria, sino a sus referentes regionales y étnicos. Esencialmente, no hay país que salvar. [...] Va a ser muy difícil que Siria se mantenga unida. [...] Me resulta difícil ver que Siria permanezca como un único país controlado desde el centro.

A día de hoy, tristemente, me parece que la única salida política a la guerra civil es un partición del país.

¿El comienzo del fin del “Imperio estadounidense”?

Una vez le preguntaron al ministro de asuntos exteriores chino Zhou Enlai sobre los acontecimientos de Mayo de 1968 en París. Contestó que le parecía pronto para valorar su significado. En algún momento la frase se tergiversó y hoy en día se cita la respuesta en una versión en la que Zhou Enlai de lo que se mostraba reacio a emitir una valoración era de la Revolución Francesa de 1798. Normalmente quien atribuye esa cita apócrifa a Zhou Enlai señala la tradicional prudencia china y su visión a largo plazo. La misma que llevó a Den Xiapoing a plantear reformas que alejaran a China del modelo soviético para convertir al país en potencia mundial avanzado el siglo XXI.

Llevo interesado en los asuntos de seguridad y defensa desde finales de los 80 y recuerdo en aquel entonces cómo todo lo que fabricaba China era una evolución de tecnología soviética recibida antes de la ruptura con la URSS. China llegó a ofrecerle a Brasil el F-7M Airguard, su copia del MiG-21, a cambio de dos turbohélices EMB-312 Tucano por ejemplar. Hoy, China desarrolla su propio caza de quinta generación (Europa no está ni se le espera en ese campo) mientras Brasil pone como condición a los ofertantes de su programa FX-2 altas transferencias tecnológicas.

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Siempre insisto en que lo importante respecto a China no es dónde está hoy, sino dónde va estar. Cada paso tecnológico dado es acogido con comentarios negativos por algún pretendido escéptico que señala lo que a China le queda por recorrer y lo improbable de que alcance ese hito. Tiempo después ese hito es superado y de nuevo escuchamos que el desarollo chino es un espejismo carente de bases sólidas porque se dan las circunstancias para que el siguiente hito tecnológico nunca sea superado. Y así desde finales de los años 80 hasta el presente y más allá.

El ascenso chino no presenta ningún problema de acotación temporal a los historiadores. Su inicio está bien delimitado en el tiempo. Pero en estos días, siguiendo la posible intervención estadounidense en Siria, me he empezado a preguntar si lo que hemos vistos son síntomas de lo que en un futuro y con la perspectiva del tiempo señalaremos como el comienzo del declive de la condición de Estados Unidos como solitaria híper potencia. No tanto porque hayan mermado los medios con los que Washington pueda actuar, pero sí porque haya disminuido su capacidad de actuar de forma unilateral.

Al contrario que en la guerra de Kosovo, ya no tenemos a una Rusia débil pendiente de la renovación de créditos por parte del Banco Mundial y por tanto dispuesta a dejar pasar en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas una resolución contra un aliado. Putin lanzó una renovación de sus fuerzas armadas a raíz de las lecciones de la guerra con Georgia en 2008 que en el futuro seguro aumentará el perfil internacional del país, como estamos viendo ahora en el Mediterráneo.

2219579019_a16cf000dc_oLa invasión de Iraq en 2003 y su posterior ocupación agotó por largo tiempo la disposición de la opinión pública estadounidense de embarcarse en aventuras en el extranjero. La idea de invadir un país para cambiar su régimen político está totalmente fuera del debate político. Irónicamente, la mentira que se usó para justificar la invasión de Iraq sobre las armas de destrucción masiva del régimen de Hussein han retornado como un bumerang. A pesar de las informaciones ofrecidas por Médicos Sin Fronteras sobre el presunto ataque con armas químicas del 21 de agosto en Ghouta existe una desconfianza generalizada a pesar de que los indicios sean de que efectivamente se usaron armas químicas o al menos armas termobáricas. La crisis en Siria es un ejemplo de que hay problemas que superan la capacidad de Estados Unidos de generar orden a bombazos y que tenemos ahora crisis con demasiados actores internacionales implicados para que una accción unilateral sea capaz de ofrecer resultados. Pero antes de que alguno arranque a aplaudir el comienzo del fin del imperio estadounidense habría que recordar que asistiremos en paralelo al ascenso del nuevo imperialismo ruso y un creciente imperalismo chino.

Un vídeo sobre Siria y una diatriba

Ya estoy de vuelta en casa tras tres días fuera. Y me he encontrado una explosión de noticias, análisis y artículos de opinión sobre Siria en menéame.net y muros de Facebook. (En el momento de escribir este párrafo la primera noticia de portada es “Corresponsal de Associated Press afirma que el ataque en Damasco fue obra de los rebeldes“).

La misma gente que ha estado callada estos dos últimos años sobre las atrocidades sucedidas en Siria ha estallado indignada ante un posible ataque punitivo y limitado de Estados Unidos contra el régimen de Assad. La misma gente que ha mostrado de forma sarcástica su incredulidad ante la “propaganda estadounidense” y ha denunciado tanto al “imperialismo yanki” como a los intereses del “complejo militar industrial”, no ha parado de enlazar y citar informaciones provenientes de Russia Today e ignorar en sus análisis los intereses del neoimperialismo ruso en Siria. La misma gente que ha mostrado su escepticismo sobre las informaciones sobre un presunto ataque con armas químicas por parte del régimen de Assad no ha parado de enlazar a informaciones que responsabilizan a los rebeldes de lo sucedido.

Resulta interesante ver que lo que ha disparado este súbito interés por un conflicto al que sólo cuatro gatos le estábamos prestando atención es que Estados Unidos pretendiera adoptar un papel visible y notorio. Y nótese que digo “papel” sin emplear términos como intervención armada, ataque, injerencia, imperialismo, etc… porque si eso fuera lo que realmente ha indignado a la gente que ha salido en tromba a criticar a Estados Unidos, habríamos leído previamente sus artículos de condena al papel de Rusia, Irán y Hezbolá. Así que sólo podemos decir que lo que asistimos estos días es un brote del “antiamericanismo” ignorante e infantil de la izquierda europea. Considerando el desprecio mostrado todo este tiempo por las víctimas civiles, podemos descartar sin reparos que Siria sea para la izquierda europea una cuestión ética y asumir ya que se trata de una mera cuestión estética. Sin ideas y alternativas desde hace mucho tiempo, en medio de la presente crisis, para muchos simpatizantes de la izquierda posicionarse ante una cuestión de relevancia pública se ha convertido únicamente en un medio para obtener votos en menéame.net y “Me gusta” en Facebook.

Dicho todo esto, pasaré a analizar un vídeo titulado “Lo que no te cuentan sobre Siria: Nuevo fraude de las pruebas de las armas químicasen Siria”, del que un amigo me ha pedido que dé mi opinión.

Arranca contando que el 21 de agosto se produjo un ataque con gas sarín y que la noticia del ataque fue difundida segun el vídeo por los “medios de desinformación masivos” sin existir prueba alguna. Fuera de lo que hayan dicho los gobiernos, tenemos la información dada por Médicos Sin Fronteras, que cita como fuente a los médicos sirios que trabajan sobre el terreno y con los que la organización mantiene contacto. Médicos Sin Fronteras especificaba que los consideraba de máxima confianza y que consideraba creíble su testimonio. Es necesario añadir que tan pronto el gobierno de los Estados Unidos anunció su intención de tomar represalias, Médicos Sin Fronteras rechazó públicamente que su información fuera usada como excusa para un ataque militar. Habrá, además, que esperar a que el equipo de inspectores de Naciones Unidas publique su informe tras haber estado en el terreno tomando muestras para poder tener un veredicto sobre el asunto.

Pasamos a continuación a “las muchas cosas que no cuadran”, según el vídeo. Se nos cuenta cómo se publicaron en Internet y la prensa para ilustrar la noticia imágenes con cadáveres que corresponden a acontecimientos en Egipto e Iraq. Esto en sí mismo no significa nada. Quienes no movemos en estos asuntos estamos acostumbrados a que inmediatamente tras una noticia impactante aparezcan fotos y vídeos en Internet que alguien intenta colar como un documento gráfico del acontecimiento. A veces son de sucesos anteriores y a veces son montajes. Recordemos, por ejemplo, aquellas “fotos del cádaver de Bin Laden” o incluso aquellas presuntas fotos del accidente de Diana de Gales que alguien señaló como falsas porque ni las ambulancias ni los enfermos se parecían a los que se pueden ver en París. Es una obviedad, pero que aparezcan fotos manipuladas o se intente engañar con fotos de otros acontecimientos no es una prueba de que algo no pasó.

Pasamos entonces al cuestionamiento de que una masacre con armas químicas haya sucedido en las afueras de Damasco. En el vídeo dicen que la zona había sido evacuada y que en ella no quedaba población civil. Me parece que los autores del vídeo desconocen que el presunto ataque con armas químicas no se produjo en un solo punto aquel día, sino en varios. Se habla del ataque de Ghouta, pero Ghouta es una región de la provincia de Damasco. La Wikipedia en inglés lo define como “un cinturón agrícola al sur y este de Damasco”. Añade el vídeo otra idea errónea. Se pregunta qué sentido tiene que el régimen de Assad usara armas químicas “porque ya está ganando en todos los frentes”. Las razones del régimen sirio para cruzar la “línea roja” marcada por Washington es materia de discusión y debate aparte. Lo relevante aquí es que es no es cierto que el régimen de Assad esté “ganando en todos los frentes”. Precisamente estas últimas semanas una de las noticias relevantes sobre la guerra civil siria era que los rebeldes estaban ganando terreno en Damasco, la capital del país. El diario francés Le Figaro hablaba de la entrada en acción a mediados de agosto de un grupo de 300 rebeldes del Ejército Sirio Libre entrenados por Estados Unidos y que había cruzado la frontera desde Jordania para operar en la región de Ghouta. Esa apoyo directo de Estados Unidos sería, según el periódico francés, lo que habría llevado al régimen de Assad a tomar medidas contundentes. Por su parte, el Institute for the Study of War informaba ya el 9 de agosto de los avances de los rebeldes en Damasco.

A continuación, el vídeo cuenta que las informaciones sobre presuntos ataques con armas químicas por parte del régimen de Assad han coincidido a lo largo del tiempo con visitas de representantes de la ONU y de personalidades de proyección internacional. No se mencionan esas fechas, aunque sabemos que hasta ahora el asunto no había alcanzado tanta transcendencia porque nunca se habían dado por buenas las informaciones. Lo que sí es una “coincidencia” es que haya sucedido el presunto ataque con la llegada de un equipo de inspectores de la ONU. El argumento aquí es que el régimen de Assad no sería tan tonto como para hacer algo así contando con la presencia de inspectores interncionales en el país. El argumento considera que el régimen toma decisiones enteramente racionales o que existe una cadena de mando totalmente férrea y vertical por la que tal decisión sólo la pudo tomar el presidente Assdad. Ambas ideas podrían no ser ciertas. Sólo puedo decir que sí, que es un dato extraño.

El siguiente argumento es que la “única” prueba es un vídeo que muestre a presuntas víctimas del ataque. En un momento se dice que podría ser un vídeo de las matanzas de kurdas cometidas por los rebeldes. En otra parte dice que es un montaje. Señala que los “niños no presentan convulsiones ni símtomas de asfixia, típicos de la intoxicación con gas sarín” y “parecen más bien drogados”. Se ha hablado en la prensa del uso de gas sarín. La cuestión es que hay varios tipos de armas químicas (vesificantes, asfixiantes, neurotóxicas..) y varios tipos de gases de cada uno de ellos, con lo que los síntomas de armas químicas no son uniformes. Pero de la misma forma que en el vídeo se dice que los síntomas no corresponden a los de un ataque con armas químicas, hay testimonios de médicos que dicen justo lo contrario.

Otros argumentos para desacreditar el vídeo que muestra a niños víctimas del presunto ataque con armas químicas es que no hay madres gritando en la sala, que aparecen niños sin camiseta pero las niñas siempre llevan una prenda que les cubre el torso… Son argumentos bastantes tontos. Pero el más tonto de todos es que “los cuerpos no presentan ningún signo de haber sufrido un bombardeo”. Argumento realmente tonto si tenemos en cuenta que estamos hablando de las víctimas de un presunto ataque con armas químicas. Es decir, personas afectadas por ¡un gas! En esa misma idea ahonda el argumento de que el personal médico no presenta manchas de sangre en su ropa de trabajo. Igualmente tontos me parecen los argumentos de que los cadáveres hayan sido alineados en el suelo de una sala “como para una representación” o que el lugar donde se ve que son atendidos los afectados no parezca un hospital. Cualquiera que haya seguido la guerra civil siria y haya prestado atención a las organizaciones que tratan de ayudar a la población siria sabe que una de las grandes carencias es la de material médico. Posiblemente las personas que aparecen en el vídeo fueran atendidas en un hospital improvisado. En cuanto a que los cadáveres fueran alineados en el suelo de un lugar que no parece una instalación médica bastaría recordar que tras los atentados del 11-M los cadáveres fueron llevados a un pabellón del IFEMA en Madrid, un recinto ferial. En el caso del vídeo de Siria podemos imaginar que al recoger un número alto de muertos y agonizantes por los que no se pudo hacer nada, los cuerpos fueran llevados a un lugar para ser identificados y recogidos por sus familias.

Resumiendo, que tenemos un vídeo que trata de argumentar que no hubo un ataque con armas químicas al este de Damasco recientemente. Utiliza como argumento las informaciones erróneas publicadas al respecto y cuestiona la verosimilitud de una grabación que muestra a las víctimas del presunto ataque. Creo que el autor del vídeo ha seleccionado arbitrariamente las fuentes al presentar el “engaño” de aquellos que intridujeron imágenes de matanzas en Iraq y Egipto pero no menciona la existencia de una fuente como Médicos Sin Fronteras. En cuanto a la grabación de una atención improvisada a los afectados y víctimas del presunto ataque químico concuerda perfectamente con la precariedad de las instalaciones médicas, falta de preparación del personal y escasez de recursos que sufre la población en las áreas controladas por los rebeldes, tal como cuentan quienes han estado allí. Por ejemplo, Antonio Pampliega en su libro Siria. Más allá de Bab Al-Salam.

Creo que tenemos que esperar a que los inspectores de la ONU emitan su informe. Pero este vídeo ya llega tarde. Ahora mismo la línea argumental del gobierno sirio es que el ataque sí se produjo pero fue culpa de los rebeldes, tal como recogía la noticia que aparecía en la portada de menéame.net Un periodista afirma que los muertos en Ghouta se produjeron por la explosión de una munición química proporcionada por Arabia Saudita a los rebeldes al ser erróneamente manejada. Sobra decir que la noticia parte de la idea de que hubo un sólo foco de propagación del gas, cuando sabemos que los testimonios hablan de varios lugares de la provincia de Ghouta atacados el mismo día presuntamente con armas químicas. [Actualización gracias a Manel Gozalbo: Varios medios han difundido la noticia "Corresponsal de Associated Press afirma que..." Paul Colford, director de relaciones con los medios de Associated Press ha salido al paso para desmentir que el periodista citado en la noticia esté en plantilla en la agencia. Y en otro orden de cosas, un experto británico en armas químicas afirma que la hipótesis de un supuesto accidente en un depósito rebelde de armas químicas no es consistente con la aparición de víctimas en varios focos tal como dije incialmente. Gracias a Manel Gozalbo por ponerme en conocimiento ambos enlaces]

Sospecho que podría pasarme hasta el fin de los tiempos destripando todas las noticias, análisis y opiniones surgidas estos días sobre Siria. Pero creo que ya he dicho casi todo lo que tenía que decir sobre Siria. Sólo tengo que añadir que mientras muchos han estado estos dias denunciando el “imperialismo yanki”, la opinión casi unánime en Estados Unidos es que una intervención militar limitada en Siria es sólo un mal sustituto de una política coherente y determinada ante el conflicto. El rechazo del parlamento británico a intervenir al lado de Estados Unidos y la propia decisión de Obama de retrasar su decisión hasta someterla a un apoyo parlamentario ha provocado una imagen de duda y debilidad. Si esta crisis tiene algo que ver con el imperialismo de Washington es su ocaso. Que Estados Unidos pierda su naturaleza de híperpotencia solitaria para dejar vacios que ocupan Rusia o Irán no es algo que deba alegrarnos precisamente.

Lo que está en juego en Siria (y 3)

El régimen de Gadafi cayó porque las extravagancias de su líder le granjearon pocas amistades sinceras. Cuando cesó el embargo internacional contra Libia, a pesar de las múltiples noticias al respecto, no se materializaron las grandes compras de armamento que hubieran modernizado sus fuerzas armadas. La intervención militar fue relativamente fácil. Las defensas aéreas eran débiles y antiguas. La mayoría de los blancos estaban en la franja costera del país. Nadie lloró la muerte de Gadafi.

El régimen de Assad no sólo cuenta con el respaldo de Rusia en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Forma parte de una alianza dentro del Gran Oriente Medio, el “Eje de la Resistencia”, que ha proporcionado suministros, combatientes y apoyos durante la presente guerra civil. El puente aéreo Irán-Siria, con Boeing 747 e Il-76 iraníes aterrizando en Damasco, ha proporcionado suministros y asesores, aparte de la ayuda económica iraní a Siria. Por su parte, la ofensiva lanzada desde el Líbano por la organización Hezbolá ayudó a aliviar la presión rebelde sobre Homs y darle la vuelta al conflicto, cuando a finales de 2012 los rebeldes estrechaban su cerco sobre la ciudad para cortar la autopista M5 que conecta Damasco con el norte del país. Por último, la organización chiita iraquí “Badr” anunciaba que había desplegado en Siria a 1.500 voluntarios. Es decir, los apoyos del régimen de Assad provienen de un corredor chiita que arranca en Líbano, conecta con el sur de Iraq y llega a Irán.

En el bando opuesto tenemos a las petromonarquías de la península arábiga que, tras las revoluciones en Túnez y Egipto, decidieron cabalgar la ola y no dejarse arrastrar por ella (véase mi artículo en Fuerzas de Defensa y Seguridad de julio 2012). Ya vimos en Libia la inédita intervención de Qatar y Emiratos Árabes Unidos, que mandaron aviones de combate para integrarse en el dispositivo de la OTAN y apoyaron abiertamente a los rebeldes, con C-17 qataríes aterrizando en Bengazi a plena luz del día. Así que en Siria, aparte de Qatar y Emiratos Árabes Unidos tenemos también a Arabia Saudita apoyando a grupos rebeldes. Una caída del régimen de Assad cortaría al “Eje de la Resistencia”, privando a Irán de una insistituible plataforma logística para apoyar a Hezbolá e intervenir en Líbano. La paradoja es que en la búsqueda de un buen posicionamiento de cara a la Siria post-Assad, Qatar y Arabia Saudita están apoyando a grupos rebeldes diferentes y riviales.

Estamos, por tanto, asistiendo en Siria a una guerra por delegación (proxy war) entre sunníes y chiitas que significa para el Gran Oriente Medio lo que la guerra del Congo, la “Primera Guerra Mundial Africana”, lo fue para África. Es indudable que el significado e importancia de la guerra civil siria transciende las fronteras del país. En esa búsqueda de metáforas históricas, Itxaso Domínguez de Olazábal recogía en Miradas de Internacional una idea que ya ha empezado a circular por ahí: “¿Pueden trazarse paralelismos entre el conflicto sirio y la guerra civil española?”. Queda por ver si la guerra civil siria podría contaminar a Líbano o si los kurdos iraquíes cumplen su amenaza de intervenir. Lo que sí podemos estar seguros es que, a pesar de las elucubraciones sobre el “imperialismo yanki”, esta es una guerra interna en el seno de Dar al Islam.

[Ver Parte 1 y Parte 2]

Lo que está en juego en Siria

La guerra civil siria estalló, como la guerra civil libia, con revueltas populares cuya dura represión por parte del régimen de Assad generó un ciclo de acción y reacción que llevó a una parte del ejército declararse en rebeldía y denominarse el Ejército Sirio Libre. Pero al contrario que en Libia, no acudió la comunidad internacional al rescate de la población civil y de los rebeldes. El Ejército Sirio Libre terminó por convertirse en un mero nombre bajo el que se aglutinaba una miríada de organizaciones (seculares, islamistas sunníes, kurdas, cristianas…) que hacían la guerra cada uno por su cuenta y que han terminado peleando entre ellas.

El año pasado, el gobierno de los Estados Unidos advirtió que el empleo de armas químicas sería considerado una “línea roja” a no cruzar por el régimen de Assad y que en tal caso tomaría represalias. No deja de ser paradójico que en una guerra que ha producido ya más de 100.000 muertos y dos millones de refugiados, donde el régimen de Assad ha atacado poblaciones civiles indiscriminadamente con todo tipo de armamento, el empleo de un determinado tipo de armamento se considere una “línea roja”. Los civiles muertos por cohetes “Grad” de 122mm. o bombas de caída libre FAB-500 no están menos muertos que las víctimas de ataques con agentes neurotóxicos que fuentes de Médicos Sin Frontera en Siria dicen haber tratado.

Como ha dicho el general ruso Evgueni Buzhinski, “Obama se arrinconó a sí mismo”. “Él mismo se impuso esta ‘línea roja’ y ahora no puede ceder o quedará claro que sus palabras no valían nada, que sus amenazas no cuestan ni un centavo”. La posible intervención en Estados Unidos en Siria pone en juego la credibilidad de Obama.

Está por ver el alcance de las operaciones militares estadounidense contra el régimen sirio. En estos casos el guión habitual marca la destrucción de centros de mando y control, defensas aéreas y bases aéreas. La destrucción de almacenes de armas químicas sería contraproducente por las posibles emanaciones. En el corto plazo no veremos ningún resultado. Pero la destrucción de la aviación siria daría algún respiro a los rebeldes. Pero sobre todo, la destrucción de helicópteros, aviones de transporte e infraestructuras aéreas en Damasco cortaría el hilo vital que permite al régimen mantener abastecidas las guarniciones aisladas, además de recibir suministros de Irán.

Lo que sin duda podemos tener claro es que una operación militar de represalia contra el régimen de Siria no es sustituto para una falta de política occidental para Siria.

[Ver Parte 2 y Parte 3]

Cómo Israel destruyó el programa nuclear sirio

El 6 de septiembre de 2007 la agencia de noticias siria SANA informó que aviones israelíes habían entrado aquella misma madrugada en su espacio aéreo a través del norte del país procedentes del Mediterráneo y con rumbo este. Tras ser confrontados por las defensas aéreas del país, según un portavoz militar, se habían visto obligados a desprenderse de su carga de armas sobre un área desierta y dar la vuelta. El suceso habría tenido al norte de la ciudad de Ar-Raqqa, cerca de la frontera con Turquía, sin producir víctimas ni daños materiales. Tanto portavoces del gobierno israelí como estadounidense interrogados sobre la noticia negaron tener constancia del suceso.

La única confirmación de que había tenido lugar una presunta penetración del espacio aéreo sirio llegó el 8 de septiembre, cuando el gobierno turco pidió explicaciones tras el hallazgo en su territorio de dos depósitos de combustible que al parecer habían sido arrojados en vuelo por aviones israelíes. Las primeras teorías especulativas publicadas en la prensa hablaron de un posible ataque a un cargamento de armas destinado a Hezbolá, ya que por suelo sirio pasan los suministros que llegan por avión desde Irán y luego se trasladan por tierra a Líbano. La versión oficial del gobierno sirio cambió al fin del mes. Esta vez se informó de que sí había tenido lugar un ataque aéreo pero que había tenido como objetivo un centro de estudios civiles. Luego la versión oficial cambió nuevamente e hizo mención de unas instalaciones militares vacías y a medio construir.

El 14 de octubre de 2007 el New York Times publicó la noticia de que se había producido un ataque aéreo contra unas instalaciones nucleares construidas en Siria con tecnología norcoreana. A partir de ese momento se fue sucediendo un filtrado sucesivo de detalles por distintos medios, como el reportaje de Der Spiegel en febrero de 2009 o el artículo de The New Yorker en septiembre de 2012. No deja de sorprender que se hayan dado a conocer tantos detalles de una misión secreta.

Al parecer entre finales de los años noventa y el comienzo de la siguiente década llegó a conocimiento de las agencias de inteligencia de Estados Unidos que los regímenes de Siria y Corea del Norte estaban colaborando en programas secretos. En los siguientes años fue identificada la naturaleza nuclear de los proyectos que sustanciaban esa colaboración. Y finalmente en la primavera de 2007 se obtuvieron imágenes del interior de un edificio en un lugar llamado Al-Kibar a orillas del río Éufrates y a 30 kilómetros de la ciudad de Deir az-Zor.

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Las fotos mostraban un reactor nuclear de apariencia similar al norcoreano de Yongbyon. Las fotos de satélite de la instalación no mostraban conducción alguna que lo conectara con la red eléctrica siria, por lo que se descartó que fuera una central nuclear de uso civil. Los detalles fueron presentados en una comparecencia ante el Congreso de los Estados Unidos el 4 de abril de 2008 por dos agentes de una agencia de inteligencia no especificada. Parte de la información en manos estadounidenses sobre la planta nuclear procedía de fuentes israelíes, ya que existía un intercambio entre los servicios de inteligencia entre ambos países.

Al parecer, no sentó nada bien en Israel que se hicieran públicos muchos detalles obtenidos en costosas operaciones de inteligencia pero la revelación del papel de Corea del Norte pudo formar parte de un “mensaje” al régimen de Pionyang. Además, la administración Bush estaba deseosa de presentar un éxito después del fiasco que supuso la no aparición de las famosas “Armas de Destrucción Masiva” en Iraq.

Como en el caso de la Operación “Ópera”, hoy sabemos bastantes detalles precisos del ataque, conocido en la prensa como Operación “Huerto”. En primer lugar, miembros del Sayeret Matkal, la unidad de operaciones especiales del Directorio de Inteligencia Militar, se infiltraron en la zona mediante helicópteros para tomar muestras de tierra y poder medir la radiactividad ambiental. Una vez aprobada la operación, fue el turno de la unidad Shaldag, la unidad de operaciones especiales de la fuerza aérea israelí. Su misión fue iluminar el blanco con designadores láser. El ataque lo llevaron a cabo varios F-15I “Ra’am” del Escuadrón 69 “Los Martillos”, con base en Hatzerim. El F-15I se trata de la versión local del F-15E “Strike Eagle”, de la que Israel recibió 25 ejemplares y dotan exclusivamente al Escuadrón 69. Los F-15I han asumido dentro de la fuerza aérea israelí las misiones de ataque de largo alcance. Para ello no sólo emplean los depósito subalares y repostaje en vuelo, sino también tanques de combustible conformables. Han recibido además un sistemas de comunicación por satélite del que se aprecia un pequeño domo inmediatamente detrás de la cabina.

El día de la operación despegaron diez F-15I cerca de la medianoche en dirección al Mediterráneo desde la base de Ramat David, escoltados por varios F-16I “Sufa”. Tres de los F-15I retornaron luego a la base mientras el resto de aparatos volaba hacia el norte. Se introdujeron en el espacio aéreo sirio cerca de la frontera turca. Su primer objetivo fue un radar en Tall al-Abuad para abrir un pasillo en las defensas antiaéreas sirias. El radar fue anulado con equipos de guerra electrónica y atacado con bombas guiadas.

La defensa antiaérea siria cuenta con varios sistemas de la era soviética modernizados (S-75/S-125/S-200) y algunos modernos de factura rusa (TOR-M1, Tunguska y Pantsir S-1).La anulación de las defensas antiaéreas sirias fue una parte importante de la operación y de la que menos se sabe. Se especula que el ataque israelí combinó el uso de equipos avanzados de guerra electrónica semejantes al programa “Suter” estadounidense, capaz de infiltrarse en las redes de mando y control de las defensas antiaéreas enemigas, junto con alguna forma de sabotaje mediante virus informáticos o incluso intervención humana que dejó fuera de combate la red de radares sirios. En el ataque tuvo un papel destacado un Gulfstream 550 de la versión “Shavit” de guerra electrónica, perteneciente al escuadrón “Nachshon”. Se trata de un avión de transporte ejecutivo que está dotado, como su gemelo “Aitam” de alerta temprana, de equipos desarrollados localmente en Israel por la empresa Elta.

El veto a la prensa israelí para que se informara de la operación se levantó el 2 de octubre de 2007, después de que el presidente sirio reconociera ante la BBC que había tenido lugar un ataque aéreo israelí a unas instalaciones militares “vacías”. El día 28 de ese mismo mes, el primer ministro israelí Ehud Olmert pidió disculpas a Turquía por la invasión de su espacio aéreo en el transcurso de la operación.

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Las fotos de satélite mostraron que los escombros del edificio habían desaparecido y la tierra aplanada. Al parecer los restos de la instalación nuclear fueron enterrados por miedo a la liberación de radioactividad. A día de hoy un edificio con forma de nave industrial cubre el lugar. Inspectores de la OIEA tuvieron acceso al lugar en junio de 2008 y pudieron tomar muestras del suelo. Detectaron “un número significativo de partículas de uranio antropogénico” (producto de la actividad humana) que era “de un tipo no incluido en los inventarios declarados por Siria de material nuclear”.

Cuatro apuntes sobre la guerra civil siria

In early 2012, the two Gulf powerhouses, which are frequently political rivals, were instrumental in setting up a secretive group that operated something like a command center in Istanbul, with representatives from across Syria tasked with funneling free and vital military supplies through Turkey (with the help of Turkish intelligence and Western backing) and across the border into Syria. [...] A rift in the command center between Qatar and Saudi Arabia emerged in August of last year, with the Saudi and Qatari representatives backing different factions from among the plethora of armed groups on the ground in Syria.

Rania Abouzeid en “The Shadow War Behind Syria’s Rebellion: Foreign Backers Jockey for Influence in Turkey”

Saudi Arabia and Qatar, in particular, believe that a friendly regime in Syria will give them influence over Shia-dominated Baghdad, over whom they have had little sway, but which is seen as a critical player in the regional balance of power. [...] A Sunni state in Syria could serve to strengthen currently marginalised Iraqi Sunni forces, giving them – and their Gulf backers – greater influence in Baghdad. At the same time, regime change in Damascus would help the Gulf states bolster their standing in Lebanon, already economically dependent on the Gulf, by strengthening pro-Sunni Gulf actors at the expense of the dominant pro-Assad Hezbollah movement.

Hassan Hassan en “Syria: the view from the Gulf states”

Using the information I had gathered they [New York Times] were able to approach officials in a number of governments and get them to go on record about a smuggling operation run by the Saudis, with the knowledge of the US government, where they purchased arms from the Croatian government, flew them to Jordan, and smuggled them across the Syrian border to the Free Syrian Army. This was the first time a major arms route to the opposition had been recorded and exposed, and a lot of people started to take notice of what I was doing on my blog.

“Moses Brown” en “How I Accidentally Became An Expert On The Syrian Conflict”

The White House announced in June that it would provide limited military support for vetted rebel groups, which have recently been struggling in their campaign against President Bashar al-Assad. Republicans and Democrats on the House and Senate intelligence committees have expressed concerns that arms could end up in the hands of Islamist militants fighting in the region – or not do enough to tip the balance in the civil war. [...] For now, a limited policy of supplying small arms to rebel groups appears to be as far as the Obama administration will go. The top US military officer warned senators on Monday that taking military action to stop the bloodshed in Syria was likely to escalate quickly and result in “unintended consequences”.

Paul Lewis en “Syrian rebels to start receiving US weapons amid anxiety from Congress”

Fantasías geopolíticas en Oriente Medio

En 2006, el teniente coronel (retirado) Ralph Peters publicó un artículo en el Armed Forces Journal en el que argumentaba que todos los problemas del Gran Oriente Medio procedían del trazado arbitrario de sus fronteras:

[T]he greatest taboo in striving to understand the region’s comprehensive failure isn’t Islam but the awful-but-sacrosanct international boundaries worshipped by our own diplomats.

He mencionado aquí obras de James Barr y Robert D. Kaplan donde queda recogido el asunto. Basta recordar que Mauritania, Libia, y Siria son nombres de entidades administrativas romanas que se convirtieron en el nombre de estados-nación cuando las potencias coloniales europeas jugaron con escuadra y cartabón a trazar fronteras sobre un mapa.

Sostiene Peters que la solución a los problemas del Gran Oriente Medio pasaría por retrazar las fronteras de los países para crear país más homogéneos étnica y religiosamente. En una zona tan delicada propone, desgajar territorios de Turquía, Siria, Iraq, Irán, Arabia Saudita y Pakistán nada menos.

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No me entrentendré aquí en analizar las consecuencia que tendría un imaginario cambio así de fronteras en el Gran Oriente Medio. Pero basta decir que me he encontrado con este mapa en bastantes artículos de opinión. Alguno poniéndolo como ejemplo de los planes neocoloniales de Estados Unidos para la región y sirviendo de excusa para una larga diatriba antiimperialista.

En el mismo orden de cosas, un artículo del diario turco Milliyet especulaba a partir del llamamiento de Abdullah Öcalan a una “Pacto Nacional” para construir “una nueva Turquía”. En el artículo aparecía un mapa en el que Turquía absorbería regiones kurdas de los países limítrofes junto con otras de Grecia y Bulgaria.

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El diario Milliyet invitaba a académicos e intelectuales a especular sobre esa “nueva Turquía”. El asunto fue recogido por la prensa rusa, tal como recoge en su blog Manuel Martínez y destripado en el Foro de las FAS con la finura habitual.

Por último, el diario alemán Die Evidenz publicó que el kuwaití Faisal al-Hamad, miembro del Partido Nacional de Kuwait, había denunciado los acuerdos secretos firmados en Doha por diplomáticos de Estados Unidos, Turquía, Qatar y miembros de la oposición siria para trocear el país al término de la guerra civil. Siria renunciaría a reclamar a Turquía la región de Hatay, expulsaría de su territorio al PKK, permitiría que un acueducto conectara la gran presa Atatürk con Israel, reduciría su ejército, renunciaría a sus arsenales de destrucción masiva, renegociaría sus acuerdos petroleros con empresas chinas y rusas, cortaría lazos con Hezbolá y grupos palestinos, etc.

Extrañamente, las declaraciones de Faisal al-Hamad encajan para Christof Lehmann de nsnbc ìnternational perfectamente con el análisis del comandante (retirado) del ejército pakistaní Agha H. Amin, que denuncia los planes de la OTAN para trocear Siria y crear un corredor energético en Oriente Medio que sirva de alternativa a Irán. En este caso, la OTAN fomentaría la creación de un estado kurdo aliado a expensas de Turquía y Siria.

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No entiendo como Christof Lehmann afirma que lo denunciado por Faisal al-Hamad encaja con lo conjeturado por Agha H. Amin, cuando en la segunda teoría conspirativa sobre la resolución de la guerra civil siria, Turquía sufriría grandes pérdidas territoriales. Pero ahí está la grandeza del pensamiento conspirativo. Que dos teorías contradictorias tengan como fundamento la idea de que “Occidente trama algo en Siria” significa que algo de verdad llevan, bajo el principio “si el río suena agua lleva”.

Pero lo interesante en todos estos caso es ver cómo surge y se alimenta el pensamiento conspirativo en un efecto de bola nieve donde nadie consulta las fuentes originales. En el primer caso tenemos un artículo de opinión escrito por un militar retirado con mucho tiempo libre, en el segundo tenemos las especulaciones de varios expertos consultados por un periódico y por último tenemos un medio digital con una forma “peculiar” de tratar las noticias. Viendo cómo nsnbc ìnternational trata temas relacionados con las vacunas infantiles, Venezuela o Rusia ya podemos calibrar la clase de medio que es. La gracia es que esos argumentos de segunda y tercera mano terminan en lugares como Eurasian Hub. Y no deja de haber una gran ironía que desde fuera de Occidente se especule con los grandes planes secretos de EE.UU. y la OTAN para Siria, cuando lo que vemos es que en Washington y Bruselas hay una enorme improvisación.

Israel y Turquía recuperan relaciones ante el rumbo de la crisis siria

Tal como anticipamos en noviembre de 2012, finalmente Israel y Turquía han terminado por hacer las paces empujados por la evolución de la guerra civil siria. Benjamin Netanyahu lamentó los errores en la planificación del asalto al Mavi Marmara que condujeron a la pérdida de vidas humanas. Curiosamente los términos empleados no son muy diferentes a los empleados por él mismo en 2010. Así que podemos decir que ha sido Turquía la que ha cambiado finalmente su postura, aunque siempre tendremos a la prensa española para dar el titular equivocado.

Turquía e Israel, como países no árabes en un vecindario complicado, eran aliados naturales. Israel vendía tecnología militar a Turquía, como el programa de modernización del carro de combate M60T o el avión sin piloto IAI Heron, mientras que Turquía ofrecía a la fuerza aérea israelí un amplio espacio aéreo para ejercicios. El enfriamiento de relaciones entre ambos países coincidió con el desarrollo turco de su propio carro de combate y su propio avión sin piloto, mientras que la fuerza aérea israelí era invitada a ejercicios en Italia y en Grecia.

La evolución de la crisis siria ha empujado a Turquía ha reconciliarse con el aliado necesario con el que hacer frente a la la guerra civil en el país con el que comparte su frontera más extensa. Tras dos años, ninguno de los dos bandos parece capacitado para imponerse de forma clara en el corto plazo. Los rebeldes han sido capaces de capturar decenas de bases militares, destruir centenares de blindados y dejar fuera de combate (capturar, derribar o destruir) más de la mitad de la flota de helicópteros de transporte del régimen. Sin embargo, no han sido capaces de coordinarse en el nivel estratégico debido a su atomización. El cerco sobre Homs nunca se terminó de completar y Damasco sigue conectada con el norte del país. Aron Lund titulaba “The Free Syrian Army Doesn’t Exist” de forma bastante provocativa en Syria Comment.

Mientras Occidente observaba el conflicto sin intervenir, el dinero de las petromonarquías árabes ha permitido a los grupos yihadistas acumular fuerzas y dotarse de armamento como los misiles tierra-aire portátiles chinos FN-6 y los lanzagranadas anticarro M79 OSA comprados a Croacia. El dinero significa además comida, medicamentos y dinero en mano que entregar a los combatientes y sus familias. Las atrocidades cometidas por el régimen, además, radicalizan a los rebeldes y dejan la puerta abierta a un ciclo de venganzas que no auguran nada bueno para la postguerra en un país que es un mosaico étnico-religioso que podría estallar como Líbano en los años 70.

Estados Unidos ha entregado ayuda “no letal” a los rebeldes sirios, les ha proporcionado entrenamiento en Jordania y ha empezado a ofrecerles información sobre las fuerzas rebeldes. Está por ver si no es demasiado tarde ante la hegemonía de los yihadistas. Y si consolidar un bloque nacionalista no-yihadista sólo servirá para que a la caída del régimen de Assad comience una segunda guerra civil.