“La Cuarta Espada” de Santiago Roncagliolo

En mis indigaciones preliminares sobre “Iberoamérica y las Guerras Posmodernas” surgió la pregunta. ¿Por qué sobrevivieron las FARC en Colombia y Sendero Luminoso en Perú al fin de la Guerra Fría? La respuesta se hacía evidente. Ambas guerrillas se involucraron en el narcotráfico y no se vieron afectadas por la desaparición de los apoyos externos. Sobre las FARC y la economía política del conflicto armado en Colombia contaba con bibliografía. Sobre Perú no. Así llegué a “La Cuarta Espada”.

El autor, Santiago Roncagliolo, es un periodista y escritor peruano residente en España que volvió a Perú para escribir una biografía sobre el líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán. El libro resultante es como “El Palestino” de Antonio Salas, la crónica del fracaso del autor por alcanzar lo que se propone aunque esa crónica en sí misma resulta interesante.

Quizás unos conocimientos sociólogicos y de pensamiento marxista le habrían servido para ser más incisivo. Queda poco serio citar en un libro a la Wikipedia para explicar lo que fue la Revolución Cultural china. Señala las diferencias étnicas y sociales que encuentra entre las élites de la capital, los cuadros senderistas y los campesinos pero no tira del hilo. En su visita al museo privado de la Dirección Nacional contra el Terrorismo del Perú habla con un oficial y tiene “la impresión de que hay algo que me quiere decir y no me dice, como si yo no estuviera haciendo las preguntas correctas” (pág. 121). Una sensación que vuelve a repetirse en libro.

Cuenta además las trabas burocráticas para visitar a los miembros presos de Sendero Luminoso, la cerrazón de los guerrilleros que cumplen condena aferrados todos al discurso oficial y a la autojustificación, la negativa de parientes y conocidos a hablar de Abimael Guzmán, la dificultad de diferenciar verdad y propaganda en el relato de policías y militares, etc. Y ello aderezado con sus recuerdos de niño bien (“¿Cómo podías ser un escritor en los noventa si no eras joven, guapo y drogadicto?” pág. 61) que redescubre su propio país y su historia en lo que es un “viaje interior”. Quizás eso le aporta una cierta perspectiva fresca que compensa la falta de profundidad. Aunque el libro se completa con 35 páginas de una cronología que parece haberse elaborado sólo para rellenar páginas.

¿Cómo llega Sendero Luminoso al narcotráfico? Pensaba que por el corte de los apoyos externos tras el fin de la Guerra Fría. Pero en su recalcitrante ortodoxia maoísta Sendero Luminoso rompió con China en 1977. Aislada del exterior es una guerrilla pobre que recurre a los machetes y a las piedras. Masacra a los campesinos que pretende emancipar para provocar una espiral de acción-represión y porque cualquier campesino que no es misérrimo es un burgués. Así termina perdiendo su base social.

Decidida a provocar una confrontación que polarice el país la cúpula de Sender Luminoso da el paso en involucrarse en el narcotráfico para provocar una invasión estadounidense. ¿O fue una mera justificación? Guzmán y su círculo más cercano caen en 1992. A partir de ahí comienza el declive del grupo guerrillero convertido en un actor marginal de la vida política de Perú.