La impotencia del Leviatán

En el segundo capítulo de “Guerras Posmodernas” hablo del fin del estado-nación como actor fundamental del panorama internacional. Y menciono el caso de cómo allá por septiembre de 1992 los movimientos del Quantum Fund de George Soros lograron que la libre esterlina abandonara el Sistema Monetario Europeo en lo que se conoce como “Miércoles Negro”. Hoy resulta irónico que hace un año para hablar del menguante concepto de soberanía en el plano económico recurriera a un ejemplo ajeno a España y de hace casi veinte años.

La aplicación del “corralito” en Argentina en diciembre de 2001 coincidió con el cuatrimestre en que cursé la asignatura de Historia Económica de las Relaciones Internacionales como Créditos de Libre Elección mientras estudiaba Sociología. Ninguno del resto de estudiantes, todos ellos de la carrera de Económicas, había oído hablar del índice “riesgo-país”, Moody’s y Standards & Poors. Preocupante saber que ninguno seguía las noticias internacionales y que jamás habían oído, llegado al cuarto año de estudios, hablar de las agencias calificadoras de deuda. Hoy sin embargo hasta los diarios gratuitos hablan de ellas para mencionar las rebajas de calificación de España.

Fernando A. Iglesias llamaba ayer la atención en su blog sobre el artículo “El Estado impotente”, publicado en El País. Le recupero la pista tras aquel libro que tanto me llamó la atención.

Merece recordar ahora también “Cansancio del Leviatán” de 2003 para entender cómo el cansancio se volvió impotencia.