Martes 12 en “La Puerta” de Radio Unión Tenerife

José María Lizundia Zamalloa ha tenido a bien invitarme al programa “La Puerta” que Radio Unión Tenerife emite todos los martes sobre las 18 horas.

Tuve ocasión de conocerle junto a Víctor Hernández Roncero en una conferencia sobre el Estado de Israel en la librería cafetería Al Faro y sospecho que la conversación va a ser fluida.

Cinco lecciones de la crisis libia

1. Información.

Los medios de comunicación convencionales han quedado muy por detrás de los acontecimientos. Es lógico, dada la necesidad de corroborar la información y sólo admitir determinadas fuentes. Pero los que nos dedicamos al análisis de información trabajamos con otros criterio (más arte que ciencia).

La impresión que me ha quedado es que los medios de comunicación convencionales han hecho una media entre las declaraciones oficiales del régimen libio y las informaciones procedentes del bando rebelde. El resultado es que han ido anunciando la caída de Masrata varias veces a la semana. Y en el caso de Az Zawiya y Ras Lanuf casi todos los días hasta que finalmente sucedió.

Se notó mucho en los primeros momentos de la revuelta el desfase entre la información que yo recolectaba en FlancoSur y la que los medios de comunicación ofrecían. La situación se reequilibró un tanto tras la entrada masiva de corresponsales occidentales en Cirenaica. Y al menos unos días, mientras se combatía en Ras Lanuf y Mars al-Brega, la información sobre lo que allí sucedía en los medios de comunicación fue relevante.

Una nota curiosa sobre ese desfase informativo: Al Yazira en árabe ha ofrecido más y mejor información que su versión en inglés. Tan sencillo como que ciudadanos libios llamaban y contaban lo que veían con sus ojos. Y sus corresponsales sabían lo que estaba pasando a su alrededor. El anglomundo informativo ya no es referencia.

La imagen definitiva la dio el canal 24h de RTVE hace unas pocas noches. El locutor hablaba mientras en dos pequeños recuadros de la pantalla se veía la señal de los canales NHK y Al Yazira. El mensaje era “Están pasando cosas interesantes pero la información está en otra parte”.

2. Acción

Las crisis reflejan el temple de personas… e instituciones. Ha sido interesante ver el “sentido de Estado” que han demostrado países periféricos en el Mediterráneo como Portugal y Turquía. Ambos pusieron todos los medios para evacuar sus ciudadanos en el país. La pequeña comunidad portuguesa fue evacuada en un C-130 Hércules donde quedó espacio para que lo hicieran algunos españoles. La armada turca movilizó media docena de fragatas que escoltaron en diferentes viajes a barcos de pasajeros. Mientras, los ciudadanos españoles se agolpaban el aeropuerto internacional de Trípoli donde se agotaban los víveres y un representante del consulado les decía que “se buscaran la vida”. Otro día habrá que contar la historia de cómo Repsol YPF sacó a sus trabajadores (su presidente dijo “si hace falta se traerán a los trabajadores de Libia en bicicleta”) en un avión charter mientras el gobierno español dejó pasar los días hasta finalmente mandar un viejo Boeing 707 que ha dado varios sustos en los últimos años a sus pasajeros. El avión tuvo que esperar, por lo visto, en Malta a los permisos pertinentes del gobierno libio, mientras no paraban de entrar y salir aviones de todas las nacionalidades del aeropuerto de Trípoli. Los otros gobiernos, parece, no tuvieron que pedir tantos permisos.

3. Inacción.

Tendrá que llegar el día que en España se tenga un debate serio sobre el papel de las fuerzas armadas. Lo primero que se dispuso para sacar a los ciudadanos españoles de Libia, tarde y mal, fue un avión en el que viajar según alguno “era más peligroso que pasear por las calles de Trípoli”. Llegado el momento de aportar medios a una coalición internacional se mandan 4 aviones. Al mismo nivel que potencias globales como Bélgica, Dinamarca y Noruega. ¿Dónde está el portaaviones Príncipe de Asturias? Navegando como puede tras cancelarse el necesario Mid Life Update que con la crisis se da por hecho que nunca llegará.

A los españoles les toman el pelo con el destino de sus impuestos. En plena crisis y con la reducción del empleo público se han sacado muy pocas plazas de soldado. Por lo que para esas pocas plazas habrá muchos candidatos. Aun así el Ministerio de Defensa ha destinado una partida de varios millones de euros para convencer a los parados que se hagan soldados. Un dinero tan bien empleado como ese solitario helicóptero Eurocopter EC-225 del Cuerpo Nacional de Policía para pasear VIPs mientras los GEO lllevan años reclamando tener uno que les pueda permitir desplazarse con sus equipos rápidamente a donde hagan falta.

Lo que sospechamos muchos es que la “falta de presupuesto” se ha convertido en una excusa para no hacer nunca nada porque se perdieron hace tiempo las habilidades y capacidades intelectuales necesarias. Recen los que crean y sepan para que no llegue ese día en que tengamos no ante una crisis que podamos dejar pasar, sino una en la que haya que luchar por vidas españolas. Esos muchos de los que hablaba esperamos que si llega ese momento tengamos todos ya otro pasaporte.

4. Interacción.

Mientras la acción pasaba en las calles de Egipto y la gente transmitía rumores y opiniones boca a boca, los jóvenes subían fotos a Flickr, actualizaban sus perfiles en Facebook y en Twitter. La sociedad civil egipcia entró en ebullición pero a la prensa occidental le encantó decir que Mubarak cayó gracias a una nueva “Twitter Revolution” (¿cuántas llevamos?). La verdad es que los medios de comunicación tuvieron siempre a intelectuales egipcios que entrevistar y en la red los bloggers siempre tuvieron a quien a enlazar.

En Libia sólo hemos tenidos rumores propagados en Twitter y fotos. Ha faltado texto y contexto. Los próximos revolucionarios deberían aprender algo más que hacer pancartas fotogénicas rechazando la ayuda externa y manejar Twitter.

5. Reflexión.

He seguido el debate a ambos lados del espectro político tradicional: Derecha e izquierda. Y el espectáculo no ha sido nada edificante. La derecha conservadora católica nacionalista española, aislacionista e islamófoba, ha olvidado sus ambiciones imperiales de cuando jugó a ser neocón dispuesta a democratizar a los árabes a hostias. De invadir Iraq, acusando al que se oponía de ser amigo de los dictadores, hemos pasado al viejo realismo político de jugar al mal menor. Ahora lo que importa es la estabilidad del Norte de África y mantener a raya a la emigración ilegal y el islamismo. Gaddafi resulta ser un gobernante cabal, garante de la estabilidad.

Que Francia haya asumido un cierto protagonismo político mientras Obama estaba de viaje por Brasil ha sido recibido con cinismo: “Sarkozy está en el fondo jugando a defender los intereses del Estado francés”, dicen. “Los franceses siempre van a lo suyo”, sentencian. “Es puro electoralismo”, rematan. Y cuando uno presta atención, lo que encuentra es el tradicional desprecio al gabacho que sólo refleja envidia y frustación. Ya quisieran ellos poder mandar portaaviones por aquí y paracaidistas por allá para defender una “Grandeur” que España nunca tuvo. Luego uno mira a quienes ocupan los altos cargos en Defensa en España, uniformados o no, y le entra la risa floja. Pero, ¿para qué tener una visión global del mundo? “Como en España no se vive en ninguna parte”. Razón de más para olvidarnos de lo que pasa fuera.

¿Y la izquierda? ¡Ah, la izquierda! Paren el mundo que yo me bajo. Qué dolor de cabeza deben tener a estas alturas. ¡Ya no saben cuál de sus prejuicios emplear para formarse una opinión!

Cuando empezaron las revueltas en Libia enseguida corrieron a saludar este nuevo amenecer del pueblo árabe que luchaba por librarse del yugo de un sátrapa que ofrecía tantos negocios con Europa. “¡Occidente permanece impasible mientras masacran al pueblo libio!”. ¡Cuántas noticias subidas a Menéame recordando los encuentros compartidos con jefes de gobierno europeos! ¡Cuántas noticias sobre petróleo, inversiones y venta de armas…! Qué sucio era todo lo relacionado con Gaddafi. ¡Qué poco valían las vidas de los libios masacrados comparadas con el petróleo! Sólo Al Qaeda en el Magreb Islámico parecía apoyar con un comunicado las revueltas.

Pero cuando Occidente cambió su postura ante la situación en Libia no les faltó tiempo para descubrir que la república de masas libia era el paraíso en la tierra. El primer país africano en renta per cápita. El primer país africano por Índice de Desarrollo Humano. Una democracia popular. Supimos que Gaddafi había construido hospitales y autopistas. Parecían Pío Moa justificando el franquismo. Gaddafi era todo un campeón antiimperialista. Si EE.UU. quiere acabar con él “algo bueno habrá hecho”.

Habíamos estado engañados. El apoyo a la revuelta popular es una maniobra occidental para apropiarse de los recursos petroleros y las reservas de divisas libias. Y, ¿qué revueltas? Donde antes había ciudadanos que habían cogido la armas en una revuelta para luchar contra un dictador ahora teníamos “milicianos” hasta arriba de drogas al servicio de Occidente.

Aquí tienen. Un tal JRMora. Desde el 17 de febrero jamás publicó una viñeta sobre la situación en Libia (las revisé todas). Se aprobó la Zona de Exclusión Aérea sobre Libia. Se desató la euforia en Bengasi. Ondearon banderas de la revolución en la martirizada ciudad de Az Zawiya. Y publica una viñeta con un niño de mirada triste al que le está cayendo encima una bomba. ¿Es demagogo, hipórcrita o idiota? La izquierda perdida cualquier consideración ética ha quedado reducida a una etiqueta vacía meramente estética.

Medidas necesarias

-Ok, so what do you do when there’s a war?

-We open a file; we have a meeting; we write a press release in wich we communicate our heartfelt regret.

-And if the war continues?

-In that case, we play hardball; we form a committee, and sometimes even a subcommittee and we request the beligerants to end the carnage.

-And if the war continues?

-Then we send a recommendation, not a request. Do you see the nuance? I’m not afraid to send one, a real recommendation.

Mangeclous de Albert Cohen.

El modelo turco como futuro del mundo árabe

Ya lo dijimos. Turquía es un país importante. Porque era una referencia en el mundo musulmán con su modelo de democracia parlamentaria y voz propia internacional. Porque habiéndole Europa cerrado una y otra vez la puerta en las narices Turquía ha buscado su propio espacio en el área de países turcomanos y Asia Central.

Nos contaban en el número 53 de Resiliencia! cómo el presidente del parlamento tayiko solicitaba más ayuda a Turquía y como esta se la va a ofrecer a Kirguistán.

Ahora, quizás demasiado tarde, descubren la importancia de Turquía, tal como cuento en mi última colaboración en Sesión de Control: El modelo turco como futuro del mundo árabe.

Repensando el Flanco Sur

En 2002 creé con el bloc de notas de Windows una página web llamada “Flanco Sur” que subí al espacio que me proporcionaba mi proveedor de Internet. Mucho ha llovido desde entonces. Actualmente es un blog donde seguir las novedades de los conflictos y las fuerzas armadas del Magreb y África Occidental.

Desde mayo de 2010 llevaba sin actualizarla. Creo que perdí ganas e interés por haber abierto demasiado el enfoque. Demasiados países y demasiados temas. Los acontecimientos recientes de Túnez y Egipto han vuelto a hacer relevante la orilla sur del Mediterráneo. Es hora de repensar FlancoSur.info.

Ofensiva mediática marroquí

En mi recorrido por los kioskos en busca del número de febrero de Fuerzas de Defensa y Seguridad me encontré el semanario Marruecos Siglo XXI y el mensual Kántara.

Marruecos Siglo XII ya lo conocía y he comprado varios ejemplares. Es un semanario de información general que trata temas españoles y marroquíes. Me fue imposible encontrar página web alguna más allá de un perfil de Facebook donde aparece la portada de un número 0 de la revista que copia el diseño de Monocle. Su cuenta de Twitter no parece mucho más activa. La revista fue lanzada en junio. El número que tengo en mis manos es el 30 y corresponde a la semana del 3 al 9 de febrero de 2010. En sus 68 páginas sólo encontraremos tres páginas completas de publicidad y las tres pertenecen al Groupe Crédit Agricole du Maroc. No entiendo mucho del negocio editorial pero no creo que una publicación alcance medio año de existencia saliendo a la calle todas las semanas con sólo tres páginas de publicidad. Evidentemente alguien está financiado a pérdidas la aventura editorial.

El caso de “Kántara”, que también sólo cuenta con perfil en Facebook, es aún más llamativo. Lo vi en su momento anunciado en la contraportada de El Mundo y El País poniendo toda la carne en el asador en su segundo número: “La cara oculta del Frente Polisario: Financiación, pirateria, terrorismo”. En la portada, en medio de dos personajes que supongo del Frente Polisario, aparece la imagen más conocida de Abdelmalek Drukdel, líder de Al Qaeda en el Magreb Islámico. El intento de vincular al Frente Polisario con Al Qaeda es un objetivo permamente de la prensa marroquí de un tiempo a esta parte. Y está consiguiendo tener resonancia en medios y think tank conservadores de Estados Unidos, donde la maquinaria del lobby marroquí está bien engrasada. Ya hay quien allá en Estados Unidos advierte del riesgo de un hipotético “estado débil” saharaui convertido en nido de terroristas.

El último número de Kántara, el tercero y correspondiente a febrero de 2011, tiene como portada “¿Por qué los españoles odian a los marroquíes?” Claro y directo el objetivo de lo que en término militares se denomina “Operación de Influencia”.

Seis cosas que preocupan al ex-director de la CIA

Tom Ricks cuenta en su blog los puntos fundamentales de una conferencia del exdirector de la CIA, Michael Hayden.

  • Proliferación nuclear (especialmente Irán)
  • China
  • Ciberguerra
  • México
  • Terrorismo
  • Afganistán y Pakistán

Me ha parecido interesante la lista por la perspectiva que tiene sobre los temas. Su idea de que los narcotraficantes en México son insurgentes está en la misma línea de mi perspectiva de que lo que allí ocurre es una guerra. Ciberguerra y terrorismo son dos puntos centrales de los temas que estoy trabajando. Irán ya desfiló en mis colaboraciones con SesióndeControl.com. En cuanto a Afganistán pronto haré una actualización del tema.

Me ha parecido interesante no sólo la coincidencia de perspectiva sino cómo ha cambiado la agenda de seguridad y defensa. Los actores no estatales cobran importancia. Es un mundo de guerras posmodernas.

El mundo árabe, entre 1979 y 1989

Vivimos días emocionantes. El mundo está cambiando ante nuestros ojos. El lector de RSS echa fuego. Se acumulan las actualizaciones de blogs.

Decía alguien que a Mubarak sólo le quedaban dos opciones: Dimitir o reprimir. El ataque de jinetes a caballo y en camello contra los manifestantes significa que el régimen usa al lumpenproletariado rural contra las clases media y la intelligentsia cairota. Son ellos los que emplean cámaras digitales y teléfonos móviles para registrar las protestas; los que han seguido en sus televisiones con antena parabólica la cobertura de Al Yazira en Túnez y los que transformaron el escenario político en el Norte de África. ¿Demasiado tarde?

El resultado de la caída del régimen de Túnez no está resuelto. Tampoco en Egipto. Podríamos estar en la Primavera de Praga de 1989 o en los momentos posteriores de la huida del Sha y previos al ascenso de los ayatolás.

¿Y Marruecos?