Archivo: España, crisis de un modelo

[En 2010 David Ballota tuvo la gentileza de invitarme a participar en la versión online de la revista Generación XXI. Escribí entonces sobre temas ajenos a este blog. Hoy esos textos están desaparecidos de la red, así que rescato este artículo integral sobre la crisis]

La España de los últimos 200 años es la historia de sucesivas oportunidades perdidas que hubieran hecho posible otro país. Empezando por la Constitución de 1812 y llegando a casi cuatro décadas de dictadura franquista.

Existen entre la derecha democrática española quienes quisieran exhibir sin pudor su condición de franquistas y necesitan blanquear aquel período histórico. Se agarran ahora al argumento de que las dos últimas décadas de la dictadura, a partir del Plan de Estabilización de 1959, sentaron las bases del desarrollo español. La dictadura de Franco fue entonces un mal necesario que logró el despegue económico y creó una amplia clase media, imprescindibles cimientos ambos de una democracia sólida.

Está por demostrar que el desarrollo y una democracia estable sólo hubiera sido posible con el paso intermedio de una dictadura. Pero sobre todo olvidan o quieren olvidar los defensores de la figura de Franco como precursor necesario de la democracia esas otras dos décadas de la dictadura, las de las fracasada autarquía económica y el aislamiento internacional (1939-1959).

España se quedó descolgada justo cuando a partir de 1945 disfrutó Occidente de un período de prosperidad sin precedentes, los tiempos en que Francia vivió sus “Treinta Gloriosos” años o Alemania disfrutó de su “Milagro Económico”. Aquellos veinte años son los que separaron a España del resto de Europa en la segunda mitad del siglo XX. Pensábamos que por fin se recortaba la distancia cuando llegó la Crisis.

Las explicaciones sobre las causas de la Crisis en España varían en dar peso a la coyuntura internacional, la actuación de determinado gobierno o al desenfreno hipotecario de la atolondrada clase trabajadora en función de a quien se quiera culpar y exonerar. Pero sólo la perspectiva del tiempo nos permitirá ver que a lo que asistimos es a una crisis profunda del modelo productivo español que fue incapaz de dar el salto a una economía globalizada y postindustrial.

España se incorporó a la entonces llamada Comunidad Económica Europa el 1 de enero de 1986 como un país mediterráneo que disfrutaba de las ventajas comparativas de una mano de obra barata y abundantes horas de sol. Las fábricas españolas convertían al país en el quinto productor de automóviles mundial y el país era el segundo receptor de turistas en todo el mundo.

Tres años más tarde del ingreso en la CEE cayó el Muro de Berlín. El mismo año en que Tim Berners-Lee redactó una propuesta en el laboratorio de partículas CERN para un sistema de hipertexto en Internet. En agosto de 1991 puso en marcha el primer servidor de páginas web. Antes del fin de aquel año se disolvió la Unión Soviética.

Abierto casi todo el planeta ahora al capitalismo y con las comunicaciones cada vez más accesibles, España, como cualquier otro país desarrollado, hubo de enfrentarse a una economía globalizada donde cualquier cosa factible de ser extraída de la tierra, cultivada, fabricada o ensamblada lo será siempre de forma más barata en otra parte del planeta. En una economía postindustrial los países avanzados no sólo generan valor en el sector servicios (servicios financieros, software, publicidad, etc.), sino mediante la incorporación de tecnologías y conocimiento en todos los sectores productivos.

La agricultura española encontró competencia en países con una mano de obra aún más barata. Si antes fueron los camiones cargados de tomates españoles los que eran volcados en las carreteras francesas ahora resultaron ser españoles los que volcaban camiones con tomates marroquíes.

Con los productos agrícolas transformados en una “commodity” sólo una minoría afrontó la competencia de los países subdesarrollados haciendo la agricultura más intensiva en conocimiento y capital. Hubo quienes implantaron un modelo de agricultura más respetuoso con el medio ambiente o la salud del consumidor, buscaron el valor añadido de la denominación de origen o buscaron acortar la distancia con el cliente final mediante la comercialización directa en Internet. Pero la reacción generalizada fue sostener un sector no competitivo mediante subvenciones y enfrentar la competencia de países con salarios de miseria implantando en España también salarios de miseria y condiciones infames de explotación. Hoy España exporta temporeros locales a la vendimia francesa e importa temporeros extranjeros con la excusa de que nadie quiere trabajar en el campo.

El sector industrial español dejó de disfrutar la ventaja de la mano de obra barata tan pronto los antiguos países comunistas quedaron conectados a la economía europea. El cierre de factorías para su reubicación en la Europa del Este o en otros países extracomunitarios fue sólo retrasado temporalmente mediante las subvenciones públicas. En el caso de la factoría de repuestos Delphi de Puerto Real (Cádiz), sumaron 62 millones de euros desde 1986 hasta el anuncio de su cierre en 2007.

Sectores puntuales como la industria aeronáutica o naval sobrevivieron gracias a su naturaleza de empresas públicas y al mercado cautivo de las fuerzas armadas. Los contratos militares han mantenido con vida a empresas de capital público como Santana Motor, cuyos productos no resisten el más mínimo control de calidad y que pierde decenas de millones de euros al año.

España, al contrario del resto de países de Europa Occidental, carece de grandes empresas tecnológicas como Alcatel, Thales, BAe Systems, Siemens, Nokia, Philips, Ericsson, etc. Hablar de grandes empresas globales es hacerlo a la antigua Telefónica y Repsol YPF, de la que hay que recordar su condición de antiguas empresas estatales con una posición dominante en el mercado.

Por último, en la España globalizada y postindustrial hablar del sector servicios es hablar del turismo de “sol y playa” que se benefició durante los años noventa de la escasa competencia mediterránea por culpa de las guerras yugoslavas, los atentados contra turistas en Egipto y la guerra civil argelina. Cuando se hizo evidente que el modelo de “sol y playa”, en realidad “discoteca, cerveza, vomitona y playa” combinado con un modelo urbanístico depredador del litoral, dejaba ganancias magras no se trató de aumentar la calidad del servicio al cliente, mejorar los estándares arquitectónicos y reducir el impacto medioambiental Se buscó desesperadamente el “turismo de calidad” mediante la construcción de campos de golf, allí incluso donde los agricultores luchaban ante la escasez de agua.

La salida al mercado laboral de la generación del “baby boom”, el turismo y la llegada de mano de obra inmigrante generó la burbuja inmobiliaria que convirtió a la construcción en la locomotora de la economía. Un sector conectado inevitablemente a las redes clientelares de poder de las administraciones públicas locales y que se convirtió en el símbolo del modelo de negocios español: El “pelotazo”, un concepto que dudosamente tenga equivalente en el resto de idiomas de Europa Occidental. A España en cambio se le puede aplicar un concepto repetido por la prensa económica durante la crisis asiática de 1997: “Crony capitalism”, traducido aquí como “capitalismo de amiguetes”.

Justificado como parte de la idiosincrasia latina y mediterránea, España es un país donde importan los contactos familiares y las afinidades políticas en tupidas redes clientelares que son consentidas y disculpadas porque permean todas las clases sociales. Los grandes pelotazos de alcaldes, concejales y sus parientes son disculpados cuando firman jornadas de trabajo imaginarias para cobrar prestaciones por desempleo y tramitan subvenciones para proyectos con los presupuestos inflados que benefician desde el profesor de cursos de informática al vendedor de suministros para la construcción. Son ellos los que luego jalean a los políticos que esposados salen del furgón de la Guadia Civil y entran en el juzgado.

Podríamos pensar que el mismo país donde la generación que vivió la Transición se encontró todo un país por reinventar y se convirtió en una élite que forma un tapón las siguientes generaciones estuvieran tentadas de romper las reglas de juego. Podría esperarse que una nueva generación, “la mejor formada de la historia de España”, se lanzara a la aventura de emprender, crear conocimiento y crear riqueza abriendo nuevos espacios y nuevos caminos. Pero conocer la universidad española permite comprender su incapacidad para haber formado a los profesionales necesarios y capaces de pilotar el salto de España al mundo global y a la sociedad postindustrial.

La universidad en España es un lugar donde resulta anatema hablar de la conexión con el mercado laboral, so pena de ser acusado de querer poner la educación superior al servicio del “capitalismo neoliberal” y de las “empresa privada”. Como si no existieran alternativas como el autoempleo o la unión de trabajadores en cooperativas. Curiosamente la resistencia a mejorar la empleabilidad de los estudiantes es defendida e inculcada en el alumnado muchas veces por profesores que gozan de la condición de funcionario. Otros aspectos de la universidad española, como su profundo antiintelectualismo y su endogamia, son tan de sobra conocidos que no merecen la pena detenerse en ellas.

En un país donde cuenta más de quién se es hijo y a quién se conoce escasean los ejemplos de éxito económico y social por debajo de la barrera de los treinta años si olvidamos artistas y deportistas que nunca pasaron por la universidad. Linus Torvalds hubiera sido en España un becario asqueado de su programa de doctorado. Pero quizás para ello primero tendría España que dar al mundo un Linus Torvalds, que nació en un país con unos estándares educativos a años luz de España y cuna del gigante global Nokia..

La incorporación de conocimiento e información en todos los sectores productivos tiende a polarizar los mercados laborales en las sociedades postindustriales. Por un lado se requieren de ingenieros, desarrolladores, diseñadores, consultores y ejecutivos. Por otro, la automatización e informatización del puesto de trabajo tiende a reducir aún más la cualificación de los trabajos peores pagados, como auxiliar administrativos o telefonista de call-centers.

Careciendo España de un sector dinámico, competitivo y globalizado en su economía el destino de los licenciados universitarios en España es un trabajo mcdonalizado mientras esperan que surja “algo de lo mío”. La precariedad y el “mileurismo” ha llegado hasta para carreras como arquitectura e ingeniería de telecomunicaciones. El resultado es una generación que no vivirá mejor que sus padres, trabajadores y obreros de la España de la dictadura y del subdesarrollo.

¿Fue este el sistema antiaéreo ruso que derribó el vuelo MH17?

Bellingcat (“poniéndole el cascabel al gato”), la organización OSINT creada por el autor del blog Brown Moses, acaba de publicar un informe que identifica el sistema de defensa antiaérea Buk ruso que se paseó por Ucrania oriental en la fecha en que fue derribado el vuelo MH17 de Malaysia Airlines.

Recopilando vídeos y fotos de Internet han sido capaces de identificar el sistema Buk de origen ruso que estaba cerca de la zona donde fue deribado el vuelo MH17 y geolocalizar su recorrido por la zona desde que el 23 de junio salió de Kursk (Rusia). Recordemos que fue a finales de junio cuando las milicias prorrusas anunciaron que habían incorporado a sus arsenales un sistema Buk. Y que medios rusos recogieron la información proveniente de las milicias prorrusas de que habían derribado un avión de transporte militar ucraniano An-26 en la tarde del 17 de julio. Informaciones que The Interpreter recopiló.

1590x888x2.2.jpg.pagespeed.ic.E_RHyY1PWFEl informe no entra en la cuestión del derribo pero confirma la presencia en la zona de un sistema de armas capaz de derribar un avión volando a la altura que lo hacía el Boeing 777 de Malaysia Airlines y que ese sistema procedía del ejército ruso.

Versión PDF del informe.
Mapa con las ubicaciones del vehículo identificadas por Bellingcat

Metiendo miedo

No ganamos para sustos. Primero, el titular “Ensurt per una caravana de vehicles de l’Exèrcit que entra per la Diagonal”. Madre mía. Una caravana de vehículos militares entrando por Barcelona. ¿Rajoy toma medidas ante la consulta del 9 de noviembre? No, iban rumbo al Acuartelamiento “El Bruch”. Leemos en la Wikipedia en español:

El Cuartel del Bruch es un cuartel de la IV Región Militar situado en la Calle González Tablas de Barcelona, España. Está situado cerca de la Avenida Diagonal y de la Zona Universitaria, en el barrio de Pedralbes.

Así que si está “cerca de la Avenida Diagonal” debe ser habitual que pasen vehículos militares por allí. Y por cierto, la noticia identifica erróneamente a los vehículos como IVECO LMV, conocido como “Lince” en el Ejército. En la foto de la noticia aparece una columna de Urovesa Rebeco, conocidos en el Ejército como VAMTAC (Vehículo de Alta Movilidad Táctica).

Luego, veo que alguien comparte en Facebook un vídeo publicado por una tal Montse. Tiene por foto de perfil la frase “Jo voto el 9N”. En el vídeo vemos un convoy militar. Ella comenta:

Uns 25 tancs en camions, direcció Barna avui a la A-2. Ho ha gravat un familiar

Lo que se ve en el vídeo no son “tanques”. Son vehículos de combate de infantería “Pizarro”. Y no iban rumbo a Barcelona. Iban desde Madrid rumbo al Centro Nacional de Adiestramiento (CENAD) de San Gregorio (Zaragoza), que es el campo de maniobras para unidades acorazadas más importante de España. Lo sabemos porque informa del desplazamiento el boletín “Tierra” del Ejército en su página web.

captura-de-pantalla-2014-11-05-a-les-17.18.38-92041Da igual las explicaciones porque alguien mezcla todo y sale el titular: “Intimidació de combois militars a les carreteres catalanes”. El autor da a entender que vehículos trasladados desde Madrid a Zaragoza terminaron en las carreteras catalanas y lo mezcla con la información de unas maniobras que la Brigada de La Legión realizó en el CENAD el mes pasado. Informa defensa.com sobre el escenario desarrollado:

Finalmente, han desarrollado un tema táctico en un país ficticio sumido en una grave crisis interna. En este escenario, han tenido que neutralizar la amenaza que suponía el avance de fuerzas hostiles de tipo convencional, apoyadas por grupos insurgentes, debiendo rechazar su avance y establecer las condiciones de seguridad que permitieron proteger y evacuar a los supuestos residentes nacionales desplazados a ese país; para posteriormente colaborar con el Gobierno local para establecer las condiciones de seguridad y estabilidad que le permitan salir de tal crisis.

Evidentemente, como dice la noticia se trata de un “ejercicio de combate convencional contra una amenaza híbrida”. La guerra híbrida es el tema de moda por la crisis ucraniana (Dos artículos al respecto recientemente en la página web del Instituto Español de Estudios Estratégicos). Ya en junio la Armada española ensayó en el ejercicio Marflex 41 una intervención en el Báltico inspirada en la crisis ucraniana. Pero el autor del titular sobre la intimidación de convoyes militares en las carreteras catalanas resaltó que en el ejercicio se desarrolló “un tema táctico en un país ficticio sumido en una grave crisis interna”. Cualquiera diría que tras el fin de la Guerra Fría es una novedad que las fuerzas armadas españolas se preparen para intervenir en países en crisis donde el conflicto tiene naturaleza interna.

Pero aún hay más. A la fiesta de los despropósito se apuntó el diario digital Público que publicó la no noticia con un titular glorioso: “Sospechas en las redes sociales por las 15 vehículos militares que han entrado en Barcelona“. Pero por si eso no fuera poco, nos cuenta “El Ejército se prepara para actuar en revueltas ciudadanas“. Se trata de que efectivos del Regimiento de Caballería Ligero Acorazado Nº8 “Lusitania” recibieron formación en tareas antidisturbios. En la propia noticia leemos que, al igual que la instalación de controles de carreteras, es una clase de actividad de la que los militares españoles reciben formación desde hace ya bastante tiempo de cara a su despliegue en misiones internacionales.

En la noticia del diario Público se da a entender que la formación en técnicas antidisturbios es una novedad preocupante porque se imparte “a unidades que no tienen planeado llevar a cabo misiones internacionales”. ¿Tan preocupante es que los soldados practiquen técnicas requeridas en despliegues internacionales aunque en el corto plazo no tengran previsto salir a una misión? Y ni siquiera creo que sea una novedad. Vean la siguiente portada de revista que muestra a un miembro de la Agrupación de Madrid (AGRUMAD) de la Infantería de Marina. Se trata de la unidad que proporciona seguridad a instalaciones y personalidades de la Armada en Madrid, siendo de hecho la Policía Militar dentro de la Armada.

FAM_110-portada-500Una búsqueda rápida en Internet nos permite encontrar ejemplos de incidentes en que fuerzas internacionales han tenido que intervenir como antidisturbios. No lleva mucho tiempo encontrar en Internet fotos de soldados de varias nacionalidades integrados en la KFOR haciendo prácticas como antidisturbios en Kosovo. Por ejemplo, estadounidensesturcos o rumanos. Y no es por matar el tiempo, como vemos en las siguientes fotos, que muestran intervenciones reales de soldados griegos y húngaros en Kosovo.

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 El artículo del diario Público cita “fuentes militares” que hablan de Kosovo pero consideran ahora este tipo de formación innecesaria.

Fuentes militares aseguran que este tipo de instrucción con material antidisturbios, “heredada de la Guerra de Kosovo, donde sí podía darse una situación en la que hubiera que controlar una manifestación o una revuelta civil, no tiene ningún sentido en las zonas de operaciones actuales del Ejército español (Líbano y República Centroafricana)”.

No merece la pena extenderse sobre el despliegue República Centroafricana, donde ya hubo disturbios y además las tropas españolas entraron en combate. Pero es de sentido común, que en cualquier misión internacional todo va bien hasta que va mal. Me parece aventurado que alguien se dedique a vaticinar en que misiones hará falta y en cuales no emplear material antidisturbios, cuando las fuerzas españolas los han sufrido desde Haití a Afganistán.

Por último, el artículo del diario Público muestra su preocupación porque la Policía Militar haya sido reforzada en los dos últimos años cuando “sus funciones son casi totalmente ocupadas por la Guardia Civil” y que tras el fin de la mili habían sido “reducidas sus funciones a ámbitos muy residuales dentro del Ejército”. De nuevo, una rápida búsqueda en Internet me lleva al número 870 de octubre de 2013 de la revista Ejército que dedica varios artículos a la Policía Militar. Allí averiguamos que, efectivamente como dice Público, tras el fin del Servicio Militar Obligatorio dentro del Ejército la Policía Militar quedó con atribuciones y fuerzas limitadas. Pero antes de la crisis, en 2006, se firmaron planes de reforma y modernización que estamos ahora viendo llevar a cabo. Una de las ideas es la Policía Militar vaya asumiendo las funciones que en los despliegues internacionales dentro del Ejército cumple la Guardia Civil. Como nota curiosa, varias de las fotos que ilustran los artículos sobre la Policía Militar muestran a sus miembros instruyéndose en técnicas antidisturbios.

Resumiendo, la ignorancia en asuntos militares mezclada con bastante mala idea lleva a titulares engañosos y alarmistas nada inocentes.

Más dura será la caída

Es algo que no falla. En los últimos años cada cierto tiempo surge una crisis internacional y me encuentro varios análisis fuera de la “prensa seria” que anuncian que estamos ante la excusa que Estados Unidos necesitaba para comenzar una gran guerra con la que salir de la crisis. Hablamos de Irán, Corea del Norte, Siria y Ucrania… En su versión más apocalíptica y literaria nos cuentan que estamos ante la decadencia final de un imperio en colapso que, como una bestia herida, no se derrumbará sin dar un último y mortal coletazo. En su versión geeconómica estaríamos ante la búsqueda de una excusa para realizar un gran gasto militar que sirva de paquete de estímulo para salir de la crisis, porque como todo el mundo sabe “Estados Unidos sólo salió de la crisis de 1929 con la Segunda Guerra Mundial”. Así nos cuentan que la guerra con Corea del Norte hubiera servido de advertencia parar frenar el ascenso de China en Asia-Pacífico y la guerra en Siria hubiera servido para recomponer el inestable orden geopolítico en Oriente Medio. Luego resulta que todas las señales que vienen del gobierno de Estados Unidos van en sentido contrario. Pero no importa, porque tenemos la excusa perfecta para que unos cuantos blogs nos desentrañen las claves ocultas y fundamentales de la guerra civil siria o la invasión rusa de Ucrania. Que como nos contaron para el caso de Kosovo o Gaza, siempre es el petróleo (algún día tendré que escribir la segunda parte de “Cómo acabar con la Geopolítica de una vez por todas”).

En las últimas semanas me ha pasado lo contrario. No he parado de encontrar noticias que anticipan problemas económicos para Europa, China, Japón y Rusia. Es decir, para todos menos para Estados Unidos. En el caso de ZeroHedge.com me ha hecho gracia porque es una página web que alguno usó en su momento como fuente para sustentar la idea de que las sanciones económicas al gobierno de Putin no iban a afectar a Rusia y además provocarían un efecto “boomerang” que perjudicaría a EE.UU. y la Unión Europea. Así que ya ven la fiabilidad de ciertas páginas webs que no paran de anunciar el apocalipsis. Un día es uno y mañana es otro del signo contrario. Así que recomiendo tomar con precaución esta clase de informaciones. De aquí a unos meses sabremos si estaban tras la pista de algo importante o se trata de fuentes a descartar. Mientras tanto, se acumulan datos de algo interesante.

El barco de cubierta verde en la foto es el BW Zambesi, un petrolero de bandera de Singapur, que el miércoles 30 de julio de este año partió de Texas con un cargamento de petróleo por valor de 40 millones de dólares rumbo a Corea del Sur. Se trató del primer contrato de exportación de crudo estadounidense desde los años 1970. Estados Unidos está viviendo un boom de producción petrolera gracias a los yacimientos no convencionales de hidrocarburos. Las famosas explotaciones de fracking (fractura hidráulica). Estados Unidos produce ahora mismo más petróleo que Arabia Saudita y abundan los artículos que hablan de la nueva “América Saudita” (como este del American Entreprise Institute o este otro de The Economist)

Mientras tanto, el precio del petróleo no ha parado de caer. Desde el pico de 107,95 dólares por barril en junio, el West Texas Intermediate cayó a los 81,26 dólares la semana pasada. Se barajan varias razones acumuladas, como el nuevo flujo de petróleo estadounidense o la reentrada en el mercado de Libia, pero llevamos varios meses asistiendo a la caída del precio del petróleo en los mercados internacionales. Podría tratarse de de un intento de los países de la OPEP de hacer caer el precio del petróleo por debajo del precio a partir del cual es rentable la explotación de los yacimientos no convencionales en Estados Unidos. Pero el fenómeno tiene unas implicaciones importantes. Una súbita caída del petróleo por debajo de cierto nivel de precios supone que ya no se van a cumplir las previsiones con las que muchos gobiernos que dependen de las exportaciones de hidrocarburos elaboran sus presupuestos generales. Entre los primeros afectados estarían Rusia, Irán y Venezuela. Esta última, estaría escondiendo los malos datos de la estatal PDVSA bajo ingeniería contable y ha resultado un socio no muy fiable para China.

Bz6Zby3CUAA9wZW.png largeRusia ya ha sufrido además una enorme caída del rublo que ha llevado a una merma de sus reservas de divisas tratando de mantenerla a flote. Así que está por ver si, con una caída de los ingresos por exportación de petróleo, el Kremlin podrá mantener los expansivos presupuestos de defensa de 2015 y sus ambiciones geopolíticas en el contexto de lo que yo llamo la Nueva Guerra Fría. Rusia podría caer en una recesión en 2015.

Este movimiento en los mercados internacionales podría responder también a un estrategia concertada entre Estados Unidos y Arabia Saudita para poner en aprietos la economía iraní, cuyo régimen destina grandes recursos en sostener al régimen de Assad en Siria y además está embarcado en un costoso programa nuclear.

Recomiendo la lectura de La revolución del Fracking es real y ya está aquí de Andrés Rodríguez. Por su parte, Ángel G. de Ágreda, que se multiplica en Internet con Perdidos en el Ciberdespacio y Center Comradedom, nos ofrece una recopilación de noticias sobre energía en Energy and Environmental Security.

Operación Serval y la audacia

El año pasado destaqué aquí el desarrollo de las operaciones militares francesas en Mali, la Operación Serval. El ejército francés desplegó a toda prisa unidades ligeras que formaron sobre el terreno agrupaciones modulares ad hoc de entidad batallón (Groupement Tactique Inter Armes) y se lanzaron por las llanuras africanas a toda velocidad mientras fuerzas paracaidistas y de operaciones especiales rompían la linealidad del frente con saltos paracaidistas y asaltos aerotransportados. Los franceses lo llamaron “Maniobra Aeroterrestre en Profundidad”.

servalCon el paso del tiempo, dije que la Operación Serval iba a quedar como ejemplo de brillante campaña militar. Y así ha sido. La RAND Corporation acaba de publicar un informe 67 páginas sobre la Operación Serval: France’s War in Mali. Lessons for an Expeditionary Army.El informe recoge fuentes francesas, en especial el testimonio de varios oficiales franceses que realizaron presentaciones sobre la Operación Serval en Estados Unidos. Es interesante el punto de escepticismo que aporta el informe, planteando qué hubiera pasado si los grupos yihadistas hubieran presentado una verdadera resistencia al avance francés. Ciertamente no sabemos si el colaspo de los yihadistas se debió a la sorpresa y el desbordamiento provocado por el avance francés o la falta de voluntad de combatir. De cualquier manera, me resultó interesante los puntos destacados por el autor estadounidense desde su mirada externa. En primer lugar cómo en la cultura militar francesa se tolera asumir riesgos y se prima la audacia. “De l’audace, encore de l’audace, toujours de l’audace” que decía Danton. En segundo lugar, el autor destaca el empleo de fuerzas ligeras y la “rusticidad” de los medios franceses. Algo atribuible a los recursos limitados del ejército francés, que empleó vehículos como los ERC-90, VBL y los Panhard P4, que no hubieran desentonado en un despliegue de los años 80. Asunción de riegos y austeridad de medios, sobra decirlo, son conceptos que el autor considera ajenos a la mentalidad estadounidense y que en el caso francés atribuye a hacer de la necesidad virtud.

Los franceses entrevistados en el informe apuntan que son conscientes de que el modo estaounidense hubiera sido acumular fuerzas más pesadas y aplastar al enemigo con potencia de fuego. Creo que William Lind habría reconocido aquí inmediatamente el contraste entre lo que él denomina Guerras de 2ª Generación (acumulación de potencia de fuego) y Guerras de 3ª Generación (guerra de maniobra). Por último, el autor destaca la modularidad de las fuerzas francesas, capaces de organizar rápidamente compañías de distintos regimientos en una unidad provisional y volverlos a reorganizar sobre la marcha. Esa facilidad se debe a la costumbre francesa de desgajar compañías de sus unidades de origen para desplegarlas en misiones internacionales en unidades interarmas, recogiendo además una larga tradición de despliegues en ultramar de las unidades coloniales (las “tropas de marina”) y legionarias.

Tigre-helicopter

Vicenç Navarro sobre el derribo del vuelo MH17

Cuando el asunto había desaparecido de las columnas de opinión, aparece Vicenç Navarro para hablar del vuelo MH17 de Malaysia Airlines derribado en Ucrania oriental. Al profesor Navarro le debemos varios artículos de opinión donde denuncia la manipulación en los medios españoles sobre lo que sucede en Ucrania, la demonización del presidente Putin y la creación de un clima de Nueva Guerra Fría. Resulta curioso leer ese tipo de artículos porque estoy en cierto forma de acuerdo con ellos. De acuerdo, pero en el sentido contrario al profesor Navarro.

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Estoy de acuerdo con el profesor Navarro en que ha habido mucha desinformación en España sobre el conflicto de Ucrania. Basta leer toda la propaganda agitada por el Kremlin que han reproducido medios de izquierda que en su confusión ideológica,han llegado a publicar textos procedentes de la Nouvelle Droite francesa, por no hablar de la infatigable ayuda de numerosos tontos útiles que desde su blog o Twitter llamaban a la lucha contra el fascismo y a la solidaridad con los grupos de ultraderecha rusos en Ucrania. Claro está que por el camino ha habido un proceso de demonización de Putin. Parece que sólo tras la invasión rusa de Crimea se haya empezado a hablar en Occidente de la naturaleza del régimen ruso (recomiendo libros como Words Will Break Cement y Mafia State al respecto). Son cosas que respondieron seguramente a los imperativos geoestratégicos del momento. Y durante un tiempo, Rusia fue aliado útil en la Global War On Terror  y Putin sólo un tipo pintoresco que le gustaba retratarse sin camisa en medio de la naturaleza. Lo que ha cambiado es que estamos en una Nueva Guerra Fría, fenómeno del que el profesor Navarro opina es una construcción mediática y yo en cambio opino que es una realidad geoestratégica.

¿Y qué nos cuenta el buen profesor sobre el derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines sobre el espacio aéreo de Ucrania oriental? Pues que “no se ha presentado ninguna evidencia de que fueran los llamados pro rusos los que dispararan el misil”. Evidentemente no existe nada de eso que en inglés se llama “cañón humeante” como para establecer una acusación formal, pero se manejan bastantes datos que en su momento repasé aquí. También hay que decirlo, no existe ninguna evidencia que apunte a lo contrario, que fuera el gobierno de Kiev el que realizó el derribo.

El profesor Navarro hable de que el vuelo MH17 “se desvió de su recorrido normal”, cuando ese y otros vuelos usaban aquella ruta con normalidad como ya vimos en su día. También dice el profesor Navarro que el vuelo MH17 “iba seguido peligrosamente de cerca (a unos 3 ó 5 kilómetros) por un avión militar del ejército ucraniano”. Ese es un dato que publicaron las autoridades rusas en una rueda de prensa celebrada varios días después del derribo. Identificaron al avión como un avión de ataque a tierra Sujoi Su-25. Suponiendo que efectivamente por allí se movía aquel día un Su-25 ucraniano, es interesante señalar que es un modelo de avión sin radar, que no se emplea como caza y cuyo techo de vuelo es inferior a la altura a la que se desplazaba el vuelo MH17. Es decir, difícilmente pudo derribar el Boeing 777 de Malaysia Airlines. No sé qué quiso decir el profesor Navarro con “seguido peligrosamente”, pero a lo mejor implícitamente está reconociendo que quizás las milicias pro rusas derribaron el vuelo MH17 confundiéndolo con un avión militar ucraniano.

Su-25 de la fuerza aérea ucraniana

Su-25 de la fuerza aérea ucraniana

Es interesante, por su parte, cómo el profesor Navarro argumenta que las fuerzas prorrusas en Ucrania oriental no tienen vínculos con Moscú, aunque sepamos que la integran ciudadanos rusos de toda condición (militares profesionales de unidades de fuerzas especiales, conscriptos que cumplen el servicio militar obligatorio, voluntarios que acuden por el sueldo, militantes de ciertos grupos políticos etc.).

Son fuerzas autónomas, con una gran capacidad de movilización, pues la mayoría de la población los apoya, y, como es fácil de ver, tampoco son apéndices de Putin, pues en las imágenes televisivas se ve que muchas de sus banderas tienen la hoz y el martillo, símbolos del comunismo, que el Sr. Putin y su gobierno no han hecho suyos desde hace tiempo.

Su argumento, como ven, es bastante ridículo. El buen profesor ha visto que los milicianos prorrusos exhiben la hoz y el martillo, por lo que ha concluido que no pueden estar vinculados con el Kremlin. Estamos ante la prueba definitiva de que estamos ante alguien que no ha seguido de cerca la crisis ucraniana y no tiene la más mínima idea del largo listado de grupos de ultraderecha rusos que han pasado por Ucrania Oriental, desde los euroasianistas de Alexander Dugin a los monárquicos tradicionalistas del ROVS. Aunque en la permanente confusión ideológica que se vive en este conflicto, he llegado a ver a milicianos pro rusos luciendo en su hombro una bandera que combina la bandera de la URSS con la imperial de la Rusia zarista de 1858–1883 (lástima no encontrar la foto) y que emplean en Rusia monárquicos y ultraderechistas.

Viñeta que llama a la superación de las diferencias entre nostálgicos de la URSS y ultraderechistas para luchas por "Nueva Rusia"

Viñeta que llama a la superación de las diferencias entre “prosoviéticos” y ultraderechistas para luchas por la Madre [Patria]”

Pero si el desconocimiento de la naturaleza ideológica de los grupos que luchan contra el gobierno de Kiev en Ucrania oriental ya sería argumento suficiente, resulta que el profesor Navarro se equivoca sobre la total disociación entre Putin y el símbolo de la hoz y el martillo. Vean en la siguiente foto el símbolo que preside en la Plaza Roja de Moscú el 9 e mayo el desfile de celebración del fin de la [Gran] Guerra Patriótica (Оте́чественная война́ / Otéchestvennaya voyná). Se trata simplemente de otro símbolo nostálgico del antiguo imperio que ha sido reciclado por el nuevo nacionalismo ruso en cuyo panteón conviven los zares y Stalin.

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Detalle ampliado

Detalle ampliado

Me parece bastante ingenuo, como hace el profesor Navarro, demandar que se hable a estas alturas del papel de los grupos de ultraderecha ucranianos en la crisis del país, cuando ya se han celebrado dos elecciones en el país que han despejado la incógnita de su verdadera base social y tenemos Internet lleno de propagandistas que repiten la consigna rusa de “junta golpista neonazi de Kiev”. Y digo que me parece ingenuo por su parte, porque él parece ignorar la composición ideológica de los grupos de ultraderecha rusos y el papel de Moscú en la crisis ucraniana. La duda es si habla sobre Ucrania desde el desconocimiento o el suyo es un silencio interesado.

[Actualización]
Me recuerda @AbraxasSpa que @juancarlospinov compartió conmigo la imagen de la bandera combinada de la URSS y la Rusia zarista.
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Rusia juega a la Guerra Fría

Cuando asistí en Jaca al XIX Congreso Internacional de Defensa me llamó la atención que muchos militares hablaran del mundo de la postguerra fría como una era de incertidumbres y carencia de certezas, en contraste con los buenos viejos tiempos de la Guerra Fría. Creo que fue Thomas Barnett el que dijo que le parecía una desfachatez que tras décadas de vendernos el “peligro soviético” nos quisieran vender ahora una mirada nostálgica sobre el orden bipolar.

Dos F-4 Phantom II, uno británico y otro estadounidense, cerca de un Tu-95 soviético rumbo a Cuba en 1978 (vía El Hangar de TJ)

Estos días ha regresado una escena de aquellos tiempos. Por aquel entonces, los cazas de Reino Unido y Noruega junto con los de Estados Unidos desplegados en lugares como Islandia interceptaban de vez en cuando sobre el Atlántico Norte a los aviones de patrulla marítima soviética Tupolev Tu-142 o algún otro aparato. Así se captaron las primeras fotos del MiG-29 en servicio que yo recuerdo.

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La semana pasada los cazas de varios países de la OTAN estuvieron ocupados interceptando aviones rusos desde Rusia al Mar Negro pasando por el Mar de Noruega y el Báltico.

Tu-95 seguido por un Typhoon de la Royal Air Force británica el 29 de octubre

Tu-95 ruso seguido por un Typhoon de la Royal Air Force británica el 29 de octubre (Foto vía The Aviatonist)

Tu-95 ruso seguido por un F-16 de la fuerza aérea de Portugal el 31 de octubre (foto vía The Aviatonist)

Tu-95 ruso seguido por un F-16 de la fuerza aérea de Portugal el 31 de octubre (foto vía The Aviatonist)

Tu-95 ruso seguido por un F-16 de la fuerza aérea noruega el 29 de octubre (foto vía ZeroHedge)

Tu-95 ruso seguido por un F-16 de la fuerza aérea de Noruega el 29 de octubre (foto vía ZeroHedge)

No es un fenómeno nuevo. El pasado mes de junio dos bombarderos Tupolev Tu-95 se acercaron a 50 millas de la costa de California. Según cuenta David Cenciotti en su blog The Aviatonist, este aumento de la actividad de la fuerza aérea rusa podría ser una respuesta al ejercicio Global Thunder 15 del mando estratégico estadounidense pero no deja de ser uno de tantos eventos similares que se han empezado a repetir con más frecuencia en los dos últimos años.

Un F-22 estadounidense acompaña un Tu-95 ruso sobre el Océano Pacífico (foto vía The Aviatonist)

Un F-22 estadounidense acompaña un Tu-95 ruso sobre el Océano Pacífico (foto vía The Aviatonist)

“Duty” de Robert Gates

Duty-Memoirs-of-a-Secretary-at-War Robert Gates se convirtió en el primer Secretario de Defensa estadounidense al que un presidente entrante del partido contrario le pidió que permaneciera en el puesto. Así fue Secretario de Defensa primero con George Bush (hijo) y con Barack Obama después. Comenzó su carrera siendo reclutado por la CIA en la universidad hasta alcanzar el puesto de subdirector (1986-1989) con Ronald Reagan y director (1991-1993) con George Bush (padre). Por el camino ocupó puestos en diferentes gobiernos y cuando se retiró de la CIA trabajó en el mundo académico. Era rector de la Texas A&M cuando fue llamado para el puesto de Secretario de Defensa. Rápidamente se convirtió en un personaje que nos llamó la atención a Jorge Aspizua y a mí por su franqueza al hablar y su preocupación por resolver la situación en Iraq y Afganistán enfrentándose a las inercias y a los poderes fácticos que se empeñaban en gastar pensando en hipotéticas guerras convencionales del futuro, un mal que Gates bautizó como la “nextwaritis”. Y es que uno aprende en su libro que si los militares se ocupan de las misiones y operaciones del presente, la burocracia del Pentágono existe para planificar con antelación el descomunal gasto de defensa estadounidense pensando en las guerras del futuro. Un objetivo que se terminó convirtiendo en un obstáculo mientras EE.UU. esparcía sus fuerzas por medio mundo en la Global War On Terror.

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Robert Gates cuenta en el libro sus esfuerzos para hacer llegar al frente de batalla los vehículos a pruebas de minas (MRAP) y sus peleas con la fuerza aérea para que se diera prioridad a medios ISR (UAVs y aviones C-12 modificados) con los que luchar contra los insurgentes que plantaban artefactos explosivos (IED) en las carreteras. En este último caso se trataba de que los pilotos de combate consideraban poco glamuroso verse manejando aviones sin piloto tras una pantalla. Todo el tiempo, Gates manifiesta su preocupación por las tropas con una insistencia que el lector español podría pensar que es fingida por extraña entre nuestros políticos. Pero hay que entender que forma parte de la idiosincrasia de la política estadounidense, con lo bueno y lo malo.

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El libro se lee como una guía del funcionamiento de Washington D.C., donde el gobierno choca constantemente con ambas cámaras del congreso, donde el Departamento de Defensa choca con el Departamento de Estado, donde el Secretario de Defensa choca con los asesores del presidente y así hasta el infinito. Resulta curioso pensar en quienes hablan de “Washington decide” o “el gobierno de Estados Unidos decide” como una caja negra de la que salen órdenes. En cambio, de la mano de Robert Gates descubrimos lo complicado del proceso de toma de decisiones en Washington, donde el resultado final es el producto del choque de un montón de fuerzas donde más que la “elección racional” intervienen el “comportamiento organizacional” y las “políticas gubernamentales” (véase Essence of Decision de Allison y Zelikow al respecto).

Hillary Clinton, Joe Biden, Barack Obama, Robert Gates

Habiendo servido en los gobiernos de los presidentes Bush (hijo) y Obama es interesante su perspectiva sobre las diferencias entre ambos. Robert Gates presenta a George W. Bush como un personaje muy diferente a la imagen de paleto intelectualmente limitado que se construyó sobre él, pero que gobernó con la losa del 11-S sobre su cabeza. Según Gates, la idea de que el gobierno había fallado al pueblo estadounidense llevó a Bush a tomar medidas extremas, como enviar prisioneros a Guantánamo o invadir Iraq, para evitar que se repitiera el 11-S pero que con la perspectiva del tiempo podemos percibir como una sobrecompensación ante el fallo inicial. Por su parte, el gobierno Obama es descrito como lleno de jóvenes ambiciosos y voluntaristas que se comportaban como si todavía estuvieran en campaña electoral. Obama marcó a los militares un objetivo político: Retirarse de Afganistán e Iraq. Pero los militares contestaron que primero habría de estabilizarse la situación en ambos países y pidieron más tropas para rematar el trabajo. Obama sintió que le pretendían montar una encerrona y en el tira y afloja se establecieron dos fechas: 2011 para retirarse de Iraq y 2014 para retirarse de Afganistán. Ese voluntarismo por encima de las consideraciones militares puede que sea el origen de problemas para Estados Unidos en el Gran Oriente Medio en el presente y en el futuro.

Imperios e imperialismo

El domingo fue 12 de octubre, Día de la Fiesta Nacional en España y Columbus Day en Estados Unidos, donde el día festivo se pasó al lunes. Así que en Facebook y en Twitter vi toda clase de comentarios y memes sobre la nefasta naturaleza de la efeméride, destacando la crueldad y racismo de Colón. Cómo no, todos esos mensajes provenían en su mayoría de gente blanca occidental bienpensante. Por ejemplo, “9 reasons Christopher Columbus was a murderer, tyrant, and scoundrel” por Dylan Mathews en vox.com Aquí tienen al bueno de Dylan:

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A estas alturas no vamos a discutir el impacto en las poblaciones locales que tuvo el “Descubrimiento de América”. Pero me llamó la atención cómo entran a saco en el tema autores anglosajones para los que el imperio español fue sinónimo de fanatismo cristiano, crueldad racista y codicia, cuando la realidad es que los exploradores de cualquier otro país europeo a finales del siglo XVI hubieran compartido los mismos valores y se hubieran comportado ante pueblos indígenas de la misma manera. Ya tuve ocasión de reseñar aquí la doble vara de medir de Robert D. Kaplan en su libro Monzón a la hora de relatar la expansión por el Océano Índico del imperio portugués primero y el británico después. Cualquiera diría siempre, que en los relatos de autores anglosajones los imperios británicos y estadounidenses se expandieron por el bien de la Humanidad entera. En definitiva, puro etnocentrismo.

El tema del imperialismo tiene lecturas a más niveles. Juzgamos de forma anacrónica el comportamiento de imperios de hace siglos con estándares del presente. Podemos estar seguros que Hernán Cortés y los suyos no mostraron piedad con los aztecas, ni sensibilidad con la cuestión del género, ni comprensión con las minorías sexuales, ni respeto con el medio ambiente… Simplemente se guiaron por los implacables esquemas morales de la época. Ingleses, franceses y holandeses no habrían establecido crisoles multiculturales en América a principios del siglo XVI, ni lo hicieron siglos más tarde en América, Africa y Asia.

Sobra decir además, que la Triple Alianza que formaba lo que conocemos como Imperio azteca desapareció al ser contactada por un imperio naciente que contaba con un desarrollo tecnológico y recursos superiores. No hubiero sido de esperar mucha más benevolencia de haber desembarcado los belicosos y crueles aztecas en las costas de la Península Ibérica. De hecho, la clave del éxito militar de Cortés con muy escasa tropa fue la disposición de los pueblos vecinos a luchar contra la tiranía azteca. Así por ejemplo, Hernán Cortés da cuenta en su tercera carta que Pedro Alvarado tomó parte en el asedio de Tenochtitlán desde Tlacopan con “30 caballos, 18 ballesteros y escopeteros, 150 peones de espada y rodela, 25.000 tlaxcaltecas.

Mi perspectiva es que no podemos clasificar desde una perspectiva moral a los países en malvados imperialistas y bondadosos pacifistas. Sino que existen países que han tener medios materiales para crear un imperio y otros que no. Si repasamos la Historia de Europa desde Alejandro Magno hasta la Segunda Guerra Mundial veremos que es rara la unidad política europea de Noruega a Grecia y de Portugal a Lituania que en algún momento no viviera una agresiva expansión para terminar siglos más tarde sin imperio y abanderando la multilateralidad, la concordia y el diálogo. Creo que la razón para crear un imperio sometiendo a otros pueblos no tienen que ver con la inmoralidad, sino con la misma razón que dio Bill Clinton: “Porque pude”.

Esta reflexión me hace recordar una entrevista hecha a Rafael Poch-de-Feliu, actual corresponsal del diario barcelonés La Vanguardia en Berlín. La entrevista fue reproducida por el propio entrevistado en La Vanguardia. Creo que vi circular el enlace por Twitter o Menéame, además de que algún lector la enlazó y me recomendó su lectura en un comentario. La tesis de Poch-de-Feliu es que Estados Unidos es un imperio malvado y torpe que acosa a las pacíficas China y Rusia. Abordaré sus tesis aquí próximamente.

 

Workflow de una crisis económica de mierda

En 2004 Alfredo de Hoces escribió “Workflow de una tormenta de mierda”, que acontecimientos recientes como el pufo de Gowex demuestran que es un auténtico clásico. Sirva de homenaje a su genialidad el haber parafraseado el título.

Todo empieza con la llegado al poder en algún país hispanoamericano del Frente Unido Chavista-Kirchnerista (FUCK) con una lista de promesas electorales más larga que mi wishlist en Amazon con la que se pretende solucionar de una vez por todas los problemas de pobreza, marginación y desigualdad en el país. El objetivo es loable. Y el desafío es grande.

Evidentemente para repartir y gastar más hace falta tener más ingresos. Un gobierno que aspire a eso puede contar con inesperados recursos naturales y decidir administrarlos prudentemente, como es el caso de Noruega (“el único socialismo del siglo XXI” según Juan Pablo de Santis). O un gobierno puede tratar de aumentar la riqueza en el país para que al ser la tarta más grande haya más para repartir, como es el caso de Uruguay, que aspira a convertirse en un gran nodo comercial del Cono Sur con su Puerto de Aguas Profundas.

Pero imaginemos que el FUCK llama como asesores económicos a los cantantes Andy y Lucas. Este último, reunido en el despacho con el presidente del gobierno dice la magistral frase: “¿Qué pasa, que no puede fabricar el país más dinero o cómo va esto?”. Así que se le dan instrucciones al Banco Central para que le dé a la máquina de imprimir dinero. Pero no hablamos de “Helicóptero Bernake”. Hablamos de fabricar billetes y monedas como japoneses haciendo huelga. Ahí está el caso de Venezuela. Según datos del propio Banco Central de Venezuela el dinero en circulación pasó de sumar en 2010 un total de 31.471.573,4 (x1000) Bolívares Fuertes a sumar 139.480.479,5 (x1000) Bolívares Fuertes. En 48 meses el dinero en circulación aumentó 4,43 veces. No encuentro datos, pero apostaría algo que en esos 48 meses la riqueza del país en su conjunto no aumentó cuatro veces.

Yo recuerdo ver billetes antiguos que decían “El Banco de España pagará al portador 100 pesetas”. Me gustaba aquella frase porque daba la sensación de que tener un billete era tener en la mano un vale canejable por un trocito de la riqueza nacional. El problema surge cuando aumenta la masa monetaria sin que lo haya hecho proporcionalmente la riqueza nacional. La fracción de riqueza nacional a la que corresponde cada billete es mucho menor. Es como tener un papel que te da derecho a una porción de pizza. Si alguien se dedica a repartir papelitos y la pizza sigue siendo la misma, al final para saciar el hambre vas a tener que reunir muchos más papelitos para obtener la misma cantidad de pizza que al principio. Esto es, el valor real de cada papelito disminuye. Cuando hablamos de billetes y monedas la pérdida de valor del dinero se llama inflación.

Así que el gobierno del FUCK le da órdenes al Banco Central para que imprima más bileltes con los que cubrir todos los programas sociales prometidos y se encuentra por sopresa con la inflación.¡Hay que buscar culpables! Y rápidamente son hallados. La culpa de que suban los precios es de los malvados comerciantes, viles capitalistas, que se quieren enriquecer desmedidamente. Al fin y al cabo ellos son los responsables últimos de poner la etiqueta con el Precio de Venta al Público a los productos.

Al FUCK se le presentan varias alternativas. Por un lado podría distribuir productos a “precios populares”. Pero tarde o temprano los responsables encontrarán que es imposible mantener los precios fijos. Hay que pagar conceptos como los salarios a las personas implicadas en la distribución y hay que pagar el transporte. Así que la solución última sería obligar a las tiendas a vender por debajo del coste y que el gobierno asuma la pérdida mediante una subvención. Una nueva suma de gastos a las arcas públicas.

Otra alternativa es establecer por ley precios máximos para los productos de primera necesidad y obligar a los comerciantes a mantener mes tras mes el precio final a pesar de la inflación. Llegará el momento en que como en la opción anterior, los comerciantes se vean obligados a vender a pérdida. El resultado es que muchos cerrarán el negocio o decidirán no comercializar ciertos productos, con lo que empezarán a escasear determinados bienes. Los ciudadanos del país empiezan a acostumbrarse a tener que dar grandes paseos por la ciudad para llenar la cesta de la compra.

Con la inflación disparada, las clases medias y altas, que son las que se pueden permitir el lujo de ahorrar, tratan de protegerse de la inflación cambiando sus billetes en moneda local por una divisa refugio, que en el caso de Hispanoamérica suele ser el dólar. Las empresas extranjeras que han invertido en el país tratarán igualmente de deshacerse tan pronto puedan de la moneda local. Así que la suma de tantas operaciones de venta de moneda local para comprar dólares lleva a que se deprecie en los mercados internacionales. De pronto, para comprar un dólar hay que reunir más dinero en moneda local. Y eso significa que todo lo que viene de fuera del país, desde petróleo a los iPads es ahora más caro. Más leña en la hoguera de la inflación.

El gobierno del FUCK se encuentra de pronto con que el petróleo que mueve a las hormigoneras con las que construir viviendas sociales, los ordenadores con los que dotar a los centros educativos y el material quirúrgico que requieren los hospitales cuesta mes a mes más caro de importar. Así que hay volver a buscar culpables. Y no es difícil encontrarlos. Son los malvados especuladores que tratan de enriquecerse ilícitamente con operaciones de divisas. La solución es fácil. Controlar el cambio. Ahora, para comprar dólares habrá que rellenar formularios explicando en qué se van a utilizar y esperar que el funcionario de turno autorice la operación. El gobierno del FUCK, además, no dejará un asunto tan estratégico como el cambio frente al dolar en manos de los mercados internacionales. Así que crea una tasa oficial para el dólar.

Con la compra de dólares limitada y una tasa oficial establecida arbitrariamente, es inevitable que se cree un mercado paralelo. Siempre habrá alguien dispuesto a hacer el sacrificio de pagar más por cada dolar, con tal de poder comprarlos. Los turistas que llegan al país se encuentran en el aeropuertos y en los hoteles con personas que les ofrecen comprar sus dólares. Se llega a tal grado de normalización, que las tasas no oficiales aparecen en Internet.

Las regulaciones para comprar dólares obliga a los comeciantes a demorar enormemente el proceso de importación de mercancía, generando problemas de desabastecimiento. La solución rápida es comprar dólares en el mercado negro a un precio más caro y vender los productos más caros. Al gobierno del FUCK eso no le hace gracia y obliga a los comerciantes a vender la mercancía que compró con dólares caros del mercado negro a un precio equivalente a la tasa de cambio oficial y ficitica que es mucho más baja. El resultado es que de pronto televisores LCD y iPads salen al mercado a precios de risa. Las colas delante de los comercios son enormes y cuando abren las puertas la mercancía vuela. Si se trata de productos de primera necesidad, la gente los compra masivamente para guardar.

Definitivamente el truco de imprimir más billetes no funciona fuera del país. Hay que tener dólares contantes y sonantes. Con la inflación desbocada y las restricciones cambiarias, el país gobernado por el FUCK no parece un destino muy atracitvo para los inversores internacionales. El país necesita divisas y no le queda más remedio que pedir un préstamo o emitir deuda pública. Como nadie se fía y el riesgo es alto, los tipos de interés que tiene que pagar son elevados. En algunos casos, se piden garantías como que los conflictos jurídicos sean resueltos en un tercer país. Así el gobierno chino concedió hace poco créditos comerciales a empresas para que inviertan en Argentina cuyo gobierno aceptó resolver los conflictos en los tribunales de París.

Precios desbocados, tiendas desabastecidas, funcionarios en huelga pidiendo aumentos salariales, personas capacitadas que emigran, empresas extranjeras que se marchan. Tarde o temprano el gobierno se ve incapaz de seguir subvencionando de la misma manera los productos básicos. Sube la cesta básica, la energía, el transporte… Pero no se preocupen. Enseguida el FUCK halla el culpable. Son los malvados agentes capitalistas internacionales que están socavando la economía del país. El gobierno emplea la Ley Antiterrorista contra empresas por “alteración al orden económico y financiero”.

Algún día todo estalla. El gobierno no puede seguir gastando dinero del presupuesto en mantener el precio del pan y la gasolina bajo control. Deja de subvencionar los productos básicos, haciendo abrirse bajos los pies de una gran franja de población el abismo de la pobreza que ya no llega a fin de mes. Deja flotar la moneda en los mercados internacionales de divisas, donde lo único que hace es hundirse llevándose por delante el valor de los ahorros en moneda nacional. El precio de las importaciones sube alejando el efímero sueño del consumo de los que soñaban ser clase media. No hay reservas para devolver los préstamos y pagar los intereses a los que invertieron en deuda pública. Se declara la suspensión de pagos (“default”).

Años después, llegará al poder un partido prometiendo solucionar de una vez por todas los problemas de pobreza, marginación y desigualdad en el país…