Mediocristán, una cierta visión de España

¡F-15I isralíes bombardean Teherán! En marzo de 2012, cuando por ahí decían que se avecinaba el ataque israelí a Irán (yo decía en cambio que no iba a producirse), Masha Gabriel se tomó la molestia de recopilar los vaticinios en la prensa sobre la fecha del dichoso ataque. Mi favorito es sin duda el que hizo en El País quien es su director adjunto, el sin par Lluis Bassets. Dice así:

“Será en verano, época guerrera por excelencia. En mitad de la campaña presidencial, con Obama y Romney enzarzados en la pelea decisiva. Un tiempo de transición, por tanto, en el que se abren las ventanas a iniciativas inusuales. Todo será muy rápido, con bombardeos de precisión realizados por aviones no tripulados. Después vendrá la respuesta, que puede convertirse en guerra. Cuando todo termine, nada será como antes.”

Me temo que hay que entender de estos temas para calibrar el disparate mayúsculo.  Pero claro, yo jugaba con ventaja. Elaboré en su momento un texto sobre las dificultades de un ataque aéreo israelí contra el programa nuclear iraní y me estuve documentando sobre temas como las bombas anti-búnker o las defensas antiaéreas iraníes. Sabía que lo de aviones sin piloto israelíes era un despropósito. Así que, claro, el primer requisito para calibrar a un analista o periodista es tener alguna idea del tema. Eso explica los comentarios laudatorios al reciente análisis de cierto periodista lleno de errores y profundamente tendencioso: “un análisis, claro, conciso e informativo”, “un análisis responsable y lúcido”,  “un oasis en medio del desierto de la desinformación”, “brins de llum entre les tenebres”, “la última esperanza de la prensa española”, etc. 

Desde hace ya tiempo manejo muy pocas fuentes en español. El recuento de fuentes RSS y boletines por correo electrónico que recibo daría un porcentaje extranjero. Poco más de un tercio de las decenas de libros que he comprado este año son de autores españoles. No cabe más que preguntarse, ¿dónde están los Steve Coll, Yaroslav Trofimov, Ronen Bergman, Lawrence Wright, Robert D. Kaplan, Edward Lucas, Misha Glenny y Mark Bowden españoles?

La reinante mediocridad en España a la hora de abordar los temas internacionales es un tema recurrente en mis conversaciones desde hace tiempo. Yo, como con las razones de la crisis, me niego a atribuirlo a razones ahistóricas. “España es así, señora”. Creo que en algún momento ya di alguna clave suelta de por qué. Hoy recopilo unas cuantas.

Hasta el otro día, España era un país subdesarrollado.
Recuerdo mi sorpresa al encontrar que España no aparecía en la lista de países industrializados que los Toffler manejaban en La Tercera Ola, publicado en 1980. Luego caí en la cuenta que, según manejos los criterios de la OCDE o el Banco Mundial, España se convirtió en un país desarrollado entre finales de los años 70 y finales de los años 80. No hace falta estadísticas para constatarlo. Cuando yo veraneaba en casa de mis abuelos en la Canarias rural de principios de los años 80 no había agua corriente. Nos bañábamos con agua calentada con leña en un caldero tiznado enorme e íbamos a cagar no muy lejos de la casa. Yo era un niño urbano que veía todo aquello como algo peculiar y ahora lo recuerdo como una curiosidad.

Si consideramos el desarrollo humano en el contexto del subdesarrollo español de los setenta, hemos de imaginar las bajas tasas de población con formación universitaria y los recursos limitados de universidades y centros de investigación. Pocas personas de la generación de mis padres fueron a la universidad. Pero quizás no haya que ir muy lejos en el tiempo para comprender el alcance del fenómeno. Según estadísticas recientes, sólo un 16,7% de la población mayor de 15 años en Extremadura contaba con estudios superiores (Formación Profesional y Universidad). En Baleares era el 17,5% y en Andalucía el 17,7%. Pensemos entonces en el talento desperdiciado de cuantas personas en otras circunstancias pudieron haber llegado más lejos en sus estudios y aportar más a la vida intelectual española. Y ahora pensemos en todas las personas que llegaron a la universidad en aquella década y que se convirtieron en esa generación tapón que ha copado el mundo intelectual y de la cultura en España. No necesariamente fueron los mejores. Eran lo que las circunstancias les colocó allí.

Falta de tradición académica
Yo fui estudiante de la primera promoción de Sociología en la Universidad de La Laguna. Mi primer día de universidad tuvo lugar el 6 de octubre de 1999. Había pasado menos de un cuarto de siglo de la muerte de Franco, fecha tras la que fue posible crear en España las facultades de Sociología (cátedras y departamentos son anteriores). Seguro que en universidades de Madrid y Barcelona estaban por aquel entonces en 1999 dando todavía clase profesores con los que arrancaron los estudios de Sociología en España. La tradición académica era, por tanto, poca.

Si hablamos de Relaciones Internacionales, tenemos que avanzar hasta el Proceso de Bolonia para asistir al nacimiento en España del Grado en Relaciones Internacionales. Yo tuve la oportunidad de dar una charla a una de las promociones pioneras en la Universidad Europa de Madrid en diciembre de 2011 que se graduó estos días. Es decir, estamos hablando de que hasta llegado el siglo XXI no hubo en España facultades de Relaciones Internacionales. Hasta entonces los expertos en España provenían del perfil de especialización en el segundo ciclo de Ciencia Política o si acaso del mundo del Derecho Internacional Público. Imaginen la predisposición mental de quienes estudiaron asignaturas como sistemas electorales y derecho constitucional para atisbar la irrupción de actores no estatales en el panorama global.

Tampoco existen los estudios regionales en España, a excepción de la licenciatura de segundo grado en estudios de Asia Oriental que impartían la UAM y la UOC (desconozco qué transformación ha sufrido tras el Proceso de Bolonia). Así que imaginemos el panorama de alguien que quisiera en España especializarse en Oriente Medio o Rusia. Es raro encontrar en España instituciones como el Harvard Ukrainian Research Institute o el Weatherhead East Asian Institute de la Universidad de Columbia. Un detalle comparativo. La Universidad de La Laguna ofrece un máster en estudios africanos. Creo que mi biblioteca personal tiene más libros sobre África que la biblioteca central del Campus de Guajara (puede que en centímetros de estantería me gane la ULL por el espacio que ocupan los tochazos de la Historia General de África dirigida por Joseph Ki-Zerbo).

Reciente internacionalización de las empresas
Si uno repasa la lista de países usuarios del avión de transporte CASA C-212, encuentra fuerzas aéreas y servicios gubernamentales en América, África, Europa, Oriente Medio y Sudeste Asiático. Hay otros ejemplos de los años 80 como los camiones Pegaso y los trenes Talgo. Así que no se puede decir que antes de la entrada de España en la Unión Europea no hubiera ejecutivos españoles por el mundo para vender sus productos. Pero la realidad es que hasta el proceso de concentración en dos grandes bancos y las privatizaciones de Repsol y Telefónica allá por los noventa no se vieron grandes empresas españoles saliendo al mundo con intención de consolidarse en mercados extranjeros. El Grupo Inditex salió de España a finales de los años 80. Mango abrió su primera tienda fuera de España en 1992.

Ser un país con empresas que compiten por el extranjero cambia la manera de ver el mundo. Fomenta los estudios de Geoeconomía, las publicaciones periódicas, los eventos e impulsa la demanda de profesionales cualificados que hablen idiomas. Más empresas internacionalizadas significa más interés por lo que pasa en el mundo y por tanto más capital privado dispuestos a invertir en cátedras de estudios internacionales o think-tanks. La venta a capital extranjero de grandes empresas españolas en problemas por la crisis significa que las grandes decisiones se tomarán fuera de España y que habrá menos demanda de análisis y reflexión.

Endogamia en la universidad y en el Ministerio de Asuntos Exteriores
Por tema harto conocido no merece la pena entrar en él. Más divertido es hacer un repaso a los listados históricos de nombres y apellidos de los altos cargos del Ministerio de Asuntos Exteriores. Encontramos mucho de lo que el humorista argentino Enrique Pinti definía en un términos criollos como “soretes de cuádruple apellido”. Alguno estará tentado de correr a apuntar el dato que a la carrera diplomática se accede por oposiciones públicas donde se valora la capacidad de los candidatos. Pero todos sabemos que el primer obstáculo es contar con el dinero para pagarse un “preparador” y que dada la tasa de éxito de los que se presentan por primera vez es una carrera de fondo en la que es mejor contar con la manutención paterna para convertirse en opositor 24/7.

El maldito “inglés nivel medio”.
Brs8WtACcAIM72IEn España se habla fatal el inglés y lo que es peor, se lo lee con dificultad. Si es posible todavía considerarse una persona culta y dedicarse a unos cuantos campos intelectuales o académicos sin saber inglés, es imposible dedicarse a informar o analizar la realidad internacional sin saber inglés con la soltura para leer ladrillos de centenares de páginas. Tomemos un tema que ha ocupado bastante mi tiempo en la primera mitad de 2014: Rusia. Alguien que quisiera abordar la realidad de la Rusia post-soviética contando con libros publicados en español se encontraría con poco más de la obra de la rusa Anna Politkovskaya y los españoles Carlos Taibo y Rafael Poch. No tendría acceso a ninguno de los libros de los periodistas Edward Lucas (The Economist) y Luke Harding (The Guardian), que dan buena cuenta de la “vertical de poder” de Putin. Alguien que no lea inglés se perderá los libros de la periodista y activista Masha Gessen sobre Putin y el caso contra Pussy Riot. El libro sobre este último tema le dará una buena idea del funcionamiento del sistema judicial ruso. Y alguien que no lea inglés tampoco podrá leer lo que cuenta Marshall Goldman sobre la industria petrolera rusa.

Creo que quedaría hablar de los sesgos ideológicos. Pero eso me recuerdo que tengo pendiente la segunda parte de “Cómo acabar con la Geopolítica de una vez por todas”.

Rusia e Irán ofrecen aviones a Iraq

El primer F-16D iraquí.

El primer F-16D (Block 52) iraquí, también conocido como F-16IQ

Al comienzo de la presente crisis en Iraq la fuerza aérea iraquí todavía estaba en proceso de reconstrucción. Recientemente Lockheed Martin entregó el primer F-16 iraquí, el primer avión de combate a reacción nuevo en ser recibido desde 2003. Los tres o cuatro primeros llegarán a Iraq antes de fin de año. El país se lanzó en los últimos años a compras multimillonarias con criterios, digamos discutibles,. Por ejemplo, Iraq ha comprado tres modelos diferentes de helicópteros de ataque: Mi-35, Mi-28 y Apache. El contrato por 36 aviones de ataque ligero AT-6B nunca se ejecutó. Un nuevo contrato por 24 aviones de la variante AT-6C se firmó el pasado mes de mayo. Y mientras Iraq se decidía por la compra de aviones de combate ligero de origen checo L-159 para luego cambiar por KAI T-50 coreanos y finalmente añadir también los L-159, el día a día de las operaciones aéreas lo llevaban a cabo tres C-130E de segunda mano o un puñado de los humildes Cessna 208 Caravan dedicados a misiones ISR y armados con tan sólo un par de misiles Hellfire.

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Cessna 208 Caravan de la fuerza aérea iraquí.

La realidad es que más de diez años después de la caída del régimen de Saddam Hussein, la capacidad de la fuerza aérea iraquí es limitada. Antes de la caída de Mosul en manos del grupo yihadista ISIS, el ejército iraquí ya estaba desmoralizado y mostraba grandes carencias. Con la presente ofensiva yihadista, la necesidad de aviones con capacidad de ataque a tierra es urgente. Así que, mientras EE.UU. sólo ofrecía asesores militares (tropas y drones armados son para proteger el personal diplomático), Rusia e Irán han acudido en ayuda del gobierno iraquí ofreciendo ayuda militar en forma de aviones de combate Sujoi Su-25.

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Su-25 ruso a su llegada a Iraq.

En primer lugar el gobierno ruso ha vendido con carácter de urgencia 12 Su-25 de segunda mano (y no en muy buen estado) al gobierno de Bagdad para ser tripulados posiblemente por pilotos rusos. Iraq fue durante los años del régimen de Saddam Hussein un importante cliente de la industria de defensa rusa, como lo eran la Libia de Gadafi o la Siria de Assad. Como en el caso de Libia, el cambio de régimen no supuso una ruptura total con Moscú, a pesar de que muchos pensaran que Washington impondría a la Libia post-Gadafi o a la Siria post-Saddam el monopolio de su industria de defensa y petrolera. De hecho, la rusa LUKoil explota el campo West Qurna-2, el segundo más grande del mundo. Recientemente anunciaba que ese yacimiento alcanzaría su pico de producción (“peak oil”) en 2019.

Iraq firmó un contrato por la compra de 40 helicópteros de ataque Mi-35M y 30 helicópteros de ataque Mi-28NE. En lo que va de año, las fuerzas iraquíes han perdido 6 helicópteros y 60 han sido dañados en ataques insurgentes contra sus bases. El mes pasado el ministro de defensa checo reveló el interés iraquí por media docena de helicópteros Mil Mi-24. Con la presenta crisis, Rusia ha acelerado la entrega de los helicópteros contratados. Al parecer un primer lote de tres Mi-28NE y 4 Mi-35M ya habría llegado a Iraq por vía aérea. Según IHS Jane’s Defence Weekly la cifra final de helicópteros comprados de ambos modelos es inferior, aunque podría tratarse de cifras parciales de lotes diferentes.

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Un Mi-28NE con probable destino Iraq en su factoría en Rusia.

El segundo país en acudir en ayuda de Iraq con ayuda material es Irán. Los siete Su-25 en servicio con las fuerzas aéreas del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (los “pasdarán”) han sido desplegados en Iraq con las escarpelas iraníes ocultadas por una mano de pintura. Se trata de cuatro monoplazas SU-25KM y tres biplazas Su-25UBKM que serán tripulados por pilotos iraníes e iraquíes. En una vuelta del destino, algunos de estos aviones se trata de ejemplares iraquíes que huyeron al país vecino durante la Operación “Tormenta del Desierto”.

Comparación de uno de los Su-25 desplegados por Irán con una foto de archivo.

Comparación de uno de los Su-25 desplegados por Irán con una foto de archivo.

Los Su-25 iraníes sólo están preparados para disparar armamento no inteligente (cohetes y bombas de caída libre), aunque recientemente se presentó en público el misil Bina. Consiste en un engendro tecnológico que combina un misil de origen estadounidense Maverick al que se le ha acoplado la cabeza buscadora de una bomba guiada por láser Paveway. Probablemente se hayan empleado componentes del armamento recibido por el régimen del sha de Persia en los años 70.

Su-25UBKM iraní tras su llegada a una base iraquí.

Su-25UBKM iraní tras su llegada a Iraq.

Bastantes aviones iraquíes sobrevivieron a la guerra en 1991 huyendo hacia Irán, que los puso en servicio como pudo. Es el caso de los Su-25, pero también de los Mirage F1, Sujoi Su-22 y Sujoi Su-24. Ahora se habla de que Iraq estaría interesado en recuperar los Su-22. En el trato se incluiría que Iraq hiciera de intermediaria para Irán en la compra de armamento en el exterior para así saltarse el embargo internacional. Sería el caso de 6 Sujoi Su-30K revendidos por India de vuelta a Rusia y puestos al día en Bielorrusia. Mientras, se habla de más aviones de segunda mano provenientes de los arsenales de la fuerza aérea rusa. El plazo de entrega sería muchísimo más corto que los aviones que Estados Unidos fabrica mucho más lentamente. Cubrir esa necesidad del gobierno iraquí acercaría al gobierno de Bagdad a Moscú, una jugada que ya realizó Putin ofreciendo aviones MiG-35 al gobierno de Al Sisi en Egipto mientras Washington congelaba su ayuda militar en respuesta al golpe militar.

Vuelta a Iraq

Tenía previsto escribir sobre Boko Haram y Nigeria pero la actualidad a veces manda. Mi última colaboración en Sesión de Control publicada el pasado lunes trata sobre la situación en Iraq. En ella describo el contexto de la retirada estadounidense, la violencia sectaria entre 2006-2007 y la consolidación del Emirato Islámico de Iraq y el Levante. Quizás convenga recodar el repaso a la historia de Iraq que hice en 2008.

Bp4F5LoCAAE2YAq.jpg largeDada la evolución de los acontecimientos en Iraq, sospecho que tendré que volver a escribir sobre el tema.

 

La guerra secreta rusa en Ucrania

wXwMQXaLa invasión rusa de Crimea contó con unas circunstancias irrepetibles en Ucrania oriental. Rusia contaba con tropas de infantería de marina en Sebastopol y bases aéreas en las que hacer aterrizar aviones de transportes con fuerzas venidas de Rusia. El acuerdo entre los gobiernos de Ucrania y Rusia sobre la presencia de fuerzas rusas en Crimea permitía un techo de fuerzas que dio cobertura al aumento de tropas y permitía en circunstancias excepcionales a las fuerzas rusas cruzar los límites de la ciudad autónoma de Sebastopol. Aún siendo discutible si se daban esas circunstancias excepcionales, el Kremlin pudo al menos fingir que estaba actuando dentro de los márgenes de los acuerdos con Ucrania. El siguiente paso fue tomar, Simferopol, la capital de Crimea, y bloquear las instalaciones militares ucranianas con fuerzas militares sin identificación nacional que pretendían ser “fuerzas de autodefensa locales”. El engaño fue evidente para todo el mundo menos para el diario El País y algún otro despistado.

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Miembros de una unidad especial rusa en Crimea.

Las operaciones militares en Crimea fueron acompañados de una intensa campaña de propaganda. Fue en los años 90, durante la primera Guerra de Chechenia, cuando el Kremlin se dio cuenta que la perspectiva chechena de la guerra tuvo mucho mayor repercusión en los medios occidentales que la versión rusa y cómo los chechenos emplearon Internet profusamente como medio de comunicación. En aquellos años se realizó una extensa reflexión en Rusia sobre el uso de la propaganda y la ciberguerra, llevando al desarrollo de una doctrina estratégica al respecto.

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El “Soldado de Bronce” antes de su retirada en 2007.

La primera oportunidad para poner en práctica la estrategia rusa sobre propaganda y ciberrguerra tuvo lugar durante un conflicto diplomático con Estonia a cuenta de la retirada de un monumento a los combatientes soviéticos de la Segunda Guerra Mundial en la primavera de 2007. Tras una campaña en contra de Estonia en los medios de comunicación rusos, los servidores de Internet del gobierno estonio, medios de comunicación y bancos fueron sometidos a intensos ataques distruibuidos de denegación de servicio de forma anónima. Nadie pudo demostrar la mano del Kremlin detrás de los ataques y posiblemente nunca existiera. Simplemente el activo submundo ruso de hackers y estafadores acudió a la llamada patriótica.

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Chechenos del Batallón “Vostok” en Osetia del Sur.

La segunda ocasión de ver las nuevas estrategias rusas fue en el conflicto armado de Rusia con Georgia por Osetia del Sur. Se trató de un conflicto convencional entre los ejércitos de dos países, pero los rusos emplearon una combinación de fuerzas convencionales, milicianos chechenos e irregulares sudosetios en el campo de batalla con ciberguerra y propaganda. David Betz recogió entonces las reflexiones de Adam Elkus sobre que la estrategia rusa se ajustaba al concepto de “guerra híbrida” que acuñó Frank Hoffman y que en España introdujo Jorge Aspizua.

Dos miembros de las fuerzas especiales rusas antes del asalto final a una instalación militar ucraniana.

Miembros de las fuerzas especiales rusas antes del asalto final a una instalación militar ucraniana.

Tras la anexión de Crimea, vía referéndum, el Kremlin trató de preparar la anexión de Ucrania Oriental. El gobierno provisional ucraniano gozaba de un grave problema de legitimidad. Aunque el presidente Viktor Yanukovych fue destituido con los votos de su propio partido, la propaganda rusa presentó su caída como un “golpe de estado”. La presencia de grupos de ultraderecha en la Plaza de la Independencia de Kiev fue explotado hasta la saciedad en la versión rusa de la crisis para presentar al nuevo gobierno provisional como el “gobierno golpista neonazi de Kiev”. Cabría recordar que en las elecciones presidenciales del 25 de mayo, los votos de los candidatos de Svoboda  y Sector de la Derecha sumados no alcanzaron el 2% (1,16 y 0,70). respectivamente). Pero en aquel momento quedó preparado el terreno para un levantamiento de la población prorrusa en la Ucrania oriental en la que los rebeldes retiraban su reconocimiento al gobierno de Kiev y tomaban las armas para defenderse de los “nazis”.

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La insignica ucraniana sobre una estrella soviética apenas borrada en la cola de un avión de la fuerza aérea ucraniana.

La reacción ucraniana a la invasión rusa de Ucrania reveló el estado de colapso de las fuerza armadas y el aparato de inteligencia del país. Por ejemplo, el contraalmirante Denys Berezovsky desertó al bando ruso a los pocos días de ser nombrado comandante en jefe de la armada ucraniana mientras que el asalto ruso a bases aéreas ucranianas en Ucrania reveló el estado calamitoso de sus aviones. Las primeras acciones armadas ordenadas por el gobierno de Kiev en Ucrania oriental se saldaron con un fiasco cuando seis vehículos blindados BMD pertenecientes a unidades aerotransportadas, parte de la élite de las fuerzas armadas ucranianas, se pasaron al lado rebelde.

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Blindados BMD pasados al bando prorruso en Kramatorsk.

Pero como dijimos al principio, las circunstancias de la invasión rusa de Crimea fueron excepcionales dada la existencia de fuerzas militares rusas en la península y un acuerdo que permitía su despliegue más allá de los límites de Sebastopol en casos excepcionales. Hubiera sido cuestionable que el falso engaño de usar tropas rusas sin insignias nacionales hubiera podido ser usado una segunda vez en Ucrania oriental. Así que esta vez, aparte de grupos de ciudadanos ucranianos que aparecieron súbitamente armados y con uniformes de camuflaje ruso SUPAT, en Ucrania oriental aparecieron contratistas de empresas militares privadas rusas, milicianos chechenos y milicianos cosacos.

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Milicianos chechenos en Ucrania oriental.

Mientras hay abundante literatura en Occidente sobre las actividades de empresas militares privadas estadounidenses y británicas, permanece bastante desconocido la existencia de empresas militares privadas rusas y su papel en los conflictos de Siria y Ucrania. El año pasado salió a la luz la participación de la empresa Slavonic Corps en el conflicto sirio. Al parecer, personal ruso estaba encargado de la protección de instalaciones estratégicas del régimen de Assad, como por ejemplo la base desde la que operan los aviones de ataque Sujoi Su-24.

Personal de Slavonic Corps en Siria con un avión de ataque Su-24 a sus espaldas.

Personal de Slavonic Corps en Siria con un avión de ataque Su-24 a sus espaldas.

Una de las principales pruebas de la participación rusa en el conflicto fue el destino de los cadáveres de los primeros combatientes caídos en Ucrania oriental. Periodistas rusos que siguieron la repatriación de los 200 cadáveres hasta Rostov lograron identificar a algunos de los muertos y desvelaron cómo el reclutamiento se realizó a través de redes sociales de Internet, como la muy popular en Rusia V Kontakte. Los grupos más o menos formales de veteranos de guerra de conflictos como Afganistán o Chechenia ayudaron a canalizar el flujo de voluntarios que acudieron a luchar a Ucrania por dinero. La motivación de los fallecidos explicada por los familiares de dos de ellos coinciden: Aceptaron ir a luchar a Ucrania para pagar deudas.

Cosacos rusos en Slavyansk, abril 2014.

Cosas rusos en Slavyansk, abril 2014.

En el caso de los cosacos, es interesante señalar su ascenso en Rusia como una fuerza al servicio al Kremlin. El gobierno ruso les ha concecido privilegios, al convertirlos en ejemplo de las “virtudes rusas” (profundamente patriotas, conservadores y religiosos) mientras que los cosacos mantienen un fuerte apoyo a Putin, que creó una oficina para asuntos cosacos que dependen directamente de presidencia. Empresas de seguridad cosacas fueron empleadas en los Juegos Olímplicos de Invierno en Sochi como auxiliares de las fuerzas de seguridad. Un corresponsal de la revista Time tuvo oportunidad de hablar en Ucrania oriental con varios miembros de una milicia cosaca. Uno de ellos declaró que estaba allí para reincorporar aquel territorio a Rusia, corrigiendo el “error” de la independencia del país tras la disolución de la Unión Soviética.

El presidente de la República Popular de Lugansk en su despacho.

El presidente de la rebelde República Popular de Lugansk en su despacho.

El choque de objetivos entre todos los actores implicados en el bando prorruso en Ucrania oriental se hizo evidente tan pronto los referendums en Lugansk y Donetsk. Las peticiones de anexión a Rusia de las autoridades locales no levantaron mucho entusiasmo en una población que había votado para alejarse de Kiev pero no para caer en manos de Moscú. El depuesto presidente Viktor Yanukovych declaró mostrarse arrepentido de haber solicitado a Rusia una intervención militar en Crimea y su deseo de que Crimea vuelva a ser parte de Ucrania. La falta de una cadena de mando unificada en las milicias locales, rusas y chechenas ha generado muchos problemas en las filas rebeldes con una creciente brecha entre locales y rusos. Ucrania oriental se ha convertido en un territorio sin ley por culpa de los tiroteos entre grupos rebeldes, con saqueos y asesinatos de fondo. En este último caso se trata de la lucha por el poder entre rebeldes.

A estas alturas debe haber quedado clara la situación en Moscú y Kiev. Para el Kremlin debe ser evidente que el intento de una rápida anexión de Ucrania oriental al estilo de Crimea ha resultado un fracaso. Los contratistas rusos, las milicias cosacas y las milicias chechenas han desempeñando un papel lejos del realizado por las unidades de fuerzas especiales rusas que participaron en invasión rusa de Crimea. Para el nuevo gobierno de Kiev está claro que una operación militar de gran escala en Ucrania oriental provocaría un número elevado de víctimas civiles y terminaría por socavar cualquier legitimidad de las aspiraciones de soberanía ucraniana sobre la región. Además, las fuerzas armadas ucranianas han mostrado serios problemas logísticos. Para ambos bandos una clara victoria militar está fuera de sus posibilidades, de ahí que una solución negociada resulte la opción menos mala. La misteriosa aparición de tres carros de combate T-64 en manos rebeldes podría ser una escalada para negociar con más fuerza o el síntoma de que Rusia sube su apuesta. Ayer lunes se firmó el alto el fuego.

Un carro de combate T-64 en manos de los rebeldes prorrusos el pasado viernes 20 de junio.

Un carro de combate T-64 en manos de los rebeldes prorrusos el pasado viernes 20 de junio.

Recientemente, el director del Servicio de Seguridad de Ucrania, Valentyn Nalyvaichenko, afirmó que Rusia estaba desarrollando contra Ucrania un “nuevo tipo de guerra, guerra híbrida” cuyo “principal componente es la información”. El año pasado el general  Valery Gerasimov, jefe del estado mayor de las fuerzas armadas rusas, dio una conferencia en la Academia de Ciencias Militares donde habló de la transformación de la naturaleza de la guerra, con conflictos donde se combinan “el uso activo de los medios militares y no militares”, que en el caso de las acciones no miltares pueden ser “medidas políticas, diplomáticas, económicas y de otro tipo, incluida las de naturaleza encubierta” mientras que “la acción militar se desplazó a la información y el espacio”. Defendió “la creación de una teoría integrada de las acciones indirectas y asimétricas”. Casi diez años hablando en este blog de guerras posmodernas con actores no estatales como protagonistas y ahora podemos añadir la variante protagonizada por los estados.

“Rusia frente a Ucrania” de Carlos Taibo

Cuenta Carlos Taibo que estaba preparando un libro sobre Rusia cuando contactó con él la editorial para apremiarle a publicar un libro sobre Ucrania. Recordemos que es autor de, entre otros, La Rusia de Yeltsin (1995), La explosión soviética (2000), Rusia en la era de Putin (2006) e Historia de la Unión Soviética: 1917-1991 (2010) junto con libros sobre la transición del comunismo en la Europa del Este y libros sobre los conflictos de Chechenia y Kosovo. Carlos Taibo ocupaba en España en el desolado panorama de los expertos académicas sobre un área geográfica el solitario puesto de experto en Rusia. Se queja en la introducción del libro que ya no lo llaman de la prensa para colaborar con artículos de análisis pero una revisión de su obra escrita nos permite constatar que desde aproximadamente el año 2000 se dedicó a otros temas:

¿Por qué el decrecimiento?: Un ensayo en la antesala del colapso (2014), En Defensa De La Consulta Soberanista En Cataluña (2014), Repensar la anarquía: Acción directa, autogestión y autonomía (2013), Libertarios (2013), De La burbuja inmobiliaria al decrecimiento. Causas, efectos y perspectivas de la crisis (2013), Crítica de la Unión Europea: Argumentos para la izquierda que resiste (2013), España, un gran país: Transición, milagro y quiebra (2012), Que no se apague la luz: Un diario de campo del 15-M (2012), ¡Espabilemos!: Argumentos desde el 15-M (2012), Nada será como antes (2011), 15-M en sesenta preguntas (2011), Decrecimiento explicado con sencillez (2011), Estado de alarma (2011), Su crisis y la nuestra (2010), Decrecimientos (2010), Contra Los Tertulianos (2010), Decrecimiento, crisis, capitalismo (2010), En defensa del Decrecimiento (2010), 150 preguntas sobre el nuevo desorden (2008), Nacionalismo español (2007), Neoliberales, Neoconservadores, Aznarianos (2008), Movimientos antiglobalización (2007), Rapiña global : una introducción a la política internaciónal contemporánea (2006), Movimientos de resistencia: Frente a la globalización capitalista (2005), No es lo que nos cuentan: Una crítica a la Unión Europea realmente existente (2004), ¿Hacia dónde nos lleva EE.UU.? (2004), Globalización neoliberal y hegemonía de Estados Unidos (2003), etc.

Como vemos, estamos ante una especie de César Vidal de la izquierda (16 libros publicados entre 2010 y 2014) que según pasaron los años de la década pasada fue haciendo una trasnsición temática de asuntos internacionales a cuestiones como el 15-M, el Decrecimiento, el anarquismo o la situación de España. Así que no tenía muchas expectativas puestas en Rusia frente a Ucrania: Imperios, pueblos, energía. Tampoco me generó mucha esperanza que en la contraportada aparece que el libro aporta “una reflexión crítica sobre el papel [...] corresponde a Estados Unidos y a la Unión Europea”, convirtiendo una vez más a Rusia en el elefante en la habitación. Sin embargo el autor no muestra reparos a al hora de catalogar al régimen ruso y su papel en la crisis, que se convierte en una parte importante del análisis. Así, el libro dedica mucho mas espacio a las relaciones de Ucrania y Rusia tratando, apenas el papel de Estados Unidos y la Unión Europea. ¿Entonces a qué viene esa frase en la contraportada? ¿Un requisito imprescindible para vender en la España de 2014? El libro no es desde luego el libro definitivo sobre la crisis de Ucrania. Creo que aporta más sobre los antecedentes, al fin y al cabo el autor confiesa que es un reciclaje de materiales preparados para otro libro, que sobre el contexto mismo de la crisis, que quedó explicado por Andrés Rodríguez en “Ucrania, algo más que gas”.

La otra cara del Mundial de fútbol

Hoy jueves 12 arranca la fase final de la Copa del Mundo de fútbol. Entraremos en unas semanas en que no se hablará de otra cosa. Pero la semana pasada decidí escribir en Sesión de Control sobre la otra cara, la de la gente que se manifiesta contra el despilfarro económico y los desalojados para dar paso a infraestructuras bajo la consigna popular “Não Vai Ter Copa”.. La otra cara de las incursiones de las fuerzas de seguridad en las favelas y los ataques contra las Unidades de Policía Pacificadora.

Tres años sin Jorge Aspizua

El 7 de junio de 2011 falleció Jorge Aspizua, el autor de La Harka de Aspizua. Jorge era ante todo para mí un amigo. Nos conocimos porque compartíamos intereses comunes y luego descubrimos que compartíamos una cierta forma de ver la vida. Creo que esto último es lo que más me hace echarle de menos.

La primera vez que me invitó a su oficina, descubrí que nuestras bibliotecas y hasta nuestras colecciones de música se parecían. Creo que fue aquel día cuando nos hicimos de verdad amigos, bebiendo juntos y escuchando a Yehudi Menuhin y Ravi Shankar.

Jorge le daba mucha importancia a la historia militar mientras yo estaba volcado en el futuro de la guerra. Con su blog y hablando con él aprendí a no reinventar la rueda, buscando en el pasado antecedentes, lecciones aprendidas y analogías que proyectaran luz sobre el presente. Jorge siempre enriquecía mi análisis de las cosas. Me pregunto a menudo “y de todo esto, ¿qué hubiera opinado Jorge?”. Otras veces, ante las cosas que pasan en España, pienso que Jorge tuvo la suerte de no pasar la vergüenza de verlas. Pero estoy seguro que habría merecido la pena escuchar su análisis de la actual crisis de Ucrania.

Se fue Pedro y se fue Jorge. Yo les echo bastante de menos.

Siria, tablero geopolítico regional

10341552_10152073862296689_2762793447197036193_nMi colaboración de esta semana para Sesión de Control se titula “Lo que está en juego en Siria”. En ella explico como la guerra civil que sufre el país se ha convertido en el terreno de juego de los poderes regionales. Mientras la atención occidental se ha centrado en los grupos yihadistas y sus voluntarios extranjeros, Irán ha intervenido decisivamente junto con Hezbolá y milicias chiitas iraquíes. Es la internacionalización extrema de un conflicto que ahora parece quedar olvidado.

Cómo Irán cerraría el Estrecho de Ormuz

rgm_261_1-pixgEn su número de julio de 2011 la Revista General de Marina, que edita la Armada Española desde 1877, publicó mi artículo “Irán y la guerra naval asimétrica” (disponible aquí aparte del resto de la revista). En él contaba cómo Irán desarrolló una doctrina de guerra naval asimétrica tras sus enfrentamientos con fuerzas estadounidenses en el Golfo Pérsico durante los años 80. La doctrina iraní compensa su debilidad frente a la más potente armada del mundo con, entre otras, tácticas de ataque en enjambre de embarcaciones ligeras y aprovecha las peculiares condiciones para la navegación marítima del Estrecho de Ormuz, el más importante “punto de estrangulamiento” para el comercio marítimo de hidrocarburos. La estadísticas de Academia.edu, la red social académica y repositorio de artículo donde subo mis textos, refleja bastantes lecturas. No en vano, es el único artículo dedicado al tema en español que conozco, si obviamos dos someros textos posteriores al mío y cuyos autores encontraron “inspiración” en un lugar fácilmente reconocible. Tratándose de oficiales de la Armada, consideremos que se trata de un halago…

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David Cenciotti, autor del imprescindible blog The Aviatonist, ha recogido una ilustración con presumible origen en Irán que traduce al farsi una ilustración del The Wall Street Journal.

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Cenciotti afirma que la cuenta de Twitter donde apareció la imagen pertenece a los pasdarán, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica. Aunque yo sospecharía de un perfil llamado @IRGCspy. En cualquier caso, se trata de que en Irán da por bueno el esquema dibujado en EE.UU. de cómo sería un ataque iraní contra un destructor estadounidense de la clase Areligh Burke. Considerando que en Irán han construido una réplica de un portaaviones estadounidense con el único propósito de hundirlo en unas maniobras, el asunto dará que hablar.

Nayaf, 4 de abril de 2004

Y AL FINAL LA GUERRA PORTADALuis Miguel Francisco y Lorenzo Silva han sacado una nueva edición de Y al final, la guerra, un libro que cuenta la experiencai de los soldado españoles en Iraq, donde estuvieron desplegados entre 2003 y 2004. Una de las novedades de esta edición es que se amplía la  información sobre los combates sucedidos el 4 de abril de 2004. Conozco tres intentos de contar lo que realmente pasó aquel día que no prosperaron por razones ajenas a sus autores. Hay muchas preguntas sin respuesta sobre lo que pasó aquel día, aunque es bien conocido que hubo militares españoles que tuvieron un papel heroico y otros todo lo contrario.

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Soldados estadounidenses y contratistas de Blackwater el 4 de abril de 2004 en Nayaf

Los combates de aquel día fueron parte de una revuelta contra las fuerzas de ocupación lanzada por el líder chiita Muqtada Al Sadr y cuyas razones parecen siempre confundidas en todos los relatos españoles sobre los hechos de aquel día, incluída la versión expuesta por Francisco y Silva. Esta semana cuento en Sesión de Control sobre esta batalla olvidada, la circunstancias que llevaron a la revuelta chiita y el papel de los contratitas de Blackwater aquel día.