Archive for the ‘Tecnología’ Category

Tecnologías para salvar vidas de soldados españoles #2: MRAP

Wednesday, September 26th, 2007

Los daneses y canadienses han enviado carros de combate a Afganistán. Los británicos y noruegos, Vehículos de Combate de Infantería. Los estonios y australianos, vehículos a prueba de minas. Los holandeses piezas de artillería autopropulsada. ¿Y España? Una copia Made in Spain de los Hummer, de la que empieza a llegar la versión blindada, y el ubicuo Blindado Medio de Ruedas. Un vehículo diseñado en los años setenta y que ha sido el caballo de batalla de los soldados del ejército español tropas en misiones internacionales.

El lunes fallecían en Afganistán dos soldados españoles y un traductor por la explosión de un artefacto bajo el BMR en el que viajaban. Son ya cuatro los soldados españoles muertos por el efecto de una mina anticarro o una carga explosiva detonada baja un vehículo en Afganistán. Los Rebecos o VAMTAC, según la denominación del fabricante o el Ejército de Tierra respectivamente, y los BMR no son la mejor opción para misiones que consisten en patrullar por carretera cuando el principal peligro son las minas anticarro o cargas explosivas enterradas.

A su vez existen en el mercado buen número de vehículos blindados a prueba de minas cuya oferta y demanda se ha disparado desde que los artefatos explosivos accionados al paso de vehículos (Improvised Explosive Device como los llaman en inglés) se han convertidon en la principal arma de la insurgencia en Iraq. Sin embargo su existencia parece haber pasado desapecibida excepto para un puñado de bloggers (léase a Jorge, Pedro y David)

Los vehículos a pruebas de minas se denominan en inglés MRAP (Mine Resistant Ambush Protected) y derivan la mayoría de ellos de la soluciones técnicas que desarrollaron los sudafricanos en sus campañas contrainsurgencia en los años 70 y 80. La característica principal de los MRAP es un carrocería elevada y blindada cuyos bajos tienen forma de “V” lo que contribuye a dirigir hacia los lados la onda expansiva de las minas anticarro o las cargas explosivas que detonen bajo el vehículo.

MRAP

De ellos han hablado largo y tendido los bloggers españoles que mencioné, mostrando fotos del aspecto estremecedor de algunos vehículos de los que salieron con vida sus ocupantes. Así que yo no me extenderé sobre el tema. Cuando empecé la serie “Tecnologías para salvar vidas de soldados españoles” pensé que el título era algo sensacionalista. Desafortunadamente me equivoqué.

Tecnologías para salvar vidas de soldados españoles

Tuesday, July 24th, 2007

La falsa polémica sobre los inhibidores de frecuencia que hipotéticamente habrían salvado la vida de seis soldados españoles ha quedado olvidada. Es sólo una prueba más de que aquella pretendida preocupación de algunos políticos por la seguridad de las tropas españolas en el Líbano era una mera excusa dentro de la estrategia de la crispación. Y no es que la respuesta del gobierno fuera rápida y certera. Ir pregonando a los cuatro vientos que los vehículos militares españoles en el Líbano carecían de los dichosos inhibidores y defenderse afirmando que las fuerzas de paz de otros países también carecían de ellos resulta cuanto menos temerario.

Casco azul español en LibanoLos inhibidores de frecuencia no son más que uno de tantos elementos de seguridad de los que eran, y son, recomendables dotar a nuestros soldados españoles en misiones internacionales de riesgo. Y que la polémica haya quedado olvidada no quiere decir que ciertas necesidades hayan desaparecido. Nadie habla estos días de si los vehículos que las fuerzas armadas españolas tienen patrullando por tierras afganas son los más adecuados para la misión o de la calidad y comodidad de los chalecos antibalas. Pero en este país las medidas preventivas se toman siempre, parece, a golpe de tragedia. Así que yo les propongo iniciar un recorrido por distintas tecnologías que ayudarían a salvar vidas de soldados españoles.

Empezaré con una bien simple y aparentemente trivial: #1 Uniformes de camuflaje modernos.

Los uniformes de camuflaje no sólo tienen la función de confundir al soldado con el entorno. Permiten muchas veces reconocer la nacionalidad de un soldado de un solo vistazo: El camulfaje alemán (“flecktarn”) no tiene nada que ver con el DPM británico.

El Ejército de Tierra español uso hoy en día un modelo particular, de tipo boscoso no muy diferente del “woodland” estadounidense. Pero cuando hubo necesidad de mandar tropas a zonas desérticas el ejército español carecía de un modelo propio y se recurrió al viejo modelo estadounidense empleando en la Operación “Tormenta del Desierto”, conocido por su apariencia como “chocolate chip”. Se trata de un camuflaje creado basándose en los colores y apariencia de las áreas desérticas del suroeste de EE.UU.

La cuestión no es que los soldados españoles en Afganistán o en Iraq pasen poco desapercibidos llevándolo. Que no pasan desapercibidos con tal engendro de camuflaje. El verdadero problema es que copias de él se encuentran en cualquier parte. Sin ir más lejos la Guardia Nacional Iraquí lo empleaba en el tiempo en que hubo tropas españolas desplegadas en Iraq . Circulaban por el mercado negro entonces armas de todo tipo y también uniformes militares. No pasó nada, afortunadamente, pero existió el riesgo de que algún grupo de la insurgencia iraquí intentara montar un falso check-point, que cometiera una tropelía para luego acusar a los españoles o que se plantara algún tipo de trampa a los soldados españoles.

En este tiempo se han desarrollado camuflajes bastante avanzados, como los modelos pixelados que emplean EE.UU. (Ejército y Marines), Canadá o Colombia. Alemanes e italianos emplean modelos de manchas irregulares. Y hay hasta incluso empresas privadas que se dedican al I+D de los camuflajes a la par que diseños que merecían la pena considerar no sólo para los camuflajes desérticos. Si a un diseño de camuflaje moderno le añadimos una tela que no destiña al par de lavados, que el modelo desértico sea resistente pero no haga morirse a los soldados de calor y se acompaña al uniforme de combate con botas que no sean aparatos de tortura para los pies habremos dado un gran paso adelante.

Don Pelayo cabalga en la red

Saturday, July 8th, 2006

El ciberterrorismo es de esos temas que preocupa a cuerpos policiales y políticos por igual porque suena amenazador y principalmente porque los expertos dicen que debemos preocuparnos.

Yo aquí sin embargo apenas le he dedicado atención. Me interesan más las tendencias emergentes que se producen en el mundo presente ahora mismo y que no necesariamente tienen que ver con las nuevas tecnologías. Al fin y al cabo el genocidio de Ruanda fue instigado por una emisora de radio y se perpretó a machetazos. Mientras otros realizan elucubraciones sobre robots de combate, nanotecnología letal y guerra virtual en el año 2050, en el mundo están pasando cosas que anticipan ya los conflictos del futuro. No transcurrió ni un año desde que hablara de la piratería por primera vez hasta que la cuestión afectara a España.

Descontando algún caso puntual lo que en la práctica tenemos es cibergamberrismo: Adolescentes y no tan adolescentes dedicados a buscar la vulnerabilidad de los servidores de páginas web para acceder a ellos sin permiso y cambiar la página principal. El resultado la mayor parte de las veces es el equivalente a esos graffiti chapuceros “fulanito estuvo aquí”. No es algo que haga falta grandes conocimientos informáticos. Se trata simplemente de seguir las instrucciones dadas por otros en foros de cómo explotar esos agujeros de seguridad. Pero la información fluye para todos. Y en el caso del software libre siempre hay alguien que proporciona una solución, crea un parche o lanza una actualización para “tapar” el agujero. Así al final sucede que los lamers se dedican a pulular por Internet buscando servidores con software sin actualizar. Nada de la épica ciberpunk de hackers infiltrándose en los ordenadores de grandes corporaciones. Sú único mérito es aprovecharse utilizando un conocimiento generado por otros de despitados administradores de foros en phpBB sobre filatelia o entomología.

La cosa cambia a preocupante cuando vemos indicios claros de una intencionalidad política y se producen destrozos importantes, como los recientes ataques a la web de los Judíos Universitarios de España o el foro de Radio Sefarad a cargo de unas supuestas “Internet Islamic Brigades”.

Otra víctima de ellos han sido los foros de la asociación Nódulo Materialista, editora de la revista El Catoblepas. Tras el ataque el foro quedó tal que así. Veo que actualmente es posible consultar los debates anteriores al ataque así que lo que sufrió la web es un “deface”: Los contenidos no fueron borrados, tan sólo la página principal cambiada. Pero si preocupante es el yihadismo no sabría cómo clasificar las respuestas que surgen en España. El Catoblepas ha publicado un artículo a modo de editorial como respuesta al ataque a sus foros en el que babea islamofobia y se remonta a la gran victoria de la batalla de Covadonga. ¿Por qué en España las posiciones frente al yihadismo son una dicotomía entre las de aquellos que dicen que el 11-S lo organizó la CIA y neocruzados que están como un cencerrro? Pobre país…

Guerra tecnológica al alcance de la mano

Thursday, December 22nd, 2005

Uno de los libros que está en el origen de las reflexiones que me han llevado al concepto de “guerras posmodernas” es “Twin Towers. El colpaso de los estados nacionales” de Fernando Iglesias.

En el arranque del libro Iglesias señalaba dónde encontraba a novedad y la importancia del 11-S, un punto que recorría todo el libro.

“la espeluznante incapacidad del estado nacional más poderoso del planeta para cumplir con la más elemental de sus funciones- la protección de la vida de sus ciudadanos- y al inmenso poder destructivo que frente a éste posee una pequeña red que se organiza desanclada y desterritorializadamente en un mundo global determinado por la tecnología punta”

El concepto implica muchas más cosas, pero la idea de que tras el fin de la Guerra Fría el principal enemigo de la mayor superpotencia del planeta no era ya otra superpotencia, sino una red no estatal y no anclada al territorio se convirtió en mi punto de partida para explicar de forma breve y concisa las transformación de los conflictos armados. Pero no deja de ser interesante la idea de que cómo un número limitado de individuos, al margen de los poderes estatales, se convierten en rival de una superpotencia. Ignacio Ramonet especulaba en Guerras del siglo sobre la idea del individuo-estado, actor en la escena internacional. Íñigo Medina habla, por su parte, de la “institucionalización del individuo” y apunta como “[l]a tecnología viene reduciendo la escala de sus respectivas potencias”. La tecnología, los medios materiales, eran la brecha que diferenciaba al individuo y al estado: Bombas inteligentes de gran potencia o satélite espías eran medios sólo al alcance de las fuerzas armadas estatales. Pero, ¿cómo no considerar misiles de crucero a los aviones secuestrados el 11-S? Y estos días salía la noticia de que la insurgencia iraquí pudiera estar usando Google Earth para planificar sus ataques.

Las guerras posmodernas son guerras que se nutren en lo tecnológico de fuentes abiertas. O cuando no, tecnología obtenido en los mercados negros. En Colombia han sido encontrados submarinos en construcción para ser usados como transporte por los carteles de la droga. La tecnología se presupone obtenida a través de las mafias rusas. ¿Cómo no considerar como “superpotencia” al grupo terrorista que se haga algún día con un artefacto nuclear?

La guerra es un videojuego

Friday, September 16th, 2005

Los marines estadounidenses han seleccionado el ganador de su concurso de aquisición de un robot de combate. El programa se llama “Gladiator”. El robot ganador está armado, puede funcionar de forma autónoma y está equipado con un sistema dual de propulsión (diésel o eléctrico). Además, puede ser manejado a distancia mediante un mando:

driven remotely by a soldier using a Sony PlayStation-like joystick (deliberate choice, they wanted something familiar)