Archive for the ‘Libros’ Category

A destajo

Monday, June 4th, 2007

El sábado acudí a la Feria del Libro de Madrid para comprar Los 70 a destajo, el libro de memorias de Pepe Ribas y conseguir que me lo dedicara. Los 70 a destajo” es un minucioso libro de memorias del que fuera uno de los impulsores de la mítica revista Ajoblanco. La iniciación en la lucha política y el ansia por transformar la realidad huyendo de los dogmatismos imperantes en la izquierda trasncuren en paralelo con los estertores del régimen de Franco. Nacerá entonces la revista Ajoblanco, cuya gestación, crecimiento y fin serán paralelos a la Transición.

Conocí la revista en su segunda época. Y me sirvió para abrir nuevos horizontes antes de la era en que la Red disipase distancias. Lo conté brevemente en mi blog a raíz del lanzamiento de la revista en su fallida tercera época. Los tiempos habían cambiado en un mundo cínico donde la contracultura y la crítica al funcionamiento de la sociedad han sido asumidos hasta por las agencias de publicidad que nos venden coches y yogures ricos en fibra.

Pienso todo ello y me pregunto: ¿Qué harían los jóvenes de aquel entonces si vivieran con aquel ímpetu este presente? ¿Hablarían de los mismos temas sólo que huirían del papel o su mirada se posaría en otros temas pero con igual entusiasmo? Sigue pensando que son tan necesarias nuevas ideas. Mientras, otra generación con otra sensibilidad emprede una aventura equiparable y en la que estoy invitado…

Nota para los lectores: Que nadie se preocupe. Esta semana vuelvo al tajo. Eso es, guerra, muerte y destrucción

Una vida contra ETA

Sunday, December 3rd, 2006

Nunca presté atención a las andanzas del ex-general de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo. Teniendo en cuenta su casposa parroquia de fans me resultó un personaje lejano. Además por el bien de mi bolsillo (y de mi cordura también) me abstuve siempre de comprar libros sobre el terrorismo en España. Pero viviendo la enésima “tregua”de ETA de la que sí he hablado y movido por un impulso compré “Mi vida contra ETA”.

GalindoEl libro más que unas memorias personales de toda una vida entera se centra en su paso por la 513ª Comandancia de la Guardia Civil con sede en Inchaurrondo. El libro es simplemente el relato, no siempre ameno, de los atentados de ETA y caídas de comandos en la provincia de Guipúzcoa entre 1980 y 1995. Alguna pifia ortográfica y de sintaxis, además de un estilo repetitivo, son síntoma de una edición descuidada. ¿Nadie en la Editorial Planeta se molestó en revisar a fondo el libro? El libro gana interés cuando entra en profundidad en los detalles de asuntos como Sokoa y la caída de la cúpula de ETA en Bidart, que nos permite conocer los entresijos de lo que fue la lucha contraterrorista en España. El sacrificio personal y la paciencia fueron los recursos principales en aquellos años de la ETA más dura que no la tecnología. El libro concluye con la visión personal de Galindo de lo que fue su caída. Determinados políticos y periodistas jetas quedan vívamente retratados por su hipocresía.

Para aquellos convencidos de que las fuerzas armadas y de orden público fueron un pilar mimado del régimen de Franco deberían saber que hasta la llegada del PSOE al poder en 1982 los medios empleados por la Guardia Civil en el País Vasco eran patentemente precarios. Además resulta evidente en el libro que el verdadero punto de inflexión en la lucha contra ETA lo supuso la progresiva ayuda francesa en la lucha contraterrorista. Galindo queda reflejado en sus memorias como una persona profundamente católica, un nacionalista español y simpatizante del PP. El País Vasco son para él las españolísimas Vascongadas. Pero como suele suceder con esta clase de personas su autorretrato dice cosas diferentes de lo que él pretendía. Galindo es un extranjero en el País Vasco. La suya es una campaña de contrainsurgencia. Y como el mismo cuenta más allá de un punto la solución sólo puede ser política.

La torre de papel

Monday, October 23rd, 2006

Ros pregunta dónde está la sección “Biblioteca”. Era una página con la lista de todos los libros relacionados con el contenido de este blog que tengo en mi biblioteca. Accidentalmente borré la página. Y crearla desde cero me dio pereza. El asunto es que soy un comprador compulsivo de libros. Y mi biblioteca sobre conflictos armados, historia militar y asuntos internacionales no para de crecer. En las últimas cinco semanas llevo ya diez libros comprados. Puede que algún día recupere la lista. O, mejor aún, que cree una lista de “libros recomendados”. Porque evidentemente no todo lo que se publica merece la pena ser comprado o leído. Y ahí quería llegar.

Soy un visitante asiduo de las librerías. Y desde el 11-S he apreciado el fenómeno “carretilla”: La sección de novedades parece llenarse mes a mes como si un empleado de la librería descargara con una carretilla una montaña de libros sobre terrorismo, Oriente Medio, Islam, la política exterior de EE.UU., etc. Una búsqueda en la base de datos del ISBN en la web del Minisiterio de Cultura revela que si entre 1995 y 2000 se publicaron en España 128 libros en cuyo título se incluyera la palabra “islam”, en el período 2001 a 2006 la cifra se eleva a 227. Para la palabra “terrorismo”, la diferencia en títulos es de 21 frente a 119.

Alguien dirá que cada libro publicado es una aportación al conocimiento general humano. Pero viendo la calidad de lo que se publica bien podrían las editoriales salvar una buena cantidad de árboles. ¿Se han fijado la cantidad de libros que tratan de explicarnos lo malo que es el Islam? ¿Que vivimos la Tercera Guerra Mundial o una nueva Cruzada contra el mundo musulmán? Y no, no me olvido de esos libros titulados algo así como “Bush, el nuevo Hitler” o “EE.UU. y su gobierno terrorista”. Estoy convencido que si el número de títulos publicados en España se redujera a la mitad no pasaría absolutemente nada malo. Siempre nos quedará Amazon.

El arte de la guerra red

Saturday, March 18th, 2006

Leyendo diferentes teorizaciones sobre la transformación de los conflictos armados actuales uno se encuentra una y otra vez referencias a “El arte de la guerra”. Un libro que, dispuestos a buscarlo en una librería, lo mismo lo encontramos editado en alguna colección de “filosofía oriental” y colocado en la sección de esoterismo o autoayuda, que lo encontramos en la sección de negocios en una edición anotada por uno de esos gurús del management.

Estos días he estado leyendo la que dicen es una de las mejores ediciones en español, la traducida, introducida y anotada por Albert Galvany (ed. Trotta). Galvany nos cuenta que poco se sabe del autor del libro, Sun Zi o Sun Tzu (según la transcripción) y no es seguro en qué período histórico se escribió el libro. Aunque todo parece apuntar que lo fue en la época llamada de los “Reinos Combatientes” (476-221 a.C.).

Lo que podemos deducir es que el libro fue escrito en una época en que la naturaleza de los conflictos armados en la antigua China había cambiado en paralelo con la organización política. Se había pasado de una estructura de poder atomizada de ciudades-estados y señoríos, con una guerra limitada llevaba a cabo por nobles siguiendo reglas de cortesía estricta, a un número reducido de reinos con un poder centralizado enfrentados constantemente en guerras que movilizaban todos los recursos posibles. El resultado del enfrentamiento no pasaba ya por las habilidades guerreras de los nobles, sino por la conducción eficaz de las masas de campesinos. El peso del resultado cayó en la habilidad del general al mando en mover sus masas de peones. La guerra se convertió en una asunto de reflexión sobre conocimientos abiertos más que de virtuosismo manejando la espada y el arco.

El problema es que haciendo hincapié en la reflexión y el estudio de cada situación no hay fórmulas preestablecidas para la victoria. No hay golpes maestros ni técnicas ancestrales. Es una cuestión de estudiar el escenario del combate y al rival son fundamentales. La guerra es una guerra por la obtención de información sobre el enemigo. Y por negarle al enemigo obtener información sobre nosotros o tratar de proporcionarle información engañosa.

Además lo fundamental es también la capacidad para estudiar la situación que se presenta, cada vez diferente, y la capacidad para adaptarse a las circunstancias. La metáfora que usa Sun Zi es el agua: No es rígida. No tiene forma. Se adapta a la del terreno. Fluye.

Para vencer a un oponente que sigue los mismos principios Galvany interpreta a Sun Zi:

La victoria sobre una realidad sinuosa, en constante metamorfosis, no puede obtenerse más que por una sobreabundancia de movilidad, mediante un poder aún más grande de transformación y adaptación.

En una visión netamente taoísta la victoria más loable no se mide por el efecto, sino por los medios empleados. La victoria más deseable no es aquella en la que se destruye al enemigo, sino aquella en que se ha usado una mayor economía de medios. Derrotar sin matar. Derrotar sin esfuerzo. Anticipándose al contrario. Adaptándose a la situación.

Definitivamente un libro que merece la pena estar en la biblioteca y tener a mano para entender ciertas cosas.

El sueño del rey rojo

Sunday, November 14th, 2004

portada Supe de la existencia de la novela “El sueño del rey rojo” de Rodolfo Martínez por “Mitos de Papel”, la reseña de libros del portal ciberpunk.net.

A pesar de la crítica nada elogiosa que le hacían me picó la curiosidad por una novela que en su contraportada es presentada como “la repuesta asturiana a la novela ciberpunk”. La compré y me lancé a leerla después de llevar un mes centrado en la tesina leyendo exclusivamente ensayos y obras académicas.

Las primera páginas me resultaron un batiburrillo confuso. En los agradecimientos Rodolfo Martínez, un autor español de ciencia ficción con una obra amplia, fecha la elaboración de la novela entre juio de 1999 y enero de 2004, lo que nos hace imaginar que fue cuestión de avanzar en la escritura de la novela para cogerle el pulso a la historia.

Si en el manual del juego de rol Cyberpunk 2020 se nos decía que lo impotante era la actidud, aquí parece que han seguido el consejo. Pero aquí el cinismo y la “dureza” de los pesonajes resultan impostados, con escenas de un machismo cavernícola y chusco. Me vino a la mente una conversación con un amigo sobre esas novelas en que uno intuye que detrás del personaje principal se esconde un alter ego del autor. [Leyendo una entrevista nos enteramos que según el autor es la obra donde hay puesto más de sí y de su pasado.]

Cuando la trama por fin parece arrancar nos encontramos un desfile de homenajes: Una realidad que no es más que una simulación por ordenador, un grupo de criaturas artificiales buscando prolongar su vida… Llegados a este punto no abanondé la lectura pero me puse a buscar por Internet qué de decía de la novela.

En Biblópolis Cristóbal Pérez-Castejón afirma que esta es “una de esas obras en las que la visión de conjunto que se obtiene al terminar de leerlas es muy superior a las impresion parcial que uno puede percibir durante la lectura”. Supongo una forma elegante de decir que es una novela que no se disfruta pero que hay que alabar por sus ideas y pretensiones. La falta de originalidad no es un defecto, descubrimos, sino algo a alabar: “[…] el autor ha usado una interesante estrategia para zafarse de la alargada sombra de Matrix: en lugar de buscar un distanciamiento que tan sólo subrayaría las semejanzas”. O sea que intentar ser original tratando de escribir ciencia ficción más allá de “Matrix” hoy en día no sólo es imposible, sino que imaginar tramas diferentes es una forma de ser poco original.

Raul Ruiz no la considera una obra maestra, pero dice que se lee de un tirón y destaca la trama de los pesonajes principales: Un informático en silla de ruedas ve como su amigo que es muy “guay” está con la chica, dura y atractiva que él desea. [Rodolfo Martínez es… informático]. Por último Pily B. también alaba la novela que lleva al lector a través de pasajes de auténtico delirio, sobrepasando el surrealismo más puro mediante (!).

Ciertamente la novela tiene ideas interesantes. Y según se avanza en ella la narración está bastante más pulida que el arranque para mí adolescente. Coincido en la crítica de José E. León que de haber prescindido la parafernalia cyberpunk podríamos haber estado ante una novela de intriga y misterio buena.

Pero aquí algo falla. O yo soy un cenutrio sin idea de literatura que no ha disfrutado lo que para los demás es una muy buena novela, o sospecho estoy ante un grupo de amiguetes dedicados al autobombo más complaciente (yo te rasco la espalda, tú me rascas la mía). Ahora entiendo la dura reseña de “Mitos de Papel”.

Es el error repetido una y otra vez en el cine español: Directores emprenden películas de género sin conocerlo ni tomarse lo que se traen entre manos en serio. Porque ¿es esta una novela verdaderamente cyberpunk?. Porque no se entiende que se use la etiqueta si no se piensa ser fiel o tomarse el género en serio. A no ser, claro está, que se trate de una simple cuestión comercial.

¿Para cuando una verdadera novela cyberpunk española de ambiente genuinamente español? En Bolivia nos llevan la delantera.