Lone Survivor (2013)

La primera película del año ha sido Lone Survivor (“El único superviviente”). Trata de una acción de guerra real, sucedida en las montañas de Afganistán en 2005. Una patrulla de reconocimiento de cuatro miembros de los SEAL se encontró en las montañas con unos pastores, a los que dejaron marchar y que alertaron de su presencia. Un grupo local de talibán fue en su búsqueda y les tendió una emboscada en la que murieron tres de los cuatro estadounidenses. El único superviviente, al que hace la referencia el título, consiguió poner distancia a pesar de sus heridas y fue encontrado por unos aldeanos afganos de un aldea hostil a los talibán.

La película es en sí un martirologio, recreándose en los golpes y heridas sufridas por los cuatro militares durante el combate que ocupa buena parte del metraje. Lone Survivor es una película menor, hecha con poco presupuesto. Las montañas de Nuevo México con sus cóniferas resultan poco creíbles como Afganistán, lo mismo que la instalación militar que representa la base de Bagram. Más allá de la repercusión alcanzada por el libro del superviviente y las medallas concedidas, queda la pregunta de por qué este acontecimiento en particular de la guerra de Afganistán mereció la atención de Hollywood y cuántas otras historias habrían merecido igualmente ser contadas en una película.

Voltairenet, la gran impostura (2)

Durante bastante tiempo mencioné el caso curioso de la página web Voltairenet, que se presenta así misma como “anti-imperialista”, critica a Estados Unidos y jalea la industria de defensa rusa. Yo pensaba que era un ejemplo de confusión ideológica total. Que se trataba de nostálgicos de la Guerra Fría que hacían la equiparación entre la Unión Soviética y Rusia, considerando que todo contrapoder a Estados Unidos es bueno. Pero hace poco, leyendo su cobertura sobre Oriente Medio tuve una intuición. Su discurso resultaba incoherente para una página de izquierdas, pero de pronto todo cobraba sentido si asumíamos la hipótesis de que no era una página de izquierdas, sino simplemente un órgano de propaganda al servicio de Moscú. Entonces me puse a buscar información y encontré una cuantas pistas de qué hay detrás de Voltairnet y su cabeza visible, Therry Meyssan. Después, seguí buscando más información que traigo hoy aquí.

La Red Voltaire nació en 1994 como una asociación en defensa de la naturaleza laica del estado y en defensa de la libertad de expresión cuando se planteó en Francia una iniciativa legislativa para regular los contenidos “inmorales” en Internet. La asociación fue activa públciamente con campañas en contra de la financiación de actos religiosos de la Iglesia Católica con dinero público y haciendo un seguimiento a la ultra-derecha francesa, como por ejemplo denunciando los incidentes causados por el servicio de orden del Frente Nacional. Therry Meyssan se incorporó a la Red Voltaire tras un periplo personal que le llevó del grupo católico Renovación Carismática a la masonería, pasando por el Partido Radical de Izquierda. En 1999, con la Guerra de Kosovo, Red Voltaire empezó a ocuparse de asuntos internacionales, criticando la participación de Francia en la campaña de la OTAN. La notoriedad pública de este nuevo enfoque llegó con la publicación en 2002 del libro 11-S La Gran Impostura de Therry Meyssan, que tuvo ediciones en inglés, español y árabe. El libro es una pieza de literatura conspiranoica cuyas tesis han sido refutadas reiteradamente. No en vano, fue publicado en Francia por una editorial que había publicado otros títulos sobre OVNIs o negando la llegada del hombre a la Luna. Lo importante del libro de Meyssan es su significado político, porque le daba a muchos una narrativa con la que librarse del peso de tener que empatizar con las víctimas estadounidenses y convertían el 11-S en un asunto con el que atacar a Estados Unidos. La deriva de la Red Voltaire bajo la presidencia de Meyssan extrañó entonces a muchos, que no entendían cómo el grupo se había convertido en un baluarte de la conspiranoia.

Meyssan recibido por Hezbolá en el Líbano

Meyssan recibido por Hezbolá en el Líbano

El eco alcanzado por Thierry Meyssan con su libro sobre el 11-S le llevó por Rusia, Oriente Medio y Norte de África, invitado por gobiernos, instituciones y medios de comunicación. En 2002 visitó Líbano, donde fue recibido por Hezbolá. Voltairenet hablaría entonces en su página web del grupo libanés como “un movimiento de inspiración musulmán, comparable a la Teología de la Liberación en Sudamérica”. Aquellos viajes y los movimientos de dinero con el que fueron gestionados alarmaron entonces a los miembros originales de la asociación, laicos y de izquierda, que veían a Meyssan alinearse con el régimen teocrático de Irán y Hezbolá (“el partido de Dios”) mientras recibía fondos procedentes del extranjero. En febrero de 2005 tres miembros del consejo de administración de la asociación, Michel Sitbon, Gilles Alfonsi y Jean-Luc Guilhem, dimitieron y la abandonaron, denunciando públicamente la deriva de la Red Voltaire. Criticaron que “con el pretexto de la resistencia al imperialismo estadounidense, hay una actitud indulgente hacia los imperialismos de Rusia y de China” y que “la cercanía con los islamistas es síntoma de un antisemitismo latente entre la dirección”. Lamentaban que una asociación que había nacido para enfrentarse a la ultra-derecha ahora acogiera a negadores de la existencia de las cámaras de gas nazis, como era el caso de Claude Karnoouh, o acogiera a miembros de la “Nueva Derecha” como Alain de Benoist. Finalmente la Red Voltaire por la Libertad de Expresión sería disuelta como asociación en 2007, mientras nacía la nueva Red Voltaire Internacional como una “red internacional de prensa no alineada”.

La salida de los tres miembros fundadores y de izquierda del consejo de administración sirvió para una renovación de la dirección de la Red Voltaire. Entra como vicepresidente Issa el-Ayoubi, un periodista libanés y miembro del Partido Social-Nacional Sirio, una formación presente en Siria y Líbano que aspira a la formación de una Gran Siria que incluya las actuales Siria, Líbano, Jordania, Israel, Chipre, partes de Iraq, Kuwait, la provincia turca de Hatay y el Sinaí. Según Françóis Duprat, el PSNS “representa la tendencia más auténticamente fascista del movimiento nacionalista árabe”.

En 2006, después de la guerra en el Líbano, Thierry Meyssan visitaría Siria.

Ahmed Moualek, Dieudonné, Thierry Meyssan, Alain Soral y Frédéric Chatillon.

Al poco de terminar la Guerra del Líbano de 2006,  el presidente del PSNS, Ali Qanso, invitaría a visitar el país a un grupo de franceses notables por sus posiciones antijudías y sus vínculos con la ultraderecha en el que se incluyó Thierry Meyssan. El grupo lo formaban Alain Soral, Frédéric Chatillon, Dieudonné M’bala M’bala, Marc Robert y Ahmed Moualek. Años más tardes Alain Soral, Dieudonné y Ahmed Moualek formarían parte en las elecciones europeas de las listas del Partido Antisionista del que se desligaría el tercero entre acusiones de financiación irregular procedente de Irán y mostrando su condena al régimen de Assad por las atrocidades cometidas en Siria. En un síntoma de las extrañas vueltas ideológicas, Frédéric Chatillon fue un destacado miembro del ultraderechista Grupo Unión Defensa que durante las guerras en los Balcanes apoyó a Croacia, mientras que Thierry Meyssan apoyó a la Yugoslavia de Milošević en la Guerra de Kosovo de 1999. Sin embargo, ambos terminarían coincidiendo en el grupo de defensores franceses del régimen de Assad. (Chatillon es dueño de una agencia de comunicación y publicidad que en 2009 realizó en Francia una promoción turística para el gobierno sirio).

En 2008, Thierry Meyssan abandonó Francia tras, según él, recibir amenazas de muerte. Actualmente afirma recidir en Damasco. Comenzó a producir programas y documentales para la televisión Al Manar del grupo Hezbolá y a aparecer como experto en temas internacionales en el canal de televisión iraní SAHAR TV. Mientras, el sitio Voltairenet y los personajes que desfilan por ella se intercambian con una constelación formada por Axis for Peace, InfoSyrie, Egalite et Réconciliation, etc. Las ramificaciones ideológicas son curiosas, con vínculos con el nacionalismo autoritario ruso, la nueva ultraderecha francesa de la Tercera Posición, el islamismo revolucionario chiita de Líbano e Irán, la Venezuela chavista, etc. que tienen como único elemento común su postura contraria a Estados Unidos e Israel.

Una crítica de la crítica

Deber ser mi sino, pero me sorprende ver el entusiasmo a mi alrededor en actos públicos por el discurso de personas que la gente celebra como “críticas” y que para mí resultan bastante convencionales. No me negarán que en pleno 2013 animar a los estudiantes de periodismo que llenan un auditorio a que tengan una visión crítica de la realidad es un cliché poco audaz. No trato de decir con esto que el verdadero mérito radica a estas alturas están en defender el status quo, sino que, como compruebo continuamente, en España se considera “crítico” el discurso intelectual de cualquiera que refuerce los prejuicios del oyente. Tener una “visión crítica” is the new normal.

Ayer, en las jornadas “Comunicación en conflictos armados y crisis humanitarias” celebrado en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de La Laguna la persona que animaba a los futuros periodistas a ser críticos con el discurso de los medios puso de ejemplo un fragmento de un reportaje francés que enseñaba cómo el derribo de la estatua de Sadam Hussein en la plaza Firdos, tras la caída de Bagdad en manos estadounidense en abril de 2003, fue una escenificación para la prensa recogiera un supuesto acto entusiasta y espontáneo de la población iraquí. Iraq, 2003. ¿En serio? ¿Seguir hablando de las mentiras de aquella guerra a estas altura es fomentar la perspectiva crítica o ahondar en el cliché? A continuación la misma persona habló sobre un estudio en el que alguien había repasado los vínculos con el complejo militar-industrial de los “expertos expertos independientes” que los grandes medios estadounidenses entrevistaron mientras se discutía la anulada intervención en Siria. Y con esto llegamos al meollo del asunto.

Hablar de “perspectiva crítica” o de “visión crítica de la realidad” no es más que un eufemismo habitual para en política internacional criticar a Estados Unidos o Israel. En el debate en Internet sobre la posible intervención de Estados Unidos en Siria, sin ir más lejos en los comentarios de este blog, vimos que la desconfianza y el cinicismo hacia el discurso de Estados Unidos en política exterior, tan habitual en personas de izquierda, se ve acompañada de una ingenua credulidad ante informaciones evidentemente cocinadas en Moscú y Damasco. Llegamos a la paradoja de ver a alguien denunciar las aspiraciones imperialistas de Washington en Oriente Medio usando informaciones de Russia Today o acusaciones de que informaciones sobre Siria aparecidas en la prensa occidental son propaganda enlazando a Voltairenet. Tener perspectiva crítica, evidentemente, es otra cosa. Lo que no veo es que nadie entre en detalles de cómo se cultiva y cómo se obtiene una educación audiovisual que permita entender las claves del discurso de los medios. Y mucho menos que nadie advierta de los riesgos que se corren de quedarse fuera de la manada.

Luego, ayer, oí a alguien decir que uno de los ponentes era muy “cañero”. Ciertamente fue una persona que habló con un tono afectado e indignado sobre la representación de África en los medios, el papel de Fracia en Mali y la relación con los militares en zona de guerra. Pero me pregunto cuánta gente en aquella sala comprendió lo que realmente estaba diciendo. Su discurso transcurrió dentro de los márgenes del relativismo posmoderno tan en boga en los africanistas del mundo académico español. Quien habló ayer criticó que se justificara la intervención en Mali como una acción para detener el yihadismo en el Sahel y liberar a la población porque considera que etiquetar de terrorista a Al Qaeda en el Magreb Islámico era un caso de amenaza exagerada y que la vida en el norte de Mali durante el gobierno de los grupos islamistas no había sido nada terrible. Apuntó que, al fin y al cabo, sólo siete personas habían sufrido una amputación como castigo en la ciudad de Gao.

El discurso constructivista de las relaciones internacionales no es una pendiente resbaladiza, es un auténtico tobogán moral. Sin ir más lejos, alguien del público condenó ayer el concepto de Derechos Humanos como un invento occidental. No sé si ambas personas estarían de acuerdo con aquellos que consideran respetable la ablación de clítoris. (Ya dijo una feminista australiana en una entrevista en El País, “el orgasmo clitoriano está sobrevalorado”). El apoteosis llegó para mí cuando el ponente “cañero” denunció la “remilitarización de África” porque Estados Unidos había desplegado drones en Níger y Somalia. Lo repito. El despliegue de drones estadounidenses en Níger, en apoyo de la Operación Serval, junto con su acción en Somalia supone la “remilitarización de África”. Una frase dicha después de que recientemente Angola comprara cazabombarderos Su-30K de segunda mano a Rusia dentro de un acuerdo de venta de material militar por valor de 1.000 millones de dólares. Una frase dicha poco después de que Etiopía haya empezado a recibir los 200 carros de combate T-72 que compró a Ucrania en 2011. Pero un puñado de drones Predator sin armamento en Níger es la “remilitarización de África”. Llegados aquí tenemos que recordar que para los posmodernos no hay realidades objetivas que describir ahí fuera. Sólo existen los relatos. Así que una frase como esa podemos llamarla un impromptu poético o decir que es una metáfora literatura. Pero por favor, dejen de llamarlo periodismo. El periodismo tiene que ver con la realidad.

Los blogs en español que me gustaría leer

He vuelto a reactivar FlancoSur.com y me estoy dando cuenta que lo que nació como un blog de noticias sobre las fuerzas armadas del Magreb ahora mismo podría desglobarse en tres blogs diferentes o dar trabajo para tres personas que cubran tres temas: Las fuerzas armadas del Magreb, la amenaza yihadista en el Sahel y la seguridad en el Golfo de Guinea. De hecho, en este último tema entraría Nigeria que daría por sí misma para un blog. Me siento un tanto desbordado y lo ideal sería un trabajo en equipo, o incluso entregar el testigo a otro blog con el que colaborar en la medida de mis posibilidades. La cuestión es que cuando lo pienso, hay una serie de temas de los que me gustaría leer en blogs en español con una perspectiva a medio camino de este y FlancoSur.com

Iberoamérica y sus insurgencias criminales.
violencia-drogasResulta curioso la proliferación de informes, expertos y blogs estadounidenses que siguen la evolución del crimen organizado y la violencia en el eje Colombia-México. Supongo que los que viven esas realidades no tienen ganas ni energía para una reflexión aséptica sobre la naturaleza de lo que viven. Pero me parece que a día de hoy si tuviera que elegir un lugar de la tierra donde encontrar ejemplos de Guerras Posmodernas sin duda empezaría por México y Guatemala o las favelas de Brasil.

El Consejo de Cooperación del Golfo y los emiratos emergentes.
US_Navy_030223-N-1050K-001_UAE_offloads_a_BMP3_Tank_at_a_Kuwaiti_port_facility_from_its_Elbahia_L62_landing_craftLas compras de armamento de las petromonarquías del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico darían para rellenar un blog. Pero más interesante aún son asuntos como la rivalidad entre Arabia Saudita o Irán y el papel muy activo de Qatar y Emiratos Árabes Unidos en la región tras la “Primavera Árabe”. Un blog así contaría cómo la “moderna” Qatar apoya a los yihadistas radicales en Siria y la conservadora Arabia Saudita apoya a sus facciones islamistas enemigas, más moderadas.

China y el Indo-Pacífico.
F201211280812112842518696Obviamente el auge militar de China da para llenar un blog contando los desarrollos tecnológicos, los informes publicados y las declaraciones hechas por personajes relevantes. Pero lo importante es poner ese auge militar en relación con las alianzas y programas de armamento de Japón, Corea del Sur, Filipinas y Vietnam. Por su parte, Indonesia, Malasia, Singapur y Tailandia oscilan entre la cooperación en asuntos como la seguridad del Estrecho de Malaca y la rivalidad regional. Toda la región vive un proceso de rearme que contrasta con el tremendo declive militar europeo.

Energía.
Hay un campo en el que la Geopolítica clásica sigue siendo relevante: El transporte por tierra de hidrocarburos. La ruta de los ductos que tranportan petróleo y gas viene marcada por la geografía, la competencia entre rutas y las alianzas internacionales. Pero no sólo se trata del papel de Rusia o Turquía en el acceso de Europa a los recursos de Asia Central, sino de las propias transformaciones en el sector de la energía que está provocando técnicas de extracción como la fractura hidráulica, que lleva a Estados Unidos camino de la autosuficiencia energética.

Voltairenet, la gran impostura

Anoche tuve una epifanía. Estaba leyendo una entrevista a Therry Meyssan como parte de la documentación de lo que será la segunda parte de “Cómo acabar con la Geopolítica de una vez por todas” cuando de pronto, sentí que aquellas ideas incoherentes guardaban un sentido. Yo había tratado de entender Voltairenet en el marco de la izquierda idiota europea que justifica dictaduras horribles con tal de atacar a Estados Unidos e Israel. Incluso había hecho repetidas referencias en este blog a aquellos artículos de Voltairenet sobre el desarrollo del armamento ruso como el reflejo de un antiamericanismo primario que jaleaba a Rusia porque veía en ella un contrapeso a Estados Unidos en un acto reflejo propio de los tiempos de la Guera Fría. “El misil ruso Topol-M no tiene equivalente en el mundo” titulaba Voltairenet en junio de 2005. “Rusia demuestra su superioridad en misiles balísticos intercontinentales nucleares” titulaba en junio de 2012. ¿Qué idiota occidental celebra las armas nucleares rusas que apuntan a su cabeza?, pensaba yo.

Entonces lo entendí. La respuesta estaba delante mío. Y había estado allí, todo este tiempo, ridículamente a la vista. Voltairenet jalea los logros de la industria de defensa rusa y defiende ideas que parecen incoherentes porque es un instrumento de propaganda al servicio de los intereses de Moscú. La postura de Voltairenet en distintos temas de política internacional resulta incoherente si se juzgan desde el eje izquierda-derecha occidental. Pero cobran sentido si se entienden como una defensa del punto de vista o los intereses de Moscú.

Eempecé a preguntarme, ¿quién paga esta broma? No hay publicidad. La página ofrece sus artículos en ocho idiomas y dice que ofrece sus contenidos gracias a la labor desinteresada de traductores voluntarios. ¿En serio que nadie cobra nada? Hay una enlace para realizar donaciones. En su versión española está roto. Acudí al buscador tratando de encontrar artículos externos que contestaran cómo se financia y quién está detrás. Pero en Google y DuckDuckGo si realizas una búsqueda sobre Voltairenet inevitablemente te encuentras páginas y páginas de resultados con artículos de Voltairenet en su propia página web o reproducidos. ¿Acaso nadie nunca en ninguna parte ha escrito un artículo o entrada de blog haciéndose estas mismas preguntas? Es como si la labor de SEO fuera brutal e implacablemente profesional.

Finalmente llegué a Wikipedia. El lugar por donde había tenido que empezar. Encuentro por fin explicación al nombre, tan contradictorio. Resulta que Voltairenet surgió como un grupo de izquierdas defensor del laicismo y que llevó a realizar una campaña con éxito para que los actos religiosos de la visita del Papa a París no fueran sufragados con dinero público. Una facción del grupo tomó el control y se produjo entonces la deriva ideológica que llevó a Voltairenet a ser el esperpento que es hoy. El grupo fundador se marchó, no sin antes denunciar la deriva autoritaria de Therry Meyssan y sus nuevos vínculos con grupos de ultraderecha que calificaríamos de la Tercera Posición. Entre las acusaciones se encuentra también el estar recibiendo dinero proveniente de fondos de reptiles de países extranjeros, que es exactamente la conclusión a la que había llegado por mi cuenta.

La quimera de las armas hechas en casa con una impresora 3D

Hace semanas leí sobre la segunda prueba publicada en vídeo de la gente que está tratando de fabricar armas en su casa con una impresora 3D. Esta vez el arma aguantó y el asunto generó toda clase de análisis sobre el futuro que se habría por delante en un mundo donde cada ciudadano podría fabricar armas de fuego en su propio garaje. La realidad es que todo es mucho menos impactante y espectacular de lo que se ha contado. Trataré de explicar por qué.

El fusil más popular en Estados Unidos es el Armalite AR-15, que fue adoptado como arma reglamentaria por las fuerzas armadas de EE.UU. en los tiempos de la Guerra de Vietnam y recibió la denominación M-16. Hoy en día, un montón de empresas diferentes en Estados Unidos fabrican su propia variantes y piezas del AR-15, de tal modo que las posibilidades de modificación por parte del usuario son casi infinitas.

El cajón de mecanismo (“receiver”) del AR-15 se puede descomponer en dos piezas. La superior, donde se engancha el cañón y la parte inferior, donde está el conjunto del gatillo (“lower receiver” o “lower”). Puedes cambiar la parte superior del cajón de mecanismo y/o el cañón para usar el conjunto del fusil con otro calibre o un largo de cañón diferente, que son de venta libre en EE.UU. Según las leyes de Estados Unidos, es la parte inferior del cajón de mecanismo lo que constituye el arma en sí misma porque es el elemento imprescindible para que fucione. En ella se estampa el número de serie y en las tiendas de armas puedes ver que los incluyen en la misma sección que las armas de fuego completas.

El revuelo que se está montando en Estados Unidos es porque alguien ha fabricado sus propios “lower receiver” con una impresora 3D. El resto de piezas (culata, “upper receiver”, cañón, miras, guadamanos, mecanismos internos del “lower receiver”, etc.) los han comprado aparte o tomado de otro fusil. El asunto no tiene nada ver con “están fabricándose sus propias armas en casa con una impresora de plástico inyectado” porque el cañón no puede ser de otro material que metal y se fabrica taladrando una pieza sólida que requiere maquinaria muy específica. Todo se reduce a que están fabricando en casa una pieza que según la ley constituye el arma en sí misma y luce así:

Ahora sólo queda fijarse en el famoso vídeo donde prueban el arma con un cargador de alta capacidad y se ve que sólo una parte pequeña del AR-15 ha sido fabricado en plástico blanco con una impresora. El resto son piezas comerciales:

Actualización: He encontado este reportaje sobre el asunto, que aclara bastante que para sus impulsores se trata de un desafío legal y no tecnológico.

Robert Kaplan y los imperios ibéricos

Hay un asunto que olvidé mencionar en mi reseña de Empire Wilderness de Robert D. Kaplan, el tratamiento que da a la exploración y conquista española del norte de América.

Kaplan habla de los españoles a su llegada al nuevo continente de la misma manera que hizo de los portugueses y su expansión en el Océano Índico en Monsoon. Los españoles aparecen como unos fanáticos católicos ebrios de sangre y codicia que ajenos al espíritu del Renacimiento llegaron al actual territorio de Estados Unidos sólo pensando en encontrar El Dorado. Kaplan pone como ejemplo el relato desapasionado hacia el medio natural de Bernal Díez del Castillo y lo compara con la fascinación por los paisajes de norteamérica de los exploradores anglosajones más de dos siglos después. Comparar la mentalidad de hombres separados por esa distancia en el tiempo no sólo es absurdo, sino que Kaplan simplemente ignora el impulso científico de la Ilustración española bajo Carlos III y empresas como la Expedición Malaspina.

Todo quedaría en una anécdota sobre cómo los españoles aparecen como los malos en un relato histórico obra de un anglosajón, si en el resto del libro no nos encontráramos la misma clase de ausencias que en Monsoon había sobre la expansión de los británicos en el Océano Índico. Kaplan entra en todo tipo de detalles anecdóticos sobre la ferocidad de españoles y portugueses combatiendo otros pueblos. No para de recalcar la avaricia, codicia y ambición de hombres que, por todo ello, se embarcaron rumbo a lo desconocido con gran riesgo de su vida. Páginas más tardes nos cuenta tal o cual hito de un general estadounidense en las grandes praderas del actual Estados Unidos que parece llegado allí bajo la guía de la Divina Providencia para expandir la Civilización de forma altruista. Episodios como la “Fiebre del Oro” parecen una moda pintoresca y las masacres de pueblos indígenas, cuando protagonizadas por españoles y portugueses resultaban espantosas matanzas, es el inevitable resultado de la genialidad militar y tecnológica de los estadounidenses. Para averiguar sobre el futuro de Estados Unidos, Robert D. Kaplan viajó a México. Allí encuentra una sociedad mestiza pero eso no le hace conectar los puntos sobre el desigual destino de los pueblos indígenas bajo los imperios británicos y español. Al menos en Monsoon cede su voz a la de otros autores que señalaron el interés de los portugueses por estudiar a los pueblos asiáticos o como pusieron a su servicio las habilidades y conocimientos de los locales.

Así que no se trata de reivindicar un filtro rojigualda para los libros de historia, pero sí empezar a comprender como en la literatura anglosajona hay un relato subyacente y un sesgo en cierta forma racista.

España y el discreto encanto de la hidalguía

El otro día, tras unas de esas jornadas maratonianas delante del ordenador con chorrocientas pestañas del Firefox abiertas, leí un artículo publicado en Politikon.es: Pour quoi, Hollande? O a quién beneficia la intervención francesa en Mali. Me pareció francamente malo e impropio de un blog que es toda una referencia. Es lo que tienen las crisis, de pronto saltan a la actualidad y opcupan titulares. Aparecen análisis de paracaidistas que desconecen el contexto y los matices.

Me llamó la atención que no hubiera posibilidad de dejar comentarios. Pero con curiosidad por saber más sobre la autora pinché en el enlace que ofrecía Politikon y encontré esto:

Laia Balcells es politóloga. Hizo el doctorado en la Universidad de Yale y trabaja como profesora en la Universidad de Duke. Antes de irse a Duke, estuvo como investigadora en el Institut d’Anàlisi Econòmica, CSIC y dando clases en la Universitat Pompeu Fabra. Es granollerina de origen, gracienca de vocación y yankee de adopción. Vive entre los dos continentes, con lo que sufre la política comparada en carne propia.

Sucede que la profesora Balcells es especialista en conflictos armados. Supuse que era el típico caso de alguien a quien le piden que escriba sobre un tema de actualidad basándose en una relación más o menos cercana con su especialidad pero que no está familiarizada con el caso concreto. Estos días los académicos, periodistas y blogueros especializados en el Sahel están que no paran de soltar comentarios sarcásticos sobre los análisis de última hora de personas que hasta hace un mes no sabían colocar Malí en un mapa. Así que aquella noche tras actualizar FlancoSur.com me fui a la cama.

Al día siguiente me encontré que no había sido el único al que no le había gustado el artículo en cuestión. Y que ajeno al asunto, antes de que yo leyera se había desatado una pequeña trifulca. Manel Gozalbo de Hispalibertas había hecho llegar su crítica a la autora vía Twitter para encontrarse una reacción bastante infantil. En vez de centrar su defensa en los argumentos apeló al principio de la titulitis. Manel Gozalbo, recuérdenme no buscarle las cosquillas, no se achantó y sacó el sarcasmo:

Me doctoré donde a ti te enseñaron que Libia fue una colonia francesa.

Resulta que lo que yo leí fue una versión corregida donde el monumental gazapo de poner a Libia como ex-colonia francesa había desaparecido, así como cerca de 40 comentarios que fueron borrados pero aún aparecen en la caché de Bing. El asunto derivó a la profesora Balcells acusando a Manel Gozalbo de machismo y bloqueándolo en Twitter, sin que en ningún momento se prestara a defender su artículo. Para colmo, Roger Senserrich intervino con el argumento de que es “una de las 4-5 mayores expertas del mundo en conflictos civiles” y preguntádole a su interlocutor “cuántos artículos sobre conflictos civilies tienes en revistas con peer review”. El asunto se saldó con Manel Gozalbo dando su versión en Hispalibertas, Politikon haciendo desaparecer de su página el widget donde salían reflejadas las interacciones en Twitter para quitarle visibilidad al asunto y la profesora Balcells quejándose en Twitter de “la mala educació a la xarxa” además de pidiendo como condición para volver a colaborar en Politikon que sus entradas no admitan comentarios.

Todo esto asunto podríamos señalarlo como el enésimo caso de amigotes que se cubren a los otros y aplican ese principio del Credo Legionario de “con razón o y sin ella”. Podríamos hablar de la proliferación de torpes análisis sobre Malí. Pero yo me quiero quedar con la falacia del principio de autoridad. Es un viejo problema con el que he tropezado muchas veces. Y no me refiero a que evadan discutir mis argumentos para pedirme credendciales. El asunto tiene otros matices. Por ejemplo, la insistencia siempre antes de cada entrevista de que les aporte una filiación. Me hace gracia cuando me preguntan “¿pero tú sabes tanto porque eres profesor, militar o qué?”. No se les pasa por la cabeza que una persona llegue a ser experta en algo de forma autodidacta. Así que desgrano mi personal académico y profesional para que sólo entonces emitan un “aaaahhhh” y se queden tranquilas. Como si en algún momento en que he calentado una silla en la Universidad de La Laguna, la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto Universitario General “Gutiérrez Mellado” alguien hubiera dedicado un minuto a hablarme de la diferencia entre un carro de combate T-55 y T-62, la historia de Al Qaeda o la doctrina rusa de ciberguerra. Al final, los títulos académicos se convierten en justificantes de lo que ya sabía antes.

Más de una vez he salido decepcionado de una conferencia y al expresar mi desaprobación por lo dicho en ella me he encontrado con una respusta palmaria: “¡Pero si el conferenciante es comodoro de la armada ruritana y diplomado de estado mayor por la escuela de guerra prusiana!”. Como si fuera tan complicado explicar que alguien puede tener unos credenciales académicos y/o profesionales pero meter mucho la pata al hablar de temas tangenciales a su conocimiento. Y por el contrario, he tenido más de una oportunidad de charlar con estadounidenses con trayectorias de relumbrón y he mantenido con ellos charlas bastantes amenas en la que nadie nunca me preguntó por mis títulos. Conozco casos, como Galrahn de Information Dissemination, invitados a dar conferencias y participar en mesas redondas organizadas por la U.S. Navy simplemente por su condición de bloguero friki. Así que sospecho que es un problema español que viene de largo, de los tiempos de capa y espada.

Irán y un extraño déjà vu

Quedé bastante satisfecho con mi artículo “Irán y la guerra naval asimétrica”, que salió en el Tomo 261 nº1 de la Revista General de Marina en junio de 2011. Es un artículo corto, 3.000 palabras y 23 referencias bibliográficas. Pero, como se trataba del primer artículo que enviaba a una revista que publica la Armada Española desde 1877, lo redacté con esmero, con la aprensión de someterme al escrutinio de los profesionales de la guerra naval. Creo que tomé el tema, hice un repaso exhaustivo de sus diferentes vertientes (desde el contexto histórico a la geopolítica de los hidrocarburos) y logré condensarlo.

Así que año y medio después de aquel artículo, que me ganó alguna que otra felicitación, me llamó la atención positivamente que el Instituto Español de Estudios Estratégicos haya publicado el Documento de Opinión “El Estrecho de Ormuz y la estrategia de disuasión agresiva de la República Islámica de Irán”. Yo les propongo aquí un juego. Lean mi artículo de 2011 y luego lean el documento del IEEE publicado en enero de 2013, pero yendo en este último caso directamente al epígrafe 6 titulado “La guerra asimétrica y la mar”. Luego vienen por aquí y me comentan qué les parece.

¿Ha reconocido el gobierno que los antidisturbios se sobrepasaron?

Recuerdo leer sobre la importancia que le daba William S. Lind, padre de la teoría de las Guerra de Cuarta Generación, a “desescalar el conflicto”. Usaba situaciones durante la ocupación de Iraq como ejemplo, pero yo pensaba en manifestaciones. Si una organización te monta una sentada en la puerta para que se monte un lío y salir en las noticias, ¿cómo resolver el conflicto de la forma más anodina y más aburrida de tal forma que no sea noticia? 2012 no fue un año en que se resolvieran los incidentes publicos de una forma discreta y aburrida.

Antidisturbios turcos identificados individualmente.

Antidisturbios turcos identificados individualmente.

No hace falta mucho extenderse sobre el comportamiento de los antidisturbios de la policía española en el año 2012. Pero ante la sensación de que las calles se habían convertido en zonas aconstitucionales con el respaldo de las autoridades mirando a otro lado, empezó a salir un goteo de noticias que son a mi entender el reconocimiento implícito de que algo se había hecho mal.

Primero fue la noticia de la creación de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR):

Los miembros de la Unidad de Intervención Policial (UIP), conocidos como “antidisturbios”, serán reforzados en Madrid con 378 agentes de una nueva sección policial denominada Unidad de Prevención y Reacción, que los sustituirá o bien los apoyará en su trabajo.

Que “serán reforzados” implique directamente que sean sustituidos es una de esas formas sutiles de demostrar que se ha perdido la confianzan en ellos. Evidentemente se les asignan nuevas misiones con la excusa de que ante la actual conflictividad social los antidisturbios están saturados de trabajo y necesitan apoyo:

Su implantación aliviará la carga de trabajo de las Unidades de Intervención Policial (UIP) en concentraciones, manifestaciones o espectáculos públicos de menor entidad (deportivos, musicales y taurinos), junto a eventos sociales o concentraciones de masas generados por fiestas patronales, religiosas, culturales, mítines o de tipo similar.

Además, se concentrarán en puntos negros de delincuencia, en colaboración y coordinación con comisarías locales y de distrito, e intervendrán de inmediato en auxilio o defensa de los ciudadanos ante calamidades o catástrofes públicas.

Otra tarea de la nueva unidad será el apoyo a los jueces y tribunales en lanzamientos, es decir, desahucios, además de otras actuaciones judiciales.

Mítines políticos y desahucios son eventos donde los ánimos se pueden encrespar bastante. Así que parece que se ha decidido retirar a la UIP de esas misiones para enviar a otros policías con la excusa de que se les libera de tareas menores para que estén disponibles para las grandes concentraciones públicas.

Antidisturbios en Colombia identificados individualmente

Antidisturbios en Colombia identificados individualmente

Y así, de forma discreta un día sabemos por una respuesta parlamentaria del gobierno a Izquierda Unida que las próximas licitaciones de chalecos protectores para los antdisturbios incluyen la especificación de un especio para incluir el número de identificación del policía.