Archive for the ‘Neocons’ Category

El mayor halago del GEES

Monday, September 29th, 2008

He perdido la cuenta las veces que he mencionado aquí el GEES a cuenta del lugar elevado en que muchos mantienen, inmerecediamente en mi opinión, al think tank neocón patrio por excelencia. Pero no hay que negar que son un referente en el panorama español.

Sin ir más lejos alguien me pasó el enlace a “Cartas Batuecas. Hablan los militares”. Iba por el segundo párrafo cuando me dije: “¡Vaya! Por una vez coincido con el GEES en algo”. Y tanto que coincido. Como que párrafos del artículo del GEES en cuestión es un copia-pega de este blog:

Decíamos el 7 de agosto en “¿Un ejército en crisis?”:

Mientras, el Ejército de Tierra vive en una permanente crisis existencial desde el fin de la Guerra Fría. Ya hemos perdido la cuenta de los planes de reestructuración (META, NORTE, RETO…) y del batiburrillo de entidades (Fuerza de Maniobra, Fuerza Terrestre, Fuerza de Acción Rápida) que han ido generando. Cada plan de modernización ha sido siempre un plan de reducción y tras el plan NORTE (Nueva Organización del Ejército de Tierra) corrió el chiste que el siguiente en aplicar sólo podría ser ya el plan SUR (Supresión de las Unidades Restantes).

En el artículo de el GEES con fecha 24 de septiembre leeemos:

El Ejército de Tierra español vive en una permanente crisis existencial desde antes del fin de la Guerra Fría, y casi ya se ha perdido la cuenta de los planes de reestructuración y de nuevas unidades (Fuerza de Maniobra, Fuerza Terrestre, Fuerza de Acción Rápida) que se han ido creando. Cada plan ha supuesto siempre una nueva reducción y nunca ha conllevado mejoras sustanciales, aunque no se duda de la buena voluntad de los planificadores.

El siguiente párrafo de “¿Un ejército en crisis?” decía:

En cuanto a los materiales el Ejército de Tierra sufre un retraso histórico. Entrado el siglo XXI está incorporando los elementos fundamentales de la guerra mecanizada aeroterrestre adoptada por los países de la OTAN en los años 80: El carro de combate pesadamente blindado y ágil, el vehículo de combate de infantería y el helicóptero de ataque cazacarros. Los tres programas (carro Leopard 2E, el VCI Pizarro y el helicóptero Tigre) no sólo llegan tarde, sino que han sufrido enormes retrasos y problemas.

En “Cartas Batuecas. Hablan los militares” leemos:

En cuanto a los materiales el Ejército de Tierra sufre un retraso histórico. Entrado el siglo XXI está incorporando ahora los elementos fundamentales de la guerra mecanizada aeroterrestre adoptada por los países de la OTAN en los años ‘80, la llamada Batalla Aeroterrestre (Airland Battle): el carro de combate Leopard 2E, el vehículo de combate de infantería Pizarro y el helicóptero de ataque Tigre. Los tres programas no sólo llegan tarde, sino que han sufrido enormes retrasos y problemas, debido a los problemas de contratación y de puesta a punto de un esquema industrial a gusto de los políticos del momento.

Y seguía un servidor en un tercer párrafo:

Para colmo el Ejército de Tierra ha vivido la paradoja de que sus principales programas tecnológicos hayan sido irrelevantes, desde el punto de vista práctico, en el quehacer diario de las misiones internacionales donde nuestros soldados se la están jugando. En Bosnia, Kosovo, Líbano, Iraq y Afganistán las patrullas diarias se han hecho y se hacen en los ya superados BMR. Aún peor: Los programas de adquisición de vehículos especialmente protegidos a pruebas de minas que fueron lanzados con carácter de urgencia también han tenido problemas y retrasos.

Que encuentra su reflejo en:

Para colmo, para el Ejército de Tierra sus principales programas tecnológicos han sido irrelevantes, desde el punto de vista práctico, en el quehacer diario de las misiones internacionales, ya sea en Bosnia, Kosovo, Líbano, Iraq y Afganistán, donde las misiones diarias se han hecho y se hacen en los ya superados y obsoletos BMR, que han costado ya no menos de 10 muertos. Y lo que es aún peor: los programas de adquisición de nuevos vehículos protegidos MRAP que fueron lanzados con carácter de urgencia, por no haber efectuado la previsión conveniente, tienen problemas y retrasos y todavía no hay ninguno en servicio operativo.

¿Cómo era aquello del mayor halago?

Banderas imperiales

Monday, October 16th, 2006

Uno de los pecados de la izquierda española llegada la democracia fue regalarle la idea de España en bandeja a la derecha. Somos así un país que ha fracasado en construir un ideal común de convivencia. Y de aquellos polvos vinieron estos lodos.

Hace pocas semanas José María Aznar volvía a hacer una de esas declaraciones suyas que son una viva muestra de su calado intelectual. La recepción fue entre la indignación y la burla (léase a Ian Gibson, Manuel Rico o Javier Ortiz). Pero me quedó la sensación, como otras tantas veces, que muchos piensan que Aznar dice esas tonterías no por sus limitaciones sino porque son sintomáticas del nacionalismo español. Aún así, resulta evidente que son características propias de una particularísima visión de España y de la que ha de ser su proyección en el mundo.

Vivimos en una sociedad de memoria pez, pero hubo un tiempo en que la visión del papel internacional de España encajaron con la cosmovisión neocon imperante en EE.UU. Más de uno pudo salir del armario como imperialista (¿neoimperialista?). Hoy resulta ridículo leerlo pero las frases que a continuación copio salieron de la pluma del subdirector de un diario de tirada nacional:

[El apoyo a Bush era] una vía para recuperar parcialmente el papel que tuvo nuestro país cuando aún era potencia colonial y borrar de un plumazo las frustraciones del 98, [rompiendo] con una trayectoria de cien años en política exterior. Desde la pérdida de las colonias, España se había mantenido al margen de los conflictos internacionales

Para los interesados decir que he sacado esas dos frases de 11-M La Venganza cuyo autor es Casimiro García Abadillo (páginas 155 y 162. Esfera de Los Libros, 2004) Quizás podamos disculpar a Aznar ante la duda de que si ha llegado a creerse sus palabras es por la caterva de pelotas ignorantes que le jalearon. Recuerdo la consigna de aquellos tiempos: “¡Ahora somos un país que cuenta!”. ¿Contar para qué o quién? El interrumpido blog “La Carrera Diplomática Española” lo explicó de una manera sui generis:

[H]abía unos militares españoles que compadreaban con Rumsfeld y Wolfowitz. Eran aquellos maravillosos años del Embajador Rupérez. La Embajada de España en Washington vivía borracha de poder y de gloria, ebria de muerte y guerra. Los agregados militares no salían del Pentágono y los americanos les daban palmaditas en la espalda haciéndoles creer que su opinión importaba algo. Estos, en su particular delirum tremens, se lo creían y machacaban a quien insinuara una opinión disidente: “Cállate pacifista de mierda, cobarde, que ahora nos tratan como nunca. Estamos entre los grandes”, decían con el brillo de la locura en sus ojos, viéndose dirigir los designios de la Historia con americanos y británicos.

No cuesta imaginar lo ridículo que debía resultar Aznar en EE.UU. Sus delirios de neocon cañí respecto a Iraq fueron respaldadas a la hora de las tortas por absolutamente… nada. Al menos Polonia o Australia tuvieron la decencia de mandar unidades de fuerzas especiales que en la invasión de Iraq cumplieron un papel testimonial pero políticamente valioso para Washington. Las tropas españolas llegaron cuando todo había acabado, mientras en Moncloa se insistía en llamar al buque de asalto anfibio Galicia “buque hospital”. Y qué decir, ¿alguien lo recuerda?, de aquellos beneficios que iba a obtener España por apoyar la guerra. Lo adelantó Jeb Bush, el mismo que llamó a Aznar “presidente de la república española”.

Lo peor de todo esto es que las tonterías de Aznar producen complacencia en la izquierda. Con sus patadas a la historia y su uso de palabros vacíos (como “islamofascismo”) alguno creerá que está todo resuelto. La verdad es que seguimos sin enteder el mundo.