Nueva actualización de PostmodernWars.org

PostmodernWars.org, la versión en inglés de este blog, cuenta con una nueva entrada: The Pentagon’s temptation for industrial war. Es algo que publiqué originalmente antes que la primera entrada con la que se inaguró PostmodernWars.org, pero establece el contexto que ayuda a entender lo que conté en La U.S. Navy intenta entrar a trompicones en el siglo XXI, que será lo próximo que publicaré en inglés.

PostmodernWars.org, PostmodernWars.org existe gracias al esfuerzo desinteresado de Alan Furth, traductor profesional al que podéis contratar tanto para traducciones español-inglés como inglés-español.

Mientras tanto, FlancoSur.com se acerca a las 500 entradas…

Novedades en GuerrasPosmodernas.com

La mayoría de mis lectores habrá caído en la cuenta que de un tiempo a esta parte en la columna de la derecha aparecen las tres últimas publicaciones en mi perfil de Twitter, donde anuncio las actualizaciones de este blog y las de FlancoSur.com, además de enlazar a alguna noticia relevante o hago un brevísimo comentario a algún vídeo significativo. Habrán visto, además, que hay sendos botones para compartir las entradas de mi blog en Google+, Facebook y Twitter. Nunca fui gran defensor de esos servicios frente a los blogs, pero si de esa manera lo que escribo llega más lejos no voy a poner pegas por el medio en que sucedió.

La segunda novedad es que Alan Furth, un lector de este blog, se ha ofrecido de forma extremadamente generosa a traducir algunas de las entradas de este blog al inglés. Alan Furth (perfil en español, perfil en inglés, Twitter) es un traductor profesional. Ha contribuido con sus traducciones al español al Centro para una Sociedad Sin Estado. Creo que sus traducciones al inglés de mis entradas de blog requerían un marco mucho más digno que una categoría propia en GuerrasPosmodernas.com, mezclada con el resto de contenidos en español. Así que he creado PostmodernWars.org Es un blog en construcción y espero que quede bien destacada la contribución de Alan Furth. Así que verán cambios en los próximos días.

Fin

El libro de “Guerras Posmodernas” está ya en manos de la editorial y saldrá publicado este otoño.

Pensaba que cuando acabase el libro sería presa de una euforia desbordante por la satisfacción del hito alcanzado y por el ancho horizonte que se me abriría por delante. Las Guerras Posmodernas eran sólo los cimientos teóricos de algo más grande. Pero ahora sólo siento la melancolía de despedirme de algo que me ha acompañado los últimos cinco años de mi vida.

El domingo 4 de abril de 2004 llegué temprano al Aeropuerto de Barajas para viajar a Italia. Compré El País para matar el rato y sólo entonces me enteré que la noche anterior los GEO habían asaltado en Leganés el piso donde se escondía el núcleo duro del 11-M.

Por aquel entonces yo estaba inmerso en un máster de desarrollo y mi interés giraba en torno a los conflictos armados en el mundo subdesarrollado. Varios días antes, el 31 de marzo, en la Bitácora de Las Indias había sido publicado “11-M: Redes para ganar una guerra” de David de Ugarte. Y supongo, no lo recuerdo exactamente, que todo aquello fue el caldo de cultivo para que en las vacaciones en Italia saltara la chispa en mi cabeza.

La persona que fui a visitar a Italia me dio las buenas noches, se dio la vuelta y a 30 centímetros de ella me quedé aquella primera noche en Bolonia sintiéndome un perfecto e impotente imbécil. Supongo que fue el aburrimiento al que me sometió en aquellos días lo que hizo refugiarme en mis pensamientos. O quizás todo llevaba tiempo ya fermentando en mi mente. Un día de aquella Semana Santa vi de pronto la conexión. Y entendí que no eran dos mundos aparte, el de los conflictos armados de la Posguerra Fría en el mundo en desarrollo y el del yihadismo global. Todo encajaba en algo nuevo que quise comprender y explicar. Aquella Semana Santa me propuse escribir un libro.

Da risa pensar en los caminos equivocados que no llevaron a ninguna parte. El libro no se parece a aquella especie de tesis doctoral sólo para eruditos que planeé y que habría tardado una vida en escribir. Las niñas de papá neuróticas y guays que pertenecen a un mundo inaccesible no son un camino de redención. Han pasado cinco años. Demasiados. Y todo ha cambiado. Pero me acuerdo de aquella época.

-“Madrid, mierda”. Había mañanas en las que me despertaba y antes de abrir los ojos pensaba que todavía estaba en casa. Anhelaba poder refugiarme allá. Cuando estaba en casa enseguida sólo pensaba en volver a Madrid.

Han cambiado muchas cosas desde aquel entonces. El libro se había convertido en un lastre que no me dejaba avanzar hacia las mil cosas nuevas a las que quiero dedicar mi atención. Se convirtió en su recta final en un suplicio. Llevaba cuatro meses sin dormir lo suficiente. Me siento agotado en todos los sentidos y debajo de mis ojos hay surcos profundos que me pregunto si algún día desaparecerán. Pero con todo, el libro daba un sentido a las cosas. Un propósito a este blog. Era un camino que seguir a trompicones. La respuesta a todo. Ahora no sé hacia dónde iré. El segundo libro tendrá que esperar. No puedo prometer nade a nadie. Sólo me apetece leer y escribir textos cortos sobre lo que verdaderamente me resulta interesante. Pero vuelvo a sentir el entusiasmo de quien descubre mundos inexplorados, quien atisba conexiones y relaciones de mil cosas que están pasando en un montón de sitios a la vez. Todo un nuevo mundo ahí fuera. Y está todo por hacer.

El mayor halago del GEES

He perdido la cuenta las veces que he mencionado aquí el GEES a cuenta del lugar elevado en que muchos mantienen, inmerecediamente en mi opinión, al think tank neocón patrio por excelencia. Pero no hay que negar que son un referente en el panorama español.

Sin ir más lejos alguien me pasó el enlace a “Cartas Batuecas. Hablan los militares”. Iba por el segundo párrafo cuando me dije: “¡Vaya! Por una vez coincido con el GEES en algo”. Y tanto que coincido. Como que párrafos del artículo del GEES en cuestión es un copia-pega de este blog:

Decíamos el 7 de agosto en “¿Un ejército en crisis?”:

Mientras, el Ejército de Tierra vive en una permanente crisis existencial desde el fin de la Guerra Fría. Ya hemos perdido la cuenta de los planes de reestructuración (META, NORTE, RETO…) y del batiburrillo de entidades (Fuerza de Maniobra, Fuerza Terrestre, Fuerza de Acción Rápida) que han ido generando. Cada plan de modernización ha sido siempre un plan de reducción y tras el plan NORTE (Nueva Organización del Ejército de Tierra) corrió el chiste que el siguiente en aplicar sólo podría ser ya el plan SUR (Supresión de las Unidades Restantes).

En el artículo de el GEES con fecha 24 de septiembre leeemos:

El Ejército de Tierra español vive en una permanente crisis existencial desde antes del fin de la Guerra Fría, y casi ya se ha perdido la cuenta de los planes de reestructuración y de nuevas unidades (Fuerza de Maniobra, Fuerza Terrestre, Fuerza de Acción Rápida) que se han ido creando. Cada plan ha supuesto siempre una nueva reducción y nunca ha conllevado mejoras sustanciales, aunque no se duda de la buena voluntad de los planificadores.

El siguiente párrafo de “¿Un ejército en crisis?” decía:

En cuanto a los materiales el Ejército de Tierra sufre un retraso histórico. Entrado el siglo XXI está incorporando los elementos fundamentales de la guerra mecanizada aeroterrestre adoptada por los países de la OTAN en los años 80: El carro de combate pesadamente blindado y ágil, el vehículo de combate de infantería y el helicóptero de ataque cazacarros. Los tres programas (carro Leopard 2E, el VCI Pizarro y el helicóptero Tigre) no sólo llegan tarde, sino que han sufrido enormes retrasos y problemas.

En “Cartas Batuecas. Hablan los militares” leemos:

En cuanto a los materiales el Ejército de Tierra sufre un retraso histórico. Entrado el siglo XXI está incorporando ahora los elementos fundamentales de la guerra mecanizada aeroterrestre adoptada por los países de la OTAN en los años ‘80, la llamada Batalla Aeroterrestre (Airland Battle): el carro de combate Leopard 2E, el vehículo de combate de infantería Pizarro y el helicóptero de ataque Tigre. Los tres programas no sólo llegan tarde, sino que han sufrido enormes retrasos y problemas, debido a los problemas de contratación y de puesta a punto de un esquema industrial a gusto de los políticos del momento.

Y seguía un servidor en un tercer párrafo:

Para colmo el Ejército de Tierra ha vivido la paradoja de que sus principales programas tecnológicos hayan sido irrelevantes, desde el punto de vista práctico, en el quehacer diario de las misiones internacionales donde nuestros soldados se la están jugando. En Bosnia, Kosovo, Líbano, Iraq y Afganistán las patrullas diarias se han hecho y se hacen en los ya superados BMR. Aún peor: Los programas de adquisición de vehículos especialmente protegidos a pruebas de minas que fueron lanzados con carácter de urgencia también han tenido problemas y retrasos.

Que encuentra su reflejo en:

Para colmo, para el Ejército de Tierra sus principales programas tecnológicos han sido irrelevantes, desde el punto de vista práctico, en el quehacer diario de las misiones internacionales, ya sea en Bosnia, Kosovo, Líbano, Iraq y Afganistán, donde las misiones diarias se han hecho y se hacen en los ya superados y obsoletos BMR, que han costado ya no menos de 10 muertos. Y lo que es aún peor: los programas de adquisición de nuevos vehículos protegidos MRAP que fueron lanzados con carácter de urgencia, por no haber efectuado la previsión conveniente, tienen problemas y retrasos y todavía no hay ninguno en servicio operativo.

¿Cómo era aquello del mayor halago?

Volver

Volver. Las nieves del tiempo platearon… Sí, vale. Que ya era hora. Que a ver cuándo actualizas tu blog, tío. ¿No piensas escribir nada sobre lo del “Playa de Bakio”? ¿Ese libro cómo va? ¿No me jodas que todavía estás con eso? Joder, lo de los MRAP está parado. ¡MRAP ya! ¿Has visto lo de la Ministra de Defensa? Está en Youtube.com. Ja, ja, ja… Pues entonces tienes que ver la Chaconeta Metálica. Blimdablog ha chapado. Sí, sí… Dicen que no es por eso. Pero nunca se sabe. ¿Has visto lo de Marruecos?

Que bueno, que vale… Que ya está arreglado gracias a David. Que vuelvo.

Fecha de caducidad

Recupero mi libertad de expresión tras una semana que se ha pasado volando y que ha servido para comprobar lo lejos que estamos en España del modelo “un fin de semana al mes, dos semanas al año”.

Retomo el blog sin prisas. Hay quien ha echado el cierre por vacaciones o quien escribe en pleno viaje de vacaciones desde lugares míticos (hay tanto que contar de lo que pasó en Sidi Ifni hace 50 años). A mí estar desconectado y lejos de Internet me ha servido por un lado para comprobar qué prescindible me resulta todo esto de la blogosfera. Me parece cada vez más evidente que este blog tendrá fecha de caducidad más temprano que tarde. Será el día que pongo en papel la reflexión de fondo sobre la transformación de la naturaleza de la guerra que articula este blog.

Creo que más que blogs “generalistas” en temas de seguridad y defensa hacen falta blogs especializados. Y más que blogs que hablen de amenazas y riesgos difusos que señalen peligros concretos y aporten soluciones. Algo en la línea de la serie pendiente “Tecnologías para salvar vidas de soldados españoles”.

¿Y los lectores qué opinan?

Ampliar la conversación

Esta semana se ha cumplido mi tercer año en la blogosfera. Es díficil celebrar el aniversario de algo que empecé un 29 de febrero.

Leí sobre los blogs por primera vez a finales de los noventa en la revista Wired. Me pareció un poco absurdo un sistema de publicación con plantillas “prefabricadas” y estandarizadas. ¿Qué sentido tenía que todo el mundo tuviera páginas webs parecidas? Yo andaba por aquel entonces aprendiendo HTML, lo que me llevó un día a realizar una efímera página web personal con el Bloc de Notas de Windows. Puro código escrito a pelo.

Aquella página se titulaba, cómo no, “El Lobo Estepario”, y me trajo ciertos problemas en mi universidad que… Mejor lo dejamos para otro día. El “Lobo Estepario” fue el nombre que también escogí para mi primer blog. Más de una vez me escribieron personas pidiéndome que les explicara algún pasaje de la novela o que les ayudara con un trabajo escolar. Pobrecillos. Buscaban en Google. Y mi blog salía entre los primeros cinco resultados.

Tres años más tarde tengo un blog donde no hablo casi nunca de nada personal pero es igualmente friki. La diferencia es que esta vez no estoy solo en la blogosfera. No sólo porque pertenezco a la eminemente blogosférica asociación Las Ideas sino porque afortunadamente hay mucha más gente escribiendo y opinando sobre los temas que me interesan y aquí trato. Por fin puedo intercambiar pareceres sobre los vehículos blindados sudafricanos preparados para resistir minas anticarro y su conveniencia para el ejército español. La creación de un mando militar estadounidense específico para África. Y la emergencia aquí y allá de actores no estatales y transnacionales con protagonismo global.

¿Qué tiene esto que ver con las preocupaciones del común de los bloggers? Ando estos días tratando de volcar en papel las reflexiones provocadas por la elaboración de este blog y estoy atascado con una tarea básica y sencilla. Hablar de guerras en un mundo posmoderno requiere explicar qué significa mundo posmoderno. Y entonces uno choca con el meollo del mundo en cambio en el que vivimos. Si la guerra es un fenómeno social. Entender por qué cambia es entender la transformación de la naturaleza de nuestra sociedad. Y quien habla de ejércitos y guerrillas puede terminar hablando de empresas o movimientos sociales.

United Pijas of Lebanon

El certamen World Press Photo suele tener por foto ganadora alguna que muestra seres humanos sufriendo o en medio de una tragedia. En 2004 la foto ganadora mostraba el tsunami del Sudeste Asiático. La ganadora del 2005 la hambruna en Níger. La ganadora del 2006 es la siguiente:

World Press Photo 2006

Íñigo Sáenz de Ugarte y Juan Varela hacen los oportunos comentarios. Yo al ver la foto lo que he hecho ha sido recordar la polémica más surrealista y descacharrante que este blog ha mantenido con los neococos de la blogosfera hispánica.

LíbanoHace exactamente dos años, el 14 de febrero de 2005, moría asesinado el primer ministro libanés Rafik Hariri . Una fuerte movilización social concluyó con la retirada de las tropas sirias del país. Pareció que los semanarios de actualidad política se pusieron de acuerdo en mostrar a exultantes jovencitas libanesas de buen ver en sus portadas. No fui el único al que llamó la atención el asunto. La blogosfera se llenó de fotos de manifestantes libanesas. Alguno apuntó que no había que perder de vista que se trataban de pijas maronitas. Los prosirios replicaron con grandes movilizaciones en la calle. Pero eso es ya otra historia. Elucubré que los reporteros gráficos destacados en la zona, hartos tras años de trabajo cubriendo guerras, atentados y violencia política en general, le habían dado gusto al cuerpo (de sus cámaras) fotografiando chicas estupendas.

Un neococo estadounidense parió la “teoría de las tías buenas en política”. Según él los movimientos sociales de vanguardia se podían distinguir porque a él se unían las “tías buenas”. Tomaba la “Revolución Naranja” de Ucrania y contrastaba las atractivas estudiantes de la oposición con los rudos mineros que apoyaban al gobierno. También comparaba fotos de hippies decrépitas tomadas en manifestaciones contra la invasión de Iraq con las de periodistas y comentaristas de la cadena FOX, versiones estadounidenses de Ana Obregón con el cerebro de Jiménez Losantos. La ocurrencia fue aplaudida en la blogosfera hispana por los neococos patrios. Alguno apuntó: ¿Acaso las tías más buenas y pijas no suelen ser del PP? ¿No son las chicas de derechas siempre tan elegantes?. Nada que ver con esas progres tan zarrapastrosas.

El asunto era en sí una chorrada. Pero yo decidí llevarlo al lado contrario. Al de la belleza masculina. ¿Entendieron la broma? Noooooo… Lean los comentarios. No tienen desperdicio. Al menos de esto saqué algo positivo: Cada dos por tres recibo visitas a mi blog de personas que busca “tíos buenos” en la Red. Menudo chasco. No hay foto mía. :D

Recapitulando

Leo en Expansión (14 noviembre 2006):

La OTAN teme que Rusia y Argelia formen una ‘OPEP del gas natural’

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha advertido a sus estados miembros de que Rusia está tratando de formar un cártel del gas natural, en el que podría participar Argelia, el principal suministrador de gas a España.

Lean entonces lo que el 14 de marzo de 2006 se decía en este blog: Argeliana.

Leo en El País (14 noviembre 2004):

La guerra de Líbano desata una grave crisis en el Ejército israelí.

Un informe constata que hubo negligencia militar y poca preparación. […] El revuelo es producto del informe del general Doron Almog, designado por el jefe del Estado Mayor, Dan Halutz, para investigar los errores cometidos en Líbano. No deja títere con cabeza.

Me limito a recordar lo dicho aquí sobre el último conflicto en el Líbano.

Repetidas veces he hecho este mismo ejercicio con la ocupación de Iraq. Resulta siempre interesante mirar atrás y revisar lo que escribí a la luz de los acontecimientos del momento. Me pregunto cuánto tiempo invertí en escribir algo tan largo como Vietnow: La guerra que EE.UU. está perdiendo. Y resulta importante saber que lo publiqué contracorriente en plena efervescencia de los neocon patrios posterior a la segunda batalla de Falluya de finales de 2004 y previas a la elecciones de principios de 2005. He mencionado los insultos y burlas que recibí. Pero quien consulta esa entrada del blog no verá un solo comentario. El texto procede de la copia de seguridad de la primera versión de este blog. Faltan los comentarios. Creo que merecerá la pena rescatar unos cuantos para echarnos unas risas. (Me ahorraré el trabajo de buscar lo que dijeron otros en aquellas fechas).

Rescatar los comentarios es una de las tareas pendientes que tenía en mente al hablar de cuestiones en la recámara Revisar la lista de insultos, burlas y críticas recibidas no es un ejercicio gratuito porque quiero llamar la atención sobre algo. Si en este país dedicas tiempo y espacio a escribir que las fuerzas armadas de EE.UU., Israel o cualquier otro país no están triunfando en un conflicto te expones a:

a) Ser llamado ignorante (“¡vas tú a saber más que los generales!”)

b) Ser llamado “asqueroso hippy proyihadista aliado de los terroristas”

Repetidas veces he visto que hay quienes confunden interesarse en cuestiones de seguridad y defensa con ser de derechas. Y peor aún. Confundir criticar la conducción de unas operaciones militares que lleva acabo un país con apoyar a los enemigos de ese país. ¿Por qué hablar de estos temas sigue siendo tan raro en España?