Sobre las torturas de la CIA

Ayer la Comisión de Inteligencia del Senado de los Estados Unidos publicó un informe de más de 500 páginas donde se relata las torturas cometidas por la CIA durante la Global War On Terror. El New York Times ha resumido el informe en siete puntos:

  • Las técnicas de interrogatorio de la CIA fueron más brutales y empleadas más extensamente de lo que la agencia había descrito.
  • El programa de interrogatorio fue mal manejado y no fue sujeto a la adecuada supervisión.
  • La CIA engañó a los miembros del Congreso y a la Casa Blanca acerca de la efectividad y la extensión de sus brutales técnicas de interrogatorio.
  • Los interrogadores que sobre el terreno intentaron detener las brutales técnicas fueron repetidamente desautorizados por oficiales de la CIA de alto nivel.
  • La CIA repetidamente informó de un número inferior al de la gente que detuvo y sometió a técnicas duras de interrogatorio dentro del programa.
  • Al menos 26 detenidos fueron retenidos equivocadamente y no entraban en el estándar del gobierno para su detención.
  • La CIA filtró información a periodistas, exagerando el éxito de los métodos de interrogatorio para ganar apoyo.

El informe sólo constata oficialmente lo que ya sabíamos extraoficialmente. Por ejemplo, el ex-agente de origen libanés del FBI Ali Soufan habló de las torturas en su libro The Black Banners. Hice una reseña del libro en septiembre de 2013. Según Soufan, las torturas fueron inútiles para obtener información veraz y aprovechable. Además fueron aplicadas de forma chapucera y los torturados terminaron confesando a sus interrogadores datos erróneos que encajaban en lo que estos últimos querían escuchar. Ayer, Ali Soufan publicó en Twitter el siguiente recorte extraído del informe, donde se habla que la información “clave” obtenida mediante tortura a Abu Zubaydah ya había sido obtenida por agentes del FBI.

Cómo se llegó a aquel orden de cosas lo podemos comprender leyendo The Way of the Knife, un libro de Mark Mazzeti que reseñé brevemente en enero de 2014. Aunque sobre las torturas en concreto conviene recordar el primer punto de mi entrada “Cuatro grandes errores del gobierno Bush”: “Convertir la lucha contraterrorista tras el 11-S en una guerra sin reglas”.

Las torturas no sólo son un crimen, son un error. En 2013 reseñé dos libros escritos por interrogadores que habían trabajado en Iraq. Eric Maddox, un suboficial del ejército estadounidense logró interrogatorio a interrogatorio localizar a Saddam Hussein en su escondite en Tikrit. Matthew Alexander (un pseudónimo), un oficial de la fuerza aérea, hizo lo mismo con Abu Musab Al Zarqawi, el fundador de lo que hoy conocemos como Estado Islámico. Ambos interrogadores son muy taxativos sobre la inutilidad de la tortura y los interrogatorios duros que intentan someter al prisionero mediante la intimidación y el miedo. En cambio, hacen énfasis en sus libros sobre los mejores resultados de técnicas basadas en la labia, la empatía y los juegos mentales. Ali Soufan coincide en lo mismo en su libro y además hace hincapié en sus conocimientos del árabe y el Islam para superar la desconfianza de los interrogados.

Actualización:

El diario The Guardian publica el siguiente mapa con países que albergaron cárceles secretas de la CIA y los países que colaboraron con el programa de la CIA.

Una Wikipedia militar

Las primeras reflexiones que llevaron a mi libro Guerras Posmodernas partieron del shock post-11S y post-11M. Eran aquellos tiempos en los que apareció un montón de bibliografía sobre la nueva ola de terrorismo yihadista y todo el mundo vertía su opinión en columnas de prensa. Se hablaba de una nueva amenaza difusa, transnacional y en red. Bruce Hoffman habló de “The Leadership Secrets of Osama bin Laden. The terrorist as CEO”, equiparando a Bin Laden con el director de un fondo de capital riesgo. En el último capítulo de mi libro planteaba, ¿cómo enfrentarse a una organización propia de la sociedad de la información y la globalización con burocracias surgidas de la era industrial? La respuesta la había adelantado Juan Freire en su blog en 2006: «Cómo usa la CIA los blogs y los wikis para la gestión del conocimiento: ¿espionaje open source?».

Siete años después, el Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC) del Ejército de Tierra español anuncia la MilipediA, una enciclopedia colaborativa de uso interno del Ejército de Tierra:

Es una herramienta creada por y para los militares, donde cada uno puede, a modo individual, poner sus conocimientos fruto de sus estudios, cursos y experiencias a disposición del resto de los militares.

De momento, es una recurso interno del Ejército de Tierra sólo accesible vía la Intranet del Ministerio de Defensa. Pero vía la página web del Ejército de Tierra podemos disponer el “artículo de la semana” en formato PDF. Por ejemplo, están disponibles las entradas «Grupo de Caballería de Reconocimiento “Reyes Católicos” II» y «Operación Negro. Intento de rescate de un rehén en Somalia». Esta última es francamente interesante porque recoge información de una charla impartida por un oficial francés sobre el fracasado intento de rescate de un rehén francés en Somalia que aquí traté con detalle.

Olvidar Echelon

Quien me esté siguiendo en Twitter notó que me tomé todo el asunto de la NSAEdward Snowden con bastante cinismo y desgana. Uno corre el riesgo de ser un eterno rebotado que no se conmueve con la última calamidad, pero no me digan que les pilló por sorpresa. Después del 11-S no hay amigo cercano que no haya bromeado conmigo en algún momento, hablando por teléfono o chateando por Internet, sobre la posibilidad de que nuestra conversación estuviera siendo monitorizada. La posibilidad de estar siendo espiados es algo que asumimos hace mucho tiempo. Pero mucho antes de la proliferación de servicios en Internet donde contar nuestra vida, la Unión Europea investigó y publicó un informe sobre la red Echelon en 2001. Recuerdo leer sobre la red Echelon en la edición española de Le Monde Diplomatique. Buscando en Internet encontré un vestigio arqueológico: Un artículo sobre Echelon en la página web del sindicato UGT con fecha de 1999.

 

Repensando la búsqueda de nuevos mercados

Angeline Benoit y Manuel Baigorri cuentan en Bloomberg cómo la crisis está obligado a muchas empresas españolas a buscar mercados en el exterior. Por primera vez desde que se tienen registros en 1971 el país ha tenido un superávit comercial.

Eduardo Olier, presidente del Instituto Choiseul, contaba en su libro Geoconomía cómo había que dejar de pensar en términos geopolíticos, una ciencia del siglo XIX, para empezar a pensar en términos geoeconómicos, ya que la pugna no es por pedazos físicos de tierra sino por mercados. Por eso me sorprendió gratamente que el general Ballesteros, director del Instituto Español de Estudios Estratégicos, hablara en términos geoconómicos para analizar la posición de Canarias a su paso por aquí en Tenerife en lo que había sido anunciado como una conferencia sobre Canarias frente a la crisis de Mali.

Cuando arrancó la conferencia, el buen general contó la encerrona a la que había sido sometido, al pedirle los organizadores que disertara sobre las perspectivas comerciales y turísticas de Canarias. Confieso que me goteó el colmillo viendo a un general de brigada del arma de artillería disponerse a hablar de la inserción de Canarias en un mundo globalizado. Pero podemos decir sin duda que el general Ballesteros salió más que airoso con su disertación donde habló del papel de las comunicaciones marítimas según la geopolítica clásica y de la conexión de Canarias con los países emergentes. Aquella perspectiva novedosa para un militar no fue flor de un día. El próximo día 20 de junio tendrá lugar la presentación del Cuaderno de Estrategia nº 162 del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional titulado La inteligencia económica en un mundo globalizado. Precisamente el libro de Eduardo Olier terminaba señalando la importancia del manejo de información y del análisis. Así que hay que alegrarse que Josu Ugarte, presidente de Mondragón Internacional, haya dado el salto de Twitter a un blog. “El mundo no está en crisis. Nosotros sí”, nos dice. La salida del túnel vendrá por dejar de pensar en términos nacionales.

Dos interrogadores y las alternativas a la tortura

El estreno de Dark Zero Thirty ha puesto de actualidad el asunto de las torturas a detenidos durante los años de la Administración Bush en la Global War on Terror. Quizás debí hacer una reseña tan pronto vi la película pero esperé a que me llegara un nuevo libro con las experiencia de un interrogador.

El primer libro que leí fue Mission: Black List #1 de Eric Maddox, un suboficial del ejército estadounidense. Destinado en Tikrit, se encontró un traductor que antes de cambiar de destino compartió un mapa de red que había recopilado del entorno de Saddam Hussein. Maddox lo usó como punto de partida y fue escalando en la pirámide jerárquica de la insurgencia iraquí que tenía como cúspide al ex-presidente de Iraq. Según cuenta Maddox en su libro en lo que parece una escena de película, fue justo en las últimas horas de su estancia en Iraq cuando obtuvo la pieza de información fundamental que llevó al agujero donde se escondía Saddam Hussein en diciembre de 2003. La noticia de su captura le llegó estando ya fuera del país.

El segundo libro que leí es How to brake a terrorist de “Matthew Alexander” (un pseudónimo), un oficial de la fuerza aérea con experiencia en investigación criminal. Habían transcurrido varios años desde los acontecimientos descritos en Mission: Black List #1 y los antiguos miembros del régimen ya no eran los protagonistas de la insurgencia. Alexander se encontró interrogando miembros y colaboradores de Al Qaeda en Iraq, que con sus atentados terroristas contra concentraciones de civiles chiíes pretendía provocar una guerra civil en en el país. Ya había saltado el escándalo de Abu Ghraib y una nueva hornada de interrogadores llegó a Iraq con una nueva metodología de trabajo con la misión de encontrar a Abu Musab al-Zarqawi. Alexander cuenta los obstáculos que encontró en los otros interrogadores de la vieja escuela que desconfiaban de la nueva doctrina de no emplear la fuerza.

Como en el caso de Maddox, Alexander utilizó la teatralidad, faroles, engaños y juegos mentales con los detenidos, escalando la pirámide jerárquica de Al Qaeda en Iraq. Empleó su conocimiento de la cultura árabe y del Islam para entender las ideas y motivaciones de los detenidos (que en muchos caso no son ideológicas). No puede decirse que “jugara” limpio porque prometió cualquier cosa que le llevara a conseguir su objetivo. Después de la guerra se convirtió en un crítico activo de la tortura y con su libro trató de provocar el debate sobre el tema. En ambos casos, ambos insiste en sus libros la mayor efectividad de la psicología frente a la violencia y la inteligencia frente a la fuerza bruta.

La batalla de fondo en las elecciones de Estados Unidos

Tras conocerse el resultado de las elecciones del pasado martes en el cuartel general de la campaña republicano no podían creer que Mitt Romney había perdido. Durante el día el Proyecto Orca, el software que procesaba todas las encuestas realizadas por 34.000 voluntarios, anunció una victoria republicana. Sin embargo, no paró de fallar en todo el día a pesar de ser la gran arma estratégica para ganar en los estados donde las encuentas reflejan que no hay un ganador claro. A media tarde el sistema se cayó. Toda la operación fue un fiasco. En el bando opuesto, la campaña de Obama usó masivamente las nuevas tecnologías de una forma mucho más eficaz. Procesamiento en la nube de Amazon y software libre fueron usados extensivamente para movilizar a los voluntarios de forma más descentralizada. Muchos voluntarios no pisaron jamás una sede de la campaña de Obama. Se les asignó un argumentario y una lista de teléfonos de votantes a los que llamar desde casa. O recibieron instrucciones para localizar y unirse a un grupo local. Eso sí, todo se gestionaba a través de una aplicación que permitía llevar un registro de todas las actividades.

El empleo masivo de Internet en la campaña de Obama de 2008 fue alabado en su momento como algo innovador. Pero los responsables de la campaña de 2012 fueron un paso más allá integrando todas las bases de datos que hace cuatro años estaban dispersas. La revista Time le ha dedicado un artículo a “La Cueva”, el centro neurálgico donde se procesó la información durante la campaña de Obama. El diario on-line Público lo ha recogido y ampliado. Y no sé si los redactores han caído en la cuenta de algo. Los responsables de la campaña de Obama cuentan cómo pudieron identificar individualmente a votantes en los estados clave vía Facebook. A los voluntarios de la campaña de Obama se les pidió que instalaran una aplicación para realizar acciones on-line. No lo dicen explicitamente, pero está claro que esa aplicación permitió a los planificadores de la campaña acceder a la lista de contactos de los voluntarios y examinar sus intereses. Es decir, los voluntarios cedieron su privacidad y entregaron la de sus amigos a la campaña de Obama. Estoy seguro que al instalar la aplicación había un rollo legal que nadie se leyó. La gran fiesta de la democracia fue la gran fiesta del fin de la privacidad. Pongan su imaginación a volar.

La importancia de leer poesía

Francisco Jiménez ha publicado un artículo en la página web del Grupo de Estudios de Seguridad Internacional bastante interesante titulado “Open Source Intelligence. Una perspectiva israelí”. Menciona una anécdota del escritor y periodista Haim Gouri que contó en una entrevista en su momento a un periódico y aparece en el libro Israel’s Silent Defender: An Inside Look at Sixty Years of Israeli Intelligence. Contó Gouri:

En diciembre de 1977 visité Egipto por primera vez con una delegación de corresponsales israelíes que fueron al Cairo después de que Sadat fuera a Jerusalén. Me encontré con el famoso pintor egipcio El-Hussein Fawzi y hablamos sobre las guerras egipcio-israelíes. Dijo que el ataque egipcio a Israel en 1948 fue un crimen histórico y entonces dijo algo que nunca olvidaré. “En la Guerra de los Seis Días nos humillásteis. Nuestras mujeres nos despreciaron y nuestros hijos se burlaron de nosotros. Si la inteligencia israelí hubiera leído la poesía escrita después del 67 hubieran sabido que la guerra de 1973 era inevitable”. Todo buen oficial de inteligencia ha de leer poesía y los nuestros no lo hicieron”.

Sobra insistir en la importancia de leer de todo y mucho junto en las posibilidades de la inteligencia de fuentes abiertas.

Seis cosas que preocupan al ex-director de la CIA

Tom Ricks cuenta en su blog los puntos fundamentales de una conferencia del exdirector de la CIA, Michael Hayden.

  • Proliferación nuclear (especialmente Irán)
  • China
  • Ciberguerra
  • México
  • Terrorismo
  • Afganistán y Pakistán

Me ha parecido interesante la lista por la perspectiva que tiene sobre los temas. Su idea de que los narcotraficantes en México son insurgentes está en la misma línea de mi perspectiva de que lo que allí ocurre es una guerra. Ciberguerra y terrorismo son dos puntos centrales de los temas que estoy trabajando. Irán ya desfiló en mis colaboraciones con SesióndeControl.com. En cuanto a Afganistán pronto haré una actualización del tema.

Me ha parecido interesante no sólo la coincidencia de perspectiva sino cómo ha cambiado la agenda de seguridad y defensa. Los actores no estatales cobran importancia. Es un mundo de guerras posmodernas.

The Dubai Job

Una de las cosas que sorprenden en las tiendas de Belén o del barrio árabe de la ciudad vieja de Jerusalén es ver cómo conviven “souvenirs” judíos y musulmanes o camisetas del Mossad y de Arafat. No cuesta imaginar qué sentimientos albergan hacia el Tzahal o el Mossad los palestinos que venden las camisetas pero no se puede negar la mentalidad pragmática que impera en el bazar.

Una de las camisetas que me llamó la atención es esta. Conocía la historia que hay detrás del dibujo. Pero no con tanto detalle con el que lo cuenta Ronen Bergman, cuyo último libro traducido al inglés reseñé aquí, en este artículo. Interesante las lecciones sobre las operaciones clandestinas en la era de La Sociedad del Control.

Ondas misteriosas

Mucho antes de la popularización de Internet, las emisoras de radioaficionado eran una afición por antonomasia de frikis: Implicaba tener conocimientos técnicos, un espíritu de hazlo-tú-mismo y la inquietud de comunicarse con gente en sitios lejanos.

Unos de estos días, vagando por la red, me encontré con la existencias de emisoras de radio de onda corta, donde un locutor a determinados horas del día recita una lista de números o letras según el alfabeto fonético. Siguiendo los enlaces, encontré que la hipótesis más común es que se trataría de mensajes en clave emitidos por los servicios secretos para sus agentes en el extranjero sin acceso a otras tecnologías de comunicación. Hay quien se ha dedicado a hacer recopilaciones de frecuencias y horarios de emisión de las que se conocen como “estaciones de radio de números”.

¿Será ese el origen del nombre del blog de mi colega coypaste?