La otra cara del Mundial de fútbol

Hoy jueves 12 arranca la fase final de la Copa del Mundo de fútbol. Entraremos en unas semanas en que no se hablará de otra cosa. Pero la semana pasada decidí escribir en Sesión de Control sobre la otra cara, la de la gente que se manifiesta contra el despilfarro económico y los desalojados para dar paso a infraestructuras bajo la consigna popular “Não Vai Ter Copa”.. La otra cara de las incursiones de las fuerzas de seguridad en las favelas y los ataques contra las Unidades de Policía Pacificadora.

Desplumar la gallina de los huevos de oro

Mientras atendía la crisis ucraniana han pasado cosas interesantes en los dos países sudamericanos cuyas economías disfuncionales auguraban desde hace meses un 2014 inquietante. En cambos casos, tenemos dos gobiernos que han abusado de la impresora de dinero y el endeudamiento para financiar las cuentas públicas con el esperable resultado de una inflación galopante. Intentaron parar esta última subvencionando productos e imponiendo un control de precios que, como todo el mundo sabe, genera desabastecimiento. Con la inflación descontrolada, aumentan los incentivos para que los ciudadanos compren dólares en búsqueda de un refugio para sus ahorros. Así que para impedir la caída de la divisa nacional impusieron un control cambiario. El resultado fue nuevamente el esperable: Un mercado de divisas paralelo. Da la sensación de que quienes gobiernan ambas economías han actuado ignorado las más elementales reglas económicas. El remedio a estos desastres suele ser terrible. En Iberoamérica conocen bastante bien las terapias de choque de los Planes de Ajuste Estructural y sus efectos. Pero no creo que haya que apostar sobre a quién le tocará pagar los platos rotos.

Empecemos hoy con Venezuela. El presidente de su banco central reconoció hace poco que la economía del país sufre una crisis. Es un paso. Las cifras para 2013 fueron de un 56,2% de inflación y una devaluación del 31,7%. Los medios oficiales hablaban del “sabotaje económico que han desatado sectores de la derecha venezolana contra el país”. Este año se ha dado un primer paso de dejar flotar el bolívar fuerte pero sólo a medias. El titular de GurusBlog del 25 de marzo “Lunes negro en Venezuela: El Bolívar se devalua un 723%” era engañoso. El gobierno venezolano mantiene tres precios para el dólar. En un extremo uno fijado artificialmente para la compra de productos básicos (tipo de cambio CADIVI) y en el otro extremo otro que se rige por precios de mercado (tipo de cambio SICAD II). Este último es del que hablaba GurusBlog y es un tipo de cambio a aplicar a un número restringido de bienes. La realidad es que los problemas para importar productos y la escasez de productos básicos persisten. La solución del gobierno es implantar una cartilla de racionamiento en forma de tarjeta. Venezuela tiene así el peor de los dos mundos. Un capitalismo de amiguetes en el que el gobierno favorece a una oligarquía que se enriquece ilícitamente a costa del Estado y el comunismo del a escasez y penuria.

La pregunta es cómo puede estar pasando todo este desastre en un país con tanto petróleo. La empresa nacional de petróleos, PDVSA, resulta que tiene ya más deudas que patrimonio. En el caso de una petrolera puede tener sentido si está invirtiendo en una renovación tecnológica, nuevos yacimientos o grandes infraestructuras de oleoductos que reportarán beneficios en el futuro. Pero según Reuters, en 2013, PDVSA vendió bonos por un valor de 4.500 millones de dólares para financiar gastos operativos. Resulta que PDVSA era socia de la brasileña Petrobras en la refinería Abreu e Lima de Pernambuco. Pero no ha hecho frente a los pagos debidos que suponen el 40% del proyecto. Petrobras le condonó la deuda a PDVSA sin exigir el pago de las sanciones acordadas en el contrato del proyecto, quedándose con la refinería.

Cuenta Pablo Otero en su blog:

La infraestructura petrolera venezolana no es ajena a los problemas que viven otros sectores. Una tasa de cambio que dificulta la adquisición de repuestos en el mercado internacional, un control político que afecta a la calidad de los puestos gerenciales, una caída del poder adquisitivo que propicia el mangoneo, el contrabando a Colombia y una situación generalizada de deterioro en factores técnicos y humanos, provoca el aumento de frecuencia de las paradas y el consiguiente aumento de las importaciones de derivados del petróleo. Estas importaciones de derivados del petróleo ascienden a un total de 8.400 millones de dólares. Para hacernos a una idea de la gravedad del asunto, las exportaciones venezolanas no petroleras suponen 3.300 millones.

Toda la Revolución Bolivariana giraba en torno a una sola idea. Venezuela era el país de la gallina de oro cuyos beneficios no llegaba a la inmensa parte de la población, que vivía pobre y excluida en un orden político bipartidista que gobernaba sólo para una minoría. La Revolución vino a poner la gallina de los huevos de oro al servicio de la mayoría y hacerla participar del nuevo orden político. La corrupción y los atropellos a las minorías eran perdonables. El gobierno chavista ha obrado el milagro. PDVSA es un pozo de deuda pública y el país importa derivados del petróleo. ¿Habrá aterrizaje o plan de choque?

EE.UU. y la Unión Europea se abren a los ciudadanos de la Alianza del Pacífico

Recientemente decía Fernando Iglesias que Sudamérica corre el riesgo de quedar dividida en dos, con los Andes haciendo de alguna manera la función de Telón de Acero. Por un lado los países de la Alianza del Pacífico y por otro un bloque representando por Venezuela y Argentina, dos países con problemas económicos. En ambos casos tenemos caída de reservas, financiación vía emisión desmesurada de moneda, inflación, mercado paralelo de divisas, empresas públicas mal gestionadas, clientelismo y corrupción. En Argentina el gobierno asumió ya la situación y ha tomado medidas que no están tan lejos de la ortodoxia de los noventa. En Venezuela está por ver qué pasará en medio de crecientes protestas.

Ya debatimos aquí que los países de la Alianza del Pacífico tiene cada uno problemas serios que nos debe llevar lejos de tener una imagen idílica de ellos. Pero encontramos no sólo datos sobre crecimiento y reducción de pobreza, como otro tipo de indicadores que nos pueden servir de pista. Fernando Iglesias señalaba las garantías democráticas que se disfrutan en esos países. Quizás haya algo también de profecía autocumplida en la confianza que depositan los inversores internacionales. La cuestión es que recientemente coincidían dos noticias. Estados Unidos exime a los ciudadanos chilenos de la necesidad de visado para entrar en su territorio La medida entrará en vigor posiblemente antes del 1 de mayo de este año y coloca a Chile como único país iberoamericano al que Estados Unidos ha aplicado la medida y el 38º en todo el mundo. Por su parte la Unión Europea tomó una medida parecida con los ciudadanos de Perú y Colombia. Falta que la Comisión Europea lo apruebe y se firmen los convenios bilaterales, lo que demorará su puesta en práctica de uno a dos años, con el auge de la economía colombiana de fondo. Se acabó el mirar a Sudamérica por encima del hombro.

Venezuela y los horrores iberoamericanos

El mes pasado los estudiantes del campus de la Universidad de los Andes en San Cristóbal (estado Táchira) de Venezuela se manifestaron por la persistente inseguridad ciudadana tras el intento de violación de una estudiante. La inseguridad ciudadana es uno de los grandes problemas de Venezuela. El listado de las ciudades más violentas del mundo que recogí aquí hablando de la violencia urbana colocaba a Caracas en el tercer puesto. Pero al contrario de lo que alguno piensa, no es un problema que apareció en Venezuela con el chavismo. Los que tenemos vínculos con el país recordamos como en plena Guerra de Bosnia se decía que morían más personas un fin de semana cualquiera en Caracas que en Sarajevo.

En Venezuela, como en el resto de Iberoamérica, la izquierda de inspiración marxista tiene un problema a la hora de diagnosticar la violencia social. Si la delincuencia no sólo es resultado de la pobreza en una sociedad de valores consumistas y muy desigual, sino una reacción a la marginación social, se espera que disminuya en aquellos países con un gobierno con políticas sociales activas y con una especial sensibilidad hacia las clases más bajas. No es el caso de Venezuela (y otros países), lo que deja a los chavistas sin un discurso coherente sobre la delincuencia y la violencia social, más allá de las culpas que el presidente Maduro ha echado a Hollywood y los valores que transmiten sus películas.

En el campo contrario tampoco es que abunden los análisis con fundamento. Basta recordar cómo un libro antichavista tan contundente y exhaustivo como Venezuela: La Revolución como espectáculo alude a la delincuencia colombiana sin que ni el mismo autor parezca convencido. A día de hoy, ni chavistas ni oposición tienen un diagnóstico certero de las causas de la inseguridad en Venezuela y mucho menos una solución.

La cuestión es que las protestas estudiantiles en San Cristóbal, que arrancaron el 4 de febrero, entraron en una espiral en la que la fuerte represión policial y las detenciones de estudiantes bajo acusacionse truculentas de “terrorismo y conspiración” generaron más protestas y se terminaron extendiendo al resto del país. El 12 de febrero se convocó una marcha en Caracas. En esa ocasión la solidaridad con los estudiantes sirvió para canalizar el descontento por la situación económica del país, que como anticipé el año pasado, generará un estallido social del que sólo estamos viendo el prólogo.

La combinación de hidrocarburos nacionalizados y Estado del Bienestar da ejemplos como el de Noruega. Juan Pablo de Santis habla del país nórdico como el “único socialismo del siglo XXI” en el diario argentino La Nación. Pero no se trata de “pan para hoy y hambre para mañana”. El fondo de inversiones globales del fondo de pensiones públicas noruego es el más grande de su tipo en Europa (siendo un país de 5 millones de habitantes) y está excelentemente gestionado, incluyendo un consejo ético que supervisa que no se invierta en empresas vinculadas con las violaciones de los Derechos Humanos. En el caso venezolano también tenemos socialismo e hidrocarburos.

petróleo-en-la-era-ChávezEl chavismo coincide en Venezuela históricamente con una era de precios altos del petróleo. Desde sus inicios el chavismo lanzó toda una serie de programas sociales (las “misiones”)  y luego realizó importantes compras de armamento avanzado a Rusia y no tan avanzado a China con el propósito de defenderse de una hipotética agresión exterior. Tras el paro petrolero de 2002-2003 directivos y cuadros de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) fueron despedidos para ser sustuidos por personas de lealtad política pero no necesariamente con la cualificación necesaria. Desde entonces se suceden las acusaciones de mala gestión y corrupción en PDVSA. Por ejemplo, la explosión en la refinería de Amuay que mató a 55 personas en 2012 se atribuye a un mantenimiento defectuoso. Además, como parte de su política exterior, el gobierno venezolano ofreció petróleo a precios rebajados a Cuba y países del Caribe, reduciendo sus ingresos por esta vía. Un dato curioso. Empresas petroleras estadounidenses están presentes en Venezuela, como es el caso de Chevron. De hecho, Estados Unidos importa petróleo venezolano.

Uno de los indicadores de la situación económica del país es la constatación de que las exportaciones de hidrocarburos no están sirviendo para respaldar el gasto público y generar divisas. El gobierno venezolano optó por la típica medida contraproducente de los gobiernos populistas: Darle a la máquina de imprimir dinero. Si uno consulta los indicadores del Banco Central de Venezuela encuentra que el valor de los billetes y monedas en poder del público y las instituciones bancarias pasó de sumar 31.471.573,4 (x1000) bolívares en enero de 2010 a sumar 139.480.479,5 (x1000) bolívares en enero de 2014. Esto es que el valor del dinero circulando en efectivo en Venezuela en cuatro años se ha multiplicado por más de cuatro. Descartando que la riqueza del país ha crecido por cuatro en este tiempo, podemos sospechar que la creación de moneda se ha hecho a ratio superior que la creación de riqueza en el país. El resultado previsible es que se ha depreciado el valor del bolívar. Para una cantidad parecida de bienes y un crecimiento desmesurado de billetes ahora hacen falta más billetes para intercambiarlos por bienes. En otras palabras, el Banco Central de Venezuela ha provocado una inflación galopante. La respuesta del gobierno venezolano ha sido también la típica medida cortoplacista de los gobiernos populistas: Control de precios. Sin entender el mecanismo causante de la inflación, el gobierno ha culpado de la subida de los precios a los comerciantes y ha fijado los precios. El resultado esperable es que la venta de productos a precios artficialmente bajos hace que desaparezcan rápido de los lineales de los supermercados y que haya comerciantes que no deseando incurrir en pérdidas hayan decidido no vender ciertos productos.

Con el bolívar perdiendo valor por la inflación el refugio típico en Iberoamérica es ahorrar en dólares. Así que el gobierno venezolano ha establecido controles cambiarios. Las restricciones para comprar dólares ha generando el consiguiente mercado paralelo que está tan asentado que uno puede encontrar datos y estadísticas de la evolución en él del tipo de cambio.

dolar_paralelo_shortLos problemas de los comerciantes para comprar legalmente dólares con los que pagar la mercancía importada ha generado otra distorsión. Los comerciantes vendían sus productos con precios que reflejaban el valor del dólar paralelo. El gobierno acusó a los comerciantes de especular y les obligó a vender la mercancía importada a pérdida, reflejando el valor del dólar oficial. En esas circunstancias sucedió la expropiación de la cadena Daka, cuya mercancía se vendió al público que formó largas colas a un “precio justo”. Hasta ahora se ha hecho famoso el desabastecimiento de productos como papel higiénico y compresas. Pero, ¿qué pasará cuando resulte difícil conseguir productos básicos como la harina para arepas? ¿Qué grado de contestación está dispuesto a permitir el gobierno chivista antes de escalar la violencia en nombre de la razón de Estado? Ya hemos tenido una pista. Ante protestas estudiantiles no tan diferentes a las de Londres, Atenas y Santiago de Chile se enviaron a los “colectivos”, grupos armados en la órbita del chavismo, a realizar el trabajo sucio para la Guardia Nacional Bolivariana. Iberoamérica se prepara para nuevos horrores.

La crisis argentina que predije ya está aquí

Me decía un amigo argentino que mi predicción de noviembre de 2012 de que Argentina se dirigía hacia una nueva crisis económica no tenía ningún mérito. A varios argentinos les he escuchado el mismo fatalismo y resignación ante la idea de que el país cumple una suerte de maldición histórica que lo condena a una eterna decadencia. Sin embargo, no faltaban en 2012 creyentes del “relato” kirchnerista, como los comentarios de aquella entrada reflejan. Ni han faltado intelectuales, como Ernesto Laclau y Pablo Iglesias, aplaudiendo el “Modelo” desde Europa. Hasta Paul Krugman le dedicó una columna al crecimiento argentino. Sin embargo, no hace falta ser un Premio Nobel de Economía para entender que algo no iba bien en un país donde el gobierno sostenía el gasto público con un fuerte endeudamiento interno, metiendo mano en la caja de las pensiones y dándole a la máquina de imprimir billetes.

La paradoja argentina es que los gobiernos kirchneristas han construido su legitimidad popular precisamente sobre lo que no son. Abanderaron la causa de los Derechos Humanos, que en aquel país es sinónimo exclusivo de lo sucedido durante la dictadura militar, mientras han reprimido violentamente a los grupos indígenas de provincias periféricas gobernadas de forma casi feudal. Incorporaron a sus redes clientelares a la Asociación “Madres de Plaza de Mayo“, lo que derivó en hacerla partícipe de la corrupción generalizada. Y por último nombraron Jefe de Estado Mayor General del Ejército a un general procedente de la inteligencia militar cuyo nombre aparece vinculado con la represión durante los tiempos de la dictadura militar.

Los problemas económicos argentinos, como la fallida reindustrialización, llevaron a los gobiernos kirchneristas a tratar de obtener mayores ingresos fiscales de uno de los sectores económicos más modernos y globalizados del país: El sector agroexportador. El “conflicto con el campo” se presentó como un enfrentamiento del gobierno “nacional y popular” contra las oligarquías terratenientes. Pero como en el caso de los Derechos Humanos, la paradoja es que los dirigentes kirchneristas se han constituido en una oligarquía en sí misma formada por los allegados al matrimonio Kirchner, los líderes provinciales y los dirigentes de la constelación de organizaciones que los sostienen. La gestión de Aerolíneas Argentinas fue entregada a la organización juvenil La Cámpora con resultados de sobra conocidos. Desde su renacionalización, sólo entre 2008 y 2011 acumuló pérdidas por 2.100 millones de dólares, casi tanto el valor en aquel momento de la brasileña TAM. Se puede decir que los argentinos subvencionan con sus impuestos los billetes de la minoría que puede permitirse hacer turismo por el interior del país. A Aerolíneas Argentinas le cabe el dudoso honor de ser, junto a la petrolera YPF, una de esas compañías que estuvo en manos privadas españolas antes de ser renacionalizada y caer en una mala gestión. Siendo un país productor de hidrocarburos, en 2013 creció el déficit energético argentino.

Dice Gabriel Oddone que Argentina marcha hacia la estanflación. Cualquiera diría que nunca se pierde apostando a que Argentina pierde.

 

El narco se instala en Argentina

Hace cosa de un año hablé aquí de los problemas económicos de Argentina, producto de la gestión de los gobiernos kirchneristas, que llevaban al país otra vez hacia el abismo. Tras las pasadas elecciones legislativas, que ganó la corriente “renovadora” del peronismo, Cristina Fernández de Kirchner cambió al ministro de Economía y ya se especula si el gobierno argentino llevará a cabo un plan de choque o tratará de aguantar como pueda los dos años hasta las próximas elecciones para que sea el próximo gobierno el que lo haga. De momento, Argentina está negociando las exigencias del FMI para poder recurrir una vez más en su historia a la deuda externa.

Estos días se han producido saqueos en ciudades de varias provincias argentinas coincidiendo con huelgas de la policía. Parece ser un fenómeno que se repite cada fin de año cuando algunos deciden hacer su particular versión de las compras navideñas. Otra año más también, vuelven las teorías conspirativas sobre una posible mano oculta detrás de los disturbios. Pero este año me ha llamado la atención las referencias hechas hablando de las causas de los saqueos a un problema que empieza a convertirse en estructural en Argentina: El narco.

gendarmeArgentina se ha convertido en el destino de narcos mexicanos y colombianos que huyen de la presión policial en ambos países. Ya en 2008 hubo noticias de cómo el país se estaba convirtiendo en un nodo del tráfico de metanfetamina. Ahora se trata de una nueva ruta de salida de la coca peruana y boliviana que aprovecha la falta de medios en el control de fronteras para este “desembarco narco”. Sin ir más lejos, los radares para el control del espacio aéreo no funcionan permanentemente y a falta de aviones de combate operativos que puedan cumplir misiones de policía aérea la Fuerza Aérea Argentina recientemente se decidió desplegar aviones de entrenamiento turbohélice T-34 Mentor de la Armada como parte del operativo Escudo Norte.

No se trata sólo de un problema de control del espacio aéreo. Las fronteras argentinas con Bolivia y Paraguay son muy porosas. A la Ruta Nacional 34, que va de la frontera con Bolivia hasta Rosario ya se la conoce como la Ruta Blanca. De hecho la violencia y el narcotráfico son notorios en las calles de Rosario. Así, en ese orden de cosas, la Conferencia Episcopal Argentina presentó recientemente el documento El drama de la droga y el narcotráfico donde se advierte que “la Argentina está corriendo el riesgo de pasar a una situación de difícil retorno”.

Mientras tanto, en Uruguay (el país menos corrupto de Iberoamérica según Transparency International) se aprobó el proyecto que legaliza la venta y habilita al autocultivo de marihuana. Hay que hacerle caso al dúo Igudesman & Joo.

La violencia del narco como una nueva forma de conflicto armado

Los medios se han volcado con la muerte de Nelson Mandela, dándome la impresión de que se han limitado a realizar un retrato de su figura histórica pero no de la realidad del personaje. De lo que sin duda pocos están hablando estos días es de la realidad de la Sudáfrica actual, un país con una gran desigualdad económica  y elevados índices de criminalidad y muertes violentas. No hablamos sólo de asaltos con violencia, hablamos de la “crisis de violaciones” y los repetidos ataques a granjeros blancos que culminan con tortura y asesinatos. John Simpson se preguntaba en mayo pasado en la BCC si la población blanca en Sudáfrica tiene futuro. Llamativa es la noticia de los refugiados somalíes que habían llegado a Sudáfrica y que han decidido volver a su país para huir de la violencia.

Recientemente Bussiness Insider publicó una lista con las 50 ciudades más violentas del mundo donde aparecen tres ciudades sudafricanas. Las listas se han convertido en un recurso facilón de los medios on-line. Pero esta merece realmente una lectura atenta:

01) San Pedro Sula (Honduras)
02) Acapulco (México)
03) Caracas (Venezuela)
04) Municipio de Distrito Central (Honduras)
05) Torreón (México)
06) Maceió (Brasil)
07) Cali (Colombia)
08) Nuevo Laredo (México)
09) Barquesimeto (Venezuela)
10) João Pessoa (Brasil)
11) Manaus (Brasil)
12) Ciudad de Guatemala (Guatemala)
13) Fortaleza (Brasil)
14) Salvador y Región Metropolitana de Salvador (El Salvador)
15) Culiacán (México)
16) Vitoria (Brasil)
17) Nueva Orleans (Estados Unidos)
18) Cuernavaca (México)
19) Ciudad Juárez (México)
20) Ciudad Guayana (Venezuela)
21) Detroit (Estados Unidos)
22) Cúcuta (Colombia)
23) São Luís (Brasil)
24) Medellín (Colombia)
25) Kingston (Jamaica)
26) Belém (Brasil)
27) Ciudad del Cabo (Sudáfrica)
28) Cuiabá (Brasil)
29) Santa Marta (Colombia)
30) Recife (Brasil)
31) Valencia (Venezuela)
32) Chihuahua (México)
33) San Juan (Puerto Rico)
34) Goiânia (Brasil)
35) Port-au-Prince (Haití)
36) Victoria (México)
37) Pereira (Colombia)
38) Nelson Mandela Bay (Sudáfrica)
39) Maracaibo (Venezuela)
40) St. Louis (Estados Unidos)
41) Baltimore (Estados Unidos)
42) Curitiba (Brasil)
43) Oakland (Estados Unidos)
44) San Salvador (El Salvador)
45) Macapá (Brasil)
46) Durbán (Sudáfrica)
47) Monterrey (México)
48) Belo Horizonte (Brasil)
49) Brasilia (Brasil)
50) Barranquilla (Colombia)

No hay que ser un genio de la geografía para ubicar las ciudades en un puñado de regiones: Sudáfrica, Estados Unidos, Caribe (Puerto Rico, Jamaica y Haití), México, Centroamérica (Honduras y Guatemala), Colombia, Venezuela y Brasil. De las cincuenta ciudades más violentas del mundo, cuarenta y nueve se ubican en Iberoamérica y el Caribe, principalmente en lo que podemos llamar el eje de la droga Colombia-México. En los extremos del eje encontramos dos países que son grandes mercados del consumo de droga: Estados Unidos y Brasil.

Brazilian army soldiers patrol with an armoured vehicle during an operation at Vila Cruzeiro slum in Rio de Janeiro

La infantería de marina brasileña en Vila Cruzeiro (Rio de Janeiro)

Habría que hacer un inciso en este punto: La estadística de ciudades más violentas se refiere a países que no están en guerra. Una clarificación que resulta fácil al hablar de lugares como Afganistán y Siria pero que resulta que no es tan evidente. Lo que nos lleva al segundo punto que quería introducir hoy, aparte de la violencia en las ciudades: La definición de qué constituye una guerra es totalmente arbitraria y cambiante según autores. Por ejemplo, el Uppsala Conflict Data Program habla de conflicto armado a partir de 25 muertes al año y siempre que uno de los actores implicados sea el Estado. Con esos criterios en el año 2010 había guerra en Perú pero no en México. En ese año hubo más de 15.000 muertes relacionadas con la “Guerra contra el narcotráfico” en México. Así que queda plantearse si esas clasificaciones, propias de la Guerra Fría y sus conflictos de bandos ideológicamente diferenciados, han quedado obsoletas para empeza a reflexionar si la violencia del narco en México y Centroamérica es una nueva forma de conflicto armado, guerras civiles posmodernas. Será uno de mis temas en 2014.

Del Atlántico al Pacífico y vuelta

La semana pasada estuve ocupado con el evento TEDxCanarias 2013. Empezamos el miércoles con un almuerzo con los ponentes y terminamos el domingo en la madrugada de la Noche en Blanco lagunera despidiendo a los últimos invitados que habían alargado su estancia en la isla. Además celebramos el cumpleaños de Víctor, uno de los impulsores del Arca de Babel. Hubo bastante tiempo para comentar la experiencia y una de las cosas que surgió un par de veces fue la paradoja de tener a un ponente sueco que había hecho el esfuerzo de aprender a presentarse en español y un ponente tinerfeño que hizo tooda su presentación en inglés. La explicación que me pareció más razonable a esto último es que el ponente había decidido hablar en inglés porque su público no era el de la sala. Él habló para la cámara, ya que próximamente la grabación será subida a Youtube donde engrosará el acervo de charlas TED. Y puede parecernos correcto o no, pero la gracia es que en la era del streamming, podcasts y repositorios de vídeo es posible convertir en global cualquier acto global y desde casa convertirse en público de eventos sucedidos en la otra punta del planeta. Algo que sin duda tiene implicaciones para los que nos dedicamos a procesar y analizar información.

Vía el blog de Fernando A. Iglesias llegué a los vídeos del V Simposio Altiero Spinelli realizado en Buenos Aires y ofrecidos por Baires Uno TV. El lema de este año era “Treinta años de integración regional en democracia” y me resultó significativo el contraste entre la exposición de los ponentes que hablaban de Mercosur y los ponentes que hablaban de la Alianza del Pacífico. La pasada cumbre de la APEC en Bali sirvió para la puesta de largo de la Alianza del Pacífico, constituida por México, Colombia, Perú y Chile. Semanas después, la descafeinada cumbre iberoamericana sirvió para destacar esta organización frente al resto de iniciativas de integración regional. Los países de la Alianza del Pacífico crecen más que la media de países iberoamericanos y sus políticas macroeconómicas recibieron el respaldo de Christine Lagarde, directora del FMI. Síntoma del éxito es la larga lista de países observadores (China, Japón, Corea del Sur, Australia, Estados Unidos, Canadá y numerosos países de la Unión Europea) y que esté en marcha la integración en el grupo de Costa Rica y Panamá.

Alianza-del-Pacífico

Las diferencias políticas de los gobiernos de los países de la Alianza del Pacífico con el eje formado por Venezuela-Ecuador-Bolivia (+Argentina) es más que evidente. El presidente boliviano ya declaró que consideraba la Alianza del Pacífico una iniciativa estadounidense para dividir América del Sur. Más interesante es el desprecio manifestado por Marco Aurélio Garcia, asesor presidencial para asuntos internacionales en Brasil, que considera que no tiene relevancia económica. ¿Despecho? Me pareció interesante la explicación del fracaso de Mercosur dada en el simposio de Buenos Aires: Brasil se unió a Argentina como socio principal de un bloque económico y se encontró atado a un país que se ha escudado en el proteccionismo. Mientras, la Alianza del Pacífico ha optado por el librecomercio y se ha convertido en un actor económico relevante a cuya puerta tocan los grandes.

Evidentemente la Alianza del Pacífico tiene mucho de promesa. Sería largo de enumerar aquí los problemas internos de México, el atraso de muchas regiones de Perú y las perspectivas de Colombia en caso de llegar la paz con las FARC. Pero los miembros de la Alianza del Pacífico se han colocado en una senda de estabilidad que contrasta con otros países de la región. Pronto habrá que hablar aquí del ajuste estructural argentino que vendrá a paliar tarde ¿y mal? los problemas que anunciamos aquí hace un año y habrá que seguir la situación en Venezuela, donde se están acumulando las circunstancias para un brutal estallido social.

 

 

Uruguay y el déficit en defensa (I)

Recientemente Gerardo Bleier contó en su perfil de Facebook detalles inéditos de la crisis entre Uruguay y Argentina a cuenta de la instalación de una planta de procesado de celulosa de la empresa finlandesa Botnia (hoy propiedad de UPM) en Uruguay, a orillas del río que da nombre al país. En el momento álgido de la crisis, el año 2006, él desempeñaba tareas de asesor en comunicación estratégica para el presidente Tabaré Vázquez. En mi viaje a Uruguay de 2011 tuve la oportunidad de oirle contar de primera mano entresijos de aquella crisis que puedo contar aquí por estar disponible en fuentes abiertas.

El presidente argentino Néstor Kirchner en un acto contra la instalación de la planta de celulosa en Uruguay.

El presidente argentino Néstor Kirchner en un acto contra la instalación de la planta de celulosa en Uruguay.

“Uruguay activó la alarma prebélica con Argentina por el conflicto de las papeleras” contó El País de Madrid en octubre de 2011. Las revelaciones surgieron en una conferencia impartida por el ex-presidente Vázquez, en la que reveló que se plantearon “todos los escenarios: desde que no pasara nada, (…) hasta que hubiera un conflicto bélico” en medio de una escalada de declaraciones argentinas y los movimientos de tropas al otro lado del río Uruguay. El ex-presidente Vázquez dio detalles de su reunión con los comandantes en jefe de las tres ramas de las fuerzas armadas uruguayas:

El comandante de la Fuerza Aérea me dijo: “Tenemos cinco aviones y combustible para 24 horas; si salen nuestros cinco aviones no vuelve ninguno. Estábamos en un estado de indefensión.

El gobierno uruguayo recurrió en aquella crisis a solicitar la intervención de la diplomacia estadounidense. El entonces presidente Vázquez habló con George Bush, que mostró su disposición a ayudar a Uruguay. Ya hablé en una ocasión anterior de la importancia de entender la defensa de la soberanía nacional como un continuo que va más allá de las fuerza armadas y el uso de la fuerza hasta entrar en el terreno de la diplomacia. La idea de una intervención diplomática estadounidense a favor de Uruguay, que por lo visto evitó males mayores, genera bastantes controversias ideológicas (se pidió ayudar ¡¡al imperio!!). Pero es un debate lateral. La cuestión es que Uruguay tenía “cinco aviones” de combate disponibles. No sé si es una licencia poética del general comandante en jefe de la Fuerza Aérea Uruguaya, o si se refería al número de aviones en condiciones de vuelo en aquel momento. La realidad es que Uruguay dispone muy pocos aviones de combate.

La Brigada Aérea II engloba los aviones de combate uruguayos:
-4 reactores Cessna AT-37B Dragonfly más seis almacenados que se usan como fuente de repuestos de un total de doce recibidos. Es un avión que entró en servicio en la Guerra de Vietnam y en las guerra civiles de Centroamérica en los años 80. A pesar de ser un reactor de ataque a tierra los aviones uruguayos se encuandran en un escuadrón de caza. Posiblemente porque la Fuerza Aérea Uruguaya quiera mantener de forma ilusoria la idea de que mantiene la capacidad de combate aire-aire.
-5 FMA IA-58 Pucará bimotores de hélice. Se trata de un diseño argentino pensado para la lucha contraguerrilla. Uruguay compró tres ejemplares de segunda mano adicionales a Colombia para usuarlos como fuentes de repuesto.
-5 Pilatus PC-7U monomotores de hélice para  entrenamiento avanzado. Se usan para formar a los pilotos de combate pero pueden dotarse de armas.

3 AT-37 y 3 IA-58 de la FAU camino de CRUZEX 2013

Tres AT-37 y tres IA-58 de la FAU camino de CRUZEX 2013

Todos ellos son aviones de ataque ligero que pueden emplear ametralladoras, cohetes no guiados y bombas de caída libre. Carecen de radar y armamento guiado. Sólo recientemente la Fuerza Aérea Uruguaya incorporó gafas de visión nocturna AN/AVS-9 que emplean los pilotos de los AT-37. En estos momentos tres AT-37 y  tres IA-58 se encuentran en Brasil tomando parte en los ejercicios CRUZEX 13. Lo que quiere decir que Uruguay dispone en estos momentos de sólo tres aviones en su territorio para defender el espacio aéreo. Eventualmente los cinco entrenadores PC-7 podrían sumarse a las misiones de interceptación de aeronaves clandestinas pero sus capacidades son bastante limitadas.

¿Sirven para algo los aviones de combate de la Fuerza Aérea Uruguaya? La respuesta varía según definamos las circunstancias. Los AT-37 son insuficientes para realizar interceptaciones de reactores. Hace falta un avión con radar y con mucha más aceleración para llegar a tiempo al punto deseado del espacio aéreo uruguayo. La Fuerza Aérea Uruguaya aspiraba a obtener alrededor de media docena de reactores de combate para al menos mantener un servicio de alerta permanente (Quick Reaction Alert). Los candidatos son F-5E estadounidenses de segunda mano (como los que cuentan Brasil y Chile) o entrenadores rusos Yak-130 en versión de combate (por terminar de desarrollarse), pero el presupuesto no alcanza.

La mayoría del tráfico aéreo clandestino que transportan droga se trata aeronaves ligeras,y los IA-58 podrían ser suficientes, pero requerirían un proceso de modernización que está pendiente que la renacida industria aeronáutica argentina termine de desarrollar el programa. Como tantas otras cosas en la argentina de los Kirchner, la nueva empresa aeronáutica y sus programas son entelequias. El paso lógico sería cambiar un aparato argentino por otro de la pujante industria brasileña, el Embraer Super Tucano, que emplean Brasil, Chile, Ecuador, Indonesia, etc. Pero tampoco existen fondos suficientes.

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Radar LANZA en su ubicación de Santa Clara de Olimar

A las flotas de aviones habría que añadir la capacidad de controlar el espacio aéreo. Hasta ahora Uruguay contaba con dos radares militares de fabricación española, los INDRA Lanza. Uno se encuentra fijo en Santa Clara de Olimar (departamento de Treinta y Tres) y el otro es móvil. Con ambos en funcionamiento no es posible cubrir el 100% del espacio aéreo uruguayo, así que se cuenta con la colaboración argentina.

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Cobertura de los radares LANZA uruguayos ubicando el móvil en Salto. Los dos círculos pequeños al sur representan radares civiles.

La realidad a día de hoy es que Uruguay no tiene capacidad de vigilar su espacio aéreo y no tiene aviones capaces de interceptar una aeronave sospechosa que entre ilegamente en el país. El asunto no es trivial en estos momentos en que Argentina se ha convertido en la nueva ruta de salida de la cocaína peruana y boliviana mientras se consolida el crimen organizado entre acusaciones de complicidad del estado. Por tanto el debate no es en este momento si Uruguay tiene unas fuerzas armadas capaces para un enfrentamiento bélico o si tiene sentido dotarse de ellas. El debate debería estar en  el problema de que Uruguay no es capaz de ejercer a día de hoy funciones básicas en su condición de Estado.

[Continuará]