Oriente Medio: Justo cuando creía que estaba fuera, me vuelven a meter dentro

ISIS-truck-convoy-Anbar-Province

Llevo semanas con un texto sobre el papel de cierto país europeo en la crisis de Ucrania a punto de acabar. Tengo un artículo en dos partes sobre la crisis y modernización del ejército ruso a medias. Tengo pendiente poner al día FlancoSur. Quería escribir sobre Boko Haram para Sesión de Control. Quería escribir aquí sobre las lecciones geopolíticas de la crisis de Ucrania. Pero llega el grupo yihadista anteriormente conocido como ISIS y pone a Iraq patas arriba.

BryVlnaIQAA22-T.png large

En Sesión de Control he escrito sobre el desafío que supone la proclamación del Califato y los dilemas ante los peculiares intereses comunes que ha provocado el colapso de Iraq. Recordemos que la semana pasada escribí sobre el contexto histórico de la presente crisis. Ayer conté aquí cómo Rusia e Irán han acudido en ayuda del gobierno de Al Maliki ofreciéndole aviones de ataque Su-25, un movimiento dirigido a ocupar el vacío que la falta de una intervención decidida estadounidense ha dejado. Por su parte, el director de Radio Sefarad me hizo una entrevista de casi media hora sobre la presente situación de Iraq.

Rusia e Irán ofrecen aviones a Iraq

El primer F-16D iraquí.

El primer F-16D (Block 52) iraquí, también conocido como F-16IQ

Al comienzo de la presente crisis en Iraq la fuerza aérea iraquí todavía estaba en proceso de reconstrucción. Recientemente Lockheed Martin entregó el primer F-16 iraquí, el primer avión de combate a reacción nuevo en ser recibido desde 2003. Los tres o cuatro primeros llegarán a Iraq antes de fin de año. El país se lanzó en los últimos años a compras multimillonarias con criterios, digamos discutibles,. Por ejemplo, Iraq ha comprado tres modelos diferentes de helicópteros de ataque: Mi-35, Mi-28 y Apache. El contrato por 36 aviones de ataque ligero AT-6B nunca se ejecutó. Un nuevo contrato por 24 aviones de la variante AT-6C se firmó el pasado mes de mayo. Y mientras Iraq se decidía por la compra de aviones de combate ligero de origen checo L-159 para luego cambiar por KAI T-50 coreanos y finalmente añadir también los L-159, el día a día de las operaciones aéreas lo llevaban a cabo tres C-130E de segunda mano o un puñado de los humildes Cessna 208 Caravan dedicados a misiones ISR y armados con tan sólo un par de misiles Hellfire.

1024px-Iraqi_Air_Force_C-208

Cessna 208 Caravan de la fuerza aérea iraquí.

La realidad es que más de diez años después de la caída del régimen de Saddam Hussein, la capacidad de la fuerza aérea iraquí es limitada. Antes de la caída de Mosul en manos del grupo yihadista ISIS, el ejército iraquí ya estaba desmoralizado y mostraba grandes carencias. Con la presente ofensiva yihadista, la necesidad de aviones con capacidad de ataque a tierra es urgente. Así que, mientras EE.UU. sólo ofrecía asesores militares (tropas y drones armados son para proteger el personal diplomático), Rusia e Irán han acudido en ayuda del gobierno iraquí ofreciendo ayuda militar en forma de aviones de combate Sujoi Su-25.

Su-25 r

Su-25 ruso a su llegada a Iraq.

En primer lugar el gobierno ruso ha vendido con carácter de urgencia 12 Su-25 de segunda mano (y no en muy buen estado) al gobierno de Bagdad para ser tripulados posiblemente por pilotos rusos. Iraq fue durante los años del régimen de Saddam Hussein un importante cliente de la industria de defensa rusa, como lo eran la Libia de Gadafi o la Siria de Assad. Como en el caso de Libia, el cambio de régimen no supuso una ruptura total con Moscú, a pesar de que muchos pensaran que Washington impondría a la Libia post-Gadafi o a la Siria post-Saddam el monopolio de su industria de defensa y petrolera. De hecho, la rusa LUKoil explota el campo West Qurna-2, el segundo más grande del mundo. Recientemente anunciaba que ese yacimiento alcanzaría su pico de producción (“peak oil”) en 2019.

Iraq firmó un contrato por la compra de 40 helicópteros de ataque Mi-35M y 30 helicópteros de ataque Mi-28NE. En lo que va de año, las fuerzas iraquíes han perdido 6 helicópteros y 60 han sido dañados en ataques insurgentes contra sus bases. El mes pasado el ministro de defensa checo reveló el interés iraquí por media docena de helicópteros Mil Mi-24. Con la presenta crisis, Rusia ha acelerado la entrega de los helicópteros contratados. Al parecer un primer lote de tres Mi-28NE y 4 Mi-35M ya habría llegado a Iraq por vía aérea. Según IHS Jane’s Defence Weekly la cifra final de helicópteros comprados de ambos modelos es inferior, aunque podría tratarse de cifras parciales de lotes diferentes.

Iraqi-Mi-28-side-view-685x513

Un Mi-28NE con probable destino Iraq en su factoría en Rusia.

El segundo país en acudir en ayuda de Iraq con ayuda material es Irán. Los siete Su-25 en servicio con las fuerzas aéreas del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (los “pasdarán”) han sido desplegados en Iraq con las escarpelas iraníes ocultadas por una mano de pintura. Se trata de cuatro monoplazas SU-25KM y tres biplazas Su-25UBKM que serán tripulados por pilotos iraníes e iraquíes. En una vuelta del destino, algunos de estos aviones se trata de ejemplares iraquíes que huyeron al país vecino durante la Operación “Tormenta del Desierto”.

Comparación de uno de los Su-25 desplegados por Irán con una foto de archivo.

Comparación de uno de los Su-25 desplegados por Irán con una foto de archivo.

Los Su-25 iraníes sólo están preparados para disparar armamento no inteligente (cohetes y bombas de caída libre), aunque recientemente se presentó en público el misil Bina. Consiste en un engendro tecnológico que combina un misil de origen estadounidense Maverick al que se le ha acoplado la cabeza buscadora de una bomba guiada por láser Paveway. Probablemente se hayan empleado componentes del armamento recibido por el régimen del sha de Persia en los años 70.

Su-25UBKM iraní tras su llegada a una base iraquí.

Su-25UBKM iraní tras su llegada a Iraq.

Bastantes aviones iraquíes sobrevivieron a la guerra en 1991 huyendo hacia Irán, que los puso en servicio como pudo. Es el caso de los Su-25, pero también de los Mirage F1, Sujoi Su-22 y Sujoi Su-24. Ahora se habla de que Iraq estaría interesado en recuperar los Su-22. En el trato se incluiría que Iraq hiciera de intermediaria para Irán en la compra de armamento en el exterior para así saltarse el embargo internacional. Sería el caso de 6 Sujoi Su-30K revendidos por India de vuelta a Rusia y puestos al día en Bielorrusia. Mientras, se habla de más aviones de segunda mano provenientes de los arsenales de la fuerza aérea rusa. El plazo de entrega sería muchísimo más corto que los aviones que Estados Unidos fabrica mucho más lentamente. Cubrir esa necesidad del gobierno iraquí acercaría al gobierno de Bagdad a Moscú, una jugada que ya realizó Putin ofreciendo aviones MiG-35 al gobierno de Al Sisi en Egipto mientras Washington congelaba su ayuda militar en respuesta al golpe militar.

Vuelta a Iraq

Tenía previsto escribir sobre Boko Haram y Nigeria pero la actualidad a veces manda. Mi última colaboración en Sesión de Control publicada el pasado lunes trata sobre la situación en Iraq. En ella describo el contexto de la retirada estadounidense, la violencia sectaria entre 2006-2007 y la consolidación del Emirato Islámico de Iraq y el Levante. Quizás convenga recodar el repaso a la historia de Iraq que hice en 2008.

Bp4F5LoCAAE2YAq.jpg largeDada la evolución de los acontecimientos en Iraq, sospecho que tendré que volver a escribir sobre el tema.

 

Nayaf, 4 de abril de 2004

Y AL FINAL LA GUERRA PORTADALuis Miguel Francisco y Lorenzo Silva han sacado una nueva edición de Y al final, la guerra, un libro que cuenta la experiencai de los soldado españoles en Iraq, donde estuvieron desplegados entre 2003 y 2004. Una de las novedades de esta edición es que se amplía la  información sobre los combates sucedidos el 4 de abril de 2004. Conozco tres intentos de contar lo que realmente pasó aquel día que no prosperaron por razones ajenas a sus autores. Hay muchas preguntas sin respuesta sobre lo que pasó aquel día, aunque es bien conocido que hubo militares españoles que tuvieron un papel heroico y otros todo lo contrario.

Blackwater

Soldados estadounidenses y contratistas de Blackwater el 4 de abril de 2004 en Nayaf

Los combates de aquel día fueron parte de una revuelta contra las fuerzas de ocupación lanzada por el líder chiita Muqtada Al Sadr y cuyas razones parecen siempre confundidas en todos los relatos españoles sobre los hechos de aquel día, incluída la versión expuesta por Francisco y Silva. Esta semana cuento en Sesión de Control sobre esta batalla olvidada, la circunstancias que llevaron a la revuelta chiita y el papel de los contratitas de Blackwater aquel día.

 

La guerra de Iraq no ha acabado

Me quedó pendiente hacer algunos comentarios a mi intervención en Radio Sefarad. Es lo que nos pasa a los que estamos acostumbrados a la reflexión pausada. Sólo a posteriori nos resultan algunas cosas más claras pero entonces ya es demasiado tarde.

No me quedé a gusto con lo que dije sobre los Territorios Ocupados e Iraq. Aunque debería haber estado preparado. Yo cuando hablo de de “Guerras Posmodernas” pienso en los cárteles de la droga de México o la piratería en Somalia. Sin embargo la gente tiene siempre presente aquellos conflictos que se consideran más de actualidad.

Aún así tengo mis dudas a incluir Io que pasa en Iraq en el marco teórico de las Guerras Posmodernas. Una insurgencia contra una fuerza extranjera de ocupación llegada al país bajo el pretexto de imponer el progreso y la modernidad no es muy distinta de acontencimientos de hace 200 años. Lo que me hizo comprender allá a finales de 2004 lo que sucedía en Iraq fue precisamente un libro de memorias sobre la guerra de Vietnam. Lo cual no quita que haya seguido en este blog el actual conflicto en el país. Y sentía que tenía que elaborar unos apuntes mínimos (el borrador más viejo que he encontrado es de noviembre de 2007).

Hace poco leí de un tirón The Gamble”, el segundo libro de Tom Ricks sobre la ocupación estadounidense de Iraq. En el primer libro, “Fiasco”, contó por qué la ocupación del país resultó ser un fracaso.

En este segundo explica cómo partiendo de una situación de derrota en 2006 (aquí lo que decíamos en este blog en enero de 2005) las fuerzas de ocupación estadounidenses consiguieron un enorme descenso del nivel de violencia. El libro puede entenderse como una loa a aquellas personas que entendieron lo equivocada que era la estrategia militar de las fuerzas de ocupación hasta 2006 y lucharon contra viento y marea para aplicar una nueva manera de hacer las cosas a partir de 2007. Pero el propio Ricks apunta a cómo los cambios en Iraq son reversibles.

El cambio de rumbo en Iraq llegó cuando en 2006 se asumió que las fuerzas de ocupación estaban siendo derrotadas. El descrédito de quienes habían llevado la dirección de la guerra abrió la puerta a que se intentaran nuevas estrategias. Y queda simbolizada en la dimisión del Secretario de Defensa Donald Rumsfeld, el mismo que había impuesto una fuerza de invasión mínima que luego resultó insuficiente para mantener la estabilidad del país. Una soberbia intelectual de la que en España tenemos su equivalente en boca de quien reclamaba más cooperantes y la retirada de soldados en Afganistán.

Con gran oposición polítican dentro de EE.UU. se elevó el número de tropas en Iraq a lo largo de 2007, en lo que daría en conocer como el “Surge”. La idea era obtener un cambio de tendencia en la situación del país que permitiera luego una retirara progresiva de las tropas.

Aunque en la portada de “The Gamble” aparezca el general Petraeus, al que se le suele atribuye todo el mérito, la lectura del libro deja clara que fue la suma de varios factores lo que llevó al cambio en Iraq:

-El agotamiento de la violencia entre grupos iraquíes cuando la limpieza étnica convirtió Bagdad en una urbe de barrios homogéneos. El resultado fueron miles de desplazados y refugiados.

-El alto el fuego decretado por el líder shií Muqtada Al Sadr en lo que se intuyó un intento de convertir a su “Ejército del El Mahdi” en una fuerza política y social con un fuerte brazo armado al estilo de Hizbolá en el Líbano.

-La percepción de los líderes sunníes que en el largo plazo tenían las de perder frente a la mayoría shií y que los yihadistas extranjeros eran una amenaza para sus comunidades. El movimiento obvio fue aliarse con las fuerzas de ocupación en lo que se llamó el “Despertar de Al Anbar”.

-La suma de la nueva visión incorporada por el general Petraeus, que había sido el impulsor del nuevo manual de contrainsurgencia FM 3-24, con las lecciones aprendidas sobre el terreno por las tropas del general Odierno. La alianza con los clanes sunníes locales, a los que se financió y armó, surgió de la interacción sobre el terreno. Y se llegó a hacer a espaldas de los políticos estadounidenses e iraquíes.

Se puede entender, en cierta manera, que la cuestión en Iraq se redujo a que sunníes y shiíes entendieron que por una cuestión estratégica les convenía llegar a un alto el fuego con las fuerzas de ocupación sabiendo que en el largo plazo se retirarían. Iraq corre el riesgo de convertirse en unos nuevos Balcanes donde la presencia extranjera sea precisa durante veinte años para asegurar que las comunidades locales no entren en guerra.

Pero donde peligra la estrategia de pacificación del país, y ahí entra la perspectiva posmoderna, es que las fuerzas de ocupación abandonaron su objetivo de modernizar el pais y se aliaron con las fuerzas tradicionales premodernas. EE.UU. armó y financió a jeques que veían su poder amenazado por los yihadistas extranjeros, alquilando su lealtad a espaldas del gobierno de Bagdad y convirtiédolos en señores de la guerra. La paz con los clanes sunníes durará cuanto dure la financiación estadounidense y la tolerancia de las autoridades de Bagdad. Ninguna de las dos será eterna.

Todo lo que no sabes sobre Iraq

Iraq es un país artificial nacido del tiralíneas empleado en los acuerdos entre Reino Unido y Francia para trocear el Imperio Otomano, tal como se hizo en Europa con el Imperio Austrohúngaro.

Los británicos agruparon dentro de lo que hoy conocemos por Iraq a las provincias de Mosul, Bagdad y Basora. El nuevo país nació convertido en un puzzle étnico. En el norte montañoso la población era principalmente kurda, que no son árabes pero son musulmanes sunitas. En el centro la población principalmente era árabe suní. Y en el sur la población era árabe pero musulmana shií (chiita, según la RAE).

En el nuevo reparto de Oriente Medio los británicos convirtieron a Iraq en una monarquía. Y para ello se sirvieron de una dinastía sin reino: Los hachemíes. Descendientes del Profeta, habían gobernado desde el siglo X la región de la península arábiga que comprende La Meca y Medina. Sin embargo la región de Hiyaz fue invadida en 1924 por los Saud y anexionada a sus dominios para conformar la actual Arabia Saudita.

Los británicos no convirtieron a Iraq en una monarquía por capricho. Se encontraron con una fuerte oposición popular, por lo que decidieron ejercer el poder de forma indirecta. Colocaron entonces a Faisal I al frente de Iraq y a su hermano al frente de Jordania, otro país nacido del trazo de un tiralíneas británico sobre un mapa.

La principal oposición al poder británico provino de los kurdos al norte y de los shiítas al sur: Exactamente las dos regiones donde se encuentran los yacimientos petrolíferos. De hecho, la región de Mosul fue añadida a Iraq a última hora cuando se descubrió petróleo en ella. En la revuelta contra los británicos se distinguió Mohamed Al Sadr, ancestro de Muqtada Al Sadr. En otro paralelismo histórico la aviación británica empleó armas químicas contra los kurdos, táctica apoyada entonces en Londres por un tal Wiston Churchill.

En el juego de poder iraquí los árabes suníes, que eran y son en términos demográficos una minoría, terminaron aliándose con los británicos para prevenir el verse atrapados en una pinza entre kurdos y shiíes. Los británicos nutrieron entonces las filas del aparato burocrático con el que gobernaban Iraq con árabes suníes.

En 1958 un golpe de estado liderado por el coronel Qasim depuso al rey Faisal I. En 1963 un nuevo golpe de estado colocó al frente del país al coronel Arif, que murió tres años más tarde en un accidente de helicóptero. Al frente de Iraq fue colocado un hermano de Arif. Qasim y los hermanos Arif eran árabes suníes. Y ya el gobierno de Qasim tuvo que enfrentarse a revueltas kurdas en el norte del país.

El segundo presidente Arif fue depuesto a su vez por un golpe de estado dado por el partido Baaz, de corte laico y nacionalista árabe. En su seno fue ascendiendo un tal Saddam Hussein Abd al-Majid al-Tikriti que llegó a presidente del país en 1979.

Como anteriores gobernantes árabes sunníes Saddam Hussein tuvo que hacer frente a revueltas contra el régimen en el norte y el sur del país. Como hicieron los británicos en su momento la aviación iraquí usó armas químicas contar el pueblo kurdo. Por su parte llenó el aparato del estado de miembros de su clan, provenientes de la ciudad de Tikrit. Y se aseguró el apoyo de otros clanes sunníes repartiendo privilegios entre sus líderes, asegurándoles su posición a cambio de lealtad en un país sin sociedad civil.

En 1980 aprovenchando la debilidad interna del Irán revolucionario Saddam Hussein invadió el país vecino con el objetivo de expandir la exigua salida de Iraq al Golfo Pérsico. Sin embargo a pesar de su debilidad las fuerzas iraníes contuvieron el avance de las fuerzas iraquíes convirtiendo la guerra en un conflicto largo, estancado y sangriento.

La maquinaria de guerra iraquí fue nutrida con armamento de un sinfín de países. Tanto a EE.UU. como a la Unión Soviética les interesaba contener al Irán revolucionario. Los arsenales iraquíes se nutrieron de armamento soviético, chino, francés, alemán, brasileño, etc. El gobierno de Felipe González autorizó la exportación de helicópteros alemanes MBB Bö-105 ensamblados en España y de bombas de aviación fabricadas por Explosivos Alaveses (EXPAL). El gobierno de Ronald Reagan se vio impedido de exportar armamento a Iraq por el bloqueo del Congreso en manos del Partido Demócrata. Iraq sólo pudo obtener de EE.UU. helicópteros Bell 206 y Bell 214ST. Al parecer los Bell 206 fueron exportados como “material agrícola” para tareas de fumigación aérea. Desde EE.UU. se exportó también muestras de patógenos empleados en guerra biológica.

La guerra con Irán terminó en 1988 sin que produjera alteración alguna en las fronteras de Iraq. Con la economía del país arruinada y la infraestructura petrolera del sur del país dañada, tres años más tarde Saddam Hussein invadió el pequeño emirato de Kuwait con la intención de apoderarse de sus reservas de petróleo y obtener la salida amplia al Golfo Pérsico que no obtuvo con la invasión de Irán.

Las fuerzas iraquíes fueron expulsadas de Iraq tras una campaña intensiva de bombardeos aéreos que arrasó la infraestructura industrial de Iraq. La ofensiva terrestre se encontró con una desbandada generalizada de las fuerzas iraquíes de Kuwait y fue paralizada por orden de Washington para prevenir que el grueso de las fuerzas iraquíes fuera destruido. En la zona shií del país estalló una revuelta contra el régimen de Saddam Hussein pero las fuerzas aliadas que habían liberado Kuwait no intervinieron. Al gobierno de EE.UU. de aquel entonces no le interesó un cambio de status quo en la zona.

Dos porciones de Iraq (“no-fly zones”) fueron vedadas a la fuerza aérea iraquí y una fuerza conjunta británico-estadounidense se encargó de vigilarlas. Francia participó en la misión sólo hasta 1998. Las fuerzas insurgentes kurdas del norte del país aprovecharon para establecer una autonomía de facto en la región que aún perdura.

Después de la guerra el país fue sometido a un embargo internacional y a inspecciones por parte de la ONU. A pesar de que se sospechara del papel de empresas bielorrusias, serbobosnias, serbias y chinas en la exportación de material militar a Iraq las fuerzas armadas iraquíes nunca se recuperaron de la destrucción sufrida en 1991.

[Continuará]

Blackwater pisará las calles nuevamente

Decíamos el lunes:

Se trata de un pulso del gobierno iraquí con la Adminsitración Bush. Y cuesta imaginar que lo gane un ministro cuyo poder real llega poco más allá del pasillo que conduce a su despacho.

No hay que recordar que las fuerzas de seguridad iraquíes reproducen las fracturas sectarias del país y son en la práctica el brazo armado de del partido o facción de turno. Cuando no, se dedican al pillaje, la extorsión y el robo.

Así que pensar que la cabeza del ministerio iraquí podía permtirse desafiar a las fuerzas de ocupación estadounidense era ilusorio. La crisis se ha saldado con un informe sobre la corrupción y desmanes en el seno del ministerio del interior iraquí sobre la mesa del primer ministro Al Maliki… Y con las grabaciones de las cámaras que llevan abordo los vehículos de Blackwater.

Algunos daban por hecho que el personal de Blackwater, mientras viajaba en un convoy escoltando un VIP, se había dedicado a pegar tiros sin razón. La cosa no tenía sentido. Pero ya saben es lo que tiene ser “la guardia pretoriana de Bush” y ser “pistoleros a sueldo”, Y es que como también decíamos ayer:

Los empleados de las PMC que allí operan, ya han sido juzgados de forma sumaria por el tribunal de la prensa… y condenados.

Hoy el cuerpo diplomático estadounidense en Iraq ha vuelto a salir a la calle y protegidos, como siempre, por Blackwater. Fin de la crisis.

Puntualizaciones a El País sobre Blackwater

Ayer Yolanda Monge firmaba un artículo en El País titulado “Bagdad revisará los permisos de todas las empresas de seguridad”.

Mi colega Loopster, que es la persona que más sabe en España sobre Blackwater, le da la réplica en un foro.

Las citas son del artículo de Yolanda Monge. En cursiva las puntualizaciones de Loopster.

después de que la mayor de estas firmas, la estadounidense Blackwater

Con menos de 1.000 hombres en Iraq, Blackwater es una de las PMCs con menos hombres en Iraq. La mayor en número de empleados es Aegis, seguida por ArmorGroup.

La Asociación Internacional de Contratistas eleva el número hasta los 50.000 hombres

¿Y esos de dónde salen? No existe ninguna “Asociación Internacional de Contratistas”. El dato que recoge PSCAI sobre el número lo sitúa actualmente en 30.000, casi la mitad.

salarios que llegan a los 1.000 euros diarios.

Veo que el bulo sigue dando vueltas. 1.000 euros diarios equivalen a 1.397 dólares, más del doble de lo que cobran los contratistas mejor pagados de Iraq.

Una regulación conocida como Orden 17, dictada durante el Gobierno provisional de ocupación bajo la dirección de Paul Bremer, garantiza a esas compañías inmunidad ante los tribunales iraquíes. Esa orden está todavía en vigor.

El Memorandum 17 se anuló hace unos meses, sustituidos por licencias y autorizaciones de trabajo del Project Management Office, el MultiNational Force-Iraq, el Department of State, Department of Defense, USAID, etc.

Loopster sigue en un tono poco benevolente hacia la periodista de El País pero a mí lo que me ha llamado la atención ha sido dos frases:

“fuego cruzado entre agentes de la empresa y supuestos hombres armados tras explosionar una bomba al paso de una caravana de funcionarios”.

Cualquiera diría que los únicos con derecho a presunción de inocencia en Iraq son los miembros de la insurgencia. Los empleados de las PMC que allí operan, ya han sido juzgados de forma sumaria por el tribunal de la prensa… y condenados.

Los métodos de los pistoleros a sueldo son considerados a veces excesivamente violentos

He consultado el diccionario de la RAE.

pistolero.

1. m. Hombre que utiliza de ordinario la pistola para atracar, asaltar, o, mercenariamente, realizar atentados personales.

Pues no conozco yo, hasta la fecha, de atracos a bancos, asaltos de camino o atentados personales cometidos por personal de PMC en Iraq.

Mitos y sombras de las empresas militares privadas en Iraq

Clérigos fanáticos que quisieran convertir el que fue el país más secularizado de Oriente Medio en una teocracia, terroristas de ideologías apocalípticas que han masacrado a miles de personas en mercados o autobuses escolares, militares occidentales sumisos al poder político que venden buenas noticias ilusorias… En la poliédrica guerra civil de Iraq hay muchos actores de perfil nefasto. Pero los empleados de las empresas militares privadas (PMC por sus siglas en inglés) parecen ser esos personajes a los que todo el mundo le gusta odiar.

Dos de los aspectos más polémicos de sus presencia en Iraq son los contratos multimillonarios que pagan sus servicios y la fama de sus empleados de ser de gatillo fácil. Pero ambos tienen que ver más con el contexto de la ocupación estadounidense de Iraq que con la propia naturaleza de las PMC.

La ocupación de Iraq se ha convertido en un agujero negro de dinero. Se sabe del caso de remesas de millones de dólares en billetes que se transportaron por avión en pallets y cuyo rastro se perdió en Bagdad. (Igual sucedió con cargamentos de armas). Empresas proveedoras de combustible o comida para los soldados inflaron los precios y el Departamento de Defensa no tuvo problemas en pagar. Al tirar el hilo de la adjudicación de contratos aparecen empresas cuyos directivos tienen vínculos pero que muy cercanos a la administración Bush.

La decisión de contratar empresas privadas para dar seguridad a los diplomáticos y funcionarios estadounidenses en Iraq no fue arbitraria. En las previsiones de los planificadores de la invasión de Iraq no entró la posibilidad de que la seguridad en la posguerra se deteriorara. Si es que por lo que sabemos planificaron algo de la posguerra. Cuando la ruta que une Bagdad con su aeropuerto se terminó conociendo como “la autopista más peligrosa del mundo” se impuso la necesidad de que el personal civil estadounidense viajara en convoyes protegidos y escoltados. También hubo necesidad de vigilar y proteger edificios e infraestructuras.

Dedicar soldados a esas tareas habría obligado a las fuerzas armadas estadounidenses a un esfuerzo en recursos humanos inasumible. Las PMC tienen desplegadas en Iraq en torno a 30.000 empleados armados. Teniendo en cuenta que cada Brigade Combat Team del U.S Army comprende entre 2.500 y 4.200 soldados estaríamos hablando que entre 7 y 12 brigadas del ejército estadounidense han sido liberadas de estas tareas por el uso de las PMC. (A modo de comparación, el ejército español tiene ocho brigadas).

En cuanto a la fama de gatillo fácil y la impunidad que se achaca a los empleados de estas empresas no es tampoco algo inherente a ellas. Más bien parece que ha habido dejadez por parte de las autoridades estadounidenses de investigar las tropelías cometidas por sus fuerzas militares o privadas en Iraq. Y aunque al parecer hay un marco legal de operación de fuerzas privadas hay un cierto vacío legal.

En el caso concreto de las PMC su papel en Bagdad es escoltar personajes VIP en caravanas de vehículos. En España tenemos un ejemplo tristemente familiar de los peligros a los que se enfrenta: Siete agentes del CNI murieron en Iraq. Iban en dos todoterrenos cuando un vehículo se puso al lado del primero. Dispararon al conductor y el todoterreno con los agentes españoles terminó fuera de la carretera. El segundo vehículo español se paró para socorrer a los ocupantes del primero. El resto es historia. Desde entonces, en Iraq acercarse a una caravana de vehículos con escolta no es recomendable.

Cuando ves gente morir a tu lado, no hay un enemigo que dé la cara y sospechas de la complicidad de la población civil (que miran a otro lado cuando se plantan las bombas por miedo o simpatía con la insurgencia) se genera una frustación tal que terminan pagando inocentes. Hace dos años en este blog explicaba el mecanismo que genera esos excesos.

Hay muchas cosas que contar sobre las PMC. Pero pocas tienen que ver con la imagen que quieren presentar de sanguinarios cowboys psicópatas que campan por sus anchas en Iraq. Empresas como Blackwater no son “la guardia pretoriana de Bush” (por Dios, ¿quién inventó ese cliché vacío?). Y por cierto, cuentan fuentes solventes que en Iraq poco o nada ha cambiado respecto a Blackwater.

Referencias recomendadas:

-Sobre la posguerra iraquí me parece altamente recomenable: Fiasco de Thomas E Ricks.

-Sobre el día a día de las PMC en Iraq la revista española Fuerza Terrestre incluye tres reportajes con abundante material gráfico, inédito en las revistas de temática militar en España, en su último número (el 45) . Aunque con fecha de octubre ya está en los kioskos aquí en Madrid.

Anteriormente en Guerra Posmodernas:

Hablando en RNE sobre el incidente de Blackwater en Bagdad.

El negocio del siglo .

Hablando en RNE sobre el incidente de Blackwater en Bagdad

Esta mañana he tenido la oportunidad de intervenir en el programa “En días como hoy” presentado por Juan Ramón Lucas en Radio 1 de Radio Nacional de España para hablar de las empresas militares privadas. Ha sido mi primera intervención en directo en un medio de comunicación de ámbito nacional y los nervios me han durado toda la mañana, horas después incluso del programa.

En primer lugar tengo que agredecer a David de Ugarte e Ícaro Moyano por ser los nodos que han enlazado la redacción conmigo. El programa puede escucharse aquí.

Las empresas militares privadas (PMC) son noticia porque el ministro de interior iraquí ha anunciado que le retira la autorización para operar en el país a la empresa Blackwater. Al parecer el el pasado domingo hubo un tiroteo donde murieron ocho iraquíes y once resultaron heridos. Además ha anunciado que los implicados en el tiroteo serán juzgados en Iraq bajo las leyes iraquíes.

Blackwater no es la PMC más grande pero puede que sí la más famosa. No ha rehuido la notoriedad pública, al contrario que otras cuyo trabajo pasa mucho más desapercibido. Y otras veces ha acaparado titulares a su pesar. Por ejemplo tras la muerte en la ciudad de Fallujah en marzo de 2004 de cuatro de sus empleados, cuyos cadáveres mutilados y quemados terminaron colgado de un puente. O por la polémica que causó su participación en labores de manteminiento del orden público en Louisiana tras el paso del huracán Katrina en el verano de 2005.

Empresas como Blackwater están en Iraq no bajo contrato del Departamento de Defensa de EE.UU. sino por el de Estado. La labor de los empleados de las PMC es proporcionar escolta al gran número de personal diplomático estadounidense en lugares como Iraq, Afganistán o Haití. No están bajo mando militar y no está muy claro bajo qué jurisdicción operan. Algunos militares estadounidenses se han quejado por la presencia de personal armado ajeno a la cadena de mando militar, en especial tras algún incidente con intercambio de disparos entre soldados y personal de seguridad.

Los diplomáticos estadounidenses y otros personajes VIP se mueven por Bagdad y otros lugares en caravanas de todoterrenos blindados donde por cada vehículo con una persona a proteger hay varios con personal de seguridad armado. En el caso de Blackwater, la empresa cuenta con una flota de helicópteros y vehículos blindados.

Al personal de seguridad privado se le ha acusado de ser “de gatillo fácil”. Moviéndose por un país inmerso en una guerra civil y con policías y soldados simpatizantes de distintas corrientes de la insurgencia no es difícil imaginar situaciones donde caravanas de vehículos se hayan comportado de forma agresiva cuando hayan tenido simplemente que abrirse paso a tiro limpio.

Está por ver que la retirada de la “autorización” del Ministerio del Interior iraquí surta efecto. Cuesta imaginarse la retirada inmediata de los 1.000 empleados de Blackwater trabajando en Iraq dado el vacío que se produciría. Difícilmente otras compañías podrían reclutar a otros 1.000 personas en poco tiempo, dado el nivel de cualificación y experiencia que se pide para el puesto. O que los implicados en el incidente del domingo sean juzgados bajo las leyes iraquíes. Se trata de un pulso del gobierno iraquí con la Adminsitración Bush. Y cuesta imaginar que lo gane un ministro cuyo poder real llega poco más allá del pasillo que conduce a su despacho.