Soldados en las calles

En alguna parte dejé escrito que los Juegos Olímpicos son un buene ejemplo de lo que significan las Guerras Posmodernas en los países desarrollados. El concepto de seguridad transciende ya el orden público, proteger al público de carteristas y terroristas, para implicar campos como las telecomunicaciones donde se superponen las responsabilidades públicas y privadas. Vemos cómo se desbordan los roles tradicionales de las fuerzas armadas y las empresas privadas ocupan parcelas antes reservadas al Estado.

En el vídeo alguien reconoce que el anuncio público del despliegue de los misiles tierra-aire Rapier 2000 y Starstreak cumple una función “disuasiva”, algo que bordea el terreno del “teatro de la seguridad“. Le acojonamos por su seguridad. Al final, tanta publicidad a las medidas tomadas para la seguridad de Londres se han cobrado su precio. El negocio turístico de estos Juegos Olímpicos como destino turístico han sido un fracaso.

La seguridad en Londres ha tenido además un episodio curioso. La empresa G4S, ganadora de un concurso para proveer servicios, se encontró con la imposibilidad de desplegar el número de vigilantes de seguridad contratado, obligando a cubrir los puestos vacantes con soldados que se suman al ya importante despliegue militar para los Juegos Olímpicos. La empresa se ha hundido en la bolsa, sufrirá penalizaciones económicas por parte del gobierno británico y se le obligará a sufragar el coste del despliegue de los soldados adicionales. Para colmo, se descubrió que dos de los guardias contratados por G4S resultaron ser inmigrantes en situación irregular.

Al final, se han destinado 17.000 soldados británicos a la seguridad de los Juegos Olímpicos de Londres. Una cantidad que supera con creces los 9.500 desplegados en Afganistán. Los soldados con el camuflaje MPT diseñado para Afganistán, las barreras de hormigón y las alambradas le dan un aspecto, recoge Conor Friedersdor, entre ciudad ocupada, base estadounidense en Afganistán y Guantánamo.

Mientras tanto, en Estados Unidos ha comenzado el despliegue de soldados y aviones sin piloto para dar seguridad en eventos públicos.

La cuestión urbana

Hace poco, según estimaciones nunca precisas, la población urbana alcanzó el 50% del total de planeta. A comienzos del siglo XX era tan sólo el 13% del total.

Sin duda uno de los fenómenos demográficos más importantes del siglo XX fue el rápido crecimiento de la población urbana, que se cuadruplicó entre 1950 y 2000. A principios del siglo apenas 16 ciudades, todas en el mundo industrializado, superaban el millón de habitantes. En 1950 eran 34. Hoy son más de 400 ciudades las que superan esa cantidad de habitantes y un 70% de ellas se encuentra en el mundo no desarrollado. Uno de los aspectos del fenómeno es que el crecimiento de la población urbana se concentra en el mundo en desarrollo. En países como Brasil, Chile, Argentina, Uruguay y Venezuela más de un 80% de la población vive en áreas urbanas.

En 1950 sólo 8 ciudades tenían una población mayor de 5 millones de habitante. Nueva York, Tokio y Londres eran las ciudades más pobladas del planeta, mientras que Buenos Aires y ShangHai eran las dos únicas ciudades del mundo no desarrollado que entraban en aquella lista. Hoy son 43 las ciudades del planeta que superan los 5 millones de habtantes y 30 están en el mundo en desarrollo. Hoy se habla de “megaciudad” para referirse a áreas urbanas de más de 10 millones de habitantes. Por su población y economía se han convertido en actores globales, algo que tendré que profundizar en la segunda edición de Guerras Posmodernas.

Hay muchas maneras de definir el territorio que constituye una ciudad: El que queda dentro del término municipal, el que constituye una única entidad económica (sumando las ciudades dormitorio y los cinturones industriales) y considerando la extensión del conglomerado urbano hasta allí donde los edificios y la población bajan de un cierto umbral de densidad. Con esos diferentes criterios se puede elaborar diferentes listas de “las ciudades más grandes del mundo”.

En la Wikipedia han tomado las listas que resultan de tomar esos criterios y han hecho una lista de todas las ciudades que aparecen hasta la posición 20ª en alguna de ellas. El resultado es una lista de 32 ciudades donde es más fácil contabilizar las que NO están en un país en desarrollo: Londres, Los Angeles, Moscú, Nueva York, Osaka, París, Seúl y Tokio. El resto se reparten entre: China (6), India (3), Brasil (2), Argentina, Perú, México, Pakistán, Indonesia, Filipinas, Egipto, Turquía, Irán, Nigeria y Rep. Dem. del Congo.

Con frecuencia el crecimiento de las áreas urbanas se produce de forma incontrolada por la extensión de asentamientos improvisados que desborda la capacidad de las autoridades de proveer los servicios básicos. Se produce una combinación de viviendas precarias, carencia de servicios públicos, economía informal y ausencia de la autoridad pública que configuran lo que conocemos por “favelas”, “villas”, “ranchos” o “slums”. Muchos se convierton en esa clase de lugares en los que “la policía no entra”.

Con una mayor cantidad de población habitando en ciudades, grandes o pequeñas, es preciso abordar cuántos de los fenómenos propios de las Guerras Posmodernas tienen lugar en el ámbito urbano. Las ciudades con sus edificios públicos y sedes empresariales son centros de poder con altas densidades de población y nodos de transporte potencialmente interrumpibles (aeropuertos, estaciones, nudos de carreteras). Así el terrorismo se ha convertido en un fenómeno esencialmente urbano. Y la misma dinámica de espacios no gobernados y ocupados por actores no estatales que sirve para explicar lo que pasa en el Sahel o el Triángulo de Oro sirve para explicar lo que pasa en las favelas brasileñas.

[Continuará]

Arquitectura, urbanismo y guerra

Salta a la vista que este blog ha sufrido una renovación en los últimos tiempos. Nueva plantilla, nuevas fotos de cabeceras. una página dedicada al primer libro, otra dedicada al proyecto del segundo, y un “acerca de” este blog (aún por mejorar). Queda explicar en la propia página qué pinta aquí “Viajes“. Queda emplear en serio las etiquetas (“tags”) y reorganizar los temas. Queda recuperar el vínculo entre el blog y la galería de fotos de Flickr.com Y queda, madre mía cuánta falta hace, meterme con los enlaces. En bloglines.com sigo varias decenas de blogs y es hora de ir compartiendo fuentes de información interesantes.

Empezaré hoy por una de mis frustrada inquietudes a la espera de encontrar algún tiempo para un proyecto futuro. Frustración, supongo, producto de haber estudiado una carrera que me hizo compartir facultad con perroflautas y paleomarxistas varios en vez de gafapastas amantes del cine francés y el sushi. Allí donde se cruzan la arquitectura soñada por la literatura ciberpunk, las perspectivas más sociales del urbanismo y el estudio de la transformación de la guerra se encuentra un territorio, nunca mejor dicho, cubierto por varios blogs.

Aquí van tres y un aperitivo en cada uno.

BLDG Blog sobre John McClain como un hacker arquitectónico.

Complex Terrain Lab sobre el problema de los cargos burocráticos aislados de la realidad que deben gestionar en una burbuja fortificada como la Zona Verde de Bagdad.

Subtopia sobre la destrucción en Gaza y los túneles que atraviesan la frontera con Egipto.

En el segundo capítulo del libro de “Guerras Posmodernas” hablo del creciente papel internacional de las grandes urbes y de la progresiva urbanización de la población del planeta. Me gustaría algún día ver algún materiales en español que exploren y profundicen en el tema. Pero mientras tanto este blog seguirá haciendo de hombre orquesta.