Archive for the ‘Biblioteca’ Category

Irán y el verdadero choque de civilizaciones

Tuesday, January 29th, 2008

Mark Bowden es un autor de referencia para este blog. Sus libros “Blackhawk Down” y “Matar a Pablo Escobar” darían para un largo análisis. Bowden habló de la privatización del Plan Colombia mucho antes que todo el mundo oyera hablar de las PMC y la guerra de Iraq. Y un artículo suyo sobre los interrogatorios a insurgentes iraquíes que llevaron a la captura de Al Zarqawi ayudaron a colocar de una vez por todas a Jack Bauer en la esfera de la ficción.

Sin traducción al español, que yo sepa, permanece “Guests of the Ayatollah”. Me interesé por el libro suponiendo que era un relato de la fallida operación militar para intentar rescatar a los rehenes de la embajada estadounidense en Teherán. Así que me dispuse a zambullirme en los cientos de páginas del libro esperando una presentación exhaustiva de la planificación de la operación, un visión desde dentro de la misteriosa Delta Force y un análisis detallado de por qué fracasó el operativo militar. Nada de eso.

El libro cuenta el asalto a la embajada con todo lujo de detalles, y luego pasa a narrar el largo y penoso cautiverio de los rehenes estadounidenses. 444 largos y aburridos días, en los que fueron sometidos a torturas y sufrieron la falta de alimento y atención médica. El libro recoge también la atmósfera que uno se contagia del tedio y desesperación de los rehenes viendo las cientos de páginas que le quedan para acabar.

Superado el chasco de no haberme encontrado con el típico libro de batallitas militares me encontré algo realmente interesante en toda esta historia. Las lecciones para el presente y los paralelismos de los papeles interpretados por los principales actores del drama son inequívocos.

El asalto a la embajada de EE.UU. fue un golpe de efecto, una huída hacia adelante de los duros del régimen en un momento en que el futuro de la Revolución Iraní estaba en juego. Causar un conflicto con un actor exterior fue una vez más el instrumento para identificar la nación frente a sus enemigos con el gobierno, y eliminar a los opositores tachados de tibios o traidores. A la larga, el incidente sólo consiguió aislar internacionalmente al país y cortar de raíz el especial vínculo que Irán había tenido con EE.UU. Cuando Bowden viajó a Irán para documentarse sobre el libro, preguntó a iraníes corrientes sobre su visión del asunto. Se encontró que muchos consideraban que la crisis de los rehenes es algo que perjudicó al país y que por tanto ¡tuvo que ser obra de la CIA!

Sin embargo desde fuera no se entendió la complejidad del juego de poderes y contrapoderes, corrientes y facciones, en el que se sumía el Irán revolucionario. Irán se percibió desde fuera como un ente monolítico. La crisis se achacó a la maldad y perfidia iraní, mientras que en las escasas ocasiones que se jugó la baza de aliados en el interior no se entendió que el vincular a alguien del país con los EE.UU. en un situación así era colocarle la etiqueta de colaboracionista y traidor. Nada nuevo cuando vemos a la administración Bush hacerle la campaña a HAMAS abrazando a Abbas.

La ignorancia sobre el contrario no fue menor en el caso iraní. Tras meses y meses de cautiverio los iraníes se extrañaban que las masas del proletariado estadounidense no habían salido a la calle a protestar contra su gobierno y en favor de los camaradas iraníes. Parecía el pueblo iraní no comprendía el funcionamiento de la sociedad estadounidense. Ni sus líderes comprendían el sistema político estadounidense, con sus distintos centros de poder y la presión en un caso así de la opinión pública sometía a la administrción Carter. Posiblemente la visión de EE.UU. quedó ofuscada por el desfile por Irán de personajes de todo pelaje: Religiosos, pacifistas, izquierdosos varios… Todos dispuestos a salir en la foto, denunciar a EE.UU. como origen de todos los males del mundo, mostrarse comprensivos con iraní pero ninguno a condenar la privación de libertad de sus conciudadanos. Algunos incluso parecía participar de una gran fiesta. Se dieron casos de encuentros entre esos “enviados de buena voluntad” con lo rehenes, que tan pronto dieron rienda suelta a sus quejas sobre torturas, malnutrición y enfermedades, se encontraron con malas caras. Alguno incluso rechazó los papelitos con mensajes que a hurtadillas los rehenes trataban de hacerles llegar en en los paripés montados ara la prensa. ¿Por qué habríamos de extrañarnos que siempre habrá alguien de izquierda en alguna parte, incluso con pasaporte estadounidense, dispuesto a hacerle el juego a cualquier canalla y tirano que se enfrente a EE.UU.?

Fue hace unos 30 años. Y parece que no aprendimos nada.

Se equivocaba el halcón, se equivocaba

Thursday, November 29th, 2007

Decía el otro día que me resultaba evidente la diferencia de calidad entre las obras de autores en inglés sobre terrorismo, yihadismo y Al Qaeda y las obras publicadas por autores españoles. Quizá quedó todo muy en abstracto y aquella entrada de mi blog no recibió ningún comentario. Así que hoy traigo un ejemplo para que vean de lo que hablaba.

Libro de Alfonso MerlosRetomando los libros pendientes, en estos días para mí desconectado de la blogosfera, me encontré con “Al Qaeda. Raíces y metas del terror global” de Alfonso Merlos, del que la contraportada del libro dice entre otras cosas que es periodista de la COPE. En la introducción del libro tenemos ya en su tercer párrafo una declaración de intenciones:

“Pero más grave es que haya poderes políticos que dejen un lado la transparencia, la firmeza y la aplicación contundente de la ley para apostar por el oscurantismo, la debilidad, la dejación, la inacción, la indulgencia y el apaciguamiento con quienes participan directa o indirectamente del negocio del terror. Más lamentable es que haya quienes vean en la ausencia de atentados con víctimas mortales un cambio en la dinámica, en la táctica o en las metas estratégicas de las organizaciones terroristas. Ese enfoque irresponsable implica no sólo infravalorar las campañas de extorsión, chantaje, intimidación y amedrentamiento que siguen su curso con el consecuente daño físico y psicológico que lleva aparejado sino algo mucho más insportable, menoscabar el perjuicio y la humillación que padecen las víctimas de esa violencia selectiva que socava los cimientos de las sociedades abiertas”.

Digo yo, ¿realmente hay que darle tantas vueltas y ser tan rebuscado para acusar al gobierno de Rodríguez Zapatero de debilidad ante el terrorismo? Podríamos creer que el autor se había comprometido a entregar un cierto número de páginas al editor, de ahí que prefiriera un texto tan inflado. Nótese la enumeración de sustantivos. Pero ya puestos a criticar al gobierno español actual, ¿por qué no decir algo claro, conciso y que cabría perfectamente en una pancarta? “ZP es amigo de los terroristas” o algo aún más breve que quepa en una pancarta: “zETAp”.

Seguimos leyendo y pasamos al siguiente párrafo.

“Resulta alarmante que altos responsables políticos y de seguridad de democracias liberales, lejos de adoptar una sana estrategia anticipatoria, descarten la colaboración táctica y la alianza de intereses entre organizaciones subestatales con agendas distintas y proyectos estratégicos dispares pero con enemigos comunes y vías para conseguir sus objetivos similares. Más aún cuando este tipo de sinergia que hoy estamos percibiendo con total nitidez entre nacionalistas laicos y neosalafistas yihadistas es la que está contribuyendo a desangrar Irak y a impedir que la democracia se abra paso en Oriente Medio.”

¡Ahí estamos! La alianza entre la insurgencia iraquí laica y nacionalista con la de tipo yihadista ha de llevarnos necesariamente a creer en una pista etarra en el 11-M. ¡Si es que no se puede decir más claro! Y hablando de claridad, no me digan que no sienten un gloriosa epifanía al leer frases como esta (pág.23):

“La organización ha diseñado un espacio de batalla acorde con sus capacidades y ha explotado con notable éxito el trabajo de unidades terroristas dispersas en un sistema policéntrico y polimorfo, con vocación netamente centrifugista, con multiplicidad de liderazgos y polos de poder y con una alarmante e innegociable compenetración ideológica”

Imagine el resto. En fin, que esto me anima a escribir mi libro. En este país se publica cualquier cosa.

Perdidos

Monday, November 5th, 2007

Resulta evidente que llevo una temporada alejado de este blog. Sigo dependiendo de la wifi de algún vecino para navegar por Internet y el baño es el único sitio de la casa donde se puede hacer sin constantes interrupciones. Eso ha tenido en cierta manera para mí un efecto beneficioso. En vez de dedicar horas a navegar por Internet y recabar pequeños pedazos de información estoy dedicándome a leer libros en la tranquilidad de mi habitación. La diferencia de profundidades y el distinto ritmo de asimilación es significativo. Navegar por Internet o leer libros da como resultado blogs muy diferentes. Y te hace descubrir que ciertas cuestiones que están presentes día a día en las noticias o en los blogs no son realmente como las cuentan. Quiero decir, ¿cuántas personas han dedicado realmente tiempo a informarse sobre la guerra de Afganistán, la vida de Bin Laden y los orígenes de la yihad global contemporánea? En cambio, ¿cuántas veces nos encontramos referencias a estos temas en las noticias, columnas de opinión y blogs?

Otra cuestión es que procuro leer a autores británicos o estadounidenses. Y tras devorar recientemente varios libros en inglés y luego pasar a autores españoles cuyas obras tenía cogiendo polvo hace tiempo uno nota una diferencia abismal en los contenidos. Como ya he dicho aquí otras veces ser el primero en acaparar un nicho del mercado académico en España es un chollo si te desenvuelves en inglés y manejas ciertos contactos. Una vez alcanzado el estatus de máximo experto español en la materia se alcanza un monopolio de facto en la publicación de obras y en la asistencia a saraos de todo tipo. Por no hablar de la aparición en España de expertos de última hora al calor de la demanda de información sobre asuntos como el terrorismo yihadista. Con todo esto quiero decir que han pasado seis años desde el 11-S, hemos sufrido una avalancha de libros en la sección de novedades de las librerías y el marco de análisis subyacente es un nacionalcatolicismo a veces nada sutil. Con todo, va a resultar que el autor español más lúcido sea Jorge Verstrynge y su “La guerra periférica y el Islam revolucionario”.

Estos días ando leyendo a ratos “On The Road to Kandahar” de Jason Burke, autor de uno de los libros más desmitificadores sobre Al Qaeda. Y no me resisto a copiar aquí varios párrafos enteros que referidos a EE.UU. y Reino Unido bien pueden aplicarse a España.

“While in Pakistan and Afghanistan I had been ignorant of what was being said about Islamic militancy in Britain and America. On my return I was stunned to find that what I felt strongly was a completely erroneous idea of the nature of al-Qaeda had established itself as the conventional wisdowm. Al-Qaeda was seen as a monolithic organization, much like traditional terrorist grops from the 1960s and 70s, with a defined hierarchy, members, cadres, and operatives around the world. […] [A]nd Bin Laden was almost universally depicted as a James Bond style villain sitting in a cave with a bank of computers orchestrating a global campaign of violence. More generally, terrorism, or at least its ‘Muslim’ variety, was often depicted as an act of irrational rage or a visceral hate of wealth and freedom and an integral part of a plan to conquer the world. Clearly, the implications was, there was little point in looking for ‘root causes’ and anyone who did so was ’soft’. […]

This package of ideas, the ‘hard’ counter-terrorism discourse, dominated the debate for a variety of reasons. First, its reflected the sympathies of those formulating strategy in White House and those who elected them, resonating broadly wtih a culture that stressed individual agency and industry over ’society’ and ‘environment’ as determinants of behaviour, success, failure and histoy. Second, it was favoured by the overwhelmingly conservative defence establishment and security industry in America, in Europe and round the world. […] A third reason for the dominance of the right-wing paradigm was its overwhelming popularity among unsavoury govermnet around the world. For governments such as those of Algeria, Uzbekistan, the Philippines and Russia, attribuing long-running local insurgencies to al-Qaeda, the newly discovered international bogeyman, was extremely useful, simultaneously releasing a flood of diplomatic, military and financial aid from Washington while also obscuring the role that their own corruption, nepotism, repression and missmanagement had played in fomenting violence. A fourth factor was the broad complicity of the media in both the UK and the USA. With a few exceptions, journalists were, trough ignorance, deference of laziness, hapyy to accpet what politicians and ’security experts’ said and, pleased to have found a new and snappy label for the otherwise rather opaque new threat, were content to blame pretty much any attack anywhere in the world on ‘al-Qaeda’. And a final reason for the dominance of the right-wing discourse was the weakness of the left’s response which varied from facile anti-Americanism to a reliance on broad liberal theories that lacked rigour and clarity. In addition, there were very few voices on the left, or even in the centre, who could talk with the authority and certainty of their oponents”

Y ahora si me lo permiten, volveré a mi encierro ascético.

Fin de semana de libros

Sunday, November 19th, 2006

Hace tiempo publiqué en este blog la lista de libros que componían mi biblioteca. Si partimos de la idea de que hablo para los cuatro gatos que en España entienden qué quieren decir las siglas RMA, CIMIC o 4GW. un blog como este debería acercar los temas de seguridad y defensa al público en general. Alguien me pedía hace poco que recomendara libros para profundizar los temas que aquí trato. Creo que es una buena idea.

Empezaré con un libro que aquí he nombrado y a cuyo presentación en España acudí el miércoles pasado. Se trata de “Ilícito”, cuyo autor es Moisés Naím. Tras pasar por el gobierno de Venezuela y el Banco Mundial, Naím es el actual director de la revista Foreign Policy. En España existe una edición en español que sale a la calle de mano de la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior.

Ilícito de Moisés Naím“Ílicito” trata el tema del amplio mundo del tráfico ilegal: Armas, drogas, personas, bienes pirateados (desde música a bolsos de diseño), dinero negro, etc. Naím presenta todos estos fenómenos como distintas manifestaciones del “reverso tenebroso” de la globalización, y cómo unas y otras llegan a ser mercancías diferentes de las mismas redes. Leído desde España las referencias a la piratería de CDs musicales y DVDs genera suspicacia cuando se la quiere relacionar con las redes terroristas transnacionales. Los dueños de las marcas de lujo que venden bolsos de señora por más de 1.000 euros y cuyos diseños son pirateados con la misma calidad no generan mi simpatía. Como alguien apuntó en el debate que surgió tras la presentación del libro podemos debatir si estamos ante un fallo de los modelos de negocio de esas compañías. De hecho, el libro fue presentado en el Instituto de Empresa. Y aunque al principio me pareció un poco chocante y al llegar allí me sentí un marciano (era el único sin corbata o sin aspecto de estudiar un MBA), la charla de Naím me demostró lo interesante del enfoque empresarial. En sus palabras conseguir el diseño de un producto antes de que salga a la calle, conseguir que varias fábricas en China lo repliquen, trasladar los productos a Norteamérica, ponerlo a la venta por medio de inmigrantes irregulares que venden en las calles, gestionar los stocks, los pagos a los intermediarios, etc. es una “epoyeya gerencial”. Verlo todo como una cuestión empresarial lo aleja de los juicios de valor que empañan el análisis.

No he terminado de leer el libro, pero la charla de Naím me ha animado a avanzar por sus páginas con más rapidez. Por la charla y por vagar por las páginas que me faltan por leer sé que el autor hace énfasis en el carácter transnacional de estas redes que dejan en evidencia a los Estados-Nación y sus limitaciones. Los países tienen fronteras que limitan el ejercicio de su poder. Las redes trasnacionales no.

Quién quedó con ganas de más al leer mis aproximaciones al tráfico de armas y la emergencia de actores no estatales como amenazas a la seguridad ya tiene un buen libro para empezar.

El arte de la guerra red

Saturday, March 18th, 2006

Leyendo diferentes teorizaciones sobre la transformación de los conflictos armados actuales uno se encuentra una y otra vez referencias a “El arte de la guerra”. Un libro que, dispuestos a buscarlo en una librería, lo mismo lo encontramos editado en alguna colección de “filosofía oriental” y colocado en la sección de esoterismo o autoayuda, que lo encontramos en la sección de negocios en una edición anotada por uno de esos gurús del management.

Estos días he estado leyendo la que dicen es una de las mejores ediciones en español, la traducida, introducida y anotada por Albert Galvany (ed. Trotta). Galvany nos cuenta que poco se sabe del autor del libro, Sun Zi o Sun Tzu (según la transcripción) y no es seguro en qué período histórico se escribió el libro. Aunque todo parece apuntar que lo fue en la época llamada de los “Reinos Combatientes” (476-221 a.C.).

Lo que podemos deducir es que el libro fue escrito en una época en que la naturaleza de los conflictos armados en la antigua China había cambiado en paralelo con la organización política. Se había pasado de una estructura de poder atomizada de ciudades-estados y señoríos, con una guerra limitada llevaba a cabo por nobles siguiendo reglas de cortesía estricta, a un número reducido de reinos con un poder centralizado enfrentados constantemente en guerras que movilizaban todos los recursos posibles. El resultado del enfrentamiento no pasaba ya por las habilidades guerreras de los nobles, sino por la conducción eficaz de las masas de campesinos. El peso del resultado cayó en la habilidad del general al mando en mover sus masas de peones. La guerra se convertió en una asunto de reflexión sobre conocimientos abiertos más que de virtuosismo manejando la espada y el arco.

El problema es que haciendo hincapié en la reflexión y el estudio de cada situación no hay fórmulas preestablecidas para la victoria. No hay golpes maestros ni técnicas ancestrales. Es una cuestión de estudiar el escenario del combate y al rival son fundamentales. La guerra es una guerra por la obtención de información sobre el enemigo. Y por negarle al enemigo obtener información sobre nosotros o tratar de proporcionarle información engañosa.

Además lo fundamental es también la capacidad para estudiar la situación que se presenta, cada vez diferente, y la capacidad para adaptarse a las circunstancias. La metáfora que usa Sun Zi es el agua: No es rígida. No tiene forma. Se adapta a la del terreno. Fluye.

Para vencer a un oponente que sigue los mismos principios Galvany interpreta a Sun Zi:

La victoria sobre una realidad sinuosa, en constante metamorfosis, no puede obtenerse más que por una sobreabundancia de movilidad, mediante un poder aún más grande de transformación y adaptación.

En una visión netamente taoísta la victoria más loable no se mide por el efecto, sino por los medios empleados. La victoria más deseable no es aquella en la que se destruye al enemigo, sino aquella en que se ha usado una mayor economía de medios. Derrotar sin matar. Derrotar sin esfuerzo. Anticipándose al contrario. Adaptándose a la situación.

Definitivamente un libro que merece la pena estar en la biblioteca y tener a mano para entender ciertas cosas.