Archive for the ‘Guerras Posmodernas’ Category

Irán y el verdadero choque de civilizaciones

Tuesday, January 29th, 2008

Mark Bowden es un autor de referencia para este blog. Sus libros “Blackhawk Down” y “Matar a Pablo Escobar” darían para un largo análisis. Bowden habló de la privatización del Plan Colombia mucho antes que todo el mundo oyera hablar de las PMC y la guerra de Iraq. Y un artículo suyo sobre los interrogatorios a insurgentes iraquíes que llevaron a la captura de Al Zarqawi ayudaron a colocar de una vez por todas a Jack Bauer en la esfera de la ficción.

Sin traducción al español, que yo sepa, permanece “Guests of the Ayatollah”. Me interesé por el libro suponiendo que era un relato de la fallida operación militar para intentar rescatar a los rehenes de la embajada estadounidense en Teherán. Así que me dispuse a zambullirme en los cientos de páginas del libro esperando una presentación exhaustiva de la planificación de la operación, un visión desde dentro de la misteriosa Delta Force y un análisis detallado de por qué fracasó el operativo militar. Nada de eso.

El libro cuenta el asalto a la embajada con todo lujo de detalles, y luego pasa a narrar el largo y penoso cautiverio de los rehenes estadounidenses. 444 largos y aburridos días, en los que fueron sometidos a torturas y sufrieron la falta de alimento y atención médica. El libro recoge también la atmósfera que uno se contagia del tedio y desesperación de los rehenes viendo las cientos de páginas que le quedan para acabar.

Superado el chasco de no haberme encontrado con el típico libro de batallitas militares me encontré algo realmente interesante en toda esta historia. Las lecciones para el presente y los paralelismos de los papeles interpretados por los principales actores del drama son inequívocos.

El asalto a la embajada de EE.UU. fue un golpe de efecto, una huída hacia adelante de los duros del régimen en un momento en que el futuro de la Revolución Iraní estaba en juego. Causar un conflicto con un actor exterior fue una vez más el instrumento para identificar la nación frente a sus enemigos con el gobierno, y eliminar a los opositores tachados de tibios o traidores. A la larga, el incidente sólo consiguió aislar internacionalmente al país y cortar de raíz el especial vínculo que Irán había tenido con EE.UU. Cuando Bowden viajó a Irán para documentarse sobre el libro, preguntó a iraníes corrientes sobre su visión del asunto. Se encontró que muchos consideraban que la crisis de los rehenes es algo que perjudicó al país y que por tanto ¡tuvo que ser obra de la CIA!

Sin embargo desde fuera no se entendió la complejidad del juego de poderes y contrapoderes, corrientes y facciones, en el que se sumía el Irán revolucionario. Irán se percibió desde fuera como un ente monolítico. La crisis se achacó a la maldad y perfidia iraní, mientras que en las escasas ocasiones que se jugó la baza de aliados en el interior no se entendió que el vincular a alguien del país con los EE.UU. en un situación así era colocarle la etiqueta de colaboracionista y traidor. Nada nuevo cuando vemos a la administración Bush hacerle la campaña a HAMAS abrazando a Abbas.

La ignorancia sobre el contrario no fue menor en el caso iraní. Tras meses y meses de cautiverio los iraníes se extrañaban que las masas del proletariado estadounidense no habían salido a la calle a protestar contra su gobierno y en favor de los camaradas iraníes. Parecía el pueblo iraní no comprendía el funcionamiento de la sociedad estadounidense. Ni sus líderes comprendían el sistema político estadounidense, con sus distintos centros de poder y la presión en un caso así de la opinión pública sometía a la administrción Carter. Posiblemente la visión de EE.UU. quedó ofuscada por el desfile por Irán de personajes de todo pelaje: Religiosos, pacifistas, izquierdosos varios… Todos dispuestos a salir en la foto, denunciar a EE.UU. como origen de todos los males del mundo, mostrarse comprensivos con iraní pero ninguno a condenar la privación de libertad de sus conciudadanos. Algunos incluso parecía participar de una gran fiesta. Se dieron casos de encuentros entre esos “enviados de buena voluntad” con lo rehenes, que tan pronto dieron rienda suelta a sus quejas sobre torturas, malnutrición y enfermedades, se encontraron con malas caras. Alguno incluso rechazó los papelitos con mensajes que a hurtadillas los rehenes trataban de hacerles llegar en en los paripés montados ara la prensa. ¿Por qué habríamos de extrañarnos que siempre habrá alguien de izquierda en alguna parte, incluso con pasaporte estadounidense, dispuesto a hacerle el juego a cualquier canalla y tirano que se enfrente a EE.UU.?

Fue hace unos 30 años. Y parece que no aprendimos nada.

Se equivocaba el halcón, se equivocaba

Thursday, November 29th, 2007

Decía el otro día que me resultaba evidente la diferencia de calidad entre las obras de autores en inglés sobre terrorismo, yihadismo y Al Qaeda y las obras publicadas por autores españoles. Quizá quedó todo muy en abstracto y aquella entrada de mi blog no recibió ningún comentario. Así que hoy traigo un ejemplo para que vean de lo que hablaba.

Libro de Alfonso MerlosRetomando los libros pendientes, en estos días para mí desconectado de la blogosfera, me encontré con “Al Qaeda. Raíces y metas del terror global” de Alfonso Merlos, del que la contraportada del libro dice entre otras cosas que es periodista de la COPE. En la introducción del libro tenemos ya en su tercer párrafo una declaración de intenciones:

“Pero más grave es que haya poderes políticos que dejen un lado la transparencia, la firmeza y la aplicación contundente de la ley para apostar por el oscurantismo, la debilidad, la dejación, la inacción, la indulgencia y el apaciguamiento con quienes participan directa o indirectamente del negocio del terror. Más lamentable es que haya quienes vean en la ausencia de atentados con víctimas mortales un cambio en la dinámica, en la táctica o en las metas estratégicas de las organizaciones terroristas. Ese enfoque irresponsable implica no sólo infravalorar las campañas de extorsión, chantaje, intimidación y amedrentamiento que siguen su curso con el consecuente daño físico y psicológico que lleva aparejado sino algo mucho más insportable, menoscabar el perjuicio y la humillación que padecen las víctimas de esa violencia selectiva que socava los cimientos de las sociedades abiertas”.

Digo yo, ¿realmente hay que darle tantas vueltas y ser tan rebuscado para acusar al gobierno de Rodríguez Zapatero de debilidad ante el terrorismo? Podríamos creer que el autor se había comprometido a entregar un cierto número de páginas al editor, de ahí que prefiriera un texto tan inflado. Nótese la enumeración de sustantivos. Pero ya puestos a criticar al gobierno español actual, ¿por qué no decir algo claro, conciso y que cabría perfectamente en una pancarta? “ZP es amigo de los terroristas” o algo aún más breve que quepa en una pancarta: “zETAp”.

Seguimos leyendo y pasamos al siguiente párrafo.

“Resulta alarmante que altos responsables políticos y de seguridad de democracias liberales, lejos de adoptar una sana estrategia anticipatoria, descarten la colaboración táctica y la alianza de intereses entre organizaciones subestatales con agendas distintas y proyectos estratégicos dispares pero con enemigos comunes y vías para conseguir sus objetivos similares. Más aún cuando este tipo de sinergia que hoy estamos percibiendo con total nitidez entre nacionalistas laicos y neosalafistas yihadistas es la que está contribuyendo a desangrar Irak y a impedir que la democracia se abra paso en Oriente Medio.”

¡Ahí estamos! La alianza entre la insurgencia iraquí laica y nacionalista con la de tipo yihadista ha de llevarnos necesariamente a creer en una pista etarra en el 11-M. ¡Si es que no se puede decir más claro! Y hablando de claridad, no me digan que no sienten un gloriosa epifanía al leer frases como esta (pág.23):

“La organización ha diseñado un espacio de batalla acorde con sus capacidades y ha explotado con notable éxito el trabajo de unidades terroristas dispersas en un sistema policéntrico y polimorfo, con vocación netamente centrifugista, con multiplicidad de liderazgos y polos de poder y con una alarmante e innegociable compenetración ideológica”

Imagine el resto. En fin, que esto me anima a escribir mi libro. En este país se publica cualquier cosa.

Perdidos

Monday, November 5th, 2007

Resulta evidente que llevo una temporada alejado de este blog. Sigo dependiendo de la wifi de algún vecino para navegar por Internet y el baño es el único sitio de la casa donde se puede hacer sin constantes interrupciones. Eso ha tenido en cierta manera para mí un efecto beneficioso. En vez de dedicar horas a navegar por Internet y recabar pequeños pedazos de información estoy dedicándome a leer libros en la tranquilidad de mi habitación. La diferencia de profundidades y el distinto ritmo de asimilación es significativo. Navegar por Internet o leer libros da como resultado blogs muy diferentes. Y te hace descubrir que ciertas cuestiones que están presentes día a día en las noticias o en los blogs no son realmente como las cuentan. Quiero decir, ¿cuántas personas han dedicado realmente tiempo a informarse sobre la guerra de Afganistán, la vida de Bin Laden y los orígenes de la yihad global contemporánea? En cambio, ¿cuántas veces nos encontramos referencias a estos temas en las noticias, columnas de opinión y blogs?

Otra cuestión es que procuro leer a autores británicos o estadounidenses. Y tras devorar recientemente varios libros en inglés y luego pasar a autores españoles cuyas obras tenía cogiendo polvo hace tiempo uno nota una diferencia abismal en los contenidos. Como ya he dicho aquí otras veces ser el primero en acaparar un nicho del mercado académico en España es un chollo si te desenvuelves en inglés y manejas ciertos contactos. Una vez alcanzado el estatus de máximo experto español en la materia se alcanza un monopolio de facto en la publicación de obras y en la asistencia a saraos de todo tipo. Por no hablar de la aparición en España de expertos de última hora al calor de la demanda de información sobre asuntos como el terrorismo yihadista. Con todo esto quiero decir que han pasado seis años desde el 11-S, hemos sufrido una avalancha de libros en la sección de novedades de las librerías y el marco de análisis subyacente es un nacionalcatolicismo a veces nada sutil. Con todo, va a resultar que el autor español más lúcido sea Jorge Verstrynge y su “La guerra periférica y el Islam revolucionario”.

Estos días ando leyendo a ratos “On The Road to Kandahar” de Jason Burke, autor de uno de los libros más desmitificadores sobre Al Qaeda. Y no me resisto a copiar aquí varios párrafos enteros que referidos a EE.UU. y Reino Unido bien pueden aplicarse a España.

“While in Pakistan and Afghanistan I had been ignorant of what was being said about Islamic militancy in Britain and America. On my return I was stunned to find that what I felt strongly was a completely erroneous idea of the nature of al-Qaeda had established itself as the conventional wisdowm. Al-Qaeda was seen as a monolithic organization, much like traditional terrorist grops from the 1960s and 70s, with a defined hierarchy, members, cadres, and operatives around the world. […] [A]nd Bin Laden was almost universally depicted as a James Bond style villain sitting in a cave with a bank of computers orchestrating a global campaign of violence. More generally, terrorism, or at least its ‘Muslim’ variety, was often depicted as an act of irrational rage or a visceral hate of wealth and freedom and an integral part of a plan to conquer the world. Clearly, the implications was, there was little point in looking for ‘root causes’ and anyone who did so was ’soft’. […]

This package of ideas, the ‘hard’ counter-terrorism discourse, dominated the debate for a variety of reasons. First, its reflected the sympathies of those formulating strategy in White House and those who elected them, resonating broadly wtih a culture that stressed individual agency and industry over ’society’ and ‘environment’ as determinants of behaviour, success, failure and histoy. Second, it was favoured by the overwhelmingly conservative defence establishment and security industry in America, in Europe and round the world. […] A third reason for the dominance of the right-wing paradigm was its overwhelming popularity among unsavoury govermnet around the world. For governments such as those of Algeria, Uzbekistan, the Philippines and Russia, attribuing long-running local insurgencies to al-Qaeda, the newly discovered international bogeyman, was extremely useful, simultaneously releasing a flood of diplomatic, military and financial aid from Washington while also obscuring the role that their own corruption, nepotism, repression and missmanagement had played in fomenting violence. A fourth factor was the broad complicity of the media in both the UK and the USA. With a few exceptions, journalists were, trough ignorance, deference of laziness, hapyy to accpet what politicians and ’security experts’ said and, pleased to have found a new and snappy label for the otherwise rather opaque new threat, were content to blame pretty much any attack anywhere in the world on ‘al-Qaeda’. And a final reason for the dominance of the right-wing discourse was the weakness of the left’s response which varied from facile anti-Americanism to a reliance on broad liberal theories that lacked rigour and clarity. In addition, there were very few voices on the left, or even in the centre, who could talk with the authority and certainty of their oponents”

Y ahora si me lo permiten, volveré a mi encierro ascético.

III Congreso Nacional “Información, Seguridad y Defensa”

Thursday, March 15th, 2007

Un servidor que como blogger se le supone una persona de mal vivir que escribe con nocturnidad, alevosía y en pijama está dispuesto a redimirse por el bien de la sociedad. Así que he presentado una propuesta de comunicación al el tercer Congreso Nacional “Información, Seguridad y Defensa” que organizan la Universidad SEK y la Academia de Artillería del Ejército de Tierra . El congreso tendrá lugar los días 25, 26 y 27 de abril en Segovia.

Mi comunicación se titulará “Maras: Una amenaza transnacional emergente en Iberoamérica”. El texto de la propuesta dice así:

Las bandas juveniles y la delincuencia callejera no son fenómenos nuevos. Sin embargo en los últimos años el grado de sofisticación en su organización, la violencia provocada y las ramificaciones internacionales han convertido a las bandas juveniles organizadas en un problema de enorme magnitud en Iberoamérica. Varios países centroamericanos han señalado a las maras como una amenaza a su seguridad nacional de primer nivel. Por su lado el FBI ha señalado a la salvadoreña mara Salvatrucha como la banda organizada más peligrosa de Estados Unidos.

El carácter transnacional y su estructura en red las caracterizan como un nuevo tipo de amenaza propia de un mundo crecientemente globalizado. En Iberoamérica la violencia política de los años 80 ha dado paso a otras formas de violencia con trasfondo social. Las maras quedan así en un terreno difuso donde se confunde la criminalidad organizada y la violencia que pretende deliberadamente socavar la legitimidad del Estado pero sin un objetivo político claro. Ello se refleja en las diferentes aproximaciones al problema que van de lo policial a lo abiertamente militar.

En mi comunicación pretendo hacer una aproximación a la cuestión. En primer lugar relatar el origen histórico del problema, señalando la mutación que experimentan estos grupos en paralelo a la globalización. A continuación exponer la naturaleza del fenómeno, centrándome a continuación en dos casos concretos: La mara Salvatrucha de El Salvador y la organización brasileña de presidiarios Primeiro Comando da Capital. El caso brasileño no es de una banda juvenil pero es una variante regional del problema que merece ser estudiada. Por último, exponer las aproximaciones al problema emprendidas por los gobiernos de la zona. Haré especial hincapié en la cooperación y las medidas multilaterales que los gobiernos de la región se han obligado a tomar, dada la naturaleza transnacional del problema.

Ampliar la conversación

Sunday, March 4th, 2007

Esta semana se ha cumplido mi tercer año en la blogosfera. Es díficil celebrar el aniversario de algo que empecé un 29 de febrero.

Leí sobre los blogs por primera vez a finales de los noventa en la revista Wired. Me pareció un poco absurdo un sistema de publicación con plantillas “prefabricadas” y estandarizadas. ¿Qué sentido tenía que todo el mundo tuviera páginas webs parecidas? Yo andaba por aquel entonces aprendiendo HTML, lo que me llevó un día a realizar una efímera página web personal con el Bloc de Notas de Windows. Puro código escrito a pelo.

Aquella página se titulaba, cómo no, “El Lobo Estepario”, y me trajo ciertos problemas en mi universidad que… Mejor lo dejamos para otro día. El “Lobo Estepario” fue el nombre que también escogí para mi primer blog. Más de una vez me escribieron personas pidiéndome que les explicara algún pasaje de la novela o que les ayudara con un trabajo escolar. Pobrecillos. Buscaban en Google. Y mi blog salía entre los primeros cinco resultados.

Tres años más tarde tengo un blog donde no hablo casi nunca de nada personal pero es igualmente friki. La diferencia es que esta vez no estoy solo en la blogosfera. No sólo porque pertenezco a la eminemente blogosférica asociación Las Ideas sino porque afortunadamente hay mucha más gente escribiendo y opinando sobre los temas que me interesan y aquí trato. Por fin puedo intercambiar pareceres sobre los vehículos blindados sudafricanos preparados para resistir minas anticarro y su conveniencia para el ejército español. La creación de un mando militar estadounidense específico para África. Y la emergencia aquí y allá de actores no estatales y transnacionales con protagonismo global.

¿Qué tiene esto que ver con las preocupaciones del común de los bloggers? Ando estos días tratando de volcar en papel las reflexiones provocadas por la elaboración de este blog y estoy atascado con una tarea básica y sencilla. Hablar de guerras en un mundo posmoderno requiere explicar qué significa mundo posmoderno. Y entonces uno choca con el meollo del mundo en cambio en el que vivimos. Si la guerra es un fenómeno social. Entender por qué cambia es entender la transformación de la naturaleza de nuestra sociedad. Y quien habla de ejércitos y guerrillas puede terminar hablando de empresas o movimientos sociales.

El futuro se llama AFRICOM

Friday, February 9th, 2007

El término “Gran Juego” se emplea para refererirse a la rivalidad entre los imperios rusos y británico en Asia Central durante el siglo XIX. No fue su autor, pero fue popularizado por Rudyard Kipling. Durante la Guerra Fría aquella región tuvo una reedición que dio paso a la carrera por el acceso a los recursos energéticos de los “stanes” tras la disolución de la Unión Soviética. La idea es aplicable a otros lugares del planeta. Como uno que tenemos cerca de casa.

canariasVía ComingAnarchy.com me entero que el ejército de los Estados Unidos ha creado un mando regional encargado del continente africano. Se llamará AFRICOM (Africa Command). No hay que darle más vueltas. Nuestro Flanco Sur profundo es un lugar de lo más interesante pese al desinterés general en España. África es ese lugar ignoto del que salen cayucos sin saber por qué sus habitantes quieren venir. Alguno descubrirá ahora con sorpresa la existencia de una Pan Sahel Initiative y una Trans-Sahara Counterterrorism Initiative impulsadas por EE.UU. Alguno señalará al auge de las inversiones chinas en África y el deseo de robar influencia y aliados en el patio trasero de Francia como razones para un proyecto neocolonial (y tal y Pascual). Pero tras la conversión del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate en “Al Qaeda en el Magreb” deberíamos pararnos a pensar si nuestro Flanco Sur se detiene en Ceuta y Melilla. Mientras les dejo con Nick Tattersall en Reuters y Simon Tisdall en The Guardian.

Agenda para el 2007

Tuesday, January 2nd, 2007

Después de haber visto esta foto en el blog de César y haber leído en alguna parte “ZP ha estado negociando con quienes le arrancaron las piernas a Irene Villa” creo ha llegado el momento de dejar de hablar de ETA por un tiempo o de lo contrario me verán pidiendo asilo político o en el psicoanalista.

Hemos de impedir que ETA marque nuestra agenda personal. Así que arranco el año deseando lo mejor a mis lectores y a todos esos centenares de navegantes de Internet que aterrizan cada día en este blog buscando cosas que no tienen nada que ver con lo que escribo. Espero que mis buenos deseos compense el chasco de aquellos que, según me informa Urchin, llegaron aquí buscando “cómo es Orlando Bloom en la cama”, “pollas marroquíes” y “tíos buenos no gays”.

Muchos blogs y medios publican listas de los temas que creen serán candentes este año que arranca. Yo les ofrezco mi particular lista de propósitos y cuestiones que seguiré de cerca.

Creo que he de renovar mi voto de ampliar el diálogo con los lectores y otros bloggers. Me quejo de los pocos comentarios que recibo pero no he dado incentivos a mis lectores para debatir por culpa de lo lento que soy en dar cumplida réplica a sus sugerencias, críticas o puntualizaciones. Haber descubierto al Tirador Solitario y a la Harka de Aspizua creo que harán interesante el 2007.

En las próximas semanas espero tener listo un primer borrado de lo que es mi elaboración teórica sobre las guerras posmodernas que dan sustento a la visión que aquí se mantiene sobre la transformación de la guerra en curso. No tiene más ambición que poner en negro sobre blanco la reflexión fruto de dos años en la blogosfera hablando del tema. La ayuda de betatesters será requerida.

Siempre he evitado hablar de lo que todo el mundo habla. Sirva de ejemplo que cuando el tema eran los disturbios de en los barrios periféricos de Francia yo hablaba de la piratería en el cuerno de África. Cuando los bloggers neococos españoles cantaban loas a Bush tituladas “Iraq va bien” (y subtituladas “a pesar de lo que digan esos progres de mierda”) yo ya decía lo que decía. Así que no esperen aquí que me detenga con el conflicto árabe-palestino o el programa nuclear norcoreano.

Mis temas de interés para el 2007 serán:

-La emergencia de actores no estatales que supondrán un desafío a la seguridad y defensa. Sean las redes transnacionales terroristas, las maras, los piratas del estrecho de Malaca o el Primeiro Comando da Capital. Allí donde los estados no puedan ejercer el monopolio de la violencia legítima veremos además surgir fuerzas de seguridad y soldados privados. Los contratistas privados actualmente en Iraq podrían empezar a mirar otros mercados. Por no hablar de donde andan ya metidos y de lo que poco se ha escrito.

-El pacto estratégico de Argelia con Rusia en torno al gas para financiar su modernización armamentística podría tener una tímida respuesta marroquí que lleva posponiéndose años y años. ¿Podría ocurrir el 2007? Sobre estos temas la prensa española suelta burradas que serán necesarias puntualizar.

-Sahel y el África Occidental. Las pateras y los cayucos parecen llegar a Canarias desde la mítica San Borondón. Como si surgieran de la nada. En esa zona del mundo pasan cosas que nos afectan. EE.UU. y Francia juegan allí un nuevo Gran Juego africano. ¿Cuándo mostrará España un verdadero interés geoestratégico en la zona? Más allá del Flanco Sur, nuestro Flanco Sur profundo.

-Está por ver el efecto dominó que tenga en la zona el cierre del kiosko de EE.UU. en Iraq. El terrorismo yihadista seguirá evolucionando y adaptándose. Me temo que no puedo evitar que anticipar alguna triste sorpresa para el 2007.

Fin de semana de libros

Sunday, November 19th, 2006

Hace tiempo publiqué en este blog la lista de libros que componían mi biblioteca. Si partimos de la idea de que hablo para los cuatro gatos que en España entienden qué quieren decir las siglas RMA, CIMIC o 4GW. un blog como este debería acercar los temas de seguridad y defensa al público en general. Alguien me pedía hace poco que recomendara libros para profundizar los temas que aquí trato. Creo que es una buena idea.

Empezaré con un libro que aquí he nombrado y a cuyo presentación en España acudí el miércoles pasado. Se trata de “Ilícito”, cuyo autor es Moisés Naím. Tras pasar por el gobierno de Venezuela y el Banco Mundial, Naím es el actual director de la revista Foreign Policy. En España existe una edición en español que sale a la calle de mano de la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior.

Ilícito de Moisés Naím“Ílicito” trata el tema del amplio mundo del tráfico ilegal: Armas, drogas, personas, bienes pirateados (desde música a bolsos de diseño), dinero negro, etc. Naím presenta todos estos fenómenos como distintas manifestaciones del “reverso tenebroso” de la globalización, y cómo unas y otras llegan a ser mercancías diferentes de las mismas redes. Leído desde España las referencias a la piratería de CDs musicales y DVDs genera suspicacia cuando se la quiere relacionar con las redes terroristas transnacionales. Los dueños de las marcas de lujo que venden bolsos de señora por más de 1.000 euros y cuyos diseños son pirateados con la misma calidad no generan mi simpatía. Como alguien apuntó en el debate que surgió tras la presentación del libro podemos debatir si estamos ante un fallo de los modelos de negocio de esas compañías. De hecho, el libro fue presentado en el Instituto de Empresa. Y aunque al principio me pareció un poco chocante y al llegar allí me sentí un marciano (era el único sin corbata o sin aspecto de estudiar un MBA), la charla de Naím me demostró lo interesante del enfoque empresarial. En sus palabras conseguir el diseño de un producto antes de que salga a la calle, conseguir que varias fábricas en China lo repliquen, trasladar los productos a Norteamérica, ponerlo a la venta por medio de inmigrantes irregulares que venden en las calles, gestionar los stocks, los pagos a los intermediarios, etc. es una “epoyeya gerencial”. Verlo todo como una cuestión empresarial lo aleja de los juicios de valor que empañan el análisis.

No he terminado de leer el libro, pero la charla de Naím me ha animado a avanzar por sus páginas con más rapidez. Por la charla y por vagar por las páginas que me faltan por leer sé que el autor hace énfasis en el carácter transnacional de estas redes que dejan en evidencia a los Estados-Nación y sus limitaciones. Los países tienen fronteras que limitan el ejercicio de su poder. Las redes trasnacionales no.

Quién quedó con ganas de más al leer mis aproximaciones al tráfico de armas y la emergencia de actores no estatales como amenazas a la seguridad ya tiene un buen libro para empezar.

La delgada línea verde (y 2)

Thursday, November 16th, 2006

Ayer decía que no me posicionaba sobre el cambio climático por no haber dedicado el tiempo suficiente a leer fuentes solventes sobre el tema. Pues bien, he encontrado que la revista Investigación y Ciencia (edición española de American Scientist) ha publicado un monográfico sobre cambio climático. Ningún artículo se dedica a debatir su existencia. Todos parten de darlo como un hecho constrastado. Lo que no hay acuerdo es sobre la naturaleza de ese cambio.

pateraEn la revista me ha llamado la atención un artículo titulado “Pérdida de sincronía de los ecosistemas”. Ligeros cambios de temperatura en el planeta están alterando las pautas de reproducción de flores y animales. Teniendo en cuenta que unos sirven de alimento a otros está por ver el impacto que tendrá en las cadenas tróficas. Curiosamente el periódico 20 Minutos recogía ayer una noticia en ese mismo sentido: “El cambio climático revoluciona la flora y fauna a la puerta de casa”. Ahondaba en la misma línea de lo que ya informaban en agosto pasado sobre el adelanto de la primavera o el martes pasado sobre la amenaza de extinción de varias especies animales.

La cuestión es que el ser humano es un eslabón más en esas cadenas tróficas. Nos alimentamos de plantas y animales, que una vez desaparezcan en zonas del planeta donde su población practica una economía de subsistencia se verán obligada a emigrar. Esas zonas están al sur de España.

¿Qué análisis y soluciones puede presentar Europa y España más allá de la acción limitada de taponar y/o sensibilizar?

Merece la pena volver a leer el artículo “La anarquía que viene” en el libro homónimo.

La delgada línea verde

Thursday, November 16th, 2006

Tras el enésimo autobombo de ayer volvemos al tajo.

Se celebra estos días una cumbre internacional sobre cambio climático en Nairobi auspiciada por la ONU. A aquellos preocupados por las consecuencias catastróficas que podría tener el cambio climático siempre les dije que confiaba en el instinto de supervivencia del sistema capitalista. Tarde o temprano alguien echaría cuentas y no le saldrían. Hace tiempo leí que las aseguradoras en EE.UU. estaban pagando por culpa de catástrofes naturales más dinero que nunca en los últimos años. Alguna de las empresas habían dado ya la señal de alarma. Algo estaba pasando. Los defensores de las energías renovables encontraron extraños compañeros de causa en los neocons que inmediatamente después del 11-S pidieron una política de energía autosuficiente para EE.UU. que cortara el grifo de las divisas a los países musulmanes de Oriente Medio.

El momento que vaticiné parece vislumbrarse. El gobierno británico encargó un informe sobre el cambio climático. No a un meteorólogo, un físico u otro tipo de científico de la naturaleza sino a Sir Nicholas Stern que fue Economista Jefe y Vicepresidente Senior del Banco Mundial de 2000 a 2003. Stern es actualmente asesor económico del gobierno británico, ha hecho las cuentas sobre el impacto del cambio climático y sus conclusiones distan de la frialdad que uno podría esperar de un sir británico que antes de recibir la tarea no tenía opinión formada sobre el cambio climático.

El Informe Stern sobre la Economía del Cambio Climático fue presentado el pasado 30 de octubre. El número de 4 de noviembre de The Ecomomist le dedica dos artículos (pp. 14, 65-66) y concluye que al igual que “la gente gasta una pequeña porción de sus ingresos en pagar un seguro para el caso de que su casa arda y los países usan una porción del dinero de los contribuyentes en pagar ejércitos sólo por si una potencia rival trata de invadirlos, el mundo debería invertir una pequeña porción de sus recursos en tratar de prevenir el riesgo de hervir (sic) el planeta”.

Yo más allá de las impresiones generales no tengo una opinión sólida formada porque no me he dedicado a leer en profundidad sobre el tema. Digamos que no me mojo públicamente en este momento sabiendo lo polémico que resulta para algunos y sin haber dedicado el suficiente tiempo para leer en profundidad textos relevantes. Sólo constato que fuera de la blogosfera que se dice liberal el cambio climático se considera una realidad. Desde Expansión Y que desde mi sentido común detecto el error en las críticas más comunes que cierta derecha (el asunto es netamente político) hace. Suelen ser las siguientes:

“No hay por qué alarmarse. El clima en el planeta Tierra siempre ha estado cambiando”.
El índice de paro, la bolsa y el número de habitantes de España también. La cuestión es si para mejor o peor. Cuando se manifiesta preocupación por el cambio climático no se hace porque el clima cambie. Sino porque cambie con consecuencias nefastas para los seres vivos.

“Dirán que la tierra se calienta pero este invierno ha hecho mucho frío”.
Hablamos del clima, no del tiempo. Clima y tiempo son conceptos diferentes que se confunden al hablar del cambio climático. El tiempo es la condición de la atmósfera en un tiempo y lugar dados. El clima son las tendencias generales.

“El cambio climático tendrá consecuencias económicas y sociales con un resultado final “igual a cero”. La suma de perjuicios se verá anulada por la de beneficios. Se arruinarán los vendedores de paraguas pero los vendedores de helados tendrán más beneficios. Zonas del planeta serán inhabitables pero otras tendrán un clima más benigno”
Aquí llegamos a lo que para mí es la clave del asunto. Quien habla así suele ser alguien del mundo desarrollado.

Argelia desde el espacioLa perspectivas que en Chicago, Londres, Berlín o Tokio haga un clima más benigno es a priori beneficiosa para sus habitanes. Puede que Escocia se haga famosa no por su whisky sino por sus Cabernet Sauvignon o que los dátiles gallegos conquisten el mundo. La cuestión es que si las regiones frías de Norteamérica y la Europa septentrional del planeta se convierten en habitables o cultivables por un calentamiento global, las regiones cálidas se harán aún más cálidas. Inhabitablemente cálidas. Sólo hay que mirar a una foto del norte de África desde el espacio para hacernos una idea (a la izquierda Argelia). El calentamiento global podría implicar que ya no será cultivable la estrecha cornisa mediterránea de África. Que el desierto terminará por engullir Mauritania. Podríamos tener no cientos de inmigrantes en cayucos, sino cientos de miles de refugiados climáticos. Y lejos del norte de África veremos conflictos por las menguantes cuencas fluviales. En el último dossier de La Vanguardia, dedicado al agua (“El desafío del siglo XXI”) incluyen un artículo sobre los conflictos armados y el agua: “Las ‘guerras’ y otros cuentos hidromitológicos”. Su autor intenta criticar el cliché sobre un siglo XXI azotado por guerras por el agua, que hablando de tendencias generales parece ser una recurrente. Pero me temo que sus hipótesis parten siempre de la situación actual, política e hidrográfica. Quedaría por ver qué nivel de consumo de agua habrá, en función de los niveles de población y nivel de vida. Son especulaciones. Pero por una vez, y sin que sirva de precedente en España se ha estudiado el tema. Le honra al profesor Marquina que capitanea en la Universidad Complutense la Unidad de Investigación sobre Seguridad y Cooperación haber dirigido un estudio multidisciplinar sobre los “Desafíos medioambientales en el Mediterráneo (2000-2050)” desde la óptica de los estudios de seguridad internacional. Que a nadie coja desprevenido.