Israel y Turquía recuperan relaciones ante el rumbo de la crisis siria

Tal como anticipamos en noviembre de 2012, finalmente Israel y Turquía han terminado por hacer las paces empujados por la evolución de la guerra civil siria. Benjamin Netanyahu lamentó los errores en la planificación del asalto al Mavi Marmara que condujeron a la pérdida de vidas humanas. Curiosamente los términos empleados no son muy diferentes a los empleados por él mismo en 2010. Así que podemos decir que ha sido Turquía la que ha cambiado finalmente su postura, aunque siempre tendremos a la prensa española para dar el titular equivocado.

Turquía e Israel, como países no árabes en un vecindario complicado, eran aliados naturales. Israel vendía tecnología militar a Turquía, como el programa de modernización del carro de combate M60T o el avión sin piloto IAI Heron, mientras que Turquía ofrecía a la fuerza aérea israelí un amplio espacio aéreo para ejercicios. El enfriamiento de relaciones entre ambos países coincidió con el desarrollo turco de su propio carro de combate y su propio avión sin piloto, mientras que la fuerza aérea israelí era invitada a ejercicios en Italia y en Grecia.

La evolución de la crisis siria ha empujado a Turquía ha reconciliarse con el aliado necesario con el que hacer frente a la la guerra civil en el país con el que comparte su frontera más extensa. Tras dos años, ninguno de los dos bandos parece capacitado para imponerse de forma clara en el corto plazo. Los rebeldes han sido capaces de capturar decenas de bases militares, destruir centenares de blindados y dejar fuera de combate (capturar, derribar o destruir) más de la mitad de la flota de helicópteros de transporte del régimen. Sin embargo, no han sido capaces de coordinarse en el nivel estratégico debido a su atomización. El cerco sobre Homs nunca se terminó de completar y Damasco sigue conectada con el norte del país. Aron Lund titulaba “The Free Syrian Army Doesn’t Exist” de forma bastante provocativa en Syria Comment.

Mientras Occidente observaba el conflicto sin intervenir, el dinero de las petromonarquías árabes ha permitido a los grupos yihadistas acumular fuerzas y dotarse de armamento como los misiles tierra-aire portátiles chinos FN-6 y los lanzagranadas anticarro M79 OSA comprados a Croacia. El dinero significa además comida, medicamentos y dinero en mano que entregar a los combatientes y sus familias. Las atrocidades cometidas por el régimen, además, radicalizan a los rebeldes y dejan la puerta abierta a un ciclo de venganzas que no auguran nada bueno para la postguerra en un país que es un mosaico étnico-religioso que podría estallar como Líbano en los años 70.

Estados Unidos ha entregado ayuda “no letal” a los rebeldes sirios, les ha proporcionado entrenamiento en Jordania y ha empezado a ofrecerles información sobre las fuerzas rebeldes. Está por ver si no es demasiado tarde ante la hegemonía de los yihadistas. Y si consolidar un bloque nacionalista no-yihadista sólo servirá para que a la caída del régimen de Assad comience una segunda guerra civil.

Tel Aviv no es la capital de Israel

Primero fue la editorial del diario El País del pasado día 9:

La estancia en Gaza de Meshal, al que Israel ha intentado eliminar a lo largo de los años, ha sido posible gracias a la tregua que ha pactado Tel Aviv.

Luego leí a David González en Miradas de Internacional:

Se considera que Tel Aviv controla entre 75 y 500 ojivas nucleares

Y por último fue Iván Giménez en Realpolitik.

Entre Washington y Tel-Aviv hay una diferencia en la manera de referirse al programa nuclear iraní

Tel Aviv. Tel Aviv. Tel Aviv. ¿Por qué tanta insistencia en situar la capital de Israel en Tel Aviv? El gobierno, el parlamento y el tribunal supremo de Israel están en Jerusalén. Cualquier turista que pase por allí lo puede ver. Es cierto que hay países que no reconocen a Jerusalén como capital del Estado de Israel y han instalado sus embajadas en Tel Aviv, donde de paso hay playa y mucha vida nocturna. Pero en Tel Aviv no están las instituciones fundamentales del estado. Allí no se pacta, controla o decide nada. El que no acepte Jerusalén como capital de Israel que se limite a usar “el gobierno de Israel”. Pero dejen ya de inventarse la capital de Israel

La crisis siria convierte a Israel y Turquía en aliados necesarios

Cuando me tocó analizar las repercusiones políticas en la región del abordaje israelí a la flotilla rumbo a Gaza me llamó enseguida la atención que mientras el lenguaje diplomático intercambiado por Turquía e Israel era áspero, el ministro de defensa turco informó de que un importante contrato por aviones sin piloto seguiría adelante. Una vez más, se demostró que no sólo hay que seguir los titulares de la actualidad para entender lo que estaba pasando. La historia de fondo se comprendía leyendo las noticias que no salen en la prensa especializada.

Las relaciones entre Turquía e Israel finalmente se enfriaron. Pero la crisis siria ha colocado a ambos países en una situación de aliados necesarios que tienen mucho que ganar colaborando en otros campos. A ninguno le interesa la implosión descontrolada del estado sirio que la convirtiera en un nuevo Líbano de primero de los años 80. Así que cuando han caído proyectiles dentro de la frontera turca o israelí lo primero que pensé es que se trataban de actos fortuitos o acciones descontroladas. Lo último que necesita para su supervivencia el régimen de Assad es darle una excusa a Israel o Turquía, dos grandes potencias militares en la región, para intervenir en su contra. Es algo que conté en la entrevista que me hizo Jorge Rozemblum, director de Radio Sefarad, el pasado mes de octubre.

Una noticia sobre cómo la firma de electrónica militar Elta ha vuelto a producir componentes claves para los aviones turcos de alerta temprana es la prueba de que las cosas se están moviendo

Israel y un posible nuevo orden en Oriente Medio

Alguno habrá echado en falta un análisis más en profundidad a la vuelta de mi viaje a Israel. Desde luego que se me quedaron cosas en el tintero y para las que espero encontrar un hueco para comentar aquí. Pero la razón principal de no tratar ningún asunto relacionado con la seguridad y defensa de Israel es que estaba preparando un artículo que saldrá publicado en el número de febrero de 2011 de la revista “Fuerzas de Defensa y Seguridad”.

El mismo racismo, el mismo fascismo

He tenido a bien, por mi salud mental, no enfrascarme en este blog en los vericuetos del conflicto palestino. En España, quitando a esos pocos a los que la opción les llegó por nacimiento, se es propalestino o proisraelí de la misma manera que se es del Barça o del Real Madrid sin haber nacido en Barcelona o Madrid.

La gente comenta con el mismo apasionamiento ciego con el que un hincha argumenta que el delantero centro del equipo rival fingió ser zancadilleado a pesar de que abandonara el terreno de juego en camilla con fractura abierta de tibia y peroné. Las cegueras selectivas no son inocentes. Me resulta inquietante el desprecio a la vida y a los derechos de quienes no opinan como uno.

Leo que hoy hubo en la Universidad Autónoma de Madrid un encuentro hispano-israelí sobre energías renovables. Fue reventado por una turba perroflauta que persiguió a tres de los ponentes hasta el coche policial donde se refugiaron. Los tres eran empresarios israelíes y la cuestión aquí no es el papel del gobierno de Israel en Oriente Medio, sino que tres ciudadanos israelíes sufrieron un intento de agresión (uno al menos terminó con un golpe en la cabeza) por el simple hecho de su ciudadanía.

Intento recordar y no conozco casos de ciudadanos de cualquier país que fueran recibidos en un campo universitario español de esta manera por las acciones de su gobierno (¿Se imaginan el titular “Steve Jobs y Bill Gates agregidos en un campus español por alumnos contrarios a la política de EE.UU. en Iraq”).

En un acto, también reventado, del año pasado en la Universidad Complutense de Madrid se distribuyó un panfleto donde se hablaba de un empresario judío como “adicto a la usura” (judíos y usura, ¿lo pillan?).

Todo huele a lo mismo. Esa exaltación adolescente de la acción sobre la reflexión. Esa deshumanización del que no es o no piensa como uno. Esa fascinación con la violencia. Qué poco me extraña en la universidad española, esa cloaca donde muere el pensamiento.