Sobre vigas y ojos: España en Iraq

Es cosa de hacerse viejo. Ves repetirse la Historia primero como tragedia, luego como farsa. He vivido ya dos alternancias políticas en el gobierno de España siendo mayor de edad, y a unos y otros vi tirarse los trastos con mismos argumentos sólo que cambiando de escaños. ¿Cuántas veces hemos oído que las acusaciones por corrupción contra el alcalde de Retruécanos del Páramo son una campaña orquestada por el partido contrario? ¿Cuántos presidentes locales de partido hemos visto golpearse el pecho defendiendo a su compañero, amigo y compadre de Zurruño de la Zarzamora que colocó a toda la familia y parte de la política en puestos de la Administración Pública? Los que aquí acusan, allá se defienden. Y al revés. ¿Qué novedad es entonces el caso De Juana Chaos? Lo que parece simple, y lo pareció a otros en su momento, ¿ya no?

Por ahí oí o leí a alguien criticar al gobierno de Rodríguez Zapatero a cuenta de la muerte de una soldado española en Afganistán. (Un día si me animo o me anima un lector entraré en el asunto del que podrían decirse tantas cosas como en el caso de José Couso). A propósito de esa muerte Jorge Aspizua decía hace poco (perdón, no recuerdo dónde) que aquellos dentro del PP que achacaban una mala previsión en la compra y modernización de materiales bien tuvieron tiempo de planificar programas en los ocho años que gobernaron. Me recuerda un debate que hace poco leí en Internet. Alguien se quejaba de que el gobierno de Felipe González había acabado con cierta institución militar. “Pues el gobierno de Aznar no hizo nada en ocho años por refundarla” dijo alguien. Fin de la discusión.

Y es que los nacionalistas españoles de derechas preocupados por las Fuerzas Armadas viven en una nebulosa de olvidos. Ofuscados con el Anticristo ZP en su memoria los ocho años de Aznar fueron Jauja en el mundo militar. ¿Quién recuerda los soldados que se mandaron a una “zona horto-frutícola” de Iraq? La zona en cuestión albergaba Najaf, donde está situada la tumba del imam Alí. Uno de los lugares más sagrados del Islam shiíta.

Entonces en el mediodía del 4 de abril de 2004 el contingente español de la base Al Andalus se encontró la guerra en su puerta. Nadie pareció prever el auge de las milicias de Muqtada Al Sadr, un clérigo dispuesto a ofrecerle un pulso al gobierno de ocupación estadounidense. ¿Qué hicieron los soldados españoles cuando empezaron a caer proyectiles de mortero y cientos de milicianos atacaban la base? Nada. Estaban allí en misión de paz. Y algún alto mando se encargó de que a Madrid llegaran noticias de que todo seguía con normalidad.

Los españoles eran vecinos de la Coalition Provisional Autority, cuyos funcionarios estaban escoltados por contratistas de la empresa estadounidense Blackwater. Todos ellos, veteranos de unidades de fuerzas especiales, asumieron el liderazgo del puñado de soldados y marines estadounidenses que allí se encontraban y combatieron contra las milicias shiíes. Los españoles, con instrucciones de permanecer pasivos como patos en una feria, se limitaron a abrirles sus polvorines para que se surtieran de munición. La prensa llamaría luego a ese puñado de contratistas, que salvaron el pellejo de los que ellos veían como una pandilla de inútiles y cobardes, sanguinarios mercenarios.

Mientras tanto, se sucedían las llamadas de auxilio de soldados salvadoreños. Aquellos mismos que formados para rendir honores a Trillo recibieron su grito de ánimo “¡Viva Honduras!”. Un grupo de salvadoreños, miembros de la brigada multinacional liderada por España, habían quedado aislados y acorralados en otra parte de la ciudad… Y abandonados por el mando español. Sólo cuando un grupo de salvadoreños salió a pecho descubierto un oficial español salió en su busca contraviniendo órdenes. El éxito de su acción le salvó de que su cabeza rodara.

La jornada del 4 de abril fue un cúmulo de despropósitos. Un contingente español, en teórica misión de paz, se vio envuelto en una jornada de combates sangrientos y tuvo que regirse por reglas de enfrentamiento diseñadas en suelos con moqueta y alfombras nobles a miles de kilómetros. Oficiales más preocupados por sus carreras que la dignidad del uniforme que vestían dejaron en la estacada tropas aliadas bajo su mando. Y muchos soldados cumplieron su deber interpretando a su manera las órdenes recibidas, cuando no mandando a sus superiores a tomar por el lugar que amargan los pepinos.

Lo que pasó aquel 4 de abril apenas transcendió a la prensa española. Sólo versiones descafeinadas y apuntes de protagonistas de los hechos que en España siempre se respondieron duramente.

Afortunadamente pronto sabremos mucho más. Y si en España nadie quiere saber, en EE.UU. están encantados de que quede constancia lo que para ellos es una jornada heroica.

Es la guerra

Hace unos años un militar español se lamentaba en la revista Defensa de la reducción en España de unidades de montaña. Según el militar no se debiera olvidar que las principales avances de tropas extranjeras hacia el territorio peninsular español había sido por los Pirineos. España ya formaba parte de la entonces llamada CEE y este señor aún temía una invasión francesa. Algo de eso queda en la mentalidad de quiénes organizan nuestra defensa nacional.

Si uno mira la organización del Ejército de Tierra se encontrará, dejando aparte las unidades de las plazas africanas y archipiélagos, con cuatro brigadas sobre vehículos acorazados de diverso tipo y cuatro brigadas ligeras. El espectro de fuerzas va desde carros de combate de 70 toneladas a soldados a pie. ¿De quién nos defienden los primeros? ¿Hasta dónde se transportarán a los segundos para combatir en qué circunstancias? La realidad de nuestras fuerzas armadas, dejando otra vez la defensa de la soberanía de los territorios “extrapeninsulares”, es la realización de misiones de paz en lugares remotos. Ni nuestros soldados en sus bestias de 70 toneladas reviven las batallas acorazadas de Kursk o el Sinaí, ni caminan a pie con la impedimenta al hombre tal cual lo hacían las mulas de Mario. Sus misiones actuales y reales les obligan a patrullar carreteras y caminos en vehículos de ruedas. ¿Son estos los adecuados y convenientes? En El Tirador Solitario dan una respuesta.

P.S.: Feliz 470º aniversario a todos los que tenemos a San Juan Nepomuceno por patrón.

Una Unidad Militar Extra�a

El desfile del pasado día jueves 12 de octubre fue la presentación en sociedad de la Unidad Militar de Emergencias, una creación del actual gobierno. La UME es una unidad peculiar: Depende directamente de Presidencia de Gobierno y ninguna de sus funciones es estrictamente militar.

UME

Foto: Rosa Jiménez

La decisión de crear la UME fue tomada en el consejo de ministros del 7 de octubre de 2005 y su nacimiento ha venido cargado de polémica. Se pretender que actúe en catástrofes naturales, incendios forestales y toda clase de emergencias, con lo que en principio ninguna de sus funciones es militar. Para ello estará dotada de toda clase de medios y su personal se elevará a 4.310 personas. Para cualquiera que conozca la realidad de las fuerzas armadas españolas sólo se puede describir la situación como “desvestir a un santo para vestir a otro”. Y aún así ya se habla de las carencias con las que nace esta nueva unidad. Mientras que los profesionales del ramo y la presidenta de Médicos Sin Fronteras se han pronunciado en contra.

Creo que de necesitar España una unidad de emergencias de estas características bien hubiera valido potenciar los medios y personal de Protección Civil, para dejar de seguir confundiendo las funciones de las fuerzas armadas. O haber dado materiales y entrenamiento específicos a algunas unidades militares (zapadores, principalmente).

Curiosamente la creación de la UME ha generado toda clase de teorías conspiranoicas en cierta derecha española. En el hecho de que la UME responda directamente de Presidencia de Gobierno y no del Ministerio de Defensa ven toda clase de oscuras intenciones: “ZP quiere montar una guardia pretoriana militar que responda sólo a él”. Sí, hay gente que dice y se cree eso. Aunque la principal característica de la UME es que sea una unidad militar ¡desmilitarizada!. Pero a eso mismo otros encuentran rápida explicación: “Es el primer paso de la desmilitarización de las fuerzas armadas”. De ahí que la UME fuese abucheada a su paso por parte del público en el desfile del pasado día 12 en el paseo de la Castellana de Madrid.

Personalmente pieso que la creación de la UME es un error. Pero no me extreña que una reciente encuesta de Sigma 2 para El Mundo refleje una recuperación del gobierno y un estancamiento de la oposición. Si es que han elevado la paraonia a la categoría de ideología política. ¿Y se extraña el mayor conspiranoicor del reino ?

¡Guerra en Quijotia!

El país de Quijotia, dotado de yacimientos de petróleo y oro, ha sido invadido por su vecina Lusitania. Y ha sucedido estos días. El alto mando de Quijotia ha recibido las órdenes de repeler la invasión y recuperar las zonas mineras.

Todo parecía ir bien para las fuerzas de Quijotia. Al fin y al cabo era una guerra virtual, un juego de guerra del ejército español, cuyo único propósito era ofrecer un desafío intelectual a los estados mayores que participaban en él. Entonces en Izquierda Unida se han enterado y alguien ha caído en la cuenta de que Lusitania es el nombre que los romanos dieron a más o menos lo que hoy es Portugal. ¡Oh, cielos! ¿Portugal haciendo de “malo” ficticio? ¡Una crisis diplomática en ciernes! (¿Alguien sabe cuántas veces los españoles hemos sido los “malos” en ejercicios virtuales de Portugal?)

Pero algo no cuadra. España ni tiene oro ni tiene petróleo. Así que la sagaz mente de IU que montó el embrollo sospechó que tras los ficticios Quijotia y Lusitania podrían esconderse países reales. Las implicaciones son terribles. ¡El ejército español podría estar virtualmente luchando en el extranjero y el parlamento sin enterarse! En el Confidencial Digital cuentan que IU “echa en falta la base jurídica en la que se sustentaría ese tipo de intervenciones”.

Ahí no puedo estar más de acuerdo. No puede ser que las fuerzas armadas españolas realizando maniobras virtuales sobre mapas o ejercicios en el campo (“del río Segura pa’llá es Quijotia, del río Segura, pa’cá es Lusitania”) pretendan luchar en el extranjero sin la cobertura jurídica de Naciones Unidas. Vamos, es tan absurdo como jugar en la Playstation al Grand Theft Auto sin tener un carnet de conducir en vigor.

Cómo no, IU elevó una pregunta al gobierno el pasado día 6 de septiembre. Siguen todavía esperando respuesta. Y me pregunto por qué.

Hinteligencia antimilitar

España debe ser uno de los pocos países del mundo donde mostrar la bandera nacional en público se considera de mal gusto (exceptuando en las competiciones deportivas internacionales). Y uno de los pocos países donde las fuerzas armadas tienen que pedir perdón por existir, aunque en cada incendio forestal o riada todo el mundo espere que intervegan aunque su función no sea esa.

Estos días varias maniobras militares han dado cancha mediática a una subespecie política autóctona española: El cosmopaleto.

El cosmopaleto es un político pegado al terruño y reaccionario como los de toda la vida que pretende ser cosmopolita, moderno y ultraguay. Un cosmopaleto dice cosas como “esto no pasaría en ningún país democrático, moderno y avanzado”. Cualquiera diría que el cosmopaleto se dedica a la política local tras pasar años de eurodiputado o embajador en Canadá. Pero no. El cosmopaleto deja claro que no ha visto mundo con frases como las de la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkárate, que ante una exhibición de paracaidistas del ejército en Getxo ha dicho:

“En cualquier otro punto de Europa causaría asombro que este tipo de acciones se realizaran en núcleos urbanos y tan cerca de civiles”

Se trató de un once militares dotado de amenazantes y peligrosos “paracaídas de exhibición deportiva con apertura manual” que aterrizaron en la playa de Getxo en el marco de las maniobras que anualmente la brigada paracaidista (BRIPAC) realiza en el País Vasco.

La portavoz del gobierno vasco añadió un comentario aún más sagaz que el primero:

[L]a presencia de unidades armadas con fusiles en carreteras o núcleos urbanos «sobrepasa con mucho lo que podría considerarse ejercicios tácticos, que normalmente no se llevan a cabo en entornos urbanos. Estamos preocupados porque hemos visto la exhibición que determinadas unidades militares han llevado a cabo a lo largo de toda la semana»

A la honda preocupación de Azkárate porque miembros de las fuerzas armadas ¡armados! se paseen por áreas urbanas de la comunidad autónoma vasca se une la voz del alcalde de Amorebieta, David Latxaga, para el que estas maniobras son “anacrónicas” y responden “a una época ya pasada y no a un escenario moderno y civilizado”. Yo estaría encantado de que este individuo abriera un blog y nos explicara las guerras modernas (guerrasmodernas.com) si no estuviera partiéndome de risa con tanto ignorante.

Tiene gracia que políticos pretenden dar lecciones sobre la “guerra moderna” haciendo referencia a lo que pasa y deja de pasar en otros países cuando demuestran no haber salido nunca de su pueblo. Tiene gracia el asunto. Porque quien mejor pueden saber cómo son las cosas “en cualquier otro punto de de Europa” son nuestros militares que han participiado en maniobras militares en el extranjero. Desde Argentina a Noruega.

Y como ejemplo el desembarco de infantes de marina españoles en Noruega durante los ejercicios “Brilliant Mariner” de la OTAN. Aquí una afoto de los infantes de marina con sus fusiles de asalto H&K G36E al borde de una carretera con tráfico para escándalo de los cosmopaletos

infantes de marina españoles

Pero no se vayan. ¡Aún hay más! Mi colega aec51 tuvo la gentileza de subir a Youtube un extracto de un telediario noruego donde se muestra a los aterrorizados ciudadanos noruegos reaccionar ante el desembarco español en su localidad. Verdaderamente un documento estremecedor.

En el extracto vemos al mayor Tor Arild Melby de las fuerzas armadas noruegas dirigirse a un colegio para hablarle a los niños sobre las maniobras. Uno de ellos se mantiene impasible ante la invasión española de su localidad. Sólo podemos entender tal inexplicable actitud porque se trate de un quintacolumnista español al que descubrimos gracias a una incriminadora camiseta del Real Madrid. Ni de los niños te puedes fiar hoy en día.

Y mientras tanto en otro lado de la galaxia España las mismas fuerzas armadas realizan maniobras (véase ABC y Terra) sin que los sospechosos habituales digan ni mu. Y es que tras la crisis del islote de Perejil las cosas se ven de otra manera por allí.

¿Una política de defensa nacional para Cataluña?

Antes de dejar el blog interrumpido por el último coletazo de las vacaciones hablé de un supuesto documento del gobierno tripartirto catalán (I y II) sobre las posibilidades de unas fuerzas armadas catalanas.

Supe del artículo por los comentarios jocosos en foros sobre defensa en Internet. Se reían algunos de la idea de unas fuerzas armadas catalanas. Y auguraban su total derrota frente a una hipotética invasión española. Como si la existencia de unas fuerzas armadas catalanas sólo pudiera explicarse para mantener su soberanía frente a España.

Me advertía un lector del carácter apócrifo del documento. Pero para mí el interés no está en especular sobre el grado de autonomía política al que aspira el gobierno de Cataluña o el resultado de un hipotético conflicto con España. Sino reflexionar sobre las políticas de defensa en un mundo donde las riesgos y amenazas no vienen de los estados-naciones fronterizos.

¿Cuáles serían los objetivos de la defensa nacional de una hipotética Cataluña independente? Esto es, de un país pequeño y desarrollado.

-Control de sus fronteras (terrestres, marítimas y áreas)

-Salvaguarda de sus recursos naturales (bosques, ríos, zonas pesqueras, etc.)

-Protección de sus infraestructuras civiles estratégicas ante ataques terroristas.

-Capacidad de intervención frente a ataques terroristas no convencionales.

-Capacidad de intervención frente a catástrofes naturales.

Luchar contra los incendios forestales, inspeccionar pesqueros o luchar contra el contrabando de tabaco desde Andorra no parecen tareas para las que se requieran un ejército. Por un lado bastaría con un cuerpo de voluntarios de protección civil que reforzaran a los bomberos de la Generalitat en hechos puntuales, como incendios y riadas. El coste económico de “llamar a filas” a ciudadanos que han de abandonar sus puestos de trabajo no es tal cuando ves pasar el sofá cama de tu vecino flotando por delante de tu casa. El resto de misiones podría llevarlas a cabo un cuerpo con funciones policiales en tiempo de paz y movilizable como fuerza militar en situación de crisis. Contaría con una fuerza marítima dotada de barcos patrulleros que de paso tendrían medios para luchar contra derrames en el mar. Contaría con helicópteros para realizar tareas de salvamento marítimo, vigilancia de carreteras y lucha contra incendios. Y además de blindados ligeros que plantar en lugares como la carretera a la torre de comunicaciones de Collserola cuando haya alguna alerta antiterrorista. Añadamos a nuestra lista una unidad para la guerra nuclear, bacteriológica y química. No sólo serviría para reaccionar ante hipotéticos ataques terroristas no convencionales, sino para intervenir en accidentes de industrias químicas, centrales nucleares o inspeccionar la seguridad de los equipos radiológicos en los hospitales.

Imaginar una unidad paramilitar con los medios y atribuciones que acabo de inventarme no cuesta mucho realmente. Porque ya existe. En España se llama Guardia Civil. Y existen cuerpos similares en países de nuestro entorno: La Gendarmería francesa o los Carabineros italianos.

Al cuadro que he compuesto le faltan detalles. Un país independiente del tamaño y economía de Cataluña posiblemente no podría permitirse disponer de cazas para vigilar su espacio aéreo. Pero tampco disponen de ellos las repúblicas bálticas, que han unido sus de radares de vigilancia en una red: BALTNET. Las tareas de policía aérea la realizan cazas de países aliados de la OTAN, que se van rotando en tal misión. Actualmente se encuentran en Lituania un destacamento español.

El contar con los recursos de los países de la OTAN no es algo propio de estados pequeños o desarmados. España carece de aviones de alerta temprana (AWACS) y los ha pedido “prestados” en ocasión de alguna gran cumbre internacional celebrada en Madrid o Barcelona. Y Alemania prestó baterías de misiles “Patriot” a Israel con motivo de la Guerra del Golfo en 1991.

Esa ayuda externa se consigue participando en organismos multinacionales de defensa y seguridad. Como la Agencia de Fronteras Europeas (FRONTEX). Y comprometiéndose en la acción común de la comunidad internacional. Así se explica la presencia de tantos contigentes de países pequeños en misiones multinacionales de paz (y guerra). Careciendo de ejército yc contando con un cuerpo policial paramilitar como la Guardia Civil es posible igualmente participar en ellas. La misión de la OTAN en Kosovo (KFOR) integra contigentes de gendarmes franceses y carabineros italianos. Entendiendo el sentido que tiene para un país pequeño quizás podamos entener entonces la presencia española en Afganistán y Líbano.

¿Un ejército catalán?

Cuando la Guerra Fría acabó entró en vigor un tratado que limitaba las fuerzas convencionales en Europa. Los países de ambos bandos se comprometieron a establecer un límite al número de carros de combate, blindados, piezas de artillería, etc. con los que dotarían a sus fuerzas armadas. Los excedentes fueron destruídos bajo la supervisión de equipos de inspectores. A la larga el acuerdo resultó innecesarios. Las reducciones de prespuesto, la profesionalización de las fuerzas armadas y la transformación tecnológica sobraron como motor del cambio hacia ejércitos más pequeños.

Hace unos meses apareció un artículo en dos partes (primera y segunda) en MinutoDigital que recogía un supuesto documento del gobierno tripartito catalán sobre las posibilidades de unas fuerzas armadas catalanas (!). El artículo fue muy comentado en los foros españoles dedicados a temas militares. No faltaron los que enseguida se jactaron de que un hipotético ejército catalán sería supuesta y fácilmente aplastado por el ejército español. Dicho todo de una manera que tal hipótesis era lo que ellos desearían como política exterior española hacia una hipotética Cataluña independiente. Pero esa idea de “España invandiendo Cataluña” en el mundo actual no sólo es estúpida, sino que la idea de unas fuerzas armadas catalanas no tiene que ser necesariamente disparatada si no se crean pensando en las guerras equivocadas.

La manta de la libertad

Coronel Jessep:-¿Quieres respuestas?-

Teniente Kaffee:-¡Creo que tengo derecho!.-

Coronel Jessep:-¿Quieres respuestas?-

Teniente Kaffee:-¡Quiero la verdad!

Coronel Jessep:-¡Tú no puedes encajar la verdad!. Vivimos en un mundo que tiene muros, y esos muros han de estar vigilados por hombres armados. ¿Quién va a hacerlo? ¿Tú? ¿Usted, teniente Weinburg? Yo tengo una responsabilidad mayor de la que puedas calibrar jamás. Tú lloras por Santiago y maldices a los Marines. Tienes ese lujo. Tienes el lujo de no saber lo que yo sé. Que la muerte de Santiago, aunque trágica, seguramente salvó vidas. Y que mi existencia, aunque grotesca e incomprensible para ti, salva vidas. Tú no quieres la verdad porque en zonas de tu interior de las que no charlas con los amiguetes me quieres en ese muro, me necesitas en ese muro. Nosotros usamos palabras como honor, código, lealtad. Las usamos como columna vertebral de una vida dedicada a defender algo. Tú las usas como gag. Y no tengo ni el tiempo ni las más mínimas ganas de explicarme ante un hombre que se levanta y se acuesta bajo la manta de la libertad que yo le proporciono, y después cuestiona el modo en que la proporciono. Prefiriría que sólo dijeras gracias y siguieras tu camino. De lo contrario te sugiero que cojas un arma y defiendas un puesto. De todos modos ¡me importa un carajo a qué creas tú qué tienes derecho!.

Algunos hombres buenos (1992)

Un militar haciendo la pascua

El supongo pronto ex general jefe de la Fuerza Terrestre, José Mena Aguado, ha tenido la ocurrencia de ponerse a hablar de política durante la celebración de la Pascua Militar en Sevilla.

Hablando de la posibilidad de que algún Estatuto autonómico rebase los límites establecidos por la Constitución dijo:

“si esos límites fuesen sobrepasados, lo cual en estos momentos afortunadamente parece impensable, sería de aplicación el artículo octavo de la Constitución: las fuerzas armadas, constituidas por el Ejercito de Tierra, la Armada y el Ejercito del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad, y el ordenamiento constitucional”.

Con la Constitución en la mano no ha dicho nada que no sea verdad. Pero las intenciones de sus palabras resultan bastante evidentes: Ha lanzado una amenaza a determinadas fuerzas políticas de Cataluña. El teniente general olvidó o quiso olvidar que en España las fuerzas armadas están subordinadas al poder político, que siendo cierto que la Constitución establece ciertas funciones para las fuerzas armadas es el poder político el que decide cuándo, cómo y dónde se llevan a cabo esas funciones.

Esa clase de amenazas no pueden tener lugar en un país democrático. El teniente general Aguado ha pedido así a gritos que lo cesen. He leído en alguna parte que faltaban dos meses para que pasara a la reserva. Parece que en vez de irse ha querido que lo echen. La derecha española estará contenta. Tienen ahora un mártir.

Mentiras, malditas mentiras y lo que publican los periódicos

El asunto de la fragata debería haber quedado aclarado a estas alturas. La U.S. Navy en un comunicado de prensa aclaraba que la “Álvaro de Bazán” no participó en acciones de guerra mientras estuvo incorporada en el Carrier Strike Group 2. Y desde la Armada Española se aclara que el AJEMA recibió instrucciones claras sobre el rol que debería desempeñar la “Álvaro de Bazán”, que operó bajo unas ROE muy estrictas. Alguien dirá, ¿qué es eso de “AJEMA” y “ROE”? Pues no lo voy a explicar. Me he aburrido de leer tanta demagogia en las últimas 24 horas. Y por un día, no me voy a poner a explicar la diferencia entre popa y proa.

Por un día, en cambio, voy a ejercer de José Antonio Martínez Soler. Y comparar las portadas del periódico El Mundo del día 28 y del día 29 de diciembre.

El día 28 una portada con un titular estremecedor: La escuadrilla ‘Leones Negros’del ‘Roosevelt’ lanzó 2.500 kilos de bombas protegida por nuestra fragata. ¿A qué viene usar el sobrenombre del escuadrón (que no escuadrilla) VF-213 “Black Lions”. ¿Porque lo de “Leones Negros” suena más dramático?. ¿Y por qué decir 2.500 kilos de bombas en vez de cinco bombas (o diez en caso de que fueron Mk.82)? 2.500 kilos de bombas suenan a hecatombe. Cinco o diez, son una anécdota. Y por último el concepto que estoy tratando de comprender, ¿cómo pueden ser protegidos un grupo de cazambombarderos cerca de la frontera siria por una fragata navegando a miles de kilómetros y que no tenía órdenes de partipar en acciones de guerra?

La portada del día 29 relega el intento de construir una noticia con el tema al fondo de la portada. Y el titular es ahora “El jefe de la Armada ocultó en el Congreso que la fragata se dirigía a aguas del Golfo”. El bluff de la fragata española bombardeando cerca de la frontera entre Iraq y Siria se ha desinflado, y ahora se trata de que se ocultó que la fragata estuvo al Golfo Pérsico. ¿Alguien ha mirado un mapa? Juegan a evocar la idea de Golfo Pérsico como lugar tremendamente peligroso, cuando la Armada española lleva ya tiempo realizando misiones Force Protection en el mismísimo Estrecho de Gibraltar. Lo interesante es lo que viene debajo del titular: El almirante Zaragoza sí dijo que había advertido al almirante del ‘Roosevelt’ que la misión era «técnica». Es decir, no sólo la Armada española tenía clara el límite de sus funciones, sino la estadounidense.

Yo de toda esta historia me quedo con el papelón y las salidas de tono que he escuchado. ¿No son irónicas las palabras de Zaplana?

“No exagero si les digo que podemos estar ante el mayor engaño de nuestra historia democrática por parte de un gobierno a los ciudadanos”

Muy muy muy irónico.

Pero las que más me han llamado la atención son los exabruptos de la izquierda iletrada y mojigata, que de pronto descubre que España tiene una Armada con buques de guerra. Y de paso suelta cosas como “ZP manda una fragata llena de misiles para oprimir al pueblo iraquí” o “ZP genocida de niños iraquíes”. Me parece el síntoma de algo realmente preocupante. Pero de eso si me permiten hablamos otro día.