Tecnologías para salvar vidas de soldados españoles #2: MRAP

Los daneses y canadienses han enviado carros de combate a Afganistán. Los británicos y noruegos, Vehículos de Combate de Infantería. Los estonios y australianos, vehículos a prueba de minas. Los holandeses piezas de artillería autopropulsada. ¿Y España? Una copia Made in Spain de los Hummer, de la que empieza a llegar la versión blindada, y el ubicuo Blindado Medio de Ruedas. Un vehículo diseñado en los años setenta y que ha sido el caballo de batalla de los soldados del ejército español tropas en misiones internacionales.

El lunes fallecían en Afganistán dos soldados españoles y un traductor por la explosión de un artefacto bajo el BMR en el que viajaban. Son ya cuatro los soldados españoles muertos por el efecto de una mina anticarro o una carga explosiva detonada baja un vehículo en Afganistán. Los Rebecos o VAMTAC, según la denominación del fabricante o el Ejército de Tierra respectivamente, y los BMR no son la mejor opción para misiones que consisten en patrullar por carretera cuando el principal peligro son las minas anticarro o cargas explosivas enterradas.

A su vez existen en el mercado buen número de vehículos blindados a prueba de minas cuya oferta y demanda se ha disparado desde que los artefatos explosivos accionados al paso de vehículos (Improvised Explosive Device como los llaman en inglés) se han con

Crónica de dos muertes anunciadas

Algunos lectores tienen la idea que los temas que trato aquí son tan esotéricos que un servidor tiene que ser alguien “mu’ listo”. Error. En realidad la comunidad de aficionados a los temas de seguridad y defensa en España que se reúne en Internet es tan diversa y amplia que forman una masa crítica suficiente para convertirse en una especie de think tank difuso. Yo tomo buena nota de lo que dicen, lo complemento con unos cuantas fuentes propias y saco mis propias conclusiones.

Así que al leer las noticias y descubrir que dos soldados españoles habían muerto en Afganistán hoy por la mañana al detonar una mina o un artefacto explosivo bajo el vehículo tuve esa desazón de ver confirmada al fin lo que unos cuantos sabíamos desde hace tiempo: Que las cosas en el área de operaciones del contigente español están empeorando y que los medios a disposición de nuestros soldados no son los mejores. (Vean si no El Alijar, qué premonición).

Hacía bien poco que nos habíamos enterado por la prensa italiana de un combate entre tropas españolas e italianas con fuerzas talibán cerca de la ciudad de Shewan (noticia aquí y aquí). Era sólo el enésimo incidente de los muchos que la prensa española recogía con letra pequeña y que servían de creciente señal de alarma para los que seguíamos lo que allí sucede. La situación en Afganistán en general ha empeorado en los últimos meses. Y los contigentes de la fuerza multinacional allí desplegada se han ido reforzando o desde el principio han desplegado medios adecuados. Como es el caso de los vehículos a pruebas de minas con los que cuentan desde Australia hasta Estonia.

Afganistán es la guerra olvidada y todo ello ha pasado desapercibido en España. Entre el afán de unos de ocultar la naturaleza del conflicto y el desinterés si no hay réditos electorales de los otros.

Releyendo lo que escribí a propósito de la muerte de seis soldados españoles en Líbano da la sensación que es dar vueltas al mismo tema así poco queda por decir. Quizás es la hora de que los que algo entedemos de estos temas hagamos de voz de quienes por imperativo de las Reales Ordenanzas no pueden tener voz.

Tecnologías para salvar vidas de soldados españoles

La falsa polémica sobre los inhibidores de frecuencia que hipotéticamente habrían salvado la vida de seis soldados españoles ha quedado olvidada. Es sólo una prueba más de que aquella pretendida preocupación de algunos políticos por la seguridad de las tropas españolas en el Líbano era una mera excusa dentro de la estrategia de la crispación. Y no es que la respuesta del gobierno fuera rápida y certera. Ir pregonando a los cuatro vientos que los vehículos militares españoles en el Líbano carecían de los dichosos inhibidores y defenderse afirmando que las fuerzas de paz de otros países también carecían de ellos resulta cuanto menos temerario.

Casco azul español en LibanoLos inhibidores de frecuencia no son más que uno de tantos elementos de seguridad de los que eran, y son, recomendables dotar a nuestros soldados españoles en misiones internacionales de riesgo. Y que la polémica haya quedado olvidada no quiere decir que ciertas necesidades hayan desaparecido. Nadie habla estos días de si los vehículos que las fuerzas armadas españolas tienen patrullando por tierras afganas son los más adecuados para la misión o de la calidad y comodidad de los chalecos antibalas. Pero en este país las medidas preventivas se toman siempre, parece, a golpe de tragedia. Así que yo les propongo iniciar un recorrido por distintas tecnologías que ayudarían a salvar vidas de soldados españoles.

Empezaré con una bien simple y aparentemente trivial: #1 Uniformes de camuflaje modernos.

Los uniformes de camuflaje no sólo tienen la función de confundir al soldado con el entorno. Permiten muchas veces reconocer la nacionalidad de un soldado de un solo vistazo: El camulfaje alemán (“flecktarn”) no tiene nada que ver con el DPM británico.

El Ejército de Tierra español uso hoy en día un modelo particular, de tipo boscoso no muy diferente del “woodland” estadounidense. Pero cuando hubo necesidad de mandar tropas a zonas desérticas el ejército español carecía de un modelo propio y se recurrió al viejo modelo estadounidense empleando en la Operación “Tormenta del Desierto”, conocido por su apariencia como “chocolate chip”. Se trata de un camuflaje creado basándose en los colores y apariencia de las áreas desérticas del suroeste de EE.UU.

La cuestión no es que los soldados españoles en Afganistán o en Iraq pasen poco desapercibidos llevándolo. Que no pasan desapercibidos con tal engendro de camuflaje. El verdadero problema es que copias de él se encuentran en cualquier parte. Sin ir más lejos la Guardia Nacional Iraquí lo empleaba en el tiempo en que hubo tropas españolas desplegadas en Iraq . Circulaban por el mercado negro entonces armas de todo tipo y también uniformes militares. No pasó nada, afortunadamente, pero existió el riesgo de que algún grupo de la insurgencia iraquí intentara montar un falso check-point, que cometiera una tropelía para luego acusar a los españoles o que se plantara algún tipo de trampa a los soldados españoles.

En este tiempo se han desarrollado camuflajes bastante avanzados, como los modelos pixelados que emplean EE.UU. (Ejército y Marines), Canadá o Colombia. Alemanes e italianos emplean modelos de manchas irregulares. Y hay hasta incluso empresas privadas que se dedican al I+D de los camuflajes a la par que diseños que merecían la pena considerar no sólo para los camuflajes desérticos. Si a un diseño de camuflaje moderno le añadimos una tela que no destiña al par de lavados, que el modelo desértico sea resistente pero no haga morirse a los soldados de calor y se acompaña al uniforme de combate con botas que no sean aparatos de tortura para los pies habremos dado un gran paso adelante.

Debates robados

En España resulta ser que ahora todo el mundo es experto en vehículos acorazados e inhibidores de frecuencias, a la par que defensor de las fuerzas armadas. Si hace meses se hablaba del ácido bórico y del dinitrotolueno, ahora toca terrorismo y fuerzas armadas.

El atentado terrorista del pasado domingo ha quedado reducido a la ausencia de inhibidores de frecuencia en los vehículos BMR españoles desplegados en el Líbano. De haber estado instalados quién sabe si se hubiera evitado el atentado. Se habla de los inhibidores de frecuencia como si fueran un recurso infalible más cercano a los escudos de energía de las películas de ciencia ficción que a lo que realmente son. Y cabe preguntarse que de haber fallado el atentado gracias a la presencia de los dichosos inhibidores, ¿no lo habrían intentado de nuevo los terroristas con otro método de activación?

Si un casco azul español hubiera muerto por un disparo de mortero ahora estaríamos hablando de la calidad de los chaleos antifragmentos. Y si el verano pasado un “Morsa” de la 5ª Escuadrilla, con sus décadas de servicio a cuestas, hubiera sido derribado con un misil tierra-aire portátil ahora estaríamos discutiendo por qué no llevan alertadores de radar y lanzadores de señuelos.

La cuestión es ¿envía España tropas al extranjero a lugares peligrosos con las debidas garantías? Los simpatizantes del Partido Popular se dan golpes de pecho, como si aquellos ocho años de gobierno se hubieran caracterizado por una especial sensibilidad hacia las fuerzas armadas y sus necesidades. Sólo basta recordar la profesionalización de las fuerzas armadas sin el debido debate público sobre el coste de tal medida.

Rescato un texto de Pedro Fatjó publicado en la página web del think tank neocón GEES en junio de 2000 y que en su último párráfo dice:

[E]s hora de que la política de defensa de España muestre una adecuación entre los objetivos de nuestra política internacional (un aumento del peso de nuestro país en la arena internacional, algo por cierto, que ha tenido continuidad entre los gobiernos de Felipe González y de Jose Mª Aznar) y los medios puestos a disposición de las FAS para cumplir el papel que se les asigna en la misma.

Mismo problema y mismo síntoma: España, dentro de los diez países con una mayor economía del planeta, tiene un gasto reducido en defensa. En un ranking del SIPRI, dentro de los países desarrollados España está a la cola en gasto de defensa. Por debajo de nosotros sólo quedaban en el año 2003 Suiza, Nueva Zelanda, Japón, Luxemburgo, Irlanda e Islandia (que no tiene ejército). Esto, es España es el país de la OTAN que tras Luxemburgo menos gasta en defensa.

Sin embargo las fuerzas armadas españolas se han desplegado en los últimos diez años en lugares como Haití, Pakistán, Indonesia, Iraq, Mozambique, Kosovo y Afganistán. Por el camino no se ha dejado de comprar multimillonarias armas estrellas mientras se dejaban amarradas fragatas por falta de marineros o las balas de fusil se compraban en Italia por resultar pésimas las españolas. Y se vive la paradoja que a patrullar en BMR como fusileros en lugares como Kosovo o Líbano se mandan a paracaidistas y tripulantes de carros de combate. Esto es, los soldados se preparan en España para unos cometidos y en misiones reales desempeñan otros. Tan comprometidos están legías y paracas en las misiones en el extranjero más peligrosas que a los Balcanes se han envíado soldados de las unidades de artillería costera, de la Guardia Real o de las guarniciones de Canarias, Ceuta y Melilla.

Se podría decir tantas cosas como para llenar un blog que hablara de las fuerzas armadas españolas, la defensa nacional y sus problemas. Pero creo que todo resulta tan evidente que he encontrado entradas interesantes en blogs ajenos por lo general al asunto. Les recomiendo lo dciho en el blog de Juan Carlos Escudier y en el blog de Lluís Bassets.

Cosas vistas el Día de las Fuerzas Armadas

El pasado domingo se celebró en España el día de las Fuerzas Armadas. Hubo desfile militar en León y Melilla, y una exhibición de la Armada y la Infantería de Marina en Gijón.

En León destacaron la ausencia del presidente del gobierno y la presentación en público de dos novedades: Los helicópteros de ataque Eurocopter Tigre y los aviones sin piloto SIVA. Poco a poco pero con paso firme el Ejército de Tierra español va llegando… a la década de los 90.

Tengo pendiente para un día de estos hablar de la industria de defensa española. Ya sólo de lo que se ve en esta foto, que publica el Tirador Solitario, se podía escribir largo y tendido. Un adelanto: En España hemos aplicado la política de “burro Made in Spain, ande o no ande”.

De momento apuntar, no sé si lo han recogido las crónicas, que los helicópteros Tigres que volaron en León son de la variante francesa y puestos en servicio en España de forma temporal hasta que se incorpore el modelo que España requirió. El Tigre “de serie” no cumplía los requerimientos del Ejército de Tierra español que quiso y pidió el helicóptero de ataque estadounidense AH-64 “Apache” pero que el gobierno de turno negó. Como igual se negaron los helicópteros de transporte UH-60 “Blackhawk” en favor de los Eurocopter Cougar. Algunos cuentan que coloquialmente a estos últimos se les llama “Mortadelos” porque ese era el alias del etarra cuya extradicción la compra de helicópteros franceses aceleró.

En cuanto al avión sin piloto SIVA es un modelo de diseño español que lleva en desarrollo desde principios de los años noventa y que por lo visto siguen en esa fase. A finales de aquella década los prototipos demostraron tener un pequeño problema con la ley de la gravedad a pesar del dinero y tiempo gastado. El caso es que se van a comprar aviones sin piloto israelíes. Del prototipo SIVA… ya veremos. Interesante es saber que mientras seguía el curso de su desarrollo unos ingenieros involucrados en el proyecto decidieron trabajar por su cuenta y obtuvieron resultados en tres años.

Pregunto: Si de la sanidad, educación e infraestructuras de transporte se habla y se discute tanto como servicios públicos que son y que implica fuertes inversiones del Estado, ¿cómo es que de otro servicio público como la defensa nacional y sus prespuestos se debata tan poco?

Vigila la costa como puedas

Imaginemos un día cualquiera en un punto cualquiera de las aguas territoriales estadounidenses. Imaginemos un buque tratando de pescar ilegalmente. O de infiltar droga o emigrantes irregulares en suelo estadounidense. Quizás podamos imaginar también un barco de recreo o mercante en apuros. En cualquier caso la vigilancia para prevenir aquello o el rescate para paliar lo otro sería misión de la Guardia Costera, que acudiría con sus buques y aeronaves.

Ahora imaginemos la misma situación pero no en Estados Unidos. Imaginemos esa situación en las costas de la España plural multinacional descentralizada e hípervitaminada. ¿Quién acudiría?

-Los buques de la Fuerza de Acción Marítima de la Armada.

-Los aviones y helicópteros del Servicio Aéreo de Rescate del Ejército del Aire.

-Los helicópteros del Servicio Aéreo de la Guardia Civil.

-Las patrulleras del Servicio Marítimo de la Guardia Civil.

-Los helicópteros Sikorsky S-61 de Salvamento Marítimo, dependiente del Ministerio de Fomento, pero operados por la empresa Helicsa.

-Las embarcaciones y buques de la empresa pública Remolmar S.A. propiedad de Salvamento Marítimo, dependiente del Ministerio de Fomento.

-Los barcos y aeronaves del Servicio de Vigilancia Aduanera del Ministerio de Economía y Hacienda.

-Las aeronaves de la Secretaría General de Pesca Marítima dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, pero operadors por Transportes Aéreos del Sur (filial de Helisureste).

-Las embarcaciones de la Cruz Roja del Mar.

Y según la Comunidad Autónoma donde sucediera el supuesto:

-Los barcos y helicópteros del servicio de GardaCostas de la Xunta de Galicia.

-Los helicópteros del Grupo de Intervención en Emergencias del Gobierno de Canarias.

Pero no se vayan todavía que aún hay más. En planes o con prespuesto aprobado a la fiesta se añadirían:

-Los aviones CN-235 del Ejército Aire que serán modificados como aviones de patrulla marítima.

-Los aviones CN-235 de patrulla marítima que Salvamento Marítimo, dependiente del Ministerio de Fomento, ha adquirido.

-Los aviones CN-235 de patrulla marítima que la Guardia Civil parece dispuesta a comprar.

Y este fin de semana me he enterado que la Guardia Civil ha comprado un pesquero para ser adaptado a labores de patrulla, del mismo modo que los patrulleros de la serie 60 de la Armada. Como la Guardia Civil no tiene capitanes titulados para comandar buqes ese pesquero reconvertido en patrullera será mandado por un oficial de la Armada.

Ahora vienen mis preguntas. ¿Cuánto nos cuenta a los españoles este barullo organizativo y de medios? ¿Cómo se explica que un mismo modelo de avión sea empleado por tres instituciones diferentes para hacer labores parecidas? ¿Cuánto hay de necesidad y cuánto hay de que montar parroquias y capillas particulares para que algunos se sientan Almirantes de la Mar Océana con medios aeronavales bajo su mando? Y mejor no saber o pensar en qué otras facetas de la Administración pública que escapan a los temas de este blog reflejan el mismo problema. Y no. No he descubierto yo nada nuevo

Sobre vigas y ojos: España en Iraq

Es cosa de hacerse viejo. Ves repetirse la Historia primero como tragedia, luego como farsa. He vivido ya dos alternancias políticas en el gobierno de España siendo mayor de edad, y a unos y otros vi tirarse los trastos con mismos argumentos sólo que cambiando de escaños. ¿Cuántas veces hemos oído que las acusaciones por corrupción contra el alcalde de Retruécanos del Páramo son una campaña orquestada por el partido contrario? ¿Cuántos presidentes locales de partido hemos visto golpearse el pecho defendiendo a su compañero, amigo y compadre de Zurruño de la Zarzamora que colocó a toda la familia y parte de la política en puestos de la Administración Pública? Los que aquí acusan, allá se defienden. Y al revés. ¿Qué novedad es entonces el caso De Juana Chaos? Lo que parece simple, y lo pareció a otros en su momento, ¿ya no?

Por ahí oí o leí a alguien criticar al gobierno de Rodríguez Zapatero a cuenta de la muerte de una soldado española en Afganistán. (Un día si me animo o me anima un lector entraré en el asunto del que podrían decirse tantas cosas como en el caso de José Couso). A propósito de esa muerte Jorge Aspizua decía hace poco (perdón, no recuerdo dónde) que aquellos dentro del PP que achacaban una mala previsión en la compra y modernización de materiales bien tuvieron tiempo de planificar programas en los ocho años que gobernaron. Me recuerda un debate que hace poco leí en Internet. Alguien se quejaba de que el gobierno de Felipe González había acabado con cierta institución militar. “Pues el gobierno de Aznar no hizo nada en ocho años por refundarla” dijo alguien. Fin de la discusión.

Y es que los nacionalistas españoles de derechas preocupados por las Fuerzas Armadas viven en una nebulosa de olvidos. Ofuscados con el Anticristo ZP en su memoria los ocho años de Aznar fueron Jauja en el mundo militar. ¿Quién recuerda los soldados que se mandaron a una “zona horto-frutícola” de Iraq? La zona en cuestión albergaba Najaf, donde está situada la tumba del imam Alí. Uno de los lugares más sagrados del Islam shiíta.

Entonces en el mediodía del 4 de abril de 2004 el contingente español de la base Al Andalus se encontró la guerra en su puerta. Nadie pareció prever el auge de las milicias de Muqtada Al Sadr, un clérigo dispuesto a ofrecerle un pulso al gobierno de ocupación estadounidense. ¿Qué hicieron los soldados españoles cuando empezaron a caer proyectiles de mortero y cientos de milicianos atacaban la base? Nada. Estaban allí en misión de paz. Y algún alto mando se encargó de que a Madrid llegaran noticias de que todo seguía con normalidad.

Los españoles eran vecinos de la Coalition Provisional Autority, cuyos funcionarios estaban escoltados por contratistas de la empresa estadounidense Blackwater. Todos ellos, veteranos de unidades de fuerzas especiales, asumieron el liderazgo del puñado de soldados y marines estadounidenses que allí se encontraban y combatieron contra las milicias shiíes. Los españoles, con instrucciones de permanecer pasivos como patos en una feria, se limitaron a abrirles sus polvorines para que se surtieran de munición. La prensa llamaría luego a ese puñado de contratistas, que salvaron el pellejo de los que ellos veían como una pandilla de inútiles y cobardes, sanguinarios mercenarios.

Mientras tanto, se sucedían las llamadas de auxilio de soldados salvadoreños. Aquellos mismos que formados para rendir honores a Trillo recibieron su grito de ánimo “¡Viva Honduras!”. Un grupo de salvadoreños, miembros de la brigada multinacional liderada por España, habían quedado aislados y acorralados en otra parte de la ciudad… Y abandonados por el mando español. Sólo cuando un grupo de salvadoreños salió a pecho descubierto un oficial español salió en su busca contraviniendo órdenes. El éxito de su acción le salvó de que su cabeza rodara.

La jornada del 4 de abril fue un cúmulo de despropósitos. Un contingente español, en teórica misión de paz, se vio envuelto en una jornada de combates sangrientos y tuvo que regirse por reglas de enfrentamiento diseñadas en suelos con moqueta y alfombras nobles a miles de kilómetros. Oficiales más preocupados por sus carreras que la dignidad del uniforme que vestían dejaron en la estacada tropas aliadas bajo su mando. Y muchos soldados cumplieron su deber interpretando a su manera las órdenes recibidas, cuando no mandando a sus superiores a tomar por el lugar que amargan los pepinos.

Lo que pasó aquel 4 de abril apenas transcendió a la prensa española. Sólo versiones descafeinadas y apuntes de protagonistas de los hechos que en España siempre se respondieron duramente.

Afortunadamente pronto sabremos mucho más. Y si en España nadie quiere saber, en EE.UU. están encantados de que quede constancia lo que para ellos es una jornada heroica.

Es la guerra

Hace unos años un militar español se lamentaba en la revista Defensa de la reducción en España de unidades de montaña. Según el militar no se debiera olvidar que las principales avances de tropas extranjeras hacia el territorio peninsular español había sido por los Pirineos. España ya formaba parte de la entonces llamada CEE y este señor aún temía una invasión francesa. Algo de eso queda en la mentalidad de quiénes organizan nuestra defensa nacional.

Si uno mira la organización del Ejército de Tierra se encontrará, dejando aparte las unidades de las plazas africanas y archipiélagos, con cuatro brigadas sobre vehículos acorazados de diverso tipo y cuatro brigadas ligeras. El espectro de fuerzas va desde carros de combate de 70 toneladas a soldados a pie. ¿De quién nos defienden los primeros? ¿Hasta dónde se transportarán a los segundos para combatir en qué circunstancias? La realidad de nuestras fuerzas armadas, dejando otra vez la defensa de la soberanía de los territorios “extrapeninsulares”, es la realización de misiones de paz en lugares remotos. Ni nuestros soldados en sus bestias de 70 toneladas reviven las batallas acorazadas de Kursk o el Sinaí, ni caminan a pie con la impedimenta al hombre tal cual lo hacían las mulas de Mario. Sus misiones actuales y reales les obligan a patrullar carreteras y caminos en vehículos de ruedas. ¿Son estos los adecuados y convenientes? En El Tirador Solitario dan una respuesta.

P.S.: Feliz 470º aniversario a todos los que tenemos a San Juan Nepomuceno por patrón.

Una Unidad Militar Extraña

El desfile del pasado día jueves 12 de octubre fue la presentación en sociedad de la Unidad Militar de Emergencias, una creación del actual gobierno. La UME es una unidad peculiar: Depende directamente de Presidencia de Gobierno y ninguna de sus funciones es estrictamente militar.

UME
Foto: Rosa Jiménez

La decisión de crear la UME fue tomada en el consejo de ministros del 7 de octubre de 2005 y su nacimiento ha venido cargado de polémica. Se pretender que actúe en catástrofes naturales, incendios forestales y toda clase de emergencias, con lo que en principio ninguna de sus funciones es militar. Para ello estará dotada de toda clase de medios y su personal se elevará a 4.310 personas. Para cualquiera que conozca la realidad de las fuerzas armadas españolas sólo se puede describir la situación como “desvestir a un santo para vestir a otro”. Y aún así ya se habla de las carencias con las que nace esta nueva unidad. Mientras que los profesionales del ramo y la presidenta de Médicos Sin Fronteras se han pronunciado en contra.

Creo que de necesitar España una unidad de emergencias de estas características bien hubiera valido potenciar los medios y personal de Protección Civil, para dejar de seguir confundiendo las funciones de las fuerzas armadas. O haber dado materiales y entrenamiento específicos a algunas unidades militares (zapadores, principalmente).

Curiosamente la creación de la UME ha generado toda clase de teorías conspiranoicas en cierta derecha española. En el hecho de que la UME responda directamente de Presidencia de Gobierno y no del Ministerio de Defensa ven toda clase de oscuras intenciones: “ZP quiere montar una guardia pretoriana militar que responda sólo a él”. Sí, hay gente que dice y se cree eso. Aunque la principal característica de la UME es que sea una unidad militar ¡desmilitarizada!. Pero a eso mismo otros encuentran rápida explicación: “Es el primer paso de la desmilitarización de las fuerzas armadas”. De ahí que la UME fuese abucheada a su paso por parte del público en el desfile del pasado día 12 en el paseo de la Castellana de Madrid.

Personalmente pieso que la creación de la UME es un error. Pero no me extreña que una reciente encuesta de Sigma 2 para El Mundo refleje una recuperación del gobierno y un estancamiento de la oposición. Si es que han elevado la paraonia a la categoría de ideología política. ¿Y se extraña el mayor conspiranoicor del reino ?

¡Guerra en Quijotia!

El país de Quijotia, dotado de yacimientos de petróleo y oro, ha sido invadido por su vecina Lusitania. Y ha sucedido estos días. El alto mando de Quijotia ha recibido las órdenes de repeler la invasión y recuperar las zonas mineras.

Todo parecía ir bien para las fuerzas de Quijotia. Al fin y al cabo era una guerra virtual, un juego de guerra del ejército español, cuyo único propósito era ofrecer un desafío intelectual a los estados mayores que participaban en él. Entonces en Izquierda Unida se han enterado y alguien ha caído en la cuenta de que Lusitania es el nombre que los romanos dieron a más o menos lo que hoy es Portugal. ¡Oh, cielos! ¿Portugal haciendo de “malo” ficticio? ¡Una crisis diplomática en ciernes! (¿Alguien sabe cuántas veces los españoles hemos sido los “malos” en ejercicios virtuales de Portugal?)

Pero algo no cuadra. España ni tiene oro ni tiene petróleo. Así que la sagaz mente de IU que montó el embrollo sospechó que tras los ficticios Quijotia y Lusitania podrían esconderse países reales. Las implicaciones son terribles. ¡El ejército español podría estar virtualmente luchando en el extranjero y el parlamento sin enterarse! En el Confidencial Digital cuentan que IU “echa en falta la base jurídica en la que se sustentaría ese tipo de intervenciones”.

Ahí no puedo estar más de acuerdo. No puede ser que las fuerzas armadas españolas realizando maniobras virtuales sobre mapas o ejercicios en el campo (“del río Segura pa’llá es Quijotia, del río Segura, pa’cá es Lusitania”) pretendan luchar en el extranjero sin la cobertura jurídica de Naciones Unidas. Vamos, es tan absurdo como jugar en la Playstation al Grand Theft Auto sin tener un carnet de conducir en vigor.

Cómo no, IU elevó una pregunta al gobierno el pasado día 6 de septiembre. Siguen todavía esperando respuesta. Y me pregunto por qué.