Preguntas

Este blog se ha distinguido por su síndrome de voz que clama en el desierto. Mis dictámenes sobre los confictos en Iraq y Líbano, por ejemplo, fueron contracorriente de lo dicho en medios de comunicación y buena parte de la blogosfera. Pero hacer de Casandra tiene una ventaja. Los platos rotos los pagan otros.

Hoy traigo unas cuantas preguntas que se me acumulan. Y mi carencia de respuestas, a la par que veo que a mi alrededor nadie las tiene, me resulta cuanto menos “inquietante”.

  • ¿Qué pasará en Oriente Medio tras el fiasco de EE.UU. en Iraq? ¿Alguien se ha parado a pensar la que se nos avecina?
  • ¿Qué soluciones tiene Europa para convivir con el Islam más allá del chupimulticulturalismo o una nueva expulsión de los moriscos? No me convencen ni unos ni otros. Ni unos ni otros parecen saber de lo que hablan.
  • ¿Está al tanto la opinión pública española de lo que acontence en Afganistán, país donde tenemos tropas desplegadas en una misión cada vez más complicada?
  • ¿Cuántas personas son conscientes de la carencia de España de una cultura de “think tanks” privados en materia de seguridad, defensa y relaciones internacionales? Aquí somos cuatro gatos. Y ya nos vamos conociendo…
  • Ampliación de la UE, eje Euro-Atlántico, Oriente Medio, Asia-Pacífico.. ¿Cuántas personas miran y estudian nuestro flanco sur profundo?

Banderas imperiales

Uno de los pecados de la izquierda española llegada la democracia fue regalarle la idea de España en bandeja a la derecha. Somos así un país que ha fracasado en construir un ideal común de convivencia. Y de aquellos polvos vinieron estos lodos.

Hace pocas semanas José María Aznar volvía a hacer una de esas declaraciones suyas que son una viva muestra de su calado intelectual. La recepción fue entre la indignación y la burla (léase a Ian Gibson, Manuel Rico o Javier Ortiz). Pero me quedó la sensación, como otras tantas veces, que muchos piensan que Aznar dice esas tonterías no por sus limitaciones sino porque son sintomáticas del nacionalismo español. Aún así, resulta evidente que son características propias de una particularísima visión de España y de la que ha de ser su proyección en el mundo.

Vivimos en una sociedad de memoria pez, pero hubo un tiempo en que la visión del papel internacional de España encajaron con la cosmovisión neocon imperante en EE.UU. Más de uno pudo salir del armario como imperialista (¿neoimperialista?). Hoy resulta ridículo leerlo pero las frases que a continuación copio salieron de la pluma del subdirector de un diario de tirada nacional:

[El apoyo a Bush era] una vía para recuperar parcialmente el papel que tuvo nuestro país cuando aún era potencia colonial y borrar de un plumazo las frustraciones del 98, [rompiendo] con una trayectoria de cien años en política exterior. Desde la pérdida de las colonias, España se había mantenido al margen de los conflictos internacionales

Para los interesados decir que he sacado esas dos frases de 11-M La Venganza cuyo autor es Casimiro García Abadillo (páginas 155 y 162. Esfera de Los Libros, 2004) Quizás podamos disculpar a Aznar ante la duda de que si ha llegado a creerse sus palabras es por la caterva de pelotas ignorantes que le jalearon. Recuerdo la consigna de aquellos tiempos: “¡Ahora somos un país que cuenta!”. ¿Contar para qué o quién? El interrumpido blog “La Carrera Diplomática Española” lo explicó de una manera sui generis:

[H]abía unos militares españoles que compadreaban con Rumsfeld y Wolfowitz. Eran aquellos maravillosos años del Embajador Rupérez. La Embajada de España en Washington vivía borracha de poder y de gloria, ebria de muerte y guerra. Los agregados militares no salían del Pentágono y los americanos les daban palmaditas en la espalda haciéndoles creer que su opinión importaba algo. Estos, en su particular delirum tremens, se lo creían y machacaban a quien insinuara una opinión disidente: “Cállate pacifista de mierda, cobarde, que ahora nos tratan como nunca. Estamos entre los grandes”, decían con el brillo de la locura en sus ojos, viéndose dirigir los designios de la Historia con americanos y británicos.

No cuesta imaginar lo ridículo que debía resultar Aznar en EE.UU. Sus delirios de neocon cañí respecto a Iraq fueron respaldadas a la hora de las tortas por absolutamente… nada. Al menos Polonia o Australia tuvieron la decencia de mandar unidades de fuerzas especiales que en la invasión de Iraq cumplieron un papel testimonial pero políticamente valioso para Washington. Las tropas españolas llegaron cuando todo había acabado, mientras en Moncloa se insistía en llamar al buque de asalto anfibio Galicia “buque hospital”. Y qué decir, ¿alguien lo recuerda?, de aquellos beneficios que iba a obtener España por apoyar la guerra. Lo adelantó Jeb Bush, el mismo que llamó a Aznar “presidente de la república española”.

Lo peor de todo esto es que las tonterías de Aznar producen complacencia en la izquierda. Con sus patadas a la historia y su uso de palabros vacíos (como “islamofascismo”) alguno creerá que está todo resuelto. La verdad es que seguimos sin enteder el mundo.

Puertas al mar

El pasado viernes 29 a última hora de la noche el senado estadounidense aprobó la construcción de una doble valla fronteriza de 700 millas (1 milla = 1,609 km.) entre EE.UU. y México. La medida ha sido impulsada por miembros del Partido Republicano que han hecho bandera de la “mano dura” contra la inmigración irregular.

Leyendo sobre las “amenazas del futuro” me encuentro a menudo con referencias a la inmigración irregular convertida en un tema de seguridad y defensa. No tengo soluciones para combinar la necesidad de millones de personas de un futuro mejor y la armonía social en los países desarrollados. España no es la Alemania del “milagro económico” necesitada de legiones de obreros para ocupar puestos intensivos en mano de obra. Y no es que los inmigrantes ocupen puestos de trabajo que nadie quiere. Si un país tiene inmigración cero la simple ley de la oferta-demanda haría subir los sueldos de los “trabajos basura”, como pasó en Boston a principios de los 70 cuando el paro se acercó a cero. La nuestra es una economía postindustrial donde tiene difícil encaje laboral una persona sin estudios que no hable el español. Lo que no quita la desazón que me producen los reaccionarios de turno cuando hacen el agosto vendiendo demagogia. Como si nadie comprendiera que no hay “efecto llamada” sino debido a la apabullante miseria un efecto explusión.

Hay quienes quieren vender la cuestión de la inmigración irregular como una “invasión” para pedir a continuación medidas drásticas y contundentes. Y como siempre sucede que la mierda golpea el ventilador en este país alguien reclama la intervención de las fuerzas armadas.

Fue un error enviar a soldados a la valla de Melilla. Para eso está la Guardia Civil que tiene competencias en la vigilancia de las fronteras. Y ante los “asaltos” a las vallas bien podría haber intervenido uno de los Grupos Rurales de Seguridad que tienen competencias, entrenamiento y material en el mantenimiento del orden público.

El reflejo malt�s

maltaLa semana pasada HispaLibertas informaba de la llegada de embarcaciones con inmigrantes irregulares a Malta. Para el pequeño archipiélago de 3 islas y 600.000 habitantes que en dos días llegaran más de 300 inmigrantes irregulares fue todo un acontecimiento que ha generado alarma en el país. La misma clase de alarma que hemos visto en Canarias, con apelaciones a la Unión Europea. Los inmigrantes llegan a Malta porque está a medio camino entra la costa africana y la italiana, y porque es un pedazo de la Unión Europea en medio del Mediterráneo. Exactamente igual que la situación que vive Canarias, convertida en avanzadilla atlántica de la Unión Europea para la bueno y para lo malo. Lástima por todos los defensores de la teoría del “efecto llamada“. La situación es tan desesperanzada en el África Occidental que seguiremos viendo llegar inmigrantes en pateras y cayucos, o como polizones en toda clase de chatarras flotante.

Resulta que Daniel Bellón ya detectó los síntomas el pasado mes de marzo.

Cuidado con las mentiras canarias

Cuando por razones académicas tuve que buscar bibliografía sobre la África actual me encontré que en España se ha publicado sólo un puñado de libros. Los libros más interesantes, “Diamantes Sangrientos” de Greg Campbell o “África después de la Guerra Fría” de Mark Huband, son traducciones de libros publicados originalmente en inglés. África interesa tan poco que la mayoría de libros son obras colectivas que recogen una miscelánea de artículos de autores diferentes. Como si ningún aspecto o país concreto mereciera la atención de un libro entero. En algunos casos los libros son una recopilación de las ponencias de jornadas o ciclo de conferencias donde ni siquisera se alcanza un nivel académico mínimo. La conclusión que saqué es que en este país África no interesa una mierda. La semana pasada en Londres encontré en la librería Foyles de Charing Cross que la sección dedicada a África estaba ordenada de la A a la Z: De la A de Angola a la Z de Zimbawe. Por haber libros los había de la situación actual de Somalilandia. Comparando aquello con la Casa del Libro uno entiende muchas cosas. Demasiadas.

En marzo escribí algo titulado “Efecto llamada” donde me limité a hacer una lista del PIB per cápita de los países del África Noroccidental de mayor a menor, encabezando la lista con España. Lo escribí a propósito de la llegada de pateras a la isla de Fuerteventura con inmigrantes africanos y la explicación que algunos dieron aludiendo a la supuesta atracción que ejercía sobre la población africana la legislación española sobre materia de inmigración. Un explicación tan tonta obvia la posición fronteriza de España y lo que ha estado pasando en todos esos países en los últimos cinco años (una pista: guerras civiles y hambrunas). Ni una cita. Ni un comentario.

makaronesiaPero a la confusión hay que añadir un elemento más que por la dedicación al trabajo no había tenido tiempo de tocar: La alarma social en Canarias ante la invasión de los negros en cayucos. Canarias siendo un archipiélago macaronésico, y por tanto atlántico, vivió siempre de espaldas a África. El horizonte marcó siempre hacia América. Colonos canarios fundaron Montevideo en el Cono Sur y San Antonio de Texas en Norteamérica. Frente a Canarias en la costa africana sólo estaba el Sáhara, y por tanto el vacío. Sólamente en la segunda mitad del siglo XX hubo un cierto flujo migratorio al Sáhara Español tras comenzarse a explotar los yacimientos de fosfatos de Bucraa.

Y he aquí que a finales de mayo J. J. Armas Marcelo publicó esta joyita en el ABC. El artículo es impecable: Comienza con una larga proclamación de lo muy españoles que son los canarios, para que ningún lector despistado del ABC se crea que va a encontrarse con un panfleto nacionalista o regionalista. Acto seguido esgrime los supuestos agravios que Canarias podría esgrimir frente a Madrid para de paso señalar de forma poco sutil que un mérito para ser atendidas sus reclamaciones es el haber dado pocos quebraderos de cabeza al gobierno comparada con otras regiones españoles. En otras palabras: “Se le podría ver a Madrid un detalle por su parte, que bien nos puede agradecer que no seamos tan quejicas como vascos o catalanes”.

Cuando por fin entra en el tema de la inmigración no olvida la circunstancias de los países africanos y la diferencia abismal de renta, aunque también habla de las políticas inmigratorias españolas. Entonces es cuando encontramos su llamada de atención:

[L]a gravedad del problema está empezando y no terminando; como las autoridades de la Comunidad Económica no se den debida cuenta del drama cotidiano de la inmigración ilegal en las costas canarias y atajen con soluciones tan urgentes como pertinentes la invasión que no ha hecho más que comenzar y que, de otro modo, será imparable, cuidado con Canarias.

Invasión. Canarias ha recibido durante décadas oleadas de turistas europeos en un modelo de turismo depredador que impulsó la economía pero destrozó los paisajes: Cemento y asfalto de la costa a la cumbre. Cuando el modelo empezó a dar problemas se decidió optar por el “turismo de calidad”. La consigna fue entonces construir campos de golf como si el agua sobrara. Y ahora cuando centenares de personas huyendo de países desvastados han llegado a las costas de Canarias de forma perfectamente controlada se pone el grito en el cielo. Digo perfectamente controlada porque al contrario que en las costas de Tarifa o Fuerteventura los ocupantes de los cayucos no han sido encontrados deambulando por las plazas y parques de Tenerife o La Palma. Los cayucos fueron detectados a tiempo, remolcados a puerto y sus ocupantes internados. El problema que provocó la llegada masiva de inmigrantes fue la escasez de instalaciones para albergalos. Enviados a la Península o a sus países de vuelta, ninguno de esos inmigrantes formará parte ya de la población canaria. Pero Armas Marcelo nos advierte:

Ya es un gravísimo problema la superpoblación del Archipiélago, que no da abasto a cuanta gente -por ser rico: por ser percibido como rico aeropuerto europeo de entrada y salida de «viajeros» – llega a las islas. ¡Cómo no va a ser un grave problema la avalancha de los cayucos de la inmigración ilegal! Literalmente y sin exageraciones: no hay sitio, no hay lugar para más gente.

Ahora resulta que esos immigrantes que pasarán por Canarias de forma temporal (de dónde terminan daría para largo y tendido) contribuyen a la superpoblación canaria. No hay que darle muchas vueltas, conociendo aquella tierra, que lo que esconde la advertencia de Armas Marcelo es la combinación letal de racismo y xenofobia de una tierra que siempre vivió de espaldas a África. Y que un día cayó en la cuenta lo cerca que estaba de una zona tan llena de problemas y que hasta ahora había preferido ignorar.

Todos los informes del presidente

Cada uno asocia los hechos históricos con vivencias personales. Y yo algo que siempre asociaré a la invasión de Iraq fue encontrarme a mí mismo en un bar explicándole a cierta persona el tiempo que dedicaba por aquel entonces a rebatir en foros en Internet que Iraq poseyera armas de destrucción masiva. Discutía admeás la hipocresía que suponía usar esos supuestos arsenales como excusa para invadir el país, cuando resulta que el invasor los había ayudado a crear. En aquel entonces había gente convencida que Iraq era una amenaza para el mundo mundial y que Estados Unidos, Dios los bendiga, jamás contribuyó en modo alguno a los programas de armas químicas o bacteriológicas de Iraq. Eso, decían, fue cosa exclusivamente de Alemania, Francia, Rusia y la España de Felipe González. Traficantes de muerte convertidos en dulces palomas de la paz defensoras del dictador.

No soy capaz de recordar si la guerra era inminente o ya caían las bombas sobre Bagdad. Me inclino por lo segundo. Pero me recuerdo caminando por aquella avenida rumbo al bar pretendidamente bohemio y supuestamente intelectual al que ella me llevó, maldiciendo la hora en que se me ocurrió aceptar su propuesta de tomar algo juntos. Por mucho rencor que hubiera acumulado había una parte de mí que deseaba saber de ella. Pero en la práctica, en el mundo real, sentado en aquella mesa con ella enfrente comprendí que no tenía ningún interés en oírle una vez más sus neuras. Y mucho menos estaba dispuesto a hablarle yo de los mías. Así que opté por escudarme en mi papel de friki, locuaz narrador de batallitas dialécticas en foros de Internet. Sé la impresión que le causé. Lo hice a posta. Y aún así me hirvió la sangre sin perder la compostura cuando ella me soltó como una bofetada, creyéndolo divertido, “no sé cómo me enrollé con un tío como tú”.

Para mí todo había empezado leyendo “Guerra contra Iraq” escrito por William Rivers Pitt en colaboración con Scott Ritter. Ritter en sus tiempos de marine fue oficial de inteligencia experto en misiles balísticos y formó parte del equipo de inspectores de la ONU en Iraq. En el libro y ante quien quisiera escuchar (El Mundo, BBC, PBS) mantenía que el equipo de inspectores de la ONU había comprobado que Iraq había desmantelado su programa de armas de destrucción masiva, que Iraq no podía proveerse o fabricar tales armas sin que fuera percibido por los equipos de inspectores y por los servicios de inteligencia occidentales. En el libro, además, encontré una advertencia de que una vez desapareciera el régimen lo haría con él la ligazón artificial que mantenía unidas a las comunidades que formaban ese artificio que es Iraq. Sólo en el tristemente desaparecido David Hackworth encontré a alguien que tras el desengaño menciona ara Ritter por la que le cayó a Ritter: Like it or not, Maj. Scott Ritter had it right all along.

Y algo debió sospechar el resto cuando aquel famoso informe sobre Iraq del gobierno de Blair resultó ser un copia y pega de un artículo de un investigador académico y de publicaciones de la editorial Jane’s.

Ahora, conociendo lo que pasaba en aquellos días en el régimen de Saddam por dentro y confirmando, no sé si sentirme orgulloso o asustado por la idea de que aquel friki que fui y sigo siendo tenía gracias a sus lecturas y navegaciones por Internet mejores datos que dos jefes de gobierno. Sería interesante recordar, porque no deberíamos olvidarlos, los sueños de grandeza de uno de ellos. Según Casimiro García Abadillo en 11-M La Venganza el apoyo a Bush fue “una vía para recuperar parcialmente el papel que tuvo nuestro país cuando aún era potencia colonial y borrar de un plumazo las frustraciones del 98″ [pág. 155], rompiendo “con una trayectoria de cien años en política exterior. Desde la pérdida de las colonia, España se había mantenido al margen de los conflictos internacionales” [pág. 162].

La rebelión y nosotros que la quisimos tanto

Cuando Fernando Berlín lanzó aquella llamada de atención a la izquierda en Internet titulada “Redes de agitación masiva” me vino a la mente Rebelion.org como exponente de la izquierda en Internet. La idea de un portal, una voz única sin capacidad de interactuación con su lectores, era tan propia de la Web 1.0. ¿Era el atraso tecnológico reflejo de algo más?

El pasado fin de semana tuvieron lugar elecciones presidenciales en Bielorrusia. El país se ha convertido en uno de los últimos agujeros negros de autoritarismo en Europa. (Véase Amnistía Internacional y Human Rights Watch). Las elecciones del domingo distaron de ser limpias. La OSCE, que destacó una misión de observadores , enumera una larga serie de anomalías en su informe. La oposición, acosada y perseguida por el régimen de Alyaksandar Lukashenka durante todo este tiempo, ha salido a la calle, en lo que es una repetición del guión de la Revolución Naranja ucraniana.

¿Qué podríamos encontrar en las páginas de Rebelion.org estos días? Un sesudo artículo de Odalys Buscarón (de la agencia Prensa Latina) señalando el interés de EE.UU. en un cambio de gobierno en Bielorrusia para cerrar “el cerco de la OTAN contra Rusia” . O ese otro de Roy Medvedev (hablando del “milagro económico” bielorruso. Patético. Usan la misma retórica con la que algunos “liberales” defienden el balance histórico del franquismo o el régimen de Pinochet. Es irónico, o no en absoluto, que los elementos subversivos sean “social-demócratas”.

¿A quién representan estos niños de papá que se etiquetan de “izquierda”? ¿Por qué toda esta fauna enemiga del jabón y de las letras jalea como grouppies a dictadores de países lejanos? Ya lo decíamos hacía tiempo. No se trata de una cuestión tecnológica, es cultural. Rebelion.org es un cadáver andante.

¡Muere Montesquieu, muere!

Moverte de aquí para allá en España es descubrir que no hay dos regiones donde se pida el café de la misma manera (un “manchaíto”, un “cortado de leche y leche”, un “barraquito”, un “café bombón”…) Lo que es igual en todos lados son esas conversaciones sobre fútbol y política a la hora del café de media mañana.

-¿Te has enterado, tío? Van a soltar al Parot, el etarra ese. Más de cuatro mil años de condena por matar gente y lo sueltan..-
-Es que con este gobierno, ¿qué se podía esperar?-
-¡Nos ha jodido!-
-Yo es que cada día al llegar al trabajo me bajo del coche cabreado. Vengo de casa escuchando la COPE y a veces la tengo que apagar.-
-Es que todos los días te cuentan algo nuevo.-
-Puff… Y lo peor es que todo lo que cuenta el Losantos ¡es verdad!-

“ZP excarcela a Henri Parot” quieren dar a entender. . . Jo, yo cuando era un joven e imberbe estudiante universitario (hablamos de la friolera de hace cuatro o cinco años) oí hablar de un tal Montesqieu y su teoría de la separación de poderes. Ya tiene gracia que los neococos y libelelos se pasen por el arco de triunfo a uno de sus referentes, es que para colmo si Parot sale de la cárcel será como resultado de aplicársele un Código Penal promulgado en tiempos de Franco.

Un editorial de HispaLibertas.com, ese proyecto de periodismo ciudadano, lo explica:

Parot fue juzgado en base al Código Penal de 1973, y por tanto su condena ha de regularse según lo dispuesto en dicho CP, ya que el artículo 9 de la Constitución impide la retroactividad penal. Por detestable que resulte la excarcelación de Parot u otros en su situación, es lo que marca la ley y ha de contemplarse así. [...] . El caso Parot, en suma, es posible por una mera cuestión de oportunidad, por producirse entre dos códigos penales de dispar dureza, no por manoseos legales interesados y más o menos políticos. Es lo que se ha de comprender: si Parot cometiera ahora mismo sus atentados, cumpliría 40 años.

Ah, eso. Al final se trataba de la Constitución. ¿Será otra víctima colateral de la oposición que nos has tocado sufrir?

Libertad Digital descubre que las fragatas ¡tienen misiles!

El Día de los Santos Inocentes de 2005 parece ser el más largo de la historia en la prensa. Después de que la U.S. Navy sacara un comunicado de prensa donde aclarara que la fragata española F101 “Álvaro de Bazán” en el tiempo que estuvo integrado en el Carrier Strike Group 2 no participó en acciones de guerra. Después de que se supiera que el comandante del portaaviones CVN-75 “Theodor Roosevelt” había sido advertido de las ROE (Reglas de Enfrentamiento) estrictas con las que la Álvaro de Bazán navegaba. Después de que se supiera que esas ROEs habían sido establecidas por el gobierno y comunicadas al AJEMA (Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada) antes del viaje de la fragata… Después de todo eso… Libertad Digital continua la saga de la fragata voladora con un descubrimiento que me deja de piedra:

Para su misión, operativa y no de maniobras, la Álvaro de Bazán estaba dotada de sistema de misiles arpón buque-buque y buque-tierra pero estaba preparada también para alojar misiles del tipo Tomahawk.

Agárrense que vienen curvas. Que la fragata estaba en misión “operativa” me ha dejado en ascuas. ¿Qué será una “misión no operativa”? ¿Una en que la fragata viaja con todos sus sistemas apagados? ¿O un viaje en el que los marineros van en la cubierta cogiendo sol mientras el barco hace escalas por puertos turísticos? Pero eso es lo de menos. El gran descubrimiento de LibertadDigital es que La fragata iba en misión operativa porque está dotada de “misiles arpón“… La leche, una fragata de la Armada Española cazando ballenas sin permiso…. ¡Cómo se entere Greenpeace!

Afortunadamente se trata de una confusión. Algún redactor se ha enterado de la cagada y han corregido mientras escribía esto. Como dice la nueva versión de la noticia, hablan de los misiles antibuque Harpoon (en mayúsculas, y sin traducir por favor), que dotan a todas las fragatas de la Armada española. Y que sirven única y exclusivamente para hundir barcos. Eso del ataque a tierra sólo es posible en las últimas versiones, modelo SLAM, que la F101 no lleva. Eso pasa por hablar por hablar sin molestarse en saber qué versiones del Harpoon tienen las fuerzas armadas españolas. Pero lo mejor viene al final. La “Álvaro de Bazán” es un barco peligrosísimo y letal, porque tiene “preinstalación” para el misil de crucero “Tomahawk”. Vamos, como la preinstalación de radio en los coches nuevos. Un nuevo concepto este, la “letalidad virtual”. Porque los misiles en cuestión ni siquiera están presupuestados.

Todo lo que gira en torno a esta no noticia, es la idea de que la fragata “Álvaro de Bazán” estaba en misión de guerra porque lleva misiles, ¡muy grandes! ¡muy peligrosos! Un burdo intengo de sacar de donde no hay, producto de la supina ignorancia. Porque sí, tenemos barcos con misiles. Y aviones que lanzan bombas. Y carros de combate con cañones. Pero eso no significa que estemos en guerra con nadie. Aunque a alguno le pese. Y aunque a algunos otros le pese que tengamos fragatas, cazambombarderos y carros de combate. Porque no vivimos en un mundo perfecto lleno de gente buena y bondadosa. Y la paz, aunque deseable, no es el más absoluto de los valores. Hay otros por los que a veces hay que luchar. A veces hay que defenderse por mucho que la guerra sea repugnante. Así que no me tocan más las pelotas con la fragata voladora o el ZP genocida de niños iraquíes. Que se os ve el plumero y mucho.

Afortundamente en la vida hay otras muchas cosas que las boberías de los periodistas aburridos inventado noticias. Muchas otras.

Actualización: Turpille en comentarios me señala como la página web de la COPE también habla de los famosos y temibles “misiles arpón”. Responder a su comentario me ha llevado a leer la comparecencia del AJEMA ante la comisión de Defensa del Congreso y encontrar cosas muy muy interesantes.

Religiones de amor y religiones de odio

Un día le señalaba a alguien, mientras hojeaba las novedades de la sección de actualidad y política en una librería, que parecería que sólo se publicaban libros sobre Oriente Medio, Islam, terrorismo y Al Qaeda. Me imaginé a un dependiente de la tienda descargando con una carretilla las novedades semanales. Papel y más papel sobre lo mismo. Se hacía dfícil seguir el ritmo en tiempo y dinero para tener al día la biblioteca. Era un efecto del 11-S, la invasión de Iraq y el 11-M.

En EE.UU., dicen, subió la venta de coranes y libros sobre el Islam en general tras el 11-S. La gente buscaba respuestas yendo directamente al libro sagrado de la religiosa musulmana. Desde aquel entonces, varias veces he visto varias veces como alguien leía pasajes del Corán para demostrar que el Islam es una religión que incita al odio hacia los no musulmanes. “El problema no son los islamistas, es el Islam en sí” afirman tales personas. Y a continuación argumentan que el Corán es considerado la palabra de Dios, por lo que no hay cabida para una interpretación, y que en el Islam no hay posible separación de la religión y el estado. La realidad es que toda mínima aproximación al Islam revela la existencia de diferentes corrientes y tradiciones muy alejadas del salafismo o el wahabismo. Por encontrar en la red uno encuentra, por ejemplo, un ensayo que establece analogías del sufismo con el psicoanálisis. O voces críticas en los lugares menos sospechados.

Cuando uno rasca un poco en el discurso islamofóbico, a veces no hace falta ni hacerlo, uno se encuentra con un teocón, un conservador cristiano y nacionalista español. Un heredero político del franquismo vestido de demócrata y de liberal en lo económico. Convencidos de la superioridad moral de Occidente, parecen olvidar que hará no más de sesenta años la Iglesia Católica en España declaró una Cruzada. Tan preocupados por el Islam y lo que dice el Corán, no quiero ni pensar qué podría suceder si alguien se molestara en leer la Biblia, en especial el Antiguo Testamento.

En Internet circula una anécdota al respecto. La conocí en la página web de Javier Ortiz, pero el enlace ya no funciona. Resulta que en en EE.UU. una tal “Dr. Laura” que hace de consejera sentimental en la radio manifestó su rechazo a la homosexualidad por estar condenada por Dios en el Levítico como una abominación. Un oyente del programa, se tomó la molestia de leer ese libro del Antiguo Testamento y al surgirle varias dudas escribió una carta a la tal Dr. Laura para que le ayudar a salir de dudas, que son las siguientes.

a) Cuando quemo un toro en el altar como sacrificio sé que emite un olor que es agradable para el Señor (Lev 1:9). El problema está en mis vecinos. Argumentan que el olor no es agradable para ellos. ¿Debería castigarlos? ¿Cómo?

b) Me gustaría vender a mi hermana como esclava, tal y como sanciona el Éxodo, 21:7. En los tiempos que vivimos, ¿qué precio piensa que sería el más adecuado?

c) Sé que no estoy autorizado a tener contacto con ninguna mujer mientras esté en su periodo de impureza menstrual (Lev 15:19-24).El problema que se me plantea es el siguiente: ¿cómo puedo saber si lo están o no? He intentado preguntarlo, pero bastantes mujeres se sienten ofendidas.

d) El Levítico, 25:44, establece que puedo poseer esclavos, tanto varones como hembras, mientras sean adquiridos en naciones vecinas. Un amigo mío asegura que esto es aplicable a los mejicanos, pero no a los canadienses. ¿Me podría aclarar este punto? ¿Por qué no puedo poseer canadienses?

e) Tengo un vecino que insiste en trabajar en el Sabat. El Éxodo, 35:2, claramente establece que ha de recibir la pena de muerte. ¿Estoy moralmente obligado a matarlo yo mismo? ¿Me podría apañar usted este tema de alguna manera?

f) Un amigo mío mantiene que aunque comer marisco es una abominación (Lev 11:10), es una abominación menor que la homosexualidad. Yo no lo entiendo. ¿Podría usted aclararme este punto?

g) En el Levítico, 21:20, se establece que uno no puede acercarse al altar de Dios si tiene un defecto en la vista. He de confesar que necesito gafas para leer. ¿Mi agudeza visual tiene que ser del 100%? ¿Se puede relajar un poco esta condición?

h) La mayoría de mis amigos (varones) llevan el pelo arreglado y bien cortado, incluso en la zona de las sienes a pesar de que esto está expresamente prohibido por el Levítico, 19:27. ¿Cómo han de morir?

i) Sé gracias al Levítico, 11:6-8, que tocar la piel de un cerdo muerto me convierte en impuro. Así y todo, ¿puedo continuar jugando al fútbol si me pongo guantes?

j) Mi tío tiene una granja. Incumple lo que se dice en el Levítico, 19:19, ya que planta dos cultivos distintos en el mismo campo, y también lo incumple su mujer, ya que lleva prendas hechas de dos tipos de tejido diferentes (algodón y poliéster). Él, además, se pasa el día maldiciendo y blasfemando. ¿Es realmente necesario llevar a cabo el engorroso procedimiento de reunir a todos los habitantes del pueblo para lapidarlos? (Lev 24:10-16). ¿No podríamos sencillamente quemarlos vivos en una reunión familiar privada, como se hace con la gente que duerme con sus parientes políticos? (Lev 20:14).

A pesar de lo visto, no creo yo que los cristianos sean peligrosos. Yo, sin ir más lejos, me adhiero al “Manifiesto en favor del matrimonio entre católicos” (otro clásico en Internet). Eso sí, a la existencia de las clases de religión en la escuela pública creo que debería acompañarles espacios de divulgación científica en las ceremonias religiosas. Una medida moderna y con talante…