Archive for the ‘Animal Político’ Category

Un ejemplo desde Chile

Monday, June 30th, 2008

Hoy comparece la Ministra de Defensa española ante la comisión de Defensa del Congreso. Ayer El País Semanal publicaba una entrevista a Michelle Bachelet, presidenta de Chile.

[H]ay una parte de su biografía que se ha destacado poco y me ha llamado la atención: su curso de estrategia militar aquí en Chile y el de posgrado en defensa continental en Fort Leslie McNair (Washington) a mediados de los noventa.
Lo hice porque consideré que uno de los problemas que tuvimos en Chile era una falta de diálogo entre el mundo de la política y el mundo militar. Mi gran preocupación era cómo lograr no repetir una tragedia como la que habíamos pasado [el golpe de Estado y la dictadura de Augusto Pinochet entre 1973 y 1990]. Yo creía que en el mundo de la política y de la izquierda había que entender que las Fuerzas Armadas eran parte constitutiva del Estado y que teníamos que generar confianza entre ambos mundos, dejando atrás los prejuicios, para asentar las bases de la democracia. Porque la democracia es algo mucho más que la mera elección de los representantes. Lo importante y lo difícil es aprender a convivir con un espíritu de amistad cívica. Ése es el sentido de mi acercamiento a lo militar en plena transición política.

Pensaba que era un mecanismo de defensa; salvando todas las distancias, como el indígena americano que aprende el español, la lengua de los conquistadores, para combatirlos mejor.
No, porque ya estábamos en democracia. Era una manera de explorar cómo construir una sociedad sana y democrática y no reproducir los errores del pasado. Me parecía, además, que desde la izquierda no le habíamos dado el valor suficiente al mundo militar, como tampoco a la seguridad ciudadana.

Yo preferiría no tener que sacar conclusiones.

Cuatro años más

Tuesday, April 15th, 2008

Tenía la intencion de abandonar mi autoimpuesto alejamiento de la blogsfera con motivo de las elecciones generales del 9 de marzo. Pensaba incluso comentar mis intenciones de voto pero los acostumbrados fallos de Correos y el asesinato de Isaías Carrasco me hicieron abandonar la idea. Otra vez más no voté.

Fue hace cuatro años, un 29 de febrero de 2004, cuando empecé con esto de los blogs y si en un principio empecé contando batallitas personales terminé hablando de política. Fue una cuestión de acción y reacción. Estos días la Caverna ruge con el nombramiento de Carmén Chacón. Así que es hora de volver a la faena.

Los profetas del pollocalipsis se pasaron la anterior legislatura clamando primero ante el retorno del partido del “despilfarro, el paro y la corrupción” , luego ante la alianza entre el PSOE y ETA que ejecutó en el 11-M un golpe de estado y por último anunciaron que España se rompía. En Navarra el PSOE no gobierna, según ETA las negociaciones con el gobierno del PSOE se encontraron con el “muro de la Constitución” y si el Estado transfiere competencias es porque aparte de los nacionalistas aquí los barones regionales piden por allá café para todos.

La España que es resulta ser un país más normal de lo que ciertos medios cuentan. No me gustaría tener que perder el tiempo en desmontar falacias pero la política puede que vuelva a asomarse por este blog.

[Nota: Gracias a David este blog tiene nuevo servidor y su motor es ahora Wordpress 2.5. Poco a poco todo volverá a la normalidad.]

Un día juancarlista lo tiene cualquiera

Sunday, November 11th, 2007

Oía tanto la palabra “fascista” en boca de los estudiantes de ultraizquierda de mi universidad que terminé comprando “El fascismo” de Stanley G. Payne, del que Alianza Editorial ha sacado hace no mucha una nueva edición. Eran los tiempos de las manifestaciones contra la Ley Orgánica de Universidades y la invasión de Iraq . Según ellos fascistas eran todos los que no pertenecíamos a alguno de sus grupúsculos totalitarios de inspiración marxista. Terminé harto del uso del término como insulto. Posiblemente la mayoría de los que lo empleaban hubieran sido capaces de definir el fascismo si alguien se lo hubieran pedido.

Hugo Chávez ha llamado fascista a José María Aznar en la XVIIª Cumbre Iberoamericana celebrada en Santiago de Chile. Y mientras el presidente del gobierno español tenía el uso de la palabra, que estaba empleando para defender a Aznar, Chávez lo ha interrumpido. Esa es otra cosa que no aguanto. A esto el rey ha intervenido mandando a callar a Chávez. ¿Y qué quieren que les diga? Si la cosa ha quedado en eso, me parece estupendo. De momento el resultado es más que curioso:

-Aznar llama por teléfono al Rey y Zapatero para agradecerles su apoyo.
-Barcepundit dice que “Zapatero ha estado bien, por una vez” y “muy mal el PP, por lo menos la reacción de Gabriel Elorriaga que acabo de ver por televisión“.

Bin Laden y los mitos necesarios

Thursday, October 4th, 2007

El 11-S muchas personas de izquierda se enfrentaron ante un dilema moral. Sus más elementales instintos humanos les hicieron horrorizarse ante un acto pavoroso del que se decía, calculando el número de trabajadores de las Torres Gemelas, había causado decenas de miles de víctimas. ¿Cómo no sentir horror y asco ante la muerte y la destrucción? ¿Cómo no sentir empatía con los ciudadanos de la única hiperpotencia global? ¿Cómo no condenar un acto cometido presumiblemente por aquellos a quienes hasta el momento se tenían por campeones de los débiles y abanderados del antimperialismo?

Muchas de aquellas personas de izquierda sintieron revolverse sus entrañas. Se sentían incapaces de sentir conmiseración por las víctimas y asco por los verdugos. La realidad les resultaba insoportable. Poco a poco en su cabeza se fue abriendo paso una terrible necesidad de reordenar la realidad. Aquellos ejecutivos estadounidenses bien trajeados que se alejaban de la Zona Cero cubiertos de polvo y cenizas no podían ser víctimas dignas de afecto. Aquellas mujeres que mostraban una foto de un familiar y miraban a la cámara preguntando si alguien había visto a sus seres queridos pero sin terminar la frase al romper a llorar no podían ser objeto de pena. Los estadounidenses no eran dignos de recibir el status de víctima. La muerte de miles de ellos no podía ser un acto que lamentar.

Y así se abrió paso una idea. Todo debía ser mentira. Un acto tan brutal y espeluznante que nos obligaba a sentirnos neoyorkinos también nosotros aquel día sólo podía ser una maniobra deliberada de poderes ocultos en la sombra. Un criminal del calibre de Bin Laden sólo podía ser agente a sueldo de Washington. El 11-S debía ser sin duda una operación clandestina de la CIA o del mismísimo Mossad, un plan perfectamente articulado por los más implacables halcones neocón de la administración Bush.

Miles de personas de izquierda respiraron entonces aliviadas en todo el mundo. Habían encontrado por fin poderosas razones para no participar en el horror y la conmoción generalizada. En el peor de los casos, se dijeron, si el tal Osama Bin Laden existía sólo estaba haciéndole pagar a EE.UU. por todos sus desmanes en el mundo. Miles de personas de izquierda volvieron a mirar otra vez a sus televisores, y mientras el resto del mundo miraba con horror y costernación las mismas imágenes ellos no sintieron nada.

Hoy en radiocable.com me han entrevistado. Hablé de la guerra de Afganistán en los años ochenta, el papel de Bin Laden en ella y el origen de la yihad global. Desmontando el mito de “Bin Laden fue agente de la CIA” salió un titular: “Bin Laden no necesitaba los cheques de la CIA para llegar a fin de mes”.

Afganistán, una verdad incómoda para el gobierno

Wednesday, October 3rd, 2007

España mantiene tropas en Afganistán como parte de la Internacional Security Assistance Force, una fuerza multinacional creada bajo mandato de la ONU en diciembre de 2001 y liderada por la OTAN desde noviembre de 2003.

En la ISAF se integraron aquellos países que no quisieron participar en la Operación “Enduring Freedom” combatiendo a los talibán y prefirieron darle un perfil de misión de ayuda humanitaria a su participación militar en Afganistán. En un principio la ISAF sólo se desplegó en torno a Kabul pero actualmente cubre todo el país, dividido en cinco mando regionales. A excepción del que se asienta en Kabul cada mando regional comprende varios Equipos de Reconstrucción Provincial (PRT en inglés).

Las tropas españoles en Afganistán están desplegadas en el área de operaciones del Mando Regional Oeste, actualmente liderado por Italia y con sede en la ciudad de Herat.

Informa la página web del Ministerio de Defensa español:

España lidera la Base de Apoyo Avanzada de Herat, aporta un Equipo de Reconstrucción Provincial en Qala i Naw y diverso personal, tanto en el Cuartel General del Mando Regional de Herat, liderado por Italia, como en el Cuartel General de ISAF en Kabul.

España en Afganistán

Un mapa con la distribución de los grupos étnicos en Afganistán revela que las zonas en torno a Herat y Qali i Naw son de población diversa y donde los pashtunes, el grupo étnico que ha sido siempre base social de los talibán, no son mayoría. Ello mantuvo durante bastante tiempo a la región de la dinámica de creciente violencia que han vivido las regiones fronterizas con Pakistán y de mayoría pashtún. Hasta ahora.

Sería largo explicar el por qué del auge de la campaña insurgente de los talibán pero sirvan algunas ideas:
-La concentración estadounidense y británica de esfuerzos, recursos, dinero y tropas en la invasión y consiguiente ocupación de Iraq dejó a Afganistán en segundo plano. A ello hay que sumar la escasa entidad de los contingentes de la ISAF. Más de 30 países la componen y la mayoría no llega a los 500 efectivos . (En el caso de Luxemburgo. Islandia y Suiza no llegan a la docena).
-La reacción al desplazamiento del poder de los pashtunes gilghazi, que lideraban el movimiento talibán, por otros grupos (pashtunes durranis, tayikos y uzbekos) ha sido
-Los planes de erradicación del cultivo de la adormidera, plagados de corrupción, que ha empobrecido a campesinos humildes sin otra alternativa económica.
-La existencia de una retaguardia segura al otro lado de la frontera con Pakistán y que coincide con las zonas de gobierno tribal donde el poder del estado pakistaní es testimonial.

En los últimos seis meses se han sucedido las noticias sobre repetidos incidentes armados entre las fuerzas gubernamentales y de la ISAF con grupos insurgentes en el área que operan las tropas españolas. Esas noticias han pasado por lo general desapercibidas en España debido en parte al desinterés de los medios y en parte a las restricciones impuestas por el Ministerio de Defensa español. Aún así, y a veces gracias a los medios de comunicación extranjeros, han ido llegando noticias que permitían deducir que grupos insurgentes talibán han empezado a operar en las provincias donde los soldados españoles están desplegados. Mientras los factores que antes enumerábamos no cambien sólo podemos deducir que los incidentes irán a más y que inevitablemente habrá más bajas españolas.

De lo inadecuado de los materiales con que cuentan los soldados españoles ya hemos hablado y seguiremos hablando. Hoy nos limitaremos a manejar cifras. El contingente español lo forman 690 militares que se reparten entre los siguientes lugares:
-Manas (Kirguistán), en una base aérea por donde pasan los militares y materiales que se desplazan por vía aérea entre Afganistán y España.
-Kabul, formando parte del cuartel general de la ISAF.
-Herat, formando parte del cuartel general del Mando Regional Oeste y en una Base de Apoyo Avanzado.
-Qala i Naw, formando el grueso de un Equipo de Reconstrucción Provincial.

Dejando a un lado a los militares en Manas y Kabul, podemos decir que las tropas españolas que operan “sobre el terreno” lo hacen principalmente en las provincia de Badghis y Herat. Aunque las noticias sobre la reciente muerte de dos soldados españoles en Afganistán en la provincia de Farah nos llevaría a añadir esa provincia al área de operaciones española. Consultando la información que ofrece la Wikipedia podemos conocer la extensión de las provincias afganas y compararla con las comunidades autónomas o provincias españolas como referencia.

La provincia de Badghis, bajo responsabilidad, española tiene 20.591 kilómetros cuadrados de extensión y una población aproximada de 300.000 habitantes. Esto la sitúa en extensión a medio camino entre el tamaño de Badajoz (21.766 km. cuadrados) y el de Cáceres (19.868 km. cuadrados), las dos provincias más extensas de España. Tomando la cifra teórica de 690 militares españoles sale un ratio de 29,84 kilómetros cuadrados y 435 civiles por soldado.

Las cuatro provincias bajo responsabilidad del Mando Regional Oeste (Farah, Herat, Badghis y Ghor) forman un territorio de 160.319 kilómetros cuadrados. Su equivalente sobre el mapa de España serían las comunidades autónomas de Castilla La Mancha, Aragón y Cataluña juntas (159.296 kilómetros cuadrados en conjunto). Ahora cojamos los datos que dicen que el Mando Regional Oeste cuenta con 2.000 efectivos y hagamos un cálculo. 2.000 soldados en una provincia de 159.296 kilómetros cuadrados suponen 80,1 kilómetros cuadrados por soldado.

Habría que considerar que del contigente total, por la naturaleza de su cometido, un buen número de militares (oficinistas, médicos, mecánicos, etc.) no salen a patrullar fusil en mano por las carreteras afganas. Algunos ni siquieran están en esas provincias (como los contingentes en Manas y Kabul). Basta decir que del contingente español de cerca de 700 soldados sólo una compañía (sobre la centena de soldados) es de fusileros.

Ahora hagamos una comparación con la fuerza multinacional en Kosovo, la KFOR. Kosovo tiene una superficie de 10.887 kilómetros cuadrados que podemos comparar con los 10.806 de la provincia de Valencia. Y la población la compone 200.000 personas. El total actual de tropas multinacionales de la KFOR es de 18.000 soldados aunque en su momento álgido hubo 50.000. La cifra actual nos da unos ratios de 0,60 kilómetros cuadrados por soldado y 11 civiles por soldado. Si tomamos el momento de mayor presencia militar multinacional en Kosovo ambos ratios serían 0,22 km. cuadrados/soldado y 4 civiles/soldado.

No hay que ser un genio de la contrainsurgencia para saber que las fuerzas destacadas en Afganistán son insuficientes. El comandante en jefe de la ISAF ya lo dijo hace poco. La situación en Afganistán empeora. Las tropas españolas están en una guerra. Señor presidente del gobierno, señor ministro de defensa ¿qué van a hacer?

Las costuras de la Transición

Sunday, July 22nd, 2007

Crecí oyendo repetidamente las maravillas de la Transición política española. Recuerdo a todos aquellos jefes de estado y gobierno de América Latina y Europa del Este tras la caída del Muro de Berlín alabando la Transición en las entrevistas que coincidían a los medios en sus visitas oficiales a España. Y recuerdo como pensaba de aquellos que criticaban al PSOE y PCE desde posiciones más a la izquierda que eran unos viejos cascarriabas.

Parece como si una generación de española hubiera desistido de leer la letra pequeña del contrato. Y sólo otra generación, que no vivió la Transición ni el 23F siendo mayor de edad, con nuevos medios se dispone a romper tabúes. Esa generación descubre de pronto las peculiaridades del código penal español respecto a lo que se puede decir sobre la familia real. O descubre que hay muchos españoles, parientes próximos de personas vivas, enterrados en fosas comunes o en cualquier cuneta.

Contaba Javier Ortiz hace poco que un amigo le había mostrado su sorpresa al descubrir una bandera republicana colgada en la pared de la habitación de su hijo. Yo que soy de una generación que mira con desconfianzan a los hijos de la ESO empiezo a creer que nos queda por delante tiempos interesantes. Ojalá.

Una gran nación

Thursday, June 21st, 2007

Más allá del lapsus, según algunos freudiano, de Mariano Rajoy al decir eso de “ETA es una gran nación” la cuestión es que lo que quiso realmente decir y afirmó es “España es una gran nación”. Una frase interesante.

Hace poco la editorial Libros Libres, (la misma que ha publicado a Luis del Pino) sacó un libro de entrevistas con Mayor Oreja titulado “Esta gran nación”. Parece que veremos la expresión en boca de políticos populares por un tiempo.

¿Sabe alguien lo que significa? Lo dudo. ¿Pero se atreve alguien a no mostrarse de acuerdo? Es como aquella pregunta que los medios de comunicación estadounidenses popularizaron en vísperas de la Operación “Tormenta del Desierto”: “¿Apoya usted nuestras tropas?”. En un país como EE.UU. ¿quién se iba a atrever a decir que no? Y así los medios mostraban sondeos de opinión donde todo el mundo apoyaba a las tropas, y por ende se deducía un apoyo monolítico a la guerra.

¿Qué significa que España es “una gran nación”? Nación se puede entender como país o como comunidad cultural. En ambos casos la sola idea de que haya una nación grande implica que haya otras pequeñas. Entonces afirmamos que España es grande como nación, ¿respecto de quién o quiénes?

Como país, ¿qué medimos? ¿La extensión geográfica y la fortaleza demográfica? ¿La antigüedad como unidad política? ¿La fortaleza de nuestras instituciones democráticas? Como comunidad cultural, ¿qué consideramos? ¿Las excelencias de nuestra cocina? ¿La universalidad de nuestros artistas?

Todas estas preguntas podrían tener una respuesta sencilla. Al fin y al cabo el libro de Mayor Oreja gira en torno al País Vasco y el problema de ETA. La frase de Mariano Rajoy fue pronunciada tras un reunión con el presidente de gobierno para tratar el anuncio oficial de que ETA volvería a matar. La nación española en ambos casos se imagina frente a la nación vasca.

Las exaltaciones patrióticas del Partido Popular sólo reflejan a un nacionalismo español acomplejado que siguiera los consejos de esos libros de autoayuda que recomiendan llamarse guapo a uno mismo frente al espejo. Si hay estados fallidos, España es una nación fallida porque no ha sabido construir un imaginario colectivo. ¿Dónde están nuestros mitos fundacionales? La derecha se empeña en la Reconquista y en la colonización de América. ¿Cómo haremos entonces que se sientan españoles a los ciudadanos nacidos en los Andes y el Magreb?

Vivimos el legado de aquellos cuarenta años en los que, como dice Reverte, se le puso camisa azul al Cid. Pero no es sólo culpa de la derecha con todo lo ridículo que resulte mezclar a Don Pelayo y Al Qaeda, tararear un himno sin letra o convertir al desempeño del Real Madrid en termómetro de la fuerza de la anitespaña. La izquierda renunció hace tiempo a la idea de España. El patriotismo no es más que el amor propio de un país. Y tan malo es ir de fantasmas por la vida como ir dispuestos a poner la otra mejilla. Sin nación se hace difícil hablar y entender defensa nacional. Quizá sea eso lo que haya que explicar antes de hablar de barcos, misiles y el mundo que viene.

Amanece de nuevo en España

Monday, June 18th, 2007

La victoria del Real Madrid en el campeonato de la Liga de Fútbol es un claro indicio de que determinados poderes fácticos están en franca retirada en España. Todo el mundo sabe de las simpatías por el Barça que siente el presidente del gobierno de este país (Madrid, campeón. Jódete ZP). Que a su equipo se le escapara la liga a última hora sólo puede significar el aislamiento de Zapatero en la Moncloa y su debilidad para intervenir en los asuntos del país. Estos indicios apuntan a qué habrá nuevas y sorprendentes revelaciones en el juicio del 11-M, ya que personas con información clave se verán tentadas de aplicar una maniobra de “sálvase quién pueda”.

No, no es una broma. Tampoco he fumado nada que hubiera traío de mi viaje a Holanda. Sólo he parafresado las conclusiones a las que se han llegado en ciertos foros y blogs que un servidor tiene la mala costumbre de visitar. Si ya lo decía mi madre. Tanto tiempo en Internet no puede ser bueno.

Letra para el himno, ¡no por favor!

Thursday, June 7th, 2007

El 20 de abril de 1792 la Francia revolucionaria entró en guerra con Austria. Fue el inicio de una serie de guerras entre las potencias absolutistas europeas y Francia. Días después, un oficial de ingenerios llamado Claude-Joseph Rouget de Lisle compuso una canción que tituló “Chant de Guerre pour l’Armée du Rhin” inspirándose en los versos de un cartel que llamaba a los ciudadanos a las armas. La canción pronto se popularizó. Y cuando unos batallones marselleses entraron en París empezó a conocerse como “La Marsellesa”.



En 1943 Joseph Kessel y Marice Druon adaptaron una canción rusa cantada por Anna Marly. A través de las emisiones de la BBC para la Francia ocupada se hizo muy popular entre el maquis, siendo conocida como “Le Chant des partisans”. Se hizo tan popular que cuando acabó la guerra alguno la propuso como himno nacional de Francia. Hubiera sido muy curioso de ver a un país de la Unión Europea con un himno en el que se dice “‘¡Eh! Saboteador, cuidado con tu fardo de dinamita”.

Las naciones se construyen sobre mitos y toda tradición tiene fecha de nacimiento. Pero el francés es un buen ejemplo de cómo de forma espontánea dos canciones supieron conquistar la imaginación de todo un pueblo al captar como ninguna otra cosa pudo los sentimientos y la experiencia colectiva. No hay que ser francés para captarlo. A mí realmente me gustan

Aquí, en cambio, quieren que sea una comisión creada desde el Congreso la que le ponga a un himno que nació como marcha militar y que los horteras tararean en voz alta mientras suena.

¿Importa el terrorismo?

Monday, June 4th, 2007

Hoy Timothy Garton Ash cuenta en El País algo en la misma línea de lo que yo viví viajando a Holanda. La era del terrorismo global implica sufrir incomodidades y restricciones sobre las que uno no puede evitar preguntarse su utilidad.

Dada la naturaleza cambiante del terrorismo las medidas se asemejan a esos rituales perpetuados por la tradición pero de los que se ha olvidado su significado original. Quizás la impresión de que toda esas medidas tienen algo de teatral e inútil nos lleva a pensar que la amenaza yihadista ha sido exagerada.

Me atrevería a decir que el punto de vista sobre la cuestión varía según la ideología. Hay una cierta afinidad electiva a la hora de elaborar el discurso, siempre predecibile. Como acudir al kiosko cada mes y jugar mentalmente a adivinar los titulares de la edición española de Le Monde Diplomatique. Como abrir RedLiberal en la ventana del navegador y echarse una risas con la colección de falacias sobre el Islam que de vez en cuando nos deleitan algunos (*).

¿Cuántos de los que critican las relaciones del gobierno español con el régimen cubano abrieron la boca cuando Aznar apareció junto a Gaddaffi? (Y de paso se llevó de regalo un cabalo llamado “El rayo del líder? ¿Dónde andará?) ¿Cuántos de los que critican tan ruidosamente el realismo político de la administración Bush aliándose con regímenes como el saudí o pakistaní han elevado una sola vez la voz para una sola vez ponerse en la piel del pueblo cubano? Simplemente obviamos las cuestiones complicadas. La blogosfera está llena de diatribas de ese tipo.

Pero el mal de muchos no puede servirnos de tonto consuelo. En el fondo lo fácil es dedicarse a hablar de cuestiones cuyas respuestas no nos resultan incómodas o inquietantes. Así pasa que ante la cuestión del terrorismo yihadista la izquierda esté tan perdida. Es hablar del asunto en un foro público y enseguida alguien pregunta por qué cuando hablamos de terrorismo nos referimos a grupos yihadistas y no a EE.UU. o Israel. El tiempo pasa, concluye el debate y el asunto a tratar no ha sido ni rozado.

Una de las cosas que llamaba la atención al leer sobre la amenaza yihadista en el Reino Unido es que los portavoces y expertos de la policía británica daban por seguro que se cometería un atentado yihadista en Londres tarde o temprano. Así de crudo y directo.

¿Qué pasará en España cuando suceda el próximo 11-M? ¿Nos volveremos a culpar a nosotros mismos? ¿Seguiremos creyéndonos a salvo siempre que vendamos un poco de nuestra alma al diablo?

La izquierda necesita una discurso al respecto. Y el pacifismo no es la respuesta.

[*] Mis dos falacias favoritas:
-Coger suras del Corán y largar una perotata en el blog a partir de ellas sobre la naturaleza intrínseca perversa y maligna del Islam. Lean el Levítico y asústense. No me responsabilizo de las iglesias que resultan quemadas.
-Explicar con alarmismo la naturaleza agresivamente expansionista del Islam. Ni punto de comparación con las potencias coloniales europeas, que como todos sabemos expandieron el budismo y el zoroastrismo por América, África y Asia a base de mucho talante.