La batalla de fondo en las elecciones de Estados Unidos

Tras conocerse el resultado de las elecciones del pasado martes en el cuartel general de la campaña republicano no podían creer que Mitt Romney había perdido. Durante el día el Proyecto Orca, el software que procesaba todas las encuestas realizadas por 34.000 voluntarios, anunció una victoria republicana. Sin embargo, no paró de fallar en todo el día a pesar de ser la gran arma estratégica para ganar en los estados donde las encuentas reflejan que no hay un ganador claro. A media tarde el sistema se cayó. Toda la operación fue un fiasco. En el bando opuesto, la campaña de Obama usó masivamente las nuevas tecnologías de una forma mucho más eficaz. Procesamiento en la nube de Amazon y software libre fueron usados extensivamente para movilizar a los voluntarios de forma más descentralizada. Muchos voluntarios no pisaron jamás una sede de la campaña de Obama. Se les asignó un argumentario y una lista de teléfonos de votantes a los que llamar desde casa. O recibieron instrucciones para localizar y unirse a un grupo local. Eso sí, todo se gestionaba a través de una aplicación que permitía llevar un registro de todas las actividades.

El empleo masivo de Internet en la campaña de Obama de 2008 fue alabado en su momento como algo innovador. Pero los responsables de la campaña de 2012 fueron un paso más allá integrando todas las bases de datos que hace cuatro años estaban dispersas. La revista Time le ha dedicado un artículo a “La Cueva”, el centro neurálgico donde se procesó la información durante la campaña de Obama. El diario on-line Público lo ha recogido y ampliado. Y no sé si los redactores han caído en la cuenta de algo. Los responsables de la campaña de Obama cuentan cómo pudieron identificar individualmente a votantes en los estados clave vía Facebook. A los voluntarios de la campaña de Obama se les pidió que instalaran una aplicación para realizar acciones on-line. No lo dicen explicitamente, pero está claro que esa aplicación permitió a los planificadores de la campaña acceder a la lista de contactos de los voluntarios y examinar sus intereses. Es decir, los voluntarios cedieron su privacidad y entregaron la de sus amigos a la campaña de Obama. Estoy seguro que al instalar la aplicación había un rollo legal que nadie se leyó. La gran fiesta de la democracia fue la gran fiesta del fin de la privacidad. Pongan su imaginación a volar.

5 pensamientos en “La batalla de fondo en las elecciones de Estados Unidos

  1. Me parece muy significativo el asunto señalado en el articulo y creo que conviene contextualizarlo añadiendo indicacion de que el acceso a los contactos y datos de navegacion es algo que ya suele hacer, rutinariamente y desde hace años, cualquier extension para el navegador, asi como no pocas aplicacioncillas irrelevantes cuyo objetivo es precisamente tal captura de datos.

  2. Muy cierto, Jesús, lo del voto latino. Y mucho antes que el 2050. El mundo latino tiene cuatro grados de asimilación idiomática, desde el que solo habla español hasta el que solo habla inglés. Les une cierta identidad (algo inventada por la publicidad, dos tercios son mexicanos, el resto de múltiples procedencias y tradiciones, véase Miami como ejemplo por antonomasia). Pero lo que está sucediendo es una fusion cultural, no solo en el uso del idioma (el inglés se llena de palabras españolas) sino dentro de la propia comunidad latina: las cadenas hispanas en español ya emiten subtitulado al inglés para que toda la familia reunida pueda ver la novela. La familia, he ahí la diferencia y no tanto el idioma. Muchos mexicanos con nacionalidad siguen pensando en México como su identidad, pero nadie quiere renunciar a ser norteamericano.

    Y ahora Puerto Rico votó por la estadidad. Cuando viví allí, jamás se hubiera dado un 60% a favor de unirse definitivamente a los EEUU.

    (Y, a todo esto, la estrategia de la política exterior española, a la luna de Valencia, sin saber en qué consiste su rol allí, para abrir comercio se entiende. Supongo que en San Juan sigue un bandera española pintada junto a otra puertorriqueña, símbolo de cuando el Rey lo visitó: era su forma de decirle a los EEUU que ellos eran puertorriqueños. Qué será de todo eso)

  3. Gonzalo:
    Sobre las oportunidades perdidas en España por el ombliguismo y el ensimismamiento se podría hablar largo y tendido. Todo se basa en el sesgo de mirar al mundo con los ojos de hidalgos venidos a menos que mirar a los países emergentes por encima del hombro. ¿Los chinos?, “sólo saben hacer copias baratas”. ¿Los turcos?, “son moros y nunca deberían entrar en la UE”. ¿El mercado estadounidense?, “bah, que los yankees aprendan español y ya iremos”.

    Xavier: No hay que dar las gracias por los enlaces. No tengo reparo alguno en poner como referencia las cosas interesantes que dicen otros. Y vaya, me confirmas lo que era una elucubración mía.

  4. Pingback: “The Black Banners” de Ali H. Soufan | Guerras Posmodernas

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