Un nuevo centro del mundo

Ante la perviviencia de la Geopolítica Clásica de Mackinder y los intentos de revival en España respondí con un artículo crítico desde el punto de vista de las guerras posmodernas. Y es más. Pienso que si aún hoy existe una “tierra corazón” (heartland) de Eurasia sin duda se encuentra hoy en Oriente Medio, tal como apunté en mi artículo sobre el Gran Oriente Medio publicado en el número doble julio-agosto de la revista Fuerzas de Defensa y Seguridad.

Ahora encuentro que la misma idea la presentó Xavier Martin en 2010. Creo que merece la pena seguir explorando.

La devaluación de la información sólo lleva a la desinformación

Cuando me puse a trabajar con otros en desmontar la conspiranoia en torno al 11-M una de las primeras cosas que descubrí fue que a los amantes de las teorías conspirativas les importa poco la verdad. De hecho, la ciencia ha encontrado que son capaces de creer algo y su contrario para reforzar su versión distorsionada de la realidad. Leyendo sus blogs y sus foros llegué a la conclusión de que su principal motivación era de tipo personal. Los conspiranoicos vivían su particular fantasía adolescente de ser Luke Skywalker luchando en la Alianza Rebelde contra el Imperio. Soñaban con ser Neo tras tomarse la pastilla roja y haber despertado a la cruda realidad del mundo. De hecho los conspiranoicos españoles hacían muchas referencias a Matrix en su discurso. Recuerdo el comentario de uno diciendo “algún día nuestros nietos se sentarán en nuestras rodillas y nos pedirán una vez más que les contemos cómo descubrimos la conspiración y salvamos la democracia”.

Pero los conspiranoicos jugaban a su propio juego de las conspiraciones, sociedades secretas y acceso a conocimientos herméticos. Los conspiranoicos creen formar parte de una minoría elitista de mentes brillantes que han destapado un perverso plan maquinado por poderosas fuerzas ocultas que pasan desapercibidos a la masa dócil e ignorante. Recuerdo que alguien usó en un foro de temas militares en el que participo casi a diario la expresión “ah, ¿pero tú eres de esos borregos que todavía cree que en el 11-M se empleó Goma 2 ECO?” . El conspiranoico no es por tanto únicamente un heroico e incomprendido defensor de la verdad y la justicia luchando en minoría, sino un ser dotado de una inteligencia superior que ha sabido ver lo que para las mentes torpes y sencillas ha quedado oculto tras una muro de patrañas oficiales. Me lo definió perfectamente alguien que me contó con orgullo que el 11 de septiembre de 2001 frente a la pantalla de su televisor se dijo “¡Estos de la CIA se creen que soy tonto!”. Evidentemente la CIA no contaba con su astucia.

Creo que afortunadamente las teorías conspirativas del 11-M han quedo relegadas a los márgenes de la arena política tras haber el Partido Popular usado y desechado a sus defensores. Pero en cierta forma el discurso conspiranoico lo impregna todo en estos tiempos de crisis en los que Internet ha democratizado los canales de comunicación. Todo el mundo juega a ser editor de samizdat en la Resistencia. Los muros de Facebook, los perfiles de Twitter, las cadenas de correo, las noticias publicadas en Méneame.net están llenas de noticias que pretenden ser un guiño. “Te lo cuento a ti para que seas tan especial como yo”. “Te lo cuento para te sientas parte de algo importante y minoritario”.
-¡Lo que nadie te quiere contar de la crisis!
-¡Las noticias que los medios ocultan sobre Islandia!
-¡Lo que ningún medio se atreve publicar sobre los bancos!
-¡La huelga de la que nadie habla!
-¡Las alternativas al sistema que funcionan y nadie te cuenta!

Cuando la gente de izquierda salió a la calle para protestar contra la situación del país, tratando de no dañar al gobierno de Rodríguez Zapatero dirigiendo su indignación contra el Sistema, sucedió algo divertido. Algunos chiflados se sumaron a las acampadas montando talleres de biodanza o pegando sus carteles pidiendo “la verdad” sobre el 11-S. Pero los profundamente conspiranoicos no pudieron soportar verse parte de una masa que recibía el aplauso de diarios como El País. Afortunadamente descubrieron que había motivos para no querer formar parte de aquel movimiento. ¡El 15-M fue obra del capital judío internacional y think-thanks neoliberales estadounidenses!. Un suspiro de alivio colectivo recorrió una parte de la blogsfera. Habían encontrado motivos para poder distanciarse de la masa y poder sentirse de nuevo minoritarios, especiales y contracorriente.

En los temas que atañen a este blog ya conté mi idea de que detrás de las teorías llamativas y contrarias al parecer general de lo que sucede en el mundo está el buscar diferenciarse en un mercado saturado de analistas y opinadores profesionales para de paso parecer que se manejan discretas fuentes especializadas. También conté cómo el catastrofismo apocalíptico es otra técnica para lograr atención mediática y parecer interesante. Así llegamos a noticias como esta:

China liberará imágenes de alta resolución tomadas por el orbitador lunar Chang’e-2, que muestran claramente edificios y estructuras en la superficie de la luna. También afirma que la NASA ha bombardeado deliberadamente zonas importantes de la luna, en un esfuerzo para destruir los artefactos antiguos y las instalaciones. Las fotos que publicará muestran claramente los cráteres de impactos nucleares y los residuos de construcción causados por las explosiones en un esfuerzo de la NASA para destruir la verdad. China se está moviendo hacia la plena revelación de la realidad extraterrestre y liberará todos los datos e imágenes de la sonda Chang’e-2 en las próximas semanas y meses.

En un ámbito más pedreste he perdido la cuenta de artículos y noticias que prometen contarte la verdad oculta sobre los rebeldes sirios y lo que pasa en Siria. Gente que habla del “conflicto vasco” y jamás definiría a HAMAS como organización terrorista hablan de “las operaciones militares del gobierno contra los terroristas en Alepo”. Gente que alerta de los intereses ocultos de las grandes agencias internacionales (Associated Press, Reuters y Agence France-Press principalmente) además de los intereses particulares de los gobiernos te reproduce noticias sobre Siria procedentes de agencias de noticias de Moscú, La Habana y Damasco. Gente que ante unas declaraciones del gobierno de Mariano Rajoy sobre la crisis te dice convencida “yo nunca me creería nada que venga de un gobierno” te reproduce alegremente las noticias de la Syrian Arab News Agency. Y no olvidemos las bastardizaciones del materialismo histórico-dialéctico tan a mano en estas situaciones. ¡El petróleo! ¡Los oleoductos! ¡Los minerales! Van siempre de la mano de la fobia a Estados Unidos que sirve siempre de brújula moral. “Yo me fijo a quién critica Estados Unidos para saber quién son los buenos” decía alguien en unos comentarios en Menéame.net al comienzo de la crisis Siria.

Con esos mecanismos de análisis de la realidad, La guerra civil libia provocó un fenómeno hilarante. Tras los acontecimientos del 17 de febrero de 2011 aparecieron un buen puñado de analistas que señalaban la hipocresía occidental de haber aceptado de nuevo a Gadafi en la comunidad internacional. Rescataron las fotos de Gadafi con Tony Blair, con José María Aznar y con Jose Luis Rodríguez Zapatero. Los recursos energéticos de Libia eran la gran diferencia entre Túnez, Egipto y Libia. Francia había aceptado al final el cambio de régimen en Túnez. Estados Unidos había pedido a Hosni Mubarak para que renunciara. Pero los países occidentales iban a permitir que se masacrara al pueblo libio en armas luchando por su destino porque el régimen de Gadafi estaba vinculado a Occidente por los hidrocarburos. Entonces las bombas Armement Air-Sol Modulaire francesas salvaron in extremis a los rebeldes cuando las fuerzas gubernamentales rompieron el frente en Ajdabiya y se lanzaron en tromba hacia Bengazi. No recuerdo si el humo del ataque a aquella columna gubernamental se había disipado cuando los mismos analistas se ofrecieron, sin despeinarse, a explicarnos qué estaba pasando. Occidente se había lanzado a ayudar a los mismos rebeldes que dos semanas antes estaba dejando machacar para quedarse el petróleo libio. Todo era por el petróleo. Claro. Cristalino.

Y a la India se le fundieron los plomos

Hace semanas la India sufrió el mayor apagón de la historia. 600 millones de habitantes, casi la mitad del país, se quedaron sin luz. El asunto de fondo no sólo es la capacidad de la red eléctrica en un país que en el siglo XXI ha empezado a crecer económicamente a ritmo asiático, sino las necesidades energéticas de un país que necesita modernizar su infraestructura y asegurar sus fuentes de suministro energéticas. David Ruyet lo cuenta en su estupendo blog con un despliegue de datos, fuentes y enlaces apabullantes.

Q.E.D.

Espero con esto cerrar de una vez por todas un asunto que llevó a un lector a pedirme que me retractara. No sólo no lo hice, sino que además el tiempo me dio la razón punto por punto. Uno, dos y ahora el tres.

Santiago Abascal, que fue parlamentario del Partido Popular en el parlamento vasco y actual presidente Fundación para la Defensa de la Nación Española, publicó hace poco en Internet los retazos de su historia familiar. Amenazas de muerte, cartas de extorsión, ataques al negocio familiar… Esa parte de la microhistoria del País Vasco que veremos cuántos recordarán en un futuro. Fue entrevistado por Intereconomía a raíz de la repercusión obtenida.

P.Ya tendrá tiempo de enfrentarse con los grandes. En la universidad, por ejemplo. ¿Cree que, como a usted, le tocará ir a clase con escolta?
R. Espero que no. Sin embargo, para mis hijos deseo otra cosa: una España unida. Prefiero que vayan con escolta en una España unida que libres en una España rota.

Y con esto doy por cerrado el tema.

Los libros de junio y julio

Dark Sahara de Jeeremy Keenan.
Un coñazo de libro que me está costando terminar. El autor usa su conocimiento sobre los tuaregs del sur de Argelia para destripar las noticias en torno el secuestro de 32 turistas europeos en esa zona en 2003. El autor ridiculiza la versión oficial argelina pero lo hace introduciendo toda clase de especulaciones y elucubraciones que ralentizan el texto y marean al lector. Su tesis es que el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate era una ficción al servicio de los intereses de EE.UU. y Argelia. Viendo los acontecimientos en Malí pueden calibrar la perspicacia.

Poisoned Wells de Nicholas Shaxson y Africa: Crude Continent de Duncan Clarke.
Dos libros que aún no he leído y que tratan sobre la explotación de los yacimientos de petróleo en la nueva “carrera por África”, la versión local del “Gran Juego” de las superpotencias.

Chindia de Pablo Bustelo.
Un libro introductorio al auge de las dos futuras grandes potencias globales que he comprado durante mi acumulación de materiales para escribir un texto sobre la disputa geopolítica de ambos países en el Océano Índico.

Soldados en las calles

En alguna parte dejé escrito que los Juegos Olímpicos son un buene ejemplo de lo que significan las Guerras Posmodernas en los países desarrollados. El concepto de seguridad transciende ya el orden público, proteger al público de carteristas y terroristas, para implicar campos como las telecomunicaciones donde se superponen las responsabilidades públicas y privadas. Vemos cómo se desbordan los roles tradicionales de las fuerzas armadas y las empresas privadas ocupan parcelas antes reservadas al Estado.

En el vídeo alguien reconoce que el anuncio público del despliegue de los misiles tierra-aire Rapier 2000 y Starstreak cumple una función “disuasiva”, algo que bordea el terreno del “teatro de la seguridad“. Le acojonamos por su seguridad. Al final, tanta publicidad a las medidas tomadas para la seguridad de Londres se han cobrado su precio. El negocio turístico de estos Juegos Olímpicos como destino turístico han sido un fracaso.

La seguridad en Londres ha tenido además un episodio curioso. La empresa G4S, ganadora de un concurso para proveer servicios, se encontró con la imposibilidad de desplegar el número de vigilantes de seguridad contratado, obligando a cubrir los puestos vacantes con soldados que se suman al ya importante despliegue militar para los Juegos Olímpicos. La empresa se ha hundido en la bolsa, sufrirá penalizaciones económicas por parte del gobierno británico y se le obligará a sufragar el coste del despliegue de los soldados adicionales. Para colmo, se descubrió que dos de los guardias contratados por G4S resultaron ser inmigrantes en situación irregular.

Al final, se han destinado 17.000 soldados británicos a la seguridad de los Juegos Olímpicos de Londres. Una cantidad que supera con creces los 9.500 desplegados en Afganistán. Los soldados con el camuflaje MPT diseñado para Afganistán, las barreras de hormigón y las alambradas le dan un aspecto, recoge Conor Friedersdor, entre ciudad ocupada, base estadounidense en Afganistán y Guantánamo.

Mientras tanto, en Estados Unidos ha comenzado el despliegue de soldados y aviones sin piloto para dar seguridad en eventos públicos.