Primavera de ciberguerra, guerras híbridas y guerra en red

No estaba muerto. Ni de parranda. He bajado mucho el ritmo de publicación en el blog. Ando encerrado entre libros y tratando de producir lo más posible. Publish or perish. Ya terminé un articulo de crítica a la Geopolítica clásica que se me ocurrió tirado en el aeropuerto de Santiago de Chile y que condensa las ideas que vengo dándole vueltas a la cabeza desde el XIX Curso Internacional de Defensa en Jaca. Saldrá publicado próximamente en la Revista General de Marina de la Armada española.

He comprendido que estas tareas de demolición de lo viejo son necesarias para introducir lo nuevo. Y que antes de trabajar en la segunda versión y definitiva de Guerras Posmodernas es necesario trabajar en los grandes conceptos. En mayo serán las IV Jornadas de Estudios de Seguridad, organizadas por el Instituto Universitario “General Gutiérrez Mellado”. He enviado una propuesta de comunicación sobre la ciberguerra rusa contra Georgia durante la guerra de agosto de 2008 desde la perspectiva de las guerras híbridas de Frank Hoffman. Creo que hay ninguna literatura en español sobre casos reales de ciberguerra y bastante escasa sobre guerras híbridas. Además, es un tema de mi segundo libro sobre guerra distribuida. Y por eso de seguir “creando sinergias” espero terminar en paralelo un artículo sobre la ciberguerra rusa contra Estonia en 2007. Cuando tenga esos dos textos podré empezar a ensamblar el libro.

Los libros de febrero

Los libros de febrero de 2012.

“Distributed Network Operations” de Jeff Cares.
Uno de esos libros que compras sólo por el título y los terminas sin haber apenas tomado notas al margen.

“The New Pentagon’s Map” de Thomas P. M. Barnett. Un clásico de 2004 que vengo a comprar ocho años después pero algunas de cuyas ideas han tenido bastante influencia en mí.

Insurgents, Terrorists, and Militias: The Warriors of Contemporary Combat de Richard H. Shultz y Andrea J. Dew.
Un libro sobre actores no estatales violentos en los conflictos de Somalia, Chechenia, Afganistán e Iraq.

“El retorno de Eurasia 1991-2011″ de Francisca Veiga y Andrés Mourenza (coord.)
Tanto darle vueltas a la relevancia de la geopolítica clásica y aparece un libro por los miembros de Eurasian Hub que “rescatan” el concepto de Eurasia.

Un problema intelectual

Antes de que hicieran el último cambio en la web del CESEDEN, en la página donde era posible descargarse el “Boletín de Información” (nombre tonto para lo que tiene que ser la revista académica señera del Ministerio de Defensa español) aparecían los títulos de los artículos de cada número. En su momento los copié, los volqué en el procesador de texto y eliminé artículos, preposiciones, conjunciones, etc. Luego lo volqué en una página web que forma nubes de palabras. El resultado lo comente aquí. Hice una segunda versión donde convertí expresiones como Estados Unidos o EE.UU. en USA. El resultado fue que las palabras más frecuentes en el título eran:

UE, OTAN, USA, internacionales
evolución, factor, perspectiva, reflexiones
fuerzas, armadas, militar, militares, operaciones
política, seguridad, estrategia, defensa, nacional
conflictos, amenaza, lucha, guerra,
cooperación, paz
futuro, nuevas
terrorismo, Islam
Afganistán
nuclear

Podríamos programar entonces un generador de títulos aleatorios:

La evolución de la política de defensa de la OTAN.
El futuro de las operaciones militares de paz de la UE.
La cooperación en UE en la lucha contra el terrorismo.
Una perspectiva sobre la estrategia de seguridad nacional de USA.
La evolución de la estrategia militar de USA en el conflicto de Afganistán.
Las fuerzas armadas ante la amenaza del terrorismo nuclear.

Suena a chiste. Pero tengo la sensación de haber visto en alguna parte todos esos artículos imaginarios cuyo título he creado combinando palabras. Porque la mayoría de los investigadores en España tienen una visión estatocéntrica del orden internacional y su principal campo de estudio son la estructuras burócraticas de defensa supranacionales. Hay mucha gente que ha construido su carrera académica en contar las novedades de organizaciones como la OTAN o la Unión Europea. Cada pocos meses siempre hay un nuevo documento, un nuevo organigrama o una nueva crisis ante la que la institución se posiciona.

Podríamos crear un algoritmo generador de títulos que una a la institución con un evento, una cumbre o un área geográfica para crear sesudos papers académicos.

“La OTAN tras la Cumbre de Chipiona”
“La Unión Europa y Rusia”
“La OTAN tras la Primavera Árabe
“La Unión Europa y el Magreb”
“La OTAN y Asia Central”

Redactar estos textos es fácil. Sólo hay que contar los cambios de una evento a otro. Nos leemos el acta final de la “Cumbre de Chipiona” y contamos cómo la OTAN asume la cibrguerra, la amenaza zombie y el pie de atleta como misiones de la política de defensa común de sus miembros. Para variar, podemos hablar de las relaciones entre OTAN y UE (“eje euroatlántico”) o algún elemento de ambas organizaciones. Por ejemplo, en vez de decir OTAN podemos hablar de su programa Partnership For Peace (PfP) y así nuestro artículo podría llamarse “El programa Partnership For Peace y Asia Central”.

Mis favoritos son sin duda los papers académicos sobre la Unión Europea. En Bruselas están siempre inventándose cuarteles generales, órganos de coordinación, documentos doctrinales y tratados de seguridad. Uno puedo labrarse una carrera académica hablando del último invento de los burócratas de Bruselas. Lo más divertido sucede en las conferencias y presentaciones en congresos. Alguien del público levanta la mano y hace la molesta pregunta de “eso está muy bien, ¿pero algo de eso que cuenta se ha puesto en práctica alguna vez?”. Y entonces el excelso conferenciante resopla, hace un pausa y cuenta que “el Joint Zombie Crisis Cell efectivamente nunca se ha activado, pero que reunirse, sí, se reunen todos los años en una reunión de coordinación donde se actualiza la doctrina conjunta, se redactan documentos y se planifica en qué ciudad será la próxima reunión. Bueno, en realidad no sabemos si existen los zombies. Pero que aún así, debemos estar orgullosos todos los españoles porque este año ha asumido el mando un general de división español que ostentará el cargo por dos años.

Nótese que en la lista de términos no aparecía China, Magreb, Asia-Pacífico, África, Sáhara, Sahel, Somalia, Iberoamérica, ciberguerra, crimen, redes, Internet… La única amenaza subestatal es el terrorismo. Islamista, por supuesto. Un talibán plantando un IED, un tuareg secuestrando gente en el Sahel y un guerrillero somalí afiliado a un grupo aliado de Al Qaeda podrían ser todos considerados terroristas pero aún así luchar contra ellos se hace en el ámbito militar. Pero no. No aparece más que Afganistán. Basta acudir a un sarao y escucharles hacer preguntas para saber que lo que preocupa a cierta clase de militares es la Cruzada Global contra el Islamofascismo y la pérdida de valores morales en el seno de Occidente. Y convierten el terrorismo en campo de interés académico e intelectual aunque estén destinados en un submarino o un escuadrón de cazabombarderos.

He repetido el experimento de los títulos de artículos con la revista “Ejército”, publicada por el Ejército de Tierra español, tomando todos los números desde octubre de 2007 a diciembre de 2011.

Salen palabras como “años” y “cuerpo” porque es habitual artículos como “100 años del Cuerpo de Intendencia”, “Sesenta años de cascos azules” o “Reflexiones sobre el espíritu de cuerpo”.

¿Se animan ustedes mismos a crear los títulos?

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El lío de las redes

Uno de los libros que me traje de Uruguay el año pasado es “La revolución imposible” de Alfonso Lessa. Lo fui leyendo a rachas. En Montevideo di un salto y me fui directamente al capítulo 24 donde el autor trata un tema central del fracaso del MLN-Tupamaros. Uruguay era en el momento de su aparición un país con una democracia consolidada y población principalmente urbana. El trayecto desde Colonia del Sacramento a Montevideo me permitió comprobar otra característica de Uruguay: Es un país de praderas. En definitiva, un país pésimo para lanzarse a la lucha de guerrillas. Así que los Tupamaros fueron una insurgencia principalmente urbana que adoptó la denominación de “guerrilla urbana” para lo que en otros lugares se habría llamado simplemente terrorismo.

Alfonso Lesa, en ese capítulo donde habla del problema que supuso para los Tupamaros ser un movimiento urbano, termina hablando de los problemas en una organización en la que al principio entraron personas de la comunidad real para luego crecer y crecer hasta que terminaron entrando conocidos de conocidos que la convirtieron en un coladero de infiltrados de la policía. La “crisis del crecimiento” provocó también un problema con la formación de los miembros de bases y cuadros. Exactamente los mismos problemas que comentaba un estratega de Al Qaeda practicamente desconocido en España a pesar de tener la ciudadanía.

Tras la caída del régimen de los talibán, Mustafá Setmarian Nasar, alias Abu Musab Al Suri, publicó en Internet un libro de 1.600 páginas titulado “La llamada a la resistencia islámica global” donde hace un repaso a la historia de los grupos islamistas en su lucha contra los estados árabes y defiende el abandono del modelo tradicional de organización clandestina piramidal. Propone un modelo de “yihad individual” y “organizaciones fantasma” que resumen con el lema “un sistema, no una organización” (nizam la tanzim).

Las ideas de Setmarian llamaron mucho la atención en Occidente. Un investigador de un centro de investigación del Ministerio de Defensa noruego le dedicó un libro y varios informes. Un resumen del libro fue publicado por la armada de los Estados Unidos. Y varios artículos de prensa lo definían como “cerebro” o “arquitecto” del “plan maestro” de la yihad global. Aquí en España sólo salió en las noticias porque tras su detención en Pakistán desapareció rumbo a algún centro de detención secreto de la CIA y el juez Garzón solicitó información de su paradero.

Yo decidí dedicarle un capítulo de mi segundo libro, que estoy montando a piezas. Recientemente presenté como trabajo de clase en los cursos de doctorado un texto que con las debidas amplaciones espero mandar a una revista académica y convertir en la base del capítulo sobre Setmarian. En su preparación me llamó mucho la atención cómo se habla de la innovación organizativa que introdujo Al Qaeda con su “estructura de red” frente a los tradicionales grupos del terrorismo de los años 70, como los Tupamaros, que estaban fuertemente centralizados. ¿Pero acaso un grupo centralizado no deja de ser una red centralizada y por tanto podemos hablar de “red”? Me he quedado con la sensación de que hay pendiente por hace un trabajo que explique aplicados al terrorismo conceptos básicos sobre organización, red, topología de redes…

Enterrar a Mackinder

Quien haya seguido este blog desde hace tiempo habrá visto que desde mi paso por el XIX Curso Internacional de Defensa organizado en Jaca por la Academia General Militar y la Universidad de Zaragoza ando en guerra con la Geopolítica clásica, en especial con Harold J. Mackinder y su idea del pivote geográfico de la Historia.

Hoy terminé mi artículo “Apuntes para una Geopolítica del siglo XXI” del que aquí adelanté ideas de uno de los primeros borradores. No es que pretenda descubrir la rueda. Ya otros reflexionaron en el ámbito de habla hispana de cómo la sociedad de la información alteraba el factor geográfico pero al menos en el terreno académico español hay mucho por hacer para superar ideas de 1904.

Mientras tanto, en el Océano Índico

David Cenciotti ofrece un vídeo del Costa Allegra, el crucero italiano que quedó a la deriva por un fallo en sus motores, captado por un Dornier 228 de la Armada de la India con base en las islas Seychelles. ¿Qué pinta un avión indio tan lejos de casa?

En el Gran Juego de Asia, ante la entrada de China en el Óceano Índico, India también se posiciona creando aliados. Ese Dornier 228 de la Armada india será sustituido en el futuro por uno donado a las autoridades de la islas Seychelles.

El Instituto Español de Estudios Estratégicos remozó hace tiempo su página web y se muestra ahora mucho más activo, para variar, con una continua actualización de “artículos de opinión”. Entre ellos he encontrado varios bastantes interesantes que son una introducción al tema:
-“Las Marinas India y China en la Geopolítica del Océano Índico”.
-La transformación del escenario marítimo del Océano Índico.
-Las ambiciones marítimas de China.

Mientras tanto, Miguel contó hace tiempo en Rusadas.com con desenfado los planes de China e India de reconstruir viejos portaaviones soviéticos. Un día de estos encontraré tiempo para escribir sobre ello, después de ver las cosas que se dijeron en el XIX Curso Internacional de Defensa dedicado a los países BRIC.

“La Ola Verde”

Témoris Grecko es un periodista mexicano que se encontraba de viaje atravesando Asia cuando su paso por Irán le pilló el estallido de la “Revolución Verde” tras las elecciones presidenciales de 2009. Armado con su visado de turista, un red de amigos y un aspecto físico que le permitía pasar hasta cierto punto desapercibido vivió a pie de calle las manifestaciones, corrió delante de los antidisturbios, tragó gas lacrimógeno y fue salvado in extremis por iraníes anónimos. El libro es una mezcla de diario de viaje, crónica periodística y análisis que se parece poco a los textos escritos por autores anglosajones aunque el Irán que describe empieza a serme ya familiar.

Grecko describe el Irán ya conocido. Un país que vive la contradicción entre vida pública y la privada, entre las esperanzas de la gente joven urbana y los jerarcas del régimen. Desde la experiencia a ras de tierra, las elecciones de 2009 resultan un fraude. Musaví, un hombre producto del régimen, congregó un extenso apoyo sólo porque su candidatura fue convertida por la gente en un símbolo de cambio. En la hora definitiva, con el aparato de represión del régimen encarcelando, torturando y haciendo desaparecer gente, Musaví fue el gran ausente. La Revolución Verde perdió fuelle por falta de liderazgo, consumida por los rumores, la falta de comunicaciones libres y la falta de dirección estratégica.

Confirmamos que en la elecciones de 2009 se produjo un “golpe interno” que aplastó los pequeños márgenes permitidos dentro de la República Islámica. Pero el relato de Grecko sirve sobre todo para comprender que la naturaleza del régimen de Irán tiene más que ver con los hombres y sus miserias que con Dios.

“La estrategia del perro loco” de Íñigo Sáenz de Ugarte

“La estrategia del perro loco. Israel, Irán y la bomba nuclear” es un librito en formato digital publicado recientemente por Íñigo Sáenz de Ugarte, periodista y autor del blog Guerra Eterna. Se trata de un producto publicado vía Amazon por el autor en un experimento de nuevas vías para el periodismo que conecta al autor con sus lectores de una forma más inmediata y fomentando la posibilidad de extenderse más allá de los límites de la página del periódico o la entrada del blog. Habrá que estar atentos al formato.

El libro parte de la premida de que con la actual crisis a cuenta de los planes nucleares de Irán “[p]uede originarse un conflicto bélico que definirá las relaciones internacionales de la próxima década“. La obra trata sobre el Irán nuclear con Israel de protagonista principal. El título hace referencia a una frase del general y luego ministro Moshe Dayan en el que se refería a que Israel debería ser percibida por sus enemigos como impredecible e inestable como una forma de disuación. Según Íñigo Sáenz de Ugarte esa intención explica la política israelí aunuqe “ese efecto no haya existido a lo largo de la historia”.

El texto recoge la construcción de la amenaza iraní, el impacto de las recientes sanciones contra Irán, las relaciones de Israel y Estados Unidos en torno a la carrera nuclear junto con el retorcido papel de Pakistán en el programa nuclear iraní a pesar de ser aliado de Estados Unidos. He echado en falta un análisis sobre el papel de Irán en Oriente Medio. Las ambiciones hegemónicas en la zona del régimen de Teherán son despachadas con un es “improbable que los wahabíes saudíes aceptaran recibir órdenes de la jerarquía religiosa iraní”. A mi modo de ver olvida el peso de los shiíes en Arabia Saudita, Bahrein e Iraq junto con los caminos de la diplomacia subterránea que pueda respaldar el arma atómica. Creo que está por escribirse un análisis de la situación que prescinda del papel de Israel. Las conclusiones podrían ser muy interesantes.

Tortilla iraní

Williy Pulido (alias Madison Republicano) se ha puesto las pilas y ha vuelto a hacer sus propios análisis sobre la crisis con Irán más allá de publicar contenido de otros como nos tenía acostumbrado.

Masha Gabriel hace un repaso para ReVista de Medio Oriente de las predicciones de los analistas y expertos sobre el ataque al programa nuclear iraní en la onda de “El ataque de los analistas pésimos”. Todos hablan con la misma seguridad que si se fueran de cañas y tapas con Netanyahu o tuvieran un primo en el Mossad. Masha ha encontrado analistas que cuentan que el programa nuclear iraní ya ha sido destruido en secreto por Israel y otros que aprovechan para cargar las tintas contra Israel por algo que todavía no ha pasado. En el caso de Medio Oriente, cuando llegues a casa critica a Israel. Ellos sabrán por qué.

Gonzalo Martín apuntaba en los comentarios a mi entrada sobre la publicación de correos internos de Stratfor en la edición digital del diario Público que todo esto reflejaba más el estado del periodismo que el de la inteligencia privada.

Los titulares de Público trataban de darle un carácter sórdido a la naturaleza del trabajo de Stratfor. David de Ugarte aclara sobre el asunto y apunta a la enorme contradicción entre la promesa de libertad y apertura de Wikileaks con su alianza con medios de comunicación que hagan de cuello de botella con sus “exclusivas”.

Por cierto, que yo fui subscriptor de Stratfor por dos años y sus noticias de las áreas que me resultan familiares me parecieron un tanto flojitas. Por no hablar de las enormes dosis de propaganda en ciertos análisis recientes sobre Irán que parecían un intento de generar profecías autocumplidas. John Robb también tiene algo que decir sobre el asunto.

Y termino con dos apuntes sobre Irán y la naturaleza de su régimen.

Is the Iranian Regime Rational? de Michael Singh y “Ahmadineyad: el presunto dictador pierde las elecciones” de Íñigo Sáenz de Ugarte.