Wikileaks, la gimnasia, Stratfor y la magnesia

La edición digital del moribundo diario Público ha mostrado correos internos de la empresa Stratfor que miembros de Anonymous facilitaron a Wikileaks. Stratfor es una empresa de análisis estratégicos que ofrece sus servicios por suscripción. En su momento, cuando se anunció que Anonymous había obtenido acceso a los servidores de Stratfor, salió publicado el listado de clientes y se dijo que además había obtenido los datos de las tarjetas bancarias de los clientes.

Una “verdadera CIA en la sombra” que “se financia en gran parte con dinero público de los países occidentales” la ha llamado Público, cuando en realidad no es más que una empresa de análisis que tiene por clientes a entidades públicas, empresas privadas e individuos. Ridiculizan que Stratfor use fuentes abiertas, sin entender cómo funciona el mundo de la inteligencia. El tratamiento en las noticias de esta exclusiva para España (Wikileaks vuelve a actuar de cuello de botella de la información) es bastante sensacionalista. Otra vez mucho ruido y pocas nueces.

Teléfono Rojo, volamos hacia Teherán

Por indicación en un comentario hecho por su autor, José Lozano Gallardo, he descubierto la serie “Good morning, Teherán” publicada (, y ) en el blog colectivo colectivo Passim. Reconforta encontrar un análisis sensato después de hartarme de tanto profeta del Apocalipsis.

En la primera parte se hace un repaso a la historia de las ambiciones nuclares iraníes y se especula con el panorama que crearía un Irán nuclear. Me ha llamado la atención una idea que he escuchado varias veces:

Desde el punto de vista de Washington, el componente religioso del sistema político iraní es un factor que no infunde tranquilidad a la hora de tener en cuenta que la decisión sobre pulsar el botón rojo recaerá sobre mullahs religiosos…

Personalmente creo que la percepción de Irán como una teocracia gobernada por “chiflados religiosos” que no se atienen a razones de este mundo es pura proganda. El régimen iraní ha demostrado sobradamente que orienta sus acciones con una lógica bastante terrenal con su balance racional de objetivos y medios o costes y beneficios. Incluso cuando esos medios son el terrorismo o aliarse con grupos sunníes o un régimen árabe socialista dirigido por alawitas.

En la segunda parte se evalúan las opciones que tiene Occidente para detener el propgrama nuclear iraní, desde la fuerza a la presión económica. Coincido aquí en que la opción militar es inviable, como ya conté en su momento, porque no asegura el cumplimiento del objetivo, por el contexto económico y por las represalias que podría llevar a cabo Irán.

Por último en la tercera parte plantea el juego geopolítico de Oriente Medio que esconde la crisis nuclear con Irán, repasando las invasiones de Afganistán e Iraq en relación a Irán para llegar a la conclusión de que Irán más que enemigo debería ser aliado natural de Estados Unidos en la zona si fueran capaces de entablar el diálogo. Una tesis interesante de contrastar con los argumentos en esa misma dirección de Robert Baer en su libro “The Devil We Know”.

El ataque de los analistas pésimos

¡El imperio contraataca! ¡Así sería la guerra entre Israel e Irán!. De verdad, ¿en serio?. ¿Me toman el pelo?

Ya me metí en su momento con los aprendices de analistas internacionales y expertos en el mundo musulmán. Y nunca dejo de sorprenderme con las tonterías que se cuentan por ahí. Hay una extraña pulsión entre periodistas y profesores universitarios de querer presentarse ante el mundo como experto en conflictos armados, terrorismo y espionaje. Como si escribiendo sobre ello uno absorbiera la esencia del tema. Sí, nena. Yo escribo sobre cosas que pasan en lugares peligrosos porque yo soy así, misterioso e interesante

Estoy leyendo “The New Pentagon Map” de Thomas P.M. Barnett. Es un tocho gordo que está lleno de batallitas personales con las que el autor parece que quisiera resarcirse por todas las burlas e incompresión que sufrió en los años previos al 11-S. En una de esas anécdotas personales cuenta algo que da una explicación interesante al fenómeno de los profetas del apocalipsis. Según él, anunciar que el fin del mundo está a la vuelta de la esquina es una forma de decir “todo eso va a pasar porque vuestros análisis y vuestras decisiones están erradas por culpa de que no sois tan listos como yo”. Es, vulgarmente, una forma de tirarse el rollo. Supongo que decir que no viene el fin del mundo no te vuelve interesante.

Presentación de “El Sáhara como metarrelato”

El próximo viernes 3 de febrero a las 20:00 horas tendrá lugar la presentación del libro El Sáhara como metarrelato” en la Librería del Cabildo Insular de Tenerife a cargo de su autor, el abogado y escritor José María Lizundia Zamalloa, junto con un servidor de ustedes.

El Sáhara Occidental es un tema al que he dedicado poco espacio aquí y en FlancoSur.com. Resulta ser uno de esos temas congelados, casi diríamos petrificados. Y sobre la “versión oficial”, el metarrelato del Sáhara, José María Lizundia ha leído e indagado para encontrarse que ha sido construida por militares que sirvieron allí hasta 1975 junto con periodistas, activistas y escritores en funciones de activistas de la causa. Los saharauis, casi, serían los grandes ausentes. Como ausentes fueron de la lucha por la descolonización del territorio, protagonizada por Marruecos hasta la tardía aparición del nacionalismo saharaui.

El Sáhara como metarrelato” es un ensayo sobre la historiografía del Sáhara y sobre la construcción de los mitos nacionales saharauis que para el lector honesto resultará incómodo por no repetir los lugares comunes y confortables. Era sin duda un libro necesario para un tema de un continente, el africano, tan desprovisto de monografías en lengua española y tan necesitado de nuevas aproximaciones que se distancien del activismo para adentrarse en el rigor académico.

[Nota: La librería del Cabildo Insultar de Tenerife se encuentra en el edificio del antiguo Bingo Baudet, entre el puente Zurita y la Plaza de la Paz].

Los libros de enero

De un tiempo a esta parte he adoptado la costumbre de hacer reseñas de los libros que leo. Es una forma fácil de no abandonar el blog y darle contenido mientras ando ocupado en mil cosas. A veces me mueve contar lo que he aprendido con un libro y otras contar lo malo que es. He descubierto que no es fácil. Yo leo para tomar notas o subrayar, siempre pensando en los libros como fuente de información. Y para hacer una reseña se requiere otra predisposición. Otra forma de leer. Así que no reseño todos los libros que pasan por mis manos. Así que voy a incorporar una nueva costumbre: Dar cuenta de los libros que incorporo a mi biblioteca. Empezaré por los que han entrado en las dos últimas semanas.

libros

“Brother in arms” de Camille Tawil.
La autora, una periodista y escritora libanesa, cuenta los vínculos forjaos por los “árabes afganos” durante la guerra de Afganistán en los años 80 y cómo volvieron a sus países de origen para emprendar yihads locales. Los fracasos en lugares como Egipto y Argelia les empujó a la órbita de Bin Laden y sus sueños de una yihad global.

El Sáhara como metarrelato” de José María Lizundia Zamalloa.
Se trata de un ensayo crítico sobre la historiografía del Sáhara Occidental y la construcción del nacionalismo saharaui. Es un libro desmitificador y contraocorriente, por tanto incómodo, pero bastante interesante para un tema del que abundan las memorias sentimentales.

“Dark Market: CyberThieves, CyberCops and You” de Misha Glenny.
Un libro sobre “cibercrimen”, uno de esos temas que se pusieron de moda con la popularización de Internet y luego se desvanecieron. Es del mismo autor que el muy recomendable “McMafia”.

“The Scientific Way of Warfare: Order and Chaos on the Battlefields of Modernity” de Antoine J. Bousquet.
La guerra moderna como producto de la racionalidad científica. Sigo dándole vueltas a las guerras posmodernas.

“The Starfish and the Spider: The Unstoppable Power of Leaderless Organizations” de Ori Brafman.
Es el enésimo libro sobre organizaciones centralizadas v. distribuidas escrito por alguien con aspiraciones de gurú y que se dice tuvo mucho predicamento dentro del Tea Party.

“Planet of Slums” de Mike Davis.
Barrios de chabolas en las megaciudades. Mi acercamiento a la cuestión urbana antes de hablar de guerrillas urbanas, swarming y smartmobs.