Israel y un posible nuevo orden en Oriente Medio

Alguno habrá echado en falta un análisis más en profundidad a la vuelta de mi viaje a Israel. Desde luego que se me quedaron cosas en el tintero y para las que espero encontrar un hueco para comentar aquí. Pero la razón principal de no tratar ningún asunto relacionado con la seguridad y defensa de Israel es que estaba preparando un artículo que saldrá publicado en el número de febrero de 2011 de la revista “Fuerzas de Defensa y Seguridad”.

¡Los chinos ya están aquí!

El camino era obvio. Primero las empresas chinas fabricaron productos baratos aprovechando la ventaja de su mano de obra barata mientras fabricaban por encargo productos con tecnología y marca comercial de terceros. A continuación copiaron y mejoraron los productos que fabricaban para otros comercializándolos ahora con su propia marca. Véase lo que ha pasado en la industria militar. Pero los márgenes son bajos. El verdadero negocio en la era de la información son los intangibles: La marca, el diseño, la denominación de origen, la fabricación respetuosa con el medio ambiente y los derechos humanos…

La señal de que los chinos habrían dado el gran salto la tendríamos el día que veríamos a un fabricante “vendiendo marca”. Y me he encontrado esta noticia: “Marca deportiva china busca ingresar fuerte en el mercado EEUU”. Se trata de Li Ning, el fabricante de ropa deportiva que fundó el gimnasta chino de igual nombre.

La noticia cita al gerente internacional de la empresa:

“[Alcanzar una reputación global] es un proceso en que hay que descubrir, sin traicionar nuestra herencia ni nuestra marca, qué parte de nuestro ADN despertará reacciones en el consumidor estadounidense. Aún estamos buscando, para ser totalmente sincero. Y no estamos apurados”.

“Nuestro fundador, el señor Li Ning, siempre dijo que su visión no era construir la Nike china, sino construir una Li-Ning mundial”

El mismo día que leía la noticia, el banco chino ICBC anunciaba la apertura de su primera oficina europea en Madrid. Qué casualidad…

La Doctrina Lawrance y la Insurgencia Postindustrial

En enero de 2005 cayó en mis manos un librito publicado por Acuarela que recogía un texto de T. E. Lawrence sobre la guerra de guerrillas. Lo usé para uno de aquellos textos sobre cómo EE.UU. estaba fracasando en Iraq que escribi en sesiones maratonianas frente al ordenador.

Como caracterizó Lawrence de Arabia a sus fuerzas beduinas, eran “una influencia, una idea, algo intangible, invulnerable, sin vanguardia o retaguardia, flotando como un gas”.

El texto recogía las ideas apuntadas por Lawrence en su extenso “Los siete pilares de la sabiduría” y estos días Acuarela Libros lo ofrece para descargar en su blog.

Me quedo menos de un tercio para acabar “Islas en la Red” y no paro de encontrar pequeñas sorpresas.. En el libro se menciona un ficticio tratado estratégico titulado “La Doctrina Lawrance y la Insurgencia Postindustrial”. En el momento de la publicación las “Toyota Wars” eran conocidas pero Bruce Sterling fue todo un visionario al relacionar a Lawrence, el desierto y la guerra futura. Lo que me hace pensar que mientras William Gibson se llevó la glora literaria es hora de comprender que Bruce Sterling dibujó los mapas del futuro.

“The Devil We Know” de Robert Baer

Mi redescubierto interés por Irán tras el viaje a Israel me ha llevado a leer “The Devil We Know” de Robert Baer, autor del estupendo “Soldado de la CIA” e inspirador del guión de la subvalorada e incomprendida película “Syriana”.

Baer considera a Irán una potencia regional triunfante y emergente incomprendida por Estados Unidos y con la que Washignton tendría que alcanzar un entendimiento. Caracteriza al de Irán como un régimen altamente ideologizado pero más allá de la retórica disimuladamente pragmático. Me parece interesante como destaca el peso del nacionalismo y las aspiraciones “imperiales” de Irán en Oriente Medio, algo que en la mirada occidental hacia el mundo se pasa por alto en países con regímenes fuertemente ideologizados como Cuba o China.

Según Baer las invasiones de Afganistán e Iraq lo único que han logrado es desestabilizar dos países vecinos de Irán y crear las circunstancias para la extensión de la influencia iraní en ambos. El libro dedica gran espacio a ello y me hizo echar en falta a temas más candentes, como las ambiciones nucleares de Irán. Se nota un libro orientado al público estadounidense, de ahí que a veces sea tan “didáctico” y lleno de comentarios “cuando yo era agente de la CIA” que a veces logra casi sonar a batallita del abuelo cebolleta.

Aparte de recomendar una acercamiento realista y pragmático a Irán la segunda tesis más destacable y polémica del libro es su caracterización del mundo árabe suní. Baer considera a las sociedades árabes como altamente disfuncionales y sus regímenes aliados de Occidente poco fiables. Señala el constraste entre el terrorismo de estado iraní, instrumento de su política exterior, y el terrorismo yihadista tan impregnado de nihilismo. Algo interesante si ponemos este libro al lado de “The Secret War With Iran”.

Japón es el país del futuro

En tiempos de crisis parece que no interesa hablar de miseria. “Ya tenemos otro tema de Japón, robots” y “Estamos apostando por el life style, por el mundo amable” le dijeron. Bernardo Gutiérrez cuenta lo que le costó vender un reportaje con fotos de Carlos Cazalis y textos suyos sobre “una favela secreta dominada por la mafia yakuza donde residen alcohólicos, ancianos y promotores inmobiliarios arruinados tras la burbuja, con teología de la liberación de por medio”.

Japón vuelve a ser “el país del futuro”. Como una novela de William Gibson.

Guerra de robots

Fue en los años 80 en una revista de la compañía Telefónica que hablaba de “tecnología canadiense” que vi por primera vez el Canadair CL-227 Sentinel. En aquel tiempo era algo futurista.

Estoy leyendo (¡por primera vez a estas alturas!) “Islas en la Red” de Bruce Sterling y de todas las tecnologías futuras que desfilan por la novela curiosamente aparece el Canadair CL-227, cuyo prototipo es de finales de los años 70, y que en 1988 parecía algo de un futuro por venir. Hoy tenemos aviones sin piloto capaces de cruzar océanos y capaces de soltar bombas en Afganistán mientras alguien los pilota desde Las Vegas.

La idea de que la tecnología de armas inteligentes y vehículos sin piloto llevarán a un campo de batalla posthumano es una idea fundamental de Postmodern War: The New Politics of Conflict de Chris Hables Gray (sí, en 1997 se publicó un libro titulado Guerras Posmodernas). Las implicaciones filosóficas y éticas sobre un campo de batalla con máquinas que matan me pareció algo interesante pero los descarté para mi libro porque refleja esa obsesión tecnológica con las “guerras del futuro” tan propia del establishment político-militar estadounidense. Y lo que precisamente caracteriza a las guerras posmodernas son los cambios sociales y los nuevos actores. Justo lo que pasaron por alto.

The Dubai Job

Una de las cosas que sorprenden en las tiendas de Belén o del barrio árabe de la ciudad vieja de Jerusalén es ver cómo conviven “souvenirs” judíos y musulmanes o camisetas del Mossad y de Arafat. No cuesta imaginar qué sentimientos albergan hacia el Tzahal o el Mossad los palestinos que venden las camisetas pero no se puede negar la mentalidad pragmática que impera en el bazar.

Una de las camisetas que me llamó la atención es esta. Conocía la historia que hay detrás del dibujo. Pero no con tanto detalle con el que lo cuenta Ronen Bergman, cuyo último libro traducido al inglés reseñé aquí, en este artículo. Interesante las lecciones sobre las operaciones clandestinas en la era de La Sociedad del Control.

México, 8 tesis de Paco Ignacio Taibo II

Vía LibroDeNotas.com he encontrado este texto de Paco Ignacio Taibo II: “México: Narcoviolencia. Ocho tesis y muchas preguntas”.

Son interesante las reflexiones sobre aspectos pocos tratados habitualmente como la corrupción judicial (frente a la tan tratada corrupción policial), la falta de investigaciones en el ámbito financiero y la impotencia en tantos ámbitos del Estado mexicano en lo que parece una guerra que no puede ganar.

China ocupa su lugar en lo militar

He oído el mismo cuento ir cambiando un montón de veces. “Que los chinos sólo fabrican productos anticuados e poca calidad”. Tiempo después. “Que los chinos sólo fabrican bajo licencia tecnología extranjera”. Tiempo después. “Que los chinos sólo saben copiar y mejorar tecnología extranjera sin innovar”.

Y después llegó el caza furtivo de 5ª Generación J-20 como cuento esta semana en Sesión de Control adelantándome 24 horas a El País.