Jueves, comienzo del fin de semana en Israel

La mañana del jueves nos dirigimos a un mirador en una colina, al lado de las instalaciones de la ONU. Desde allí se tenía una buena vista de la ciudad antigua, del Monte de los Olivos y de porciones del muro al este de la ciudad.

Nuestro guía, ya íbamos por el cuarto día, dejándose llevar por el entusiasmo de tanta charla y debate empezó a dejarnos ver su visión política en sus explicaciones sobre Jerusalén Este, los barrios dentro de los Territorios Ocupados, la “valla de seguridad” (=el muro de hormigón), los árabes ciudadanos de Israel… Yo hubiera preferido que se los hubiera ahorrado…

Jerusalén es una ciudad de muchas colinas y es difícil apreciar su extensión desde un solo punto. Viendo tanta quebrada uno entiende que antes de la proclamación de la independencia árabes y judíos se lanzaran a una pelea desesperada por ocupar las alturas estratégicas. Pero esa es una parte de la historia que nadie nos contó.

Tras la visita al mirador fuimos a la casa del profesor Lubotzky, que se encuentra en las afueras de Jerusalén y en suelo de los Territorios Ocupados. Fue todo un detalle recibir un grupo tan grande en el salón de su casa. “Técnicamente” hablando el barrio donde vive es un “asentamiento” y él un colono pero su punto de vista está lejos del estereotipo de chiflado religioso.

Volvimos a Jerusalén con apenas tiempo de dar una vuelta por el mercado de Mahane Yehuda. Almorzamos a la vuelta de la esquina (pan pita, hummus, falafel, shis kebap… por enésima vez) y pudimos saludar a dos de las responsables de la organización que nos invitó a Israel. De allí fuimos al mismísimo Tribunal Supremo donde en plena hora de la siesta una de sus ex-magistradas nos leyó por el aire un artículo académico. Yo no tuve mejor idea que sentarme en la primera fila, frente a ella, y según el resto del grupo fue cayendo dormido la señora dio su charla mirándome a los ojos. Tras unas pocas preguntas salió a toda prisa y nosotros cruzamos la calle para ir al Ministerio de Asuntos Exteriores. Dos altos cargos decidieron ahorrarnos una charla y simplemente se dispusieron a contestar preguntas de mis compañeros de viaje. A mí me sonó a toreo del fino.

Tras la intensidad del encuentro en el Ministerio nos fuimos a cenar a un restaurante marroquí con dos periodistas. Uno de ellos el autor del MESS Report y al que sólo reconocí a la vuelta. ¡Ouch!

La noche del jueves corresponde en Israel a nuestra noche del viernes. Tras la cena nos desperdigamos y yo terminé con un grupito subiendo por la calle calle Ben Yehuda, que estaba llena de gente joven. No recuerdo bien las vueltas que dimos pero terminamos en una terraza tomando algo. Sería el cansancio o la falta de conversación estimulante pero me aburrí. Al menos el paseo de vuelta al hotel nos permitió descubrir la “monumental” plaza George W. Bush y pude pasar por delante del famoso a su pesar Hotel Rey David.

Un pensamiento en “Jueves, comienzo del fin de semana en Israel

  1. The Land of Israel was not the inheritance of the Jews — 7:2 Of every clean beast thou shalt take to thee seven and seven each with his mate; and of the beasts that are not clean two and two each with his mate; of the fowl also of the air seven and seven male and female; to keep seed alive upon the face of all the earth.

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