Llegamos tarde

Allá por mediado de los 90 anduve enredando en cooperación al desarrollo en un grupo que formó parte de la campaña “50 Años Bastan”. Se creó una BBS para la plataforma que originó lo que luego sería Nodo 50. En un encuentro nacional de mi O.N.G. resultó que los que íbamos de mi provincia nos sentimos más identificados con los miembros de otras partes de España que con la cúpula. Soñamos con puentear al nodo central de Madrid.. Ya defendí en aquel entones las posibilidades de comunicarse y debatir en red. Pero eso de los ordenadores y los módems era asunto de frikis. Peor aún. Cuando las revistas “El Viejo Topo” y “Ajoblanco” le dedicaron artículos a Internet no faltaron cartas de los lectores criticando que se le prestara atención. Le Monde Diplomatique alertaba por aquel entonces de los peligros de Internet como instrumento de la colonización cultural estadounidense.

Cuando empecé la carrera en octubre de 1999 tenía un montón de libros de Noam Chosmky en la estantería (hoy conservo un par) y recibía un boletín de ZNet. Fui leyendo los preparativos para las manifestaciones contra la cumbre de la OMC en Seattle. Supe desde que lo vi que algo nuevo e importante había pasado. Y esperé que fuera motivo de debate en clase.

Un profesor comenzó una de sus clases hablando del “importante acontencimiento que acaba de suceder en EE.UU.” Un compañero y yo cruzamos una mirada de complicidad. Por fin íbamos a tratar la revuelta de Seattle en clase y la aparición del “movimiento antiglobalización”. Entonces el profesor se puso a hablar de la reciente reunión en Nueva York de los “bioneros”. ¿Cómorrr?

El proyecto de crear una página web del departamento de Sociología fue lanzado y encontró resistencia. Hubo quien no quería “aparecer en Internet”. La facultad llegó a tener una página web con letras gordas amarillas sobre fondo azul que parecía una pantalla de un Amstrad CPC. Parecía que alguien la había hecho con MS Word, grabando el documento en formato HTML.

Una de los miembros de mayor proyección académica del departamento me mencionó, tomándolo a risa, la existencia de estudios etnográficos sobre Internet. ¡Los análisis cualitativos no son ciencia! más o menos vino a decir. Por suerte tuvimos a un sensacional profesor de antropología que resultó estar más formado en teoría sociológica que la mayoría de profesores del departamento de Sociología. Nos pasó varios textos en inglés entre las protestas de los alumnos. Uno de ellos, el primer capítulo de “Modernity at large” de Arjun Appadurai dejó en mí una huella trazable hasta el cuarto capítulo del libro de “Guerras Posmodernas”. Para su clase escribí un trabajo titulado “Hackers. Aproximación a una subcultura juvenil en el ciberespacio” que algún día rescataré. Profesores como aquel resultaron una excepción.

Tuve un profesor nacionalista periférico en la asignatura de Movimientos Sociales. Elegí el movimiento antiglobalización como tema de un trabajo pero me lo rechazó entre las risas de los “radicales” de izquierda de turno. Sólo aceptaba trabajos sobre movimientos sociales con sustrato nacionalista.

La última asignatura que aprobé en la carrera fue Sociología de Comunicación. Entregué un trabajo sobre el uso de las nuevas tecnologías en el movimiento antiglobalización reflexionando sobre qué fue primero, el uso de la tecnología de comunicación en red o la red social. Traté incluso de la elaboración colaborativa de textos con una cosa llamada “wiki”. Me suspendieron. “No hay lugar para la perspectiva tecnológica en Sociología” fue la explicación. Marshal McLuhan y Manuel Castells hubieran terminado de submileuristas en un call-center de haber estudiado allí.

Cuando aterricé en Madrid creí que todo sería más grande y mejor. Resultó que el grupo CiberSomosaguas luchaba por ser reconocido como grupo de investigación universitaria ante la resistencia del establishment académico y la apatía del alumnado. El uso social de la tecnología no era relevante. ¿A quién le importaba los usos sociales de los SMS?

No podré quejarme de que el proyecto del segundo libro tenga mucha competencia.

“Guerras Posmodernas”, el libro

Hoy, por fin, tengo en mis manos el libro de “Guerras Posmodernas” en su versión en papel que edita Ediciones ElCobre dentro de la colección Planta 29. Estará en las librerías el próximo mes de mayo.

Guerras Posmodernas, el libro

Aunque GuerrasPosmodernas.com ha ejercido el papel de laboratorio de ideas y algunos textos se ven reflejados en el libro no se trata de una recopilación del blog. El libro es un marco teórico de la transformación de los conflictos armados y del panorama internacional tras el fin de la Guerra Fría. Con 118 páginas es, creo, un libro fácil de leer y que ocupa un hueco que estaba vacante en el panorama editorial español.

Habrá presentación en Madrid y en otros lugares de los que iré informando aquí. Espero sea una excusa para conocer en persona las caras detrás de tantos “nombres de guerra” en los comentarios, en otros blogs y foros de Internet. Es el perfecto fin de un ciclo que da paso a uno nuevo.

De espaldas a África

España cuenta con una Casa de América, una Casa Asia, una Casa Árabe , Casa Sefarad y una Casa África. Todas tienen sede o delegación en Madrid, a los que se añade la sede central de Casa Asia que se encuentra en Barcelona y la subsede de Casa Árabe en Córdoba. A ellas uno puede acudir a una exposición de arte contemporáneo o escuchar una conferencia sobre política regional. En todas menos Casa África, localizada su sede en Las Palmas de Gran Canaria.

Me alegré de su creación. Y pensé que se convertiría en el centro de análisis y reflexión de referencia en España sobre África. Pero no. Nada de economía, nada de política, nada de cuestiones sociales… Sólo arte y cultura. Y no digo yo que sea negativo romper con esa imagen de África como escenario sólo de conflictos y catástrofes humanas presentando el trabajo de creadores, artistas e intelectuales. ¿Pero no es el fondo una forma soterrada de racismo negar a los africanos toda dimensión social, política y económica? ¿No es el insistir en África como continente exótico del que vienen unos negritos a entretenernos con bailes y música?

Encontré entonces en la prensa esta noticia y entonces entendí.

Mientras tanto, en un planeta llamado Tierra, FlancoSur.info recoge:

-Ghana anuncia que modernizará su fuerza aérea. El primer paso ha sido la incorporación de cuatro aviones entrenadores K-8 Made in China.

-Senegal que en el pasado recibió donaciones de material chino y estrechó sus lazos militares aspira a la retirada de las tropas francesas de su suelo.

-Nigeria refuerza su fuerza aérea con cazas F7 Made in China y se equipa con dos aviones de patrulla marítima para vigilar el Golfo de Guinea

-Tal como sucedió en Nigeria la piratería y los ataques a instalaciones amenazan la producción petrolera de Camerún.

De vuelta de Valencia

Pues ya estoy en casa tras cuatro días en Valencia a donde fui invitado por Estudios Sin Fronteras para participar en el segundo Ciclo Conflictos Olvidados. En primer lugar tengo que dar las gracias a la asociación en su conjunto y en particular a Caterina y Julio. Además tengo que agradecer la hospitalidad de Sonia que me posibilitó quedarme en Valencia después de que las jornadas hubieran terminado.

No quedé nada contento con mi intervención pero me ha servido de experiencia para aprender lo mucho que he de mejorar la manera de presentar en público lo que en mi cabeza es un caos ordenado. Ya dijo alguien una vez que debo aprender a “hablar en titulares”. Lo interesante, y en eso siempre he andado con reflejos, fue el debate posterior. Hablábamos del papel de los medios de comunicación y la manera en que presentan los conflictos armados para terminar sobre las posibilidades de Internet y los canales alternativos. Fue saltar de las Guerras Posmodernas al primer capítulo de “Netwar”.

Hablar de “conflictos olvidados” me hizo ver lo mucho que doy, y se da, por sabido sobre temas que a mí me resultan familiares. Algo que decía Carlos Taibo en Valencia hace dos años. He vuelto con un buen puñado de asuntos en la cabeza que quiero reflejar en el blog. Y espero seguir dialogando con personas que conocí estos días en Valencia.

Actualización: Las fotos aquí.

Y nos vamos al ciclo “Conflictos Olvidados”

Ya tengo el billete de tren. Si nada lo impide estaré el próximo jueves día 22 a las 16:00 hablando sobre “Conflictos y Medios de Comunicación” en la Salón de Actos “Joan Fuster” de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Valencia. Será una mesa redonda que compartiré con el profesor Rafael Xambò y el periodista Juan Antonio Moreno Amador.

Despachos desde el frente (XIV)

-En los últimos años han proliferado como hongos los blogs y think tanks de andar por casa (cuatro amigotes con una web) estadounidenses que giran monotemáticamente en torno al terrorismo yihadista. En algunos casos tratan algunas amenazas varias en suelo estadounidense como son la inmigración ilegal, el narcotráfico y el crimen organizado (que no por casualidad tienen como protagonistas a hispanoamericanos). Todo siempre desde un prisma conservador. Así que me ha resultado curioso ver el tratamiento de la reaparición del terrorismo de ultraderecha en EE.UU. ¿Amenaza inmediata que ha de ser cortada en seco? ¿Asunto serio que no ha de ser subestimado? No. Qué va. Sólo son unos muchachos descarriados que ejercen una sana disidencia política. Y es que la culpa la tiene Obama que va provocando

-El blog Pseudopodo tuvo a bien publicar una entrada sobre cómo la explosión del combustible de los aviones que se estrellaron contra las Torres Gemelas generó más energía que el propio impacto. Todo desde el punto de vista de la Física. “Física del 11-S” se llama precisamente. Se le llenó la entrada del blog de comentarios conspiranoicos. Terrible. Una combinación letal de víctimas de la E.S.O. y la estulticia que se alimenta de Internet. Preocupa ver que tiene hueco hasta en la universidad. Es hora de recordar el blog Desiertos Lejanos.

-Eeben Barlow, fundador de Executives Outcomes, no sólo tiene un blog sino que anuncia que está trabajando en un libro sobre su experiencia en las “bush wars”. A pesar del nombre no se trata de las guerras emprendidas por las dos administraciones Bush sino las guerras desarrolladas en los matorrales de Angola y Namibia. Un área parecida a las zonas de matorral del Sahel. Habrá que seguirle la pista.

-Leí la edición española de Smart Mobs y me quedó pendiente una reseña. Su lectura fue para mí como la patada inicial a seguir en el trabajo en mi segundo libro. Me falta actualizar el esquema general. Ahora mismo estoy como al principio de Guerras Posmodernas. Picoteo noticias viendo tendencias pero faltándome todavía profundidad. Ya voy por más de ochenta enlaces en Delicious.com Es interesante la sensación al comienzo del camino.

-Danger Room y On War and Words recogen la polémica sobre las imágenes de los dos periodistas de Reuters muertos en Bagdad por los disparos de un helicóptero Apache. Mi visión del asunto la dejé en un comentarios en el blog de Ramón Lobo. A pesar del apasionamiento de la gente sobre el tema la muerte de esos dos periodistas no fue un crimen de guerra. Igual que la de José Couso.

-Análisis de Redes Sociales y la captura de Sadam Hussein. Una serie de cinco capítulos en Slate.com por Chris Wilson.

-El periodista Miguel Temprano acompaña a la Legión española en prácticas de asalto con fuego real. Disparos, explosiones y gritos. Todo el mérito para el montador de vídeo.

A partir de aquí espero que Despachos desde el frente sea una cita fija de todos los fines de semana.

El otro terrorismo religioso

Es curioso que en EE.UU. y España cuando la derecha pierde las elecciones se reproduzca el mismo fenómeno de encontrar voces en su aparato mediático proclamando que el nuevo gobierno es ilegítimo y pidiendo más o menos descaradamente algo así como una revuelta popular cuando no directamente un golpe de estado.

Aquí tuvimos la conspiranoia del 11-M y hubo quienes soñaban con “ZP abandonando la Moncloa en helicóptero como aquel presidente argentino” o quien directamente pidió que las fuerzas armadas hicieran algo. Ya saben, ZP aliado con ETA y Marruecos para echar al PP.

En EE.UU. cuando se combina la crisis económica y el despiste ideológico de la clase obrera blanca aparecen chiflados armándose hasta los dientes para resistir la imposición de un gobierno totalitario o The End Of The World As We Know It (TEOTWAKI). Pasó durante los años de Clinton y vuelve a surgir con Obama.

Mark Juergensmeyer, autor de “Terrorismo Religioso: El auge global de la violencia religiosa”, escribe sobre “The Return of Christian Terrorism”.

Aunque todo este revuelo viene por la reciente detención de miembros de la esperpéntica milicia Hutaree no hay que perder de vista que desde la ultraderecha supremacista blanca han llegado algunas innovaciones teóricas como la “resistencia sin líderes” y el terrorismo atomizado de los “lobos solitarios”.

Quizás haya que recordar que en 1988 Costa Gavras retrataba en “El Sendero de la Traición” (“Betrayed”) a los supremacistas blancos usando módems y BBS para conectarse. Ya les he reservado un apartado en el próximo libro.

Guerras Posmodernas en Valencia

Tras más de 100 días de baja laboral he vuelto. Vuelvo a Madrid, vuelvo a retomar Flanco Sur y volvemos a la carga aún pendientes del primer libro y de empezar en serio con el segundo.

La próxima semana estaré el jueves 22 de abril a las 16.00h en la Sala Joan Fuster de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Valencia para participar en la mesa redonda Conflictos y Medios de Comunicación de las jornadas Conflictos Olvidados que organiza el colectivo Estudiants Sense Fronteres UV.

Iré dando más información según se acerque la cita. Será la primera vez que pise la universidad en muchos años. Y la primera ocasión en la que voy a hablar yo y no acuda como estudiante. Va a ser interesante porque sucederá con el proceso de maduración del libro terminado.