África sigue siendo ese planeta extraño

Los kioskos de prensa españoles están bien surtidos de revistas de temas militares: Fuerzas de Defensa y Seguridad, Soldiers, Fuerza Terrestre, Fuerza Aérea, Fuerza Naval, WarHeat Internacional, Fuerzas Militares del Mundo y la recién llegada Atenea. Algún día hablaremos de si realmente hay mercado para tantas y de su calidad. Pero hoy toca otra cosa.

Precisamente el último número de Atenea dedica cuatro artículos al continente africano:

“Estados Unidos y China se disputan el continente” por Enrique Montánchez.

“El conflicto de los Grandes Lagos” por José Romero Serrano

“Congo: la maldición de la riqueza” por Manuel de Ramón

“El USAFRICOM comienza su andadura” por Carlos Echeverría Jesús.

Son 18 páginas donde se habla de los intereses de EE.UU. y China en África, de la amenaza de Al Qaeda en el Sahel, de los conflictos armados en la zona de los Grandes Lagos con especial atención a la República Democrática del Congo y la creación del mando regional AFRICOM.

¿Se menciona en alguna parte a España? Sí, por la participación de la Legión española en la fuerza europea de apoyo a la Misión de Naciones Unidas en Congo (MONUC), por las heridas recibidas por la monja española María Presentación López y por la dimisión del general Díaz de Villegas. Tres cuestiones relacionadas con la República Democrática del Congo.

Y me parece todo muy curioso. Se habla del interés de EE.UU. y China por el petróleo africano pero no se mencionan nuestras importaciones de ese continente. Se habla de la presencia de Al Qaeda en el Sahel como un escenario más de la guerra global de EE.UU. pero no de cómo la desestabilización del Magreb nos afecta. Se habla del papel de España en África para mencionar un conflicto de enorme proporciones pero lejos de nuestros intereses estratégicos. África sigue siendo ese continente extraño y lejano donde ocurren muchas desgracias que resultan tan terribles de ver por la tele. Así que allí tenemos monjitas y soldados en misión de paz. Pero como si nada fuera con nosotros. Y resulta que está ahí al lado.

Feliz año nuevo iraní

Después del concierto de Goran Bregović del lunes tocó este sábado acudir al concierto de la Mehr Ensemble con motivo del Noruz, el año nuevo iraní.

Si primero no podía perderme la vibrante actuación de un artista cuyo tema más conocido se titula Kalashnikov esta vez se trataba de acudir al Pijostán, una zona de Madrid tan exótica como extraña para mí, para escuchar a un grupo de seis intérpretes de instrumentos tradicionales iraníes. Una manera muy personal de desear una nueva era de relaciones con Irán y celebrar la llegada de la primavera tras un invierno duro en todos los sentidos.

Mehr Ensemble en Madrid

El camino hacia la regulación de las PMC

El pasado noviembre en el III Congreso Internacional de Seguridad y Defensa en Granada oí a varios militares españoles hablar desde el estrado de las Empresas Militares Privadas (PMC por sus siglas en inglés) como un fenómeno estrictamente estadounidense, ajeno a la Unión Europa y sin futuro. El retrato que allí se hizo no distaba mucho del guión de “sanguinarios pistoleros a sueldo campando a sus anchas por Iraq” que uno lee en la prensa. Y eso que entre los que hablaron hubo quien sirvió en aquella “región hortofrutícola” de Iraq en el día en que ocho contratistas de Blackwater salvaron la papeleta.

Mientras tanto, en un planeta llamado Tierra, varios gobiernos asumiendo que las Empresas Militares Privadas no son un fenómeno pasajero y que su aparición requiere mejores mecanismos de control y regulación trabajan por el objetivo de un marco regulatorio. Una iniciativa que lanzó el gobierno suizo en 2006 y a la que se sumó enseguida el Comité Internacional de la Cruz Roja. Las rondas de contacto con asociaciones empresariales, compañías destacadas y gobiernos culminó en la publicación del “Documento Montreaux” en septiembre de 2008, donde se recopila el acervo legal internacional sobre el tema y se hace un listado de buenas prácticas. Ha sido suscrito ya por 22 países, que es una buena pista de los países que contemplan la privatización de los asuntos militares.

Superada esta fase ha comenzado una segunda fase de contactos para lanzar el próximo mes de junio un grupo de trabajo que elabore un Código de Conducta del sector. Una de esas reuniones tuvo lugar la semana pasada en Londres, donde un servidor de ustedes estuvo presente. Volvemos a la carga.