Sonríe, el 2009 será peor

Es extraño volver a los cuarteles de invierno y descubrir que el lugar que dejaste sólo existe ya en tu memoria. Ni las avenidas, ni los edificios, ni las tiendas son ya los mismos.

Llegué a Madrid hace cinco años y siempre me he sentido de paso. Ahora ya no pertenezco a ningún lugar. Supongo que ahora estoy listo para irme a cualquier parte.

El consejo será como llover sobre mojado. Pero recomiendo agarrarse fuerte. En este año que empieza vienen curvas para los de aquí y los de allá.