Guerra en las favelas

¿Cuándo el crimen organizado alcanza a ser otra cosa? Cuando las organizaciones criminales desarollan una agenda política y aspiran no ya a desafiar al estado sino a sustituirlo.

Hoy Francho Barón en El País hace la crónica de un asalto de una unidad de élite de la Policía Civil de Río de Janeiro en una favela. En palabras de Ignacio Cano, sociólogo español de la Universidad Estatal de Río de Janiero “se trata de una fuerza militarizada que responde a una estrategia militar”. Pero eso no es lo que me llamó la atención. Más bien esto:

Los narcotraficantes han establecido en las angostas callejuelas de la favela varias bocas de fumo (puntos de venta de droga) y han dictado leyes paralelas para legislar la vida de sus moradores: todo el mundo está obligado a colaborar con la firma y no se permiten robos dentro ni en las inmediaciones de la comunidad. El Comando Vermelho ofrece a cambio protección al vecindario y, con los réditos de la cocaína, de vez en cuando subvenciona pequeños gastos domésticos a quien lo pide, como la bombona del gas o algún medicamento de urgencia.

Las organizaciones criminales no sólo han impuestos sus leyes, imponen el orden público y establecen servicios asistenciales allí donde el Estado no llega.

III Congreso Internacional de Seguridad y Defensa en Granada.

Los días 12, 13 y 14 del próximo mes de noviembre de 2008 tendrá lugar en Granada el III Congreso Internacional de Seguridad y Defensa (pdf). Lo organizan conjuntamente el Centro de Análisis de Seguridad (CEAS) y el Mando de Adiestramiento y Doctrina del Ejército de Tierra (MADOC).

Alguno quizás recuerde que por esas mismas fechas hará dos años participé en la edición anterior. En aquel entonces hablé del papel de la empresa militar privada Executive Outcomes en la guerra civil de Sierra Leona. Como hay cosas que o las haces tú mismo o no las hace nadie, dos años más tarde regresaré a Granada para hablar del “Flanco Sur Profundo”. Es un concepto que acuñé en marzo de 2005 para referirme a lo que pasa al sur del Magreb y nos afecta a España y he ido madurando durante este tiempo.

Aquí, el texto de la propuesta de comunicación para el congreso:

Un Flanco Sur Profundo: El arco de inestabilidad de África Occidental.

La mirada al sur desde la perspectiva de la defensa nacional española, el “Flanco Sur”, siempre tuvo su ojo puesto en los países del Magreb. Sin embargo, hoy en día están sucediendo una serie de fenómenos mucho más al sur que, logrando alcanzar los titulares de los medios de comunicación de forma aislada, no han generado en España la conciencia de que se trata de una zona de creciente importancia estratégica y que son el resultado de los mismos procesos.

Ese “Flanco Sur Profundo” comprende un arco que engloba la fachada atlántica de África Occidental (Mauritania, Cabo Verde, Senegal, Guinea Bissau…) y se extiende al interior del continente a lo largo del Sahel (Mauritania, Mali, Níger). Sucede que los países de la zona se caracterizan por ser Estados frágiles incapaces de ejercer la soberanía en la totalidad de su territorio e incapaces de ofrecer a sus ciudadanos los más básicos servicios públicos. Dada su extrema pobreza, los encontramos en la cola de las estadísticas sobre Desarrollo Humano. No es de extrañar, por tanto, que sean escenario de guerras, conflictos armados de baja intensidad, golpes de estado, hambrunas y plagas.

Si en el caso del Magreb se considera la orientación e intereses de los distintos gobiernos de los países de la zona, en la zona que nos atañe un factor determinante es la debilidad de los Estados que ha propiciado que los actores a tener en cuenta sean subestatales y transnacionales. El “Flanco Sur Profundo” es zona de actuación de redes delictivas y terroristas que aprovechan la permeabilidad de las inabarcables fronteras, la incapacidad de las fuerzas de seguridad y la corrupción de los servidores públicos para operar sin restricciones geográficas.

La fachada atlántica de África Occidental se ha convertido en ruta de tráficos ilícitos con destino a España. El más llamativo es el de personas, provocado por el “efecto expulsión” que genera la dramática realidad de esos países. Pero hay que destacar la creciente importancia del tráfico de droga vía marítima y aérea desde Sudamérica en una nueva ruta hacia Europa. Guinea Bissau se ha convertido en el primer país africano en recibir el calificativo de “narcoestado” y la implantación de los carteles de la droga colombianos es notoria en el país.

Por su parte, el Sahel se ha convertido en la retaguardia de Al Qaeda en el Magreb Islámico. La zona es una zona de reclutamiento, alberga campamentos de entrenamiento itinerantes y ha servido de punto de partida para ataques en Mauritania y Argelia. Tras la frontera afgano-pakistaní e Iraq, se ha convertido en la tercera principal área de operaciones de la organización.

España ya está interviniendo en la zona instruyendo y dotando a las fuerzas de vigilancia de fronteras de varios países de la zona, sin duda por el impacto mediático en España de la inmigración irregular. Pero en un futuro se verá obligada a actuar in situ frente al resto de fenómenos. Por lo que se hace necesario conocerlos y analizarlos.

Demasiado tarde.

Si los días tuvieran 36 horas y los fines de semana cinco días este blog sería otra cosa. No tendría tantas entradas pendientes de la respectiva segunda parte, no tendría la plantilla básica de WordPress y con un filtro antispam mejor no tendría cerca de 30.000 comentarios basura esperando ser borrados a mano. Además no tendría aparcados otros proyectos como FlancoSur.info.

Portada revista septiembreSin embargo, el tiempo es finito y uno tiene que establecer prioridades. Pero no quiero dejar pasar más tiempo sin tratar una serie de temas que me rondan la cabeza, antes de que se conviertan en “la actualidad” o pasen finalmente desapercibidos en la blogsfera española. Hay un punto de vanidad en ello también. Quiero dejar constancia para el día de mañana que se apuntaron aquí primero lo que serán hechos consumados o temas de candente debate en ciertos círculos. Considérese por tanto lo que viene a continuación un volcado de memoria. El que quiera, que siga los hilos.

Un ejemplo de lo que quiero evitar: En mayo llamaba la atención sobre la crisis en Mauritana. En julio leí la entrevista al ahora ex-presidente de Mauritania en El País. El titular era “Es vital que la democracia tenga éxito en un país musulmán”, frase con la que no podía estar más de acuerdo. El esperanzador proceso democrático mauritano llamó mi atención desde el principio. Pensé que era necesario escribir al respecto y en torno al rechazo del Tribunal Constitucional turco a ilegalizar al AKP. Pero nunca lo hice y ya es demasiado tarde.

El 6 de agosto la guardia presidencial mauritana detuvo al presidente y una junta militar tomó el poder en el país. Por una vez los gobiernos occidentales y Al Qaeda coincidieron en algo: Todos condenaron el golpe. De hecho Al Qaeda en el Magreb Islámico perpetró un ataque que se saldó con doce soldados mauritanos muertos en la zona minera de Zeruat.

El resultado de todo esto es un país sumido en una crisis económica, con un gobierno aislado internacionalmente y enfrentado a la rama regional de Al Qaeda. ¿La alternativa? La junta militar sopesa dirigirse a las monarquías petroleras de Oriente Medio en busca de apoyo y ayuda ante el rechazo internacional al nuevo gobierno. Ahora sólo hay que imaginar una Mauritania recibiendo ayuda internacional en forma de petrodólares que siempre llegan acompañados por ulemas wahabíes. Allá por febrero de 2002 vi en Sarajevo obras públicas y mezquitas restauradas por el gobierno de Arabia Saudita. También alguna que otra mujer con velos que desde luego no parecían el türban turco. Más de seis años después, leo en el diario Público: “Aumenta el peligro del fundamentalismo islamista en Bosnia”.

Con los recursos pesqueros esquilmados por países extranjeros, ¿qué utilidad podrán encontrar los pescadores artesanales mauritanos a sus cayucos?

Hay otra región próxima a nosotros: América Latina. Al menos mentalmente. Y es curioso el poco espacio que le he dedicado en este blog. Quizás porque, con la excepción de Colombia, no ha sido en la última década escenario de conflictos armados de importancia. Pero ello no quita que fuera laboratorio de tantas cosas por venir. Quise dedicarle la atención merecida al regresar a la blogsfera haciendo una composición de lugar de Mercosur y las posibilidades de la integración regional. Faltaba hablar sobre lo que pasa del istmo de Panamá hasta el río Grande.

En esa área de América pasó lo que en Sudáfrica tras el fin del apartheid: La violencia política dio paso a nuevas formas de violencia organizada en un mundo globalizado pero nacidas del mismo magma social del que se nutriera fuerzas insurgentes. Hablamos de grupos como la Mara Salvatrucha (MS-13) y el Primeiro Comando da Capital (PCC). Hablé de ello en una comunicación presentada al III Congreso Nacional “Información, Seguridad y Defensa” en abril de 2007 en Segovia. En la próxima reforma del blog espero hacerla accesible al público. Pero faltaba un eslabón de la cadena que une los campos cocaleros de Colombia y las calles de Estados Unidos: México.

Mientras esta entrada de mi blog era sólo un borrador escribí la frase: “En el futuro habrá sin duda que hablar de la situación en México y la Iniciativa Mérida. Con fuerzas militares en la calle, con el incremento de la violencia y con carteles de la droga desafiando al Estado, el autor del blog World Security Trends dejó en uno de de esos comentarios que borré por torpeza la pregunta de si en mi opinión lo que acontecía en México era una “Guerra de 4ª Generación” (¿por qué no una guerra posmoderna?. Contestarla me llevaría a discutir sobre las teorías de William S. Lind y sus limitaciones. Pero a eso llegamos demasiado tarde. Da igual el nombre: La guerra ya empezó.