Un ejemplo desde Chile

Hoy comparece la Ministra de Defensa española ante la comisión de Defensa del Congreso. Ayer El País Semanal publicaba una entrevista a Michelle Bachelet, presidenta de Chile.

[H]ay una parte de su biografía que se ha destacado poco y me ha llamado la atención: su curso de estrategia militar aquí en Chile y el de posgrado en defensa continental en Fort Leslie McNair (Washington) a mediados de los noventa.

Lo hice porque consideré que uno de los problemas que tuvimos en Chile era una falta de diálogo entre el mundo de la política y el mundo militar. Mi gran preocupación era cómo lograr no repetir una tragedia como la que habíamos pasado [el golpe de Estado y la dictadura de Augusto Pinochet entre 1973 y 1990]. Yo creía que en el mundo de la política y de la izquierda había que entender que las Fuerzas Armadas eran parte constitutiva del Estado y que teníamos que generar confianza entre ambos mundos, dejando atrás los prejuicios, para asentar las bases de la democracia. Porque la democracia es algo mucho más que la mera elección de los representantes. Lo importante y lo difícil es aprender a convivir con un espíritu de amistad cívica. Ése es el sentido de mi acercamiento a lo militar en plena transición política.

Pensaba que era un mecanismo de defensa; salvando todas las distancias, como el indígena americano que aprende el español, la lengua de los conquistadores, para combatirlos mejor.

No, porque ya estábamos en democracia. Era una manera de explorar cómo construir una sociedad sana y democrática y no reproducir los errores del pasado. Me parecía, además, que desde la izquierda no le habíamos dado el valor suficiente al mundo militar, como tampoco a la seguridad ciudadana.

Yo preferiría no tener que sacar conclusiones.

Despachos desde el frente (11)

-El Institute for National Security Studies de Tel Aviv ha publicado el Middle East Strategic Balance 2007-2008, con un capítulo dedicado a las fallos israelíes en la última guerra del Líbano. Sí, aquella que los blogs neocón españoles aplaudían con las orejas mientras un servidor decía que Israel se equivocaba.

-Un despacho de Europa Press recoge la lista de militares españoles muertos a bordo del ya superado Blindado Medio de Ruedas (BMR) español. Cuando no han sido huelcos en accidentes de tráfico han sido minas o artefactos explosivos encerrados. Es la hora de que sean sustituidos por un vehículo de transporte de tropas de ruedas de nueva generación y que el Ministerio de Defensa cumpla su promesa de comprar con celeridad vehículos a pruebas de minas (MRAP) para misiones internacionales.

banner MRAP ya

-Moeh trata en Guerra y Paz las declaraciones de Simon Mann implicado a José María Aznar en el intento de golpe de estado de Guinea Ecuatorial. La trama de casi todo el asunto la contó el corresponal de The Economist en Sudáfrica, Adam Roberts, en su libro The Wonga Coup. En la introducción Roberts cuenta las peripecias de su investigación que dejó un aspecto sin cubrir: El papel del gobierno español. La disposición inicial a colaborar se esfumó tan pronto Roberts pisó Madrid. Alguien algún día nos contará qué misiones iban a realizar en el Golfo de Guinea los dos buques de la Armada, que llevaban a bordo un destacamento de Infantería de Marina, cuyo viaje fue cancelado tras justificar el Ministerio de Exteriores torpemente su viaje. Y alguien algún día terminará de contarnos todos los estropicios a los que en política exterior nos quería llevar Aznar, el mismo que algunos dicen tuvo el mérito de poner a España en la lista de países que cuentan en el mundo mundial.

-Últimamente he tenido en mente escribir algo titulado “Quiero un ministro de defensa español que sea como el secretario Robert M. Gates. Basta decir que en EE.UU. ya hablan de que miembros de los equipos de Obama y McCain consideran la posibilidad de mantenerlo en el cargo.

Y la política exterior española descubrió África

El pasado lunes el presidente del gobierno dio un discurso en un acto organizado por el Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos con la colaboración de la Fundación CIDOB, la Fundación para las Relaciones Internacionales (FRIDE), el Instituto Complutense de Estudios Internacionales (ICEI) y el Instituto de Cuestiones Internacionales y de Política Exterior (INCIPE). Ante tal ensalada de siglas tienta hablar una vez más de esos think tanks españoles que son como cascarones vacíos, de esas desangeladas páginas web 1.0 sin actualizar o de sus puestos de becario para licenciados por 500 euros al mes. Pero el contenido del discurso dado por Rodríguez Zapatero es tan transcedente que casi podemos decir que por fin la política exterior española mira al siglo XXI.

El País destaca que África y Asia serán las prioridades de la política exterior española. Teniendo en cuenta la importancia que tienen y tendrán Europa e Iberoamérica para España decir que los cuatro continentes serán importantes para España no dice mucho. Enumerar la pobreza, la construcción de la paz, las migraciones, el cambio climático y la energía como “los grandes desafíos a la gobernabilidad internacional” tampoco aporta mucho más. Pero leyendo el contenido del discurso encontramos que desde el gobierno de España se ha asumido los desafíos del nuevo nuevo mundo del que llevamos hablando aquí hace ya mucho tiempo.

Me alegra ver que se comprenda que las amenazas presentes a la paz parten de “fuerzas a medio camino entre las guerrillas, el terrorismo y el crimen organizado”. y que el escenario más habitual de los conflictos son “Estados débiles, que apenas son capaces de ejercer un mínimo control sobre sus territorios”, en la línea de lo que decíamos aquí en la primavera y en el verano de 2006.

Me llama la atención que sea para esta Legislatura cuando se alcance el objetivo histórico del 0,7% del P.I.B. en ayudal al desarrollo. Pero al menos, más allá de objetivos vagos y generales en la lucha contra la pobreza, se vaya a organizar este otoño en España “una Conferencia de Alto Nivel sobre la crisis de alimentos que dé continuidad a la de Roma y asuma compromisos concretos”. Mientras en España se encarece la cesta de la compra para países como Mauritania se trata de una cuestión muy seria que hace necesario organizar un gobierno de unidad nacional.

En marzo de 2005 acuñé el término “Flanco Sur Profundo” para expresar la idea de que España debía mirar más al sur de Marruecos y Argelia. Una zona cuyos conflictos y problemas terminarían por afectar territorio español. Ver que África aparece en el horizonte de la política exterior española me alegra. Y más cuando se trata de establecer un nuevo Plan África (tenía pendiente una crítica al viejo) y centrar los esfuerzos en África Occidental, el Sahel y Guinea Ecuatorial.

Queda por ver los instrumentos de esa nueva acción española en el Flanco Sur Profundo. Pero es importante que la cooperación internacional se entienda como un impulso de la lucha de los propios africanos, de muchos de sus gobiernos y organizaciones. Que no se trata sólo de ayuda al desarrollo, sino de comerciar. Lo que hace imperativo revisar las políticas que en la UE y en el marco de la OMC podrían ampliar las posibilidades de exportación de los países africanos.

Tras todo este autobombo, a ver cuánto nos dura la alegría.

Las armas del hombre blanco

Noticia de ayer:

El Congreso de Estados Unidos ha dado su aprobación a la venta de 20 misiles tácticos ‘Tomahawk’ a España en una transacción valorada en 156 millones de dólares (104 millones de euros), indicó hoy la Agencia de Cooperación para Seguridad y Defensa.

Yo qué soy una persona cortita de entenderas me gustaría saber a quién le dispararíamos nuestros Tomahawk en caso de que una red terrorista, como la recientemente detenida en varias provincias españolas, cometiera un nuevo 11-M o un 7-J. Y si nunca van a ser usados, porque actuarán toda su vida como arma disuasiva, me gustaría saber en qué contribuirán a combatir las redes que trafican con personas y drogas en la fachada atlántica de África Occidental o a afrontar una hipotética “Marcha Verde” sobre Ceuta o Melilla.

Yo tengo mis sospechas. Pero quisiera saber.

[Nota (y ya van varias):] He abierto los comentarios. Ya no hace falta mi aprobación para que salgan publicados excepto en aquellos casos en que el filtro considera sospechoso el comentario. El filtro, hasta que vaya aprendiendo, deja pasar bastante basura. Así que tengo que ir borrando spam a mano y rescatando comentarios válidos. Como soy batante manazas me he cargado un buen puñado de comentarios interesantes. Disculpas a los agraviados, que espero vuelvan a comentar.

¿Y si la llama se apaga?

El pasado sábado El País recogía las declaraciones del jefe de la CIA en las que afirmaba que Al Qaeda estaba siendo “esencialmente derrotada en Iraq y en Arabia Saudí”. El País recogía con días de retraso un debate lanzado entre los expertos desde distintas tribunas sobre los indicios de que Al Qaeda está siendo derrotada a nivel global: La campaña de atentados indiscriminados lanzados por Al Zarqawi en Iraq que redujo la simpatía en el mundo musulmán hacia los yihadistas, la creciente irrelevancia de Bin Laden, la incapacidad de Al Qaeda (“núcleo central”) de organizar un gran atentado espectacular en Occidente, etc… No faltan voces que opinan que todo optimismo al respecto es ilusorio. Yo mismo he ido dejando pendiente el escribir sobre la transformación de Al Qaeda en algo diferente a lo que era antes del 11-S. Comprender las diferencias podría quizás llevarnos a entender que nuestros análisis sobre las victorias y derrotas de Al Qaeda ha de ser necesariamente a la fuerza diferentes.

Pero por un momento pensemos. ¿Y si Al Qaeda es derrotada? ¿Y si la actual ola de terrorismo yihadista se desvaneciera como lo hizo el terrorismo ultraizquierdista surgido en Europa tras mayo del 68? (Cosa que planteábamos en este blog en el verano de 2005) Sería curioso imaginar el rumbo de la política exterior estadounidense. ¿Tendríamos nuevas Ruandas y Bosnias en una nueva etapa aislacionista? Sería curioso pensar en el tiempo y recursos dedicados a una amenaza que dejara de existir. ¿Qué sería de todos esos alqaedólogos de última hora? Pero sobre todo, ¿qué serían de nuestras libertades y derechos perdidos?

Este blog seguiría teniendo sentido. Iraq, Afganistán y el movimiento yihadista son sólo los árboles que no dejan ver el bosque: Sinaloa, Darfur, las costas de Somalia…

Nota: He eliminado la moderación a priori de comentarios. Por el camino algún comentario se ha perdido por ser yo un manazas. Pido disculpas a los damnificados. Tras el retorno quedan muchas cosas por mejorar.