Los daneses y canadienses han enviado carros de combate a Afganistán. Los británicos y noruegos, Vehículos de Combate de Infantería. Los estonios y australianos, vehículos a prueba de minas. Los holandeses piezas de artillería autopropulsada. ¿Y España? Una copia Made in Spain de los Hummer, de la que empieza a llegar la versión blindada, y el ubicuo Blindado Medio de Ruedas. Un vehículo diseñado en los años setenta y que ha sido el caballo de batalla de los soldados del ejército español tropas en misiones internacionales.
El lunes fallecían en Afganistán dos soldados españoles y un traductor por la explosión de un artefacto bajo el BMR en el que viajaban. Son ya cuatro los soldados españoles muertos por el efecto de una mina anticarro o una carga explosiva detonada baja un vehículo en Afganistán. Los Rebecos o VAMTAC, según la denominación del fabricante o el Ejército de Tierra respectivamente, y los BMR no son la mejor opción para misiones que consisten en patrullar por carretera cuando el principal peligro son las minas anticarro o cargas explosivas enterradas.
A su vez existen en el mercado buen número de vehículos blindados a prueba de minas cuya oferta y demanda se ha disparado desde que los artefatos explosivos accionados al paso de vehículos (Improvised Explosive Device como los llaman en inglés) se han convertidon en la principal arma de la insurgencia en Iraq. Sin embargo su existencia parece haber pasado desapecibida excepto para un puñado de bloggers (léase a Jorge, Pedro y David)
Los vehículos a pruebas de minas se denominan en inglés MRAP (Mine Resistant Ambush Protected) y derivan la mayoría de ellos de la soluciones técnicas que desarrollaron los sudafricanos en sus campañas contrainsurgencia en los años 70 y 80. La característica principal de los MRAP es un carrocería elevada y blindada cuyos bajos tienen forma de “V” lo que contribuye a dirigir hacia los lados la onda expansiva de las minas anticarro o las cargas explosivas que detonen bajo el vehículo.

De ellos han hablado largo y tendido los bloggers españoles que mencioné, mostrando fotos del aspecto estremecedor de algunos vehículos de los que salieron con vida sus ocupantes. Así que yo no me extenderé sobre el tema. Cuando empecé la serie “Tecnologías para salvar vidas de soldados españoles” pensé que el título era algo sensacionalista. Desafortunadamente me equivoqué.

“Sin embargo su existencia parece haber pasado desapecibida para un puñado de bloggers (léase a Jorge, Pedro y David)”
¿No te falta un excepto ahí?
Bueno, genio, ahí me tienes en mi blog http://www.luissolana.com luchando por lo que tu defiendes.
Como digo en otro lado (en un comentario al anterior post), la cosa es más importante: hay que convencer a los progresistas de que ahí hay un colectivo profesional que quiere hacer las cosas bien y con medios adecuados. Si desde la izquierda se les entendiera y apoyase muchas cosas podrían cambiar.
Hablaremos
Luis Solana