Flanco Sur: Historia de un proyecto

En el verano de 2000 descubrí el foro de la revista Defensa. Allí me encontré con grupo variopinto de frikis de los temas militares. Por aquel entonces el panorma de las revistas de temática militar en España era limitado y la información sobre los países del Magreb era escasa. Nunca faltaba quien preguntaba en el foro cuántos aviones tenía Marruecos o cuántos submarinos tenía Argelia. Quienes tenían acceso a anuarios o balances militares respondían buenamente.

Yo fui acumulando aquella información con la intención de crear una página web sobre las fuerzas armadas del Magreb. Entonces sucedió la crisis del islote de Perejil y en el verano de 2002 lancé la primera versión de Flanco Sur. La página web es pura web 0.1, programada en HTML con el bloc de notas de Windows y usando tablas para ordenar el texto en pantalla.

Cuanta más información acumulé sobre las fuerzas armadas de Marruecos más convencido quedé de lo improbable de un conflicto convencional con el vecino del sur. Una nueva generación de revistas trató el tema y añadiendo la pereza que provocaba trabajar en una página web picando código HTML a mano pasó el tiempo y la página quedó sin actualizar.

Por el camino experimenté brevemente con un blog que me ahorraba el trabajo de generar el código HTML de la página y me permitía dar tratamiento a noticias breves. Los recursos disponibles gratuitamente en Internet se hicieron más abundantes y se hizo posible colgar vídeos o fotos gratis sin ocupar espacio del servidor de tu página web.

Ahora que este blog se ha tomado un descanso por cuestiones logísticas me he dedicado a organizar mi disco duro y retomar Flanco Sur. No encontrarán sesudos análisis sobre las fuerzas armadas argelinas desde un punto de vista institucional ni pistas sobre las elecciones en Marruecos. Es una página para frikis donde se habla de los nuevos MiG-29UBT argelinos o los M-109A5 de segunda mano que recibirá Marruecos. Al fin y al cabo alguien tenía que hacerla.

Allí donde coloco mis libros está mi hogar

Yo mido los años por cursos escolares, una vieja costumbre de estudiante. Así que el año acabando o comenzando según se mire. Y como suele suceder por estas fechas para mí toca buscar un lugar para mis trastos en Madrid. Esta vez he caído en Chamberí. Parece un lugar agradable para pasear. Cuando te quieres dar cuenta estás en esos sitios a los que antes iba en Metro.

Acabo de instalarme y no sé por cuánto tiempo estaré sin Internet. A veces, junto a la ventana, pillo la conexión wifi de un vecino anónimo. Así que como navegar se ha convertido en una experiencia imprevisible y frustante he redescubierto el placer de leer en el silencio de una casa por el momento vacía y tranquila.

El casero me instaló el domingo la estantería que pedí para mis libros. Tengo bastantes lecturas pendientes. Y desde EE.UU. viene más en camino. No sé con qué frecuencia podré escribir en el blog a partir de ahora. Sólo espero que las lecturas y las tardes tranquilas que se avecinan sean productivas.