Las guerras obsoletas

A principios del mes de julio hablé de la llegada de inmigrantes irregulares a la isla de Malta como un ejemplo de que el fenómeno no era exclusivo de nuestro país y por tanto no tenía que ver con ningún “efecto” llamada particular de España. A las pocas semanas la noticia saltó cuando un pequero español, el “Francisco y Catalina” recogió a 51 inmigrantes a 100 millas de Malta. Las autoridades maltesas se negaron a permitir al barco entrar a puerto pero el asunto se resolvió con la redistribución de los inmigrantes por varios países.

45 de los 51 inmigrantes rescatados por los marineros españoles provenían de Eritrea. Independiente desde 1993, tras una larga guerra (1961-1993), sus habitantes tienen motivos para abandonarlo. Si Eritrea salió de su “guerra de independencia” como un país totalmente depauperado, a los pocos años iniciaba una carrera de conflictos con sus vecinos por la demarcación de sus fronteros. Primer estalló un entraba en conflicto con Yemen por unos islotes. Y lo que es peor entabló una guerra abierta con Etiopía entre los años 1998 y 2000. Siendo dos países de los más pobres de África se embarcaron en la compra de aviones de combate modernos que ni siquiera buena parte de las fuerzas aéreas europeas cuentan.

Cazabombarderos MiG 29 y Sujoi 27 provenientes de los arsenales liquidados tras el fin de la Guerra Fría entablaron combates aéreos en una guerra iniciada por una disputa sobre demarcaciones fronterizas. Fue una de tantas y tantas guerras olvidadas. Pero una guerra peculiar: Una de las pocas guerras tras el fin de la Guerra Fría entre dos estados.

Las lista de guerras entre países desde 1991 es reducida. Descontando los conflictos en los que ha participado EE.UU. (liberación de Kuwait, invasiones de Iraq y Afganistán) incluye el conflicto del Alto Cenepa entre Perú y Ecuador, el conflicto por el glaciar del Kargil entre India y Pakistán y la guerra por un corredor hasta Naborno Karagaj entre Armenia y Azerbaiyán. En todos los ejemplos, el casus belli fue la demarcación fronteriza. Pura dinámica del siglo XIX. El mundo que se acaba.

Vuelve a casa vuelve

Se me hace extraño no tener que coger el coche en busca de cobertura para el móvil o de no tener que estar pendiente de cuánto tiempo llevo conectado a Internet antes de que el saldo se me agote en el cíber. Vuelvo a la civilización. La vida empieza de nuevo.

En mi última entrada conté las mil y unas lecturas que preceden a cualquier cosa que escribo aquí. Y concluía con la necesidad de cambios. Por paradójico que suene, tengo la sensación de que esto que escribo no es un blog. Sin darme cuenta GuerrasPosmodernas.com es más bien una serie encadenada de ensayos. Faltan referencias a muchos más blogs. Falta más diálogo con los lectores. Falta más agilidad en seguir la actualidad.

He escrito siempre el blog que quería hacer pero no necesariamente el que la gente quisiera leer. No digo con esto que desee incrementar el número de lectores a costa de renunciar a las señas de identidad de Guerras Posmodernas. Hmm… No sé si sería complicado: ¡Anécdotas del rodaje de Alatriste! ¡Defensa sectaria de uno de los dos pilares del bipartidismo español! ¡Todos los secretos de Gran Hermano! ¡Frikismo tecnofetichista a raudales! ¡Confesiones impúdicas de mi vida personal! ¡Apuntes sociológicos de andar por casa dignos de un monólogo de humor!/em> Pero tengo ganas de cambiar. Un blog más dinámico. Con entradas más breves, que deje la reflexión de fondo y el tiempo para otros ámbitos fuera de la blogosfera. Más diálogo con otros blogs y los lectores. Creo que es tiempo de cambios.

Making of

Cuando Francisco Polo estrenó dominio propio, CosasDeLaDiplomacia.info, me di cuenta que tenía que reorganizar los enlaces que aparecen en la barra lateral de mi blog. ¿Me representan los enlaces que ahí aparecen? ¿Son esos realmente mis fuentes de información e ideas? Desde luego que no.

Para empezar, coloqué en su momento enlaces a los principales think tanks españoles. Supongo porque quedaban bien ahí en la barra lateral de mi blog. Pero he de confesar que nunca los consulto. Sus preocupaciones por la evolución política de Latinoamérica, la construcción europea o la política estadounidense para Oriente Medio me resultan distantes. No me interesa generalmente la política internacional que se hace en los pasillos de las cancillerías o en las cumbres económicas regionales. Me llama más la atención la clase de hechos que apenas tiene tratamiento en la prensa y son los síntomas del mundo por venir. Noticias como las andanzas del general Culo Desnudo en Liberia, cómo el desánimo es creciente entre las tropas británicas en Afganistán o qué pasa en el Cuerno de África según The Economist (siempre nos quedará The Economist). Esa clase de noticias sueltas y olvidadas son las que me han ido permitiendo construir mi teoría de las guerras posmodernas (algún día, ¡un libro!) y anticipar que en Iraq las cosas irían de mal en peor.

Enlacé también blogs y páginas dedicadas al terrorismo. El 11-S y el 11-M me marcaron bastante. Pero el terrorismo no deja de ser una forma muy concreta de violencia, y las redes terroristas no serán los únicos actores no estatales y globales del siglo XXI. Igual sucede con los blogs que cubren áreas geográficas. En el verano de 2002 se despertó en mí un interés por Asia Central pero he der reconocer que más allá del puñado de libros sobre la transición del comunismo en la zona en general y la historia de Afganistán en los últimos 25 años en particular no he profundizado mucho más mis conocimientos sobre esa zona.

Creo que es hora de cambiar los enlaces en la columna derecha de mi blog (entre otros cambios próximos) y crear una sección permanente (una “página” de WordPress) con mis enlaces favoritos. Habiendo estado en constante movimiento este año, he echado en falta mis favoritos cuando no he tenido mi ordenador a mano. Hacer una lista de mis fuentes servirá para dar una idea de todo el proceso que me lleva escribir el blog.

Empiezo normalmente poniéndome al día con la “actualidad”. Eso significa para mí echar un vistazo al agregador de Las Ideas y a los titulares de la Cadena Ser. Aunque ya no sea de pago, ElPaís.es me perdió como lector. Cosas de la costumbre. Dependiendo de la prisa que tenga añado la lectura de titulares en Periodista Digital e HispaLibertas. Si la cosa está que arde (“Castro ha muerto”, “EE.UU. bombardea Irán” o “Terrible atentado islamista en Berlín”) entonces repaso la versión digital de los diarios españoles y las agencias de noticias internacionales.

A continuación leo mis blogs de referencia. No tienen que ver necesariamente con los temas que aquí trato, pero me sirven para ponerme al día en una gama amplia de temas: Política, medios de comunicación, innovación tecnología, Internet, periodismo, cultura, etc. Son por orden alfabético: Enrique Dans, Nacho Escolar, Juan Freire, David de Ugarte y Juan Varela.

¿Qué tienen que ver los temas que ellos tratan con las guerras posmodernas. Todo. Porque al fin y al cabo todos hablamos en el fondo de lo mismo. Llámese globalización, sociedad de la información, Tercera Ola o lo que sea. Y si mis lecturas no se ven directamente reflejadas en lo que escribo al menos sacio mi curiosidad por todos esas temas donde cruzan mi deformación académica y mi tecnofetichismo. (El que quiera sobornarme puede empezar por aquí).

Habría que añadir los blogs que tratan la política y los asuntos internacionales. No necesariamente hablan de conflictos armados, tampoco hablan siempre de relaciones internacionales, pero me proporcionan la visión de conjunto. Hablamos de los blogs de Rafael Estrella, “Guerra Eterna” por Íñigo Sáenz de Ugarte, Guerra y Paz por M. Atitar de la Fuente y

Cosas de la Diplomacia por Francisco Polo. (Guerra y Paz, Guerra Eterna, Guerras Posmodernas… ¿Alguien más se anima a crear un blog que se llame “Guerra y Algo”)

Leído todo lo anterior, es cuando me sumerjo en las webs más cercanas a los temas de este blog. Por un lado consulto varios foros. Soy asiduo al Foro de la Armada Española y en el Foro de las FAS. Luego paso por el área de actualidad en militaryphotos.net, que es una especie de agencia de noticias permanente. Una legión de interesados en estos temas, desde Escandinavia a Australia, está constantemente colocando enlaces a noticias sobre fuerzas armadas y policiales, conflictos armados, terrorismo y política internacional de medios de comunicación de todas partes. Un lujo donde todos los días se encuentran auténticas pepitas de oro informativas para quien sepa captar las tendencias de fondo.

Por otro lado consulto un puñado de blogs y articulistas que me sirven de inspiración permanente. Son mi secreto mejor guardado.

-Global Guerrillas y el blog de anotaciones rápidas de su autor, John Robb.

Robb fue militar, estuvo metido en el mundo de las start-ups cuando el auge de las .com y un día empezó a teorizar sobre la transformación de los conflictos armados. Ahora mismo está escribiendo el libro. Su teoría principal gira en torno a lo que él llama guerrillas globales: Fuerzas subestatales, organizadas de forma distribuida, que se nutren de conocimiento de fuentes abiertas y que su principal estrategia es la “disrupción” de las redes (comerciales, comunicación, energéticas) del enemigo. Da la sensación de que quiere aplicar su marco teórico de una forma un tanto forzada a todo cuanto sucede en el mundo, pero sus observaciones (y enlaces) son siempre interesantes.

-ComingAnarchy.com

“La anarquía que viene” fue el título en español de un libro de Robert D. Kaplan que da título a este blog colectivo. Sus tres autores, bajo los pseudónimos de Chirol, Curzon y Younghusband, se interesan por la geoestrategia y geopolítica del Cáucaso, Asia Central y Oriental, todo lo que tenga que ver con Robert D. Kaplan (son fans) y son además unos viajeros incansables.

-“On War”, las columnas de William S. Lind en Defense and the National Interest..

Lind es un personaje curioso: Estadounidense y monárquico, conservador y profundamente crítico de la administración Bush, parece un hombre sacado de otro tiempo. Pero es el padre de la teoría de las Guerras de Cuarta Generación.

Y podría añadir las columnas de Fred Kaplan (“War stories”) en Slate, los artículos de Soldiers For The Truth o la recopilación de noticias de G2mil.com cuando se trata de ver qué pasa en los círculos militares desplegados en Iraq, Afganistán o… Washington. Pero la lista ya es enorme.

Cualquiera puede ver que tengo un serio problema con Internet. “Ponerme al día” implica todos los días demasiado tiempo de navegación. Mi blog parece más una colección de ensayos, que un blog propiamente: Una colección de apuntes rápidos con gran número de enlaces. Mi referencia a blogs y columnas norteamericanas exclusivametne es un reflejo de que no hay una red española en la que guerrasposmodernas.com encaje por temática. Creo que es tiempo de replantear cosas…

Ruedan cabezas

Cuenta hoy el ABC (gracias a Copypaste por el chivatazo) que el general de división Udi Adam, comandante general del Mando Norte del ejército israelí, ha sido sustituido.

Es curiosa las distintas percepciones sobre lo que pasa allí. Hay quienes están convencidos de que Israel está ganando por goleada a Hizbolá (copio el curioso símil futbolístico empleado por el corresponsal del ABC). Pero todo eso me recuerda a cierto diálogo que supuestamente mantuvieron tras el fin de la guerra de Vietnam un general vietnamita y otro estadounidense. Este último le dijo al primero jactancioso: “Jamás lograron derrotarnos en una sola batalla”, a lo que el otro respondió “Sí, puede ser cierto. Pero también intranscedente”.

P.S.: Manel Gozalbo ha comenzado en HispaLibertas el primer capítulo de cuatro sobre la historia reciente del Líbano.

Cuenta atrás para la paz

Algo se mueve en la actual guerra del Líbano. La percepción de que la actual estrategia de Israel ha fracasado debe haber calado en las esferas donde se toman decisiones porque es una idea que empieza a leerse no sólo en los pocos blogs y analistas que miramos las cosas más allá del “quién-empezó-primero” o “mis-muertos-son-más víctimas-que-los-tuyos”. Se lo cuestionan incluso en Israel.

La paradoja es que podemos considerar que Hizbolá ha fracasado también en sus objetivos iniciales. Si su intención era liberar a Gaza de la presión israelí lo único que ha conseguido es que las víctimas palestinas queden sepultadas informativamente por las libanesas. Tampoco se ha producido la movilización de las masas árabes como sucedió con el asunto de las caricaturas de Mahoma. La fractura sunní-shií pesó más que la posible solidaridad pan-islámica. Ni siquiera Al Qaeda a través de sus comunicados ha tenido un papel importante. La situación del Líbano es insostenible. De ahí que el líder de Hizbolá anuncie que está dispuesto a un alto al fuego (no, no exige como condición la destrucción del estado de Israel como algunos quieren hacernos creer).

Pero dos cosas han quedado claras: La idea de una “franja de seguridad” limitada resulta inútil para Israel con el mayor alcance de los cohetes de fabricación iraní que emplea Hizbolá. Y un dominio efectivo del sur del Líbano no puede ser obtenido sólo desde el aire. A Israel sólo le queda la opción de disparar a todo lo que se mueva o invadir el Líbano en una guerra abierta y total. Ambas opciones son inasumibles políticamente.

Así que algo se tiene que estar moviendo cuando EE.UU. va a presentar conjuntamente con Francia en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas una propuesta de alto fuego en la zona (ver El País, CNN) y Reuters).

Los combates se intensifican porque el tiempo se agotan. Mientras tanto no se pierdan el seguimiento de los acontencimientos en “Guerra y Paz”.

Cuando David fue Goliath

Cuando por fin consigo conectarme para retomar “El nudo libanés” tengo la sensación de que los acontecimientos han avanzado hasta un punto que las cosas que quería contar la semana pasada ahora sonarán a verdades de Perogullo. Pero no por ello voy a dejar de darles mi visión.

¿Quién está ganando y quién está perdiendo en el Líbano? A priori sería difícil decirlo. Cualquier información sobre los objetivos militares alcanzados provenientes de ambos bandos hemos de tratarla con cautela. Pero sólo basta recordar una premisa de los buenos viejos tiempos de la Guerra Fría: La guerrilla no perdiendo gana. Un ejército no ganando pierde. Hizbolá sólo tiene que sobrevivir, sin duda lo hará, a este conflicto para convertirse en vencedor moral. Si uno se mide por sus enemigos, entonces este conflicto ha convertido a Hizbolá en un actor fundamental de Oriente Próximo de la misma manera que George Bush convirtió a Al Qaeda en el equivalente a una super-potencia al declararle la guerra al terrorismo (yihadista).

Israel se ha propuesto destruir la capacidad militar de Hizbolá en el sur del Líbano. Ese podría ser uno de sus indicadores de victoria. Pero será inútil. Tras este conflicto segurián intactos sus vínculos con Siria e Irán, su capacidad de financiación y su apoyo entre la comunidad shií del Líbano. Las lanzaderas de cohetes perdidas serán tarde o temprano repuestas por Siria e Irán. Y las bajas en combate, respuestas con el flujo de nuevos voluntarios dispuestos a luchar para vengar la muerte de un pariente o conocido.

La única forma que le queda a Israel de proclamar una victoria es forzando el cese de los ataques con cohetes al norte de Israel dominando el sur de Líbano. Y ello no se consigue sólo desde el aire o con bombardeos de artillería. La infantería ha de pisar el terreno para controlar un terrirtorio. Una nueva invasión del Líbano es la única opción, y da la impresión de que los israelíes están tratando de evitar malas experiencias pasadas. Pero haciéndolo parece que está poniendo en práctica la recopilación de los mayores errores propios y ajenos de los últimos años:

-No puedes exigir acciones de fuerza a un gobierno débil.

Max Weber, uno de los padres de la Sociología, definió al Estado como la entidad que ostenta el monopolio de la violencia legítima. Y el Líbano es un buen ejemplo de Estado débil cuyo territorio ha servido campo de batalla para Siria e Israel, que parecía que por fin estaba saliendo de la destrucción y la era política de la guerra civil, y que por otro lado alberga una entidad paraestatal, Hizbolá. Vapulear un país y destruir infraestructuras civiles para obligar a un gobierno que ordene a sus fuerzas militares y paramilitares que cese la violencia sirvió en 1999, porque Slobodan Milo¨ević controlaba las fuerzas paramilitares de la Militsya en Kosovo. Obligar al gobierno libanés a desarmar a Hizbolá no sólo es pedir un imposible, es provocar una nueva guerra civil.

-Hundir el aparato del Estado en una nación multiétnica y multiconfesional genera una espiral de caos irreversible.

A EE.UU. le costó pocas semanas invadir Iraq y provocar el colapso del régimen. Lleva tres años e Iraq está en la lista de espera de los estados fallidos que generan inestabilidad regional (Afganistán, Somalia, R. D. Congo…) ¿Qué gana Israel con un Líbano desmembrado y en guerra civil? ¿Permitir una reentrada de Siria como árbitro regional? ¿Aumentar la dependencia de la población civil del aparato de asistencia social de Hizbolá? ¿Fortalecer a Hizbolá?

-No se puede ganar una guerra sólo desde el aire.

EE.UU. y sus aliados ganaron en Kosovo en 1999 y en Iraq en 2003. Pero los análisis sosegados a posteriori de los expertos extrajeron lecciones cuando la prensa ya no prestaba atención. La OTAN bombardeó las fuerzas militares y paramilitares serbias en Kosovo con escaso resultado. Una fuerza militar puede resistir los ataques de una fuerza aérea moderna que se empeñe en ganar la guerra sólo desde el aire. Sólo el fracaso de los bombardeos sobre objetivos militares es lo que llevó a la OTAN a tomar las infraestructuras civiles serbias como objetivo. En cuanto a Iraq pocos recuerden la puesta en práctica de la estrategia “Shock & Awe” obra de un gurú de uno de esos think-tanks de Washington al comienzo de la invasión de Iraq… Leyendo lo que se esperaba de su puesta en práctica es de entender que el autor de la idea se distanciara de lo visto en 2003.

Existe quizás una segunda explicación al predominio de las acciones aéreas en este conflicto. La primera, como vimos, es la mala experiencia que supuso para Israel la ocupación entre 1982 y 2000 del sur del Líbano. Hizbolá reclama de hecho la retirada israelí como una victoria. La segunda es la identidad del actual jefe de las Fuerzas de Defensa Israelíes: El teniente general Dan Halutz. Proviene de la fuerza aérea, la rama de las fuerzas armadas israelíes más vinculadas con EE.UU. Al contrario que la marina y el ejército de tierra, cuyos materiales y doctrina son autóctonos, desde los años 70 el material principal de la fuerza aérea israelí es estadounidense. Y dada su superioridad regional, no es de extrañar que haya tratado de imitar la doctrina estadounidense, especialmente con la sensibilidad de la sociedad civil a un nuevo embrollo en el sur del Líbano.

El problema añadido de tratar ganar una guerra desde el aire es que 3.000 pies de altura es difícil distinguir una ambulancia de una furgoneta cargada de milicianos. Y con Hizbolá usando a la población libanesa de escudo humano, sucede lo que en Qana. En la era de la TV e Internet una guerra que se gana en los campos de batalla y se pierde en los medios de comunicación es una guerra perdida.

[Continuará]

El nudo libanés

No voy a entretenerme en disquisiciones morales sobre la crisis libanesa, buscar un culpable y de paso elegir qué niños huérfanos son más víctimas y merecedores de mi compasión. Eso lo dejo para los bloggers expertos en torres de marfil. Me temo que si empezamos a desenredar el hilo histórico terminaremos hablando de un tal Abraham. Y yo de lo que les voy a hablar es de los aspectos relacionados con la temática de este blog. Que no es poco.

Los hechos son conocidos, pero los repaso:

El 25 de junio de 2006 un soldado israelí, Gilad Shalit, es capturado por milicianos palestinos en un puesto militar israelí en la frontera con Gaza. La acción es reivindicada por distintas organizaciones palestinas, que exigen la liberación de palestinos en cárceles israelíes.

Dos apreciaciones: 1) Del soldado israelí conocemos su nombre y su cara. Haga el lector la prueba de recordar el nombre y cara de algún palestino corriente que haya protagonizado las noticias. 2) Nótese que uso para este suceso concreto la expresión “milicianos palestinos”. Desconozco la identidad y filiación de los palestinos que intervinieron en la acción, así que dada la naturaleza de ésta no he empleado en este caso la expresión “terroristas” que es aplicable en otros casos.

El gobierno israelí responde atacando sedes de la Autoridad Nacional de Palestina, viviendas de miembros de HAMAS e infraestructuras civiles (como por ejemplo, centrales eléctricas). La operación es denominada por los israelíes “Lluvias de Verano” y tiene el doble objetivo de presionar a la ANP y HAMAS para que libere al soldado, y cesar los ataques con cohetes caseros “Qassam” desde Gaza a Israel.

cohetes qassamPor Qassam se conoce de forma genérica a las cohetes producidos de forma artesanal por palestinos en la franja de Gaza. Reciben su nombre del jeque Izz ad-Din al-Qassam (1882–1935).

Conociendo que se construyen en talleres clandestinos su aspecto externo y características variarán de unas series de producción a otra. Aunque se conoce tres tipos principales, según su alcance: Qassam 1 (3-4.5km), Qassam 2 (8-9.5km) y Qassam (10-20km). Un cohete es un arma no guiada y tratándose de armas artesanales la precisión de los Qassam debe ser reducida. Se trata de un arma para realizar ataques indiscrimandos contra poblaciones. (Más información sobre los cohetes Qassam en Globalsecurity.org y Weaponsurvey.com).

Será cosa de la “desconexión de Gaza” o del muro (habría que ver las estadísticas) pero da la sensación de ha disminuido el número de atentados suicidas en Israel mientras que HAMAS va adoptando tácticas de guerrilla en detrimento de las terroristas. Los M109 y F16 israelíes podrán seguir bombardeando la franja de Gaza pero me atrevo a decir que presenciaremos un aumento de la escala y complejidad de los ataques contra Israel.

Cuando se llevaban poco más de dos semanas de conflicto en Gaza, el 12 de julio, una patrulla israelí fue emboscada por milicianos de Hizbolá. Según fuentes israelíes la patrulla se encontraba en territorio israelí. Según fuentes libaneses la patrulla se encontraba en suelo libanés. Dos soldados israelíes, Ehud Goldwasser y Eldad Regev, fueron capturados con el propósito de ser intercambios por prisioneros en manos israelíes. Coincidiendo con el ataque a la patrulla comenzaron ataques de mortero y cohetes desde territorio libanés al israelí, en lo que Hizbolá llama Operación “Promesa Verdadera”. Israel respondió con ataques aéreos en el Líbano y con una incursión de sus fuerzas terrestres en la bautizada Operación “Recompensa Justa”, luego cambiada a Operación “Cambio de Dirección“. El resto lo estamos viendo en televisión.

Añado un detalle. Los cohetes que emplea Hizbolá non son los cacharros de producción casera palestina. Son cohetes de artillería, de diseño soviético BM-21 o sus variantes de fabricación iraní. Originalmente montados en una lanzadera sobre un camión, se han visto imágenes de televisión en los que milicianos de Hizbolá llevan un cohete para disparar desde un montaje individual. No son armas guiadas, y al igual que los Qassam, Hizbolá los usa para ataques indiscriminados contra la población civil. Son los cochetes que algunos periodistas llaman erróneamente “cohetes Katiushka” o “Katiuska”, en lo que es una deformación del nombre del primer sistema de cohetes de artillería ruso: El BM-13 “Katiusha”.

No es la primera vez que Israel interviene en el Líbano. Lo hizo en 1978, en la Operación “Litani” para expulsar a la OLP hacia el norte del río de ese nombre (un buen mapa del Líbano es de ayuda) tras una larga historia de incursiones terroristas desde el Líbano. Lo hizo en 1982, en la llamada Operación “Paz para Galilea”. Lo que se pretendía una invasión limitada de la zona sur del país terminó en una guerra abierta, con la implicación de Siria. Las fuerzas aéreas israelíes y sirias terminaron chocando en el cielo libanés, mientras que las fuerzas terrestres israelíes se internaron en el país hasta cercar Beirut. Los combatientes palestinos terminaron abandonando el país y la OLP estableció su base en Túnez. Israel estableció entonces la denominada “Franja de Seguridad” en el sur del país, que abandonó en el año 2000. Antes de esa fecha, en 1996, lanzó la campaña de bombardeos denominada Operación “Uvas de la Ira” como respuesta de ataques de Hizbolá a territorio israelí.

Y todo esto lo cuento, como contexto del próximo análisis de lo que sucede en el Líbano ahora mismo.

[Continuará]

La inevitable levedad del Estado

Cuando trato de explicar qué entiendo por Guerras Posmodernas lo resumo en la superación del modelo del Estado Moderno y el tipo de guerra asociado a él. Hablar de la crisis del Estado puede sonar extraño. Al fin y al cabo Estados Unidos sigue siendo la única híperpotencia global con China manteniendo en el horizonte la posibilidad de un futuro orden mundial bipolar. En los lugares más insospechados movimientos nacionalistas pretenden constituir un estado a partir de una comunidad etno-lingüística. Pero ningún gran cambio social tuvo lugar de la noche a la mañana. ¿Alguien se atrave a fechar el inicio de la globalización?

El Estado y la guerra modernos aparecieron en la transición de la Edad Media al Renacimiento. Y esa transición no arrancó al mismo tiempo en todos los lugares de Europa. Durante la Guerra de los Cien Años sólo tuvieron lugar tres grandes batallas: Crecy, Poitiers y Azincourt. En las tres ocasiones los arqueros ingleses derrotaron a los caballeros franceses, adelantando la venidera supremacía de la infantería. Pero aún así Francia terminó ganando la guerra. Los caballeros medievales sólo tuvieron su ocaso final en las guerras italianas de principios del siglo XVI.

Buscar síntomas de la crisis del Estado puede llevar a equívocos. Posiblemente la aparición de entidades supraestatales, la Unión Europea es su modelo más desarrollado, puede que sea uno de ellos. Pero donde debemos mirar es en los estados nacidos tras la descolonización de África, el Cáucaso y Asia Central (sí, considero “colonización” lo que zares y el PCUS hicieron). El desmoronamiento de los estados de la costa noroccidental africana o de Somalia afectan a Canarias o a la flota pesquera vasca que faena allí. Y no es sólo el grado de interconexión entre territorios. Es la escala y el protagonismo de los actores subestatales.

Aquí llegamos al segundo punto que origina suspicacia. Por entidades subestatales actuando como actor en un conficto armado podemos entender cualquier facción, grupo armado o movimiento social que haya participado en guerras y batallas en los últimos 2.000 años de historia. De hecho hay algún teórico que insiste en que los nombres que designan nuevos tipos de conflicto armado sólo esconden la vieja insurgencia de la Guerra Fría. Pero las guerras civiles de los últimos dos siglos han tenido casi siempre en común el objetivo de las partes de tomar el poder en un Estado o escindir el territorio de un Estado en uno nuevo. Y sin embargo actualmente la globalización económica, las nuevas tecnologías y el desorden internacional tras la Guerra Fría hacen en muchos casos irrelevante al Estado.

En un primer paso milicias que controlan porciones remotas y ricas en recursos naturales de algún país acceden a los mercados internacionales negociando vía teléfono satélite. El suministro de réplicas serbias o bulgaras del Kalashnikov le llegan transportadas en An-12 o Il-76, aviones capaces de aterrizar en cualquier lado, pertenecientes a algunas oscura compañía bielorrusa o ucraniana. Ya no es necesario el patronazgo de una súper-potencia (EE.UU., U.R.S.S., China) o un aliado suyo (Cuba, Siria, Libia, Sudáfrica) para subsistir. Los fondos los proporcionan la cocaína, el petróleo, las maderas de calidad, los diamantes y el opio procesado o no. En el peor de los casos si mantiene una reclamación de soberanía puede mantenerse vinculada a la diáspora, vía Internet y canales de TV satélite, de la que recibir aportaciones. En muchos casos las reclamaciones políticas quedan en segundo plano al convertirse la maquinaria de hacer dinero, y no el nuevo estado-nación soñado, en un objetivo en sí mismo por el que matar haciendo toda clase de atrocidades o morir. El desafío queda claro: ¿Cómo hacer que deponga las armas una guerrilla que controla el tramo local de la gran ruta de la coca o la heroína hacia EE.UU. o Europa? ¿Cómo hacer que un señor de la guerra que controla la zona diamantífera del país se siente a negociar con un gobierno que sólo controla la depauperada capital del país?

El segundo paso implica que una organización subestatal transcienda las fronteras nacionales. No necesariamente ha de pasar por el primer paso. Puede perfectamente nacer como una entidad transnacional. No es necesario extenderse en ello: Al Qaeda es buen ejemplo. Y no cuesta nada entender que si luchar contra organizaciones que estén en la primera fase del cambio evolutivo, las que están en esta segunda fase son aún más complicadas. Dicho lo cual queda por ver cómo entender los recientes acontecimientos en el Líbano.

Apostemos algo

En “Cómo acabar con la cultura” Woody Allen incluye un relato que consiste en el intercambio de cartas entre dos individuos jugando una partida de ajedrez por correspondencia. La partida resulta del todo incoherente porque cada uno pretende mover piezas sobre el tablero que el otro afirma haber tomado en una etapa previa de la partida. Así cada uno le va rectificando al otro sus movimientos, anunciádose jaques al rey continuamente, hasta que finalmente cada uno proclama su victoria.

El que haya seguido la trama conspiranoica sobre el 11-M habrá visto que sus protagonistas se asemejan a los protagonistas del relato epistolar de Woody Allen. Creen haber demostrado que en el 11-M no tuvieron nada que ver terroristas yihadistas, que las bombas que estallaron aquel fatídico día no contenían explosivo Goma 2 Eco proveniente de la mina Conchita de Asturas, que la mayoría de imputados deberían estar alegremente en la calle, que en aquel piso de Leganés nunco hubo un comando yihadista atrincherado (fue todo FX)… Por decir dicen que el miembro del Grupo Especial de Operaciones que murió en el asalto a aquel piso nunca existió. Un conspiracionista decía en uno de sus foros (¿o fue en los comentarios de un blog?) días antes de la manifestación del 10 de junio de este año que ya se estaba imaginado a ZP abandonando la Moncloa en helicóptero. Se refería a la imagen de los presidentes de Argentina y Bolivia haciendo lo propio tras las revueltas populares que provocaron la caída de sus gobiernos.

Uno podía pensar en un principio que a esta gente directamente le falta un tornillo, que entran en la categoría del conspiranoico estadounidense. De hecho muchos que aparecen en los blogs y foros conspiranoicos entran en esa categoría: Son las nuevas generaciones de “Expediente X” y “Matrix”, series de ficción a las que han hecho referencia en su discurso. Pero si uno lee a quienes se han tomado la molestia de contrastar las afirmaciones que contienen los libros, blogs y artículos de los conspiranoicos (véase por ejemplo Desiertos Lejanos y Manel Gozalbo en HispaLibertas) comprobará que las falacias que quedan al descubierto son el producto de una profunda deshonestidad intelectual y periodística. Detrás de ellas hay una evidente voluntad de engañar, tergiversar y manipular. Y a estas alturas es evidente que si ciertos medios de comunicación hacen de altavoz para los conspiranoicos no es por nada que tenga que ver con la búsqueda de la verdad. Resulta significativo que los conspiranoicos hayan escogido como símbolo para ellos mismos un peón negro. Reconocen ser las marionetas de menos valor de alguien que maneja los hilos.

Así que ahí va mi propuesta. ¿Cuánto nos apostamos a que en el lejano día que vuelva el Partido Popular a gobernar España los archivos de la comisión parlamentaria del 11-M seguirán cogiendo polvo en la carrera de San Jerónimo (¿o estará digitalizados en algún disco duro perdido?). ¿A que los medios de comunicación que tanto espacio han dado en sus portadas y tantos minutos de radio han dedicado a la conspiranoia de pronto, así por las buenas, perderán interés en el asunto? A lo que no me atrevo a apostar es sobre la cara de gilipollas que se les va a quedar a los conspiranoicos. Pobrecitos…

Parar esa mierda

Llevaba dos semanas de retiro monacal en mis cuarteles de verano. Me había dedicado a cosas realmente productivas como ver los capítulos de House que todavía no se han emitido en España. Y tenía pensado reaparecer en la blogosfera para tratar temas no relacionados con mi blog. La clase de cosas que escribo cuando me pongo a ordenar mis libros, revistas, papeles y apuntes. Cada cierto tiempo hago una limpieza drástica y me entra una especie de melancolía extraña por esa sensación de estar tirando un cacho de mi vida a la basura. En el contenedor de papel de reciclado terminan recortes de periódicos que guardé para una entrada en el blog que nunca llegué a escribir, un suplemento dominical que hablaba de una ciudad a la que finalmente no viajé o una lista de tareas que nunca terminé de hacer. Que en la ecuación entrara cumplir años explica en parte el estado de ánimo.

Lior de Canarias Bruta me dejó un comentario preguntándome si trataría sobre la situación en el Líbano. En ocasiones pasadas recibí preguntas parecidas referidas a algún asunto de los que centenares de bloggers estaban dando su opinión. No suelo tratar los asuntos de máxima actualidad porque mi voz sería una entre miles y tendría poco que aportar a lo dicho por otros. Y porque de esos temas percibo que se publica más ruido que información. Me resultan más interesante informativamente los ataques del Primeiro Comando da Capital a las comisarías de São Paulo o las aluciones de yihadistas a la teoría de las Guerras de Cuarta Generación.

Y en estas que hoy me topo en un periódico local con la información sobre la actual crisis en el Líbano. Ocupa toda la página. Son cinco noticias: Dos principales, y tres que comparten una columna en la derecha. Las dos noticias de mayor extensión se refieren a los bombardeos sobre el Líbano y al apoyo de Irán a Hizbulá. En la columna de la derecha leemos, de arriba a abajo sobre la repatriación de españoles, el personal de la FINUL atrapado en Tiro y sobre los miles de perros y gatos abandonados en el norte de Israel. ¿He leído perros y gatos? Sí, perros y gatos. La breve noticia nos informa de que miles de familias residentes en el norte de Israel en su huída a lugares más meridionales del país han dejado atrás a miles de mascotas que dadas las temperaturas en la zona en este período del año morirán pronto de hambre y calor. Afortunadamente 138 animales han sido rescatados oportunamente por la protectora de animales. ¡Bravo por ellos!

Son la clase de cosas que me llevan a que casi nunca escriba sobre Oriente Próximo. Parece que es un tema que vuelva gilipollas a la gente en todo el espectro ideológico.Me harté tras el 11-S. En este caso lo achaco más al despoblamiento de las redacciones durante el verano y a que la prensa local rellen la sección de información internacional con los teletipos de agencias. Cualquier teletipo. Así resulta que la suerte de unas mascotas israelíes ocupa más espacio que la situación en los hospitales libaneses, por ejemplo. ¿O trataba el periódico de predisponernos en contra de los desalmados judíos que abandonaron a los pobres cachorrillos bajo el abrasador sol de Galilea? Creo inútil dar más ejemplos de las tonterías que he visto estos días. Supongo que la mayoría de personas las habrá encontrado en la blogosfera, sin ir más lejos.

Lo triste o lo irónico es que Israel tratando de salvar la vida de sus dos soldados en manos de Hizbolá haya hecho lo más parecido que escupir contra el viento. Hundir el estado libanés sólo fortalecerá a Hizbolá y desestabilizará la zona por largo tiempo. ¿Es que no han aprendido nada de la experiencia iraquí?