Soy un renegado de la informática. Fui un friki en sus tiempos hasta que dejé el mundo esotérico de los ordenadores (dice la tercera ley de Clarke:“Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”). Así que me dediqué a las ciencias sociales y me convertí en un usuario corriente y moliente de la informática. De ser el colega que ayudaba a los demás a cacharrear con sus ordenadores me convertí en el colega que pedía ayuda cuando el ordenador hacía algo demasiado raro.
En el viaje a Roma del septiembre pasado me compré por primera vez en años una revista informática para leer en el avión. Venía un largo artículo “móntate tú mismo un ordenador preparado para Windows Vista” donde se comentaba que para hacer funcionar decentemente al sustituto de Windows XP había que tirar la casa por la ventana. El concepto depuración de código parece tabú en Microsoft. Mientras el hardware tiene cada vez más prestaciones a un precio más económico el software exige cada vez más y más recursos para unas prestaciones dudosas. Porque ¿qué tendrá de especial el Windows Vista?
Por lo que cuentan Microsoft pretende incrementar el aspecto multimedia de su sistema operativo, aumentar la seguridad de Windows (!) y dar un salto cualitativo en el aspecto visual. Ahora las ventanas de toda la vida serán tridimensionales o transparentes gracias a un interfaz gráfico de usuario llamado Aero.
¿Para qué quiero un sistema operativo trufado de aplicaciones (navegador, correo, reproductores multimedia) hechas por Microsoft si en Internet puedo encontrar programas gratuitos y libres mucho mejores? ¿Qué utilidad tiene que mis ventanas sean translúcidas o tridimensionales? Y sobre todo, ¿puedo confiar la seguridad de mi ordenador a Microsoft? Conociéndola sé que eso significará que en el momento más insospechado mi propio ordenador hará algo que yo no quiera.
La opción obvia es no actualizar mi ordenador. No me ha ido mal con Windows XP. Es el mejor sistema operativo de Microsoft que he manejado desde el Microsoft MS DOS 3.x En tres años se habrá colgado de forma inexplicable menos de una decena de veces. Una proeza para quienes usábamos Windows 95 y Windows 98. Además he ido haciendo una transición intermedia. Uso Firefox, Thunderbird, OpenOffice y GIMP.
Pero sé que Microsoft y el propio mercado informático no me dejara. Para las aplicaciones que uso no necesito más que lo ya que tengo: Un Intel Cenetrino de 1,3GHz con 512Mb de RAM. Pero en año y medio usar el Windows XP, a no ser que suceda un fracaso masivo del Windows Vista, se irá haciendo progresivamente más difícil. Los usuarios del penúltimo sistema operativo de Microsoft veremos cómo para cada paso que demos en la red o cada software nuevo que queramos probar nos pedirá invariablemente que tengamos la última pijería en plug-in que oh casualidad sólo funcionará con el Windows Vista.
Siempre me quedará la opción de mejorar mi ordenador para instalar Vista. Cambiar la memoria es sólo cuestión de quitar uno o dos tornillos, retirar una tapa de plástico y cambiar los módulos de memoria RAM. Pero ya lo he comprobado. Encontrar módulos DDR de 133MHz. es ya difícil (una publicidad encartada en El País de ayer anunciaba un portátil con módulos de memoria a 667Mhz.). Pero no me da la gana gastar dinero para que un ordenador que funciona bien y hace lo que quiero… funcione y haga lo que yo quiero.
Así que me quedo con mi ordenador. Pero llega la hora de hacer las maletas hacia un sistema operativo que ponga las prestaciones por encima de las florituras gráficas y que tenga todas las virguerías de transparencias y ventanas tridimensionales sólo si yo quiero.

Libera tu mente, libera tu software
El paso a Linux pude suponer un pequeño esfuerzo de adaptación tras muchos años acostumbrado a las ventanas y puertas, pero veras que vale la pena y no te defrauda.
Suscribo el comentario de Sergio, a pesar de ser de lo más negado para esta magia que llaman informática. La razón de todo eso que acabas de escribir me parece el fundamento de la sociedad que estamos construyendo desde hace mucho. Ya no se compran las cosas por su utilidad o funcionalidad sino por su novedad. Ya no es tan importante a lo mejor que un producto sea útil y competente como que sea de diseño y de última generación. Sólo hay que oir el lenguaje publicitario. Un ejemplo casi tan claro como el de windows que planteas es el de los ipod, hacen los mismo que los reproductores de mpeg4 pero por un precio 2 o 3 veces superior. Resulta más importante consumir para mantener los niveles de consumo y por tanto la dinámica económica, que de verdad hacer productos eficientes (y considero el ahorro en todos los aspectos como una característica muy importante de la eficiencia).
Bueno, ya sólo decir ánimo con el blog y enhorabuena por tu trabajo, me parece muy bueno.
No me considero un defensor de Windows, ni mucho menos, pero me gustaría puntualizar un par de cosas:
- Para nada es comparable un sistema operativo como el windows 98 o 95 con el windows xp o 2000.
- Cuando una aplicación se cuelga en win98, lo hace todo el S.O., sin embargo en un winxp o 2000 simplemente lo hace un proceso, no implica reinicio.
- El soporte y la compatibilidad, aunque ya no es como antaño, aún es mas completo en windows.
- El linux es un soporte excelente, pero pregúntale a los usuarios en la mayoría de las oficinas qué les parece, y pierde más tiempo todavía en enseñarles (la informática en España, sorprendentemente, todavía no es obligatoria).
- En cuanto a los virus, por supuesto que windows está muy expuesto, pero como también lo está linux, y en un modo creciente.
- ¿Está GIMP al nivel de Photoshop para un diseñador grafico profesional?
- Respecto al precio, como usuario, siendo francos, a muchos nos cuesta lo mismo linux que windows.
- ¿Cuanta gente pone al linux por las nubes y luego usa windows, o no conoce linux a fondo?
Linux es una excelente herramienta y Windows no es una porquería. Desgraciadamente en este país la gente sabe mejor cómo bajarse una película que cómo mantener optimizado y actualizado su S.O.