Making of

Cuando Francisco Polo estrenó dominio propio, CosasDeLaDiplomacia.info, me di cuenta que tenía que reorganizar los enlaces que aparecen en la barra lateral de mi blog. ¿Me representan los enlaces que ahí aparecen? ¿Son esos realmente mis fuentes de información e ideas? Desde luego que no.

Para empezar, coloqué en su momento enlaces a los principales think tanks españoles. Supongo porque quedaban bien ahí en la barra lateral de mi blog. Pero he de confesar que nunca los consulto. Sus preocupaciones por la evolución política de Latinoamérica, la construcción europea o la política estadounidense para Oriente Medio me resultan distantes. No me interesa generalmente la política internacional que se hace en los pasillos de las cancillerías o en las cumbres económicas regionales. Me llama más la atención la clase de hechos que apenas tiene tratamiento en la prensa y son los síntomas del mundo por venir. Noticias como las andanzas del general Culo Desnudo en Liberia, cómo el desánimo es creciente entre las tropas británicas en Afganistán o qué pasa en el Cuerno de África según The Economist (siempre nos quedará The Economist). Esa clase de noticias sueltas y olvidadas son las que me han ido permitiendo construir mi teoría de las guerras posmodernas (algún día, ¡un libro!) y anticipar que en Iraq las cosas irían de mal en peor.

Enlacé también blogs y páginas dedicadas al terrorismo. El 11-S y el 11-M me marcaron bastante. Pero el terrorismo no deja de ser una forma muy concreta de violencia, y las redes terroristas no serán los únicos actores no estatales y globales del siglo XXI. Igual sucede con los blogs que cubren áreas geográficas. En el verano de 2002 se despertó en mí un interés por Asia Central pero he der reconocer que más allá del puñado de libros sobre la transición del comunismo en la zona en general y la historia de Afganistán en los últimos 25 años en particular no he profundizado mucho más mis conocimientos sobre esa zona.

Creo que es hora de cambiar los enlaces en la columna derecha de mi blog (entre otros cambios próximos) y crear una sección permanente (una “página” de WordPress) con mis enlaces favoritos. Habiendo estado en constante movimiento este año, he echado en falta mis favoritos cuando no he tenido mi ordenador a mano. Hacer una lista de mis fuentes servirá para dar una idea de todo el proceso que me lleva escribir el blog.

Empiezo normalmente poniéndome al día con la “actualidad”. Eso significa para mí echar un vistazo al agregador de Las Ideas y a los titulares de la Cadena Ser. Aunque ya no sea de pago, ElPaís.es me perdió como lector. Cosas de la costumbre. Dependiendo de la prisa que tenga añado la lectura de titulares en Periodista Digital e HispaLibertas. Si la cosa está que arde (“Castro ha muerto”, “EE.UU. bombardea Irán” o “Terrible atentado islamista en Berlín”) entonces repaso la versión digital de los diarios españoles y las agencias de noticias internacionales.

A continuación leo mis blogs de referencia. No tienen que ver necesariamente con los temas que aquí trato, pero me sirven para ponerme al día en una gama amplia de temas: Política, medios de comunicación, innovación tecnología, Internet, periodismo, cultura, etc. Son por orden alfabético: Enrique Dans, Nacho Escolar, Juan Freire, David de Ugarte y Juan Varela.

¿Qué tienen que ver los temas que ellos tratan con las guerras posmodernas. Todo. Porque al fin y al cabo todos hablamos en el fondo de lo mismo. Llámese globalización, sociedad de la información, Tercera Ola o lo que sea. Y si mis lecturas no se ven directamente reflejadas en lo que escribo al menos sacio mi curiosidad por todos esas temas donde cruzan mi deformación académica y mi tecnofetichismo. (El que quiera sobornarme puede empezar por aquí).

Habría que añadir los blogs que tratan la política y los asuntos internacionales. No necesariamente hablan de conflictos armados, tampoco hablan siempre de relaciones internacionales, pero me proporcionan la visión de conjunto. Hablamos de los blogs de Rafael Estrella, “Guerra Eterna” por Íñigo Sáenz de Ugarte, Guerra y Paz por M. Atitar de la Fuente y

Cosas de la Diplomacia por Francisco Polo. (Guerra y Paz, Guerra Eterna, Guerras Posmodernas… ¿Alguien más se anima a crear un blog que se llame “Guerra y Algo”)

Leído todo lo anterior, es cuando me sumerjo en las webs más cercanas a los temas de este blog. Por un lado consulto varios foros. Soy asiduo al Foro de la Armada Española y en el Foro de las FAS. Luego paso por el área de actualidad en militaryphotos.net, que es una especie de agencia de noticias permanente. Una legión de interesados en estos temas, desde Escandinavia a Australia, está constantemente colocando enlaces a noticias sobre fuerzas armadas y policiales, conflictos armados, terrorismo y política internacional de medios de comunicación de todas partes. Un lujo donde todos los días se encuentran auténticas pepitas de oro informativas para quien sepa captar las tendencias de fondo.

Por otro lado consulto un puñado de blogs y articulistas que me sirven de inspiración permanente. Son mi secreto mejor guardado.

-Global Guerrillas y el blog de anotaciones rápidas de su autor, John Robb.

Robb fue militar, estuvo metido en el mundo de las start-ups cuando el auge de las .com y un día empezó a teorizar sobre la transformación de los conflictos armados. Ahora mismo está escribiendo el libro. Su teoría principal gira en torno a lo que él llama guerrillas globales: Fuerzas subestatales, organizadas de forma distribuida, que se nutren de conocimiento de fuentes abiertas y que su principal estrategia es la “disrupción” de las redes (comerciales, comunicación, energéticas) del enemigo. Da la sensación de que quiere aplicar su marco teórico de una forma un tanto forzada a todo cuanto sucede en el mundo, pero sus observaciones (y enlaces) son siempre interesantes.

-ComingAnarchy.com

“La anarquía que viene” fue el título en español de un libro de Robert D. Kaplan que da título a este blog colectivo. Sus tres autores, bajo los pseudónimos de Chirol, Curzon y Younghusband, se interesan por la geoestrategia y geopolítica del Cáucaso, Asia Central y Oriental, todo lo que tenga que ver con Robert D. Kaplan (son fans) y son además unos viajeros incansables.

-“On War”, las columnas de William S. Lind en Defense and the National Interest..

Lind es un personaje curioso: Estadounidense y monárquico, conservador y profundamente crítico de la administración Bush, parece un hombre sacado de otro tiempo. Pero es el padre de la teoría de las Guerras de Cuarta Generación.

Y podría añadir las columnas de Fred Kaplan (“War stories”) en Slate, los artículos de Soldiers For The Truth o la recopilación de noticias de G2mil.com cuando se trata de ver qué pasa en los círculos militares desplegados en Iraq, Afganistán o… Washington. Pero la lista ya es enorme.

Cualquiera puede ver que tengo un serio problema con Internet. “Ponerme al día” implica todos los días demasiado tiempo de navegación. Mi blog parece más una colección de ensayos, que un blog propiamente: Una colección de apuntes rápidos con gran número de enlaces. Mi referencia a blogs y columnas norteamericanas exclusivametne es un reflejo de que no hay una red española en la que guerrasposmodernas.com encaje por temática. Creo que es tiempo de replantear cosas…

Ruedan cabezas

Cuenta hoy el ABC (gracias a Copypaste por el chivatazo) que el general de división Udi Adam, comandante general del Mando Norte del ejército israelí, ha sido sustituido.

Es curiosa las distintas percepciones sobre lo que pasa allí. Hay quienes están convencidos de que Israel está ganando por goleada a Hizbolá (copio el curioso símil futbolístico empleado por el corresponsal del ABC). Pero todo eso me recuerda a cierto diálogo que supuestamente mantuvieron tras el fin de la guerra de Vietnam un general vietnamita y otro estadounidense. Este último le dijo al primero jactancioso: “Jamás lograron derrotarnos en una sola batalla”, a lo que el otro respondió “Sí, puede ser cierto. Pero también intranscedente”.

P.S.: Manel Gozalbo ha comenzado en HispaLibertas el primer capítulo de cuatro sobre la historia reciente del Líbano.

Cuenta atrás para la paz

Algo se mueve en la actual guerra del Líbano. La percepción de que la actual estrategia de Israel ha fracasado debe haber calado en las esferas donde se toman decisiones porque es una idea que empieza a leerse no sólo en los pocos blogs y analistas que miramos las cosas más allá del “quién-empezó-primero” o “mis-muertos-son-más víctimas-que-los-tuyos”. Se lo cuestionan incluso en Israel.

La paradoja es que podemos considerar que Hizbolá ha fracasado también en sus objetivos iniciales. Si su intención era liberar a Gaza de la presión israelí lo único que ha conseguido es que las víctimas palestinas queden sepultadas informativamente por las libanesas. Tampoco se ha producido la movilización de las masas árabes como sucedió con el asunto de las caricaturas de Mahoma. La fractura sunní-shií pesó más que la posible solidaridad pan-islámica. Ni siquiera Al Qaeda a través de sus comunicados ha tenido un papel importante. La situación del Líbano es insostenible. De ahí que el líder de Hizbolá anuncie que está dispuesto a un alto al fuego (no, no exige como condición la destrucción del estado de Israel como algunos quieren hacernos creer).

Pero dos cosas han quedado claras: La idea de una “franja de seguridad” limitada resulta inútil para Israel con el mayor alcance de los cohetes de fabricación iraní que emplea Hizbolá. Y un dominio efectivo del sur del Líbano no puede ser obtenido sólo desde el aire. A Israel sólo le queda la opción de disparar a todo lo que se mueva o invadir el Líbano en una guerra abierta y total. Ambas opciones son inasumibles políticamente.

Así que algo se tiene que estar moviendo cuando EE.UU. va a presentar conjuntamente con Francia en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas una propuesta de alto fuego en la zona (ver El País, CNN) y Reuters).

Los combates se intensifican porque el tiempo se agotan. Mientras tanto no se pierdan el seguimiento de los acontencimientos en “Guerra y Paz”.

Cuando David fue Goliath

Cuando por fin consigo conectarme para retomar “El nudo libanés” tengo la sensación de que los acontecimientos han avanzado hasta un punto que las cosas que quería contar la semana pasada ahora sonarán a verdades de Perogullo. Pero no por ello voy a dejar de darles mi visión.

¿Quién está ganando y quién está perdiendo en el Líbano? A priori sería difícil decirlo. Cualquier información sobre los objetivos militares alcanzados provenientes de ambos bandos hemos de tratarla con cautela. Pero sólo basta recordar una premisa de los buenos viejos tiempos de la Guerra Fría: La guerrilla no perdiendo gana. Un ejército no ganando pierde. Hizbolá sólo tiene que sobrevivir, sin duda lo hará, a este conflicto para convertirse en vencedor moral. Si uno se mide por sus enemigos, entonces este conflicto ha convertido a Hizbolá en un actor fundamental de Oriente Próximo de la misma manera que George Bush convirtió a Al Qaeda en el equivalente a una super-potencia al declararle la guerra al terrorismo (yihadista).

Israel se ha propuesto destruir la capacidad militar de Hizbolá en el sur del Líbano. Ese podría ser uno de sus indicadores de victoria. Pero será inútil. Tras este conflicto segurián intactos sus vínculos con Siria e Irán, su capacidad de financiación y su apoyo entre la comunidad shií del Líbano. Las lanzaderas de cohetes perdidas serán tarde o temprano repuestas por Siria e Irán. Y las bajas en combate, respuestas con el flujo de nuevos voluntarios dispuestos a luchar para vengar la muerte de un pariente o conocido.

La única forma que le queda a Israel de proclamar una victoria es forzando el cese de los ataques con cohetes al norte de Israel dominando el sur de Líbano. Y ello no se consigue sólo desde el aire o con bombardeos de artillería. La infantería ha de pisar el terreno para controlar un terrirtorio. Una nueva invasión del Líbano es la única opción, y da la impresión de que los israelíes están tratando de evitar malas experiencias pasadas. Pero haciéndolo parece que está poniendo en práctica la recopilación de los mayores errores propios y ajenos de los últimos años:

-No puedes exigir acciones de fuerza a un gobierno débil.

Max Weber, uno de los padres de la Sociología, definió al Estado como la entidad que ostenta el monopolio de la violencia legítima. Y el Líbano es un buen ejemplo de Estado débil cuyo territorio ha servido campo de batalla para Siria e Israel, que parecía que por fin estaba saliendo de la destrucción y la era política de la guerra civil, y que por otro lado alberga una entidad paraestatal, Hizbolá. Vapulear un país y destruir infraestructuras civiles para obligar a un gobierno que ordene a sus fuerzas militares y paramilitares que cese la violencia sirvió en 1999, porque Slobodan Milo¨ević controlaba las fuerzas paramilitares de la Militsya en Kosovo. Obligar al gobierno libanés a desarmar a Hizbolá no sólo es pedir un imposible, es provocar una nueva guerra civil.

-Hundir el aparato del Estado en una nación multiétnica y multiconfesional genera una espiral de caos irreversible.

A EE.UU. le costó pocas semanas invadir Iraq y provocar el colapso del régimen. Lleva tres años e Iraq está en la lista de espera de los estados fallidos que generan inestabilidad regional (Afganistán, Somalia, R. D. Congo…) ¿Qué gana Israel con un Líbano desmembrado y en guerra civil? ¿Permitir una reentrada de Siria como árbitro regional? ¿Aumentar la dependencia de la población civil del aparato de asistencia social de Hizbolá? ¿Fortalecer a Hizbolá?

-No se puede ganar una guerra sólo desde el aire.

EE.UU. y sus aliados ganaron en Kosovo en 1999 y en Iraq en 2003. Pero los análisis sosegados a posteriori de los expertos extrajeron lecciones cuando la prensa ya no prestaba atención. La OTAN bombardeó las fuerzas militares y paramilitares serbias en Kosovo con escaso resultado. Una fuerza militar puede resistir los ataques de una fuerza aérea moderna que se empeñe en ganar la guerra sólo desde el aire. Sólo el fracaso de los bombardeos sobre objetivos militares es lo que llevó a la OTAN a tomar las infraestructuras civiles serbias como objetivo. En cuanto a Iraq pocos recuerden la puesta en práctica de la estrategia “Shock & Awe” obra de un gurú de uno de esos think-tanks de Washington al comienzo de la invasión de Iraq… Leyendo lo que se esperaba de su puesta en práctica es de entender que el autor de la idea se distanciara de lo visto en 2003.

Existe quizás una segunda explicación al predominio de las acciones aéreas en este conflicto. La primera, como vimos, es la mala experiencia que supuso para Israel la ocupación entre 1982 y 2000 del sur del Líbano. Hizbolá reclama de hecho la retirada israelí como una victoria. La segunda es la identidad del actual jefe de las Fuerzas de Defensa Israelíes: El teniente general Dan Halutz. Proviene de la fuerza aérea, la rama de las fuerzas armadas israelíes más vinculadas con EE.UU. Al contrario que la marina y el ejército de tierra, cuyos materiales y doctrina son autóctonos, desde los años 70 el material principal de la fuerza aérea israelí es estadounidense. Y dada su superioridad regional, no es de extrañar que haya tratado de imitar la doctrina estadounidense, especialmente con la sensibilidad de la sociedad civil a un nuevo embrollo en el sur del Líbano.

El problema añadido de tratar ganar una guerra desde el aire es que 3.000 pies de altura es difícil distinguir una ambulancia de una furgoneta cargada de milicianos. Y con Hizbolá usando a la población libanesa de escudo humano, sucede lo que en Qana. En la era de la TV e Internet una guerra que se gana en los campos de batalla y se pierde en los medios de comunicación es una guerra perdida.

[Continuará]