Navegando por las noticias

Tengo quince borradores de artículos esperando para este blog. Uno de ellos hace pretendía tratar el auge de la piratería, una amenaza emergente en el siglo XXI. Y como siempre, las cosas pasan más rápido que mi ritmo de redacción. Ayer sábado el periódico Expansión publicaba la noticia de que un atunero gallego escapó de dos embarcaciones piratas en aguas internacionales más allá de aguas somalíes. Y por lo visto no es la primera vez que pasa. En ese caladero trabajan cientos de marineros españoles y una asociación sectorial ha pedido ayuda sin éxito al Ministerio de Defensa. Sería cuestión de recordar que cuando el gobierno del PSOE retiró las tropas de Iraq ordenó retirar también las fuerzas españolas que operaban dentro de la Task Force 150 en el Cuerno de África en el contexto de la Operación Enduring Freedom.

La primera línea de defensa de España no está en el Estrecho de Gibraltar o en las vallas de Ceuta y Melilla. En el mundo que nos está tocando vivir está cada vez más lejos. Estos días la Armada toma parte en la preparación de los ejercicios Steadfast Jaguar 06 de la NATO Reaction Force que tendrán lugar el próximo verano en Cabo Verde. No es la primera vez que la Armada española realiza ejercicios en la costa noroccidental africana, una zona donde el sucesivo colapso de los estados ha provocado y provocará una inestabilidad que siempre nos alcanza.

Y una última noticia simplemente curiosa o no. La Armada Mexicana va a adquirir Sujoi 27, con lo que su componente aéreo será más potente que la Fuerza Aérea. La Armada Mexicana ha realizado una serie de compras “interesantes” (patrulleras lanzamisiles Sa’ar 4.5 y aviones de alerta temprana E-2 “Hawkeye”) en los últimos años, lo que la convierte en la rama de las fuerzas armadas mexicanas con un programa de compras más agresivo y activo. Sus prioridades: Proteger las plataformas petrolíferas del Golfo de México.

Actualización:

Hoy domingo, El País también recoge la noticia sobre los ataques piratas a pesqueros españoles en el Cuerno de África.

La noticia de la compra mexicana en la prensa rusa.

En el corazón de las tinieblas

La guerra como todo fenómeno social ha experimentado a lo largo de la historia transformaciones que han ido parejas a los cambios sociales. El fin de la Guerra Fría, la globalización, la revolución de las tecnologías de la información… trajeron en la década de los 90 una avalancha editorial de títulos en relaciones internacionales, economía política y sociología a la que fue difícil seguir. En EE.UU. esa necesidad de reflexionar y repensar ante el nuevo mundo que se abría alcanzó también los estudios militares en lo que ha venido en llamarse la “Revolución e los Asuntos Militares”. Esos debates sobre guerras asimétricas, un posible “Pearl Harbour” electrónico, terrorismo con armas de destrucción masiva… apenas han salido en España de los círculos especializados, mientras allí ha sido del interés de personajes como Alvin Toffler, Manuel de Landa o C. H. Gray. Ese vacío me resulta todo un campo abierto. Pero de eso hablaremos otro día.

Y sin embargo mientras se escribía y debatía sobre la naturaleza futura e hipotética de la guerra nada más caer el comunismo arrancaban conflictos en la periferia del mundo (con algunas excepciones como los Balcanes) que presentaban aparentemente una serie de características novedosas que llevaron a ser llamados “nuevas guerras”.

* Hablamos de conflictos que han tenido lugar principalmente dentro de las fronteras de un solo Estado. Esto no quita que los conflictos tengan una importante dimensión internacional por el papel de otros países como sostenedores de una de las partes, la intermediación de organismos internacionales, la intervención sobre el terreno de ONGs, y las remesas de dinero o la labor de lobbying de la diáspora.

* Los bandos contendientes se identifican en función de la etnia, la religión o ambos a la vez (conflictos identitarios). No se lucha meramente por tomar las riendas del aparato estatal, sino que se aspira a convertir en homogéneo el Estado o crear uno nuevo con esas características.

*De lo anterior se desprende que no sólo se aspira a derrotar al enemigo en el campo de batalla, sino que el objetivo principal del conflicto es hacer desaparecer a una comunidad de un territorio mediante su expulsión o exterminio (genocidio, limpieza étnica). Se producen violaciones sistemáticas y masivas de los derechos humanos, que provocan masivos éxodos de población, y no se respetan las leyes de la guerra.

*Los conflictos cuando se prolongan en el tiempo dan lugar a la aparición de “señores de la guerra” que hacen del conflicto su modo de vida y fuente de riqueza. Lo mismo sucede con los combatientes, que hacen de la guerra su fuente de ingresos y status. La guerra termina convertida es un fin en sí mismo.

*Además vuelven a reaparecer en el panorama internacional fuerzas mercenarias, reconvertidas en respetables empresas de asesoría militar, y que cobran sus servicios en derechos de explotación de los recursos del país o sirven en muchos casos de tapadera a las potencias (que “externalizan” así su apoyo directo a una de las partes).

*Desaparecida la U.R.S.S. como fuente de financiación de movimientos de liberación y fuerzas insurgentes los contendientes han de buscar nueves fuentes de financiación como son el robo, el pillaje (muchas veces de la ayuda internacional), el secuestro, y el comercio de armas, drogas, diamantes, maderas de especies protegidas etc.

*En la mayoría de estos conflictos los contendientes carecen de recursos para el empleo de armamento pesado y de alta tecnología. Se usan armas ligeras de las que hay mucho menos control internacional.

Me interesé por el tema en el segundo año de carrera, cuando un profesor dedicó todo un tema al asunto. Empecé a leer por mi cuenta. Y me llamó la atención que los autores que abordan el tema lo hacen siempre de una forma descriptiva, constatando los cambios producidos en los conflictos, pero sin aportar un marco de análisis más allá de un revival identitario: La identificación con la etnia o los demás fieles de la religión es una reacción a la globalización o un producto del vacío ideológico tras el fin de la Guerra Fría. Se ha pasado de la confrontación ideológica al choque de civilizaciones. A mí aquello me parecía más un reflejo del cambio de paradigma en el mundo académico que de un cambio en la realidad. Porque cuando leía sobre cada conflicto en particular encontraba siempre una maraña de intereses políticos y económicos tejidos por líderes que no dudaban en lanzar a los suyos contra el vecino de al lado a toque de degüello.

Alguien tenía que abrir el enfoque y hacer una revisión caso a caso poniendo a prueba los modelos (¿realmente han cambiado tanto las cosas desde los tiempos de las guerras de Biafra o el Líbano?) y a su vez buscando explicaciones globales más allá del determinismo cultural. ¿Adivina quién se ha presentado voluntario? En eso estoy. Y tengo que tenerlo listo para junio.

Terribles terroristas torpes

Alguien diría que las cosas tienen que ir muy mal para que yo encuentre en el ABC una sensatez y mesura que echo en falta en parte de la derecha. Pero así va este país.

Resulta que el pasado martes día 18 salió una columna titulada “54.000 euros, coste” el 11-M” y firmada por Edurne Uriarte que argumenta casi lo mismo que yo pretendía esta semana contarles por aquí. A Uriarte la ubico en posiciones ideológicas muy distantes a este blog, pero además la encuentro en la Unidad de Documentación y Análisis sobre Terrorismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Así que algo debe saber de lo que habla.

Lo que nos cuenta Uriarte es que las teorías conspirativas son el resultado de una respuesta emocional a un suceso dramático. Fue algo que descubrí el pasado verano leyendo precisamente en el artículo de la Wikipedia. Las personas que se dedican a buscar explicaciones rocambolescas de hechos con un significado político impactante no lo hacen porque casualmente encuentren indicios de una trama secreta. Si fuera así veríamos a personas con una determinada tendencia política lanzando teorías que incrimina a los suyos. Pero eso nunca se da. Las teorías conspirativas sirven para darle una explicación y un orden pretendidamente racionales a hechos que nos desbordan emocionalmente. Y lo suelen hacer tomando como recurso nuestros propios prejuicios. Cuando uno rasca en la orientación ideológica de un conspiranoico uno encuentra siempre un bagaje político detrás.

El 11-M nos sacudió a todos. A los que vivíamos en Madrid nos descubrió nuestra terrible fragilidad. Bush, Hizbollah, Iraq, Tel Aviv, Chechenia, el 11-S, Palestina, el yihadismo… Eran temas sobre los que podíamos tener una opinión moral tremendista y afectada. Pero nos pillaba lejos, tras las murallas de la Fortaleza Europa. Incluso tras el 11-S, había esa sensación de los estadounidenses se lo han buscado con su política exterior en Oriente Medio. Y de pronto un día, el horror del Tercer Mundo a las puertas de casa.

Para quienes tenemos una formación profesional en electrónica sabemos lo sencillo que es montar un temporizador con un circuito multivibrador usando un integrado NE555. Y ni eso. Un soldador JBC de toda la vida, un poco de estaño y un móvil o un despertador. No hace falta consultar al ex-muyahidín chiflado de la mezquita clandestina de la esquina. Lo que hace falta es una voluntad terrible de ejercer el mal absoluto.

Y en estas los conspiranoicos patrios insisten en que es imposible que unos moritos de mierda (pronúnciese imitando a José Luis Torrente), unos pelanas, sean responsables del mayor atentado de la historia de España. Es imposible que unos individuos tan chapuceros y del montón ejecutaran sin obstáculos un proyecto tan simple como terrible. El 11-M no encaja en el patrón del típico atentado yihadista. ¿Cierto? Pues no. Hagamos un repaso.

12:17 del mediodía del 26 de febrero de 1993. 600kg. de explosivo colocados en el interior de una furgoneta estallan en un garaje de la torre norte del complejo del World Trade Center en Nueva York. Mueren 6 personas y más de 1.000 resultan heridas. El atentado fue llevado a cabo por una célula yihadista inspirada por Jalid Shaij Mohamed y el jefe Omar Abdel-Rahman. No se trata de un atentado suicida. Se ha usado una furgoneta de alquiler que se ha dejado aparcada con la bomba. El FBI detiene a Mohammed A. Salammeh cuando tras el atentado pasa varias veces por la agencia de alquiler Ryder insistiendo en recuperar el depósito que había entregado. Mientras otros miembros de la célula abandonaron el país, Salammeh tenía un billete para Amman vía Amsterdam con tarifa infantil que no pudo usar.

A las 09:02 de la mañana del 19 de abril de 1995 estalla una furgoneta de la agencia de alquiler Ryder, cargada con 2.300 kilos de material explosivo, frente al edificio Alfred P. Murrah de Oklahoma City. 167 personas mueren (entre ellos 19 niños). A los 90 minutos del atentado es detenido Timothy McVeigh por conducir un coche sin placas de matrícula y estar en posesión de un arma de fuego. Estando en el calabozo es identificado como la persona que había alquilado la furgoneta de la agencia Ryder usada en el atentado.

En mayo de 2001 se comete un chapucero atraco en Petaling Jaya (Malasia). Dos atracadores mueren y un tercero es detenido. El interrogatorio a este último permite descubrir los vínculos de los atracadores con el grupo yihadista indonesio Jemaah Islamiyah. El grupo operando con células muy compartimentadas obliga a sus miembros a atracos de poca monta para financiarse. Otro atraco en mayo de 2003 al Bank Lippo en Medan lleva a la detención de Jhoni Hendrawan, uno de los terroristas clave del atentado en Bali del 12 de octubre de 2002 .

Las conclusiones se las dejo en sus manos.

Irán (V): Inventando la amenaza

Empecé esta serie sobre un posible ataque estadounidense contra el programa nuclear iraní porque el guión me resultó familiar. Ayer domingo tuvimos un ejemplo. El País cita una noticia del diario británico The Sunday Times: Iran suicide bombers ‘ready to hit Britain’, o en cristiano “Terroristas suicidas iraníes listos para golpear Gran Bretaña”. La noticia menciona que 40,000 trained suicide bombers are ready for action. ¿Acojona, verdad? Los malvados iraníes tienen listos hordas de chiflados terroristas suicidas para atacar el Reino Unido. No sé cómo entrarían en el Reino Unido esos miles de terroristas (¿con pasaporte iraní y visado de turista?) pero la idea del titular es clara: ¡Irán es una amenaza clara y directa! Realmente dan ganas de borrar del mapa a los barbudos esos en nombre de los buenos y viejos valores occidentales. Sin embargo… Sin embargo en la misma noticia viene una frase curiosa: If the nation’s nuclear sites are attacked. Vaya. Lo que han querido decir los iraníes, lo que han dicho de hecho, es que no dejarán sin respuesta un ataque a su territorio. Y que lo harán con los medios a su alcance. Qué novedad. Alguien pensaba que una operación militar sobre Irán ¿no tendría consecuencias?

Nosotros haremos hoy una pausa en el repaso al programa nuclear iraní que nos ha de conducir más adelante a hacer un estimación de las posibilidades de un ataque aéreo. Nos habíamos quedado en el paso previo al enriquecimiento del uranio (para no perderse con los tecnicismos les recomiendo repasar la serie entera), que como vimos era una etapa fundamental.

Hoy retrocederemos un paso, la elaboración del pastel amarillo, para añadir a nuestra lista de emplazamientos del programa nuclear dos nombres:

-La Unidad de Combustible Nuclear de Ardekan (o Erdekan), cerca de Yazd.

-Una planta de procesamiento entre Bandar Abbas y Bandar Jomeini (Khomeini, en inglés).

Esto implica más lío de nombres y lugares. Al final de esta serie tendremos el mapa de los posibles emplazamientos del programa nuclear iraní y veremos la enorme dificultad de un simple ataque que descalabre el programa con una lista de instalaciones tan larga. Además todo parece indicar que los iraníes han aprendido la lección de los iraquíes y no han puesto todos los huevos en la misma cesta.

Y claro está, hemos de tener en cuenta que toda esta información pública sea fiable. El último nombre de la lista proviene del movimiento de disidencia en el exilio Consejo Nacional de Resistencia de Irán. La fiabilidad de ese tipo de fuentes ya la vimos en el caso de Ahmed Chalabi y su Congreso Nacional Iraquí. Cuando hay dinero para mantener movimientos de resistencia proveniente de los fondos de reptiles la necesidad de vigilar y contener a los países en cuestión se multiplica. En aquel caso cuatro gatos nos molestamos en leer libros como “Guerra contra Iraq” de Scott Ritter y no nos pilló por sorpresa que no aparecieran las armas de destrucción masiva iraquíes. Tampoco nos cogió por sorpresa que sólo cuatro gatos se acordaran de él a posteriori. Esta vez, si los Tomahawk caen sobre Teherán, acuérdense quién les adivirtió.

Irán (IV): Las instalaciones de tratamiento de Uranio

En el capítulo anterior vimos cómo el presidente de Irán anunció recientemente que su país había alcanzado la capacidad de producir uranio enriquecido y qué significa eso. Hoy veremos las instalaciones del programa nuclear iraní, recorriendo el proceso de enriquecimiento, para poder posteriormente evaluar las posibildades de un ataque aéreo tal como Israel o EE.UU. parecen estar haciendo.

Las minas de uranio.

El uranio resulta ser un mineral repartido más o menos por todo el planeta. E Irán ha anunciado desde 1988 al menos la explotación de diez minas de uranio, como son las de Saghand (más información aquí y aquí), Josjomi (Khoskhomi en inglés), Talmessi y Gchine. Es difícil diferenciar mediante satélite o reconocimiento aéreo una mina de uranio de otras donde se extraiga otra clase de mineral. Las instalaciones necesarias para la extracción del mineral en bruto no requiere una tecnología ni muy avanzada ni muy costosa. Así que no se trata por tanto de un elemento crítico del programa iraní.

Plantas de procesamiento de Hexafloruro de Uranio.

Como contábamos en el capítulo previo el Uranio no se encuentra aislado en la naturaleza, sino que forma distintos compuestos. Antes de que se pueda proceder a la separación de los isótopos para obtener uranio enriquecido (con un porcentaje más alto de Uranio 235 del natural) hay que procesar esos distintos compuestos. El primer paso es obtener una materia prima a partir del mineral extraído de la mina. Esa materia prima recibe el nombre de “pastel amarillo” (yellowcake) y se procesa para obtener un material intermedio en el que aplicar la separación de isótopos. Ese material es el hexafloruro de uranio (UF6), que se conoce coloquialmente en inglés como “hex”.

Aquí la cosa se pone interesante. No sé sabe cuántos centros dedica Irán a este proceso. Y se especula con una lista de nombres:

-El Centro de Investigación Nuclear de Rudan, que está cerca de Shiraz en la provincia de Fars.

-El Centro de Investigación de Física de la Universidad Sharif de Tecnología en Teherán (más información aquí).

-En 1995 Irán anunció sus planes de construcción de una planta de procesamiento de UF6 con ayuda china en el Centro Técnico Nuclear, asociado a la Universidad de Isfahán (Esfahan en inglés). China declaró haber paralizado su colaboración en el proyecto debido a presiones estadounidenses. El hecho es que Isfahán aloja el Centro de Investigación y Producción de Combustible Nuclear y otras instalaciones de investigación nuclear. Más información y fotos de satélite aquí y aquí.

El procesamiento del Hexafloruro de Uranio es un paso fundamental en un programa nuclear y la destrucción de las infraestructuras asociadas afectaría seriamente el programa nuclear iraní. Pero como hemos visto según las fuentes abiertas empleadas no se sabe a ciencia cierta cuáles son las instalaciones claves iraníes. Y si esa incertidumbre también la tuvieran en el Pentágono la posibilidad de un ataque aéreo contra Irán y su resultado serían ciertamente interesantes. Más incluso, si Lukashenka vendiera misiles tierra-aire S-300SP a Irán.

En la siguiente entrega abordaré las instalaciones de enriquecimiento de Uranio.

Continuará.

Irán (III): Uranio como combustible nuclear

Mientras sigue en la prensa de EE.UU. la cadena de insinuaciones y desmentidos sobre un posible ataque contra el programa de armas nucleares iraní, el presidente de Irán ha anunciado que su país ha completado el ciclo del combustible nuclear. Un paso más cerca, por tanto, de fabricar la bomba nuclear si es que Irán tiene la voluntad y la tecnología.

¿Qué significa eso? Para empezar a responder a estar preguntas llega el momento en esta serie sobre Irán de pararnos y desempolvar la física del instituto. No sé cómo andarán sobre el tema mis lectores así que retrocederé a lo más básico. [Cualquier correción se agredecerá]

Un átomo se compone de un núcleo formado por protones (carga positiva) y neutrones (carga negativa), que está a su vez rodeado por electrones (carga negativa) en órbita. En estado de equilibro un átomo tiene igual número de protones, protones y electrones. Aunque en la naturelza de un mismo elemento atómico podemos encontrar átomos con distinto número de neutrones. A esas “variantes” se les conoce como isótopos.

En el caso del Uranio en estado natural encontramos tres isótopos: Uranio 238, Uranio 235 y Uranio 234. Para los que nos interesa resulta que el Uranio 235 tiene un núcleo inestable por su particular relación entre neutrones y protones. Y le da una peculiar cualidad: Es fisible. Si se bombardea con neutrones su núcleo éste se rompe liberando energía. Mucha energía.Tal capacidad se usa en las centrales nucleares para producir energía eléctrica. Y en las bombas nucleares para lo que todos ya sabemos. Pero el Uranio 235 también tiene otra cualidad, es escaso. De cada gramo de uranio natural el 99,28 % de la masa es Uranio 238, el 0,71% Uranio 235 y 0,005% Uranio 234. Y en nuestro planeta resulta que uno no encuenta yacimientos de Uranio 235.

El Uranio normalmente se encuentra combinado con otros elementos. Y para usar el Uranio 235 lo hay que realizar un proceso de separación de isótopos. El resultado final es lo que se llama “uranio enriquecido”: Uranio con un porcentaje más alto que el natural de Uranio 235. En distintos porcentajes, hasta el 20%, el uranio enriquecido sirve como combustible en centrales nucleares. Hasta ahora Irán lo obtenía de Rusia, pero como hemos visto el presidente iraní ha anunciado que Irán es ya capaz de producirlo autónomamente. A partir del 20% se considera Uranio Altamente Enriquecido y es posible fabricar una bomba nuclear. Aunque el enriquecimiento óptimo para fabricar una bomba sea del 85%. La obtención de Uranio Altamente Enriquecido require una tecnología prohibida por el Tratado de No Proliferación nuclear (TNP), de ahí la importancia de las inspecciones de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) a las que se someten todos los signatarios del TNP. Recientemente el director de la OIEA, Mohamed El Baradei, regresó de una visita a Irán afirmando que su organización no descarta que Irán esté procediendo a la obtención de Uranio Altamente Enriquecido útil para la fabricación de armas nucleares (weapons grade, que lo llaman en inglés).

A cómo de avanzado está el programa nuclear militar iraní y si es posible detenerlo mediante una campaña aérea de bombardeos contestaremos en siguientes entregas.

[Continuará]

Irán (II): Tambores de guerra

Es algo que confieso a menudo. Dedico mucho tiempo cada día a Internet. A leer foros, noticias y blogs. Demasiado. Por mis ojos pasan cantidades ingentes de información sin que ello se vea reflejado en mi blog. Pero esta vez se hace inevitable hablar de ello. Se oyen tambores de guerra. Articulistas, foros y bloggers hablan de lo mismo. ComingAnarchy.com titula “Iran! Iran! Iran!” Se está calentando el ambiente (¿una intoxicación informativa en marcha?). ¿Rumor?. ¿Especulación?. ¿Globo sonda de cara a la opinión pública interna? ¿Farol de cara a una negociación exterior? Las posibilidades de un ataque estadounidense a Irán parece estar en el aire. Y lo peor de todo es ya tenemos en España quienes han picado el anzuelo, sedal y caña, repitiendo eso de el-presidente-de-Irán-es-un-nuevo-Hitler que-hay-que-parar-cuanto-antes junto con la consabida frase Europa-vuelve-a-vivir 1938 y menos-mal-que-Bush-nos-va-a-salvar.

Sobra decir que la historia no es nueva. Recuerdo que sería a mediado de los noventa, poco después de acabar el instituto, cuando decidí archivar en carpetas todos los recortes de periódico que encontaba sobre asuntos como ciberterrorismo, el futuro de China como superpotecia o un un tal Bin Laden. Uno de mis primeros recortes fue un artículo del International Institute of Strategic Studies de Londres sobre el programa nuclear iraní. Desde aquel entonces han variado las estimación de cuándo tendría el régimen iraní la bomba. Las más recientes hablan de este mismo año. Algunas de esta primavera.

No voy a entrar hoy en disquisiciones de por qué no se debería permitir que Irán tenga la bomba atómica (una ambición iraní previa a la Revolución de 1979). La cuestión que nos atañe es que se baraja un ataque aéreo contra el programa nuclear iraquí. Las primeras noticias en 2003 hablaban de la inquietud israelí que seguía patente el pasado diciembre.

Las complejidades técnicas para Israel de repetir una operación como el raid contra el reactor iraquí de OsIraq en 1981 parecen haber descartado que el gobierno israelí lance un ataque. EE.UU. lo tendría más fácil, en teoría. Y la liebre ha saltado por un artículo de Seymour R. Hersh en el The New Yorker y un artículo coescrito por Peter Baker, Dafna Linzer y Thomas E. Ricks en el Washington Post. George Bush se ha visto obligado a desmentir la posibilidad.

Continuará…

Lecciones del 7-J de Londres sobre el 11-M

No he dejado de referirme aquí en mi propio blog a la sensación de profesor chiflado, que escribe de temas raros que a pocos interesa. Ni siquiera podría consolarme, he descubierto, a la idea de que en otros países a los teóricos de la transformación de los conflictos armados que van por libre les va mejor.

Hace poco encontraba en la web del Strategic Studies Institute del U. S. War College un artículo de su director, un tal Antulio Echevarría, poniendo a bajar de un burro la teoría de las Guerras de Cuarta Generación. No es que Echevarría, que es parte del establishment académico militar estadounidense, diga diplomáticamente que el enfoque es incorrecto, va a saco diciendo que es un completa pérdida de tiempo. Vamos, que sólo le faltó llamarlo una puta mierda. Tanto encono resulta sospechoso. (William S. Lind le da réplica aquí).

Hablaba hace poco aquí de John Boyd, del que seguro que nadie en España había oído hablar, y que es una figura controvertda. Uno de sus discípulos (uno de los Acólitos), Chet Richards, estuvo el pasado mes de febrero en la Real Academa Naval Noruega. Y contaba por aquí también como el libro de Jorge Verstynge “La Guerra Periférica y el Islam Revolucionario” ha tenido bastante eco en las fuerzas armadas venezolanas. ¿Será verdad eso de que nadie es profeta en su tierra?

¿Qué tiene todo esto que ver con Londres y el 11-M? Es domingo y me puedo permitir estas divagaciones.

Una de las cosas que me mantiene en la brecha es que en este blog voy colocando piezas sueltas del puzzle que es mi visión sobre el concepto de guerras posmodernas que pretendo volcar en un libro. Y otra es que veo, una y otra vez, que no voy demasiado mal encaminado en las cosas que aquí cuento.

Con motivo del tercer aniversario de la invasión de Iraq revisé mis análisis hechos a finales de 2005 y resultó que los encontré muchos más acertados de lo que creía por ejemplo unos pocos meses después de haberlos escrito. O ahí está lo que escribí en la madrugada del 8 de julio de 2005. Tenía que tomar un avión a primera hora en Barajas y allí compré El País, encontrándome un artículo de Gilles Kepel de parecido título. Dije en aquel momento:

Como en el caso del 11-M, el 7-J es un salto cualitativo dado por una nueva hornada de yihadistas dispuesta a llevar la Yihad al propio suelo que pisan. Que hayan logrado su objetivo pero sin que haya sido un atentado tremendamente catastrófico, como el 11-S, tiene mucho que ver que no sean cercanos al núcleo duro de yihadistas de Londonistán, sometido a una intesa vigilancia de los servicios de seguridad británicos. Podrían ser un grupo de voluntaristas que querían pasar a la acción “aquí y ahora”, sin contar con mucha cualificación técnica ni medios. Pero aprovechan no estar bajo el escrutinio del aparato de seguridad del estado. De “Al Qaeda” sólo toman el nombre en un modelo que tiene mucho de “terrorismo franquiciado”. Al Qaeda pasa a ser entonces una idea, un concepto, un virus de ordenador…

Lo del “virus de ordenador” reconozco que suena chirriante. Ahí pretendía evocar las palabras de Lawerence de Arabia en su artículo para la Enciclopedia Brtánica sobre la guerrilla: “una influencia, una idea, algo intangible, invulnerable, sin vanguardia o retaguardia, flotando como un gas”.

Lo que resulta nuevamente curioso, como en el caso de Iraq, es que en las siguiente entradas en mi blog fui rectificando mi análisis de quién era el responsable del atentado. Nueve meses después, descubro que mi primera conclusión fue la buena.

Vía el genial Jonh Robb me entero de que The Guardian ha publicado una “filtración” de parte de las conclusiones oficales sobre el 7-J:

  • Al-Qaeda not linked, says government
  • Internet used to plan 7/7 attack

Para empezar, vemos que en el caso de Londres “los que planificaron y escogieron precisamente esa fecha no andan en montañas lejanas ni en desiertos remotos” que diría aquel. Se trató de un grupo de yihadistas locales que planearon el ataque terrorista “on a shoestring budget from information on the internet”. Puro terrorismo Open Source, como ha venido diciendo John Robb, y emprendido con dos duros.

Todo ello es relevante porque viene a confirmar las ideas de quienes hemos llevado la contraria a los conspiranoicos del 11-M sobre la naturaleza de Al Qaeda y el terrorismo yihadista. Y no se trata de una feliz coincidencia o una intuición casualmente confirmada. Una somera lectura del puñado de libros básicos sobre Al Qaeda y el terrorsmo yihadismo sirve para comprobar que lo que afirma Luis del Pino en su segundo capítulo sobre “Los Enigmas del 11-M” publicados por Libertad Digital no tiene ni pies ni cabeza. Al Qaeda es otra cosa. Pero de eso ya hablaremos en su momento…

Las claves del cambio de ministros

La red tiene sus ventajas ante noticias como el cambio de ministros, la primera remodelación del gobierno de ZP. Hasta mañana por la mañana no lo leeremos en la prensa escrita y tendremos que esperar a las 3 de la tarde (hora peninsular) para verlo en las noticias de TV. En cambio, la blogosfera y los foros de Internet, están aportando ahora mismo al instante claves que a la mayoría de los analistas políticos seguro que se les escapará:

-Rubalcaba entra en el Ministerio del Interior para tapar mejor la conspiración de 11-M.

-José Bono deja el Ministero de Defensa, del que depende el CNI, porque sabe que muy pronto toda la verdad sobre el 11-M va a salir a la luz pública y ha decidido quitarse de en medio para que el escándadalo no le salpique.

Es lo bueno de las teorías conspirativas. Lo explican todo.

Nota: Veo que algunos lectores tiene problemas para captar mi peculiar sentido del humor. Espero que añadir esta nota les dé una pista.

Irán (I): ¿Y si fuéramos hacia una nueva Guerra Fría con Irán?

Estos días el Cuerpo de la Guardia Revolucionara Islámica iraní ha realizado unos grandes ejercicios militares llamados, nada menos, “Gran Profeta Mensajero Mahoma”. Los ejercicios han servido para probar nuevos sistemas de armas y de paso mandar un mensaje a EE.UU..

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Uno de las armas probadas por Irán ha causado cierto revuelo. Se trata de un torpedo de gran velocidad que ha dado a toda clase de especulaciones. Lo primero que muchos pensamos es que se trataba del BA-111 Shkval (Escualo) ruso, un torpedo con tecnología de supercavitación. Pero el ministro de ruso de exteriores ha negado que el fantasmagórico torpedo iraní se trate de un arma de procedencia o tecnología rusa. De cualquier manera, ¿por qué tanto alboroto? Tanta preocupación por el poder militar de Irán es el resultado del miedo ante la voluntad manifiesta de ese país de dotarse de armas nucleares, que dada su desarrollo de misiles balísticos, impedirían repetir la jugada iraquí y convertirían a Irán en algo más que una potencia regional.

El Daily Telegraph contaba el pasado domingo que el gobierno de Blair va a sopesar la posibilidad de lanzar ataques miltares sobre Irán. Una posibilidad que en EE.UU. e Israel se lleva tiempo estudiando para descabezar el programa nuclear iraní y que es discutible que pueda tener éxito.

A mí todo esto me ha recordado los tiempos en que periódicamente el gobierno de EE.UU. anunciaba que la U.R.S.S. estaba desarrollando tal o cual arma, o tenía tal cantidad de aquello o lo otro. (Sí, soy lo suficiente viejo para acordarme de los tiempos de la Guerra Fría). Y a pesar de todo, el Armagedón nunca llegó. ¿Quién recuerda ahora de las “brechas” (gaps) GIUK y de Fulda, a pesar de las toneladas de bibliografía que generaron?.

Y la pregunta que me surge es, ¿y si no tuviéramos más remedio que aprender a convivir con un Irán nuclear como lo hicimos con la U.R.S.S. en los viejos buenos tiempos de la Guerra Fría? ¿Y si el desafío nuclear Israel-Irán llevara a un equilibrio a través de la certeza de una posible Destrucción Mútua Asegurada?

De momento, mientras los líderes del Eje del Bien se aclaran, no se pierdan el blog del profesor Rafael Robles.

Nota: He descubierto que Immanuel Wallerstein había dicho lo mismo que yo semanas antes.