La web 2.0 llega a la guerra

En los foros de temas militares es ya un clásico. Y su difusión vía Internet provocó la caída de un servidor del Ministerio de Defensa británico. Se trata del ahora famoso vídeo musical del Staff Sergeant Roger Parr de los Royal Dragoon Guards paseándose por su base en Iraq cantando “Is this the way to Amarillo?”.

Dado el éxito al vídeo le surgieron pronto imitadores: Una versión hecha por soldados holandeses en Afganistán; una parodia de la canción Kokomo de los Beach Boys reconvertida en Kosovo por soldados noruegos; y un vídeo musical de la Bohemian Rapsody de Queen interpretada por la tripulación de la fragata británica HMS Campbeltown, que grabaron mientras estaban de operaciones en el Océano Índico.

¿Qué tiene esto de relevante, aparte de la nota de humor? Imagínense el siguiente paso. En la próxima guerra algunos soldados podrían elaborar sus propias boletines informativos contando lo que realmente está pasando en el frente y distribuirlos en Internet. La pesadilla de cualquier gobierno que quiera vender a la opinión pública que todo marcha estupendamente.

La proliferación de cámaras digitales y el acceso a e-mail propició que se hicieran públicas las fotos de la prisión de Abu Graib. Parace que quién mejor ha entendido las posibilidades de Internet ha sido la insurgencia iraquí. Donald Rumsfeld parece haber descubierto al fin que la de Iraq es “the first war in the era of email, blogs, blackberries, instant messaging, digital cameras, the Internet”.

John Boyd

Hace unas semanas me permití arrancar con un poco de provocación que pasó desapercibido. Quizás haya que conocer la universidad de donde vengo para entenderlo. Pero creo que aquello que escribí se basaba en una premisa discutible: Los que nos interesamos en España por los temas que abordo en este blog somos cuatro gatos que predicamos en el desierto, mientras en el extranjero son objeto de un vivo debate. La cuestión es que leyendo blogs de autores estadounidenses dedicados a reflexionar sobre la transformación de los conflictos armados no cuesta ver que ellos también se sienten al margen del Pentágono o de los medios de comunicación. Y en ellos todo el rato oí hablar de un tal John Boyd.

jonh boydBoyd fue piloto de la Fuerza Aérea estadounidense y de joven destacó en el combate aire-aire mostrándose imbatible. Más allá de eso, codificó por primera todas las maniobras posibles en combate aire-aire y su posible respuesta. Por primera vez el combate entre aviones dejó de verse como una cuestión de instinto para verse como si fuera un arte marcial, un conocimiento transmitible compuesto por técnicas, llaves y réplicas. Pero eso sólo fue el primer paso.

Tras seis años de instructor se matriculó en la universidad y una noche, estudiando termodinámica para un examen, alumbró su teoría de la Energía-Maniobrabilidad. Hasta aquel momento la fuerza aérea de Estados Unidos esperaba de sus aviones a reacción que volaran lo más alto y lo más rápido posible. Pero Boyd llegó a la conclusión que lo importante era la capacidad de maniobrar y cambiar de dirección rápida, de hacer que el avión perdiera o recuperara velocidad rápidamentey. Para aplicar estas conclusiones al diseño de aviones consiguió que un colega de la fuerza aérea, usando toda clase de triquiñuelas (nosotros diríamos que hackeando el sistema), le proporcionara tiempo de acceso a un ordenador central restringido. Eran los tiempos en que un ordenador era un recurso escaso y costoso, y el equivalente de lo obtenido gratis por él ascendió a un millón de dólares. Sus ideas influyeron en el diseño del F16, posiblemente el avión de combate con más usuarios actualmente.

Su siguientes pasos fue llevar sus reflexiones a la guerra en general. Así sus principales obras fueron una teoría de la guerra y otra de la toma de decisiones (el bucle OODA) . De ambas no dejó escrita ni un solo libro. De Boyd sólo se conservan el equivalente en aquella época de lo que hoy serían interminables presentaciones de PowerPoint. Por ejemplo “Patterns of Conflict” se extiende por 185 “diapositivas” (aquí la versión PowerPoint).

La cuestión es que Boyd era un personaje inusual. Soltaba tantos tacos que más de una secretaria terminó llorando (son así de sensibles en EE.UU.) No tenía sentido de las jerarquías formales y cuando se dejaba llevar por lo apasionado de una discusión se acercaba mucho a la otra persona, golpeándole con el índice en el pecho. En un par de ocasiones se olvidó que fumaba un puro y le quemó la corbata a la persona con la que discutía. Uno de ellos era un general. Comía a toda prisa y cuando hablaba trozos de comida salía volando por el aire. No tenía pudor en mordisquearse alguna piel muerta de las manos y con las mismas escupirlas delante de su interlocutor. Aunque fuera en el despacho de otra persona.

Fue salvado in extremis de ser expulsado de la fuerza aérea por algún general comprensivo con su genio. Y jamás ascendió de coronel. Criticó siempre sin pudor el acuerdo tácito entre el generalato estadounidense y la industria de defensa del país por el que los primeros aprueba programas militares de costes inflados, cuando no inútiles. Curiosamente buena parte de esos generales terminan al retirarse de ejecutivos en esas mismas compañías.

Boyd fue odiado vehemente. Tanto como fue adorado por su seguidores, a los que se les conocía por los Acólitos (así en mayúsculas). Boyd hablaba y hablaba. Rara vez escuchaba, y sus colaboradores aprovechaban todo lo que podían los escasos momentos en que parecía receptivo. No le importaba la hora para llamar a alguien y disertar horas sobre algún aspecto concreto del diseño de un avión. Uno de los Acólitos terminó por tener dos líneas de teléfono en su casa. Una para atender a Boyd, la otra para que su familia pudiera llamar y recibir llamadas. Como nadie es profeta en su tierra, donde mejor fueron recibidas sus ideas fue en la infantería de marina. De hecho, conservan sus archivo personal. A todas luces fue un personaje excesivo.

Me he entretenido en hablar tanto de Boyd porque de sus ideas se deriva la teoría de las “generaciones” de la guerra, de las que hablaré en un futuro. Y porque desde siempre me han llamado la atención las servidumbres que implican la condición de genio.

Primavera en Extremadura

Dicen que portugueses y noruegos se convirtieron en exploradores por vivir en países con una escasa profundidad estratégica. Los noruegos tenían las montañas y los portugueses al imperio español a sus espaldas. Pero cualquiera que haya vivido cerca del mar sabe que es la visión permanente de un horizonte lejano lo que te lleva a preguntarte qué habrá más allá.

Extremadura es en primavera un verde infinito de colinas suaves y un horizonte que se pierde en la distancia. ¿Qué habrá más allá?

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Renace LasIdeas.org por primavera (¡Gracias Jacinto! ¡Gracias Daniel!). Y esos horizontes extremeños son para mí ahora también horizontes abiertos a nuevas aventuras en una nueva vida nómada.

Pronto.

El agua de la guerra

El pasado miércoles tuvo lugar el Día Mundial del Agua, del que me he enterado gracias a Javier Cortell. ¿Qué tiene que ver el agua con las guerras? Tan sencillo como que los recursos vitales ha sido motor de innumerables guerras. Sólo hay que imaginarse lo que está pasando en España con el trasvase del Ebro llevado a una escala superior: Demagogia nacionalista y agitación política. Bueno, a lo mejor no hay que imaginarse nada.

La situación actual puede no parecer preocupante. Pero considerando la cuestión del cambio climático tenemos como resultado predicciones que han provocado el interés de estamentos militares. ¿Habrá guerras por el agua?

Aquí en España, el profesor Marquina del grupo de investigación UNISCI de la Univ. Complutense de Madrid publicó un trabajo hace pocos años sobre las perspectivas en el Mediterráneo al respecto. Tenemos otro ejemplo en la visión turca de la cuestión respecto a la cuenca del Éufrates y el Tigris. O en el interés de la Armada argentina.

El tema da para mucho más, pero resulta que Moeh ya lo abordó profundidad en su blog el pasado día 16. Tenía como tema alternativa hablar de la película Syriana. Pero es que él también ya lo ha hecho. Otra en que se me adelanta. Y que conste que hoy también me niego a hablar de ETA.

Venezuela y las Guerras de Cuarta Generación

Tras el fin de la Guerra Fría una legión de teóricos han lanzado (hemos lanzado, cosas de la vanidad) su propio marco teórico sobre la transformación de los conflictos armados. Una de esas aproximaciones fue la lanzada en octubre de 1989 (un mes antes de la caída del Muro) por William S. Lind (un civil) y cuatro militares en la Marine Corps Gazette. Lind es todo un personaje, digno de dedicar un día uno de esos esbozos biográficos llenos de giros inesperados. El artículo seminal se tituló “El cambiante rostro de la guerra: Hacia la Cuarta Generación”.

Lo que está sucediendo en Iraq ahora mismo encaja como un guante en el esquema teórico de las Guerras de Cuarta Generación. Sin embargo en EE.UU. los partidarios de dicha teoría se sienten fuera de la corriente principal de pensamiento en las fuerzas armadas. Lind siendo un conservador lanza furibundos ataques a la administración Bush en sus artículos. Y sus esquemas son criticados desde el estableshiment. Al menos allí hay debate.

En nuestro país resulta curioso buscar referencias en Internet sobre distintas teorías de la transformación de los conflictos armados. Encontramos un número muy escaso de webs españolas. Y alguna honrosa excepción. Esa escasez (¿dónde están los William S. Lind y John Robb españoles?) contrasta con la abundancia de referencias en otros países hispanohablantes. (Aquí un texto que me resulta muy familiar).

Uno puedo entender que en Colombia, por ejemplo, lo que aquí es una mera elucubración teórica, allí es una realidad palpable: La deriva de una insurgencia esculpida en los cánones de la Guerra Fría a un conflicto sin reglas entre el Estado colombiano y entidades no estatales (cárteles de la droga, narcoguerrillas y paramilitares) que rivalizan en tecnología y medios. Pero el caso de su vecina Venezuela es especial.

libro de jorge Verstrynge¿El motivo? Las teorías sobre las Guerra de Cuarta Generación tienen una doble lectura. Por un lado simpatizantes de Al Qaeda han empleado el término en sus análisis,

como el modelo de las guerras que desatar contra las fuerzas armadas estadounidenses. Pero también pueden seguir de guía para quien tenga en mente un enfrentamiento armado con EE.UU. y la perciban como un nuevo tipo de como amenaza.

Y es interesante lo que uno encuentra por Internet: Profetas fuera de su tierrra. El libro de Jorge Vestrynge ha sido reeditado en Venezuela en una edición especial de bolsillo, distrubuido en el ejército y su autor elevado a “gurú de la guerra asimétrica bolivariana”. Será cuestión de encontrar un ministerio de defensa dispuesto a editarme mi proyecto de libro. ¿Alguien necesita un “gurú de la guerra asimétrica”?

Nota: Alguno habrá llegado aquí buscando análisis sobre el “alto el fuego permanente” de ETA. Yo me niego a jugar al analisto, cuando en este punto sólo podemos expresar deseos. Y en eso le cedo la palabra a Eduardo Madina.

Crónica de una tregua anunciada

Esta es una semana de mirar atrás en este blog. Empecé recordando lo que había escrito hace ya más de un año sobre Iraq. Y ahora, la actualidad me lleva a recuperar lo dicho aquí sobre ETA.

El 29 de septiembre de 2005 explicaba por qué creía que ETA, a pesar de las bombas o precisamente por ello, y a la luz de la Teoría de Juegos estaban en el camino de la negociación.

El 17 de octubre de 2005 di mis razones para negociar con ETA. Releyéndolos ahora me parece muy discutible que ETA esté por dar un salto generacional. Pero hay otras muchas razones de las que, creo, tendremos tiempo de discutir en los siguientes meses. Lo que sí me parece evidente es el revuelo que ha causado entre la derecha el anuncio de ETA. Temen que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero logre lo que ellos intentaron sin éxito.

Fernando Lizarraga de HispaLibertas ha hecho un seguimiento de la blogosfera. Nacho Escolar ha hecho un seguimiento minuto a minuto de la noticia. Y David de Ugarte ha hecho un primer análisis del anuncio de ETA.

La rebelión y nosotros que la quisimos tanto

Cuando Fernando Berlín lanzó aquella llamada de atención a la izquierda en Internet titulada “Redes de agitación masiva” me vino a la mente Rebelion.org como exponente de la izquierda en Internet. La idea de un portal, una voz única sin capacidad de interactuación con su lectores, era tan propia de la Web 1.0. ¿Era el atraso tecnológico reflejo de algo más?

El pasado fin de semana tuvieron lugar elecciones presidenciales en Bielorrusia. El país se ha convertido en uno de los últimos agujeros negros de autoritarismo en Europa. (Véase Amnistía Internacional y Human Rights Watch). Las elecciones del domingo distaron de ser limpias. La OSCE, que destacó una misión de observadores , enumera una larga serie de anomalías en su informe. La oposición, acosada y perseguida por el régimen de Alyaksandar Lukashenka durante todo este tiempo, ha salido a la calle, en lo que es una repetición del guión de la Revolución Naranja ucraniana.

¿Qué podríamos encontrar en las páginas de Rebelion.org estos días? Un sesudo artículo de Odalys Buscarón (de la agencia Prensa Latina) señalando el interés de EE.UU. en un cambio de gobierno en Bielorrusia para cerrar “el cerco de la OTAN contra Rusia” . O ese otro de Roy Medvedev (hablando del “milagro económico” bielorruso. Patético. Usan la misma retórica con la que algunos “liberales” defienden el balance histórico del franquismo o el régimen de Pinochet. Es irónico, o no en absoluto, que los elementos subversivos sean “social-demócratas”.

¿A quién representan estos niños de papá que se etiquetan de “izquierda”? ¿Por qué toda esta fauna enemiga del jabón y de las letras jalea como grouppies a dictadores de países lejanos? Ya lo decíamos hacía tiempo. No se trata de una cuestión tecnológica, es cultural. Rebelion.org es un cadáver andante.

Una revisión autocítica sobre Iraq

Ayer, con motivo del 3er. aniversario de la invasión de Iraq recuperé lo que escribí en mi viejo blog. Fue entre diciembre de 2004 y enero de 2005. Y eran unos artículos bastante pesimistas sobre el rumbo de la guerra en Iraq para los EE.UU. Llegaron las elecciones y tuve la impresión de que me había equivocado. No toqué desde entonces el tema. Habían demasiado “ruido” en los canales de comunicación. Demasiadas informaciones contradictorias.

Hoy tengo la sensación de que ahora tienen tanta vigencia como en aquel entonces. Aunque haya cosas que se hayan revelado poco importantes. O determinados procesos me parecieron que irían más rápido.

En aquel entonces creí que la oposición a la guerra en EE.UU. crecería mucho más rápido. Para mí era clave el elevado peso en las operaciones militares en Iraq de unidades reservistas. Unidades formadas por “soldados de fin de semana”, y cuyas misiones sobre el papel son de retaguardia, se encuentran en primera línea en Iraq. El número de bajas estadounidenese en noviembre de 2004 y enero de 2005 fueron las más altas desde la invasión. Sin embargo aquellos dos meses no marcaron una tendencia.

estadística bajas en iraq

En paralelo pensaba que la oposición a la presencia de EE.UU. en Iraq en el propio país crecería por las actuaciones de los propios soldados. Las emboscadas con explosivos son responsables de buena parte de las bajas estadounidenses en lo que son ataques de un enemigo sin rostro. Cuando no hay un enemigo al que devolverle el golpe y cuando en cada cruce de carreteras puede esperar una trampa “disparar y luego preguntar” no parece poco razonable. ¿Cuántos civiles iraquíes han muerto? No se sabe a ciencia cierta. ¿Qué grado de colaboración tiene la población civil con la insurgencia? Tampoco podría decirlo.

Otro punto erróneo fue la idea de que los apoyos recibidos por la insurgencia desde Siria o Irán llevarán a un conflicto del tipo que fuera con esos países. En el caso de Irán las acusaciones de George Bush tienen que entenderse en el contexto de la crisis de las armas nucleares.

Discutible es que los EE.UU. hayan terminado por un encarnizamiento en sus tácticas contra-insurgencia. En su momento, y con polémica, nombré las especulaciones que se hacían en Washington sobre el uso de una “estrategia a la salvadoreña”. Aunque ahora sepamos que han estado operando “escuadrones de la muerte” iraquíes.

Parecen, son, muchos errores. ¿Pero me equivocaba cuando decía el 31 de enero de 2005 que EE.UU. estaba perdiendo la guerra? La idea principal de mi comparación con la guerra de Vietnam era que es irrelevante el número de insurgentes muertos o batallas parciales ganadas. Lo que cuenta en un conflicto así es la percepción de la opinión pública en casa. Los muertos se convierten en un goteo hasta alcanzar un cierto punto que produce un vuelco en la opinión pública que considera inútil la guerra y los sacrificios que exige. Cuando la opinión pública llega al punto que cree que la guerra no puede ser ganada. ¿Realmente tiene EE.UU. una estrategia contra insurgencia ganadora? Desde luego no parece con asaltos aéreos que no conducen a nada, y que ceden el terreno al enemigo cuando todo acaba.

Es fácil dar lecciones a posteriori. Pero realmente no quisiera estar en la piel de quien tenga que diseñar una estrategia para Iraq.

A los que le preocupe la extensión de la libertad y la democracia en el mundo, que miren a Bielorrusia. Pueden empezar leyendo a Arnau.

Iraq, las palabras quedan

El pasado día 16 las fuerzas estadounidenses en Iraq lanzaron una ofensiva bajo la denominación “Operación Enjambre” (una traducción aproximada de “Operation Swarmer”). Los medios la catalogaron como la “mayor ofensiva aérea sobre Iraq desde la invasión de 2003″ (una traducción errónea, se trataba de un “asalto aéreo”). A los pocos días en los medios empezó a cundir la impresión de que se trataba de una operación más mediática que efectiva. Nada que ver con Arquilla y Ronfeldt. Una sensación familiar que me lleva a las primeras cosas que escribí en mi blog sobre Iraq: Arde Faluya.

A las 03:30, hora peninsular española, del 20 de marzo de 2003 comenzó la invasión de Iraq. Hoy se cumplen tres años. Es curioso que en este tiempo le haya dedicado tan poca atención a lo que pasa allí, teniendo en cuenta la temática de mi blog. Creo que se debe a que hubo un tiempo en que creí que me había equivocado en mi análisis sobre el rumbo que estaba tomando la guerra allí. Además habían demasiados blogs escribiendo sobre lo mismo.

Hoy he recuperado para este blog lo que escribí entre finales de 2004 y comienzos de 2005 en mi viejo blog. Y la impresión ahora, francamente, es completamente diferente… Luego hago un repaso.

Brecha generacional

Cuando estudiaba la carrera bromeaba diciendo que convertirse en uno de los mayores expertos en España de ciertas áreas de las ciencias sociales era sencillo. Sólo hacía falta dominar el inglés y entrar en Amazon.com con la tarjeta del banco. Navegaba por Internet y leía de cosas de las cuales jamás oí hablar a mis profesores.

Cuando decidí cambiarle el nombre a mi blog y miré en Google qué referencias había del término “Guerras Posmodernas”, que evidentemente no inventé yo, encontré en los primeros lugares una página en Costa Rica y otra en Colombia. Ahora pasa que cuando me dedico en Google a hacer búsquedas de los temas que me interesan me encuentro que en los primeros lugares sale siempre mi propio blog.

El otro día hablé de Executive Outcomes, una compañía que se menciona en todos los libros que tengo sobre mercenarios y compañías militares privadas. No se me había ocurrido hablar de ella porque su historia me parecía más que conocida. Hasta que caí en la cuenta que lo sería para mí, que me dedico a leer revistas especializadas, navegar por foros temáticos y mando a pedir libros a EE.UU. A veces cuando recibo comentarios positivos por hablar de temas de una perspectiva nueva para mis lectores siento que me he limitado a poner en español lo que son ya lugares comunes fuera de nuestras fronteras.

Un día David me animó a buscar blogs de temática afín en español, ante mi manía de leer blogs del Lado Oscuro, y tras cierto tiempo de búsqueda desistí. Parecía que en español no había nadie que hablara de estos temas sin salpicar su blog de expresiones como “Eurabia” o “Islamofascismo”. Aquí mismo conté mi sorpresa al escuchar al eminente director de un “think tank” español en la presentación de un libro. Confudió a los muyahidines de los años 80 con los talibán de los 90. Leyó pasajes del Corán para demostrarnos lo peligroso que es el Islam. Siempre digo que miedo me da el día que la gente lea el Levítico. Su campo de estudios nunca había sido el del “think tank”, pero daba igual. Tras su nombramiento había publicado un librito en una editorial del grupo mediático-político de turno.

Este fin de semana he retomado la tarea de desmontar las teoría conspiranoicas del Lado Oscuro sobre el 11-M. La idea es reescribir lo ya hecho pero ahora más serio y concienzudo. Para empezar volví a leer el segundo capítulo de la serie de Luis del Pino, que dedica a Al Qaeda. Y luego lo contrasté con libros sobre Al Qaeda y terrorismo yihadista. No hay que darle muchas vueltas para darse cuenta que el personaje jamás en su vida se ha molestado en leer un libro o artículo medianamente serio sobre la naturaleza de Al Qaeda. Pero no importa. El líder de la oposición y un juez han tragado el anzuelo.

Me ahorraré la frase sobre “lo mucho qué ha cambiado el mundo tras el 11-S”. La cuestión es que mientras no me alcanza el tiempo para leer libros, revistas, artículos y blogs en inglés sobre lo que les cuento en este blog, el panorma en España es un páramo. Me pregunto cuántos habrán oído hablar de William S. Lind y el concepto “Guerras de Cuarta Generación”. Los “malos” en eso ya nos cogido la delantera.

La guerra es el asunto más importante para el Estado. Es el terreno de la vida y de la muerte, la vía que conduce a la supervivencia o a la aniquiliación. No puede ser ignorada. (“El Arte de la Guerra”, Sun Zi)