Espertos nasíos pa’ matá

Tengo que confesarlo. Me gotea el colmillo y me relamo cuando me encuentro con una noticia sobre algún asunto militar en el que el periodista demuestra no tener la más mínima idea de lo que está hablando. No sé por qué los periodistas que tratan estos temas suelen adornar las noticias con comentarios o detalles supuestamente técnicos propios de un experto que sólo reflejan su ridícula ignorancia.

Hoy me asusté con una siguiente noticia publicada en Glocalia, un portal de noticias del que jamás había oído hablar (¿quién empezó la moda de llamar a las empresas algo-alia?). Llegué a ella por un colega de uno de los muchos foros de temas que leo a diario. El titular dice: España comprará 2.600 misiles tierra-tierra a Israel. La noticia como ellos mismos cuentan está tomada de El Mundo, que la habría “revelado”el pasado lunes (revelar: Descubrir o manifestar lo ignorado o secreto) . Así que agárrense a sus asientos, que estamos ante una nueva trama ultrasecreta. Como la historia de la fragata.

La noticia habla de “misiles tierra-tierra”, una denominación que incluye toda clase de misiles. Hasta aquí, todo bien. ¿Pero qué clase de misiles? La foto y su pie nos lo aclaran todo:

misil iraní

Imagen de archivo de un desfile militar en Teherán donde aparece un misil tierra-tierra como los que España ha comprado a Israel.

Eso que sale en la foto parece un misil Scud B o Scud C, un arma de diseño soviético en los tiempos de la Guerra Fría y con varios cientos de kilómetros de alcance. ¿Y España los va a comprar a Israel? ¿E Israel los ha vendido a Irán? ¡La leche! ¡La rehostia! Esto es el Watergate, el Irán-Contra y la estafa de los SMS en la final de Operación Triunfo todo junto. La mayor exclusiva del mundo mundial. ¡Israel ha vendido misiles de largo alcance a Irán!. ¿ Bush que opinará de todo esto? Más aún, menudo salto da España comprando misiles capaces de soltar un pepino explosivo en Rabat asín, sin despeinarse. Bono nos prepara para la IV Guerra Mundial a la chita callando. ¡Menudo bombazo!

Aunque hay algo extraño. Al fin y al cabo, es una información que sólo la recoge un portal de noticias del que oigo hablar por primera vez. En el cuerpo de la noticia el susto se desvance. Encontramos que se trata de la compra del misil anticarro Spike, con un alcance de 4 kilómetros y con la gran peculiaridad de que “puede ser controlado durante su trayecto” (acudo de nuevo al diccionario de la RAE. Misil: Proyectil autopropulsado, guiado electrónicamente). Nada que ver con el misil de la foto. Un Scud se parece a un Spike lo que un huevo a una castaña. Menudo fiera de periodista el que le puso el pie a la foto.

La gracia es que de la terna de candidatos para elegir el futuro misil anticarro ligero del Ejército de Tierra e Infantería de Marina estaba el misil israelí Spike es algo que ya se sabía, sin que El Mundo o quien fuera lo desvelara. Que el candidato con más posibilidades de ser elegido era el Spike también se sabía. Entre otras cosas porque no se comprarán directamente a Israel, si no a un consorcio, Eurospike que habría propuesto subcontratar la fabricación del pedido a la empresa española Santa Bárbara.

Sé que es una tontería y una anécdota trivial. Pero siempre me queda la gran pregunta, ¿cómo es posible que se publiquen tantas barbaridades? Si de los temas que entiendo encuentro tantos errores, ¿cuántas barbaridades de temas que no entiendo me estarán colando? Gripe aviar, el Estatut, las caricaturas de Mahoma. ¿Cuántas barbaridades soltarán los medios de comunicación sin que nos enteremos? Sólo así entiende uno ciertas cosas.

Actualización 23/02/2006: En Globalia.com han rectificado y cambiado la foto original que aquí reproduzco. Aquí una captura de la pantalla tal como lucía ayer.

El cielo sobre Berlín

Hace años creé una página web personal con la intención de dar consejos a quiénes pretendieran preparar un viaje con billete InterRail. Pasó el tiempo y empezaron a surgir portales dedicados al tema. Hasta el propio programa InterRail lanzó su página web oficial. Mi página desapareció, pero fue un buen aprendizaje de HTML. Y siempre me quedó el gusanillo de poder dar consejos a quien se planteara lanzarse a las mismas aventuras que yo viví. Ahora que estoy de vuelta en casa, me permitiré contarles unos cuantos detalles de mi paso por Berlín, que puede que alguno encuentre interesante.

Viajé con easyjet.com por 47 euros. Sí, sólo 47 euros ida y vuelta. Tuve la suerte de aprovechar una reoferta allá por princpios de diciembre. Con lo que empezamos con la primera idea equivocada de la mayoría de las personas: Los mejores viajes son los que no se planifican. Cada vez más compañías funcionan con un esquema de precios “first minute”, en especial las de bajo costo. Si a eso añadimos la peculiar costumbre de buena parte de los europeos de planificar sus vacaciones con mucha antelación; encontrar billete o alojamiento, según destinos y fechas, puede ser simplemente imposible.

Era la primera vez que viajaba con una compañía aérea de bajo coste. No tuve problemas de retrasos. Y afortunadamente easyjet.com vuela en Madrid desde la “vieja” terminal T1. La única diferencia que encontré con otras compañías es lo extramadamente escrupulosos que son los tripulantes de la cabina de pasajeros con llevar equipaje de mano a los pies en la fase de despegue y aterrizaje. Evidentemente nada de lujos asiáticos a bordo. Y a modo de orientación: Una Coca Cola de 12cl (!), 1,50 euros. Una chocolatina Mars King Size, 1 euro.

Aterrizamos en el aeropuerto de Schönefeld (SXF), al sudeste de Berlín. Fue el aeropuerto de Berlín Oriental y es relativamente pequeño. Saliendo a mano izquierda hay un camino techado que lleva a la estación de metro y cercanías (Bahnhof). Cogiendo la línea S9 del S-Bahn (una especie de cercanías que atraviesa Berlín en tramos elevados) llegas a la estación de Friedrichstrasse en menos de 45 minutos. Un trayecto en el sistema de transporte público (metro, autobús, tranvía, cercanía) de Berlín es caro: 2,10 euros. Sin embargo un billete válido para un número ilimitado de viajes durante un día (Tageskarte) cuesta 5,80 (existe otra modalidad semanal). Sale a cuenta, aunque yo esta vez me dediqué a caminar a pesar del frío. Y eso porque el alojamiento lo escogí bastante céntrico.

Esta era mi cuarta vez en Berlín y ha sido la primera en la que me he tenido que pagar el alojamiento. En todas las anteriores había tenido donde quedarme o me había quedado en las afueras. Sin dudarlo busqué un albergue juvenil. Las palabras “albergue” y “juvenil” dan una idea equivocada de lo que uno se encuentra en el resto de Europa. Pero en sitios como Alemania o los países escandinavos se trata de instalaciones muy nuevas y muy limpias, pero espartanas dentro del estilo Ikea.

Encontré el mío gracias a hostels.com . Normalmente lo que hago es aprovechar la herramienta de búsqueda del portal para hacer una lista de los albergues que parecen interesantes, buscar si tienen página web propia y ahorrarme un intermediario. Esta vez lo hice, y sólo me aparecían referencias al albergue que había escogido en centrales de reservas. Al llegar allí descubrí que tenían página web propia. Mala suerte esta vez.

Una de las sorpresas del viaje ha sido comparar precios entre Madrid y Berlín. Allí se come más barato y mejor. Por unos diez euros plato principal, postre y una jarra generosa de cerveza de trigo en un restaurante italiano de los de mantel y bien situado. ¡Ay!, la Weißbier. Cómo la echaré de menos. Por suerte, César conoce un sitio aquí en Madrid donde tiran la Franziskaner que sabe a gloria. Me ayudará a superar el mono.

¿Qué ver y qué hacer en Berlín? Eso los dejo a su elección. Yo para terminar les dejo con la inevitable muestra de fotos.

Free Image Hosting at www.ImageShack.usMi cuarto viaje a Berlín y la primera vez que busqué la estatua de Marx y Engels en el Marx-Engeles-Forum, la plaza a la que daba la calle de mi albergue. Allí, en un radio de pocos cientos de metros, tenía Alexanderplatz, el Rotrathaus (ayuntamiento), el Berliner Dom (la catedral) y la Museuminsel (Isla de los Museos). A nuestras espaldas (las de Marx, Engels y mías), el edificio del parlamento de la RDA.

Free Image Hosting at www.ImageShack.usEn su momento el parlamento de la RDA quedó en el limbo por el contenido en amianto de la estructura del edificio. Los trabajos de demolición parecían esta vez haber empezado. Delante del edificio encontré ese peazo Volkswaguen y ese peazo Audi. Me ahorraré el hacer un comentario sobre cómo ha cambiado el cuento en Berlín desde aquel 9 de noviembre de 1989.

Free Image Hosting at www.ImageShack.usConté en la primera crónica de esta viaje cómo Berlín parecía tener por alcalde a Gallardón. Lo que aquí ven es lo que uno ve caminando por Unter den Linden, en dirección oeste, a la altura de donde debería uno encontrarse con la Puerta de Brandenburgo. El motivo del desaguisado es la construcción de una estación de metro.

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Las inmediaciones de la puerta, Paritzer Platz, estaban despejadas. Y a pesar de todo pude fotografiar la Brandenburger Tor. Esa farola que se ve en primer plano es uno de los pocos vestigios del proyecto de reforma urbanística que Hitler quiso para Berlín y que la hubiera convertido en una ciudad megalomaníaca llamada “Germania”.

Free Image Hosting at www.ImageShack.usPasada la puerta, y a mano derecha, uno se encuentra con el edificio del antiguo Reichstag convertido en el parlamento de la Alemania unificada. El edificio no tuvo uso desde el famoso incendio de 1933. Tras la caída del Muro se lanzó un concurso para el proyecto de reforma, que ganó el británico Norman Foster. El lugar de la antigua cúpula fue ocupado por una mayor y transparente que puede recorrerse siguiendo una pasarela en forma de espiral. El edificio es visitable sólo los días que no hay pleno. Y la cúpula todos los días hasta las diez de la noche.

Free Image Hosting at www.ImageShack.usDe la Puerta de Brandenburgo parte una avenida kilométrica, la “16 de Junio”, que sigue el eje este-oeste de la ciudad y atraviesa el Tiergarten, un imenso parque. En el cruce de la otra avenida que atraviesa el parque de norte a sur se alza la Siegessäule, la Columna de la Victoria. Fue el primer monumento que visité la primera vez que estuve en Berlín. Le había propuesto el lugar como punto de encuentro a un amigo porque en el plano parecía un lugar céntrico. Cosas de aplicar las distancias de mi ciudad a Berlín.

Free Image Hosting at www.ImageShack.usEn el extremo sudoccidental del Tiergarten está el Zoo y lo que fue el corazón comercial del Berlín Occidental en tiempos de la Guerra Fría. En esa zona está la Kaiser-Wilhelm Gedächtnis-Kirche, la Iglesia Votiva del Káiser Guillermo I. Fue arrasada en la Segunda Guerra Mundial y en su antiguo emplazamiento construida una nueva. Sólo quedó una sección que se conserva como museo. El sol estaba bajo en el horizonte en la tarde, cuando hice la foto. Una buena hora para que la luz realzara las piezas doradas del reloj.

Free Image Hosting at www.ImageShack.usTras la suerte con el tiempo que tuve el primer día, que dediqué a recorrer la ciudad de oeste a este, el segundo lo dediqué a ver museos. Desde la escalinata del Altes Museum, saqué esta foto de la catedral. Al fondo, el pirulí berlinés. A la derecha, una esquina del edificio del parlamento de la RDA.

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El día que me iba, pasé al lado de la Isla de los Museos y aproveché el cielo despejado para hacer fotos. No desaproveché, como se ve, lo limpio que lucía el cielo tras la Alte National Galerie. Lo mejor para quien quiera atiborrarse de museos como yo hice es comprarse el Museum Pass, que por 15 euros (7,50 en el caso de los estudiantes) permite entrar durante tres días en una lista kilométrica de museos públicos berlineses.

Paisajes de mi memoria

Esta es la cuarta vez que vengo a Berlin, y aun así tenía lugares por ver que tachar de la lista. También he querido volver a visitar otros que me impactaron en su momento, como la cúpula del Reichstag que he visitado esta noche. Pero a otros, he ido para comprobar como ha pasado el tiempo por ellos. En la zona de Postdamer Platz, ganada a parte del recorrido del Muro, las obras han acabado para convertirla en el nuevo corazon comercial y empresarial. Pero en otras, el tiempo ha borrado los lugares que una vez conocí. Ku´damm es ahora un no lugar. Las mismas tiendas y cadenas comerciales internacionales que la Gran Vía. Y recorrí anoche la Oranienburgerstrasse, que recordaba como una calle bohemia de estudiantes y prostitutas. Me encontre boutiques y tiendas de moda alternativa. Cierto Berlín solo existe ya en mi memoria.

Gallardon, alcalde de Berlín

Visité Berlín por primera vez en verano de 1997. La ciudad estaba patas arriba. Los conductos de agua subterráneos pasaban por encima de las calles en unas enormes tuberías pintadas de rosa. Habia multitud de solares con futuros edificios gubernamentales en construccióon. Y había como una especie de energía vibrante en el aire. Wired habló de ella una y otra vez.

Hoy al otro lado de los canales, desde el Reichstag, se ven las nuevas sedes gubernamentales. Pero la puerta de Brandenburgo, viniendo desde Unter den Linden, estaba irreconocible tras la maquinaria de las obras de una nueva estación de metro. No me di cuenta que estaba en Alexanderplatz hasta que tras la vorágine de excavadoras reconocí el Weltzeituhr (parado y fuera de hora).

¿Quién dijo que las obras era solo cosa de Madrid?

¡Muere Montesquieu, muere!

Moverte de aquí para allá en España es descubrir que no hay dos regiones donde se pida el café de la misma manera (un “manchaíto”, un “cortado de leche y leche”, un “barraquito”, un “café bombón”…) Lo que es igual en todos lados son esas conversaciones sobre fútbol y política a la hora del café de media mañana.

-¿Te has enterado, tío? Van a soltar al Parot, el etarra ese. Más de cuatro mil años de condena por matar gente y lo sueltan..-
-Es que con este gobierno, ¿qué se podía esperar?-
-¡Nos ha jodido!-
-Yo es que cada día al llegar al trabajo me bajo del coche cabreado. Vengo de casa escuchando la COPE y a veces la tengo que apagar.-
-Es que todos los días te cuentan algo nuevo.-
-Puff… Y lo peor es que todo lo que cuenta el Losantos ¡es verdad!-

“ZP excarcela a Henri Parot” quieren dar a entender. . . Jo, yo cuando era un joven e imberbe estudiante universitario (hablamos de la friolera de hace cuatro o cinco años) oí hablar de un tal Montesqieu y su teoría de la separación de poderes. Ya tiene gracia que los neococos y libelelos se pasen por el arco de triunfo a uno de sus referentes, es que para colmo si Parot sale de la cárcel será como resultado de aplicársele un Código Penal promulgado en tiempos de Franco.

Un editorial de HispaLibertas.com, ese proyecto de periodismo ciudadano, lo explica:

Parot fue juzgado en base al Código Penal de 1973, y por tanto su condena ha de regularse según lo dispuesto en dicho CP, ya que el artículo 9 de la Constitución impide la retroactividad penal. Por detestable que resulte la excarcelación de Parot u otros en su situación, es lo que marca la ley y ha de contemplarse así. [...] . El caso Parot, en suma, es posible por una mera cuestión de oportunidad, por producirse entre dos códigos penales de dispar dureza, no por manoseos legales interesados y más o menos políticos. Es lo que se ha de comprender: si Parot cometiera ahora mismo sus atentados, cumpliría 40 años.

Ah, eso. Al final se trataba de la Constitución. ¿Será otra víctima colateral de la oposición que nos has tocado sufrir?

Yo sobreviví a la inaguración de la T4

Días antes de volver a Madrid descubrí con resignación que mi vuelo tendría lugar el día de la inaguración de la nueva terminal de Barajas, la T4. El día del viaje en el mostrador de facturación tenían un folleto que parecía un curso CEAC. Sólo para entrar en calor. Por suerte, había leído en el anuncio de aeropuerto, la terminal satélite de la T4, la T4S, sólo era para vuelos intercontinentales así que me iba a evitar un lío mayor.

Como no podía ser de otra manera mi vuelo, nacional, aterrizó en la terminal T4S. A partir de ahí, como un ratón en un laberinto. Pasillos, escaleras, escalera, pasillos y escaleras hasta llegar a un andén con una especie de metro sacado de “Desafío Total”. Tras la espera y entrar, una vocecita anunció la salida inminente. Todo muy automático. Pero como la gente no paraba de subir, las puertas automática no terminaban de cerrarse al tropezar una y otra vez con pasajeros. Hacían por cerrarse, retrocedían y volvían a abrirse. Hasta que no pudo subir nadie más. A pesar de los horarios, el trenecillo podría haber estado así media hora si la gente hubiera subido una a una.

Ya en la T4 (parece el nombre de un Terminator malo), a buscar la salida. Hasta ¡por fin!, salir a la calle. Error. Allí no había autobús que me llevara a la Terminal 2, donde está la conexión con el metro. Tenía que haber salido por otra salida, que evidentemente no tenía ninguna señalización que especificara que por allí se iba al autobús que lleva a las otras terminales. Pregunta tonta. ¿Por qué sin tener ni idea de holandés en Schipol siempre encontré todo a la primera, y en Barajas siendo español me he perdido varias veces?

Pero seguimos en esa salida que llevaba al autobús que conecta terminales. Era una especie de puente, con varias escaleras mecánicas de subida. ¿Y para bajar? Sólo era cuestión de seguir la lógica enrevesada del que diseñó el aeropuerto. .¿Sería aquella escalera angosta, sin señalizar y escondida en una esquina? No podía ser de otra forma. Suspiro. Por fin estaba en el autobús lanzadera que une las terminales. Tras unas vueltas extrañas, con pérdida de cobertura incluída (si que lleva a sitios perdidos la conexión de marras), miré el reloj. Hacía 40 minutos que mi avión había tocado tierra. Y aún no habíamos llegado a ninguna terminal. Paramos en la T3. Paramos en la T1. Paramos en la T2. Cuando llegué al andén de Metro no quise ni mirar la hora.

Ahora hagamos mentalmente el recorrido opuesto. Una hora, si tenemos suerte en los transbordos, desde mi casa al aeropuerto de Barajas. Una hora desde que bajas del metro hasta el avión. Pero si vamos a salir en avión hemos de pasar por facturación y buscar la puerta de embarque. ¿Cuánto? ¿Media hora? ¿Tres cuartos, con suerte? A eso añadamos que por ejemplo Iberia cierra sus vuelos 50 minutos antes de la salida. Eso significa que para coger un vuelo nacional en la nueva T4 he de salir cuatro horas antes de mi casa. En comparación, desde la estación de Cercanías más cercana a mi piso hasta Atocha se tardan diez minutos. Eso me da una idea. ¿Para cuándo el AVE a Canarias?

En Canarias hace frío, ¿y yo me río?

Creé la sección “Cuaderno de Viaje” el verano pasado, cuando me dediqué a deambular por Eslovenia con Nastja y Natasha. Aquellos apuntes a vuelapluma sobre mi viaje atrajeron bastantes visitas. Muchas veces te encuentras que a la gente le atrae más esos pequeños detalles que los grandes soliloquios.

He desempolvado el cuaderno de viajes, y me he venido a Tenerife. Ya saben, el paraíso y tal. Y me he encontrado con frío. ¡Pero que frío! Brrr… Uff… Húmedo y agarrotador. Las casas aquí no están preparadas para el frío. Nada de cristales gruesos, marcos de ventana aislados con goma calefacción. Amanezco con la garganta irritada. Ando con los hombros doloridos por ese gesto de encogerlos, tensos, por el frío.

La gente se ríe al oírme que paso frío, cuando me suponen en la playa. La razón de todo es que la humedad en el aire aquí, a cierta altura y distancia del mar, es mucho mayor que en Madrid. Una humedad que parece que se te mete en los huesos y no te suelta. Algo así debían sentir en la sede del obispado, una casa señorial en la ciudad de La Laguna, para estar con una estufa eléctrica. Un edificio histórico, con vigas de tea, oficinas llenas de archivadores de papel. ¿Un cortocircuito? Fuego. Un incendio fulminante.

Mi amigo Juanjo, el autor de la cabecera de este blog, hizo una foto aquella misma noche.

obispado de Tenerife

El escenario de paseos interminables en la madrugada de los fines de semana. Calles perpendiculares, con edificios señoriales, en lo que fue un ensayo renacentista de la urbanización de América. Una sociedad ensimismada con una vida política caciquil. Canarias daría para muchos blogs. Muchos.