En agosto de 2002, un mes después de la crisis por el islote de Perejil, el periódico La Razón publicaba una noticia que arrancaba con la frase “Silenciosamente, Marruecos está dotándose del armamento más moderno disponible en el mercado”. La frase había que entenderla como parte de ese “miedo al moro” de la derecha española pero no dejaba de ser mentira. Las compras de armamento de Marruecos en los últimos años han sido escasas y tecnológicamente le separa una enorme brecha de España.
Mientras tanto Argelia ha ido en los últimos años renovando los materiales de sus fuerzas armadas sin que ella fuera motivo de ningún titular alarmista. Ciertamente las relaciones de Argelia con Estados Unidos y Europa no son las de los tiempos de la Guerra Fría, cuando Argelia estaba en la órbita soviética. Pero no está de más estar al corriente de los contratos argelinos.
Estos días ha saltado la noticia del anuncio ruso de un contrato millonario con Argelia. Un anuncio parecido en el mes de mayo de 2005 fue desmentido por Argelia al poco tiempo. Este vez se trata de una información “filtrada” desde la industria rusa de armamento. Se habla de un contrato ya cerrado por 36 cazabombarderos MiG-29SMT, que podría en un futuro ser seguido por 28 cazambombarderos Su-30, 8 sistemas de defensa antiaérea S-300PMU2 y un lote de carros de combte T-90S. Además de la posible modernización de los dos submarinos diésel de la clase Kilo, 50 aviones de entrenamiento Yak-130 y 30 sistemas de defensa antiaérea Tungushka-M1 (como los que ya tiene Marruecos).
Si la noticia se confirmara en toda su extensión Argelia daría una salto cualitativo que dejaría muy atrás a sus países vecinos. Marruecos apenas ha reunido fondos para modernizar 27 de sus Mirage F-1 y Libia sigue en el limbo a pesar del levantamiento del embargo internacional. Será interesante ver qué movimientos se producen en la zona. De momento, Putin visitará Argelia el próximo mes de marzo.
Coronel Jessep:-¡Tú no puedes encajar la verdad!. Vivimos en un mundo que tiene muros, y esos muros han de estar vigilados por hombres armados. ¿Quién va a hacerlo? ¿Tú? ¿Usted, teniente Weinburg? Yo tengo una responsabilidad mayor de la que puedas calibrar jamás. Tú lloras por Santiago y maldices a los Marines. Tienes ese lujo. Tienes el lujo de no saber lo que yo sé. Que la muerte de Santiago, aunque trágica, seguramente salvó vidas. Y que mi existencia, aunque grotesca e incomprensible para ti, salva vidas. Tú no quieres la verdad porque en zonas de tu interior de las que no charlas con los amiguetes me quieres en ese muro, me necesitas en ese muro. Nosotros usamos palabras como honor, código, lealtad. Las usamos como columna vertebral de una vida dedicada a defender algo. Tú las usas como gag. Y no tengo ni el tiempo ni las más mínimas ganas de explicarme ante un hombre que se levanta y se acuesta bajo la manta de la libertad que yo le proporciono, y después cuestiona el modo en que la proporciono. Prefiriría que sólo dijeras gracias y siguieras tu camino. De lo contrario te sugiero que cojas un arma y defiendas un puesto. De todos modos ¡me importa un carajo a qué creas tú qué tienes derecho!.
Estos días actualizaba y enlazaba una