Vuelos nada secretos

La construcción de la “actualidad” en los medios de comunicación es un tema que siempre me ha resultado curioso. De pronto algo se convierte en el tema de la portada de todos los periódicos. Y pasado un tiempo los medios se vuelven a poner de acuerdo para hablar de otra cosa. ¿Quién se acuerda hoy en día de Somalia o Kosovo?

A veces la respuesta es muy sencilla. Es cosa de las agendas políticas de los medios. José Antonio Martínez Soler hace el a veces muy divertido ejercicio en su blog de compararnos el tratamiento de ciertas noticias en la prensa escrita, o de comparar portadas. Pero hay cosas que se me escapan. Como el que los medios hayan descubierto estos días que la CIA se dedique a trasladar presuntos terroristas en vuelos pretendidamente secretos de allá para acá. Y ese acá significa países donde son entregados a las autoridades locales que tienen métodos muy expeditivos y particulares para sonsacar información a los detenidos. Resulta que es un tema que traté en mi viejo blog allá por el 15 de marzo de este año. Y traté el tema porque por aquellos días había salido la noticia de que esos vuelos hacían escala en las islas Canarias, que si no estoy mal informado son territorio de soberanía española.

Rescato lo dicho en aquel momento. Porque tiene gracia la forma en que la información salió a la luz pública.

En el año 2.002 un grupo de diez turistas británicos y dos holandeses fue detenido en Grecia acusados de espionaje por dedicarse a hacer fotos de aviones militares. Hay países donde el nivel que alcanzan las restricciones justificadas por cuestiones de “seguridad nacional” puede parecernos soprendente. Pero más sorprendente puede resultarles a algunos que haya gente que tenga por afición colocarse cerca de un aeropuerto y hacer fotos a los aviones que despegan y aterrizan. Recuerdo que mi padre nos llevaba a mi hermana y a mí, siendo yo pequeño, cerca de la cabecera del aeropuerto para ver los aviones. Y muchos más tarde recuerdo hacer lo mismo cerca de aquel mismo sitio y presenciar el espectáculo de ver aterrizar a un Boeing 747 en toda su majestuosidad; levantando, eso sí, un huracán de polvo y mierda.

Nótese que no arranco casi nunca entrando a saco en el tema. Me gusta meter alguna anécdota curiosa por el camino.

En inglés a las personas aficionadas a hacer eso mismo se les denomina “spotters” e Internet, cómo no, ha permitido ponerles en contacto. Existen varias páginas webs que son verdaderas bases de datos de fotos de aviones. Uno puede encontrar las irrepetibles imágenes de un 747 entre los rascacielos de Hong Kong en la aproximación final al aeropuerto de Kai Tak. O igualmente encontrarse una foto de helicópteros de combate Mi-24P de Ucrania con los colores de Naciones Unidas en Freetown, Sierra Leona.

Podría añadir que en España tenemos un animado foro de “spotters navales”. A partir de aquí empieza la chicha.

En lo que nadie pensó fue en qué pasa cuando pones a disposición de la gente una enorme base de datos que muestra aviones especificando lugar y fecha. El cruce y análisis de información abierta puede tener insospechados resultados. Y más cuando los entusiastas de la aviación o de temas militares tienden a buscar a sus iguales en foros de discusión. La inteligencia colectiva de tanto friki aeronáutico ha destapado mediante el uso de “Internet searches of aviation and public-record databases” las líneas aéreas y empresas de transporte que la CIA usa como cobertura. Así a pesar de los sucesivos cambios de matrícula o de dueño se le puede seguir la pista a una avión mediante bases de datos como la de la Federal Aviation Administration.

Formando parte de Lynden Air Cargo, Southern Air Transport, R J Harroff Bussines Associates LLC Co., Tepper Aviation Inc, Premier Executive Transport Services, Bayard Foreign Marketing LLC, Keeler and Tate Management LLC… la flota de aeronaves de la CIA incluye L100, Boeing BBJ, CN-235, Gulftream V, Mil Mi-8

Todo no pasaría más que por revelar un secreto no tan oculto, como quién estaba detrás de las operaciones de Air America en Vietnam y Laos, o incordiar a la CIA obligándola a cambiar de tapadera. Sin embargo el seguimiento de los periplos de un Boeing BBJ, un Boeing 737-700 convertido en avión de transporte ejecutivo en sus periplos por lugares como Afganistán, Iraq, Marruecos, Guantánamo, etc… ha destapado una operación estadounidense de traslado de sospechosos de terorismo desde Europa a esos países donde los derechos humanos se aplican de una forma un tanto laxa

Al final, entre la suspensión del habeas corpus y estos vuelos la administración Bush está haciendo sus pinitos para ponerse a la altura de aquel campeón del liberalismo que fue Pinochet.

Más en [Puede que estos enlaces ya no funcionen]:

Washington Post (vía periodistadigital.com)

New Yorker

This is London

The Australian

Der Spiegel (alemán)

Menuda sorpresa, ¿no? Tan sencillo como que alguien comprobara las matrículas de esos aviones y el registro de planes de vuelos de aviones que pasan por España.

El arte de gobernar

En las últimas semanas hemos tenido la incorporación en LasIdeas.org de los blogs de los diputados Rafael Estrella y Eduardo Madina. Uno, que ha vivido la política

como activismo y militancia, no deja de tener cierta desconfianza a la política de las grandes instituciones, de moqueta roja y del gobierno. Hasta que conoce la cuestión desde el otro lado.

La anécdota se la oí contar a Gregorio Tovar. Me pareció hilarante hasta que traté de imaginarme en una situación así . Casi parece sacada de “El Conde Lucanor”. No se pierdan “Los pájaros”.

Un flanco sur profundo

En el verano de 2000 me enganché a un foro de temas militares en Internet. Allí coincidíamos un grupo reducido de frikis y algún militar de carrera bajo pseudónimo, en los tiempos previos al boom de la banda ancha. Por aquel entonces, y lo sigue siendo, uno de los temas recurrentes en cualquier discusión sobre las compras de armamento de España era la hipótesis de un conflicto con Marruecos. O el tema, salía simplemente por sí mismo. Siempre había alguien que llegaba por primera vez y preguntaba algo por el estilo de “¿y la armada marroquí cuántos barcos tiene?“. El panorama editorial de revistas especializas en España por aquel entonces era escaso, y rara vez se encargaban del norte de África. En cambio las personas que navegaban por el foro parecían disponer de forma aislada información bastante interesante. Sólo era cuestión de reunirla y cotejarla. Así nació la idea de lo que se convirtió en Flanco Sur, y que el conflicto por el islote de Perejil en el verano 2002 precipitó su nacimiento.

Con el tiempo fui conocido entre el resto de colegas foreros por mi página. En algún foro tenía puesto en mi perfil mi dirección del MSN Messenger y de vez en cuando me aparecían desconocidos que querían chatear conmigo o me mandaba un e-mail. Partían de que si tenía interés en las fuerzas armadas del Maghreb yo debía compartir con ellos el ancestral miedo al moro español y por ende su ideología. Yo me tomaba el asunto con guasa. A uno que me preguntó si cierto partido de ultraderecha tenía implantación en mi provincia le conté que me definía ideológicamente como “anarcoindividualista”. Huyó espantado.

En los foros se podía, y se puede leer, las mayores burradas escritas por aquellos que fueron educados en que los moros son “taimados y traicioneros” y nuestros enemigos naturales. Desde aprendices de Maquiavelo que creen que España debería provocar un colapso del estado marroquí (!!!) a tecnofetichistas de las armas que desean fervientemente que Marruecos emprenda una carrera armamentística para que España tenga una motivo para gastar más en armamento.

Flanco Sur lleva tiempo aparcado, pero de la información que he ido recopilando a la espera de próxima actualizaciones saqué pronto la conclusión de que el desiquilibrio militar a favor de España es tal que difícilmente Marruecos emprendería una guerra convencional en caso de conflicto con España. Y por ende, la paradoja de que las fuerzas armadas españoles cumplen un papel disuasivo por el que posiblemente nunca deberán llevar a cabo la misión que da razón a su existencia. Eso lleva a una segunda lección importante que deberíamos tener aprendida por el pasado.

En vísperas de la muerte de Franco las fuerzas militares españolas en el Sáhara sumaban unos 20.000 hombres. El temor a un conflicto con Marruecos por la soberanía de la colonia había llevado a la adopción de tácticas y materiales innovadores para la época por parte de la Legión (operaciones helitransportadas, creación de una compañía de carros de combate, creación de las Secciones de Operaciones Especiales, etc.) La moral entre las fuerzas españolas era alta, se sentían conocedoras del terreno y dos intentos marroquíes de infiltrar patrullas en territorio español concluyeron con la captura de sus integrantes. Tanteada la vía militar, Hassán II decide lanzar una marcha popular con el fin de ocupar pacíficamente en el Sáhara. El empeoramiento de la salud de Franco, la incertidumbre sobre el futuro político de España y las presiones de EE.UU. ante el temor de un Sáhara independiente en la órbita de Argelia llevó a solucionar la cuestión saharaui por la vía rápida y mala. Pero esa es ya otra historia.

La cuestión es que el tenso músculo militar español no sirvió de nada. Hassan II decidió no jugar una partida que sabía no iba a ganar. Sin embargo es algo que muchos puestos a eculubrar se empeñan en creer, que en caso de un conflicto que fuera a mayores Marruecos haría justo lo que nosotros esperamos. Para la ficción literaria está bien (así sabemos que al final ganan los buenos). En la realidad la debilidad de Marruecos en términos convencionales le podría llevar a enfrentarse a España, en caso de conflicto, por medios que transcienden lo convencional: Terrorismo, agitación social en Ceuta y Melilla, impulso de la emigración ilegal o el tráfico de drogas, etc. Es algo que discutíamos cuatro locos en petit comité y que con el paso del tiempo nos hemos ido encontrando indicios aquí y allá de lo que puede estar por venir.

El desbordamiento de los conceptos clásicos de seguridad internacional y la transformación de los conflictos hacen que sean los estados de la otra orilla del Mediterráneo nuestros interlocutores y potenciales aliados. El “enemigo” ahora no son Marruecos y Argelia, sino las redes terroristas yihadistas que han aparecido en el Sahel, las redes de tráfico ilegal de personas, los problemas medioambientales y demográficos, etc.

Cuando miramos ahora al Sur tenemos que fijarnos en mucho más allá de la orilla meridional del Mediterráneo. La plaga de langosta que asoló Níger y Mali, y las guerras de Sierra Leona, Liberia y Costa de Marfil, esa clase de noticias que no prestamos atención nos abofetean ahora haciéndonos despertar. El Sahel resurge como zona de importancia estratégica, a la vez que fuente de conflictos y problemas. Desde la aparición de redes yihadista en el desierto, la explotación petrolífera “off-shore” en Mauritania y el consiguiente golpe de estado, a las hambrunas producidas de las que hablábamos.

Estos días los marines estadounidenses andaban de ejercicios por Senegal y la costa noroccidental africana, con la participación de la infantería de marina española, que parece que es siempre de las primeras en interpretar el signo de los tiempos. EE.UU. lo tiene claro, y lanzó hace no mucho su “Pan Sahel Initiative”, que en Europa parece haber pasado desapercibida y que tiene la evidente intención de sustituir a Francia como potencia en la zona. El Sur ya no es lo que era. ¿Reaccionaremos cuando sea demasiado tarde?

Piratas al abordaje

Llevaba ya tiempo sin escribir. Y eso que estábamos en plenos cambios con Netoratón anunciando “Las Ideas 2.0″. O viviendo unos día intensos en Francia, convirtiendo en realidad lo que en La Haine, la película de Mathieu Kassovitz se intuía. Pero lo bueno es que la blogosfera siempre está de guardia, si un nodo falla, alguien ocupa su lugar.

David de Ugarte y John Robb han abordado en sus blogs la cuestión desde perspectivas similares a la mía sobre nuevos conflictos (guerra en red, swarming, nuevas tecnologías aplicadas al conflicto). etc. Iñigo Sáenz de Ugarte apuntaba a dos enlaces interesantes que fueron los que me hicieron recordar “La Haine“. Y podría seguir. Pero lo que siempre me he propuesto es hablar de las cosas que pasan por alto a los medios. Porque alguien tiene que encargarse de ello…

Hace ya tiempo, en julio pasado, hablé de la piratería en el estrecho de Malaca. Me interesaba porque la reaparición de la piratería es un ejemplo de los fenómenos que trato de estudiar con el concepto de “Guerras posmodenras”. Tenemos unos actores no estatales que suponen una amenazas no convencional y en donde el límite entre el crimen organizado y la violencia política se hace difusa.

El pasado 5 de noviembre un barco de crucero, con bandera panameña y 302 personas abordo, fue atacado a 100 millas de la costa somalí. El Seabourn Spirit fue abordado al menos por dos embarcaciones cuyos tripulantes abrieron fuego con ametralladoras y lanzagranadas RPG. El barco atacado pudo escapar sin que a bordo se registrara ninguna víctima mortal.

El International Maritime Bureau ya había alertado el pasado mes de agosto de un incremento de los ataques de piratas en la zona. Pero hay quien ya se plantea si el ataque fue un intento de asalto pirata o un ataque terrorista.

Cerca de esa zona hay una fuerza de la OTAN patrullando la entrada al Mar Rojo en el marco de la Operación “Enduring Freedom”. España llegó a formar parte de ella y coincidió que le tocaba liderar la cuando el incidente del So-San. Consideraciones políticas llevaron a retirar la participación de la Armada española en la Task Force multinacional con base en Yibuti que vigilaba el tráfico naval entre África y la Península Arábica. Pero con todo, es un anticipo de lo que está por venir: Misiones internacionales prolongadas en el tiempo en mares lejanos allí donde los estados- nación locales no sean capaces de vigilar sus aguas territoriales, o como en el caso de Somalia el aparato estatal simplmente haya dejado de existir. La ruta marítima de la cocaína sudamericana se ha desplazado ahora al África noroccidental y el Servicio de Vigilancia Aduanera español ha llegado a operar cerca de Cabo Verde. La Armada española prepara una nueva generación de patrulleros de altura, que superarán en desplazamiento a las viejas corbetas clase “Descubierta”, que parecen destinados a este tipo de misiones.

Estados fallidos. Amenazas transnacionales. Piratas, maras, terroristas y mercenarios. Son distintas caras del futuro que nos espera y que aquí trataremos. Volvemos manos a la obra.