La importancia de abrir un libro de Historia

Sobre la tragedia en Gaza podemos hablar largo y tendido. Al contrario que de otros temas, a pesar de la saturación de artículos y análisis que se publican, creo que quedan muchas cosas que decir. Pero hay algo que no aguanto. Todos los que, presos de un ataque de cuñadismo, escriben con la solemne intención de “yo te explico el conflicto palestino-israelí en dos patás“. En este caso al cuñadismo hay que añadirle ínfulas literarias. Y entonces nos salen engendros como “La importancia de llamarse Israel” de un tal Jorge Izquierdo. Nos cuenta esto:

Palestina, que era propiedad de Inglaterra (perdón, quiero decir un protectorado británico), se inventó un nombre ficticio, un estado, llamado Israel. De esta manera, Inglaterra, apoyada por Francia, podía estar “de juerga” por Extremo Oriente y controlar a Egipto. Un Egipto que por aquel entonces comenzaba a estar harto de la dominación inglesa y donde un incipiente nacionalismo, de la mano de Nasser, amenazaba con nacionalizar el Canal de Suez.

Empezamos con que el dominio británico era una administración temporal con fecha de caducidad después de que Francia y Reino Unido trocearan el Imperio Otomano al término de la Primera Guerra Mundial. Oriente Medio se llenó de países con fronteras y nombres arbitrarios a falta de nombres históricos, retomando el nombre de la provincia romana en algunos casos. Como Palestina, un territorio que se pretendió primero reservar como “zona internacional” por Gran Bretaña, Francia y Rusia por albergar lugares sagrados para las tres religiones monoteistas. Pero la revolución en Rusia la dejó fuera del tablero geopolítico en la zona. El Imperio Británico cambió de opinión cuando encontró interesante la creación en la zona de un estado judío aliado que hiciera de barrera entre el Imperio Otomano y el Canal de Suez, el cuello de botella vital que controlaba las comunicaciones con la India.

Los judíos habían estado emigrando a Palestina desde finales del siglo XIX. Huían de la discriminación y las persecuciones violentas con la idea de llegar a tener allí algún día su propio estado-nación que sirviera de refugio a cualquier judío. Una parte de los que llegaron eran socialistas. Así que cuando se votó en Naciones Unidas en 1948 la creación del Estado de Israel votaron a favor, entre otros, la Unión Soviética, Polonia y Checoslovaquia. Los republicanos españoles en el exilio saludaron el nacimiento del país (en las Brigadas Internacionales hubo una enorme proporción de judíos). De hecho la Checoslovaquia comunista fue el primer país dispuesto a firmar un contrato de venta de armamento con las autoridades de Israel antes de su proclamación cuando se sabía que tan pronto se proclamara la independencia del país, los países vecinos árabes lo atacarían. Los países occidentales en cambio, establecieron un embargo e Israel se aprovisionó de materiales militares de formas rocambolescas.

Ahora agarren bien el volante de su DeLorean y comprueben el condensador de fluzo antes de que viajemos en el tiempo. Es difícil imaginar al Reino Unido apoyando el nacimiento de Israel para frenar al “incipiente nacionalismo” de Nasser porque hasta la guerra con Israel sólo lo conocían en su casa a la hora de comer. Fue la participación en aquella guerra lo que le hizo ganar prestigio y galvanizó su compromiso político en una organización por aquel entonces clandestina, el Movimiento de los Oficiales Libres. Es una frase del calibre de aquello que dijo Ramón Jáuregui sobre que la OTAN “permitió que EEUU nos ayudara a vencer a los Nazis”.

Y así podríamos hacer con tantos artículos sobre el contexto histórico que se escriben estos días.

Apuntes adicionales al derribo del vuelo MH17 (II)

En mi primera y segunda entrada del blog sobre el derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines sobre territorio ucraniano mostré restos del fuselaje que probaban que la explosión había sido externa. C. J. Chivers ahonda en el tema en el New York Times y cita a  Reed Foster, un analista de IHS Jane’s que explica las características de la cabeza de guerra del misil que dispara el sistema antiaéreo Buk. En mi entrada anterior mencionaba 70 kilos de peso, una masa considerable que explicaría la desintegración del Boeing 777 en el aire. Foster apunta que la cabeza de guerra lleva 20 kilos de explosivo con una cubierta de aluminio prefragmentada para actuar de metralla.

En la foto anterior se aprecia lo que parece un fragmento de la cabina. Tiene un considerable boquete y bastante impactos de metralla. Ezra Braam ha hecho el trabajo de superponerla sobre una foto de un Boeing 777 de Malaysia Airlines para ver cómo encajan. Podemos concluir que el misil que derribó el avión estalló por delante y a la izquierda, enviando un montón de fragmentos de metralla que atravesó el fuselaje.

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El estudio de los restos del aparato por parte de los expertos aporta información sobre el tipo de arma que derribó el avión. Pero Michael Bociurkiw , portavoz de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa contaba para la BBC World Service Radio que se encontró personas cortando los restos del avión con motosierras. Menciona específicamente la zona de primera clase, que como sabemos está ubicada en la parte delantera del avión. Justo la zona en cuyos restos presumimos debe haber mayor concentración de impactos de metralla y que más revelan sobre el misil empleado. Despedazar el avión es una forma de hacer más complicado el puzzle de los encargados de reconstruir el derribo y por tanto de dificultar la investigación.

El misil que destruyó el Boeing 777 estalló por el lado izquierdo y delantero. No parece los daños producidos por un misil ligero de guía infrarroja, como el R-60 que puede llevar el avión de ataque Su-25. Como vimos ayer, un teniente general ruso insinuó que el derribo podría haber sido obra de un Su-25 ucraniano que supuestamente estuvo en la zona en el momento del derribo. Pero en tal caso, los daños principales habrían sido en la zona de uno de los dos motores, porque el R-60 es de guía infrarroja. Recordemos que el Su-25 carecer de radar y sólo puede disparar ese tipo de misil. Además, su techo operativo es inferior a la altura a la que volaba el vuelo MH17.

Dicen que desde Rusia trataron de alterar el dato en la entrada de la Wikipedia dedicada al Su-25. No sé si es cierto. Pero lástima para los manipuladores, yo ayer enlacé los datos en la página del fabricante del avión.  La idea de un Su-25, con su limitada aceleración, capacidad de trepada y carencia de radar para combate aire-aire fuera empleado para derribar un avión comercial volando a más de 30.000 pies de altura me parece un disparate.

He encontrado que The Interpreter recoge información de un asunto repetido por los que plantean hipótesis conspirativas. Dicen que el vuelo MH17 de Malaysia Airlines seguía una ruta anómala. Sospecho que esta variante conspirativa tiene que ver con el desconocimiento de que Ucrania Oriental, a pesar de ser una zona de guerra, seguía siendo lugar de paso para vuelos internacionales con destino Asia. The Interpreter recoge el desmentido del gobierno malayo sobre un presunto desvío sospechoso de la ruta ordenado por los controladores aéreos ucranianos.

Luego tenemos otra clase de bulos, los que tratan de restar credibilidad a las pruebas que sitúan un sistema Buk en manos rebeldes el día del derribo del vuelo MH17. El vídeo anterior muestra un sistema Buk sobre la plataforma de un camión circulando por algún lado de Ucrania. Eurasian Union recoge la versión de las milicias prorrusas de que una dirección en un cartel publicitario ubica al camión y el remolque en un ciudad en manos del gobierno de Kiev. A ese enlace llegué, mira tú por dónde, vía el grupo español Eurasian Hub. En Bellincat, el nuevo portal de análisis OSINT de Eliot Higgins, cotejan las imágenes de la grabación con imágenes de servicios de geolocalización e identifican el lugar por el que circula el vehículo con poco margen de dudas en un localidad en manos de las milicias prorrusas. Así que la versión rusa que recoge Eurasian Union no es cierta.

Javier Morales y Rubén Ruiz Ramas aportaron “Cuatro claves sobre la tragedia del vuelo MH17 en Ucrania”, que por lo visto al que maneja el perfil de Twitter de Eurasian Hub no le gustó. Debe ser porque no contiene intoxicación rusa. Por su parte, The Examiner recoge las diez mayores mentiras rusas acerca del derribo del vuelo MH17. Por último, el imprescindible Andrés Rodríguez hace en su blog un repaso a la calidad informativa de Russia Today en español.

Una de las fuentes de bulos sobre Ucrania en los últimos meses ha sido una persona que se presentaba como un español trabajando de controlador aéreo en Ucrania. Recientemente se ha destapado por fin el bulo y borró su cuenta de Twitter. Detalles de su identidad y actividades han sido reveladas estos días. Quizás el asunto sea merecedor de atención en un futuro próximo, aunque sólo sea para estudiar cómo se difunde la propaganda y como hay crédulos dispuestos a tragarla.

[Mi agradecimiento por los enlaces que me proporcionaron información o me pusieron en la pista de ella a Marta Ter, Alejandro Lacomba, Señor Gremlin y Slowly]

Apuntes adicionales al derribo del vuelo MH17

En la madrugada del sábado cuando estaba a punto de irme a la cama se me ocurrió escribir sobre el derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines sobre territorio ucraniano. Lo hice a toda prisa y con la sensación de que no aportaba mucho después del artículo de Jordi Pérez Colomé en World Wide Blog. Como me suele suceder, las entradas del blog a las que menos importancia doy son las que más repercusión tienen. Sucede que hay cosas que a mí me parecen tremendamente interesantes y cuando escribo sobre ellas resulta que a nadie le importa un pito, como la implantación del Narco en Argentina.  Pero cuando se me ocurre explicar de forma sencilla lo que está pasando, por si algún no se ha enterado, resulta que el blog bate records de visitas. Me olvido que no todo el mundo tiene por qué saber lo que es un misil tierra aire portátil.

Empezó el sábado lanzando la pregunta “¿Se cayó o lo derribaron?”. Ahora parece una obviedad porque todo el mundo debate qué derribó al vuelo MH17 de Malaysia Airlines. Pero en los primeros momentos el primer ministro de Rusia publicó lo siguiente en su cuenta de Twitter:

“Plain crash” evoca accidente de aviación. Supongo que las limitaciones de espacio de Twitter lleva a este tipo de simplificaciones. Pero me pareció interesante explicar que el avión estalló en en aire en contraste de esa primera versión oficial rusa. Lo segundo que planteé es que las dos primera fotos que encontré de los restos del aparato sugería que se había tratado de una explosión externa lo que lo había derribado, pero que era un juicio pendiente de más pruebas. En estos días han circulado más fotos. BtDL8WbCUAAs_Ng Hay otras fotos de fragmentos, pero en esta foto se aprecia claramente que se trata de un pedazo del fuselaje. Al estar el material está retorcido podemos diferenciar la cara externa del fuselaje y la interna, de color amarillento. Vemos que los agujeros van de fuera hacia dentro y los hay de diferente tamaño. Son los impactos de la metralla del misil que derribó el avión.

La idea de que se había tratado de un derribo realizado con un misil tierra-aire disparado por las milicias prorrusas partió de ellas mismas. Anunciaron haber derribado un avión de transporte militar ucraniano Antonov An-26 poco después de la desaparición del vuelo MH17. Esta noticia de la agencia RIA Novosti cuenta que los milicianos anunciaron haber derribo “otro avión de transporte de la Fuerza Aérea de Ucrania”. También en el perfil del “coronel Igor Strelkov”, ministro de defensa de la República Popular del Donetsk, en la popular red social rusa V Kontakte apareció una publicación sobre el derribo de un avión militar ucraniano: “Acabamos de derribar un An-26”. La publicación fue posteriormente borrada cuando circuló la identidad del avión derribado pero la captura de pantalla circuló ampliamente.

El segundo elemento a considerar son los medios. El derribo de un avión a una de 33.000 pies de altura, que es a la que volaba el vuelo MH17 de Malaysia Airlines, estaba fuera del alcance de los misiles ligeros de guía infrarroja “Strela” e “Igla” empleados hasta el momento por las milicias prorrusas por el límite impuesto por su techo operativo. Pero a finales de junio anunciaron contar en su poder con un sistema antiaéreo de guía radárica y autopropulsado “Buk” (SA-11 “Gadfly” según la denominación OTAN), como refleja  esta noticia de la agencia rusa ITAR-TASS o esta otra de Vesti. Sobre las características del sistema “Buk” pueden leer en español a José Cervera en el blog Diario Turing o el completo informe de Air Power Australia.

Sistema antiaéreo autopropulado “Buk” del ejército finlandés.

Varios días antes del derribo del vuelo MH17 las milicias prorrusas derribaron un avión de transporte militar ucraniano Antonov An-26. Las autoridades de Kiev denunciaron que el avión sólo pudo ser derribado por un misil disparado por las fuerzas armadas rusas dado que el An-26 volaba unos 6.000 metros de altura, casi el doble del alcance de los misiles ligeros en manos de las milicias prorrusas. Aparte del comunicado del gobierno ruso negando toda implicación, el derribo fue reclamado por los milicianos que lo atribuyeron al empleo del sistema “Buk” (*). Precisamente, un sistema “Buk” fue grabado en vídeo el día 17 de julio circulando por un lugar identificado como un tramo de carretera 20 kilómetros al sur de donde fue derribado el vuelo MH17.

Cuando ya se extendió la idea de que había sido un derribo la primera teoría conspirativa que surgió fue que el avión de Malaysia Airlines había sido derribo al ser confundido con el avión que transportaba al presidente Putin de vuelta a Rusia tras la cumbre de los BRICS en Sudamérica. Putin viaja en un Ilyushin Il-96-300 de la aerolínea “Rossiya”, que luce el siguiente aspecto.

Mientras que así lucía el Boeing 777 matrícula 9M-MRD de Malaysia Airlines que cubría el vuelo MH17.

La teoría conspirativa tuvo poco recorrido. Fuentes gubernamentales rusas informaron que la flota presidencial rusa dejó de atravesar Ucrania hace tiempo. Además es poco plausible que un avión volando a 33.000 pies de altura (aprox. 10.000 metros) sea identificado desde tierra por su esquema de pintura.

La siguiente teoría conspirativa, que es la que está tratando de difundir el gobierno ruso, es que el vuelo MH17 fue derribado por las fuerzas armadas ucranianas para culpabilizar a las milicias prorrusas. Se trataría de una medida desesperada en circunstancias desesperadas. Pero la realidad es que en el plano militar, las fuerzas gubernamentales no han parado de acumular victorias sobre el terreno. El derrotismo entre las filas prorrusas es tal, que a principios de julio el líder de la República Democrática del Donetsk denunció que “Putin nos dio esperanzas y luego nos abandonó”. Cuando arrancó la presente crisis en Ucrania el mapa de las revueltas prorrusas lucía así:

Según el Centro de Información y Análisis del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional de Ucrania la situación del frente de batalla luce así a día de hoy, 22 de julio:

Merece la pena mirar con atención el mapa del territorio en manos de las milicias prorrusas para comprender la verdadera dimensión de lo que en un principio parecía una fractura del país en mitades irreconciliables.

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En el plano diplomático, el gobierno de Kiev logró de Washington recientemente el status de “aliado importante no-OTAN”. En la práctica supone el acceso a líneas de crédito blando para compra de armamento, la autorización para comprar armamento avanzado que Washington no vende a cualquiera y la posibilidad de recibir a instructores militares estadounidenses. El tiempo juega a favor del gobierno de Kiev.

Hay un detalle que me resulta sumamente interesante en la teoría conspirativa rusa del derribo del vuelo MH17. Tan pronto circuló la versión de que el derribo fue con toda probabilidad obra de las milicias rusas con un sistema antiaéreo Kub, las fuentes rusas han insistido que las fuerzas armadas ucranianas también cuentan con sistemas Kub que han sido desplegados cerca del frente de batalla. Esa insistencia sobre qué tipo de sistema antiaéreo fue el “arma del delito” me parece un lapsus freudiano. La Fuerza de Defensa Antiaérea ucraniana contaba en 2010 con varios tipos de sistemas antiaéreos, aparte del Buk: S-200, S-300PT, S-300PS y S-300V1.

Ayer una autoridad militar rusa dio una rueda de prensa ayer acompañada de gráficos e imágenes, que aparte de insistir en la presencia de sistemas “Buk” cerca del campo de batalla aportan una nueva teoría. Según el teniente general Andrey Kartopolov, que está a la cabeza del Directorio de Operaciones Principales del estado mayor de las fuerzas armadas rusas, un avión Sujoi Su-25 de la fuerza aérea ucraniana volaba cerca del vuelo MH17. La versión inglesa de Russia Today habla erróneamente de “fighter jet”, cuando el Su-25 es, según su fabricante, un avión de ataque para misiones de apoyo aéreo cercano. El Su-25 carece de radar para combate aire-aire, su velocidad máxima está por debajo del sonido y su techo operativo de servicio es, según su fabricante, de 7.000 metros sin cargas externas. Es decir, 3.000 metros por debajo a la que volaba el Boeing 777 de Malaysia Airlines. El Su-25 es por capacidad de trepada, capacidad de aceleración  y techo operativo, por no hablar de la falta de radar, un avión nada idóneo para interceptar a otro que vuela a 10.000 metros aproximadamente.

Su-25 de la fuerza aérea ucraniana

Su-25 de la fuerza aérea ucraniana

En su rueda de prensa el teniente general Kartopolov recordó que el Su-25 puede llevar como armamento el misil aire-aire R-60 (AA-8 “Aphid” según la denominación OTAN), sin llegar a afirmar de forma abierta que el Su-25 ucraniano que supuestamente volaba por la zona pudo derribar al avión malayo. Pero evidentemente ahí quedó lanzada una insinuación. El R-60 es un misil de corto alcance y con una carga de guerra de poco más de 3kg. No parece un arma capaz de hacer estallar en el aire a un Boeing 777. Recuerdo el caso de un piloto de Sea Harrier británico que derribó un C-130 Hércules argentino en la Guerra de las Malvinas. Disparó un misil aire-aire AIM-9L Sidewinder que impactó en el ala el avión argentino, que siguió volando. Tuvo que emplear a fondo el cañón de 30mm. para derribarlo. La cabeza de guerra del AIM-9 no llega a los diez kilos. Por contraste, las cabezas de guerra de los misiles 9M37 y 9M917 que disparan las diferentes versiones del sistema Buk pesan 70kg, lo que sí concuerda con el nivel de destrozo del avión.

(*) No encuentro ahora el enlace de donde lo leí.

[Continuará]

Lo que podemos saber del derribo del vuelo MH17 en Ucrania

Jordi Pérez Colomé en World Wide Blog cuenta “Qué ha pasado con el avión de Malaysia Airlines en Ucrania en seis puntos”. Mientras que Mike Giglio, por su parte, en BuzzFeed cuenta “How Flight MH17 Was Drawn Into The Heart Of Eastern Ukraine’s Raging Information War”. Casi está todo dicho, pero siempre hay alguien que encuentra interesante una disección de los hechos.

1. ¿Se cayó o lo derribaron?
Una prueba de qué pudo pasar con el avión lo da la dispersión de los restos. Cuando un avión tiene un problema y hace un intento de aterrizaje de emergencia deja un enorme surco en la tierra en el que se acumulan restos. Si cae en picado a gran velocidad provoca un cráter y los restos quedan concentrados. En este caso se habla de una dispersión de los restos entre 10 y 15 kilómetros. Eso significa que estalló en el aire.

El siguiente detalle a comprobar es la dirección de la explosión que se aprecia en los restos. En la siguiente foto de una superficie exterior del avión se ve que el impacto es de fuera hacia dentro. Aunque sería necesario ver más fotos.

En el siguiente vídeo unos vecinos del lugar comenta la caída de fragmentos y se ve lo que parece la llamarada del impacto del avión contra el suelo. Que el avión fuera alcanzado por un misil no significa que en la explosión quedara dividido en fragmentos igual de pequeños. A veces queda entera una parte considerable del avión y lo que estaríamos viendo es el estallido del combustible que almacenan las alas.

2. ¿Qué hacía un avión comercial sobrevolando una zona de guerra?
Por insólito que parezca, resulta que las líneas aéreas en sus viajes entre Europa y Asia cruzaban Ucrania oriental. El New York Times mostraba este mapa con las rutas habituales de varia aerolíneas. Como se ve, British Airways y Air France evitaban el espacio aéreo ucraniano. Lufthansa y KLM, como Malaysia Airlines, no.

Un motivo para atravesar Ucrania es que se trata de la ruta más directa. Los desvíos significan retrasos y mayor consumo de combustible. Malaysia Airlines ha emitido un comunicado en el que se cubre las espaldas diciendo que la ruta había sido aprobada por Eurocontrol e ICAO. Según John Hansman, director del Centro Internacional para el Transporte Aéreo del MIT, la responsabilidad última de cerrar el espacio aéreo en la región dominada por los rebeldes al tráfico internacional corresponde a Ucrania. Aquí se ve la ruta completa que debía seguir el vuelo MH17:

Los organismos internacionales que regulan el tráfico aéreo habían tomado medidas de seguridad autorizando cruzar los cielos ucranianos sólo a partir de los 32.000 pies de altura (poco más de 9.750 metros). Hasta ahora los rebeldes prorrusos habían derribado aviones de la fuerza aérea ucraniana empleando misiles tierra-aire portátiles disparados desde el hombro (MANDPADS = Man-portable air-defense systems). En los últimos meses he difundido fotos en mi Twitter de los rebeldes con misiles de las familias Strela e Igla. En la siguiente foto de la agencia rusa RIA Novosti se muestra a un rebelde prorruso en Lugansk con lo que parece un misil Igla-S, el modelo de misil antiaéreo portátil más avanzado que fabrica Rusia y carecen las fuerzas armadas ucranianas.

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El techo operativo del Igla-S es de 11.000 pies. Modelos rusos más antiguos tienen un alcance menor. Por ejemplo el Strela-3, tiene un techo operativo de 7.500 pies. Así que, en principio, establecer una altura de vuelo mínima en Ucrania de 32.000 pies de altura parecía razonable hasta el pasado jueves día 17.

3. ¿Tenían los rebeldes prorrusos algo capaz de derribar un avión a esa altura?
Sí. En las últimas semanas aparecieron imágenes de al menos dos tipos diferentes de sistemas de misiles antiaéreos más avanzados en manos rebeldes. El primero es el Strela-10, un sistema que monta misiles equivalentes a los disparados en el hombro en un vehículo de transporte MT-LB. Por su alcance en altura, quedaría descartado. Se vio en Lugansk la semana pasada.

El segundo es el sistema Buk, que pudo verse fugazmente en territorio rebelde. En sus primeras versiones tiene un radio de acción máximo de entre 20-25 kilómetros (en función del tamaño del blanco) y un techo operativo que supera los 20.000 metros de altitud. Es decir, es plenamente capaz de derribar un avión volando a poco más de 10.000 metros de altitud a los que iba volando el vuelo MH17 según Malaysia Airlines en su comunicado.

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Un sistema Buk se vio moviéndose por una carretera que ha sido identificada como un punto al sur de Snizhné, donde fue captada la foto anterior. Grabovo, la localidad donde cayeron los restos del avión está a menos de 20 kilómetros al norte de Snizhné.

Aparte de los avistamientos, los propios rebeldes anunciaron que tenían en su manos un sistema “Buk”. Por ejemplo en esta noticia del 29 de junio de la agencia ITAR-TASS.

4. ¿Es posible determinar la autoría a partir de los restos?
Una investigación forense a partir de los restos podría encontrar vestigios del explosivo de la cabeza de guerra del misil que derribó al vuelo MH17 o restos de alguna pieza del misil incrustada en los restos del avión. Pero para eso hay que hacer un trabajo laborioso de recogida de restos y mantener una cadena de custodia estricta. No parece que sea posible con los rebeldes pululando por la zona y estorbando la investigación. “No one seems to be in real control of #MH17 crash site” contaba en Twitter la periodista Christiane Amanpour.

5. ¿Servirá de algo las cajas negras?
De poco. Las cajas negras registran parámetros de vuelo e información de los motores además del sonido en la cabina de vuelo. Es poco probable que los pilotos se percataran de que se aproximaba un misil porque los aviones civiles no tienen sistemas para ello. En este tipo de casos tras el impacto del misil apenas queda registrada información.

Mi conclusión:
Mi opinión personal es que el avión fue derribado con un misil desde territorio rebelde. Probablemente con el sistema “Buk” que se estuvo paseando por la zona ese día. Probarlo de forma concluyente será difícil, lo que alimentará teorías conspiranoicas de todo tipo. Un dato para los escépticos: El gobierno de Kiev está ganando la guerra a los rebeldes. No necesita rocambolescas operaciones para desprestigiar a los rebeldes.

Un apunte final. Así luce el interior de un sistema “Buk”.

Air Power Australia Website

No parece algo que se pueda manejar con un folleto entregado por el agente de turno del FSB encargado de suministrar armas a los rebeldes.

“El ensayo en la literatura canaria” de José María Lizundia

Inspirado en la iniciativa de Bianka Hajdu, este año estoy tomando nota de los libros (en papel y en formato electrónico) que por un lado estoy incorporando a mi biblioteca y por otro lado estoy leyendo. Llevar ambas listas es una forma de recordarme las lecturas pendientes que voy acumulando y frenarme de comprar para almacenar, algo que hago demasiado a menudo. EL ENSAYO EN LA LITERATURA CANARIA imagenUn repaso a lo que compro y leo refleja que rara vez me aparto de los temas de este blog y apenas leo ficción. Una de las pocas excepciones este año ha sido El ensayo en la literatura canaria (y presente socioliterario) de José María Lizundia. Encontré el hueco para leerlo esta semana y lo menciono aquí porque me hizo pensar sobre uno de los temas que traté aquí en “Mediocristán, una cierta visión de España”. Yo hablaba de la mediocridad reinante en España en ciertas áreas intelectuales y en el libro, José María Lizundia nos recuerda como España y Canarias albergaron una generación de pensadores notables (Ortega y Gasset, Marañón, Unamuno…) que floreció antes de la Guerra Civil.  En Canarias destaca las figuras que congregó La Gaceta del Arte (1923-1936) y que convirtieron a Tenerife en un lugar de referencia para el surrealismo. Hablamos de figuras como Eduardo WesterdahlDomingo Pérez Minik y Pedro García Cabrera. A la Exposición Surrealista organizada por la revista en 1935 acudió el mismísimo André Breton. Que Canarias estuviera en primera fila mundial en el ámbito cultural e intelectual en el período de entreguerras dice mucho de cómo se pueden llegar a superar las barreras del aislamiento geográfico. De hecho, en el libro se plantea el dilema primordial para todos los que vivimos en unas islas lejos de la metrópolis: Entender el océano como una barrera que aisla y apega al territorio o un horizonte que transcender. Lo primero ya fue uno de los temas de libro anterior de José María Lizundia, Canarias, diversos nacionalismos (Una visión comparada) de 2010, para volver a aparecer aquí: Cómo el apego al territorio y al paisaje se convierte en Canarias en seña de identidad por encima de la construcción de mitos históricos a la que se dedica todo nacionalismo. O cómo en El ensayo en la literatura canaria queda resumido, optar por la geografía o la historia. La opción por la geografía resuelve un segundo dilema. La fascinación por el territorio en Canarias, algo en lo que participo hasta yo, deriva en apego a la tradición y el inmovilismo frente al espíritu emprendedor y práctico del que opta por el océano como espacio para la exploración, el flujo de ideas y el comercio. Precisamente la semana pasada, en su estrenada etapa como colaborador del diario El Díael propio José María Lizundia nos explicaba cómo en Canarias se ha optado por la primera opción. Curiosamente la dicotomía entre lo telúrico y lo océanico es un tema central del ideólogo del nuevo chovinismo ruso, Alexandr Dugin, para quien las principales fuerzas en choque en este mundo son la modernidad cosmopolita occidental, con su individualismo y sus democracias liberales,representada por el eje anglo-estadounidense, frente a Rusia como defensora de la Tradición, la mitología nacionalista y el colectivismo. Pero de Dugin y el nuevo imperialismo ruso ya habrá tiempo de hablar aquí.

Un personaje con el que José María Lizundia cierra su cartografía del panorama intelectual canario es Juan Manuel García Ramos, profesor de Literatura Hispanoaméricana en la Universidad de La Laguna y presidente del Partido Nacionalista Canario. A García Ramos se le debe un intento de construcción nacionalista de la identidad canaria por una vía diferente a la habitual de los independentistas, que durante años intentaron sin éxito convencer a los canarios que eran africanos pendientes de descolonización. García Ramos propone entender Canarias como territorio atlántico vinculado con América. Pero como señala José María Lizundia, la atlanticidad se trata de un proyecto nacionalista construido sobre la geografía y no sobre una comunidad imaginada. Los canarios se sienten vinculados de alguna forma con Cuba y Venezuela, pero es dudoso que en Martinica y Puerto Rico se sientan parte de algo común con Canarias. La idea del gran espacio atlántico no es mala. De hecho la UE ha  impulsado un proyecto de reflexión, Atlantic Future, que paradójicamente impulsa el CIDOB en Barcelona (aquí un monográfico de su revista y aquí la introducción). Las universidades canarias no están ni se les espera, mira tú por dónde.

Las niñas olvidadas de Nigeria

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En la noche del 14 al 15 de abril más de doscientas estudiantes de un colegio en el norte de Nigeria fueron secuestradas por el grupo yihadista Boko Haram. Los familiares de las niñas presionaron al gobierno nigeriano ante su percepción de que no se estaba haciendo lo suficiente para rescatarlas. El lema escogido “Bring back our girls” saltó a Internet y alcanzó gran notoriedad cuando Michelle Obama publicó una fota en su perfil de Twitter en el que sostenía un cartel con la frase. Luego el olvido y el silencio.

Mi tema de la semana pasada en Sesión de Control fue el surgimiento de Boko Haram en el norte de Nigeria y los problemas del estado nigeriano para enfrentarse a esa insurgencia yihadista:

Oriente Medio: Justo cuando creía que estaba fuera, me vuelven a meter dentro

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Llevo semanas con un texto sobre el papel de cierto país europeo en la crisis de Ucrania a punto de acabar. Tengo un artículo en dos partes sobre la crisis y modernización del ejército ruso a medias. Tengo pendiente poner al día FlancoSur. Quería escribir sobre Boko Haram para Sesión de Control. Quería escribir aquí sobre las lecciones geopolíticas de la crisis de Ucrania. Pero llega el grupo yihadista anteriormente conocido como ISIS y pone a Iraq patas arriba.

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En Sesión de Control he escrito sobre el desafío que supone la proclamación del Califato y los dilemas ante los peculiares intereses comunes que ha provocado el colapso de Iraq. Recordemos que la semana pasada escribí sobre el contexto histórico de la presente crisis. Ayer conté aquí cómo Rusia e Irán han acudido en ayuda del gobierno de Al Maliki ofreciéndole aviones de ataque Su-25, un movimiento dirigido a ocupar el vacío que la falta de una intervención decidida estadounidense ha dejado. Por su parte, el director de Radio Sefarad me hizo una entrevista de casi media hora sobre la presente situación de Iraq.

Mediocristán, una cierta visión de España

¡F-15I isralíes bombardean Teherán! En marzo de 2012, cuando por ahí decían que se avecinaba el ataque israelí a Irán (yo decía en cambio que no iba a producirse), Masha Gabriel se tomó la molestia de recopilar los vaticinios en la prensa sobre la fecha del dichoso ataque. Mi favorito es sin duda el que hizo en El País quien es su director adjunto, el sin par Lluis Bassets. Dice así:

“Será en verano, época guerrera por excelencia. En mitad de la campaña presidencial, con Obama y Romney enzarzados en la pelea decisiva. Un tiempo de transición, por tanto, en el que se abren las ventanas a iniciativas inusuales. Todo será muy rápido, con bombardeos de precisión realizados por aviones no tripulados. Después vendrá la respuesta, que puede convertirse en guerra. Cuando todo termine, nada será como antes.”

Me temo que hay que entender de estos temas para calibrar el disparate mayúsculo.  Pero claro, yo jugaba con ventaja. Elaboré en su momento un texto sobre las dificultades de un ataque aéreo israelí contra el programa nuclear iraní y me estuve documentando sobre temas como las bombas anti-búnker o las defensas antiaéreas iraníes. Sabía que lo de aviones sin piloto israelíes era un despropósito. Así que, claro, el primer requisito para calibrar a un analista o periodista es tener alguna idea del tema. Eso explica los comentarios laudatorios al reciente análisis de cierto periodista lleno de errores y profundamente tendencioso: “un análisis, claro, conciso e informativo”, “un análisis responsable y lúcido”,  “un oasis en medio del desierto de la desinformación”, “brins de llum entre les tenebres”, “la última esperanza de la prensa española”, etc. 

Desde hace ya tiempo manejo muy pocas fuentes en español. El recuento de fuentes RSS y boletines por correo electrónico que recibo daría un porcentaje extranjero. Poco más de un tercio de las decenas de libros que he comprado este año son de autores españoles. No cabe más que preguntarse, ¿dónde están los Steve Coll, Yaroslav Trofimov, Ronen Bergman, Lawrence Wright, Robert D. Kaplan, Edward Lucas, Misha Glenny y Mark Bowden españoles?

La reinante mediocridad en España a la hora de abordar los temas internacionales es un tema recurrente en mis conversaciones desde hace tiempo. Yo, como con las razones de la crisis, me niego a atribuirlo a razones ahistóricas. “España es así, señora”. Creo que en algún momento ya di alguna clave suelta de por qué. Hoy recopilo unas cuantas.

Hasta el otro día, España era un país subdesarrollado.
Recuerdo mi sorpresa al encontrar que España no aparecía en la lista de países industrializados que los Toffler manejaban en La Tercera Ola, publicado en 1980. Luego caí en la cuenta que, según manejos los criterios de la OCDE o el Banco Mundial, España se convirtió en un país desarrollado entre finales de los años 70 y finales de los años 80. No hace falta estadísticas para constatarlo. Cuando yo veraneaba en casa de mis abuelos en la Canarias rural de principios de los años 80 no había agua corriente. Nos bañábamos con agua calentada con leña en un caldero tiznado enorme e íbamos a cagar no muy lejos de la casa. Yo era un niño urbano que veía todo aquello como algo peculiar y ahora lo recuerdo como una curiosidad.

Si consideramos el desarrollo humano en el contexto del subdesarrollo español de los setenta, hemos de imaginar las bajas tasas de población con formación universitaria y los recursos limitados de universidades y centros de investigación. Pocas personas de la generación de mis padres fueron a la universidad. Pero quizás no haya que ir muy lejos en el tiempo para comprender el alcance del fenómeno. Según estadísticas recientes, sólo un 16,7% de la población mayor de 15 años en Extremadura contaba con estudios superiores (Formación Profesional y Universidad). En Baleares era el 17,5% y en Andalucía el 17,7%. Pensemos entonces en el talento desperdiciado de cuantas personas en otras circunstancias pudieron haber llegado más lejos en sus estudios y aportar más a la vida intelectual española. Y ahora pensemos en todas las personas que llegaron a la universidad en aquella década y que se convirtieron en esa generación tapón que ha copado el mundo intelectual y de la cultura en España. No necesariamente fueron los mejores. Eran lo que las circunstancias les colocó allí.

Falta de tradición académica
Yo fui estudiante de la primera promoción de Sociología en la Universidad de La Laguna. Mi primer día de universidad tuvo lugar el 6 de octubre de 1999. Había pasado menos de un cuarto de siglo de la muerte de Franco, fecha tras la que fue posible crear en España las facultades de Sociología (cátedras y departamentos son anteriores). Seguro que en universidades de Madrid y Barcelona estaban por aquel entonces en 1999 dando todavía clase profesores con los que arrancaron los estudios de Sociología en España. La tradición académica era, por tanto, poca.

Si hablamos de Relaciones Internacionales, tenemos que avanzar hasta el Proceso de Bolonia para asistir al nacimiento en España del Grado en Relaciones Internacionales. Yo tuve la oportunidad de dar una charla a una de las promociones pioneras en la Universidad Europa de Madrid en diciembre de 2011 que se graduó estos días. Es decir, estamos hablando de que hasta llegado el siglo XXI no hubo en España facultades de Relaciones Internacionales. Hasta entonces los expertos en España provenían del perfil de especialización en el segundo ciclo de Ciencia Política o si acaso del mundo del Derecho Internacional Público. Imaginen la predisposición mental de quienes estudiaron asignaturas como sistemas electorales y derecho constitucional para atisbar la irrupción de actores no estatales en el panorama global.

Tampoco existen los estudios regionales en España, a excepción de la licenciatura de segundo grado en estudios de Asia Oriental que impartían la UAM y la UOC (desconozco qué transformación ha sufrido tras el Proceso de Bolonia). Así que imaginemos el panorama de alguien que quisiera en España especializarse en Oriente Medio o Rusia. Es raro encontrar en España instituciones como el Harvard Ukrainian Research Institute o el Weatherhead East Asian Institute de la Universidad de Columbia. Un detalle comparativo. La Universidad de La Laguna ofrece un máster en estudios africanos. Creo que mi biblioteca personal tiene más libros sobre África que la biblioteca central del Campus de Guajara (puede que en centímetros de estantería me gane la ULL por el espacio que ocupan los tochazos de la Historia General de África dirigida por Joseph Ki-Zerbo).

Reciente internacionalización de las empresas
Si uno repasa la lista de países usuarios del avión de transporte CASA C-212, encuentra fuerzas aéreas y servicios gubernamentales en América, África, Europa, Oriente Medio y Sudeste Asiático. Hay otros ejemplos de los años 80 como los camiones Pegaso y los trenes Talgo. Así que no se puede decir que antes de la entrada de España en la Unión Europea no hubiera ejecutivos españoles por el mundo para vender sus productos. Pero la realidad es que hasta el proceso de concentración en dos grandes bancos y las privatizaciones de Repsol y Telefónica allá por los noventa no se vieron grandes empresas españoles saliendo al mundo con intención de consolidarse en mercados extranjeros. El Grupo Inditex salió de España a finales de los años 80. Mango abrió su primera tienda fuera de España en 1992.

Ser un país con empresas que compiten por el extranjero cambia la manera de ver el mundo. Fomenta los estudios de Geoeconomía, las publicaciones periódicas, los eventos e impulsa la demanda de profesionales cualificados que hablen idiomas. Más empresas internacionalizadas significa más interés por lo que pasa en el mundo y por tanto más capital privado dispuestos a invertir en cátedras de estudios internacionales o think-tanks. La venta a capital extranjero de grandes empresas españolas en problemas por la crisis significa que las grandes decisiones se tomarán fuera de España y que habrá menos demanda de análisis y reflexión.

Endogamia en la universidad y en el Ministerio de Asuntos Exteriores
Por tema harto conocido no merece la pena entrar en él. Más divertido es hacer un repaso a los listados históricos de nombres y apellidos de los altos cargos del Ministerio de Asuntos Exteriores. Encontramos mucho de lo que el humorista argentino Enrique Pinti definía en un términos criollos como “soretes de cuádruple apellido”. Alguno estará tentado de correr a apuntar el dato que a la carrera diplomática se accede por oposiciones públicas donde se valora la capacidad de los candidatos. Pero todos sabemos que el primer obstáculo es contar con el dinero para pagarse un “preparador” y que dada la tasa de éxito de los que se presentan por primera vez es una carrera de fondo en la que es mejor contar con la manutención paterna para convertirse en opositor 24/7.

El maldito “inglés nivel medio”.
Brs8WtACcAIM72IEn España se habla fatal el inglés y lo que es peor, se lo lee con dificultad. Si es posible todavía considerarse una persona culta y dedicarse a unos cuantos campos intelectuales o académicos sin saber inglés, es imposible dedicarse a informar o analizar la realidad internacional sin saber inglés con la soltura para leer ladrillos de centenares de páginas. Tomemos un tema que ha ocupado bastante mi tiempo en la primera mitad de 2014: Rusia. Alguien que quisiera abordar la realidad de la Rusia post-soviética contando con libros publicados en español se encontraría con poco más de la obra de la rusa Anna Politkovskaya y los españoles Carlos Taibo y Rafael Poch. No tendría acceso a ninguno de los libros de los periodistas Edward Lucas (The Economist) y Luke Harding (The Guardian), que dan buena cuenta de la “vertical de poder” de Putin. Alguien que no lea inglés se perderá los libros de la periodista y activista Masha Gessen sobre Putin y el caso contra Pussy Riot. El libro sobre este último tema le dará una buena idea del funcionamiento del sistema judicial ruso. Y alguien que no lea inglés tampoco podrá leer lo que cuenta Marshall Goldman sobre la industria petrolera rusa.

Creo que quedaría hablar de los sesgos ideológicos. Pero eso me recuerdo que tengo pendiente la segunda parte de “Cómo acabar con la Geopolítica de una vez por todas”.

Rusia e Irán ofrecen aviones a Iraq

El primer F-16D iraquí.

El primer F-16D (Block 52) iraquí, también conocido como F-16IQ

Al comienzo de la presente crisis en Iraq la fuerza aérea iraquí todavía estaba en proceso de reconstrucción. Recientemente Lockheed Martin entregó el primer F-16 iraquí, el primer avión de combate a reacción nuevo en ser recibido desde 2003. Los tres o cuatro primeros llegarán a Iraq antes de fin de año. El país se lanzó en los últimos años a compras multimillonarias con criterios, digamos discutibles,. Por ejemplo, Iraq ha comprado tres modelos diferentes de helicópteros de ataque: Mi-35, Mi-28 y Apache. El contrato por 36 aviones de ataque ligero AT-6B nunca se ejecutó. Un nuevo contrato por 24 aviones de la variante AT-6C se firmó el pasado mes de mayo. Y mientras Iraq se decidía por la compra de aviones de combate ligero de origen checo L-159 para luego cambiar por KAI T-50 coreanos y finalmente añadir también los L-159, el día a día de las operaciones aéreas lo llevaban a cabo tres C-130E de segunda mano o un puñado de los humildes Cessna 208 Caravan dedicados a misiones ISR y armados con tan sólo un par de misiles Hellfire.

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Cessna 208 Caravan de la fuerza aérea iraquí.

La realidad es que más de diez años después de la caída del régimen de Saddam Hussein, la capacidad de la fuerza aérea iraquí es limitada. Antes de la caída de Mosul en manos del grupo yihadista ISIS, el ejército iraquí ya estaba desmoralizado y mostraba grandes carencias. Con la presente ofensiva yihadista, la necesidad de aviones con capacidad de ataque a tierra es urgente. Así que, mientras EE.UU. sólo ofrecía asesores militares (tropas y drones armados son para proteger el personal diplomático), Rusia e Irán han acudido en ayuda del gobierno iraquí ofreciendo ayuda militar en forma de aviones de combate Sujoi Su-25.

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Su-25 ruso a su llegada a Iraq.

En primer lugar el gobierno ruso ha vendido con carácter de urgencia 12 Su-25 de segunda mano (y no en muy buen estado) al gobierno de Bagdad para ser tripulados posiblemente por pilotos rusos. Iraq fue durante los años del régimen de Saddam Hussein un importante cliente de la industria de defensa rusa, como lo eran la Libia de Gadafi o la Siria de Assad. Como en el caso de Libia, el cambio de régimen no supuso una ruptura total con Moscú, a pesar de que muchos pensaran que Washington impondría a la Libia post-Gadafi o a la Siria post-Saddam el monopolio de su industria de defensa y petrolera. De hecho, la rusa LUKoil explota el campo West Qurna-2, el segundo más grande del mundo. Recientemente anunciaba que ese yacimiento alcanzaría su pico de producción (“peak oil”) en 2019.

Iraq firmó un contrato por la compra de 40 helicópteros de ataque Mi-35M y 30 helicópteros de ataque Mi-28NE. En lo que va de año, las fuerzas iraquíes han perdido 6 helicópteros y 60 han sido dañados en ataques insurgentes contra sus bases. El mes pasado el ministro de defensa checo reveló el interés iraquí por media docena de helicópteros Mil Mi-24. Con la presenta crisis, Rusia ha acelerado la entrega de los helicópteros contratados. Al parecer un primer lote de tres Mi-28NE y 4 Mi-35M ya habría llegado a Iraq por vía aérea. Según IHS Jane’s Defence Weekly la cifra final de helicópteros comprados de ambos modelos es inferior, aunque podría tratarse de cifras parciales de lotes diferentes.

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Un Mi-28NE con probable destino Iraq en su factoría en Rusia.

El segundo país en acudir en ayuda de Iraq con ayuda material es Irán. Los siete Su-25 en servicio con las fuerzas aéreas del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (los “pasdarán”) han sido desplegados en Iraq con las escarpelas iraníes ocultadas por una mano de pintura. Se trata de cuatro monoplazas SU-25KM y tres biplazas Su-25UBKM que serán tripulados por pilotos iraníes e iraquíes. En una vuelta del destino, algunos de estos aviones se trata de ejemplares iraquíes que huyeron al país vecino durante la Operación “Tormenta del Desierto”.

Comparación de uno de los Su-25 desplegados por Irán con una foto de archivo.

Comparación de uno de los Su-25 desplegados por Irán con una foto de archivo.

Los Su-25 iraníes sólo están preparados para disparar armamento no inteligente (cohetes y bombas de caída libre), aunque recientemente se presentó en público el misil Bina. Consiste en un engendro tecnológico que combina un misil de origen estadounidense Maverick al que se le ha acoplado la cabeza buscadora de una bomba guiada por láser Paveway. Probablemente se hayan empleado componentes del armamento recibido por el régimen del sha de Persia en los años 70.

Su-25UBKM iraní tras su llegada a una base iraquí.

Su-25UBKM iraní tras su llegada a Iraq.

Bastantes aviones iraquíes sobrevivieron a la guerra en 1991 huyendo hacia Irán, que los puso en servicio como pudo. Es el caso de los Su-25, pero también de los Mirage F1, Sujoi Su-22 y Sujoi Su-24. Ahora se habla de que Iraq estaría interesado en recuperar los Su-22. En el trato se incluiría que Iraq hiciera de intermediaria para Irán en la compra de armamento en el exterior para así saltarse el embargo internacional. Sería el caso de 6 Sujoi Su-30K revendidos por India de vuelta a Rusia y puestos al día en Bielorrusia. Mientras, se habla de más aviones de segunda mano provenientes de los arsenales de la fuerza aérea rusa. El plazo de entrega sería muchísimo más corto que los aviones que Estados Unidos fabrica mucho más lentamente. Cubrir esa necesidad del gobierno iraquí acercaría al gobierno de Bagdad a Moscú, una jugada que ya realizó Putin ofreciendo aviones MiG-35 al gobierno de Al Sisi en Egipto mientras Washington congelaba su ayuda militar en respuesta al golpe militar.

Vuelta a Iraq

Tenía previsto escribir sobre Boko Haram y Nigeria pero la actualidad a veces manda. Mi última colaboración en Sesión de Control publicada el pasado lunes trata sobre la situación en Iraq. En ella describo el contexto de la retirada estadounidense, la violencia sectaria entre 2006-2007 y la consolidación del Emirato Islámico de Iraq y el Levante. Quizás convenga recodar el repaso a la historia de Iraq que hice en 2008.

Bp4F5LoCAAE2YAq.jpg largeDada la evolución de los acontecimientos en Iraq, sospecho que tendré que volver a escribir sobre el tema.