Rusia ha vuelto

August 14th, 2008

El guión de las guerras posmodernas habla de un panorama internacional crecientemente post-estatal donde juegan su papel organismos multinacionales, onegés, cadenas de televisión globales, estrellas del rock solidarias y redes transnacionales de terroristas, traficantes y activistas. En ese esquema las guerras entre países soberanos han sido cada vez más extrañas tras la caída del Muro de Berlín. Pero la teoría tropieza con varias piedras estadísticas.

Una son las intervenciones exteriores de EE.UU., en solitario o con aliados: Panamá (1989), Kuwait (1991), Haití (1994), Bosnia (1996) Kosovo (1999), Afganistán (2001), Iraq (2003)… Es lo que tiene ser una potencia global. El resto, irónica o trágicamente, son un puñado de guerras por unos pocos kilómetros de frontera sin definir y sin valor material: Lugares como la Sierra del Cóndor en el Alto Cenepa o la Línea de Control (LOC) en el glaciar de Kargil. Son los lugares del mundo donde los mapas siguen en construcción con una lógica del siglo XIX, la que vio nacer a muchos estados europeos. La misma que mueve las ondas de choque que aún se hacen sentir por la fractura de los dos grandes estados comunistas multinacionales: La U.R.S.S. y Yugoslavia.

Los conflictos entre naciones por un puñado de kilómetros de frontera nos resultan ajenos a los tiempos que vivimos porque en el siglo XXI el Lebensraum de un país próspero no está en las llanuras de trigales ni en los yacimientos de carbón, sino en la capacidad de I+D de sus empresas y en la facilidad con la que mercancías, capitales, personas e ideas circulan. Singapur y Estonia prosperan. La República Democrática del Congo no.

Pero hay una última cuestión en el modelo de un mundo incipientemente desterritorializado donde no podemos olvidar los mapas: La geopolítica de los hidrocarburos petróleo y las relaciones de poder y dependencia que se generan. Ucrania lo descubrió a finales de 2005. Georgia en enero de 2006. Alemania parece que aprendió entonces la lección y desde entonces parece que ha ligado su futuro a Rusia, el principal proveedor de gas natural de Europa.

Osetia del Sur es sólo una parte ínfima del tablero. Y su población, “setenta mil rusos recalificados por el Kremlin y que caben en el Estadio Bernabeu” (sic) en palabras de Hermann Tertsch, no es la causa del reciente conflicto. Es un movimiento de piezas en una partida mucho más grande y compleja, que nos toca de cerca.

La importancia de lo sucedido en Osetia del Sur no es que se haya tratado de una conflicto abierto sino las novedades apreciadas en los movimientos rusos. Vía Jorge Aspizua llegamos al repaso que hacen en “Kings of War” de la lluvia de ideas apuntadas por Adam Elkus. Los chicos del King’s College empezaron en su momento, destacando como aquí hemos hecho, la anomalía que supone un conflicto entre estados pero destacan que lo que hemos visto es una combinación de fuerzas convencionales e irregulares en el terreno (tropas chechenas incluidas), con ataques en la red (lo que merece capítulo aparte) y un discurso sólido frentre a los medios.

Como decíamos ayer, es destacable la rapidez que Rusia ha aprendido el lenguaje de las cancillerías occidentales: Sus tropas estacionadas en Georgia son peackeepers”, la intervención en Osetia del Sur se hizo para prevenir una “limpieza étnica” y cuando las tropas rusas se internaron en Georgia lo hicieron en una “operación preventiva”. Rusia ha entendido nuestro juego y sus reglas. ¿Entendemos nosotros el suyo?


Recomiendo leer el reportaje de Robert D. Kaplan sobre Georgia con la perspectiva que dan ocho años. Y por curiosidad el “repaso” que el profesor Francisco Veiga hace de los puntos de vistas vertidos por Hermannn Tertsch en ABC.

En cuanto a los ataques vía Internet sospecho que más que una estrategia del Kremlin se trate, como en el caso de Estonia en 2007, de una smartmob de script kiddies lanzando ataques DoS.

Ajedrez en el Cáucaso

August 11th, 2008

A estas alturas todo el mundo está enterado sobre lo que pasa en Georgia. Hasta que pasen unos días no sabremos cuánta de la información que nos llega es pura propaganda.

Como no voy a entrar en un relato de lo sucedido me limitaré a hacer el obligado apunte breve con claves a tener en cuenta, marca de la casa:

Osetia del Sur es uno de esos territorios (como Abjazia, la Krajina, Chechenia, Kosovo o Nagorno-Karabaj) de los que jamás habíamos oído hablar hasta el fin de la Guerra Fría. Como parte de la lógica de dominación de la metrópoli rusa sobre una infinidad de pueblos euroasiáticos las fronteras internas de la Unión Soviética se establecieron de forma aparentemente caprichosa pero con el objetivo de dividir grupos étnicos o establecer cuñas que apuntasen al corazón de territorios. Se creó así la bomba de relojería perfecta para que los políticos populistas y chovinistas de turno montaran pequeñas guerras sangrientas y terribles. De esta manera la región septentrional de Osetia quedó dentro de la Federación Rusa y Osetia meridional lquedó en Georgia.

En 2003 tuvo lugar en Georgia una de las Revoluciones de Colores que provocó un cambio de alineamiento en la escena internacional. El nuevo gobierno georgiano acudió a EE.UU. en busca de ayuda militar y apoyo en la arena internacional. De tal manera Georgia está hoy a las puertas de la OTAN y sus fuerzas armadas reciben entrenamiento por parte de una misión militar estadounidense en el país.

Por su parte Georgia tiene desplegado un contigente pequeño en tamaño, pero relativamente importante para el tamaño de sus fuerzas armadas, en Iraq. Una forma practicada por países como Polonia, Rumanía, Ucrania o Mongolia de colocarse bajo paraguas estadounidense de cara a terceros y convertirse en receptor de ayuda militar. Además, Georgia se convirtió en el tercer elemento del eje de aliados estadounidenses en la región. Eje que responde al trazado del oleoducto BTC, con el que los hidrocarburos del Mar Caspio llegan a Occidente evitando Rusia, Armenia e Irán.

Ahora que las fuerzas rusas han expulsado a las tropas georgianas de Osetia del Sur y se adentran en el interior de Georgia queda ver dónde establecerá Washington su “línea roja”. Y cuánto durará el entusiasmo proocidental del pueblo georgiano, ahora que se ha quedado solo. ¿Iremos hacia una nueva Yalta donde Washington cederá el Cáucaso a Moscú a cambio de una postura pragmática de hechos consumados en Kosovo?

Sobre el asunto han escrito:
Luis Solana: “¡Eso no es una guerra!”.
El Alijar: “Jaque a la dama rusa”
Guerra y Paz: “Un mapa de Georgia y Osetia del Sur” y “Georgia, Rusia y Osetia”.

¿Un ejército en crisis?

August 7th, 2008

Si tuviéramos que hablar de los problemas de las fuerzas armadas españolas empezaríamos por dos cuestiones cruciales: La insuficencia de los presupuestos y la falta de tropa (soldados y marineros).

España es uno de los países desarrollados que menos gasta en defensa. Dentro de la OTAN es el país que tras Luxemburgo menor porcentaje de su P.I.B. dedica a defensa. El salto de un ejército de soldados de reemplazo a uno profesional se hizo durante la primera legislatura en la que gobernó el Partido Popular con apoyo de CiU. Fue en aquellos tiempos en que los cachorros del PP pasaron de corear “Pujol, enano Habla castellano” al “Pujol, guaperas. Habla como quieras”.

En los llamados “Pactos del Majestic” quedó enterrado el sistema de conscripción y se abrieron las puertas a un ejército profesional. En un país donde el servicio militar obligatorio había llegado a ser tan impopular cabe imaginar que se podía haber abierto el debate partiendo de la idea evidente que un ejército profesional tenía un mayor coste económico. Al fin y al cabo, de aquellas decenas de miles de soldados de reemplazo que cobraban poco más de mil pesetas al mes se iba a pasar a unas fuerzas armadas cuya tropa debían cobrar un sueldo digno. Se decía además que aquellas fuerzas armadas profesionales siendo más pequeñas serían capaces de lo mismo o más al modernizarse sus medios.

Pero no hubo debate. No hubo aumento de los presupuestos de defensa. Eran los tiempos de apretarse el cintura para ajustarse a los Criterios de Convergencia europeos. Y lo que es peor: El sistema de profesionalización de las fuerzas armadas adoptado por el gobierno del PP concebía a los soldados profesionales como trabajadores temporales. En un país donde la aspiración del currito medio es un contrato permanente que le permita hipotecarse y pagar las letras del coche, las fuerzas armadas ofrecían contratos de tres años renovables a un máximo de seis.

Que no se cubrieran las plazas de tropa y marinería llevó a la disolución de unidades, al amarre de fragatas, a la incorporación de extranjeros y a la bajada del listón en los requisitos físicos e intelectuales aplicados a la tropa. El necesario cambio de la legislación sobre tropa y marinería lo llevó a cabo el gobierno socialista en la anterior legislatura. Pero estaríamos equivocados si creyéramos que todos los problemas de las fuerzas armadas españolas se acabarían mañana derramando sobre ellas millones de euros y alistando las decenas de miles de soldados y marineros que faltan. Porque cabe preguntarse primero qué criterios habría que seguir en el gasto de ese hipotético dinero caído del cielo y en la distribución de los soldados. Y lanzada la pregunta el siguiente paso es preguntarse sobre lo acertado de los criterios que se siguen al respecto actualmente.

Es un debate que he mantenido ya en su momento y resulta que somos unos cuantos los que observando nuestras fuerza armadas desde fuera apreciamos una notable diferencia entre las fuerzas de tierra, mar y aire. Pareciera que con los magros presupuestos actuales y el déficit de tropa la Armada y el Ejército del Aire han sabido dotarse de los medios necesarios y adaptar tanto los esquemas organizativos como las doctrinas operativas.

Mientras, el Ejército de Tierra vive en una permanente crisis existencial desde el fin de la Guerra Fría. Ya hemos perdido la cuenta de los planes de reestructuración (META, NORTE, RETO…) y del batiburrillo de entidades (Fuerza de Maniobra, Fuerza Terrestre, Fuerza de Acción Rápida) que han ido generando. Cada plan de modernización ha sido siempre un plan de reducción y tras el plan NORTE (Nueva Organización del Ejército de Tierra) corrió el chiste que el siguiente en aplicar sólo podría ser ya el plan SUR (Supresión de las Unidades Restantes).

En cuanto a los materiales el Ejército de Tierra sufre un retraso histórico. Entrado el siglo XXI está incorporando los elementos fundamentales de la guerra mecanizada aeroterrestre adoptada por los países de la OTAN en los años 80: El carro de combate pesadamente blindado y ágil, el vehículo de combate de infantería y el helicóptero de ataque cazacarros. Los tres programas (carro Leopard 2E, el VCI Pizarro y el helicóptero Tigre) no sólo llegan tarde, sino que han sufrido enormes retrasos y problemas.

Para colmo el Ejército de Tierra ha vivido la paradoja de que sus principales programas tecnológicos hayan sido irrelevantes, desde el punto de vista práctico, en el quehacer diario de las misiones internacionales donde nuestros soldados se la están jugando. En Bosnia, Kosovo, Líbano, Iraq y Afganistán las patrullas diarias se han hecho y se hacen en los ya superados BMR. Aún peor: Los programas de adquisición de vehículos especialmente protegidos a pruebas de minas que fueron lanzados con carácter de urgencia también han tenido problemas y retrasos.

El asunto da para un amplio debate en el que no voy a entrar aquí. Aunque sin duda es un debate necesario. Por eso es destacable que el Grupo de Estudios Estratégicos publicara el 8 de julio de este año uno de los primeros intentos de plantear la cuestión en público. El artículo “Rompiendo moldes. ¿Qué Ejército necesita España?” es obra de Antonio J. Candil Muñoz, coronel del Ejército de Tierra en la reserva. Lo cual le confiere más valor a las opniones de su autor.

El coronel Candil Muñoz no se anda con rodeos:

Si el Ejército fuese auditado hoy, como se hace en la mayoría de las empresas serias de España, las conclusiones serían tremendas y la mayor parte de la estructura de dirección sería reemplazada. (pág. 2, 1ª columna)

Si decíamos que el Ejército de Tierra no pasaba la comparación con las otras dos ramas de las fuerzas armadas españolas en la manera de superar el reto de la modernización es porque hay problemas de fondo. El coronel Candil Muñoz apunta también:

Posiblemente la raíz de los principales males que aquejan al Ejército español esté, después de todo, en el propio Ejército. (pág. 2, 2ª columna 2)

A pesar de que el GEES sea un think tank en la órbita del Partido Popular en el anális no se pasa por alto las responsabilidades del gobierno de Aznar:

[L]a profesionalización, llevada a cabo muy demagógicamente por el Sr. Eduardo Serra y el gobierno anterior del PP. (pág. 8, 2ª columna)

El análisis tiene su enjundia y merece ser la pena leído. Pero resulta que va al meollo del asunto a partir de la mitad de la segunda columna de la página 8 (tomo como referencia la versión en PDF). Todo lo anterior es una puesta de antecedentes donde el señor Candil Muñoz, coronel en la reserva, nos cuenta que el mundo y los conflictos armados han cambiado. Que es precisamente el asunto principal de este blog. Y esa parte del artículo me parece más que discutible. Pero de eso hablamos otro día.

Todo lo que no sabes sobre Iraq

July 13th, 2008

Iraq es un país artificial nacido del tiralíneas empleado en los acuerdos entre Reino Unido y Francia para trocear el Imperio Otomano, tal como se hizo en Europa con el Imperio Austrohúngaro.

Los británicos agruparon dentro de lo que hoy conocemos por Iraq a las provincias de Mosul, Bagdad y Basora. El nuevo país nació convertido en un puzzle étnico. En el norte montañoso la población era principalmente kurda, que no son árabes pero son musulmanes sunitas. En el centro la población principalmente era árabe suní. Y en el sur la población era árabe pero musulmana shií (chiita, según la RAE).

En el nuevo reparto de Oriente Medio los británicos convirtieron a Iraq en una monarquía. Y para ello se sirvieron de una dinastía sin reino: Los hachemíes. Descendientes del Profeta, habían gobernado desde el siglo X la región de la península arábiga que comprende La Meca y Medina. Sin embargo la región de Hiyaz fue invadida en 1924 por los Saud y anexionada a sus dominios para conformar la actual Arabia Saudita.

Los británicos no convirtieron a Iraq en una monarquía por capricho. Se encontraron con una fuerte oposición popular, por lo que decidieron ejercer el poder de forma indirecta. Colocaron entonces a Faisal I al frente de Iraq y a su hermano al frente de Jordania, otro país nacido del trazo de un tiralíneas británico sobre un mapa.

La principal oposición al poder británico provino de los kurdos al norte y de los shiítas al sur: Exactamente las dos regiones donde se encuentran los yacimientos petrolíferos. De hecho, la región de Mosul fue añadida a Iraq a última hora cuando se descubrió petróleo en ella. En la revuelta contra los británicos se distinguió Mohamed Al Sadr, ancestro de Muqtada Al Sadr. En otro paralelismo histórico la aviación británica empleó armas químicas contra los kurdos, táctica apoyada entonces en Londres por un tal Wiston Churchill.

En el juego de poder iraquí los árabes suníes, que eran y son en términos demográficos una minoría, terminaron aliándose con los británicos para prevenir el verse atrapados en una pinza entre kurdos y shiíes. Los británicos nutrieron entonces las filas del aparato burocrático con el que gobernaban Iraq con árabes suníes.

En 1958 un golpe de estado liderado por el coronel Qasim depuso al rey Faisal I. En 1963 un nuevo golpe de estado colocó al frente del país al coronel Arif, que murió tres años más tarde en un accidente de helicóptero. Al frente de Iraq fue colocado un hermano de Arif. Qasim y los hermanos Arif eran árabes suníes. Y ya el gobierno de Qasim tuvo que enfrentarse a revueltas kurdas en el norte del país.

El segundo presidente Arif fue depuesto a su vez por un golpe de estado dado por el partido Baaz, de corte laico y nacionalista árabe. En su seno fue ascendiendo un tal Saddam Hussein Abd al-Majid al-Tikriti que llegó a presidente del país en 1979.

Como anteriores gobernantes árabes sunníes Saddam Hussein tuvo que hacer frente a revueltas contra el régimen en el norte y el sur del país. Como hicieron los británicos en su momento la aviación iraquí usó armas químicas contar el pueblo kurdo. Por su parte llenó el aparato del estado de miembros de su clan, provenientes de la ciudad de Tikrit. Y se aseguró el apoyo de otros clanes sunníes repartiendo privilegios entre sus líderes, asegurándoles su posición a cambio de lealtad en un país sin sociedad civil.

En 1980 aprovenchando la debilidad interna del Irán revolucionario Saddam Hussein invadió el país vecino con el objetivo de expandir la exigua salida de Iraq al Golfo Pérsico. Sin embargo a pesar de su debilidad las fuerzas iraníes contuvieron el avance de las fuerzas iraquíes convirtiendo la guerra en un conflicto largo, estancado y sangriento.

La maquinaria de guerra iraquí fue nutrida con armamento de un sinfín de países. Tanto a EE.UU. como a la Unión Soviética les interesaba contener al Irán revolucionario. Los arsenales iraquíes se nutrieron de armamento soviético, chino, francés, alemán, brasileño, etc. El gobierno de Felipe González autorizó la exportación de helicópteros alemanes MBB Bö-105 ensamblados en España y de bombas de aviación fabricadas por Explosivos Alaveses (EXPAL). El gobierno de Ronald Reagan se vio impedido de exportar armamento a Iraq por el bloqueo del Congreso en manos del Partido Demócrata. Iraq sólo pudo obtener de EE.UU. helicópteros Bell 206 y Bell 214ST. Al parecer los Bell 206 fueron exportados como “material agrícola” para tareas de fumigación aérea. Desde EE.UU. se exportó también muestras de patógenos empleados en guerra biológica.

La guerra con Irán terminó en 1988 sin que produjera alteración alguna en las fronteras de Iraq. Con la economía del país arruinada y la infraestructura petrolera del sur del país dañada, tres años más tarde Saddam Hussein invadió el pequeño emirato de Kuwait con la intención de apoderarse de sus reservas de petróleo y obtener la salida amplia al Golfo Pérsico que no obtuvo con la invasión de Irán.

Las fuerzas iraquíes fueron expulsadas de Iraq tras una campaña intensiva de bombardeos aéreos que arrasó la infraestructura industrial de Iraq. La ofensiva terrestre se encontró con una desbandada generalizada de las fuerzas iraquíes de Kuwait y fue paralizada por orden de Washington para prevenir que el grueso de las fuerzas iraquíes fuera destruido. En la zona shií del país estalló una revuelta contra el régimen de Saddam Hussein pero las fuerzas aliadas que habían liberado Kuwait no intervinieron. Al gobierno de EE.UU. de aquel entonces no le interesó un cambio de status quo en la zona.

Dos porciones de Iraq (“no-fly zones”) fueron vedadas a la fuerza aérea iraquí y una fuerza conjunta británico-estadounidense se encargó de vigilarlas. Francia participó en la misión sólo hasta 1998. Las fuerzas insurgentes kurdas del norte del país aprovecharon para establecer una autonomía de facto en la región que aún perdura.

Después de la guerra el país fue sometido a un embargo internacional y a inspecciones por parte de la ONU. A pesar de que se sospechara del papel de empresas bielorrusias, serbobosnias, serbias y chinas en la exportación de material militar a Iraq las fuerzas armadas iraquíes nunca se recuperaron de la destrucción sufrida en 1991.

[Continuará]

Apuntes sobre la liberación de rehenes en Colombia

July 4th, 2008

Ayer leí por la mañana len El País una crónica sobre la liberación de los rehenes en manos de la FARC:

Dos helicópteros rusos M-I pintados de blanco y rojo se internaron en las selvas de Tomachipán (Guaviare), a 72 kilómetros de San José. Uno de ellos aterrizó en medio de una patrulla guerrillera. El desasosiego invadió a cada uno de los 15 rehenes cuando vieron los aparatos entre los árboles. Pensaban que podía tratarse de un helicóptero de la Cruz Roja, de una misión humanitaria internacional bajo supervisión suiza o francesa, pero se sumieron en lo peor.

Enseguida envié un aviso de correción. “M-I” es un error. Pero como siempre pasa con ElPaís.es ni dieron señales de vida ni corrigieron el error. No sé para qué existe la opción “Corrección” en cada noticia cuando jamás hacen caso a los lectores que les avisamos de las pifias. Cualquiera que dedicara unos segundos a buscar en Internet sabría que los helicópteros rusos que poseen las fuerzas armadas colombianas son del modelo Mil Mi-17. La mención a que los helicópteros usados en la operación habían sido pintados de rojo y blanco me recordó al culebrón informativo en la televisión venezolana durante la pasada Navidad sobre la liberación de rehenes en manos de la FARC. En aquel entonces el gobierno de Venezuela realizó labores de intermediación y envió a Colombia helicópteros pintados de esta guisa.

Puede que a alguno le haya extrañado encontrar entre la lista de liberados a tres ciudadanos estadounidenses: Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves. Los tres eran empleados de California Microwave Systems, una subsidiaria de la corporación Northrop Grumman y llevaban cinco años en poder de las FARC. En Colombia trabajaban en misiones de vigilancia aérea bajo contrato del Departamento de Defensa estadounidense. La privatización del Plan Colombia llegó mucho antes que el revuelo mediático sobre el papel de las empresas militares privadas en la ocupación de Saddam. Como contaba Mark Bowden, el autor de Blackhawk Down, allá por el verano de 2001. Antes del 11-S, cuando sólo unos pocos frikis estábamos pendientes de cosas así.

Concluyo recomendándoles la serie de artículos sobre el conflicto colombiano elaborados por David Bierain para ADN. David es de los que cuando aborda un asunto se mete en la cocina. Y en este caso estuvo en la selva con las FARC.

Un ejemplo desde Chile

June 30th, 2008

Hoy comparece la Ministra de Defensa española ante la comisión de Defensa del Congreso. Ayer El País Semanal publicaba una entrevista a Michelle Bachelet, presidenta de Chile.

[H]ay una parte de su biografía que se ha destacado poco y me ha llamado la atención: su curso de estrategia militar aquí en Chile y el de posgrado en defensa continental en Fort Leslie McNair (Washington) a mediados de los noventa.
Lo hice porque consideré que uno de los problemas que tuvimos en Chile era una falta de diálogo entre el mundo de la política y el mundo militar. Mi gran preocupación era cómo lograr no repetir una tragedia como la que habíamos pasado [el golpe de Estado y la dictadura de Augusto Pinochet entre 1973 y 1990]. Yo creía que en el mundo de la política y de la izquierda había que entender que las Fuerzas Armadas eran parte constitutiva del Estado y que teníamos que generar confianza entre ambos mundos, dejando atrás los prejuicios, para asentar las bases de la democracia. Porque la democracia es algo mucho más que la mera elección de los representantes. Lo importante y lo difícil es aprender a convivir con un espíritu de amistad cívica. Ése es el sentido de mi acercamiento a lo militar en plena transición política.

Pensaba que era un mecanismo de defensa; salvando todas las distancias, como el indígena americano que aprende el español, la lengua de los conquistadores, para combatirlos mejor.
No, porque ya estábamos en democracia. Era una manera de explorar cómo construir una sociedad sana y democrática y no reproducir los errores del pasado. Me parecía, además, que desde la izquierda no le habíamos dado el valor suficiente al mundo militar, como tampoco a la seguridad ciudadana.

Yo preferiría no tener que sacar conclusiones.

Despachos desde el frente (11)

June 22nd, 2008

-El Institute for National Security Studies de Tel Aviv ha publicado el Middle East Strategic Balance 2007-2008, con un capítulo dedicado a las fallos israelíes en la última guerra del Líbano. Sí, aquella que los blogs neocón españoles aplaudían con las orejas mientras un servidor decía que Israel se equivocaba.

-Un despacho de Europa Press recoge la lista de militares españoles muertos a bordo del ya superado Blindado Medio de Ruedas (BMR) español. Cuando no han sido huelcos en accidentes de tráfico han sido minas o artefactos explosivos encerrados. Es la hora de que sean sustituidos por un vehículo de transporte de tropas de ruedas de nueva generación y que el Ministerio de Defensa cumpla su promesa de comprar con celeridad vehículos a pruebas de minas (MRAP) para misiones internacionales.


banner MRAP ya

-Moeh trata en Guerra y Paz las declaraciones de Simon Mann implicado a José María Aznar en el intento de golpe de estado de Guinea Ecuatorial. La trama de casi todo el asunto la contó el corresponal de The Economist en Sudáfrica, Adam Roberts, en su libro The Wonga Coup. En la introducción Roberts cuenta las peripecias de su investigación que dejó un aspecto sin cubrir: El papel del gobierno español. La disposición inicial a colaborar se esfumó tan pronto Roberts pisó Madrid. Alguien algún día nos contará qué misiones iban a realizar en el Golfo de Guinea los dos buques de la Armada, que llevaban a bordo un destacamento de Infantería de Marina, cuyo viaje fue cancelado tras justificar el Ministerio de Exteriores torpemente su viaje. Y alguien algún día terminará de contarnos todos los estropicios a los que en política exterior nos quería llevar Aznar, el mismo que algunos dicen tuvo el mérito de poner a España en la lista de países que cuentan en el mundo mundial.

-Últimamente he tenido en mente escribir algo titulado “Quiero un ministro de defensa español que sea como el secretario Robert M. Gates. Basta decir que en EE.UU. ya hablan de que miembros de los equipos de Obama y McCain consideran la posibilidad de mantenerlo en el cargo.

Y la política exterior española descubrió África

June 19th, 2008

El pasado lunes el presidente del gobierno dio un discurso en un acto organizado por el Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos con la colaboración de la Fundación CIDOB, la Fundación para las Relaciones Internacionales (FRIDE), el Instituto Complutense de Estudios Internacionales (ICEI) y el Instituto de Cuestiones Internacionales y de Política Exterior (INCIPE). Ante tal ensalada de siglas tienta hablar una vez más de esos think tanks españoles que son como cascarones vacíos, de esas desangeladas páginas web 1.0 sin actualizar o de sus puestos de becario para licenciados por 500 euros al mes. Pero el contenido del discurso dado por Rodríguez Zapatero es tan transcedente que casi podemos decir que por fin la política exterior española mira al siglo XXI.

El País destaca que África y Asia serán las prioridades de la política exterior española. Teniendo en cuenta la importancia que tienen y tendrán Europa e Iberoamérica para España decir que los cuatro continentes serán importantes para España no dice mucho. Enumerar la pobreza, la construcción de la paz, las migraciones, el cambio climático y la energía como “los grandes desafíos a la gobernabilidad internacional” tampoco aporta mucho más. Pero leyendo el contenido del discurso encontramos que desde el gobierno de España se ha asumido los desafíos del nuevo nuevo mundo del que llevamos hablando aquí hace ya mucho tiempo.

Me alegra ver que se comprenda que las amenazas presentes a la paz parten de “fuerzas a medio camino entre las guerrillas, el terrorismo y el crimen organizado”. y que el escenario más habitual de los conflictos son “Estados débiles, que apenas son capaces de ejercer un mínimo control sobre sus territorios”, en la línea de lo que decíamos aquí en la primavera y en el verano de 2006.

Me llama la atención que sea para esta Legislatura cuando se alcance el objetivo histórico del 0,7% del P.I.B. en ayudal al desarrollo. Pero al menos, más allá de objetivos vagos y generales en la lucha contra la pobreza, se vaya a organizar este otoño en España “una Conferencia de Alto Nivel sobre la crisis de alimentos que dé continuidad a la de Roma y asuma compromisos concretos”. Mientras en España se encarece la cesta de la compra para países como Mauritania se trata de una cuestión muy seria que hace necesario organizar un gobierno de unidad nacional.

En marzo de 2005 acuñé el término “Flanco Sur Profundo” para expresar la idea de que España debía mirar más al sur de Marruecos y Argelia. Una zona cuyos conflictos y problemas terminarían por afectar territorio español. Ver que África aparece en el horizonte de la política exterior española me alegra. Y más cuando se trata de establecer un nuevo Plan África (tenía pendiente una crítica al viejo) y centrar los esfuerzos en África Occidental, el Sahel y Guinea Ecuatorial.

Queda por ver los instrumentos de esa nueva acción española en el Flanco Sur Profundo. Pero es importante que la cooperación internacional se entienda como un impulso de la lucha de los propios africanos, de muchos de sus gobiernos y organizaciones. Que no se trata sólo de ayuda al desarrollo, sino de comerciar. Lo que hace imperativo revisar las políticas que en la UE y en el marco de la OMC podrían ampliar las posibilidades de exportación de los países africanos.

Tras todo este autobombo, a ver cuánto nos dura la alegría.

Las armas del hombre blanco

June 10th, 2008

Noticia de ayer:

El Congreso de Estados Unidos ha dado su aprobación a la venta de 20 misiles tácticos ‘Tomahawk’ a España en una transacción valorada en 156 millones de dólares (104 millones de euros), indicó hoy la Agencia de Cooperación para Seguridad y Defensa.

Yo qué soy una persona cortita de entenderas me gustaría saber a quién le dispararíamos nuestros Tomahawk en caso de que una red terrorista, como la recientemente detenida en varias provincias españolas, cometiera un nuevo 11-M o un 7-J. Y si nunca van a ser usados, porque actuarán toda su vida como arma disuasiva, me gustaría saber en qué contribuirán a combatir las redes que trafican con personas y drogas en la fachada atlántica de África Occidental o a afrontar una hipotética “Marcha Verde” sobre Ceuta o Melilla.

Yo tengo mis sospechas. Pero quisiera saber.

[Nota (y ya van varias):] He abierto los comentarios. Ya no hace falta mi aprobación para que salgan publicados excepto en aquellos casos en que el filtro considera sospechoso el comentario. El filtro, hasta que vaya aprendiendo, deja pasar bastante basura. Así que tengo que ir borrando spam a mano y rescatando comentarios válidos. Como soy batante manazas me he cargado un buen puñado de comentarios interesantes. Disculpas a los agraviados, que espero vuelvan a comentar.

¿Y si la llama se apaga?

June 4th, 2008

El pasado sábado El País recogía las declaraciones del jefe de la CIA en las que afirmaba que Al Qaeda estaba siendo “esencialmente derrotada en Irak y en Arabia Saudí”. El País recogía con días de retraso un debate lanzado entre los expertos desde distintas tribunas sobre los indicios de que Al Qaeda está siendo derrotada a nivel global: La campaña de atentados indiscriminados lanzados por Al Zarqawi en Iraq que redujo la simpatía en el mundo musulmán hacia los yihadistas, la creciente irrelevancia de Bin Laden, la incapacidad de Al Qaeda (”núcleo central”) de organizar un gran atentado espectacular en Occidente, etc… No faltan voces que opinan que todo optimismo al respecto es ilusorio. Yo mismo he ido dejando pendiente el escribir sobre la transformación de Al Qaeda en algo diferente a lo que era antes del 11-S. Comprender las diferencias podría quizás llevarnos a entender que nuestros análisis sobre las victorias y derrotas de Al Qaeda ha de ser necesariamente a la fuerza diferentes.

Pero por un momento pensemos. ¿Y si Al Qaeda es derrotada? ¿Y si la actual ola de terrorismo yihadista se desvaneciera como lo hizo el terrorismo ultraizquierdista surgido en Europa tras mayo del 68? (Cosa que planteábamos en este blog en el verano de 2005) Sería curioso imaginar el rumbo de la política exterior estadounidense. ¿Tendríamos nuevas Ruandas y Bosnias en una nueva etapa aislacionista? Sería curioso pensar en el tiempo y recursos dedicados a una amenaza que dejara de existir. ¿Qué sería de todos esos alqaedólogos de última hora? Pero sobre todo, ¿qué serían de nuestras libertades y derechos perdidos?

Este blog seguiría teniendo sentido. Iraq, Afganistán y el movimiento yihadista son sólo los árboles que no dejan ver el bosque: Sinaloa, Darfur, las costas de Somalia…

Nota: He eliminado la moderación a priori de comentarios. Por el camino algún comentario se ha perdido por ser yo un manazas. Pido disculpas a los damnificados. Tras el retorno quedan muchas cosas por mejorar.